"Saludos estimados lectores, aquí estoy después del parón de fiestas con otro capitulo de esta historia, espero os guste lo que tengo preparados para todos, pues sera mi especial de San Valentín, aunque estará un tanto adelantado a esa fecha, espero os guste leerlo como a mi escribirlo, nos vemos al final como siempre."

Capitulo 34: Cazacorazones

Adrien se encontraba andando de un lado para otro en su habitación, San Valentín estaba a dos días de llegar y aun no había encontrado nada para Marinette, pensó en unos bombones, pero descarto la idea pues sus padres eran panaderos y reposteros, seguro podía ella misma elaborarlos, flores, era fácil y aunque ya tenia un ramo pedido ese día quería complementarlo con algo, Marinette no era de esas chicas que le gustase exhibir objetos caros, sin embargo esperaba que lo que había conseguido le gustase, quizás algo hecho por el mismo, recordando el regalo que la joven le hizo por navidades, una boina negra con franjas verdes y amarillas, el mismo patrón que el utilizaba en su vestuario, sintiendo el cariño puesto en cada hilo, viéndose atrapado, necesitaba un regalo único como ella.

Así mismo Marinette estaba hecha un manojo de nervios en su propia habitación, pensando que Adrien merecía un regalo único, igual que el chico que amaba, desde hacia días sufría un bloqueo creativo, suspirando la joven al verse así, necesitaba algo nuevo y especial.

En otra parte de la ciudad, en un hospital Ricardo andaba por los pasillos hacia donde se encontraba su amada, tal y como hacia todos los días desde que venció a Konrad, recordando como el día anterior fue a santiguarse a la basílica, llegando a la habitación, viéndola recostada en la cama con un libro entre sus brazos, de entre todos los atacados ella era quien mejor había resistido a pesar de ser la que mas tiempo llevaba allí, decían que era suerte, pero Ricardo intuía que no era eso, viendo el relicario que le regalo, aquel camafeo con un fénix tallado, esa chica Marinette tenia mucho talento y también contactos, sentándose al lado de la mujer de sus sueños y conversando con ella, tenia que ponerla al tanto de muchas cosas todavía, pero que recordaba todo lo hecho siendo Solestidigitateur seria su secreto personal.

14 de febrero, San Valentín

El día de los enamorados había llegado tan rápido que Adrien se sentía mareado, había ideado mil cosas que podría regalarle a la chica de sus sueños, pero a excepción de un ramo de flores no tenia nada, ramo que ya había sido enviado a su casa, cuando el destino pareció ponerse del lado del rubio, viendo como su padre parecía discutir con Astrid, la cual se notaba claramente irritada, llevando la joven su blusa azul claro con un chaleco carmesí por encima.

- Ya te he dicho que no Astrid, no vas a ir sola con ese joven – expreso Gabriel mientras Nathalie parecía querer mantenerse al margen, interviniendo Adrien.

- ¿Ocurre algo pere? - pregunto el rubio brillando la mirada de Astrid al verlo, produciéndole un escalofrío al rubio.

- Pues resulta que tengo una cita con Hiccup esta noche, pero este troglodita de tu padre no me deja ir con el – expreso Astrid temiendo lo peor Adrien, la furia de su padre dirigirá hacia el solo por estar cerca.

- ¡¿No voy a dejar que estés toda una noche a solas con un adolescente?! Tus padres me han confiado tu bienestar – expreso Gabriel mirando Astrid a Adrien, empezando el rubio a preocuparse.

- ¿Y si envías a Adrien como carabina? - sugirió temblando el rubio en el sitio – Así podrá vigilarnos por si hacemos algo indebido, además, le vendrá bien hacer cosas mas propias de chicos de nuestra edad – expuso la rubia guiñándole un ojo a Adrien, siguiéndole el juego a esta.

- En eso tiene razón, no creo que hagan algo si están siendo vigilados, y no me parece justo que mi guardaespaldas los siga a un lugar lleno de jóvenes, seguro molestaría al resto de personas que estuviesen allí – expuso el rubio viendo al Gorila – Sin ofender – se disculpo con aquel hombre negando con un gesto este, suspirando Gabriel.

