¡Saludos! Si, bueno, ha pasado muchísimo desde que actualicé esta historia, y no pienso hacer como que me olvidé de ella y dejarla así, por lo que en estos días de cuarentena les traigo la continuación de la historia de Link. n_n
Capítulo 5: Dejando Ordon
Una luz destaca en la consola, es un botón que indica la llegada de un mensaje, el operador recibe la orden de transmitirlo a los presentes en dicha sala.
- Aquí Anshal, conseguimos piezas de vehículos de grado militar y unos materiales de ensamblaje industrial, tal parece que los Harlequines se hicieron con los pobladores supervivientes, cambio- Se escucha transmitir con voz masculina.
- Aquí Base, mayor Anshal- Responde un hombre rubio de cabellos cortos, sentado en el medio de la sala, por encima del resto de presentes, este estaba vestido con un traje formal de color rojo, portando medallas en su pecho, clara señal de liderazgo- Déjalo así, no debemos arriesgar una confrontación con esos dementes si llegaron primero que nosotros, que los otros exploradores regresen-.
- Entendido, milord, pero debo reportar que hemos perdido contacto con uno de nuestros agentes, estaba explorando el area industrial hasta que dejó de responder, cambio-. Responde Anshal.
- Puede que queden supervivientes después de todo, Lord Roth- Menciona con tono monótono una mujer parada al lado del rubio, una pelinegra vestida de igual forma- Propongo que se inicie una búsqueda detallada de la zona-.
- Opino lo mismo, Mirian- Responde Lord Roth con un ademán- Más es primordial hacerlo con cautela, no queremos llamar mucho la atención-.
- ¡Lord Roth, nos reportan de las escuadras del oeste!- Menciona un operador de consola- Tal parece que los Harlequines enfrentan a una revuelta de esclavos, columnas de humo revelan daños a su base-.
- Maldición...- Masculla Lord Roth por lo bajo- Eso limita nuestras opciones, Mirian, ¿Que sugieres?-.
- Considero idóneo dejar la zona cuanto antes, más dejar una o dos escuadras para no perder nuestro reclamo- Responde Mirian.
- Estoy de acuerdo. Mayor Anshal, usted y su unidad se quedarán hasta nuevo aviso en la zona, procuren confirmar la presencia de pobladores y eviten contacto con los bárbaros- Termina sentenciando Lord Roth.
- Si, mi señor, cambio y fuera-.
Telma suspiro mientras se recostaba en su silla, habían pasado ya casi dos día desde que Ordon colapsó sobre sus cimientos y cayó a la Subcolmena, y tras todo ese tiempo, al fin Telma pudo conseguir un momento de calma. Los supervivientes de la zona residencial estaban comiendo, todas las raciones se distribuyeron equitativamente y luego se contaron, Telma calculó que tenían como sumo 7 días de raciones, contando que cada quien pueda tener la suya.
El problema ahora era el agua, recurso fundamental para la supervivencia. Hasta ahora habían logrado recolectar lo que quedaban de las cisternas del bloque residencial donde se hallaban actualmente, mas esta no prometía durar más de una semana. Debían actuar rápido, o sus oportunidades serían nulas. Telma consideró la posibilidad de buscar provisiones en las zonas industriales, más la experiencia del grupo de Link confirmó que es mejor no llamar la atención de grupos hostiles. Tambien considero el purificar agua séptica, pero lo descartó rápidamente, ellos no poseían mucho en instrumentos, y ciertamente el agua estaría aún mas contaminada en la Subcolmena que en cualquier otro estrato de Hyrule.
- ¡Tchk!- Chasqueo Telma en frustración, cada segundo era preciado, y parecía que las posibilidades del grupo decrecían con cada segundo que pasaba.
- No hubo suerte- Escucho Telma, era la voz de Rosa, la enfermera. Ella parecía frustrada, y cargaba una bandeja de comida en su mano.
Telma suspiró un momento, ya llevaba dos días así. Debía respetarlo, no todos reaccionan de la misma manera, y ciertamente él había pasado por mucho dolor, más lo necesitaba en condiciones, no importaba qué.
- Nos hace falta agua- Se limita a decir Telma- Necesito que alguien vaya afuera y busque algo antes de que muramos deshidratados, y lo necesitamos a él, le guste o no-.
