En lo que respecta a Bakugou Katsuki, el edificio bajo el letrero 'Takesushi' no se ve como mucho. Él realmente no entiende el atractivo.
Desafortunadamente, el adolescente a su lado no parece desanimado.
―Bakubro, confía en mí –insiste Kirishima, abriendo la puerta. ―Esto, valió la pena el viaje.
―Será mejor que lo haga, Cabello de Mierda –responde. ―Estoy jodidamente hambriento.
El pelirrojo camina hacia la puerta con una sonrisa, y el desdén de Bakugou continúa mientras lo sigue.
Si está siendo completamente, 100% honesto consigo mismo, Bakugou está realmente agradecido de que Kirishima se ofreció a llevarlo al restaurante. En este punto, ha comenzado a volverse una leyenda entre los estudiantes, solo por lo mucho que sus maestros parecen ser vistos aquí. Y a este punto, Present Mic actualmente rentó un jodido cuarto completo, y él ha escuchado a una buena parte de la clase hablando de venir a una comida grupal en el futuro. Bakugou quería comprobarlo él mismo―pero realmente no quería parecer como si escuchara la emoción. Kirishima tuvo que 'convencerlo' de ir.
Ciertamente no parece el tipo de lugar que Bakugou visitaría por capricho. Si bien el interior no es exactamente anticuado, carece de características realmente modernas―es probable que ni siquiera pueda tener acceso a Wi-Fi aquí, y sin embargo, es cómodo. Como una especie de ñecla comercial entre el hogar y un restaurante pequeño. Además, no está demasiado ocupado dado que es temprano en la tarde―solo hay dos mesas ocupadas, y un solo mesero asiste… huh.
Las cejas de Bakugou se alzan cuando mira al adolescente que deja un plato y le sonríe a los clientes. El único uniforme consiste en un delantal corto alrededor de su cintura, y llena una camisa un poco demasiado apretada que anuncia PLUS ULTRA! No es raro en el vecindario de la IA, pero el mesero está sorprendentemente bien formado. Esos son unos músculos impresionantes debajo de esa camisa―no que Bakugou esté fuera de forma, pero ese tipo probablemente podría darle competencia a los de Deku.
― ¡Sasagawa! –Kirishima grita, lo que hace que el adolescente levante la vista, y Bakugou pone los ojos en blanco cuando el pelirrojo es atrapado por el mesero, que tiene al menos medio pie más de altura, incluido el pelo.
― ¡Kirishima! –grita Sasagawa. ― ¡Es extremadamente bueno verte!
― ¡Igualmente! –vitorea Kirishima. ―Así que, este es mi amigo del que te hable, Bakugou Katsuki. Bakubro, este es Sasagawa Ryohei, ¡Futuro campeón de boxeo, al extremo!
― ¿Al extremo? –Bakugou repite con incredulidad, mientras que la sonrisa de Sasagawa se vuelve imposiblemente amplia.
― ¿Eres Bakugou? Kirishima me ha contado sobre ti al extremo. Escuché que eres un tipo muy extremo.
―Creo que ya estoy 'extremadamente' harto de ese tic verbal –responde Bakugou. Sasagawa, sin embargo, no parece escucharlo, pasando un brazo alrededor de los hombros de ambos adolescentes. Bakugou tiene el tiempo suficiente para erizarse antes de que Sasagawa empiece a empujarlos hacia una mesa, frustrantemente fuerte, incluso si la reticencia de Bakugou es principalmente un acto.
―Haré que Yamamoto les haga el especial, va por la casa –ofrece. ―Kirishima me contó sobre el ataque a su clase. ¡Debemos celebrar su supervivencia al extremo!
―No tienes que ir tan lejos, Sasagawa –insiste Kirishima. ―Podemos pagar―
―Oi, Cabello de Mierda, no dejes pasar comida gratis –Bakugou dice, liberando un brazo para golpearlo en el costado. Eso solo hace que Sasagawa vuelva a sonreír, acompañándolos a una mesa.
―Ustedes dos son claramente buenos amigos al extremo –dice. ―Me recuerdan a Takeshi y Cabeza de Pulpo, siempre peleando y tiendo, al extremo.
― ¿Quién? –Bakugou pregunta, tomando asiento. ¿Cabeza de Pulpo? ¿Es un patético héroe de bajo nivel que él no conoce y también visita el lugar?
―Ah, lo verás más tarde, por ahora, ¡Relájate! –insiste Sasagawa. ― ¡Será un festín al extremo!
Mientras gira sobre un pie y se dirige la cocina, Bakugou sacude la cabeza con incredulidad.
― ¿Ese tipo se golpeó la cabeza cuando era un bebé? –pregunta Bakugou. ―Está loco.
―De ninguna manera, Sasagawa es increíble –insiste Kirishima. ―Puede que no sea un héroe, pero es uno de los hombres más masculinos que conozco.
― ¿Cómo diablos se conocieron? –Bakugou murmura y Kirishima sonríe.
―Fue alrededor de un mes antes del examen de ingreso, y me estaba volviendo loco, ¿Sabes? Había estado entrenando, tratando de prepararme, pero estaba de un lado a otro. Así que pensé en visitar los gimnasios cerca de la UA, vería si podía ver a algunos estudiantes mayores y robar algunos consejos. No lo hice, pero me encontré con Sasagawa, ¡Y wow!
Kirishima levanta sus manos.
― ¡Nunca había tenido un ejercicio como ese! Fue tan… ¡Extremadamente masculino! Dolía en lugares donde no sabía que podía doler. Él realmente sabe cómo llevar un cuerpo a sus límites.
Sus manos caen y corren por su cabello.
