¡Buenas! Ya que me dio ganas de escribir este Fic ¿Por Qué no aprovecharlo? Además recibió apoyo mayor de lo esperado… así que eso es otro motivante para hacer otro capítulo, bueno eso es todo lo que quería decir creo… ya que, ¡Empecemos!

Capítulo 1 - Los Cuatro Héroes

— Héroes, salven este mundo, por favor—.

(¿Eh? ¿Héroes?)— pensó Naruto. Todavía seguía confundido hace un momento estaba hablando con su madre y ahora estaba junto a tres personas en un círculo. Si esto es algún tipo de broma él diría que era de la mejor calidad, pero se notaba que no. Nadie podría mentir de forma tan descarada para su beneficio ¿Verdad? —(Espera, ¿porque tengo un escudo?)—

—¿Que significa eso?— Preguntó una de las personas que estaban junto a él. Estaba sosteniendo un arco y no parecía mayor que él.

—Me dejo muchos detalles, pero usamos un antiguo ritual para invocar a los cuatro Héroes—. Respondió el tipo de la túnica que estaba al frente de los demás.

—(¿Cuatro Héroes? Eso lo vi en algún lado… ¡El libro! Ahí decía que se invocaban a 4 Héroes para combatir algo llamado las olas, ¿Entonces termine dentro del libro?)— Eso fue lo que pudo pensar Naruto con la poca información que pudo obtener de la persona que habló. —(Y si es así, ¿Los demás sabrán que estamos en un libro? No, no puedo apresurarme a sacar conclusiones, no porque el libro que tenía me haya teletransportado quiere decir que estoy dentro de este. Y si no mal recuerdo, Okā-San me dijo que no sabía dónde me llevaría esto… ¿Podría ser que termine en otro mundo como en los Isekai?)—

Naruto estaba dando todo de sí para poder hacer una idea de dónde podría estar, aunque ahora no podría descubrir mucho estaban en un lugar cerrado y no sabía si podían salir de ahí.

—Este mundo está al borde de su extinción. Por favor, presten su fuerza, héroes—. Volvió a hablar el hombre de la túnica.

—Me niego—. Dijo el chico de cabello negro.

—Y yo—. Complemento el chico que llevaba el arco.

—¿Pueden devolvernos a nuestro mundo? Luego hablaremos—. Habló por primera vez el chico que tenía cabello rubio y parecía el mayor de todos.

—¿Acaso no sienten culpa alguna de traernos aquí de improviso?— Reclamo el chico de cabello negro mientras apuntaba con la espada que tenía a las personas que estaban frente a ellos.

—No pensamos trabajar gratis solo para volver a casa—. Dijo el del arco.

—¿Han tenido en cuenta nuestra opinión? Dependiendo de lo que digan… podríamos convertirnos en enemigos—. Dejó caer una pequeña amenaza el chico de cabello rubio.

—(Parece que han asimilado la situación, hasta están negociando recompensas…)— Pensó Naruto.

—P-primero accedan a tener una audiencia con el rey de Melromarc, podemos negociar la recompensa tras eso—.

—Que remedio—. Dijo con desgano el chico de cabello negro.

—Parece que son comprensivos—. Habló el del arco. Al terminar de hablar, él junto al chico de pelo negro caminaron en dirección del señor de la túnica.

—En fin, si hay que hablar con el rey, que así sea—. Dijo sin preocupación él de la lanza.

—(Que despreocupado… bueno qué más puedo hacer, ahora tenemos que ver al rey. Se siente extraño decir esas palabras…)— Sin más pensamientos Naruto se fue con los demás hacía donde se suponía que debe de estar el rey.

Los cuatro empezaron a subir un tipo de torre que dejaba ver cómo era el exterior y uno de los chicos habló.

—Si que estamos en otro mundo—. Comentó el chico del arco.

—Si—. Complemento el de la lanza. Haciendo un suspiro al final.

—Este viento es agradable… Por alguna razón esto me hace sentir nostálgico...— Comentó y susurró al final.

—Hmmm ¿Acaso nunca has salido de Japón?— preguntó el chico de cabello marrón claro.

—Por el viento diría que es un clima mediterráneo—. Comentó el de la espada.

—Está bien, está bien. Perdóname mi falta de conocimiento sobre el mundo, no todos han podido viajar ¿Sabes?— Le contestó Naruto con tono de disculpa al inicio y con cierto tono de reproche al final.

Los cuatro salieron del lugar donde habían sido convocados, y fueron guiados hasta la sala del trono. Era un salón amplio y se podían ver a personas en un palco que estaban encima del rey, este estaba sentado en un trono que parecía que estaba hecho de oro, y era de color rojo la parte del respaldo. Naruto miraba por todos lados la sala del trono, por alguna razón algo no se sentía normal con las personas dentro de la sala. Parecía que era él único que lo notaba ya que los demás estaban tranquilos.

—Así que estos son los cuatro Héroes de las leyendas. Soy el rey de Melromarc, Aultcray Melromarc XXXII. Presentaos, Héroes—. Dijo con autoridad en su voz.

Luego de que el rey hablé hubo un pequeño silencio hasta que uno de los cuatro chicos habló.

—Ren Amaki, 16 años. Estudiante de instituto—. Dijo alzando la espada que tenía y la apoyó en la palma de su mano.

—Yo soy Motoyasu Kitamura, 21 años universitario—. Dijo el chico de cabello rubio.

—Así que sigo yo ¿eh? Itsuki Kawasumi, 17 años. Estudiante de instituto—.

—Yo soy el último. Me llamo…— Naruto no pudo terminar ya que el rey lo interrumpió aclarando su voz.

—Ren, Motoyasu e Itsuki—. El rey también fue interrumpido por alguien y ese alguien era Naruto.

—Se olvida de mí, rey—. Reclamó Naruto. El rey que parecía estar ignorando la existencia de Naruto puso su mirada en él.

—Oh, disculpa—. Dijo con voz que sonaba arrepentida.

—No lo llames "rey". Tratalo con más respeto—. Le reclamó Itsuki.

—Entonces, ¿Debería llamarlo "Su Majestad"?— preguntó el rubio.

—Eso es demasiado formal—. Le contestó Itsuki.

El rey llamó su atención y les habló. —Con "rey" me basta—.

—En fin… Me llamo Naruto Uzumaki, 17 años. Estudiante de instituto—.

—Bien, tendré que explicarles la situación—. Habló de nuevo el rey.

(¡Me ignoró por completo!)— Fue lo que exclamó en su cabeza Naruto.

—Melromarc y el mundo entero corren un grave peligro—.

—(Esa actitud conmigo es molesta…¿Porque solo es dirigido hacia mi? Bueno, al final parece que en este mundo hay una profecía que dice que llegarán varias Olas de destrucción. Si no se detiene las calamidades que traen estas Olas, el mundo está perdido. Parece que cada reino tiene algo llamado "Reloj de arena de la era de los dragones" vaya nombre más largo… y su función es saber cuándo llegarán las Olas)—. Al estar pensando la información que le había dado el rey a los cuatro Naruto se puso a mirar su alrededor, no se sentía agusto en el lugar. Había algo que se sentía extraño y parece que solo era dirigida hacia él, algo que ya había notado antes, pero seguía sin saber el porqué de eso.

—(Así que antes de que nos invocarán, la primera Ola llegó a este reino. Los caballeros del reino y algunos aventureros se encargaron de ella. Y pudo ser repelida, creo que me gustaría conocer algunos aventureros. Si son como en los mangas debe de haber algunas personas buenas ahí, hasta podrían haber personas más fuertes que nosotros cuatro que tenemos armas legendarias. O puede que no…)— Naruto ya estaba intentando ponerse unos cuantos objetivos en el mundo que llegó.

—Subestimamos a las Olas… Presenciar una nos hizo abrir los ojos. Necesitamos de los cuatro héroes para repelerlas, por eso os invocamos tal y como indicaban los mitos. No hay tiempo que perder—. Dijo el rey que hacía notar en su voz un cierto grado de desesperación.

—(Lo sabía, es como decía el libro que leí. Entonces será necesario volverme fuerte, si estás calamidades son más poderosas cada vez que pasa una. Si no estoy preparado… podría morir...)—. Reflexionó el rubio.

—Espero que nadie piense que trabajaremos sin recompensa—. Habló Ren. Al parecer los demás también estaban de acuerdo con lo que dijo al quedarse callados.

—Por supuesto, serán recompensados una vez repelidas las olas—. Dijo la persona que parecía ser algún consejero del rey.

—Si eso es una promesa, supongo que puedo hacerlo—. Dijo Motoyasu.

—Ayudare mientras seamos aliados, pero que nadie crea que soy su perro—. Habló Ren con voz seria.

—Exacto, no nos subestimen—. Dijo Itsuki.

—Eso mismo—. Dijo Naruto. —(Parece que se creen superiores a todo el mundo, espero no tener que tratar tanto con personas así…)—

—Decidido. Comprobad vuestras estadísticas, héroes—. Fue lo que dijo el rey al escuchar todas las palabras que hicieron los héroes.

—¿Estadísticas?— Preguntó Naruto.

—¿Que?— Dijo un confundido Itsuki.

—¿Acaso no lo notaron al llegar a este mundo?— Ren les preguntó a los tres que estaban junto a él.

—(¿De qué está hablando? No creo que haya algún tipo de menú ¿Cierto?)— Habló mentalmente el rubio.

—¿No notan el icono en el borde de nuestra visión?— Habló nuevamente Ren.

—Es verdad aquí está—. Contestó Naruto.

—Concéntrese en él—. Volvió a hablar nuevamente Ren.

(A ver… ¿¡Eh!? Era cierto, esto es el típico menú de un juego… pero ¿Porque somos los únicos en tenerlo? ¿Será porque somos los héroes?)—. Pensó el rubio.

—Nivel 1… es preocupante—. Habló Itsuki.

—Tienes razón, no sé si podremos pelear así—. Dijo de forma analítica Motoyasu.

—Oigan ¿Que es esto?— Preguntó Naruto mirando al rey y a la persona que estaba a su lado.

—Un hechizo que solo pueden usar los héroes—. Contestó la persona al lado del rey.

—(Así que, lo que pensé está en lo cierto…)—

—¿Y qué debemos hacer?— Preguntó Ren mirando también hacia donde estaba el rey.

