Su rostro estaba más rojo que nunca al decir eso, pero aún así me sorprendió que lo dijera. Así que me dispuse a dormir junto con ella, estando ambos de espaldas, sin hacer nada más. Pasaron un par de horas, y Noire dijo.
- ¿Ouryuu? ¿Estás dormido? -
- Todavía no. ¿Qué pasa? -
- La verdad, es que todavía no puedo creer que estoy durmiendo acompañada, sobre todo con un chico como tú. Estoy nerviosa y emocionada al mismo tiempo, y quizás por eso no puedo dormir. -
- ¿En serio? A mí también me pasa lo mismo. Es decir, yo dormía en el suelo junto con mis hermanas porque no teníamos cama, y es la primera vez que estoy en una cama tan cómoda, además de que estoy durmiendo junto con la persona a quien amo, por eso no puedo dormir. Por cierto, ahora que te tengo más de cerca, me doy cuenta de que tus labios me parecen tan perfectos y bellos que me gustaría besarlos. -
En eso, me volteé para ver a Noire, y se puso tan roja que parecía que iba a estallar, y al darme cuenta de lo que dije, respondí rápidamente.
- ¡Perdón! ¡No era mi intención decir eso! Es que volví a pensar en voz alta y... -
- Si quieres puedes hacerlo. Al fin y al cabo, somos pareja, y es normal que debamos hacer cosas así. Cuando quieras, estoy lista. -
Noire no paraba de temblar, ya sea por nervios, emoción o miedo, o quizás las tres cosas a la vez. Yo también estaba nervioso, ya que no quería morderla por accidente porque también sería mi primer beso. Aún así, me armé de valor y me dejé llevar por mí instinto, así que cerré mis ojos, y poco a poco me fui acercando a Noire, hasta que nuestros labios se unieron en un largo y apasionado beso, mientras que nuestros brazos se movían por sí solos, acariciando cada parte de nuestros cuerpos. Estuvimos así por varios minutos hasta que ambos nos quedamos sin aliento, y decidimos detenernos para tomar un poco de aire. Noire me dijo, con lágrimas de felicidad en su rostro.
- Nunca pensé que el primer beso se sentiría tan bien... Y pensar que mi hermana nos hizo que estuviéramos juntos aquí... Quizá deberíamos agradecerle cuando regresemos a la Basílica. -
- Tienes razón. Por cierto, se me olvidaba, que te compré algo, para celebrar nuestro recién noviazgo. -
En eso, fui por mi gabardina a buscar una pequeña cajita que compré para Noire. Cuando se la mostré y la abrí, se quedó sorprendida al ver que adentro había un anillo de plata. Noire empezó a llorar y dijo.
- ¡Qué anillo tan hermoso! ¡Pero aún es demasiado pronto para casarnos! ¡A-apenas s-somos novios!... -
- No te preocupes por eso. De donde vengo, se dan anillos de plata cuando una pareja empieza un noviazgo y los de oro se dan cuando se van a casar. Ésta es mi manera de demostrarte mi amor y devoción por ti. Digamos que es una manera formal de pedirte que seas mi novia. -
- De hecho, ya soy tu novia, y aunque me lo volvieras a pedir, con mucho gusto aceptaría. -
En eso, le coloqué el anillo con mucho cuidado, y me alegró saber que le quedaba perfectamente. Al terminar, saqué otro anillo y le pedí que me lo pusiera. Ahora sí, formalmente somos pareja. Acto seguido, continuamos besándonos y acariciandonos estando en la cama, pero sin avanzar más allá, ya que Noire se quedó dormida dos horas después de tanto beso y acaricia. A pesar de estar dormida, todavía me tenía entre sus brazos, así que me coloqué de tal forma de que ambos quedamos abrazados, durmiendo así profundamente.
A la mañana siguiente, yo fui el primero en levantarse, y ya podía moverme normalmente, pues Noire me había soltado. Después de ir al baño a cambiarme de ropa y a hacer mis necesidades, al salir vi que Noire seguía dormida, y en eso recordé todo lo que pasó anoche, y a pesar de que no perdimos nuestra virginidad, para mí fue la mejor noche de mi vida, porque estuve con la persona a quien amo. Me acerqué a ella y suavemente acaricié su suave mejilla, y eso hizo que despierte.