―Al principio, incluso tuve que usar mi quirk para evitar colapsar, pero en el examen fue un último recurso. Para ser honesto, ni siquiera estoy tan seguro de haber obtenido el puntaje tan alto como lo hice en el examen de ingreso si no me hubiera estado presionando las últimas semanas.
― ¡Esa es una tontería al extremo! –Sasagawa anuncia mientras deja un plato sobre la mesa, haciendo que Bakugou se sobresalte de sorpresa. ¿Cómo demonios alguien tan ruidoso era así de silencioso? ―YA era un héroe al extremo Kirishima –continua. ―No menosprecies tus logros al extremo.
Kirishima se está sonrojando ahora, tartamudeando gracias y 'no, ¡Tú eres el más masculino!', y Bakugou pone los ojos en blanco, agarrando los palillos y agarrando un pedazo de sushi del plato que había quedó olvidado en el concurso de cumplidos que tiene lugar a su lado. Apenas se da cuenta de que se van calmando mientras ellos notan que empieza a comer, y su rostro se estremece cuando muerde.
…Oh, maldita sea. Era bueno.
No es que realmente hubiera sospechado lo contrario. No hay forma de que Aizawa-sensei fuera visto aquí tan a menudo si la comida no fuera lo suficientemente buena como para alejarlo de los paquetes líquidos, Present Mic o no Present Mic. Además de las malas opciones de cabello y moda cuestionables, Kirishima generalmente tiene buen gusto―Bakugou no lo toleraría si no lo tuviera―pero eso significa que tenía que controlarse o se arriesgaría a que lo echaran. Aprendió hace mucho tiempo que a los restaurantes generalmente no les gustan los adolescentes que gritan blasfemias―no puede esperar a cuando sea un héroe y nadie quiera callarlo.
No obstante, ambos lo están mirando fijamente, buscando comentarios, y él apunta sus palillos hacia ellos y les da una mirada.
―Está bien, ¿Vale? No necesitan parecer tan malditamente entusiasmados.
―Eso es 'Me encanta, muchas gracias' de Bakugou –traduce Kirishima, mirando a Sasagawa y sonriendo. El adolescente mayor se ríe.
―Lo pensé al extremo. Me estoy volviendo fluido en adolescente-cargado-de-blasfemias-violentas.
―Entonces, ¿Entrenaste a este idiota antes del examen? –Bakugou pregunta, apuñalando otra pieza de sushi. ―Qué, eres un héroe desertor o algo así.
Sasagawa sonríe y se frota la nuca.
―Ah, no, nada de eso- me gusta pelear, pero mi hermana tenía miedo de que me lastimaran, por lo que me convertí en boxeador al extremo.
Bakugou frunce el ceño. Podría estar equivocado, pero estaba bastante segur de que el boxeo era uno de los deportes más peligrosos que había. Sasagawa claramente vio su confusión, y continuó.
―Peleas callejeras –explica, mientras que su mano v a frotar la cicatriz en el costado de su rostro. ― Muchos niños mayores querían pelear conmigo, y Kyoko se asustó por mí, así que trate de evitar las peleas no oficiales ahora. Soy demasiado viejo para una escuela de héroes de todos modos, peor el boxeo es igual de divertido.
Y dado que el tipo no parece un pensador, no es que pierda mucho con las múltiples conmociones que se le avecinan, Bakugou se burla para sí mismo.
―Tú quirk es bueno para pelear –le pregunta a Sasagawa, intentando averiguar qué puede hacer el adolescente. No hay indicios obvios, por lo que no puede ser una mutación. Si participaba en peleas, ¿Probablemente algún tipo de quirk de fuerza?
Sasagawa, sin embargo, se limita a encogerse de hombros.
―Mi entrenador todavía está debatiendo con los funcionarios sobre eso –admite. ―Realmente no se desactiva, pero no es una gran ventaja comparada con la mayoría, por lo que todavía están discutiendo si debería competir en las ligas de quirk o sin quirk. Yo digo, ¡Déjenme pelear con quien quiera reunirse conmigo en el ring, al extremo!
Esa es… una respuesta realmente extraña. Y muy vaga. Antes de que pueda cuestionarlo más, Kirishima ya está cambiando de tema.
―Incluso si él no estaba entrenando para ser héroe, sus entrenamientos son realmente útiles –insiste Kirishima. ―Se trata de empujar tu cuerpo a sus límites y más allá. Plus Ultra Extremo.
Sasagawa asiente sabiamente.
―Kirishima fue un excelente estudiante. Le habría pedido que se uniera a mi club de boxeo si todavía estuviera en la escuela.
―Hey, hablando de eso, ¿Crees que puedes darme más tiempo de entrenamiento pronto? –pregunta Kirishima. ―Se acerca el festival deportivo. Podría usar el entrenamiento extra.
― ¡Me sentiría honrado de entrenar contigo, al extremo! –grita Sasagawa. ―Incluso he encontrado algunos excelentes campos de entrenamiento nuevos con la ayuda de Tsuna, pero él no entrenará conmigo. Dice que no ve el punto en 'suicidarse por ninguna buena razón', al extremo.
― ¡Excelente! –responde Kirishima. ―Considérame tu nuevo compañero de entrenamiento. ¡Lo que sea que necesites!
― ¡Perfecto! –dice Sasagawa. ― ¡Mi nuevo régimen te tendrá al frente de la clase en poco tiempo, al extremo!
Bakugou golpea la mesa con una mano, aunque sonríe mientras agrega: ―Oi, todavía tienes que superarme, Cabello de Mierda –advierte. ― Cara Cortada tendrá que hacerte pasar por mucho si vas a tener la esperanza de ocupar mi lugar.
Kirishima sonríe de nuevo en desafío, y Sasagawa comienza a sonríe positivamente.
― ¡La competencia juvenil es tan extrema! –dice. ―Haré mi mejor esfuerzo para ayudar a Kirishima en su misión.