- Esta bien, pero os quiero aquí antes de las once, ni un minuto mas tarde – expuso aquel hombre viendo como tras el desayuno, llevándose las manos al puente de la nariz.

- ¿Pensaba akumatizar a su sobrina señor? - pregunto Nathalie asintiendo aquel hombre.

- Negándole salir podría haber creado un poderoso Akuma, incluso volver a akumatizar a Drake Sverd, asegúrate que no les pase nada, ya encontrare otro – le dijo yendo hacia su despacho, decidiendo ir a ver a la única que había en su corazón, mientras Nathalie miraba la agenda de ese día, viernes, quedaba mucho por hacer antes del fin de semana.

Residencia Dupain-Cheng

Marinette estaba aquel día encantada, agotada pero encantada, ayudar a sus padres con los pedidos había resultado agotador, pero el que esa mañana llegase un paquete para ella con una tarjeta la habia emocionado, le había alegrado el día, cogiendo con un cuidado máximo lo que había en su interior, una diadema con la forma de numerosas flores de melocotón entrelazadas, viendo las hermosas palabras que venían en la nota que acompañaba al regalo.

"Da igual que cortes todas las flores, no podrás detener la primavera, pues tu amor ha hecho llegar tan maravillosa estación a mi corazón, tu sonrisa es radiante como el sol, tus ojos claros como el cielo, espero poder juntos estar en este día lleno de dicha, siempre tuyo CN."

Estaba claro que era poesía de la mala, Adrien no había tenido mucho tiempo para componerla, viendo como sus amigos parecían ilusionados por ese día, Alya y Nino no tardaron en compartir en casto beso en medio del patio, sin importarles como las miradas de los demás, estando Mylenne junto a Ivan en un extremo, dándole el grandullón una caja de bombones a la chica, tanta ternura mitigaba cualquier duda sobre su labor como Ladybug, era por ellos que luchaba todos los días, por sus amigos, familia y seres queridos, viendo como iban llegando mas personas, llegando Nathaniel con algo envuelto en sus manos, notándolo nervioso, viendo llegar a Chloe y a pocos pasos a Sabrina.

- Buenos días Chloe – saludo el pelirrojo tendiéndole el paquete a la rubia, sintiendo algunos que aquello debía tratarse de una señal del Apocalipsis, la rubia parecía no estar molesta por la presencia del pintor, sino que parecía incluso algo nerviosa, abriendo aquel paquete viendo lo que envolvía, un cuadro enmarcado de ella.

- Gracias – le dijo la rubia yéndose con Sabrina, aquello era mucho que procesar para ella, sintiéndose nerviosa, era una reconstrucción del cuadro que con tanto esmero el chico había hecho, sonriendo la rubia ante aquel gesto, empezando algunos a murmurar por aquello, viendo todo aquel amor Lila, sintiendo nauseas ante tanta sensiblería, ella había recibido incontables tarjetas y regalos en lo que iba de día, pensando en como podría fastidiar a los presentes, cuando llego Adrien acompañado de Astrid, notando se al rubio claramente nervioso, yendo este directo donde Marinette, sintiendo la italiana como le hervía la sangre y le subía la bilis, pero pronto se libraría de su buena reputación, solo tenia que esperar unos días mas.

Hotel Le Grand París

El alcalde Bourgeois se encontraba claramente molesto con el servicio, ese día tenia planes muy importantes con su esposa, así mismo la mujer en cuestión se dirigía hacia donde estaba su marido claramente molesta, sosteniendo un paquete en sus manos, el regalo de su ultimo aniversario, el cual fue un desastre, llegando donde aquel hombre empezando a reclamarle por todo, empezando una discusión.

Françoise Dupont

Las clases habían empezado con normalidad, llegando el primer receso con mayor presteza de la esperada por parte de los alumnos, sonriendo Marinette como una tonta en el sitio, pensando en lo ocurrido hacia un rato, acercándose Juleka.

- Bonita diadema – alago la joven sonriendo aun mas la franco-china.

- Gracias Juleka – contesto la joven un tanto nerviosa, recordando la orientación de la chica, ¿estaría interesada en ella? Aquello resultaría irrisorio a niveles inconcebibles, ella estaba con Adrien, Luka estuvo interesado en ella y ahora encima Juleka.