—Viajaréis viviendo aventuras, para fortalecer y mejorar sus armas legendarias—. Respondió el señor.

—¿No empezamos siendo fuertes? Yo ni siquiera tengo un arma...—. Reclamó Naruto.

—Puedes usar otra cosa hasta que sea útil—. Dijo Motoyasu mientras maniobraba la lanza.

—Eso ya lo solucionaras, la cuestión es que debemos mejorar—. Dijo Ren.

—Subir de nivel—. Dijo Itsuki.

—Entonces, formemos un equipo—. Dijo Naruto alzando su escudo.

—Esperen un momento héroes. Tendrán que emprender el viaje por separado—. Dijo el señor.

—¿Por qué?— Cuestionó Itsuki.

—Las historias dicen que las armas legendarias se repelen entre ellas, si viajan juntos, obstaculizarán su crecimiento—. Contestó el señor.

Al momento de decir eso, se mostró un recuadro para los cuatro advirtiendo sobre qué pasaría si las armas legendarias estaban peleando juntas.

—Parece que es verdad… (Aunque, ¿Como puedo entender todo lo que dicen? ¿Será que el arma traduce las conversaciones e información?)— Naruto estaba extrañado, si estaban en otro mundo como se supone que podían entender lo que decían. A no ser que todos hablen japonés, eso sería lo más normal en los típicos Isekai que leyó. Pero, este mundo no se sentía que fuera el típico.

—Descansad el resto del día y partid mañana, nosotros os proporcionaremos un equipo—. Exclamó el rey.

Al momento en que el rey terminó de hablar se acercó a ellos una mujer que tenía el cabello marrón y les habló. —Sus habitaciones están listas, por aquí por favor—. Finalizó con una reverencia y apuntando con un brazo alzado la dirección donde debían de seguirla.

En algún lado del castillo

—Invocaron a los cuatro héroes—. Dijo una voz.

—¿A todos en este reino?— preguntó otra voz.

—¿Eso será bueno?—

—El héroe del escudo también está aquí—. Dijo otra voz con tono de desagrado.

De vuelta con los héroes

—¡Vaya! Sí que tratan bien a los héroes legendarios, ¿No vieron que la chica que nos trajo era hermosa?— Dijo Motoyasu

—La comida sabía extraño, pero sin duda era lujosa—. Habló Itsuki.

—Oigan, ¿Esto no les parece un juego?— Preguntó Naruto. El rubio quería saber lo que pensaban los demás, necesitaba de otros puntos de vista no siempre el suyo podría ser el correcto. Así que para ir a lo seguro, hizo una pregunta sencilla haciendo ver que él no había pensado mucho sobre las cosas y lo relacionaba todo a que era un simple juego.

—Yo creo que lo es, es igual que Emerald Online—. Le contestó Motoyasu.

—¿Que juego es ese?— Preguntó Naruto.

—¿Enserio? ¡Es muy famoso!—

—¿Qué estás diciendo? Es el mundo de un juego de consola, no online Dimension Web—. Le dijo Itsuki.

—No. Es un VRMMO. Es prácticamente idéntico a Brave Star Online—. Refutó Ren.

—Hmmm, vamos a organizarnos. Ren, VRMMO es lo que todos pensamos que es ¿Verdad?— Le preguntó Motoyasu.

—Si—.

—Saben lo que eso quiere decir ¿No?— Preguntó Motoyasu mirando a todos.

—Creo recordar un juego de Ciencia ficción así—. Contestó Itsuki.

—Yo recuerdo haberlo visto en una novela ligera—. Dijo Naruto. —(¿Será posible que vengamos de diferentes Japón? Bueno, no sería tan descabellado considerando dónde estamos…)—

Al terminar de pensar eso, todos en la habitación empezaron a hablar sobre cosas importantes de Japón, tal y como pensó Naruto todas las respuestas eran diferentes. No hubo ninguna que concuerde.

—Cada uno viene de un Japón diferente—. Dijo Itsuki.

—Eso parece. No se asemejan en nada—. Dijo Ren.

—(Tal y como pensé, casa uno viene de un Japón diferente. Pero, porque venimos de diferentes versiones de Japón. Es un poco extraño…)—

—Pensé que vendríamos de diferentes épocas, pero eso no lo explica todo—. Comentó Motoyasu.

—Hey, chicos. ¿Todos ustedes conocen un juego similar a este mundo?— Preguntó Naruto. —¿Hmmm? ¿Qué pasa?—

—Nada, solo que estaba pensando en que tienes mala suerte al tener un escudo—. Dijo Itsuki.

—¿Eso crees?— Preguntó Motoyasu mirando a Itsuki.

—Bueno, ciertamente el escudo no parece hacer mucha cosa—. Dijo Ren.

—Oigan, que sea el escudo no quiere decir que sea malo… aunque viendo mis estadísticas mi fuerza no es muy alta. ¿Será que tendré que entrenar mi fuerza aparte de subir el nivel de mi escudo?— Dijo Naruto.

—Eso podría ser lo más lógico...— Le respondió Ren.

—Ya que soy el mayor aquí creo que debería de poner en situación lo que pasa. La clase que eres se llama Shielders. Normalmente no tienen un nivel muy alto, son literalmente basuras—. Dijo Motoyasu.

—Tiene razón, tendrás que esforzarte mucho más que nosotros en subir de nivel—. Dijo Ren.

—*Suspiro* ¿Ahora ves porque pienso que tienes mala suerte?— Dijo Itsuki.

—(Hmmm, supongo que tienen razón… Aunque, ahora mismo podría subir por mismo de nivel hasta cierto punto, pero necesitaría que alguien me ayude en hacerlo. Si bien al tener un escudo podría tener una defensa muy alta no me servirá de nada el no tener poder de ataque. Bueno, no importa tendré que confiar en mí equipo. ¡Yo seré el escudo de todos!)— Pensó de forma reflexiva el rubio.

Naruto se paró y se dirigió hacia al balcón de la habitación, se puso a admirar las vista que tenía sobre el reino. Al mirarlo así pudo ver una pequeña distorsión y vio otro lugar que no era el reino, parpadeo al ver eso. Pero, cuando lo hizo esa imagen desapareció. —(En mi mundo no tuve tanta suerte, aún así no pasa nada. Estoy en otro ahora mismo, no importa si ahora mismo soy débil.) ¡Me esforzaré!— Gritó con fuerza.

—S-si… mañana empieza la aventura, vayamos a dormir cuanto antes—. Dijo Motoyasu.

—(¡Exacto mañana empiezan mis aventuras!)— exclamó mentalmente mientras miraba el cielo. Al hacer eso pudo ver un recuerdo donde estaba el más pequeño y miraba un momento con cuatro cabezas. —¡Ya verán todos me convertiré en Hokage!—

Que extraño… ¿porque estoy viendo esto?— Susurró.

—¿Pasa algo?— Le pregunto Itsuki.

—¿Ah? No, no pasa nada. Solo pensaba en qué tipo de aventura tendremos—.

—Era eso ¿Eh? Creo que lo mejor seria que nos vayamos a dormir, ya sabes todo va a empezar mañana y no creo que quieras estar dormido cuando empecemos ¿Verdad?—

Naruto asintió y se fue de ahí, tomó rumbo a la habitación que le habían dado. Sin dejar de pensar el porqué esos recuerdos aparecían desde que se reencontró con su madre cuando lo estaban invocando.

—(Es extraño, cada cierto tiempo veo esos recuerdos. Pero, solo me muestran ciertas partes… ¿esto me quiere decir algo? Aunque cuando Okā-San tocó mi frente había visto otros recuerdos, solo que iban más rápido y no podía ver lo que ocurría.)— Pensó Naruto.

—(Creo que lo mejor es no hacer un mártir por eso, supongo que cuando llegue el momento podré entender lo que ocurre.)— Con eso último Naruto se dispuso a dormir. El día siguiente parecía que sería muy agotador.

Al día siguiente

—Hemos reunido a los que se enfrentarán las Olas junto a los héroes—. Dijo el rey.

—(Así que algunos de ellos podrían ser mi equipo ¿Eh?)— Pensó el rubio. —(Esa chica de cabello rojo… parece normal, pero algo me dice que tenga cuidado con ella.)—

—¡Partid futuros héroes!— Gritó el Rey.

Al terminar el gritó todas la personas que estaban frente a ellos empezaron a caminar. —(¿Eh? ¿Ellos son los que eligen a qué héroe siguen?)—

Naruto cerró por un momento sus ojos, esperaba que al menos uno decidiera apoyarlo en su aventura. Al abrir los ojos y voltear vio que no había nadie. —¿Que? ¡Un momento rey!—

—No esperaba que esto sucediera—. Dijo el rey.

—Es muy poco popular si nadie lo eligió—. Comentó el señor que estaba el día anterior junto al rey.

Un clérigo se acercó al oído del rey y le habló. —Con que eso dicen...— Fue lo que dijo el rey al escuchar la noticia.

—¿Ocurre algo?— Preguntó Naruto.

—Circula el rumor de que el héroe del escudo sabe poco de nuestro mundo—.

—¿Que?—

—Los mitos dicen que todos los héroes conocen nuestro mundo, la gente se pregunta si cumples ese requisito—.

Debieron escuchar nuestra conversación de anoche… pero, es extraño nunca dijiste que no sabías nada—. Susurró Motoyasu.

¿Enserio?— Le susurró Naruto. —(No entiendo, ¿Por qué quieren generar algún odio hacia mí?)—

—Oigan, ¿No es esto muy injusto? Se supone que no puedo pelear por mi mismo—. Reclamó Naruto.

—¡Ren, Tu tienes cinco! ¡Dame alguno de los tuyos!—

—Yo no trabajo en equipo. Dejaré atrás a quien no me siga el ritmo—. Fue lo único que dijo Ren. Al hacer eso las personas detrás de él se acercaron más dando a entender que ellos no se querían ir de su lado.

—¿No te parece injusto, Motoyasu?—

—Tienes razón, no hay mucho equilibrio, pero…— No pudo terminar ya que Itsuki habló antes que él.

—Lo mejor sería que cada uno tuviera tres compañeros, pero forzarlos afectaría la moral—. Las personas detrás de Itsuki asintieron al mismo tiempo.

—Eso no lo puedo negar… si forzamos a alguien de aquí no creo que sea algo bueno—. Dijo Motoyasu.