―Hazme pasar por todo lo que alguna vez hiciste –agrega Kirishima.―Sin excepciones.
Ante eso, la sonrisa de Sasagawa se desvanece.
―Ah, eso podría ser difícil. No he podido conseguir osos –admite Sasagawa.
Ambos estudiantes se detienen.
― ¿…Osos?
Sasagawa asiente con la cabeza.
―Son muy extremos. Reborn solía lanzárselos a Tsuna para entrenar. Y son mucho mejores en los juegos de arcade de lo que piensas.
Solo. ¿Qué?
Bakugou está bastante seguro de que sintió que su coeficiente intelectual cayó ante esa declaración. Desafortunadamente, Kirishima es claramente una causa perdida, porque está mirando a Sasagawa como si acabara de anunciar el significado de la vida.
―Para ser sincero, probablemente debería hacerte pasar por algo del entrenamiento de Tsuna –continua Sasagawa. ―Es el tipo más extremo que conozco.
―Oh, sí, todavía no puedo creer que no lo hay conocido –agrega Kirishima. ―Hablas mucho de él y de tus otros hermanos. ¿Realmente entrenó escalando acantilado?
― ¿Escaladas? –repite Bakugou. ―Eso no es realmente―
―A mano limpia –Kirishima modifica. ―Sin equipo y sin poder usar su quirk.
Bakugou mira embobado.
―Yosh, es verdad –responde Sasagawa. ―Reborn fue un maestro extremo. Mucho como el Maestro PaoPao, y Colonello. Gracias a todo su entrenamiento, Tsuna se ha convertido en un oponente extremo. Incluso a Hibari le encantaba luchar contra él, al extremo.
― ¿Quién carajos son esas personas? –Bakugou chasquea, y Sasagawa parpadea, mirándolo con confusión, antes de estallar en carcajadas.
― ¡Me disculpo a extremo! –dice, una vez que se recupera. ―Fue el momento más extremo de mi vida, pero uno debería vivir en el pasado, al extremo.
Su cabeza se inclina hacia un lado, apartando la vista de la mesa, antes de girarse para mirarlos como disculpándose.
―Ah, tengo que volver al trabajo. Por favor disfruten el resto del sushi. Les traeré otro plato en unos minutos.
Hizo una pequeña reverencia y se dirige a otra mesa ocupada, que sonríe ante su actitud exuberante. Bakugou lo mira irse, antes de girarse a mirar a Kirishima con algo parecido al horror.
—Eso no es humano –afirma. —Ese es un mono afeitado criado en una alimentación de bebidas energéticas y burbujas de dialogo de comics.
—Hey, él no es así de malo –insiste Kirishima. —Él está muy feliz de quién es.
—Quien es, es una locura –dice Bakugou.
Kirishima sonríe.
—Vale, eso es probablemente cierto. Una parte de mi quiere presentarle a Midoriya, pero tengo miedo de que se maten entre sí en la sesión de ejercicios más aterradora el mundo.
— ¡Incluso Deku no es lo suficiente estúpido para escalar acantilados y pelear con osos! –gruñe Bakugou, aunque hay una vocecita en su cabeza que dice que el idiota verde lo haría totalmente si alguien le diera la idea.
Kirishima solo hace un gesto hacia el camarero y a su obvio físico.
—Hey, sabes lo que dicen. Si es estúpido y funciona…
Bakugou fruñe, pero se distrae cuando la puerta del restaurante se abre, revelando a dos adolescentes, uno gesticulando salvajemente y hablando una milla por minuto.
—desde que salí de la escuela. ¡Le pudo haber pasado cualquier cosa!
—Mah, mah, cálmate Dera –responde su compañero, mientras los dos se dirigen al área privada junto a la cocina. —Estoy seguro de que Tsuna está bien.
— ¡Takeshi! ¡Cabeza de Pulpo! –Sasagawa grita en saludo, con platos en mano. — ¡Bienvenidos a casa!
El más alto saluda con mano, mientras que el frenético da un sentimiento ausentes antes de continuar su conversación. A pesar de sí mismo, Bakugou se inclina hacia delante para seguir escuchando. A juzgar por la forma en que Kirishima está haciendo lo mismo, él no es el único interesado.
— ¡Se suponía que se encontraría con Kyoko y Fuuta hace casi una hora! –'Dera' grita de vuelta y se detiene en la puerta. —Nunca la había dejado esperando tanto tiempo, y no contesta su teléfono. Algo claramente sucedió, Idiota del Béisbol.
—Solo serán los clubs deportivos que intentan presionarlo de nuevo –responde Takeshi. —Lo cual, sí, no es genial. Pero él puede manejarlo.
—No puedes saber eso –gruñe Dera. —Podría ser una trampa.
El otro adolescente suspira, mientras Dera comienza a palidecer.
— ¿Y si lo descubrieron? ¿Y si hubieran descubierto una manera de llevarnos de vuelta—?
—Hayato –dice Takeshi, con más autoridad de la que Bakugou pensó que el adolescente de aspecto suave podría tener. —Tsuna. Está. Bien.
—Pero—
—No hay forma de que lo tomen por sorpresa. Veríamos la pelea, sabes que—
La puerta de la cocina se abrió de golpe, y el chef los miro a los dos.
—Takeshi, Gokudera. Por favor, tengan esta particular conversación un poco más fuerte y un poco más publica, ¿Lo harían?
Takeshi se sonroja, y Gokudera deja caer su cabeza.
—Ah, lo siento, papá –ofrece Takeshi, y la mirada del chef se suaviza.
—Y para su información, Tsuna llamó hace quince minutos desde el móvil de un amigo. Hubo problemas con su teléfono y volvió a evitar algunos de los managers de los equipos, pero ahora está libre y se dirige al café para reunirse con Kyoko, así que dejen de entrar en pánico.
