Nunca se diga que a Nemuri Kayama no le encantaba hacer una entrada

En el momento en que ella puso un pie en Takesushi, casi todas las cabezas voltearon dos veces, y ella disfruto la atención. Es cierto que probablemente era porque ella estaba medio cargando, medio estrangulando a un Shouta vendado en ese momento, pero hey, lo que sea que funcione.

Detrás de ella, Hizashi se deslizó pasando al dúo, dándole un saludo a la recibidora. La chica apenas parpadeó, igualando la sonrisa de Hizashi con alegría.

―Buenas tardes, Yamada. ¿Mesa para tres?

Ella hace un gesto hacia el restaurante, y Hizashi, de manera bastante burlona, hace un gesto para que los otros dos avancen, y Nemuri mira a su cautivo momificado.

―Está bien, estamos aquí, puedes soltarme –murmura Shouta. ―Difícilmente voy a saltar por una ventana.

Hizashi sonríe y palmea a su amigo en la cabeza.

―Contigo, Shouta, ese es un resultado perfectamente creíble.

Por lo poco que puede ver de su rostro, están bastante seguros de que le hombre está frunciendo el ceño y sus ojos van hacia la puerta. Nemuri lo sacude ligeramente.

―Ni siquiera lo intentes, Shouta –advierte. ―No hemos tenido una noche fuera en meses, y quiero sushi.

― ¿Cómo te convenció de esto? –Shouta murmura, y Nemuri sonríe.

―Fácil. Hizashi prometió pagar las bebidas.

Shouta pone los ojos en blanco, pero detiene la mayor parte de su lucha ahora que está en el edificio. Para ser justos, la mayoría de sus argumentos habían sido superficiales, a Nemuri se le había dado bien decir cuando el héroe clandestino realmente no tiene ganas de compañía y cuando es por costumbre. Su mayor problema con venir a Takesushi había sido su proximidad con UA―él considera que es una mala forma que lo sorprendan bebiendo en cualquier lugar que sus estudiantes puedan ver. Especialmente cuando todavía te estar recuperando visiblemente de un casi mortal ataque de villanos.

Pero Hizashi lo había estado acosando para que vinieran aquí por semanas, y Nemuri, siempre feliz de socializar, especialmente con el dinero de otra persona, no había tomado mucho para convencer como respaldo. Honestamente, también es un poco de castigo para Shouta después del incidente de la USJ―el estúpido adicto al trabajo les provocó ataques cardiacos cuando desapareció del hospital para dar clase de todas las cosas.

Y si él está lo suficientemente bien como para enseñar, está lo suficientemente bien como para salir a comer a un restaurante.

Se acomodaron en una mesa en la esquina, cuyo resultado es que Shouta finalmente pierda algo de tensión en sus hombros. Con una pared en la espalda y aliados en ambos lados, el hombre herido podría tener una noche decente―en verdad, Nemuri no sabe cómo el héroe clandestino no ha caído muerto por el puto estrés de la vida todavía.

Mentalmente se pregunta si Aizawa siquiera recuerda cómo relajarse cuando un joven adolescente con un lio de cabello castaño llega a su mesa.

―Yamada –saluda con una sonrisa. ― ¡Buenas tardes! ¿Tuvo un buen día?

Hizashi le sonríe al adolescente.

―Yo, Tsuna. ¿Te han ascendido al frente de la casa hoy?

'Tsuna' se sonroja.

―Ah, Gokudera ha estado un poco… frustrado hoy. Tsuyoshi me pidió que cambiara. ¿Quiere su habitual?

Hizashi niega y hace un gesto hacia sus dos compañeros.

―Estamos celebrando el estatus de mi migo de 'vida-o-muerte' a 'estable' –dice, clavando un codo en el costado de Shouta solo un poco más feroz de lo que probablemente debería. ―Lo que recomendé Yamamoto―vamos con omakase[1].