- Yo hablaré con él- Dice Ilia, quien acababa de comer su ración en un rincón cercano- ¿Donde está el?-.
- Donde se ha quedado todo este tiempo- Responde Rosa, Ilia no tuvo que escuchar otra cosa y se fué, pues sabía a que se refería.
- ¿Crees que lo anime?- Pregunta Rosa a Telma.
- No lo se, pero más le vale que cambie su actitud, no tengo la paciencia para lidiar con mocosos de su tipo- Se limita a contestar Telma- ¡Otoh! ¿Como está el camión?-.
- Esta todavía bien, pero la dirección está poco calibrada- Responde Otoh, parando de comer por un momento.
- Tomate tu tiempo para arreglarlo, algo me dice que lo necesitaremos muy pronto- Dice Telma pensativa.
Link estaba sentado frente a la tumba de Moy, aferrandose a sus piernas. En Ordon se solía cremar a los muertos y reciclar las cenizas, el culto oficial profesaba que el fuego limpiaba las penurias del individuo, y que al reciclarse su voluntad pasaría a ser la de la comunidad. Lamentablemente ese no pudo ser el destino de Moy, pues bien una cremación captaría mucha atención de otros grupos, y la carencia de procesadoras impedía el reciclaje de sus muertos, por lo que Link y los otros tuvieron que optar por la opción más arcaica de enterrar su cuerpo con un memorándum, escrito a mano por Link que recitaba:
"Aquí yace Moy, gran padre, hermano y amigo"
Los ojos de Link dejaron de llorar hace mucho, dejando sus corneas con una tonalidad rosa. Ya no sentía la amargura, pues ya había aceptado que no había vuelta atrás para su amigo. Había pasado todo su tiempo allí sentado, pensando en sus palabras, se sentía frustrado, impotente, y mas que nada, débil.
- ¿Puedo sentarme?- Dijo Ilia, Link la observó con la bandeja de comida en las manos y suspiró, claramente la habían mandado a animarlo. Finalmente se resignó y la aceptó, debía aceptar que tenía hambre.
- Siéntate- Dijo Link señalando un rincon a su lado, Ilia se sentó de inmediato.
- Se que duele, Li...- Comenzó Ilia.
- Se que te mandaron a ayudarme, no digas más- Interrumpió Link, su voz era monótona, y denotaba cero emoción- ¿Que quiere Telma?-.
Ilia se sonrojo y frunció el ceño avergonzada, ¡¿Que se creía el tratándola así?! La castaña entendió un poco a Telma, es cierto que Link podía ser un imbécil.
- ¡Escucha!- Dijo Ilia con molestia- ¡Has estado aquí dos días Link, entiendo tu dolor pero no como lo expresas, no eres el único que perdió a su familia!-.
- Lo se- Se limitó Link a responder.
- ¡Pues no parecías saberlo cuando te quedaste dos días acá, como si no te importáramos!- Dijo Ilia con dolor.
Link la miró inexpresivo por un momento, cerró los ojos y exhaló, reconociendo que había actuado como un imbécil. Volvió a mirar la tumba de Moy, una pequeña sonrisa se pintó en sus labios, Link se había dado cuenta que su amigo lo dejó con una labor.
- Déjame adivinar, necesitamos agua, ¿Verdad?- Replicó Link calmadamente, Ilia lo miró confundido.
- ¿Como lo supiste?- Dijo Ilia, Link solo la miro con una sonrisa que se le hizo de lo más extraña.
- Intuición- Dijo Link, Ilia mantuvo su expresión de sorpresa- Eso, y que el vaso que me trajiste tiene menos agua que ayer-.
Ilia soltó un bufido y se agarro la boca, intentando aguantar una pequeña risa, sorprendida a la vez por lo detallista que podía ser el rubio, quien solo se limitó a sonreir levemente.
- Déjame comer algo primero, ¿Te parece?- Dijo Link mirando la bandeja de comida, Ilia se la dio con una sonrisa.
Mientras que Ilia veía a Link comer, está no pudo evitar fijarse en el hecho de que antes de que todo esto pasara , ella prácticamente nunca había hablado con el. Ella lo había visto, pues por su atractivo era popular entre las chicas, aunque era también era conocido que tenía una relación con una chica llamada Malón, por su parte, Ilia nunca le había prestado mucha atención, pero ahora que lo tenía frente suyo, debía reconocer que su fama le era bastante merecida. Ilia se mordió el labio un momento, pues se dio cuenta de que prácticamente no se conocían, y en algún momento debían romper el hielo.