—*Suspiro* bueno ya que… supongo que empezaré esto solo, gracias por el apoyo eh...— Dijo con claro sarcasmo al final.

—¡Yuusha-Sama!— Dijo una de las chicas que estaban atrás de Motoyasu. —(Esa chica…)— Pensó Naruto con cierta desconfianza. Algo no le agradaba de la chica.

—¿Puedo ir contigo, Tate no Yuusha-Sama?— preguntó la pelirroja.

—¿Estás segura?— Le preguntó Motoyasu.

—¡Si!—

(Parece que en verdad quiere estar en mi grupo… supongo que le daré el beneficio de la duda.)—

—¿Alguien más quiere unirse al señor Naruto?— Preguntó el rey. Al no escuchar ninguna respuesta volvió a hablar. —Poco podemos hacer, reúna a otros compañeros en sus viajes, Señor Naruto—.

—¡Si!—

—Los héroes recibirán una pequeña ayuda monetaria. En esta ocasión, el señor Naruto recibirá más que el resto. Entregadles el dinero—. Al decir eso unas cuatro personas salieron con bolsas y se las entregaron en la mano.

—Guardadlo a buen recaudo, héroes—. Dijo el rey.

—Para Naruto serán 800 monedas de plata. El resto recibirá 600—.

—Usadlas para comprar equipo y empezar vuestro viaje—. Exclamó el rey.

—¡Si!— Dijeron los cuatro al mismo tiempo.

En las puertas del castillo

—Adiós, Naruto—. Dijo Motoyasu.

—No podemos ayudarte, pero ánimo en conseguir más gente—. Habló Itsuki.

—Volveremos a vernos—. Comentó Ren.

Con eso último los tres empezaron a subir los escalones. —Adiós—. Dijo el rubio antes de que los tres se vayan por completo.

—Tate no Yuusha-Sama, me llamo Mein Sophia. Es un honor—. Habló con una sonrisa de labios.

(Bueno, ya que. No creo que todos aquí sean malos… además no parece una mala persona si la ves bien...)— Pensó Naruto —Soy Naruto Uzumaki...— Dijo.

—Un placer—. Dijo Mein con la mano alzada.

—Claro, lo mismo—. Dijo devolviendo el saludo estrechando su mano. —Entonces ¿Nos vamos?—

—¡Claro Yuusha-Sama! Te guiaré por la ciudad—.

Naruto y Mein salieron del castillo. No les tomó mucho tiempo llegar a la ciudad, al llegar Naruto se quedó maravillado. Sabía de algunas cosas que estaban en el lugar, el leer sobre esto en algunas novelas ligeras le ayudaba a no perderse. Vio a varios semi-humanos, solo esperaba que no los usarán como esclavos como siempre había leído.

—¿Qué hacemos ahora Yuusha-Sama?—

—Hmmm, ¿Lo típico no es ir a un lugar donde consiga armas y armaduras?—

—Buena idea, con el dinero que tenemos podremos comprar buen equipo, te llevaré a una tienda que conozco—.

—Ah, claro. Guía el camino—.

—Bien, ¡Sígame!— al decir eso Mein empezó a correr.

—(Solo espero que no me lleve a algún lugar extraño…)— y con ese pensamiento Naruto la siguió.

—¡Esta es la tienda que mencioné!—

—Una tienda de armas ¿Eh?—

—¡Bienvenidos! Vaya, una cara nueva. Tienes buena vista sí me elegiste a mí—.

—Bueno, fue ella quién me trajo hasta aquí—. Dijo Naruto apuntando a Mein.

—Hmmm ¿Nos conocemos, señorita?— preguntó el señor.

—Vine una vez, su tienda es famosa—. Dijo Mein que se estaba ocultando al colocarse detrás de Naruto. —(¿Porqué hace eso?)—

—Vaya, vas a hacer que me sonroje. Por cierto, ¿Quién es este chico de ropa extraña?—

—Pues...— Naruto no pudo terminar de hablar ya que Mein lo hizo por él.

—¿No lo ve, señor?— dijo separándose un poco dejando ver mejor el escudo que traía.

—Eres uno de esos héroes ¿Eh? Veo que te ha tocado el escudo… Mala suerte—. Dijo el tendero.

—(¿Porque siempre piensan mal del escudo? A Veces tener una buena defensa puede ser mejor que un ataque… Bueno, no puedo dejar que eso me afecte.)— Pensó el rubio.

—Soy Naruto Uzumaki, Héroe del escudo. Un placer—. Finalizó con una pequeña reverencia.

—Naruto, eh. Si vienes a comprarme a menudo, no importa que arma portes ¡Un placer, chico!— Dijo el tendero.

—Entonces Oji-San ¿Podría mostrarnos equipo para el héroe? Algo que cueste 250 monedas de plata—. Le preguntó Mein.

—De izquierda a derecha. Hierro, hierro mágico, acero mágico y plata. El precio aumenta dependiendo del arma, pero garantizo que los valen—.

—(Vaya, parecen ser buenas armas. Si consigo alguna de estas debería de ser fácil el poder subir de nivel…)— Al dejar de pensar se acercó a una de las armas y la alzó. Al hacerlo habló. —Con esto, incluso yo...— No pudo hablar más ya que hubo una reacción Inesperada, al tocar por unos cuantos segundos la espada. De algún modo le dio una descarga eléctrica que hizo alejarlo de manera brusca. —¿Por Qué hubo esa reacción?— decidió alzar nuevamente el arma, era muy extraño que le pase eso. Sin embargo, ocurrió la misma reacción. Solo que esta vez fue más brusca y lanzó el arma de sus manos clavándola en el suelo. —No entiendo… porque ocurre esto...—

—No lo sé—. Dijo el tendero.

—¿No parece que el arma te repele?— Dijo Mein.

Cuando Mein dijo eso le apareció una señal de alerta. —(Así que era por eso… genial ahora tengo una prohibición, si ya de por si era malo no tener un nivel de ataque normal. esto me limita mucho)

—Parece que este escudo no me permite usar otras armas—. Aclaró el rubio a la duda que todos tenían en ese momento.

—¿Cómo funciona?— Le preguntó el tendero. Al mismo tiempo en que se acercaba con algún tipo de lupa al escudo que portaba Naruto.

—Parece un escudo pequeño normal ¿No puedes quitártelo?— Fue lo que dijo al terminar de examinar el escudo.

—Puedo cambiarlo de sitio, pero no se despega de mi cuerpo...—

—Qué raro, percibo mucho poder aquí, pero ni con magia de tasación lo comprendo—. Dijo mientras tocaba el escudo.

(Ohhh, era eso magía de tasación ¿Podré aprenderla? Aunque eso me serviría solo para objetos… no importa se lo pediré algún día)

—Hoy vi algo interesante ¿Compraras armadura, entonces?—

Naruto suspiró y simplemente asintió si no podía tener algún arma entonces lo mejor seria ir con alguna armadura. —(¿Que tipo de armadura debería obtener? cuando vi mis estadísticas al tener el escudo vi que tenía una gran defensa, ¿Habrá algo que me ayude en subir por lo menos un poco el ataque?)

(Hmmm… Cota de malla, bueno no es lo que buscaba me sube aún más la defensa, pero se ve genial… Si, ¡Definitivamente lo llevaré!)— Naruto agarró la cota de malla y se dirigió al tendero. El solo le apuntó con su pulgar hacia la parte de atrás y pudo ver que había un tipo de vestidor. Tuvo que dejar la ropa que tenía puesta desde que llegó, no fue sencillo ya que le gustaba esa ropa. pero, ahora no era momento de querer usar eso simplemente por capricho. Ahora mismo su vida peligraba mucho al llegar a este mundo, no era momento de juegos. Así que, lo dejó tirado a un costado y se puso la cota de malla. No sin antes ponerse la ropa que estaba en una mesa pequeña delante de él.

Después de unos minutos tanto el tendero como Mein se acercaron y lo vieron. —Ya empieza a parecer un héroe—. Le dijo el tendero.

—Gracias (Espera, un momento… eso quiere decir que antes ¿No parecía uno para nada?)— Pensó con una gota de sudor en la cabeza.

—¿Cuánto cuesta?— Preguntó Mein.

—Rebajándola, 120 monedas de plata—.

—¿Por cuánto la compraría?—

—Supongo que por unas 100 monedas de plata—.

—¿Porque haces esa pregunta Mein?—

—Cuando mejores ya no la necesitarás, solo quería saber por cuánto podríamos venderla—.

—Ya veo, tiene sentido…—

—¡Nos la quedamos!— Exclamó Mein.

—¡Gracias! Ya que tomaste la ropa interior de ahí dentro se los daré como un regalo—. Dijo con una sonrisa.

—¡Es hora de ir a pelear, Yuusha-Sama!—.

—¡Si! (A subir de nivel. ¡Ahora empieza la aventura!)

A Las Afueras del Reino

—(Bien, ya llegamos. Ahora sólo queda encontrar unos cuantos monstruos ¿Cómo serán los monstruos de aquí? ¿Serán los típicos que ya leí en los mangas y en las novelas ligeras? O ¿Acaso habrán algunas variaciones en este lugar? ¡No puedo esperar para poder verlas!)—

Naruto y Mein avanzaron hasta llegar a las pequeñas relieves que habían en el lugar. Mein se quedó atrás y mandó un poco de apoyo moral detrás de un árbol, mientras Naruto solo suspiro. —(Bueno es cierto que ahora mismo es más importante que yo suba de nivel, pero dejarme solo contra lo que venga no creo que sea una buena idea.)—

Naruto no pudo pensar más ya que la hierba alta del lugar se empezó a mover, eso solo quería decir una cosa se venía un monstruo y tenía que estar preparado para lo que venga.

Al principio sólo vio uno, pero unos segundos más tardes aparecieron dos más. Naruto fue corriendo hacia un lado esperando a que los sigan, su plan fue a la perfección ya que iban directamente hacia él. Paró por un momento y estaba esperando a que viniera lo que sea que se estuviera arrastrando, al final parecía un tipo de balón con dientes.