- Descuida no estoy interesada en ti de ese modo – le contesto casi como si le hubiese leído el pensamiento – Eres guapa y una buena chica pero, no eres mi tipo – expreso acercándose Kagami, viendo la joya que tenia al pelo la chica.

- Flores de melocotón, delicadas y rosa, te pega – expreso la japonesa sonriendo un tanto nerviosa Marinette, cuando llego su profesor de historia, el cual había escuchado todo lo dicho.

- Alumnos por favor tomen asiento y señorita Dupain-Cheng, quien le haya regalado esa diadema tiene un gusto muy refinado – indico aquel hombre dando paso a su clase, sonriendo ante el significado de aquella delicadas flores que engarzaban la joya.

Guarida de Hawk Moth

Hawk Moth estaba de pie, mirando al infinito, perdido en sus pensamientos, sintiendo las emociones de los habitantes de la ciudad, pero sobretodo la de una pareja.

- Es difícil mantener una relación intacta con el paso de los años, la distancia es una terrible enemiga – expreso el villano sosteniendo una mariposa, contaminándola con su poder - Vuela mi negro akuma, vamos a darle un empujón a esa relación en la dirección que yo deseo – expreso viendo volar a aquel insecto, deseando estar junto a su amada con todo el corazón.

Hotel Le Grand París

Audrey y Andre Bourgeois seguían discutiendo, quitándose la razón mutuamente, sosteniendo un mantón ambos, cada uno tirando de un extremo de aquella prenda, sin percatarse de como el akuma se introducía en uno de los broces que mantenían cerrada aquella prenda.

- Cazacorazones soy Hawk Moth, ¿cansados de discutir entre vosotros? Yo os daré el poder para estar mas unidos que nunca, así como para adueñados de todo el amor de París, por supuesto este regalo no es gratuito, a cambio solo pido que me consigáis los miraculous de Ladybug y Chat Noir – expuso el villano a ambos adultos, sabiendo que conseguiría que le obedeciesen.

- Tenlo por seguro Hawk Moth – contestaron ambos siendo envueltos por un miasma de oscuridad, París tenia un nuevo problema del que ocuparse.

Françoise Dupont

Adrien se encontraba nervioso, recordando lo ocurrido esa misma mañana, al poco de bajar del coche, donde nadie los escucharía a el y a Astrid.

Flashback

Adrien estaba bajando del coche cuando sin previo aviso Astrid lo arrastro a un rincón, produciéndole aquello mala espina.

- Primo debes aprovechar la oportunidad para pedirle salir a Marinette – le dijo sin tapujos la rubia arqueando una ceja el rubio – Ya que vas a "vigilarnos" a Hiccup y a mi de repaso puedes ir con ella, no es la cita ideal pero seria una buena primera cita – le sugirió notando a Plagg en su chaqueta dando un par de tirones, eso quería decir que estaba de acuerdo con el plan de Astrid.

- ¿Crees que es buena idea? - pregunto dándole Astrid un zape, sobando se el golpe.

- Primo es una oportunidad única, ¿que mejor día para una primera cita que este? Con lo romántica que es nunca olvidaría algo así – le contesto asintiendo el rubio, llenándose de determinación, yendo directo hacia Marinette, viendo como había adornado su cabello con una de las flores que le había enviado, empezando a sentirse nervioso, antes de coger y apartarse con ella a un rincón.

- Marinette arréglate, te recogeré esta tarde a las siete, pero tampoco mucho, quiero decir que tu no necesitas arreglarte por que eres hermosa, no digo que no debas, quiero decir – empezó a liarse el rubio riendo un poco la chica, comprendiendo este un poco su pareja, era difícil hablar con claridad ante tanta belleza y dulzura.

- Espero seas puntual mi príncipe – le contesto despidiéndose de el con un beso en la mejilla, quedándose como un bobo en el sitio.

Fin del Flashback

Aun se preguntaba cuando ambos habían intercambiado los papeles en la relación, siendo el quien mostraba dificultades para hablar con ella mientras que ella mostraba total calma y tranquilidad en su presencia sin saber que la chica estaba punto de estallar de emoción en sus adentros.