- Oye Link...- Comenzó Ilia, Link dejó de comer y la miró un segundo- ¿Como era tu vida en Ordon?-.
- ¿No crees que no tiene sentido preguntar eso ahora?- Comentó Link elevando los hombros.
- Bueno, no nos conocemos muy bien, y si estaremos aquí el resto de nuestras vidas, al menos debemos saber del otro, ¿No?- Contestó Ilia desviando la mirada, apenada.
- Creo que tienes razón- Respondió Link, un poco resignado, a él no le gustaba hablar de si mismo- Bueno, si tanto quieres saber, yo era fundidor, vivía para trabajar y trabajaba para vivir, tenía un par de días libres al año cuando teníamos las fiestas, y nada más-.
- ¿Tenías amigos?- Preguntó Ilia.
- No realmente, fuera de Moy no era muy abierto a otros- Respondió Link
- ¿Y novia?- Pregunta Ilia, un poco apenada.
El semblante de Link cambió a uno sombrío, pues recordó lo sucedido con su amante, Ilia había tocado una herida que no había cerrado, mas decidió no dejarse llevar por el rencor. Link miró nuevamente la tumba de Moy y suspiró, esto tomará tiempo.
- No… No quiero seguir hablando de esto- Se limitó a decir Link- Por favor-.
Ilia notó el cambio de actitud en Link y decidió no proseguir, quiso decir otra cosa, pero un sonido estruendoso la cortó en ese momento. Al observar hacia la dirección del sonido, Ilia y Link pudieron apreciar una columna de humo viniendo de entre los edificios en ruinas de lo que alguna vez fue el sector de Ordon, puede que inclusó más allá. Link se levantó para intentar apreciar mejor lo que pasaba, seguido del sonido de disparos, que lo impulsaron a jalar a Ilia y buscar cobertura.
- ¡¿Que está pasando?!- Dice Ilia en pánico.
- No lo se, pero de ahí venían los bandidos, peleándose por el botín, supongo- Dijo Link casi para si mismo- No es seguro estar aquí, vámonos-.
Link e Ilia entraron sin aviso al refugio, haciendo que todas las miradas se postraran en ellos. Link estaba vistiendo la armadura del hombre que los atacó en la fábrica hace unos dias, y portaba su espada en su cintura, su expresión era fiera y su temple decidido y determinado. Telma lo miró anonadado, y miró a Ilia por un segundo con admiración, no sabiendo que truco empleo la pelinegra para cambiar al joven que tan solo unos días atrás estaba roto desde lo mas profundo de su alma.
- ¡Hasta que al fin decides ve...- Quiso reprender Telma a Link, mas fue interrumpida.
- Sálvate el sermón para después- Dijo Link, hasta Telma se intimidó por el duro carácter que emanaba- Los bandidos luchando, y no es seguro estar aquí-.
- ¿A que te refieres?- Pregunta Telma, obviando el tono en que Link la interrumpió.
- En la dirección de donde venían se escuchan disparos y sale humo- Complementa Ilia.
- ¿Pero, por qué no es seguro estar aquí?- Pregunta Telma.
- Porque si hay pelea, se pierden recursos, lo que se traduce en incursiones- Comienza Link- Y no se tu, pero no quiero vivir el escenario de defender este sitio-.
- ¿Y que propones que se haga? No tenemos a donde más ir- Pregunta Telma, juntando sus manos sobre la mesa.
- Si tenemos, la lucha se está librando hacia el oeste, así que podríamos aprovechar y salir por la puerta este- Responde Link, con la mano sobre el pomo de su espada.
- ¡Un Momento!- Dice Otoh, levantándose de su asiento- La puerta lleva a la salida de Ordon, no querrás que salgamos de Ordon, ¿O sí?-.
- Es exactamente lo que propongo- Responde Link, todos en la sala se quedaron estupefactos.
- Link...- Comienza Telma, pintando una expresión severa en su rostro- Estamos en la Subcolmena, no sabemos que hay más allá de Ordon, estoy en desacuerdo-.