Gokudera casi se derrite, medio cayendo sobre Takeshi en alivio, mientras el adolescente más alto se ríe de la vista. En la cocina, el teléfono comienza a sonar y el chef sonríe antes de dirigirse a contestar.
Tras la crisis, Bakugou se inclina hacia a atrás y mira a Kirishima.
— ¿Conoces sobre ese doble acto? –pregunta, aunque el comentario anterior de Sasagawa está pasando por su cabeza y lo hace enfadarse. Él no es tan dramático como ese imbécil de cabello plateado.
—No personalmente –le dice Kirishima, pasando sus ojos entre Bakugou y los dos nuevos adolescentes que se dirigieron a la cocina en busca de delantales. —Pero Sasagawa me dijo lo suficiente sobre su familia para adivinar. El alto es Yamamoto Takeshi—él es de Tsuyoshi, el hijo del chef. Y el otro es Gokudera Hayato. Supuestamente es bastante inteligente, pero tiene un problema de temperamento.
—Mah, mah, ¿Alguien está hablando de nosotros?
Bakugou apenas ahoga el grito de sorpresa cuando Yamamoto Takeshi sale de la jodida nada para apoyarse en la mesa. ¿Qué diablos con estos meseros y sus habilidades de sigilo?
Kirishima, el maldito traidor, no parece perturbado en absoluto.
—Hola –saluda, dándole un movimiento de mano rápido al adolescente. —Soy Kirishima Eijiro, el estudiante extremo de Sasagawa.
Los ojos de Yamamoto se iluminan.
—Oh, cierto. Lo recuerdo hablando de ti. Estaba tan triste de que no pudo convencerte de iniciar una carrera de boxeo.
—Ese idiota sigue diciéndonos que nos unamos al de Seirin –murmura Gokudera, caminando junto a l mesa con una bandeja.
—Él está realmente loco por su boxeo –Kirishima está de acuerdo. —Es una pena que no quisiera ser un héroe. Con su pasión y compromiso, podría haber sido un asom—
— ¿Ella está QUÉ?
Todo el restaurante se detiene mientras la voz de Tsuyoshi hace eco en todo el edificio, y cada cabeza se gira para observarlo. Bakugou casi puede verlo sobre la barra, apretando el teléfono con la mano, tan apretando que Bakugou casi se sorprende que nos e hay roto.
—No, no… entiendo –continua, aunque su agarre no se afloja. —Estaré allí de inmediato.
Cuelga la llamada con manos temblorosas y se dirige al comedor, como si solo recordara que existen, caminando con las piernas temblorosas fuera de la cocina hacia sus clientes.
—Lo siento, pero tenemos que cerrar temprano por una emergencia familiar –explica Tsuyoshi a las tres mesas. —Pueden tener sus pedidos anteriores por cuenta de la casa.
— ¿Yamamoto, pasa algo malo al extremo? –pregunta Sasagawa, y Tsuyoshi asiente mientras se dirige a su mesa.
—Es Chrome. La han llevado al hospital. Al parecer su… quirk, dejo de trabajar hace rato.
Bakugou frunce el ceño cuando los tres adolescentes que trabajan en el restaurante palideces, los ojos de Sasagawa se vuelven casi increíblemente grandes.
— ¡Qué! ¡Pero eso es extremadamente imposible!
— ¡¿Qué pasó?! –grita Gokudera.
—No lo sé –respondió Tsuyoshi. —Pero ahora mismo necesito que cierres el restaurante. Takeshi, estás a cargo.
El pelinegro asiente, y el chef comienza a despedir a las otras dos mesas, ofreciendo disculpas hasta el final, antes de salir por la puerta. Sin embargo, los clientes parecen ser lo suficientemente amenos al respecto, incluso ofreciendo sus propias palabras sobre esperando que 'Chrome' no esté en peligro.
Gokudera saca de inmediato su teléfono, escribiendo furiosamente en la función de búsqueda, mientras Takeshi mira la mesa con los adolescentes de la UA y sonríe.
—Dado que ustedes son amigos de Sasagawa, pueden quedarse un poco más –ofrece. —Lo siento, no podemos darles la comida completa que Sasagawa prometió.
Sasagawa sonríe.
—Prometo que la próxima vez que vengan será mucho más extremo –ofrece, deslizándose en la mesa junto a Kirishima, que solo hizo un movimiento de mano.
—Hey, está bien. Tal vez pueda traer algunos de mis compañeros la próxima vez. ¿Qué te parece Bakubro?
Bakugou gruñe, pero toma el último trozo de sushi del plato.
—Es gratis, ¿Verdad? ¿Por qué no?
Su amigo sonríe.
—Ese es el 'Me encantaría, ¡Takesushi es increíble!' de Bakubro.
— ¡No, no lo es! –gruñe de Bakugou. — ¡Deja de poner palabras en mi boca, Cabello de Mierda!
Yamamoto se ríe y le da un codazo en las costillas al adolescente de pelo plateado que se pone a su lado.
—Hey, estoy teniendo en déjà vu –dice. —¿Te recuerda a algo Hayato?
El otro adolescente frunce el ceño, levantando la vista de su teléfono el tiempo suficiente para mirar a su amigo.
—Incluso tú nunca fuiste tan animado –le responde.
—Pero definitivamente tenías un mal genio –Yamamoto responde.
— ¿Podemos concentrarnos por favor? –gruñe Gokudera. —Tsuna ha estado huyendo toda la tarde y Chrome cayó. Parece que hubo un ataque de villanos no muy lejos del centro comercial al que ella mencionó que iba a ir. ¿No estás preocupado en absoluto?
—Nope –responde Yamamoto. —Todo saldrá bien.