Sin pensarlo uno de los balones fue directo al ataque, Naruto se puso en posición y espero a que se acercara un poco más. —(¡Ahora!)— Le dio un golpe directo al balón. Sin embargo este rebotó. —(Parece que mi ataque es tan bajo que no puedo matarlos de un golpe… espero poder subir mi ataque por lo menos un poco. Si esto siguiera así toda mi vida, no podría enfrentarme a nada.)—

Mientras Naruto estaba pensando, los balones se acercaron a él. Sin más que pensar el rubio tuvo una pelea a mano limpia contra ellos, pero en un descuido lograron morderlo. Él esperaba sentir el dolor, pero no fue así cuando vio las partes donde habían mordido tenía una capa protectora. —(Así que ¿Tengo inmunidad contra los golpes de ellos? Me pregunto si podré tenerlo con otros tipos de monstruos, aunque puede que mi defensa sea muy alta y por eso no me logren hacer nada…)— Naruto lo dejo para después y siguió peleando. Cada vez que daba un golpe podía ver unas imágenes de otro brazo suyo mientras golpeaba, como no paraba lo que estaba viendo decidió seguir lo que veía que hacían esos brazos.

Nunca espero el resultado, ya que unos segundos después no había ningún monstruo a lado suyo. El lado negativo es que no consiguió mucha experiencia, por cada balón que hizo explotar consiguió dos de experiencia. Si pudo matar a 5 de ellos entonces, sólo consiguió 10 puntos de experiencia. Era un ritmo muy lento, pero solo habían pasado unos minutos y seguía siendo de mañana. Tenía todo el día para poder subir de nivel, así que se dedicaría en hacerlo.

Siguió por unas cuantas horas y pudo ver que estaba en la mitad de poder subir de nivel, decidió tomar un pequeño descanso. Ya había matado a muchos de esos balones, y no veía a ninguno cercano. Mein se acercó a Naruto mientras que él miraba que arriba estaba Ren. Matando a los mismos monstruos que él había matado hace no mucho.

Decidió que debería de parar por hoy, ya estaba cansado y mañana podría subir de nivel si hacía lo mismo.

Al voltear y ver que Mein tenía algo en las manos, se preguntaba qué era. Al verlo detenidamente, parecía que era los restos de los balones que él había matado.

—Oh, al fin llegas. Nunca pregunté pero ¿Cómo se llaman esas cosas que maté?—

—A esos los llamamos 'Globos Naranjas' son bastante fáciles de derrotar. Y parece que no fue mucho problema para usted ¿Verdad, Tate no Yuusha-Sama?—

—Hmmm… no tanto, pero al tener un ataque bajo no podía hacer mucho—.

—Es cierto, ¿porque llevas eso contigo?—

—Es para poder venderlo—.

—¿En serio? (Así que esa cosa se podía vender… debe de ser como en los juegos donde al derrotar a un monstruo es posible que te dejen algún material y este deja ¿Su piel?)

—Sí, no recuerdo por cuánto se podía vender, pero no pasaba de unas cuantas monedas de cobre—.

—Bueno, por algo se empieza. ¿Me podrías dejar verla?— Preguntó Naruto mientras estiraba su brazo que tenía el escudo.

—Claro, Yuusha-Sama—. Mein le dio uno de las "pieles" que tenía en su mano.

Al hacer eso el escudo tuvo una reacción, empezó a pitar. —(¿Porque hace esto?)— Le dio una mirada a Mein que parecía igual que él. Al no encontrar respuesta decidió acercar la "piel" hacia el escudo. Con solo el roce de éste, fue envuelto en una tenue luz y de algún modo la gema del escudo la absorbió.

Globo Naranja adquirido

Fue lo que apareció al frente de Naruto, al mismo tiempo en que el libro de arma que estaba en su menú empezó a brillar. Lo abrió y apareció un esquema con varias opciones, no sabía cuántas podría conseguir a simple vista parecían infinitas. —(¿No se supone que está es la más débil de todas las armas? O simplemente al no tener algo con que atacar se centra en conseguir variaciones de esta. Eso parece lo más lógico…)— Pensó él rubio con seriedad.

—(Así que necesito más para conseguir una variación del escudo por el momento solo hay una opción que resalta de forma ligera que las demás, supongo que necesitaré más globos para conseguir un nuevo escudo. Qué bueno que maté a varios… pero, ahora esos globos debería de usarlos para conseguir dinero. Ya que ellos no me pueden hacer ningún daño, podría mejorar el escudo otro día.)—

—¿Así que, así funcionan las Armas Legendarias?— Preguntó Mein.

—Al parecer pueden hacerse más fuertes si absorben ciertos objetos—. Contestó Naruto.

—Ya veo—.

—Bien, es momento de regresar ¿No crees?—

—Tiene razón Yuusha-Sama, si queremos regresar antes de que anochezca el mejor momento es ahora. Además, me gustaría visitar la tienda de armas—.

—¿Porque quieres verlo tan tarde?—

—Verá, ya que usted no tiene un nivel de ataque aceptable, estaba pensando en que debería de conseguir un mejor equipo, cuando vayamos más lejos de aquí los monstruos se volverán más fuertes y el equipo que tengo ahora es básico. No creo que podamos pasar de este lugar sin estar preparados ¿No cree?—

—(Está bien, pero ¿Porque habla de esa forma? Bueno, no me quejo. Al menos alguien es un poco respetuoso conmigo.) Entiendo lo que dices… de acuerdo, vayamos antes de que anochezca para que logres conseguir el equipo que buscas—. Dijo el rubio con una pequeña sonrisa. Al principio la chica no le daba buenas vibras, pero ahora mismo parecía que se había equivocado.

De Noche

—Bueno, no se pudo evitar, pero ya que estamos aquí no parece cerrado. Entremos—. La pelirroja asintió y ambos entraron en la tienda.

—¿Oh? Si es mi pequeño amigo del escudo. Los otros héroes estuvieron aquí también, ¿Sabes?— Le dijo el tendero con una sonrisa.

—(Parece que la tienda era en verdad famosa)— Mientras Naruto seguía en sus pensamientos el propietario de la tienda se acercaba a ellos. —Casi lo olvido, ¿Sabes de algún lugar que nos pueda comprar esto?— Dijo mientras mostraba el botín que habían conseguido de esos globos naranjas.

El propietario señaló hacia su puerta y dijo. —Hay una tienda dedicada a comprar botines al final de la calle, estoy seguro que ellos te lo comprarán—.

—Gracias—.

—Sin problema, ¿Entonces por qué han decidido pasar por aquí tan tarde? Estaba por cerrar ¿Sabes?—

—Bueno, había pensado en adquirir algo de equipo para Mein—. El rubio miró a su compañera y ella estaba concentrada en conseguir el equipo que quería, miraba todo detenidamente parece que se lo estaba tomando muy enserio.

—Y ¿Cuál es su presupuesto?—

—(Todavía me quedan unas 680 monedas de plata… pero, necesitamos ir a un hotel y descansar… no sé cuánto me podrían pedir, así que espero que no exagere con lo que vaya a llevar…)— Pensó un poco nervioso el rubio. —Supongo que eso lo veremos después de que ella elija que llevarse—.

—Supongo que tienes razón, no sabes cuánto puedes gastar ¿Verdad?—

El silencio de Naruto fue una confirmación de la idea del dueño, él simplemente soltó un suspiro y decidió esperar a ver qué es lo que estaban por llevar.

—Podrías hacerme un descuento, así que vamos a hablar de ello ahora mismo—. Dijo Naruto con una sonrisa de burla.

—¡Ahaha, si que eres un pequeño héroe tenaz!—

—Ya que lo dices, ¡80% de descuento!—

—Qué dices, eso es una locura ¡20% más!—

—¿¡Ah!? ¿Lo acabas de subir? Entonces 79%—

—¡Ni siquiera has visto los productos todavía, idiota!—

—¡A quien dices idiota! ¡Idiota! ¡Solo por eso que sea 90% de descuento!—

—¡Imposible! ¡21% más!—

—¡Se supone que debes bajarlo! ¡No subirle el precio! ¡100% de descuento!—

—¿Que dices? ¡Como si te lo fuera a dar gratis!— Gritó mientras soltaba un bufido. —Esta bien, 5% de descuento—.

—¿En serio? ¿Eso es todo?—

Naruto y el dueño se quedaron hablando durante un tiempo sobre el descuento que debería tener, hasta que Mein se acercó con una armadura y al parecer una espada cara, si no estaba mal tenía incrustaciones de oro.

—Yuusha-Sama, creo que esto será suficiente—. Dijo con una sonrisa.

—Oi, viejo ¿Qué tal un 60% de descuento?—

—Trato, 480 monedas de plata. Y eso es al 59% de descuento, se agradecido—.

—Claro, claro lo que digas—. Le respondió con burla el rubio.

—(Al menos pude conseguir un descuento… lo malo de todo esto es que solo me quedan 200 monedas de plata… ¿Será suficiente?)—

—Mein, ¿No podrías contenerte un poco? No tengo idea de cuánto cuesta cada cosa por aquí…—

—Estará bien, Yuusha-Sama. Con el nuevo equipo, puedo recuperar el dinero con relativa facilidad. Los botines de batalla lo podrán cubrir—. Dijo mientras se acercaba a Naruto y ponía sus pechos contra su brazo.

—(¿Que trata de hacer?)— Pensó con clara duda. Había pasado por algunas cosas así en su mundo, pero eran contadas y nunca logro entender el porqué algunas chicas hacían eso. —Eh, ¿Podrías soltarme?—

—C-claro—. Dijo con un poco de dificultad.

Para Naruto era extraño ver esa expresión, fue la primera vez en ver que la usaba. —(Aunque… si lo pienso un poco 200 monedas de plata y solamente por un compañero, mientras Ren, Motoyasu e Itsuki tienen al menos tres. Eso es un gran gasto, tendré que conseguir más dinero si logro conseguir a más personas.)— Al final Naruto se puso a considerar el gasto que haría, sin duda era corto a comparación de sus compañeros. Así que no le vio problemas en aceptar, necesitaba tener a un compañero que vaya al ataque en vez de él con solo ver que le tomó tiempo en poder matar a esos globos era muy evidente que el solo serviría de escudo.

—Bien, tenemos un trato viejo—.

—Gracias chico—.

—Gracias Yuusha-Sama—. Dijo Mein mientras la miraba emocionada. Estaba por hacer algo, pero algo la detuvo no sabía que era tampoco era como si estuviera interesado en saber qué era lo que iba a hacer.

Después de que Mein se pusiera su nuevo equipo fueron a buscar una posada. —30 monedas de bronce por una noche para cada persona…— Fue lo único que dijo Naruto.

—Necesitaremos dos habitaciones —.

