Al llegar a la Basílica, me quedé sorprendido por su diseño arquitectónico, que parecía que el lugar demandaba respeto. Noire me invitó a pasar, y al entrar, una chica nos recibió en la entrada.

- ¡Hola Noire! ¡Bienvenida de vuelta! Oye, ¿Quien es él? -

- Es mi nuevo asistente personal. Se quedará aquí de ahora en adelante. -

La niña se me quedó viendo y me dijo.

- Bueno, mi hermana tendrá sus razones para reclutarte, así que espero que también me apoyes a mí. Me llamo Uni. Mucho gusto. -

- Igualmente. Me llamo Ouryuu. -

Ambos nos dimos la mano y Noire dijo.

- Ahora que hicieron las presentaciones, voy a ir a bañarme. Después sigues tú. Y al terminar, vamos todos a cenar. -

Mientras Noire fue a bañarse, Uni y yo nos quedamos en la sala. Cuando estaba por sentarme, me volví a marear y me dolía la cabeza. Uni se dio cuenta y me preguntó. -

- ¿Qué pasa? ¿Estás bien? -

- No es nada. Quizás sea que me duele la cabeza un poco. Es todo. -

- Eso espero. Pero aún así, ese mareo no parece normal. -

Después de eso, Uni me preguntó de todo tipo de cosas, y al cabo de un rato me gané su amistad.

- ¿Así que eres un francotirador? Entonces no te molestará que me enseñes un par de trucos con las armas de fuego, ¿Verdad? -

- Por mí no hay problema. Cuando quieras podemos practicar. -

En eso, Noire sale del baño y me dijo.

- Listo. Ahora te toca a ti bañarte. Uni, hazme el favor de llevarle una toalla y un cambio de ropa. En mi habitación hay unos cosplay de chico que hice hace tiempo. Te lo encargo. -

Mientras Uni me conseguía la toalla y la ropa, yo empecé a desvestirme en el baño. Ahí fue cuando comprendí por qué me estaba mareando. Mi pecho, brazos y espalda estaban llenos de cicatrices y heridas abiertas, y casi todas estaban infectadas. Quizá me las provoqué cuando estaba en la Policía Internacional o durante la guerra. Estaba a punto de quitarme el pantalón, cuando Uni entró al cuarto.

- Ouryuu, aquí está la toalla y la ropa para que... ¡AAAAAAAAAH! -

Cuando Uni vio mi cuerpo lleno de heridas, sus gritos alarmaron a Noire, que rápidamente entró al baño.

- ¡¿Qué pasó Uni?! ¿Por qué gritas as...? ¡AAAAAAAAAH! ¡OURYUU! ¡¿QUÉ TE PASÓ?! ¡¿POR QUÉ TU CUERPO TIENE TANTAS HERIDAS?! -

- Quizás sean de cuando estaba en la Policía Internacional o me las provoqué durante la guerra. No me había dado cuenta, a lo mejor porque la adrenalina que tenía me impedía sentir dolor y por eso no sabía sobre que tenía tantas heridas en casi todo el cuerpo. -

- Espera. Voy a llamar a alguien que conozco para que pueda curar esas heridas. No quisiera perder a un nuevo amigo que acababa de hacer. -

- Gracias por el detalle, pero, ¿Puedo bañarme? Estoy casi desnudo y se siente algo incómodo que me vean así por mucho tiempo. -

Noire se puso colorada cuando se dio cuenta de que sólo tenía el pecho descubierto y me dijo.

- Es cierto. Perdón por eso. Vamos Uni, tenemos que salir para que pueda bañarse tranquilamente. Solo espero que el agua caliente no agrave tus heridas. Aquí te dejamos la toalla y la ropa. -

Cuando salieron, por fin pude bañarme tranquilamente. Estaba sorprendido de que también tenía heridas en las piernas. Decidí bañarme con agua fría, para que así las heridas no se pongan peor con el agua caliente. Noire me dijo que no me vistiera, ya que llamó a una enfermera para que me me cure todas las heridas del cuerpo. Aún así, me puse un bóxer para tapar mis genitales, y por suerte no tenía heridas ahí. Tuve que salir del baño así, para no manchar la ropa de sangre. Uni me llevó al cuarto en donde me quedaría de ahora en adelante. Mientras me quedaba contemplando mi nuevo cuarto, Noire entró. Estaba muy roja de la cara, quizá sea porque solamente traía un bóxer y la toalla encima.

- Ouryuu, necesito que me hagas un favor. Por circunstancias que no puedo explicar ahora, necesito que por hoy finjas que eres mi novio. Después te explico todo, pero por ahora ayúdame con esto. -

- De... Acuerdo... -

Después de eso, entró una chica de cabello rosa, suéter blanco y una minifalda roja que traía una maleta.

- Mucho gusto. Mi nombre es Compa y soy practicante de enfermería. Tú debes ser el novio de Noire, ¿Verdad? Ella me contó todo sobre ti. Me dijo que eras un mercenario que venía de otro mundo, y que su encuentro fue amor a primera vista, porque la salvaste en un momento crítico cuando llegaste a esta dimensión. ¡Qué romántico! ¡Es como si un caballero rescata a una mujer en peligro! -

Me quedé sorprendido por todo lo que me dijo, pero recordé las palabras de Noire, así que no me quedó de otra que seguir el juego.