Aparentemente esta no es la respuesta que el adolescente quiere escuchar, porque su rostro atraviesa una multitud de emociones—la misma colección que atraviesa Bakugou cuando Deku está siendo particularmente 'Deku'—y busca algo en su chaqueta. Pero, Yamamoto agarra su muñeca antes de que pueda hacer contacto.
—Uh uh –advierte, aunque sigue sonriendo. Gokudera sin embargo, se aleja y continúa sacando un cigarro.
—Relájate, ¿Quieres? –dice molesto. —No traigo bombas al restaurante.
Bakugou se congela.
¿Bombas?
Kirishima parece confundido, pero a su lado, Sasagawa levanta las cejas.
—Um—
— ¿Algo más? –Gokudera grita. — ¿Quieres dejarlo?
—Lo siento, lo siento –Yamamoto responde. —Solo… recordé los problemas de la detención. Y papá se enojará si vuelve a explotar algo.
— ¡No he lanzados explosivos en una semana, Idiota del Béisbol!
Los ojos de Bakugou se estrechan.
¿Explosivos?
—Solo porque Tsuna te ha estado observando –se burla Takeshi. —Estás consiguiendo una reputación. De nuevo.
Gokudera levanta las manos y Bakugou lo mira.
Cabello paliado. Y definitivamente se ve al menos un poco extranjero…
―No. Es. ¡Ilegal! –insiste Gokudera, ajena a la bomba de tiempo que se genera en la mesa. ―Es una de mis cosas favoritas de este lugar. Los explosivos en defensa propia son perfectamente aceptables, así que, jódete tú y tu justificado palo de madera en el―
― ¡Eres tú!
Toda conversación se detiene cuando Bakugou golpea sus manos sobre la mesa, mirando a Gokudera.
― ¡Bastardo! –grita. ― ¡Eres mi imitador!
― ¿Huh? –murmura Gokudera, con los ojos escaneando a Bakugou y sin hacer la conexión. ― ¿Quién es un imitador?
―Oh, chico… –Kirishima murmura, hundiéndose lentamente en la mesa. ―Esto no va a terminar bien.
Bakugou lo ignora, casi saltando de la mesa para fulminar con la mirada el rostro de Gokudera. Es el más alto de los dos, por lo que se siente inmensamente satisfecho mirar hacia abajo al imbécil que casi arruinó su record perfecto.
―Tú eres –gruñe. ― ¡Los malditos policías vinieron UA después de que estallaras el vecindario y me culparon! ¡Podría haber sido suspendido por tu culpa!
Había pensado en este momento por semanas. Lo que haría cuando el culpable finalmente se mostrara. Bakugou había estado aprendiendo tacto y empatía, así que si su imitador actuaba correctamente―sumiso y disculpándose por haber dañado la reputación de Bakugou, tal vez podría dejarlo pasar.
Aunque―la única reacción de Gokudera ante el anuncio de Bakugou fue una leve elevación de cejas.
―Oh, cierto. Ese héroe entró quejándose con el policía –dice. ―Los agentes de ley son verdaderos idiotas en este país. No te pareces a mí, y no fui exactamente sutil.
Yamamoto se ríe.
―Cierto. Eso nunca ha sido un rasgo en tu conjunto de habilidades.
Las palmas de Bakugou están empezando a humear.
― ¿No tienes nada que decirme?
Gokudera frunce el ceño, e inclina su cabeza, observando al rubio delante de él.
― ¿…De nada? –ofrece. ―Deberías estar agradecido de que su quirk estuviera asociado con mis bombas.
―Oh, Dios –gime Kirishima, golpeando su cabeza sobre la mesa, mientras que Bakugou, de manera bastante predecible, explota.
― ¿AGRADECIDO? –rugió, haciendo un puño con su mano para causar una explosión. ― ¡QUIERO UNA MALDITA DISCULPA, PEQUEÑA MIERDA! ¡¿Solo eres un maldito extra que debería conocer su lugar?!
Gokudera observa la explosión con cuidado, y sus ojos se estrechan ante los gritos.
―Conocer mi lugar, ¿Huh? –gruñe. ―Escuche eso antes. Y de alguien mucho, mucho más aterrador que un Pomerania narcisista que no ha sido entrenado para ir al baño todavía.
Bakugou gruñe y se lanza por el Imitador.
A la mierda el tacto, este extra está saliendo por la puerta en el expreso nitroglicerina.
Pero antes de que pueda hacer contacto, su oponente fue apartado del camino, y Bakugou tiene el tiempo suficiente para retroceder antes de que siente que un agarre golpea su cuello, clavándolo en un pecho musculoso.
―Qué carajo―
― ¡NO LUCHEN EN EL RESTAURANTE AL EXTREMO! –Sasagawa le grita a los dos adolescentes actualmente atrapados en llaves ridículamente apretadas. ― ¡Las reglas de Yamamoto son absolutas, al extremo!
Sasagawa entonces comienza a arrastrarlos hacia la puerta principal. Bakugou incluso intenta una pequeña explosión en el costado del adolescente para aflojar el agarre, pero el boxeador actúa como si ni siquiera lo sintiera.
― ¡Hey! ¡Déjame ir, cabrón! –aúlla.
―La rivalidad competitiva es buena, al extremo, pero no dentro –insiste Sasagawa ignorando los graznidos de ambos lados. ―Llévenla afuera, Cabeza de Pulpo.
―Cabeza de Césped, suéltame ahora mismo o te juro por Dios―
En el lado opuesto, Gokudera se retuerce como un gato mojado, pero el boxeador apenas se estremece, patea la puerta delantera para abrirla y los tira afuera.