Su joven mesero sonríe y siente, antes de que sus ojos miraran a Aizawa y frunciera el ceño, observando el cuerpo momificado.

―Lo siento… ¿Lo he visto antes?

―Él tiene una de esas caras –dice Hizashi, con una sonrisa que amenaza romper su rostro en dos. Comprensible teniendo en cuenta que la mayor parte de la cara de Aizawa está oculta por una gasa médica. El adolescente parece confundido, pero sacude la cabeza, claramente eligiendo no presionar.

Cuando se va, Nemuri se inclina sobre la mesa con una sonrisa.

―Está bien Sr. 'Usual' –dice ella. ― ¿Quién es quién? Preséntanos a tu nueva familia.

Hizashi pone los ojos en blanco.

―Hah hah.

Sin embargo, se inclina rápidamente y señala con la cabeza hacia la cocina.

―Bueno, probablemente Fuuta está arriba, es demasiado joven para ayudar, pero Yamamoto y su hijo, Takeshi, están en la cocina con su impulsivo residente –dice. ―Ese es el único con el que Shouta tuvo problemas.

Desde su asiento, Nemuri no puede ver realmente en la cocina, aparte de la extraña mata de cabeza, pero asiente de todos modos.

― ¿El impulsivo suele ser un mesero? Interesante elección.

―Es un encanto –sonríe Hizashi. ―En serio, deberías verlo cada vez Tsuna está en su proximidad inmediata, su personalidad hace un giro de 180 completo. Es gracioso. De la forma en que Tsuyoshi lo entiende, creo que Tsuna salvó su vida o algo así y fue en plan samurái por eso.

Luego señala a las chicas cerca de la entrada.

―Chrome está generalmente en el mostrador de comida para llevar. ¿Aparentemente ella estuvo tutelada brevemente por alguien con una cabeza de figura? Ella es más feliz allí de todos modos, y Kyoko es nuestra encantadora recibidora, elegida para el papel porque literalmente no hay nada que la sorprenda, aunque a veces trabaja como mesera cuando si hermano no está cerca… ¡Ah!

Señala un dedo hacia un adolescente que sale de la cocina con platos, yendo hacia las mesas que están cerca en el restaurante.

―Ese es su hermano, Ryohei. Él es el mayor y probablemente hace la mayoría de los turnos ya que se graduó. Quiere ser boxeador y, por lo que me dice Yamamoto, podría hacer su debut el próximo año. Para ser sincero, me recuerda a…

― ¡Yagi!

Los dos hombres la miraron confundidos.

—Bueno, no. Iba a decir el pelirrojo en la clase de Shouta, aunque ahora que lo mencionas—

Se corta cuando se da cuenta de que Nemuri no está hablando con él, sino que mira hacia el otro lado del restaurante, medio levantándose de su asiento y saludo a un hombre alto y rubio que está parado en la fila para pedir. Al sonido de su nombre, el héroe más viejo gira la cabeza, antes de sonreír y hacer un breve saludo en su dirección.

Sin embargo, eso no es suficiente para Nemuri, quien rápidamente cambia su saludo a un gesto de 'ven aquí', sin importarle el '¿De verdad, Nemuri?' de Hizashi. Ella tiene una forma, demándenla.

El hombre parece un poco nervioso, pero se acerca de todos modos.

—Buenas tardes –saluda. —Los escuche hablar sobre salir, pero no me di cuenta de que estarían aquí.

Nemuri sacude un pulgar en dirección de Hizashi.

—Bueno, este tonto ha estado hablando maravillas de este lugar durante semanas, y nunca me ha decepcionado en la comida para llevar. Pensé que celebraríamos el espectáculo cercano a la muerte de Shouta con la experiencia completa.

—Eso no fue un espectáculo –murmura Shouta, y sus compañeros de cena se ríen. Nemuri sabe que han logrado romper el hielo cuando ve la mueca de Yagi en una sonrisa de culpa.