- Buenos días, mi amor. Perdón por despertarte así, pero debemos regresar a la Basílica para continuar con nuestro trabajo. -
- Está bien. - dijo algo somnolienta. - Dame 10 minutos y estoy lista. -
Antes de salir del cuarto, Noire me dijo.
- Quizás no sea propio de una CPU decir ésto, pero, bésame por favor... -
Sin pensarlo dos veces me acerqué a ella y nos besamos con más pasión y amor que la noche anterior. Duramos varios minutos así, y al terminar, dijo.
- Eso fue... Inolvidable. Gracias, amor mío. -
Más tarde yo estaba en el restaurante del hotel, pidiendo el desayuno para los dos, pero parece ser que el que me atendió pensó que nosotros éramos una pareja de recién casados ya que así parecía la comida. Aún así, no podía cancelar la orden ya que Noire había llegado. Después de desayunar e irnos del hotel, regresamos a la Basílica, y Uni nos estaba esperando, con una gran sonrisa de oreja a oreja, como si supiera dónde estábamos anoche. Pero gritó de emoción al vernos abrazados y con los anillos puestos.
- ¡Bienvenidos tortolitos! Veo que la pasaron muy bien la noche anterior, ¿Verdad? ¡Quiero saberlo todo! ¡Con lujo de detalles! -
Noire estaba más roja que nunca, y agarró a Uni y se la llevó a su cuarto, jalándola del brazo. Al entrar a la Basílica, me di cuenta de que Nepgear estaba en la entrada, y al verme me saludó. Los dos nos quedamos en recepción y empezamos a hablar. Ella me contó que se quedó a dormir aquí anoche ya que Uni le estaba platicando sobre mi cita con Noire, y sobre la reservación que hizo en el hotel. Además, Uni no paraba de decir que Noire y yo perdimos nuestra virginidad y también contaba cosas como si realmente Noire y yo hicimos el amor, con detalles que a veces exageraba. Yo tenía confianza en Nepgear, así que le conté la verdad. Además, conociendo a Noire, seguramente le va a presumir a Neptune y a las demás diosas que ella perdió su virginidad mucho antes que el resto. Le pedí a Nepgear que guarde el secreto, y ella aceptó amablemente. Después de agradecerle, me dijo.
- ¿Sabes? Me gustaría que, al igual que te ganaste la amistad de Uni, me gustaría saber si yo también puedo ser tu amiga. -
- De hecho, me encantaría poder tener más personas a quienes llamaría "mejores amigos". Te contaré la misma historia que le dije a Noire y Uni, sobre mi pasado. -
Después de contarle a Nepgear sobre mi pasado, me dijo con cara triste.
- Vaya... Nunca pensé que tuvieras un pasado tan difícil. El hecho de que tú y tu familia estuvieran en ese grado de pobreza extrema se me hace demasiado triste, y ahora comprendo por qué apoyabas a Noire cuando fingían ser novios, porque querías demostrarle que puede contar contigo para lo que sea, y así ganarte su amistad. Lo bueno es que ahora son pareja, y te felicito por eso. -
Nepgear dio un fuerte suspiro y dijo.
- Si hubieras aparecido en Planeptune, me hubiera enamorado de ti. Tenemos muchas cosas en común, sobre todo que tú sabes mucho de software y yo sé mucho sobre hardware. Seríamos la pareja perfecta. Aún así, me conformo con que seamos los mejores amigos. Claro, si es que tú quieres... -
- De hecho, sí. Podemos ser muy buenos amigos, y también puedo ser amigo de tu hermana Neptune, si ella quiere. -
- Estoy segura de que aceptaría. Pero por mi parte, me alegra saber que me consideras como tú mejor amiga. -
Nepgear me dio un abrazo, el cual yo devolví. Solo espero que algún día también pueda hacerme amigo de Vert y Blanc, para así poder tener amigos con quién hablar y así llenar el vacío de mi corazón. Estoy seguro de que ya no volveré a mi mundo, pero está bien, porque así ya no estoy solo. Tengo a una gran amiga como Nepgear, a una linda hermana menor como Uni y sobre todo, al amor de mi vida, la hermosa Noire.