― ¡Vuelve cuando hayan resuelto sus diferencias como hombres, al extremo! –insiste, cerrando la puerta de golpe. Momento después, escuchan el sonido de una puerta que se bloquea.
―Maldito imbécil –gruñe el Imitador, poniéndose de pie. Bakugou se apresura de inmediato para encararlo y lo mira fijamente.
― ¿Qué carajos es su quirk? ¿Invulnerabilidad? –grita, y Gokudera resopló.
―No exactamente. Creo que es demasiado tonto para sentir dolor.
En cualquier otra situación, Bakugou habría sonreído ante eso. Pero todo lo que hace es recordarle con quién está realmente molesto.
―Hey, ¿Vamos a resolver esto o qué? –gruñe, y Gokudera mira hacia atrás, antes de dejar caer sus hombros.
―Oh, ¿Por qué carajos no? –dice. ―Podría usar un objetivo libre de culpa en este momento. Sígueme.
Sigue al Imitador fuera de la calle y por un callejón que Bakugou ni siquiera sabía que existía, saliendo en una calle más tranquila. Unos minutos más tarde, se encuentran un edificio de madera en mal estado, pero rodeado por un césped verde brillante. Teniendo en cuenta lo ocupada que está esta parte de la ciudad, Bakugou se asombra de que todavía no haya sido derribada.
―Yamamoto alquiló este lugar el mes pasado –explica Gokudera cuando Bakugou expresa su opinión. ―Tenía un valor sentimental para el propietarios y no podía intentar derribarlo. Cuando se enteró que Yamamoto estaba buscando alquilar un dojo, le prometió un buen precio siempre y cuando lo volviera a traerlo de regreso.
Se detiene en la hierba y sonríe a su oponente.
―No hemos tenido tiempo de empezar a reconstruir, pero realmente necesitamos un campo abierto, ¿No?
Bakugou sonríe con alegría viciosa.
―Al carajo que sí. Te vas a someter y encogerte como la basura de bajo nivel que eres.
Para su frustración, el Imitador se limitó a reír.
―Dios, es como si alguien le hubiera dado a Xanxus un mal trabajo de cloro –se burla. ―Y dejó caer su intento de asesinato alrededor de 1000.
― ¡Deja de burlarte de mí! –aúlla Bakugou. ― ¡Tú eres el tipo malo en esto! ¡Deja de actuar como si fueras grande y malditamente poderoso!
―Hah. Lamento decírtelo, pero ninguno de nosotros es exactamente el bueno aquí –responde Gokudera, gesticulando con la mano entre Bakugou y él. ―Soy apenas pasable como civil en un buen día, ¿Y tú? Tú quieres ser un héroe, pero me estás culpando a mí por lo que la policía haya asumido. Si alguien debería estar un terreno más grande, eres tú.
Él sonríe. No es una expresión bonita.
―Déjame adivinar. La ira y violencia son la única forma en que sabes cómo expresarte –ofrece Gokudera. ―Incluso cundo sabes que no debes, lo cual solo te vuelve más loco.
― ¡No sabes nada de mí! –grita Bakugou.
―Tal vez, pero puedo hacer algunas conjeturas educadas –Gokudera responde bruscamente. ―Apestas a exceso de confianza. Déjame adivinar, pasaste de un pez grande en un estanque pequeño a un pececito en el maldito océano y no sabes cómo manejarlo.
―Al menos estoy en el maldito océano –gruñe Bakugou. ―Soy un estudiante de héroe. Lo mejor de lo mejor. Tú solo eres un delincuente don nadie que nunca lo intentó.
Gokudera comienza a meter una mano en su chaqueta.
―Entonces, será bastante malo si 'lo mejor de lo mejor' sea cremado por un don nadie, ¿Huh? –pregunta. ―Desafío aceptado imbécil.
Bakugou aúlla.
― ¡MUERE!
Media hora más tarde, Bakugou se quedó sin aliento, tendido en el suelo, completamente exhausto y con las palmas secas. La única salvación era que su oponente también está en el suelo.
―Maldita sea, supongo que no eres solo palabras –Imitador murmura. ―Realmente me deje llevar, pero eso fue más esfuerzo del que esperaba.
―Lo mismo te digo –admite Bakugou. ― ¿Dónde carajos guardas todas esas bombas?
―Secreto profesional –Imitador responde rápidamente, poniéndose de pie. ―Dios, pero necesitaba eso. El Idiota del Béisbol tiene razón, realmente necesito dejar de estresarme.
Se acerca y extiende una mano.
―Gracias por la eliminación de estrés, Pomerania loco.
Bakugou intenta hacer una mueca, pero los bordes de su boca siguen moviéndose hacia arriba mientras toma la mano.
―Cuando quieras, Imitador.
A la mierda. Si debe tener un doppelgänger, al menos el tipo puede apostar su dinero. Claro, si Bakugou hubiera podido utilizar completamente su quirk, habría terminado mucho antes, pero al carajo si el Imitador no puede defenderse por sí mismo. Bakugou puede respetar eso. De repente, ser confundido con este tipo en una pelea no parece malo.
Además, tiene la sensación de que Gokudera también estaba algo en desventaja. Podía tener suficientes explosivos en el como para hacer llorar a una célula terrorista, pero a lo largo de la lucha siguió buscando su cinturón, solo par que su mano se retorciera y cayera. Como si instintivamente buscara algo solo para recordar que no lo estaba usando.
Una parte de él quiere preguntar al respecto, hasta que ve que una patrulla se detiene en la calle justo afuera del jardín, y de repente se vuelve muy consciente del humo en el aire y los agujeros en el suelo.
Ohhh mierda.
Un oficial sale del auto, viendo los hoyos en la hierba y frunciendo el ceño.
―Hubo informes de disturbios de ruido provenientes de esta propiedad. Qué parece ser el―Oh, tú.