Las clases seguían con tranquilidad, hasta que sonó la alerta de Akuma, viéndose los alumnos en parte aliviados y en parte molestos por igual, pues los había que iban a aprovechar para declararse, mientras que los que ya tenían pareja o no buscaban preferían poder disfrutar del resto del día, en solitario o con el ser querido, viéndose como Nadja retransmitía el ataque de cazacorazones, distinguiendo Marinette quienes eran el villano de turno, debía ocultarse, saliendo del aula siguiendo las indicaciones de la profesora Bustier, cuando vieron que el Akuma estaba justo en medio del patio, lanzando un rayo sobre Ivan y Mylenne, viendo como se convertían en un brillante corazón y el villano los absorbía, debía buscar la manera de escapar, cuando Cazacorazones reparo en ella.

- Un corazón brillante y lleno de amor por los demás – dijo la parte femenina, continuando la otra cara – Sin duda alguna debo consumirla – expreso lanzando un rayo contra la joven, siendo empujada por Astrid, siendo la rubia quien fue capturada en su lugar.

- Corre – le dijo Chloe a la franco-china mientras miraba fijamente al villano – Papa, mama, dejad esto por favor – dijo empezando los alumnos a huir, mirando el Akuma a su hija.

- Pero Chloe lo hacemos por ti – dijo la parte masculina continuando Audrey – Así es tesoro con este amor podremos dejar de discutir, podremos darte la familia que siempre has querido – expreso esta haciendo dudar a la rubia sobre la forma de actuar de sus padres, viendo como Adrien se llevaba a Marinette cogiéndola de la muñeca, escondiéndose Kagami, debía esperar al momento para saltar a la acción, mientras tanto Luka miraba todo oculto en los baños.

- Nos necesitan – dijo el joven a Sass, el cual le contesto con simpleza.

- Sabes que hay que hacer Luka, solo dilo – expreso el kwami pasando a ser absorbido por el miraculous, dando paso a Viperion, permaneciendo oculto hasta que hiciese falta.

En un callejón cercano Marinette miraba al rubio a los ojos, hablando este.

- Debemos intervenir purincess, o ese Akuma fastidiada San Valentin – expreso el rubio saliendo Plagg.

- Ni se os ocurra intercambiar saliva estando transformados, queráis advertidos – expreso el kwami negro riendo un poco Marinette, tocándose aquella joya que adornaba su cabello suelto, poniéndose sus coleteros para no levantar sospechas.

- ¡Tikki, puntos fuera/Plagg, garras fuera! - dijeron ambos jóvenes al unisono dando paso a sus alteregos, Ladybug y Chat Noir, viéndose que la diadema había desaparecido, disponiéndose a saltar la catarina deteniéndolo Chat Noir.

- Debemos usar el Lucky Charm, cuanto antes acabemos antes podremos disfrutar de este hermoso día my lady – expreso el felino mientras sostenía la muñeca de la heroína, dándole un casto beso en la mejilla a la chica, saliendo el felino corriendo sonrojándose levemente antes de volver en si, viendo como varios rayos salían hacia arriba desde el interior del edificio, saltando encontrándose con Chat Noir distrayendo a aquel Akuma mientras Ladybug estudiaba todo su entorno, el vector debía ser el broche que tenia a ambos lados aquel súper-villano, decidiendo hacerle caso a su partenaire.

- Espero sepas lo que estas haciendo gatito, Lucky Charm – conjuro la catarina apareciendo en sus manos una tela grande roja con motivo a lunares negro, viendo a su alrededor, Kagami, el alumbrado del edificio, Chat Noir, el trapo y el Akuma, sonriendo ante su plan, cogiendo con su yoyo a Kagami y poniéndola a salvo, mientras Viperion activaba su poder especial, esperando al momento oportuno.

- Gracias Ladybug – dijo la japonesa negando la catarina.

- En absoluto, necesito que te transformes y uses el dragón del rayo para sobrecargar las luces, con eso cegaremos al Akuma – le indico asintiendo la japonesa, saliendo Longg de su escondite.

- Sera un honor ayudar a nuestra guardiana en esta noble gesta, ¿me equivoco Kagami-san? - expreso el kwami negando la japonesa, mientras Chat Noir seguía distrayendo a su objetivo.