- Tu sabes que ya no queda nada aquí mas que tristeza, Telma- Comenta Link, mirando a la mujer seriamente- Se que nos hace falta agua, y la comida no nos durara mucho mas, hay que salir y buscar-.
- Es muy peligroso y lo sabes, Link- Intervino Rosa, quien hasta entonces solo escuchaba la conversación.
- Escuchen, le prometí a Moy que los defendería, y pueden apostar todo lo que tengan que así lo haré, pero hay que entender que estando aquí no estamos entregando a la muerte- Dijo Link a todos en el refugio- Deben haber asentamientos allá afuera, así como fuentes de alimento y agua-.
- ¿Y como piensas que las conseguiremos si casi ninguno aquí ha disparado un arma antes?- Dijo Telma indignada y con los brazos cruzados, realmente no estaba dispuesta a lidear con Link
- No tenemos tiempo ni opciones que sortear, así que no te sirve hacerte la sensata- Dijo Link cuando Telma desvió la mirada de el, supo que tenía razón.
- Todo el mundo, empaquen lo que puedan, prioricen la comida y el agua, nos iremos en el camión, ¿Entendido?- Prosiguió Link con firmeza, nadie se atrevió a contradecirle.
Un grupo de hombres en armadura veían desde la distancia la batalla que parecía tomar lugar en los cuarteles de la Familia, o como ellos los llamaban, los Harlequines. El mayor Anshal vio con fascinación como la pelea poco a poco mermaba, especialmente tras la salida de dos camiones de la base, ocupados por lo que parecían ser hombres y mujeres en harapos, una revuelta de esclavos, pensó. Anshal era parte de un grupo de ocho individuos, una escuadra de la cual él era el líder, realizando labores de exploración para Lord Roth desde la cima de un edificio en ruinas. Tanto él como sus hombres vestían armadura de cuerpo completo, con cascos que filtraban aire tóxico y mochilas que les facilitaban el movimiento rápido mediante propulsores, les llamaban Jump-packs; todos estaban armados con lo que parecían rifles de asalto de alto calibre, y estaban bien entrenados en su uso.
- Mayor, ¡Mire al este!- Exclamó uno de los comandos, señalando a una dirección contraría a la lucha que se vivía en la base bandida.
Anshal se giro para observar la locación señalada por su subordinado, y utilizando su mira electrónica, acercó la cámara para observar una vista peculiar, era un grupo de supervivientes avanzando a través de las calles en ruinas de Ordon en un vehículo de transporte industrial. Anshal vio una oportunidad de compensar su fallida misión antes de regresar, por lo que dio la orden a sus hombres, quienes posteriormente se lanzaron desde las alturas del edificio, rumbo a un nuevo objetivo.
Link estaba en el asiento del copiloto, sus sentidos estaban todos atentos a su alrededor, hasta el momento se acercaban a los limites conocidos de Ordon, más allá se le podría llamar tierra de nadie. Miró a su izquierda, viendo a Ilia y a Otoh conduciendo el camión, el resto estaba detrás, en el área de carga. Tanto Otoh como Ilia estaban armados con una pistola de mano y el rifle del bandido que se encontraron en la sintetizadora, al principio Link cuestionó en darle el arma a Ilia, pero esta insistió, para su sopresa y confusión, y aunque no le cuestionó su deseó, no entendía el por qué.
- Debo sacarlo de mi, de una forma u otra- Repitió Link las palabras de Ilia en su mente, aprovechando para verla, Link recordaba haberla visto un par de veces en Ordon, más nunca vio razones de hablarle, pues para el ella era una chica del montón, pero ahora que la conocía, se dio cuenta de que era una persona amable, quizás demasiado.
- No te mereces esto- Murmuró Link por lo bajo.
- ¿De que hablas?- Preguntó Ilia confusa por el comentario del joven.
- Oh- Masculló Link con sorpresa, no se dio cuenta que pensó en voz alta- No es nada, solo pensaba en voz alta- Completó mirando de vuelta por la ventana.
- Entiendo...- Dijo Ilia agachando la cabeza, sonrojándose un poco sabiendo que el joven la miraba hace tan solo unos instantes- Por cierto, Link, ¿De donde sacaste la espada?-.
- Bueno, es una historia extraña, yo...- Link no pudo decir más, pues una explosión sacudió el camión. El rubio miró hacia fuera rápidamente, observando a la distancia a un grupo de de hombres volando con armaduras negras, yendo hacia su posición.