—¿No es suficiente una habitación?—

—Pero…—

—(*Suspiro* esta bien, supongo que no la puedo a obligar a hacer eso.)—

—Dos habitaciones, por favor—.

—Como desee—.

El posadero les enseñó las habitaciones que habían pedido mientras frotaba sus manos todo el tiempo, sin duda una cosa extraña para Naruto, sin embargo lo dejo como si nada pensó que era algún tic nervioso que tendría.

Los dos fueron al restaurante que estaba adjunto, para mala suerte de Naruto la comida no estaba incluida en con las habitaciones así que tuvo que pagar. Mientras estaban cenando Naruto decidió preguntar algo mientras desenrollaba un mapa que había comprado camino de vuelta a la ciudad. —Es solo para aclarar, pero es aquí donde estuvimos cazando todo el día ¿Verdad?—. Preguntó mientras apuntaba en el mapa.

—Sí, ahí es donde estábamos—.

—Basado en lo que dijeron los otros héroes, una vez que dejemos los campos entraremos en el bosque, ¿Cierto?—

—(Es una pena que este mapa no muestre mucha cosa… bueno algo es algo, hay algunos caminos que conducen al bosque y montañas, también hay otro que lleva a un río y el último que logró ver es uno que me debería llevar a una aldea remota… )—

—Bueno, no se puede ver en este mapa, pero estaba pensando en dirigirnos a una aldea al otro lado del bosque. Se llama Lafan—.

—No querrás decir…—

—En las afueras de esa ciudad, hay un calabozo adecuado para los principiantes—.

—Un calabozo…—

—Tal vez no hagamos mucho dinero allí, pero debería ser un buen lugar para subir de nivel—.

—Ya veo—.

—Tengo equipamiento nuevo, mientras dependamos de tu defensa, no debería ser demasiado difícil para nosotros—. Finalizó con una sonrisa.

—Lo consideraré—. Comentó el rubio mientras cerraba sus ojos intentando considerar lo que debería hacer al escuchar esa información.

—No hay problema. ¿No bebes vino?—

—No, en realidad nunca me gustó el alcohol—.

—¿De verdad? ¿No podrías beber al menos un vaso?—

—No—.

—Pero…—.

—No—.

—Oh… muy bien entonces—. Dijo mientras retiraba el vaso con una mirada decepcionada.

—Bien, ya fuimos capaces de crear un plan para mañana. Vayamos pronto a la cama hoy—.

—Claro, te veo mañana—.

En la habitación

—Si que fue un día cansado~— Dijo mientras se quitaba la cota de malla que tenía. No podría dormir si llevaba eso puesto, colocó la cota en un respaldo de las sillas que estaban ahí. Y colocó su bolsa de monedas en la mesilla de noche.

—*Suspiro* gaste una moneda de plata para poder pagar el hospedaje, así que me quedan 199 monedas… creo que estoy siendo un poco paranoico con mis finanzas, bueno no puedo evitarlo siempre fui así aún cuando tenía a mis padres a mi lado…—

Al recordar eso hizo que una pequeña sonrisa apareciera con Naruto, todavía recordaba cuando su mamá le preguntaba porque guardaba su dinero en vez usarlo para comprar lo que quería.

FlashBack

Hey, Naru-Chan. ¿Porque siempre guardas tu dinero?— preguntó con curiosidad mientras se agachaba para poder hablar con él.

Eso, pues~ la verdad no lo sé…— Dijo mientras se ponía a pensar sobre lo que hacía. —Creo que puedo guardarlo para poder usarlo en otro momento—. Dijo mientras alzaba sus brazos y los colocaba en su cintura mientras asentía.

¿Y qué sería eso?— Preguntó con una sonrisa.

Para comer mucho Ramen por supuesto—. Contestó sin pensarlo. Desde que había probado el Ramen no había parado diciendo que era la mejor comida del mundo y que los dioses deben de estar alabando la.

Decir eso causó una pequeña risita en su madre. —¿Porque estás riéndote Okā-San?— Preguntó con un puchero.

Por nada Naru-Chan~— contestó mientras frotaba su cabeza.

Fin del FlashBack

—Sí, sin duda un buen recuerdo—. Comentó para sí mismo. Todavía tenía varios recuerdos buenos con sus padres, pero no quería recordar mucho sobre eso. Ya que no mucho tiempo después sus padres habían muerto. Sacudió su cabeza al darse cuenta que estaba volviendo a recordar.

Ahora mismo tenía sueño y quería dormir para poder estar por completo el día de mañana. Mientras estaba intentando dormir, escucho a los que parecían ser Motoyasu e Itsuki. —(¿Será cosa mía? No importa, si ellos se están hospedando aquí seguro me los podré encontrar mañana.)— Sin más que pasar cerró de a poco sus ojos y quedó profundamente dormido.

Lugar Desconocido

(Ya no falta mucho para volvernos a ver, Gaki. Me pregunto cómo reaccionarías al verme de nuevo… ha, sin duda será divertido verlo.)— Fue lo único que se escuchó en el lugar.

Al día siguiente

El sol golpeó en la cara de Naruto, diciendo que ya era de mañana. Se frotó los ojos todavía somnoliento, al levantarse se acercó a la ventana y vio que el sol ya estaba en lo alto del cielo. —Creo que dormí más de lo que pretendía…—

—¿Porque siento tanto frío?— Fue lo que se preguntó a sí mismo. Al fijarse vio que sólo llevaba la ropa interior. —¿Me habré quitado la ropa mientras dormía?—

—Creo que sería mejor conseguir algo de comida y después irme—. Al terminar de hablar empezó a buscar su ropa. Lamentablemente no la encontró, por más que buscará no la encontraba por ningún lado. Miró en las sillas por si estaba la cota de malla y tampoco estaba, se había puesto nervioso decidió ver si su bolsa de monedas estaba y para alimentar su nerviosismo tampoco estaba.

—Esto… ¿Cómo pudo pasar? ¿De verdad me robaron?—

Naruto salió corriendo de la habitación en busca de Mein, necesitaba contarle lo que había ocurrido. Al acercarse a su puerta la llamo lo más fuerte que podía, pero no contestaba. Escucho unos pasos acercándose rápidamente se dio la vuelta y vio a los caballeros del castillo, se alegró un poco al verlos. Ahora podía decir su situación y podrían ayudarlo.

—Ustedes son caballeros del castillo ¿Verdad? Por favor, escuchen por un segundo—.

—¿Es usted el héroe del escudo?—

—Sí, pero…— Naruto no pudo hablar más ya que los soldados hablaron antes que él y de forma agresiva.

—El rey le ha convocado. Tendrá que venir con nosotros—.

—¿El rey me ha convocado? Está bien pero escuchen un momento, me han robado tenemos que encontrar al…— Por segunda vez fue interrumpido.

—¡Vendrás con nosotros ahora!— Gritó uno de ellos mientras el otro intentó atrapar al rubio.

Al momento de estar cerca el soldado Naruto volvió a ver lo que debería de hacer como la vez que estaba peleado con los globos, no sabía porque le estaban tratando así y siguió con lo que le mostraba las imágenes, al hacerlo pudo retener al soldado, y lo desvío haciendo que caiga.

—Oigan, que les pasa. Escuchen lo que tengo que decir—. El soldado en vez de calmarse le empezó a apuntar con la lanza que traía y le habló con voz seria.

—Tendrá que venir con nosotros sea a las buenas o malas—.

—Está bien, vayamos a ver al rey. No quiero problemas innecesarios—. Dijo de forma tranquila. El soldado bajó la lanza y empezó a caminar delante del rubio. —Sígame—. Dijo esta vez sin hostilidad.

Para Naruto eso fue raro, hace unos segundos estaba muy alterado apunto de atacar y ahora estaba normal. —Claro—. No sabía qué le pasaba a ese soldado, pero no quería meterse en más problemas por no hacer caso.

Lo que Naruto no sabía era que ese soldado era uno de los que eran fieles a la reina y estaba camuflado con los demás soldados para poder dar informes sobre lo que pasaba a las "sombras" que tenía la reina. Y ya que el soldado que lo acompañaba estaba inconsciente al caer con lo que hizo el rubio, ya no había necesidad de actuar por el momento. Solo hasta que lleguen cerca del castillo donde tendría que actuar otra vez para que no se dieran cuenta.

Sin embargo todos en la ciudad lo veían muy mal, algo que Naruto no entendía. Él ni había hecho nada, ¿Porque lo miraban así? Esa respuesta solo sería respondida cuando él llegue al rey.

Al estar cerca del castillo el soldado que estaba junto a él le susurró una cosa, no entendió por qué susurraba pero, si se estaba disculpando de algo entonces tendría que prepararse para lo que estaba por hacer.

—¡Avanza!— Gritó mientras empujaba a Naruto. Al principio no entiendo porque el acto hasta que compagino todo, así que decidió seguir el juego que estaba sucediendo.

—¡Está bien! ¡No hay necesidad de hacer eso!— Gritó con voz molesta. Aparecieron algunos caballeros y le apuntaron con sus lanzas mientras avanzaban hasta la sala donde debería de estar el rey.

Entonces la pudo ver, era su compañera. —¡Mein!— Sin embargo. Todos en la sala estaban muy serios y lo veían mal, no tanto de parte de Ren e Itsuki pero, Motoyasu era otra cosa. Al volver a mirar a su compañera ella se fue a la espalda de Motoyasu.

—¿Qué te ocurre Mein?— Al decir eso todas las miradas empezaron a cambiar ya no era seriedad ahora era molestia.

—¿Quieres decir que no lo recuerdas?— El que habló fue Motoyasu. Estaba muy serio al momento de hablarle.

—¿Qué quieres decir? recordar que… ¡Hey! Así que fuiste tú… ¡Ladrón!—

—¿Quién es un ladrón? ¡No sabía que fueras tan sinvergüenza!—

—¿Sinvergüenza? ¿De qué estás hablando?—

—A continuación, escucharemos los cargos contra el héroe del escudo—.

—¿Cargos? Pero… ¡Pero yo!—

—*Sollozos* el héroe del escudo bebió demasiado, e irrumpió en mi habitación. Entonces él… me puso contra el suelo, y…—

—¿Qué?—

—Me puso contra el suelo y dijo, "La noche todavía es joven". Entonces empezó a arrancarme la ropa…— Mientras Mein hablaba temblaba detrás de Motoyasu y apuntaba con su dedo a Naruto.