- En absoluto Longg – le contesto antes de tocar la gargantilla que llevaba – Longg, trae la tormenta – conjuro Kagami siendo absorbido Longg por el miraculous, dando paso a Ryuko, sonriendo la catarina, era el momento.

- A mi señal – le indico a la dragona mirando hacia donde estaba su partenaire, decidiendo intervenir al ver que ambas caras miraban hacia algún foco - ¡Ahora! - grito alertando al gato negro sobre lo que fuese a ocurrir.

- Dragón del rayo – dijo Ryuko convirtiéndose en electricidad yendo directa hacia las luces, viendo el gato negro todo a su alrededor, siendo por desgracia alcanzado por un rayo del Akuma, estando Viperion oculto.

- Second chance – dijo Viperion volviendo a antes de la intervención de ambas heroínas, debía alertar a Chat Noir al mismo tiempo que conseguía que el Akuma se quedase en la misma posición que antes, viendo por el rabillo del ojo como Ryuko volvía a aparecer para usar su poder especial, abriendo la puerta y saltando delante de Chat Noir, el cual en absoluto espero eso por parte de su compañero de aventuras, ni siquiera sabia que estaba hay, siendo Viperion el alcanzado por el rayo y atrapado por Cazacorazones.

- Chat Noir cúbrete – escucho el felino a la catarina, viendo como la electricidad iba hacia los focos, decidiendo cerrar los ojos, escuchando gritar al Akuma, viendo que este había quedado ciego, atrapándolo Ladybug con aquella tela roja y negra, cerrando amordazando bocas del villano - ¿Haces los honores minou? - pidió la catarina asintiendo el gato negro.

- Por supuesto my lady – contesto haciendo una cortes reverencia, riendo un poco la heroína – Cataclism – conjuro al poder destructivo saltando sobre Cazacorazones, rompiendo el broche con un simple toque, saliendo el akuma.

- Ya no habrá mas maldades por hoy pequeño akuma – dijo abriendo su yo-yo y empezándolo a girar – Yo te libero del mal – dijo atrapando a aquel insecto, viéndolo volar por el cielo ya purificado – ¡Miraculous ladybug! - grito lanzando aquel mantel al cielo, saliendo miles de mariquitas mágicas por todas partes, liberando a todos los atrapados, incluyendo Viperion, chocando los cuatro héroes los puños.

Guarida de Hawk Moth

En su guarida Hawk Moth estaba sonriendo, mirando por aquel ventanal.

- Ladybug, Chat Noir habéis vencido a mi Akuma, pero gracias a el ya estoy mas cerca de descubrir donde estudiáis, el día en que descubra vuestras identidades esta mas cerca, y con ello, ¡el de mi victoria final! - sentencio Hawk Moth cerrándose aquel ventanal, tenia muchas cosas que hacer todavía.

College Françoise Dupont

Tras aquello los héroes de París se dispersaron para evitar levantar sospechas, volviendo la catarina y el gato negro al callejón en el que se transformaron, aquel lugar se estaba volviendo habitual para ambos, mientras tanto Kagami entraba por la entrada principal, siendo detenida por Alya, contestándole que había sido sacada por Ladybug de la estancia, mirándose ambos jóvenes antes de deshacer sus transformaciones.

- Esto ha sido demasiado fácil – expreso Marinette arqueando una ceja el rubio, aquellas palabras no le gustaron en absoluto.

- Marinette no te preocupes, esto solo demuestra que estamos mas coordinados, además, el Akuma vino directo a nosotros, era normal que pudiésemos enfrentarlo y vencerlo rápido – contesto Adrien negando Marinette.

- ¿Y si Hawk Moth sospecha de nuestras identidades? - le pregunto suspirando el rubio, a veces era demasiado paranoica.

- Creo que Marinette tiene razón, esto ha sido demasiado rápido y fácil, era como si supiese hacia donde ir, creo que debemos ser mas cuidadosos – expuso Tikki acercándose el rubio a la joven y dándole un abrazo.

- No te preocupes Marinette, todo saldrá bien, no dejare que nadie te haga nada, te lo prometo – le dijo sintiéndose nerviosa por estar tan cerca, decidiendo ambos volver a clases – Oh y por cierto, las coletas – le dijo quitándoselas a toda prisa Marinette, riendo un poco el rubio ante aquella acción, viendo como el alcalde y Audrey salían conversando entre si, llegando al patio viendo al profesor Garcia allí en medio recibiendo agradecimientos por parte de Chloe.