Hizashi sonríe y se inclina sobre la mesa.

— ¿Quieres unirte a nosotros?

—Oh no, no me gustaría interrumpir— –comienza el hombre, pero Nemuri interrumpa.

—No seas tonto, cuantos más mejor, ¿Verdad? Siéntate, siéntate. ¿A menos que tengas un lugar donde estás?

El hombre duda por un breve momento, antes de que sus hombros se relajen y una sonrisa tímida aparezca en su rostro.

—Bueno, admito que no tengo planes –dice, antes de fruncir el ceño hacia Aizawa. —Pero, mi chico, ¿Estás seguro de que te has recuperado lo suficiente como para—?

—Sí –Hizashi y Nemuri sueltan, mientras que Aizawa da un pequeño suspiro de diversión.

—Te escapaste del hospital una vez

En ese momento, Tsuna aparece con sus pedidos de bebidas, y le da a Yagi una reacción tardía.

—Ah, buenas tardes señor –tartamudea. — ¿Se unirá a esta mesa?

—Ordenamos omakase –ofrece Hizashi.

Yagi, sin embargo, sacude la cabeza.

—Oh no, yo ordene para llevar. Si pudieras pedirle a la joven Chrome que lo envíe aquí. Tengo algunas… restricciones médicas, así que me temo que debo ser más particular con mis opciones.

Tsuna asiente, aunque parece que está mirando a Yagi con cierta preocupación. El héroe más viejo solo pide agua para beber, y el chico se va.

—Podríamos haberle hecho saber a Yamamoto tus restricciones médicas para tu pedido –agrega Hizashi una vez que el chico se va, pero Yagi solo hace un gesto para quitarle importancia.

—Aprecio la idea, pero no hay razón para que tengan que contenerse por mi culpa. Hay más que suficientes opciones aquí para que yo disfrute.

—Entonces, ¿Cómo estas tomando ser maestro? –pregunta Nemuri, sirviéndose un caso. Ella tiene una cuenta que llenar, y una marca personal que vencer. —Ha sido una curva de aprendizaje aguda, especialmente con todo el caos.

Yagi da una risa triste.

—Sí, debo admitir que no estaba tan preparado como espera. Y ha sido más difícil de lo esperado trabajar alrededor de mi límite de tiempo.

Entonces, ve a Aizawa con una mirada de disculpa. Aizawa evita la expresión agarrando incómodamente su vaso y mirando por ventana.

―Oh, mira, la comida está en camino –dijo Hizashi, mirando hacia la concina. ―Seguido de un perfecto cambio de tema.

Tanto Tsuna como el adulto Yamamoto se dirigen hacia la mesa, cada uno llevando bandejas. Tsuna se ve demasiado nervioso cuando coloca los platos, y Nemuri sonrió cuando ve uno de sus favoritos personales en el primer plato. Yamamoto entonces avanza para dejar los suyos.

―Buenas, Yamada. Supongo que este es el amigo del que me hablaste.

Hizashi sonríe y hace un gesto hacia Aizawa, que pone los ojos en blanco pero, por lo demás, mira al hombre con cortesía.

―Yup. Este es Aizawa Shouta, mi mejor amigo desde la preparatoria –dice. ―Por favor, disculpa los vendajes, no tiene ningún concepto de autocontrol.

―No necesito eso de ti –murmura Aizawa, luego de mirar hacia Yamamoto y saludarlo con un asentimiento.

―Gracias por aguantar a este idiota –dice. ― ¿Cómo te has acomodado en Musutafu?

Yamamoto sonríe.

―Ha sido un ajuste, pero hasta ahora ha sido mayormente positivo.

Entonces mira a Yagi y comienza a colocar sus platos.

―Estos son de tu comida para llevar. Junto con algunos platos de la orden de Hizashi que deberían estar bien para ti.

Los ojos de Yagi se ensanchan mientras se percata del aumento, y tanto como Hizashi como Nemuri sonríen.