—Grité tan fuerte como pude y escapé de la habitación. Fue entonces cuando encontré a Motoyasu-Sama, y él me salvó—.

—¿Huh?— Fue lo único que salió de la boca de Naruto. —(¿De qué está hablando? La noche anterior, después de haberme separado de Mein me fui directamente a dormir…)—

—¿De qué estás hablando? ¡Me fui a dormir justo después de que terminamos de comer!—

—¡Mentiroso! ¿Si eso fuese verdad, por qué estaría Mein llorando de esta forma?— Reclamó Motoyasu.

—¿Por qué te pones de su parte?—

—¡Silencio, canalla!—

—¡Cualquier acto de agresión sexual cometido contra la gente de mi reino, sin importar si es un bárbaro o un Héroe, ¡será castigado de forma inmediata con la muerte!—

—¡Pero esto es un malentendido! ¡Yo no lo hice!—

—Tuve un presentimiento la primera vez que te vi. ¡Estaba claro que te ensuciarías las manos, pequeño desgraciado!—

—¡¿Desgraciado?! ¿Qué he hecho?—

Todos los de la sala ya estaban asumiendo que Naruto era el culpable. Mientras él sentía que la sangre se le subía a la cabeza. —(¿Qué demonios está pasando? ¡Ni siquiera sé lo que están diciendo! ¡Nunca hice esas cosas!)— Al regresar de sus pensamientos pudo ver a Mein, fue en ese momento que lo entendió. Al verla que se estaba burlando de él, ya sabía lo que pasaba.

Aún sabiendo que es lo que ocurría no podía aguantarlo, por más que quisiera, no podía, era imposible. En ese momento lo único que podía sentir era odio, odio puro y muy fuerte. Tanto así que le revolvía el estómago, sin que se diera cuenta sus ojos empezaron a cambiar, en vez de ser esos ojos azules que eran puros. Ahora eran rojos, denotaban un odio muy alto y hasta se podría sentir la muerte en ellos. Todos se quedaron en silencio mirando a Naruto, sin evitar ponerse nerviosos, esos ojos que tenía ahora mismo no parecían humanos, eran la manifestación del odio y podían notarlo sin tener que pensar durante mucho tiempo.

Naruto miró fijamente a Mein y habló sin pensar que se escuchaban más gritos que otra cosa. —¡Tú! ¡Tú tenías los ojos en mi dinero y mi equipamiento, así que hiciste todo esto para poner tus manos en mis cosas y hacer que me vean como el malo!—

—¿Quién creería las palabras de un violador?— Fue lo que dijo Motoyasu mientras daba un paso al frente y sacaba el pecho, tratando de hacer el papel de héroe valiente. Y colocando a Mein detrás de él protegiéndola de la vista de Naruto.

Mientras Itsuki y Ren solo se quedaron callados, ellos no podían hablar en ese momento. Al igual que el rey que estaba en silencio sin moverse.

—Muy bien… no me importa. Simplemente mándame de vuelta a mi mundo, y llamen a otro héroe del escudo. Yo estaba bien de dónde vine, además eso arreglaría todo ¿No?—

—¿Las cosas no van como querías, así que decides esconder la cola y huir? Que débil—. Dijo Motoyasu.

Eso hizo que el odio de Naruto empiece a aumentar aún más. Al mismo tiempo que Ren e Itsuki reaccionaron y pudieron hablar.

—Concuerdo. No tienes sentido de la responsabilidad o justicia, ignoras las misión que te ha sido encomendada, solo para atacar a una pobre chica… eres terrible…— Dijo Itsuki.

—¡Lárgate de aquí entonces! ¡Vete a tu casa! ¡No necesitamos gente como tú aquí!— Exclamó Ren.

Naruto estaba por llevarse al odio, pero había algo que lo paraba y dejaba que tuviera una conciencia relativamente calmada para poder hablar en la situación. —¡Esta bien! ¡Mandenme a casa!—

El rey reaccionó al grito del rubio y habló. —Me encantaría mandarte a casa, pero las olas no lo permitirán. Nuevos Héroes sólo pueden ser invocados una vez que los cuatro originales han muerto. Eso es lo que dicen las investigaciones—.

—¿Q-Qué?—

—Pero…—

—Eso… estás bromeando ¿Verdad?—

—¿Quieres decir que no podemos volver a nuestro hogar?—

—¡¿Cuándo planteabas decírnoslo?!— Gritó Naruto mientras alejaba a todos los guardias que lo estaban aprisionando.

—¡¿Pretendes escapar eh?!—

No estoy huyendo—.

Cuando Naruto dejó de hablar uno de los guardias intentó golpearlo cuando estaba por hacer contacto el rubio lo detuvo, y lo agarró con fuerza haciendo que el soldado se arrodille.

—¿Y bien? ¿Que va a pasar? ¿Cuál es mi castigo?—

—En este momento, sois nuestra única defensa contra las olas que se aproximan, y por ello no serás castigado. Sin embargo, tus crímenes ya han sido escuchados por la gente. Ese será tu castigo. Dudo mucho que vayas a encontrar trabajo o ayuda en nuestro país—.

—(Muchas gracias… así que tendría que subir de nivel y enfrentarme a las olas de la destrucción.)— Pensó con clara burla al inicio.

—Te convocaremos en un mes, cuando las olas se aproximen. Tal vez seas un criminal, pero todavía eres el Héroe del escudo. No huyas de tus responsabilidades—.

—Lo se, No hay necesidad de decirme eso. Simplemente no se metan en mi camino de ahora en adelante, Puede que sea la última vez que estén vivos…— con eso último Naruto se retiró del castillo. Mientras pasaba por las calles toda la gente que estaba por los lados lo señalaban mientras murmuraban entre ellos.

—(Los rumores sí que circulan rápido, será mejor que sea cuidadoso con lo que digo y a quién.)—

—Hey, chico del escudo—.

—¿Huh?— Cuando Naruto volteo vio al dueño de la tienda de armas.

—He oído que intentaste aprovecharte de tu amiga. Ven aquí y déjame darte un buen golpe—.

¿Tú también?— Fue lo único que dijo el rubio. Nadie creía en él, nadie quería escucharlo. Podría ser otro mundo y el sentido común de este lugar era un misterio para él, pero él nunca haría lo que le habían estado inculpado.

—…Tú…—

—¿Qué? ¿No ibas a golpearme?— El señor relajó su mano y no parecía nervioso.

—Uh… bueno, no importa—.

Al ver que ya no tenía nada que hacer ahí, Naruto empezó a irse no sabía dónde terminaría ahora mismo, pero si tenía que sobrevivir lo haría aún si tuviera que hacerlo completamente solo.

—¡Hey, espera un segundo!—

—¿Qué es lo que quieres?—

El dueño le lanzó una pequeña mochila y habló. —Nunca lo conseguirás así vestido. Por lo menos coge esto—.

Naruto miro dentro de la mochila, tenía una capa llena de polvo y algo de ropa barata.

—¿Por qué me das esto?—

—Hmmm… no lo sé, supongo que tengo mis razones. Vamos usalo es algo que solo se llenaría de polvo ya que nadie lo quería y estaba en la parte de atrás de la tienda—.

—¿Cuánto cuesta?—

—¿Porque preguntas?—

—Solo dímelo—.

—Unas cinco monedas de bronce—.

—Entendido, te daré el dinero pronto—.

—Estare esperando eso—. Dijo con una sonrisa.

—Claro que lo estarás—. Naruto se empezó a vestir y fue en dirección a los campos. Había decidido establecerse un tiempo en esos campos y cazar globos, eso era lo único que podría hacer para conseguir ingresos.

—¡Ahhhh!— Gritó Naruto mientras destruía a uno de los globos. Esta vez lo hizo con un solo golpe, algo que lo sorprendió pero, no tanto si bien antes le tomaba unos cuantos segundos poder matar a uno, le daban muy poca experiencia así que por más rápido que los mate no le serviría para poder subir de nivel. El único lado bueno de todo era que había casado a muchos durante el día anterior, y si seguía a ese ritmo no le tomaría llegar a subir la mitad de experiencia que le faltaba para subir de nivel.

Después de unas cuantas horas al fin lo había logrado y también había conseguido un buen botín, no sabía cuánto podría recibir con lo que tenía ahí, pero esperaba que sea suficiente por ese día. Al ver el recuadro que había aparecido decía.

¡Has subido de nivel!

Ahora eres de nivel 2

Escudo Naranja: Condiciones cumplidas

Escudo Amarillo: Condiciones cumplidas

—Al fin lo logré… por lo menos no me llevo todo el día, ahora tengo que vender estas cosas. *Bufido* no me gusta regresar ese lugar, pero qué más puedo hacer—.

Con eso dicho tomó rumbo a el lugar, donde le comprarían su botín. Al estar cerca pudo ver que había un cliente en el lugar vio que le daba una moneda de bronce por las "pieles" de los globos.

—(Así que dos de estas vale una moneda de bronce… no está mal.)—

Cuando el cliente se fue él estaba parado frente a la tienda. —Hey, traje algunos de mis botines de batalla. Espero que puedas comprarlos—.

—¡Bienvenido! ¡Bienvenido!—

—¿Así que tienes unas pieles de globo, huh? ¿Qué tal un moneda de bronce por diez de ellas?—

(¿Qué? ¡¿Diez veces menos?! O… ahora verás que no es bueno meterse conmigo.)—

—¿No acabas de ofrecerle a ese cliente una moneda por dos pieles?—

—¿Lo hice? Parece que no puedo recordarlo…

—Bien, entonces qué tal si te hago recordarlo… no, mejor aún. Porque no me compras estos que están frescos…— Dijo mientras lo agarraba del cuello y lo acercó a él.

—¡¿Qué estás haciendo?!—

Naruto alzó su capa y le mostró a un globo que intentaba morderlo, lamentablemente no podía ya que no podía atravesar la barrera que tenía gracias al escudo. Al ver al propietario de la tienda se abalanzó hacia él y le empezó a morder.

—¡AHHHHH!—

—Vamos no estoy pidiendo mucho, solo un precio justo. Nuestras negociaciones empiezan con el precio del mercado—.