- ¡Otoh, acelera!- Grito Link, a lo que el joven técnico respondió acatando la orden- ¡Ilia, ayúdame a subir al techo!-.
- ¿Que piensas hacer?- Pregunta Ilia, aferrándose al rifle como si su vida dependiera de ello.
- Evitar que nos maten- Se limitó a decir Link mientras salia por la ventana y se subía al techo del camión.
Al principio tuvo que sujetarse para ganar equilibrio, no era sencillo considerando que el terreno era complicado y el camión se tambaleaba cada dos por tres, pero pudo comenzar a acostumbrarse. Al notar que los comandos se acercaban cada vez más, Link desnvaino su espada y la extendió frente a el, era claro que estaba en desventaja, pero no debía flaquear, sino dejarse llevar por su coraje. En ese mismo momento su mano empezó a iluminarse con junto con el sello, y los ojos de Link se iluminaron, como si su determinación ardiera como el más potente de los reactores.
- ¡Fuego!- Exclamó Anshal desde su intercomunicador, seguido de ráfagas de disparos dadas por sus hombres a pleno vuelo. Mas no podía creer lo que veían sus ojos, pues el joven espadachín subido al camión estaba dando estocadas veloces y continuas, deteniendo todos y cada uno de los proyectiles que iban hacia el. Una inspección más a detalle revelo algo aterrador, dicho joven usaba la armadura del hombre que se perdió en Ordon.
- No puede ser...- Pensó Ashlan con furia, pues llegó a la conclusión que se encontraba frente al asesino de su subordinado- Frak, Tino, flanqueen el camión. Jok, Garresh, atáquenlo de frente, que no pueda respirar, el resto adelántense al camión y no lo dejen escapar- Ordenó, aumentando la potencia de su propulsor para acercarse más.
Otoh, quien seguía al volante, observó como uno de los comandos se acercaba por el lado izquierdo al camión, por lo que pisó el acelerador mas fondo, dándole igual los baches del camino, maniobrando por las calles para hacerles el trabajo mas difícil a sus persecutores. Viendo que no funcionaba, vio por el lado derecho que otro se acercaba, abriendo los ojos en espanto.
- Iliaa...- Solo pudo decir Otoh, intentando pedir ayuda a su acompañante.
Ilia sostuvo su rifle con fuerza, mirando hacia abajo con nerviosismo, deseaba no tener que utilizarla, pues cada vez que le daba vueltas a la idea solo podía pensar en hombre que mató. Su respiración se agitaba, pues era cuestión de vida o muerte, por lo que con su mano temblorosa puso el dedo en el gatillo y exhaló, realmente no quería hacerlo. Mas vio a Otoh con preocupación al volante, volteando luego a ver el hombre acercándose a los costados del vehículo, luego pensó en Link, y de como estaba arriesgando su vida montado sobre el camión, y le resonaron sus palabras.
"Solo aprieta el gatillo para disparar, y por Ganon asegúrate que no estemos frente al cañón mientras lo hagas"
- Solo aprieta el gatillo para disparar...- Se repitió Ilia en su mente, para luego fruncir el ceño en determinación.
La castaña se acomodó sobre el asiento, abriendo la ventana para apuntar, y en milésimas de segundo se asomo con el rifle entre sus manos, apreciando el hombre que volaba hacia ella. Colocó de manera metódica elevó el rifle, puso la mirilla sobre la posición del hombre, tomó un último aire y apretó el gatillo, soltando una ráfaga de proyectiles.
Todos los proyectiles dieron en su objetivo, acribillando con lo que pudieron haber sido diez balas, causando que el hombre caiga sobre el pavimento de manera visceral, efectivamente muerto. Ilia no quiso darle más vueltas a lo que acaba de hacer, y se dejó llevar por la descarga de adrenalina que recibió, apuntando su rifle hacía Otoh, a quién el comando de su lado ya había alcanzado, apuntando de manera hábil al hombre y disparando, con las balas pasando a meros centímetros de Otoh, impactando al comando y matándolo.
- ¡No me dispares, Ilia!- Solo pudo gritar Otoh en pánico, quien luego vio hacia su izquierda para ver al bandido muerto desde el espejo retrovisor- ¿Como hiciste eso…?-
- No me preguntes… Vomitaré si pienso en ello- Respondió Ilia con la mas suma seriedad, Otoh le sonrió con admiración.