―Déjame saber si son adecuados –dice Yamamoto, retrocediendo. ―Dadas las circunstancias, puedo reemplazar o sustituir si es necesario.

―No, esto es… perfecto –responde Toshinori, medio frunciendo el ceño con sospecha. ―Sé que ordené algo de esto para llevar, pero, ¿Cómo sabías que el resto estaría bien?

―Chrome –admite Yamamoto, mirando a la chica que trabajaba en el mostrador de comida para llevar. ―Ella te ha visto venir unas cuantas veces y vio un patrón.

Toshinori sonríe.

―Bueno, dale mi agradecimiento. Y te agradezco también.

Yamamoto sonríe.

―No sería un gran chef si no pudiera trabajar con las restricciones de salud. Por favor, disfrútalo.

El hombre se dirige a la cocina, mientras Tsuna sonríe y les da una pequeña reverencia.

― ¡Déjenme saber si hay algo que puedo hacer por ustedes!

Mientras camina hacia otra mesa, Nemuri sacude la cabeza.

―Bueno, tengo una nueva apuesta para el grupo de la sala de profesores –dice con una sonrisa. ―Cuánto tiempo Yamamoto Tsuyoshi permanece en el mercado. ¿Hasta qué punto permanece disponible?

―El todo viudo-con-siete-niños podría tener algo que ver, Nemuri –advierte Hizashi, con los ojos entrecerrados. ―No empieces a entrometerte, no estoy siendo excluido del mejor sushi de la ciudad porque quieres entretenimiento en vivo.

—Oh, no me digas que no tienes curiosidad –se ríe Nemuri. —Él es un cocinero, un hombre de familia, no está nada mal para los ojos, y aparentemente es un observador excepcional. Conozco al menos tres mujeres y dos hombres que lo encerrarían en un parpadeo.

Ella chasquea los dedos con una sonrisa antes de agarrar sus palillos y comer. Hizashi frunce el ceño, pero Shouta le da un codazo, y él lo deja ir, acercando su plato para agarrar el sushi.

Normalmente, Nemuri habría considerado bromear un poco más, pero honestamente, la comida merecía toda su atención. El sushi nunca ha sido su favorito, pero el trabajo de Tsuyoshi la está haciendo reconsiderar seriamente su postura.

A juzgar por la media sonrisa en la cara de Shouta, ella no es la única. Yagi también está haciendo ruidos muy agradables a su lado.

—Mejor que algo para llevar, ¿Huh? –pregunta Nemuri, y Yagi asiente.

—Se está volviendo difícil encontrar comida que pueda digerir, que todavía tenga variedad de sabores –admite. —Este es un regalo de bienvenida.

Hizashi sonríe, y golpea el hombro de Aizawa.

—Esos son dos pulgares arriba, ¿Qué hay de ti, Shouta? ¿Te alegra que te haya arrastrado aquí?

—Ya me has alimentado a la fuerza con sushi más de una vez, Hizashi –dice, mirando por encima. —Ya sabías que me gustaba.

—Bueno, sí –admite Hizashi. —Pero la comida es solo la mitad. ¿Qué pasa con el ambiente? ¿El personal? ¿Yamamoto mismo?

Aizawa bufa.

—A fin de cuentas, el restaurante es aceptable.

Hizashi solo levanta las manos.

— ¿Sabes qué? Lo tomo. Solo come tu sushi.


Durante la siguiente hora, Tsuna les trae varios platos más y mucho más alcohol, por lo que al final de la comida, Nemuri está un poco roja y muy agradecida de que no esté trabajando mañana. Hizashi se está riendo un poco, y ella obtiene un placer inmenso placer al recordar que él lo esta. A juzgar por la forma en que Aizawa está sacudiendo la cabeza y Yagi está haciendo una mueca, ellos también lo saben.