El oficial ya está haciendo una mueca hacia el ex oponente de Bakugou, quien devuelve la expresión con una sonrisa socarrona.
―Qué tal, Obunaga –Imitador bromea. ― ¿Has perdido peso?
—Es Oficial Obunaga, Gokudera –responde Obunaga con severidad. — ¿Quieres una carrera de nada más que servicio comunitario? ¿Qué te he dicho sobre las explosiones?
Ante eso, el Imitador mira por encima, y Bakugou siente que un escalofrió le baja por la espalda. Aunque nunca había usado una explosión peor que cualquier otra cosa en Deku antes de la UA en pelea, todavía era uso de quirk.
Mierda. Se ha acostumbrado tanto a que le permitieran entrenar su quirk que se había olvidado que estos no eran terrenos de la UA—Gokudera lucha con el talento de un estudiante de la UA, no como un vago cualquiera, y su quirk se compensa adecuadamente. Hay explosiones en todas partes—y después de las acciones anteriores del Imitador, las comisarias conocen su quirk. Dos palabras y Bakugou esta jodido—todo lo que Gokudera tiene que pronunciar es 'defensa legitima'.
Sin embargo, cuando los ojos de Gokudera se deslizan de vuelta, su boca permanece firmemente cerrada y se encoge en hombros con pereza.
—Estamos ajardinando –ofrece, y Obunaga mira a los dos adolescentes, cubiertos de quemaduras y ropa desgarrada, y comienza a tirar de su cabello.
— ¿Dónde está Sawada? –gime. — ¿No suele él evitar que hagas mierdas como esta?
Eso le hace encogerse de hombros de nuevo.
—Hey, esto es técnicamente un terreno privado, así que, de nuevo, no es realmente ilegal. Yamamoto quiere plantar algunos árboles, así que le ahorramos alfo de tiempo.
Obunaga suelta su cabello para fulminarlo con la mirada.
— ¿De verdad crees que eso va a funcionar? Te voy a dar una multa.
Gokudera sonríe burlón.
—Fantástico. Hey, si tengo dos más, la siguiente es gratis, ¿Verdad?
Bakugou ahoga la risa cuando el oficial murmura algo en dirección de Gokudera y empuja un trozo de papel en la cara del adolescente antes de irse. Bakugou espera hasta que el hombre se encuentre en una distancia segura, y entonces se acerca.
— ¿Por qué no reportaste mi uso de quirk? –pregunta Bakugou, en parte con recelo. —Podrías haberme jodido.
El Imitador resopla.
—No me criaron para revelar los secretos de mis oponentes tan fácilmente –responde. —Y te presione a eso. Tsuna se enojaría si te estropeara tus sueños solo porque necesitaba un desahogo.
— ¿Quién carajos es este Tsuna? –pregunta Bakugou. — ¿Es el tipo Sawada del que el oficial imbécil hablaba? Cara Cortada y tú hablan de él como si fuera su maldito Jefe—
Inmediatamente retrocede cuando Imitador se gira y entra en su espacio personal, la mirada en su rostro es mucho más letal que cualquier otra cosa que haya usado durante la pelea.
—Voy a decir esto solo una vez, idiota –gruñe. —No hablas mierda sobre Tsuna. Entiendo que tienes una boca que puede darme competencia, pero un insulto y estarás sacando dinamita del culo hasta que te retires.
Bakugou pone los ojos en blanco, peor cuando Gokudera retrocede y camina de vuelta al restaurante, lo sigue.
―No lo estaba insultando –murmura. ―Es… mira, él es un idiota pero claramente Cara Cortada sabe cómo pelear. Y obviamente no te quedas atrás, así que, ¿Quién es este Tsuna para que ambos sean tan leales?
La boca de Gokudera se contrae en una sonrisa.
―Heh, créeme, si Tsuna quisiera, podrían derribarnos a todos en una pelea –responde. ―Él odiaría cada minuto de eso, pero en una pelea sin límites, Sawada Tsunayoshi es el oponente más fuerte que jampas enfrentaras.
Bakugou le devuelve la sonrisa.
―Suena impresionante. Puedo entender eso.
―Oh, realmente no –Gokudera se ríe. ―Porque incluso si él fuera el hombre más débil del planeta, todavía estaría a su lado.
―Espera, ¿Qué? –Bakugou pregunta, con la sonrisa desapareciendo. ―Eso no tiene ningún sentido.
―Lo tiene cuando te das cuenta de que la fuerza no es tan importante en el gran esquema de las cosas –responde Gokudera. ―Sí, te da cosas, y tal vez puede ayudar a salvar a la gente, pero no es nada en comparación con las cosa que realmente importan.
Una de las bombas de Gokudera debe haber golpeado más cerca de la cabeza de Bakugou de lo que pensaba, porque no estaba entendiendo esto, en absoluto. Gokudera debe verlo en su rostro, porque hace una mueca y suspira.
―Bien, déjame hacerlo fácil para ti –responde bruscamente. ―Quieres ser un héroe porque quieres ser el mejor, ¿Verdad? Definitivamente no eres del tipo que se involucró porque quiere pasar su vida sirviendo a los demás.
Bakugou resopla, pero no responde. Ambos ya saben la respuesta.
Gokudera sonríe burlón.
―No es que haya algo malo con eso. Claramente eres alguien a quien le gusta ser el imbécil más fuerte de la habitación. He conocido a varios, ¿Pero yo? No me importa eso. Soy un seguidor.
―Un… ¿Seguidor? –pregunta Bakugou. ― ¿Como un ayudante o una mierda?