—Pero el país va a…—

—Mira, ¿Qué crees que le pasará a un comerciante que intenta estafar a un héroe sin contribuciones justas?—

—Ugh…—

—Pero, no tiene que ser de esa forma. Si me los compras justamente, te venderé mis botines por el precio de mercado un negocio justo ¿Verdad?—

—Sinceramente, me gustaría negarme, pero no hay pecado en los negocios—. El comerciante accedió a comprar las pieles a un precio normal.

—Siéntete libre de contarles a otros sobre mi. Diles que castigaré a los otros negocios turbios con mis globos—.

—Claro, lo que sea. Eres un buen cliente ¿no?—

Recibió unas cuantas monedas de bronce unas 15 monedas por todo lo que tenía. Era suficiente como para conseguir pagarle el traje al tendero y comer algo. Sin embargo, la comida no tenía ningún sabor. Pensaba que era algún tipo de broma que le querían hacer, pero no era así. Era algo de él. Así que decidió comer aún si no tuviera sabor no podría desperdiciar la comida solo por eso y pasar hambre.

Ya que no tenía lo suficiente para poder pasar una noche en algún lugar, decidió quedarse en el bosque. Aún estaba atardeciendo así que tenía tiempo. —(Me pregunto si podré conseguir dinero aparte de matar monstruos… claro, puedo vender la hierbas que encuentre ahí. Si no mal recuerdo vi una hierba en un boticario de la ciudad, eso me podría servir de referencia para poder saber qué debo vender.)— Con un nuevo plan en mente decidió buscar lo que restaba del día las hierbas que necesitaba.

Cuando recogía las hierbas el escudo las absorbía y llegó el punto en donde le apareció un cuadro.

Escudo de Hoja: Condiciones cumplidas

Naruto abrió el icono de libro del arma para ver que había desbloqueado, se centró en lo que estaba brillando.

Escudo Pequeño: Habilidad Desbloqueada: Defensa 3

Escudo Naranja Pequeño: Habilidad Bloqueada:

Bono De Equipo: Defensa 2

Escudo Amarillo: Habilidad Bloqueada:

Bono De Equipo: Defensa 2

Escudo De Hoja: Habilidad Bloqueada:

Bono De Equipo: Capacidad De Absorción 1

—Bueno esto me sirve, pero no entiendo esto… debe de haber algún tipo de menú con ayuda—. Tal y como lo pensó pudo verlo en uno de los rincones y lo selecciono.

Subida De Nivel Del Arma y Desbloquear Habilidades:

Subir de nivel un arma significa que tu Arma Legendaria equipada actualmente cambiará de forma. Si sujetas el arma con la mano, e imaginas en qué deseas que se convierta, el arma cambiará a la forma deseada.

Las Habilidades del arma se refieren a las Habilidades que pueden ser desbloqueadas simplemente usando el arma equipada. Una vez desbloqueado el bono de equipo se mantendrá para siempre.

Bono De Equipo:

Los bonos de equipo son habilidades especiales que pueden ser utilizadas mientras el arma esté equipada.

Así que, si un arma ha desbloqueado la habilidad Golpe Aéreo, esa habilidad podrá ser utilizada siempre que esa arma esté equipada.

Si un Arma tiene un bono de equipo de "Ataque +3" el ataque del usuario se incrementará en 3 mientras el arma esté equipada.

—Creo que entiendo… si consigo habilidades que estuvieran bloqueadas y las desbloqueo, puedo usarlo aún si tengo un escudo diferente… entonces esta habilidad de absorción +1 la puedo usar en cualquier momento. Se supone que se quedaría como algo activo para siempre, creo…—

Para tratar de ver lo que hacía intentó tomar una de las hierbas que estaban cerca de él, primero obtuvo un pequeño pitido en forma positiva y salió fácilmente del suelo. La hierba empezó a brillar con una débil luz y un pequeño recuadro se mostró.

Absorción +1

Seño: Calidad: Casi excelente: Hierba medicinal para el tratamiento de heridas.

—(Bueno es agradable tener una explicación inmediata…)— Naruto pasó todo lo que quedaba del día recogiendo las hierbas que encontraba y los llenaba en su bolsa de forma automática. Al hacer eso el bono del escudo de Hoja fue desbloqueado, sus escudos pequeños también tenían habilidades de equipo desbloqueadas, pero eso era para otro día. Volvió a la ciudad e intentó vender las hierbas que traía consigo.

—Estas tienen una calidad excelente. ¿Donde las has conseguido?—

—Fufu~ fue algo sencillo encontrarlos, estaban en los campos alrededor de la ciudad. ¿No sabía que crecían ahí?— Habló con un poco de burla al inicio. Se suponía que el señor frente a él debería de ser un experto y conocer estos lugares para conseguir las hierbas, así que decidió burlarse un poco. Ahora mismo no se sentía bien, el simplemente tener odio no le traía nada bueno, necesitaba algo diferente, el odio que tenía dentro ahora mismo no le gustaba.

—Lo sabía, pero nunca había visto unas de tan buena calidad por los alrededores. Creía que por aquí solo crecía basura—. Dijo contraatacando no permitiría que ese chico se burle de él.

Terminaron charlando un rato y el anciano terminó comprando las hierbas. Ahora Naruto tenía 1 moneda de plata y 55 monedas de cobre. Fue lo mejor que tenía hasta el momento, fue un récord.

Fue a cenar a un restaurante, y como ocurrió antes. No le sabía a nada, se preguntaba si en serio era cosa de él o era porque el plato era el más barato. Mientras el estaba cenando, se acercaban personas intentando hablar con él y que los dejen entrar a su grupo. Sin embargo Naruto no los aceptaba, se podía notar se que no eran personas honestas. No quería pasar por lo mismo.

Aunque al final, después de que vinieran tantas personas. Se estaba cansando de rechazarlos ya se estaba volviendo algo tedioso.

—Me uniré a TU equipo, Tate no yuusha—. Dijo un hombre que se notaba que pensaba demasiado de sí mismo.

El rubio ya cansado de todo, decidió seguir el plan que tenía. —Esta Bien, primero hablemos de las condiciones de empleo—.

—Claro—.

—El empleo estará basado en tu rendimiento ¿Entiendes?—

—Nah-uh—. Dijo con soberbia.

—Eso significa que, mientras estamos en una aventura, recogemos una cierta cantidad de botines, ¿Sí? Digamos que conseguimos 100 monedas de plata, yo me quedo con la mayoría de ello lo que al menos sería el 40% y el resto se dividirá en los demás dependiendo de su rendimiento. Si sólo somos tú y yo, nos repartimos lo que quede. Si tú no trabajas, no recibirás nada. La cantidad que recibas depende de mi juicio sobre ello—.

—¡Que demonios! Eso significa que tu simplemente cogerás tanto como quieras ¿Cierto?— Le reclamó enojado.

—Pero si haces tu parte, serás recompensado, ¿Entendido? Tienes que hacer tu parte—.

—De acuerdo, está bien entonces. Todo eso está bien. Vamos a comprar algo de equipamiento—.

—Compra tú tu propio equipo, no veo la razón de cuidarte tanto. Cuida de ti mismo—.

—¡¿Eh?!—

—Muy bien, entonces dame algo de dinero—.

Naruto se hartó de él y se paró, todos los que le pedían entrar en su equipo eran iguales. Incluso si le comprara su equipamiento, probablemente él haría el vago todo el tiempo. Al final huiría, dejándolo tirado y vendería su equipamiento. Esa es la desfachatez de estos hombres sucios, ellos eran iguales que ella.

—¿¡Hey qué está haciendo aquí un globo!?—

Naruto había sacado a uno de los pocos globos que tenía junto a él, ahora no era tan débil como para poder necesitar de algo para poder golpear. Su ataque había subido después de que le ocurrió su "Juicio" sobre algo que no hizo. Y ahora tenía 4 de ataque, era algo bajo, pero considerando que su especialidad no era el ataque fue relativamente bueno.

La gente al ver al globo entró en pánico, mientras Naruto dejaba el dinero en la mesa y se iba del lugar. Parecía que no había gente buena en el mundo, a excepción de unos cuantos. Que los podría contar con una sola mano y le sobrarían dedos.

De todos modos, Naruto siguió el mismo patrón de conseguir hierbas y venderlas durante unos días, logrando tener muchos más ingresos y poder ahorrar más dinero. Duro así por unas dos semanas y pudo conseguir unas casi 50 monedas de plata, como le era sencillo matar globos y poder conseguir las hierbas no había mucho problema, a excepción del lugar donde dormir. Seguía durmiendo en el bosque y le dolía un poco la espalda, era bueno que aunque haya dormido en el suelo no sienta el dolor al día siguiente durante dos semanas.

Uno de esos días pudo entrar un poco más en el bosque y se había encontrado un globo rojo, le había tomado mucho tiempo pelear con él, pero después de unas horas pudo derrotarlo. Esperaba poder recibir más que las pieles que siempre llevaba, con que fueran dos monedas de bronce más podría valer la pena. Y a todo eso el rubio había alcanzado el nivel 5, de momento no había subido nada referente a su escudo.

—Ahhh… espero que valga algo más que una piel de globo normal o si no estaría perdiendo mi tiempo—. Cuando llegó y le compraron la piel le dieron 5 monedas de bronce. Al menos era mejor que recibir una por dos pieles de globo naranja.

—Supongo que ya tengo lo suficiente para poder conseguir algo decente… aunque, por más que quiera no puedo atacar, y eso se nota mucho. Parece que si necesitaré de alguien que ayude en esto—. Mientras Naruto seguía hablando consigo mismo en voz baja alguien le habló.

—Pareces preocupado, señor—.

—¿Huh?—

La persona era un hombre extraño que lo llamaba desde el callejón, tenía un sombrero de seda y un abrigo. Era un extraño caballero en todos los sentidos, absurdamente obeso y con gafas. No parecía encajar en este mundo, que era más parecido a la Edad Media. Así que él destaca dramáticamente dentro de sus alrededores.

—Necesitas gente—.

Naruto se detuvo, como se había enterado que él necesitaba eso. No lo habría vigilado ¿Verdad?

—Es por eso que no logras cazar monstruos más fuertes—.

—No estoy seguro de qué tiene eso que ver conmigo—.

—Si yo ayudará al reclutamiento, todavía podrías tener una oportunidad…—

—¿Me quieres dar miembros de grupo?—

—¿Miembros de grupo? Hahaha, no. Te proporciono are algo mucho más útil—.

—¿Por ejemplo?—

—¿Interesado?—

—Oye, no te me acerques tanto—.