—Hizashi, por el bien de tus células cerebrales restantes y el dolor de cabeza que tendrás mañana, te estoy deteniendo –advierte Aizawa. —Nemuri, esto va para ti también.

—Awww –se queja. —Pero Hizashi lo prometió.

—Y una vez te prometí cuando éramos graduados novatos, que ni Hizashi ni yo permitiríamos que emborracharas tanto que no podrías llegar a casa por tus medios.

La mujer frunce el ceño.

—Era una chica ingenua en aquel entonces. Puedo manejar mi licor.

Hizashi se ríe.

—Eso sería más creíble si no estuvieras comiendo con los dos tipos que pasaron la mayor parte de sus veinte años manteniendo tu cabello fuera del inodoro en el que vomitabas.

—Hey –Nemuri chilla y lo señala acusadoramente. — ¡Lo hice por ti también, Sr. Cacatúa!

Yagi mira la pelea con desconcierto, mientras que Aizawa elige desconectarse y mira la gente en el restaurante. El joven Tsuna ha estado dando vueltas con aire nervioso de alguien nuevo en su trabajo, mientras que el mayor Ryohei ha ocultado su experiencia con espectacular entusiasmo. Gokudera maldijo más de una vez durante la tarde, aunque estuvo en silencio por un rato, probablemente en el deber de lavar platos con Chrome—quien se retiró del mostrador de para llevar cuando se cerró—mientras que ambos Yamamoto han estado ocultos la mayor parte de la noche, solo aparecen cuando haya una orden significativamente grande o cuando Yamamoto está saludando a un cliente habitual. Kyoko todavía estaba en la parte delantera, aunque ha estado limpiando las mesas mientras el restaurante se pone más tranquilo, y como tal tiene que volver corriendo al frente cuando se abre la puerta.

— ¡Buenas noches! –escucha su saludo. —Bienvenidos a… oh no…

El apenas la oye, pero los cuatro hombres que entran al edificio la hacen retroceder, y sus hombros se tensan.

—Hizashi –Shouta espetó, cortando a sus amigos peleando. —Problemas.

Hace una seña con la cabeza hacia la puerta, mientras Nemuri, Hizashi y Yagi echaron un vistazo. Cuatro hombres habían entrado, saltando a la chica y dirigiéndose directamente hacia el chef en la cocina. Antes de que pudieran llegar al mostrador, el peliplateado Gokudera salió de la cocina y se interpuso en su camino con una mirada fulminante.

— ¿Cuántas veces tengo que patear sus traseros antes de que entiendan?

—Corta la actitud niño –dijo el primer hombre, alto e imponente. — ¿Crees que solo vamos quedarnos parados y te dejaremos sacarnos del negocio?

— ¿No es ese Misaki Gaoh? –susurra Nemuri. — ¿El dueño del Sushero?

Shouta asiente.

—Y si no me equivoco, el caballero de atrás es Ren Suguromo, él es el dueño del Sushi-No-Go.

— ¿Cómo sabes eso? –pregunta Yamada. —No has puesto un pie en un restaurante que no haga entregas si no es a la fuerza.

El hombre frunce el ceño.

—Cuando estuve investigando, los niños mencionaron tener problemas con los restaurantes de sushi locales. Me propuse echarle un vistazo. Los dos han estado causando problemas en este lugar con quejas regulares a la policía local, pero nada se queda. Todo lo que está haciendo Yamamoto es legítimo.

Al parecer, se habían cansado de ir por los canales oficiales y, a juzgar por lo que Gokudera estaba haciendo, sus quejas se habían vuelto físicas.

—Si estas tan molesto por esto, ¿Qué tal si dejas de lloriquear y arreglas tu sitio? –Gokudera gruñe, frotándose los puños—Nemuri hace una mueca cuando nota que ya están magullados, no es de extrañar que fuera relegado a la parte de atrás esta noche.

— ¡Alguien aquí está haciendo un mal uso de su quirk! –espetó Gaoh.