―Si sigues por la analogía del héroe, claro. Soy un ayudante de toda la vida –Gokudera está de acuerdo. ―Algunas personas están hechas para liderar. Y algunas personas solo quieren apoyar a sus líderes. Soy el segundo―encontré al tipo que quiero apoyar. Independientemente de lo que él elija hacer, estaré a su lado ayudándole a lograrlo. Puedo ser fuere –continua Gokudera. ―Y estoy acostumbrado a ser el tipo más inteligente de la habitación. Pero no puede… importarme, como él puede. No puedo ver la belleza en las cosas más pequeñas. Apreciar lo que tengo en lugar de lo que puedo conseguir. Probablemente te parece estúpido, pero antes de conocer a Tsuna, no me daba cuenta de cuánto me faltaba en la vida al valorar la fuerza y deber sobre todo lo demás.
Tiene razón, Bakugou piensa. Suena estúpido.
―Que desperdició de vida.
Gokudera se echa reír.
―Sí, un idiota como tú lo vería se esa manera.
Sacude la cabeza.
―Mira. Intente todo el asunto del lobo solitario. ¿Y sabes qué? Jodidamente apesto. Tsuna salvó mi vida, en más de un sentido, sin importar cuánto él lo niegue, y estar a su lado es todo lo que necesitaba.
Él le sonríe, con desafío en sus ojos.
―No me malinterpretes, todavía tengo sueños. Cosas que voy a hacer para dejar mi huella en el mundo. Simplemente no tengo la intención de terminar solo en un podio como una figura intocable como tampoco lo es Tsuna. ¿Entre mí, el Idiota del Beisbol, Cabeza de Césped, las chicas y Fuuta? Vamos a tener éxito juntos o no lo lograremos.
Es un concepto un tanto extraño para Bakugou. Él ha estado buscando por la cima desde que sabía que tal cosa existía. La idea de que el éxito podría ser algo que logra un equipo en lugar de alguien solo es… extraña. Cómo alguien tan fuerte como Gokudera―alguien que probablemente podría lograr sus sueños en solitario―elegiría no hacerlo, no lo entiende.
Cuando regresaron a la calle, Bakugou le envía un mensaje a Kirishima y el otro adolescente sale por la puerta justo cuando llegan al edificio.
―Entonces, ¿Cómo te ha ido, Bakubro? –Kirishima pregunta.
Bakugou sonríe socarrón.
― ¿Cómo crees?
La puesta se abre y el Yamamoto más joven asoma al cabeza.
―Hey, Hayato, ¿Terminaste de destruir a tu doppelgänger?
Bakugou suelta un chillido, y el rostro de Kirishima se cae.
―Qu― ¡ÉL ES EL DOPPELGÄNGER!
― ¿Por qué, Yamamoto? ¡Se acaban de calmar!
Yamamoto solo sonríe, y mira a Gokudera, que hora frunce el ceño.
―Por cierto, Tsuna está de vuelta y allá arriba –le dice.
Bakugou tiene suficiente tiempo para ver que los ojos de Gokudera se ensanchan antes de que el adolescente salga volando hacia la puerta, gritando: ―Graciasporlapeleaylosientoporlaconfusiónmeasegurarédequenovuelvaasuceder.
― ¿Qué carajos? –murmura Bakugou, con la ira desinflándose. ― ¡¿No podría haber iniciado con eso?!
―Nope –le dice Yamamoto con una sonrisa. ―Eso habría sido demasiado fácil. ¡Tengan una buena noche!
Bakugou mira con incredulidad mientras la puerta se cierra, y se gira hacia Kirishima.
―Tienes el gusto más tonto en comida. Y amigos –le dice.
―Oh, admítelo, te divertiste –se burla Kirishima. ―Y tenemos otra comida en la mesa.
Lo cual, sí, valdría la pena volver a aparecer, admite Bakugou, mientras los dos comienzan a caminar por la calle.
―Quizás la próxima vez, finalmente vemos l infame 'Tsuna' –Bakugou murmura. ―Quiero conocer al tipo que puede mandar al Imitador y a Cara Cortada.
―En este punto, él parece casi demasiado bueno para ser verdad –admite Kirishima. ―Pero entonces, supongo que algunos tipos son lo suficientemente varoniles para ganarse la lealtad de es manera.
―Sí, pero aún así, tiene él tiene que ser―
Bakugou se detiene y mira a Kirishima, que frunce el ceño.
― ¿Bakubro?
'Algunas personas están hechas para liderar. Y algunas personas solo quieren apoyar a sus líderes.'
Las palabras de Gokudera hacen eco en su cabeza, y los ojos de Bakugou se ensanchan.
―Eh, ¿Qué es Bakubro?
'Soy el segundo―encontré al tipo que quiero apoyar.'
Bakugou siente sus mejillas enrojecer, y su temperamento chasquea.
― ¡Eres un jodido idiota, lo sabes! –grita, y se va por la calle.
―Qu― ¡Ni siquiera hice algo! –Kirishima le grita, apresurase para seguirlo.
― ¡Ese es el jodido punto! –Bakugou grita, negándose a dar la vuelta.
Su cara está lo suficientemente roja como puede estar.
Nota menor: Hibari, Mukuro, Lambo y Haru no fueron con el resto de Vongola. Hibari eligió Namimori, Mukuro eligió la dominación mundial (ahora mucho más fácil con Tsuna y Chrome fuera de la línea de fuego), Lambo se quedó con Nana, y Haru todavía tenía una familia amorosa y habría encontrado la forma más fácil de escapar de la vida mafiosa.
Nota del traductor:
He estado pensando en traducir un par de spin-offs que Luki escribió 'Out of This World', uno contado sobre el lado de KHR de esta misma historia y otro crossover de KHR/Pokémon(Más específico, Detective Pikachu). ¿Qué piensan?
Pd - ¿Leen la versión en inglés? ¿Qué piensan de los últimos capítulos? Yo estoy más que extasiado.