- Bueno, más que un mercenario, soy un cazarecompensas que por alguna extraña razón terminé aquí. Y sobre lo del amor a primera vista, es verdad. Fueron circunstancias difíciles de explicar, pero Noire y yo acabamos de formalizar nuestra relación como pareja. No solo su belleza me cautivó, sino que su forma de ser fue lo que me enamoró de ella. Ella es una persona madura, seria, responsable, inteligente y muy limpia. En pocas palabras, es la novia perfecta. Cuando le pedí que saliera conmigo, al principio tenía miedo de que dijera que no, pero le propuse que así nos conoceremos mejor si somos novios, además de que le prometí cuidar de ella y hacer que Lastation sea una nación mejor. Noire aceptó mi propuesta, y desde ese día somos pareja. Por cierto, mi nombre es Ouryuu. -

- ¡Ay, que romántico! ¡Qué bueno que Noire haya sido la primera CPU en conseguir novio! ¡Nep-Nep, Blanc y Vert se morirán de la envidia si se enteran! -

- ¿Quién? -

En eso, Noire nos interrumpe, diciendo.

- Después te explico Ouryuu. Oye Compa, ¿no se supone que ibas a curar las heridas de mi novio? -

- ¡Es cierto! ¡Me distraje por su bella historia! Ahora Noire, necesito que nos dejes a solas porque quizás veas algo que no te gustaría. Y no pienses mal, lo digo porque necesitaré algo más que cubrir con vendajes su cuerpo, y no te agradará ver tanta sangre junta. Puedes esperarnos afuera si quieres. -

Noire salió del cuarto sin decir ni una palabra, y Compa me pidió que me quite la toalla. Me daba algo de vergüenza, pero era por mi propio bien. Compa empezó a limpiar con cuidado las heridas y cicatrices infectadas, quitando la piel muerta con mucho cuidado. Lo que me sorprendió fue que, durante esa limpieza, Compa descubrió que tenía balas enterradas en diferentes partes del cuerpo, y me las fue quitando una por una con mucha delicadeza. Para mi suerte, ninguna tocó un punto vital del cuerpo. En total, fueron 9 balas las que Compa me sacó. Y al final, la enfermera me aplicó una sustancia pegajosa de color rosa que estaba muy fría. Me dijo que era un bálsamo especial para hacer que mis cicatrices cierren más rápido, y al terminar, me puso un vendaje en casi todo el cuerpo. Cuando acabó, me dijo que ya podía vestirme, así que me puse la ropa que me dió Noire. Para mi sorpresa, me quedó perfectamente. Compa le dijo a Noire que ya podía pasar, y ambos le dimos las gracias a la enfermera por ayudarme con mi tratamiento, a lo que ella respondió.

- Al contrario, gracias a ustedes por brindarme su confianza y por solicitar mi ayuda. Aún así, necesitas comprar medicamentos para curar tu infección y para que tus cicatrices cierren más rápido. Bueno, tengo que irme. Solo me queda decirte que cuides mucho a Noire. Demuestrale lo mucho que la quieres porque le hace mucha falta. Nos vemos pronto. -

- Yo me encargo. No te preocupes. Gracias y cuídate mucho. -

Cuando Compa se fue, Noire me dijo que quería hablar conmigo seriamente en mi cuarto sobre la razón por la que quería fingir que somos novios. Me explicó que en este mundo hay otras tres diosas más que tienen una nación diferente cada una, y siempre se burlaban de Noire y le decían cosas sobre su soledad y de que, por su forma de ser no puede hacer amigos. Por eso, quería difundir el falso rumor de que ella fue la primera de las cuatro diosas que consiguió novio. En ese momento, no estaba seguro si esa fue una buena idea o no, pero aún así decidí apoyarla porque yo estoy en una situacion similar. Yo acabo de llegar a este mundo desconocido, y a pesar de que no puedo regresar a mi propia dimensión, como quiera que sea no había nadie esperándome. Básicamente, también estoy solo. Noire me agradeció y me dijo que me traería mi cena al cuarto. El bálsamo estaba haciendo efecto y no podía mover bien mi cuerpo por el insoportable dolor. Antes de irse a preparar la comida, me dijo.

- Cuando hablaste con Compa, escuché que estabas hablando de mí. Sobre lo que le dijiste, ¿Es verdad o solo era para que crea que éramos novios? -

- Bueno, cuando le hablé sobre ti, únicamente dije la verdad. No podía mentir en ese aspecto. Cuando doy una opinión sobre algo o alguien, soy muy directo y siempre digo la verdad. Solo espero no haberte ofendido. -

- Para nada. De hecho, es la primera vez que alguien me dice algo así, y me alegra mucho saber que me consideras de esa forma. -

- Apenas nos acabamos de conocer, y como ahora me quedaré aquí de forma permanente, tendremos todo el tiempo del mundo para conocernos mejor.

Las mejillas de Noire se ruborizaron y respondió.

- Yo también espero lo mismo. -