Gokudera pone los ojos en blanco.

—Por última vez, idiotas sin cerebro, nadie en este restaurante está usando un quirk.

Gaoh solo lo iguala con un ceño fruncido, pero Suguromo lo empuja a un lado.

—Sushi-No-Go ha sido un ícono de este distrito por más de una década. Su pequeña tienda emergente apenas lleva aquí 3 meses, pero ya ha seducido a la mitad de nuestros clientes. Nadie hace eso sin ayuda.

―Tal vez deberías pasar menos tiempo quejándote con nosotros y más tiempo trabajando en sus habilidades –susurra Gokudera. ―No es tu culpa que Yamamoto sea mejor que tú.

― ¡No es un éxito si es ilegal!

Eso hace que Gokudera se eche a reír, y de repente, el esponjoso camarero castaño está frente a él.

―Por favor, no queremos ningún problema –insiste Tsuna. ―Todo lo que hemos hecho es abrir un restáurate de sushi. Nadie usó fla―quirks para ayudar, solo somos populares. ¡Eso no es un crimen!

―Eso no significa que no sean criminales –dice Gaoh, y uno de los hombres más pesados que los flanquean sonríe.

―Un hombre que conoce su cómo utilizar una espada, con un grupo, literalmente, de adolescentes, tres de los cuales se dirigen directamente a la violencia y la otra tiene un ojo perdido. Todos ustedes están huyendo de algo, pequeños mocosos.

Tsuna se estremece, y Gokudera se eriza como un gato mojado.

―No te atrevas a faltarle al respeto al De―

― ¡Nuestro pasado no es de su incumbencia! -Tsuna grita, y todos retroceden sorprendidos. Él es una pequeña cosa que Nemuri no creía capaz de hacer algo así. Hizashi abiertamente está boquiabierto.

―Lo que creas que hayamos hecho, no tiene nada que ver con este restaurante. No puedes quejarte de perder cliente solo porque tienes competencia. Se nos permite estar aquí. Nos hemos ganado el derecho de estar aquí.

―Oh, mierda –murmura Hizashi. ―Eso no va a ayudar.

Por un momento, Nemuri piensa que está hablando sobre el arrebato, lo cual no tiene sentido―pero entonces se da cuenta de que los ojos de Tsuna han cambiado. El marrón se ha fundido en un naranja vibrante, muy probablemente tipo de efecto de quirk.

Los ojos de Suguromo y Gaoh se ensancharon.

― ¡Cómo te atreves! –grita Suguromo, retrocediendo. ―Lo estás usando ahora mismo.

El último hombre, que ha estado callado hasta ahora, se desliza hacia delante y se lanza hacia Tsuna, que emite un chillido agudo y cae en Gokudera, quien busca algo en su bolsillo trasero. Sin embargo, antes de que alcance lo que sea que buscaban, algo se estrella en la cocina, y todos se congelan cundo Yamamoto Tsuyoshi sale corriendo, con su hijo detrás de él. El menor va inmediatamente al lado de Tsuna y Gokudera, mientras que Tsuyoshi solo tiene ojos para los hombres.

―Déjenme hacer esto perfectamente claro –advierte. ―Nadie está haciendo algo ilegal en este restaurante. Pero toquen a cualquiera de mis niños y eso va a cambiar muy rápidamente.

Hizashi de repente se da cuenta de que el chef todavía lleva un cuchillo en la otra mano y se pone de pie rápidamente.

―Vale, por más divertido que sea, creo que es hora de que entremos. Yagi, por favor, siéntate. Shouta, dame tu bufanda.

Aizawa, que ya se encontraba casi fuera de su asiento, lo mira con furia mientras Yagi se ve indeciso. Pero ya ha pasado su límite, y todos los saben, y Shouta realmente no deberá estar haciendo ningún trabajo adicional si puede evitarlo.

Nemuri sonríe y comienza a desabotonarse la parte superior de su ropa.