Link estaba siendo atacado constantemente por los dos comandos que volaban a su dirección, su mano brillaba y ardía como si estuviera en fuego, mientras detenía las balas moviendo su espada a velocidades casi imposibles, su mente estaba nublada, como si no fuera quien controlaba su cuerpo. Los hombres ya habían puesto un pie sobre el techo del camión, disparando repetidamente hacia Link, quien estaba ocupado desviando las balas mientras mantenía su equilibrio sobre el camión. Mas no podían seguir con esa táctica indefinidamente, pues mas temprano que tarde se les agotó la munición, oportunidad que tomo Link para responder.
Link tomó un paso al frente para dar una cuchillada a uno de los comandos, pero los reflejos de este fueron rápidos, por lo que este pudo desenvainar un sable y detener el ataque de Link. El rubio respondió con una serie de tajos rápidos, muy difíciles para que el comando aguantara, quien estaba haciendo una gran esfuerzo para detener al rubio, lo que le dio tiempo a su compañero para recargar su arma y reanudar el fuego hacia Link, mas no fue suficiente, ya que antes de que este pudiera disparar, Link lanzó una estocada al comando con quien entablaba duelo y lo apuñalo en el pecho, luego utilizando su pierna derecha para empujar su cuerpo hacía su compañero, quien al no esperar dicho movimiento fue echado hacia atrás junto con el cuerpo malherido de su compañero, casi cayendo del vehículo de no ser porque logró aferrarse al borde del camión, del lado de la puerta de carga. El comando intentaba recuperarse, más tampoco contó con que la puerta del área de carga del camión se abriera repentinamente, siendo recibido por Telma, Rosa y Ucah, armados con metralletas.
- ¡Ahora, fuego!- grito Telma, soltando una ráfaga de disparos, junto con Rosa y Ucah, quienes acribillaron al comando echándolo del camión y acabando con su vida- No piensen que íbamos a dejarle todo a Link-.
Anshal, quien hasta entonces solo observaba la lucha, quedó sorprendido con el espíritu de lucha de los ordonianos, sobretodo el de Link, cuya mano todavía brillaba con el extraño sello dorado. Anshal tomó la oportunidad de tomar imágenes desde la cámara de su casco, para que fueran enviadas al centro de mando. Y sorpresivamente fue contestado por una orden de su superior, Lord Roth, un mensaje corto que a Anshal se le hizo insólito:
"Traelo a mi"
Anshal dio una orden y se retiro, volando alto para permitir que sus hombres se encarguen del resto. Mientras todo esto pasaba, el camión se estaba acercando a la puerta de Ordon, un gran arco metálico, destruido parcialmente, tras el cual estaba el fin de Ordon. Cuando el distrito todavía estaba operativo, la puerta daba al sector de Kakariko, pero ahora daba al resto de la misteriosa y peligrosa subcolmena. Otoh, quien ya había dado la batalla como ganada aceleró para poder salir de Ordon.
Mas fue una trampa, pues en el mismo momento en que atravesaron el arco metálico, los hombres de Anshal detonaron una serie de explosivos en la carretera, claramente una trampa, que hizo que el camión se eleve y que Otoh pierda el control, por lo que camión se volqueó y dio varias vueltas, quedando inhabilitado y con el motor prendido en llamas. Otoh e Ilia no tuvieron tiempo de reponder y recibieron el impacto, golpeándose gravemente y quedando inconscientes dentro de la cabina. Telma y el resto de supervivientes corrieron la misma suerte, pero con la puerta de carga abierta, varios de los supervivientes, incluidos Ucah, salieron disparados fuera del camión y muchos de ellos chocaron con el piso de concreto, gravemente heridos.
Link por su parte fue lanzado del camión por la inercia, cayendo sobre la accidentada carretera y dando varias vueltas sobre el pavimento, lo único que pudo ver antes de caer inconsciente fue el como su mano dejaba de brillar, y los comandos aterrizaban frente a el y al camión, quedando todos a su merced.
Tal parece que su esfuerzo fue en vano, pues a pesar de su fiera lucha, habían sido derrotados y lanzados al abismo, ante lo que parecía ser su fin…
Continuará…
Proximo capítulo: Consolidación de facciones