—Ahaha, me agradas chico, muy bien, entonces te lo diré—. El hombre sacó pecho, pareciendo importante, giro su bastón y habló.

—¡Un esclavo!—

—¿Un, esclavo?—

—Si, un esclavo—.

—¿En serio? ¿Un esclavo?—

—Si, un esclavo. Chico, ellos no mienten y no traicionan a sus maestros—.

—….—

—Los esclavos están bajo una poderosa maldición. Si contradicen o traicionan a sus maestros, deben pagar con sus propias vidas—.

—Hmmm….—

—¿Y qué dices chico?—

—Te escucho—.

El hombre sonrió y habló otra vez. —Por aquí, señor…—

Naruto lo siguió hasta un callejón trasero y noto un número alarmante de gente desaliñada de aspecto peligroso. El aire estaba lleno de gritos agresivos y el sonido de cosas frágiles rompiéndose, lo peor de todo es que olía fatal.

—Por aquí—. Dijo llamando la atención de Naruto.

—Uh huh...—

El traficante de esclavos lo guío hasta una carpa y Naruto volvió a hablar. —Dejemos esto en claro desde el principio. Si me estás engañando…—

—Tranquilo, no hay engaños en esto. Simplemente te mostraré a unos esclavos, mira—. Dijo al momento en que una puerta que parecía muy pesada se abría.

—Woah….— Aún si el lugar era oscuro Naruto pudo ver un buen número de jaulas en la habitación, y formas de aspecto humano se movían en su interior.

—Ahora, está, por aquí, te la recomiendo—. Dijo con una sonrisa que se notaba falsa.

—Eso no es humano… ¿Que se supone que es eso?— Dijo al ver la criatura que estaba ahí. Parecía salvaje estaba lleno de cabello, tenía garras y colmillos afilados. Se podría decir que era como un hombre-lobo.

—Es un hombre-bestia. Aquí los consideramos en casi todos los aspectos, humanos—.

(¿Hombre-bestia eh? Bueno, en varios juegos como novelas aparecen este tipo…)— pensó de forma casual. —Se que soy un héroe y todo eso, pero todavía no se mucho de este lugar ¿Puedes contarme un poco más sobre ello, por favor?—

—El Reino Melromarc tiende a considerar a los humanos como criaturas superiores que los demás de otros tipos. Puede ser un lugar duro en el que vivir para los Hombre-Bestia y los Demi-Humanos—.

—Ok… Pero, ¿Que son exactamente estos Demi-Humanos y Hombres-Bestia?—

—Es relativamente sencillo, los Demi-Humanos se ven iguales a las personas en el exterior, pero tiene algunas diferencias en el interior. Son considerados un tipo de Humano. Los Hombre-Bestia por otro lado son un tipo de Demi-Humano, más específico de los que tienen características de bestia particularmente fuertes—.

—Así que están en la misma categoría…—

—Exacto, y como ellos al menos en este país están considerados un paso de los monstruos, es difícil para ellos vivir aquí, muy a menudo terminan siendo vendidos como esclavos—.

—Está bien, y estos esclavos tienen este rasgo en particular…—

El traficante de esclavos chasqueó los dedos y cuando los hizo un aura mágica apareció alrededor de su brazo, al mismo tiempo, un símbolo empezó a brillar en el pecho del Hombre-lobo. Se quejó notablemente de los efectos de ese chasquido parecía que algo aplastaba su pecho, el traficante de esclavos volvió a chasquear sus dedos y la marca que estaba en su pecho empezó a desaparecer.

—El castigo es tan simple como chasquear los dedos—.

Que conveniente...— Susurró. Aunque siendo ellos dos el traficante lo escucho.

—¿Puedo hacerlo yo también?—

—Naturalmente. Incluso puede adaptarse para que no sea necesario chasquear los dedos. Puede ser accionado desde tu Estado Mágico—. Dijo sonriendo.

—(Si, muy conveniente.)—

—De todas formas es necesario hacer una ceremonia. La información del propietario debe ser compartida y absorbida por el esclavo—.

—Lo que quiere decir que ¿El esclavo puede entender siempre las intenciones de su amo?—

—Parece que tienes una buena cabeza sobre los hombros, chico—. Poniendo una sonrisa siniestra.

—Esta bien, eso suena bien para mí. ¿Cuánto cuesta este?—

—Debes saber lo útil que resulta un hombre-bestia en la batalla. Y eso afecta al precio…—

—¿Qué te parecen unas 15 monedas de oro?—

—No se nada sobre el precio de mercado ¿Supongo que me estás ofreciendo un buen trato?—

—Por supuesto—.

—Sabes que no puedo comprarlo así que empezaste por el más caro, ¿Cierto?—

—Sí, bueno puedo decir que a pesar de todo serás un buen cliente. No sería un buen hombre de negocios si no empezase con nuestras mejores mercancías—.

—Si quieres, puedes echar un vistazo a esta información de esclavo—. Le dijo mientras le daba un pequeño cristal. El rubio al notar que había un icono parpadeando intento abrirlo y apareció un recuadro.

Esclavo De Batalla: Nivel 75

Raza: Hombre-Lobo

(Con que nivel 75… él me vendría bien para poder subir de nivel de forma sencilla, pero no se ve muy saludable, podría acabar obstaculizando mi camino en vez de ayudarme ¿Será esa la razón del porque es barato? Si se supone que es muy útil no creo que unas 15 monedas de oro sea suficiente…)—

—Solía luchar en el coliseo. Pero, se hirió la pierna así que iban a deshacerse de él. Fue entonces cuando aproveché para comprarlo—.

—Quieres decir que…—

—Ahora, ya te mostré lo mejor. Dime, señor ¿En qué tipo de esclavo estás interesado?—

—En uno barato y que no esté roto…—

—Tenemos esclavos especializados en la batalla o en trabajos físicos. O, si mi intuición es correcta….—

—¡Yo no lo hice!—

—Heh, heh, heh, sí, muy bien… no estoy preocupado de una manera u otra. ¿Pero qué tipo prefieres?—

—Lo que sea menos un esclavo sexual, por favor—. Dijo con cierta vergüenza. Pero, no dejo que se notará en el exterior.

—Supongo que los rumores son falsos entonces…—

—Lo que necesito es alguien que ataque a los monstruos por mí, eso es todo. Si logran tener algo especial en ellos no tiene importancia—.

—¿Algún género preferido?—

—¿Quieres empezar?—

—De acuerdo, tengo a unos cuantos, pero no sé si serían muy buenos para tus…—

—Para—.

—Claro, claro sin problema—.

—El nivel de ellos no es muy alto—.

—Si pueden luchar, subiremos de nivel juntos—. Respondió Naruto de forma rápida.

—Buena respuesta… a pesar de que se supone que no confías en las personas—.

—Se supone que los esclavos no son personas ¿No? Si voy a subir de nivel a un objeto, es igual que subir de nivel mi escudo. Mejoraré algo que no me traicionará—.

—Ahí me has atrapado—. Dijo el traficante de esclavos conteniendo una risa burlona. —Por aquí entonces—.

Caminaron a través de la tienda que tenía alineadas a ambos lados fijas de jaulas. Eventualmente los gritos y olores disminuyeron, entrando a una zona de las más silenciosa de la tienda. Hasta que pronto escuchó el sonido de niños llorando. El traficante de esclavos se detuvo después de haberlo guiado a lo largo del pasillo de jaulas que había.

—Estos son los esclavos más baratos que puedo ofrecerte hoy, señor—.

Estaba apuntando a tres jaulas, la primera tenía a un hombre en su interior, aunque también tenía orejas de conejo, y uno de sus brazos estaba torcido de una forma extraña.

La siguiente contenía a una chica de unos diez años. Estaba increíblemente delgada, y sus ojos se veían aterrorizados. Estaba tosiendo, también parecía que tenía orejas parecidas a las de un mapache y al ver la cola que tenía no podía ver otra cosa que no sea una chica mapache.

El siguiente, era un hombre que miraba violentamente a todos lados parecía tener partes de un lagarto. Y no paraba de buscar alguien a quien asesinar.

—Desde la derecha son: Un tipo de conejo con desorden genético, un tipo mapache que sufre ataques de pánico y un mestizo, el hombre lagarto—.

—Todos parecen tener graves problemas—.

—Estos son todo lo que puedo ofrecer en tu rango. Si i bajamos todavía más el listón entonces… bueno…—

El traficante de esclavos miraba hacia un lado y Naruto lo siguió de forma sencilla pudo notar el olor de la muerte, ese olor en el aire como el de un funeral, era fuerte y venía en esa dirección.

—¿De cuánto estamos hablando.—

—Desde la derecha, 25, 30 y 40 monedas de plata—.

—¿Y sus niveles?—

—5, 1 y 8—.

—¿Porque están tan tranquilos?—

—Porque son castigados cuando hacen ruido—.

—Tiene sentido—.

—(Sí quiero a alguien bueno en batalla el Hombre-Lagarto parecía lo mejor, pero está igual de mal que todos…)—

—¿Porque la del medio es tan barata?—

—El tipo mapache no son muy populares entre los humanos. Aunque, si fuese un tipo zorro, podría conseguir un buen precio por ella—.

—Sufre ataques de pánico por la noche. Requiere mucho trabajo cuidar de ella—.

—¿Esto es lo mejor que tienes?—

—Realmente golpeas donde duele—.

—(Ella no parece buena para el trabajo duro y tiene el nivel más bajo ¿Será esto algo bueno? Espero que así sea…)—

La mirada de Naruto se cruzó con la Chica-Mapache y ahí pudo verlo en sus ojos, estaba muerta, parecía que no quería vivir más. Pero, había una pequeña luz en esos ojos. No sé explicaba el porqué de eso, pero esperaba no tomar una decisión apresurada sobre la elección.

—Muy bien, entonces me llevaré a la del centro—.

Fin del Capítulo

Bien, al fin terminé lo que sería el primer capítulo, algo largo a decir verdad. No pensé que sería así de largo unas casi 13.000 palabras… creo que es un récord. Bueno, es todo lo que se me podía ocurrir para esta parte final, aparte de que de momento la historia no cambia mucho y eso se nota. Todavía no va a tener cambios, hasta que por lo menos llegue al tercer episodio ya que desde ahí puedo hacer que pasen varias cosas.

Ahora sí, ¡Adiós!