―Ooh, cena y espectáculo, sabes cómo tratar a una chica.

Ella se desliza fuera de su asiento. El segundo 'guardaespaldas' está tratando de flanquear al chef, pero Nemuri lo alcanza primero, y su quirk inmediatamente lo tira en el suelo. El otro se encuentra a sí mismo recibiendo un tirón hacia atrás, envuelto en la cinta de captura en manos de Hizashi.

―Ahora, ¿Qué tenemos aquí? –Nemuri se ríe, caminando hacia el grupo.

Su respaldo despareció, ambos dueños de los restaurantes palidecen y retroceden, mientras que Yamamoto mira a Hizashi―quien se sonroja un poco por la mirada―y Nemuri rodea a los instigadores.

― ¿Intentan intencionalmente causar un incidente en este buen establecimiento para cerrarlo? –pregunta. ―Porque eso no está permitido.

― ¿…Midnight? –Gaoh jadea, moviendo la cabeza. ― ¿Pero quién es?

― ¡YO! –ofrece Hizashi. ―No tengo mi interlocutor, así que, por el bien de los tímpanos de todos, mantengamos esto civil, ¿Vale?

― ¿Qué carajo? –murmura Gokudera, todavía oculto por Yamamoto.

― ¿Por qué está comiendo aquí? –Suguromo pregunta débilmente.

― ¿…Porque teníamos hambre y necesitábamos comer como las personas normales? –responde Hizashi.

― ¿Pero por qué estaban comiendo aquí?

Hizashi pone los ojos en blanco.

―Señorita Midnight –Gaoh suplica. ―Sushero siempre ha ofrecido su menú completo a los héroes oficiales de forma gratuita. ¿Por qué desperdiciaría su dinero duramente ganado aquí?

―Y Sushi-No-Go ha estado en esta área desde que la UA se fundó por primera vez –agregó Suguromo. ―Su reputación es impecable.

Nemuri rueda los ojos.

―Por favor, ese lugar está tan congestionado que incluso Endeavour pondría un pie en él. Y Sushero solo ofrece una comida gratis si vienes disfrazado y permites que los clientes se acerquen a ti, lo que francamente es lo único que quiero cuando estoy fuera de servicio. Puedo comer donde quiera.

Eso parece quebrar algo en ambos hombres, ya que solo miran con ojos apagados.

―Ahora, ¿Qué tal si ustedes dos desaparecen mientras procesamos a sus hombres?

―No hay necesidad de eso –Yamamoto dice. ―Mientras que se vayan y no vuelvan, no presentaré cargos. Esta vez.

Nemuri y Hizashi sonríen.

―No es una mala oferta –finaliza Nemuri, observando a su víctima gemir y esforzarse para aponerse de pie. ―Tómenlo o déjenlo.

Los hombres se miran, y se marchan. Sin embargo, Nemuri niega con la cabeza como si intentara aclarar la sensación de mareo, entonces alguien se mueve hacia Tsuna de nuevo.

Nemuri frunce el ceño y da un paso adelante, pero antes de que ella pueda tratar con él de forma más permanente, la cinta de captura vuela y envía al hombre a volar de nuevo al piso. Hizashi inmediatamente se gira al captor.

― ¡Shouta!

Aizawa se encoge de hombros, todavía sentado en la mesa.

― ¿Qué? Llevo repuestos, y apenas me moví.

Después de la emoción, la mayoría de los clientes decidieron irse, pero los héroes se quedan atrás y observan cómo Hizashi trata de disculparse mientras Yamamoto entrega la cuenta―los chicos en l cocina limpian mientras que Kyoko y Chrome barren el frente.

―Lo siento, no te dije que era Present Mic –ofrece Hizashi, frotándose la parte posterior de la cabeza. Tsuyoshi se encoge de hombros.

―Ya lo sabía.

―Es solo que empezamos con el pie equivocado y―espera― –Hizashi titubea. ― ¿Tú sabías?

―Tsuna lo descubrió la tercera vez que entraste –admite Yamamoto. ―E incluso si no lo hubiera hecho, yo lo habría adivinado después de que comenzaras a venir con ese desastre de cola de cabello durante el día.

El héroe de la voz se ruboriza de vergüenza, y Nemuri reprimir una risita.

―Él tiene un punto. Eso no fue un gran disfraz.

Shouta también sonríe abiertamente, y Hizashi probablemente está agradecido de que al menos hay evitado al burla de All Might. Yagi había decidido salir una vez que el caos se había calmado y dar su propio reporte sobre lo que había sucedido en la estación de policía local―en caso de que los hombres intentaran dar su propio giro a los acontecimientos. Probablemente era lo mejor, dado que tanto Nemuri como Hizashi están fuera de servicio y algo borrachos, y Aizawa parece que todavía debería estar en el hospital.

―No es como si importara –Yamamoto continúa. ―A pesar de lo que piensan esos idiotas, no somos criminales―

En la parte delantera, Kyoko sufre un ataque de tos corto que termina con un chirrido alto.

―Y no hemos hecho nada para justificar la intervención de un héroe –finaliza Yamamoto.

―Cualquier persona con ojos puede ver eso –se ríe Hizashi.

―Especialmente cuando están aquí todas semanas –Shouta murmura lo bajo.

―Bueno, es fue una noche informativa y entretenida –anunció Nemuri, saliendo por la puerta hacia la luz del atardecer. ―Cena, bebidas, conflicto, y finalmente a su crush de la comida, Hizashi.

―Oh, hah hah –se burla Hizashi, ajustándose las gafas y medio tropezando detrás de ella. Evita caer gracias a que Shouta lo jala en el último minuto.

Ella sonríe y se despide mientras se dirige a la calle. Por mucho que se quejara, Aizawa cumplió su promesa de mantenerla lo suficientemente sobria como para caminar a casa, y se asegurará de que Yamada también lo haga. Tendrán que volver a hacer esto alguna vez, aunque con suerte sin que aparezcan dueños de negocios enojados.

Lo más probable es que los competidores de Yamamoto sigan causando estragos, pero no hay duda en su mente de que lograran luchar contra ellos, incluso sin la ayuda de héroes bien alimentados.

Nemuri y puede decir por qué Takesushi es tan exitoso, y no es debido al mal uso de quirk. Francamente, es ridículo que los ojos restaurantes no lo hayan descubierto.

Sushero hace comercio por estar cerca de la escuela de superhéroes―es extremadamente caro y está muy comercializado. En su mayoría trae a familias con niños pequeños y cazadores de héroes. Y Sushi-No-Go se enorgullece de la tradición, pero no se ha mantenido al día. No hay un solo estudiante en la escuela que ponga un pie allí sin un padre, porque no serán bienvenidos y no hay creatividad. Es el tipo de lugar donde debes ir bien vestido―no es ideal para las personas que buscan algo después del trabajo.

Takesushi tiene buena comida, un precio razonable y sin algún tipo de marketing para disuadir a la gente. Pero también es amigable con la clientela más joven del vecindario―y que la mayoría del personal son jóvenes adolescentes. Es una configuración perfecta―la única parte sospechosa es cuán perfecto, pero cada historia de éxito comienza de esa manera, ciertamente no es evidencia de actividad ilegal.

Aunque… ese Tsuna activó su quirk, sea el que sea. No pudo ver lo que hizo―tal vez era solo un alteración física―pero duda que Gaoh y Suguromo lo dejen ir tan fácilmente.

Tal vez ella se presente mañana y le dé a Yamamoto un número de un abogado. Po si acaso.


[1] Omakase, es la palabra japonesa para decir algo como 'la elección del chef' o 'se lo dejo a él'. Esta palabra le da la autoridad al chef de preparar lo que él desee.