- Al fin llegáis, ¿sabéis lo preocupado que nos habéis tenido? - expuso Chloe mirándose ambos jóvenes, evitando en todo momento hacer cualquier gesto romántico, hablando el rubio.

- Perdona Chloe, es que, nos quedamos atorados en un bidón de la basura - se excuso el rubio suspirando Marinette levemente, esa era la peor excusa que había escuchado en su vida.

- Bueno no importa, Ladybug y Chat Noir volvieron a arreglar todo este embrollo, aunque también debo darle gracias al profesor Garcia por aconsejar a mis padres sobre su relación - expuso la rubia mirando los recién llegados a aquel hombre.

- Héroe de París una vez, lo eres toda la vida, solo les dije que recordasen las cosas que hicieron que se enamorasen el uno del otro y que los problema se resuelven dialogando - expuso aquel hombre indicando a los alumnos que volviesen a sus aulas, el Akuma había sido vencido en un tiempo récord y como tal las clases podían ser reanudadas - Y por cierto señorita Dupain-Cheng, debería investigar el significado de esas flores que engarzan su cabello, se llevada una sorpresa - le dijo de manera enigmática yendo todos a las aulas, retomando la jornada escolar donde la dejaron.

Las clases fueron pasando lentamente para los alumnos, recordando Kagami como Viperion salvo a Chat Noir, siempre dispuesto a sacrificarse, resultando-le agradable aquello, era difícil ver a alguien abnegado en los tiempos que corrían, dibujando sin darse cuenta un corazón en la cubierta de su cuaderno, donde ponía K x V, tachándolo nada vio lo que había hecho.

Al mismo tiempo Luka pensaba mucho en Ryuko, en su valor, determinación y voluntad para luchar, riendo un poco, llamando con ello la atención de Mendeleiev, aquello resultaría mal, por suerte se acercaba la ultima hora de clase y con ello podrían descansar todo el fin de semana.

Una vez fuera Luka miro a todos lados, viendo como las parejas se iban juntas hacia sus casas para seguramente después empezar con sus planes para aquel día, viendo como Kagami se iba directa hacia el coche rojo que todos los días la recogía, acercándose su hermana.

- Esta noche varios amigos sin compromiso van a ir al Barrio Latino, cuantos mas mejor – expreso la joven pensando en aquello el musico, hacia mucho que no se divertía con personas de su edad, además, así podría asegurarse que nadie criticaba a su hermana por haber salido del closet, viendo como Aurore intentaba convencer a Lila de ir a esa reunión de solteros, escuchando lo que dijo.

- Lo siento mucho Aurore, pero es que justo hoy tengo la agenda ocupada, estaré con el hijo de un amigo de mi padre, ojala Adrien me ayudase con esto – expuso la italiana sintiendo nauseas el musico, esa melodía era terrible, no le gustaba en absoluto, escuchando a su hermana reclamarle para llevarla a casa, yendo hacia la motocicleta que usaba.

En la residencia Dupain-Cheng Marinette se encontraba nerviosa a mas no poder, sacando toda la ropa que tenia en los armarios y cajones en búsqueda de algo que pudiese fascinar a Adrien, pensando un momento en aquello, si ella destacaba las personas alrededor posiblemente la notarian, y con ello a Adrien, podrían tomar fotos y descubrir al rubio, decidiendo enviarle un mensaje a este.

- Yo: Guapo recuerda cubrir tu rostro, no vayan a llegar fotos a tu padre – le decía en el mensaje mientras buscaba que ponerse, viendo unos leggins negros allí tirados, negando ante esas prendas tan frías, llegando la respuesta.

- Bombón de Limón: Descuida preciosa, nadie me reconocerá, además, iremos con mi prima, ella me ayudara a ocultarnos, no te preocupes – le decía el mensaje, arqueando la azabache una ceja, ¿acaso iba ella de carabina? ¿o la carabina eran ellos? Pensando que seguramente serian ellos, escuchando pasos por la escalera, ocultándose Tikki, saliendo Sabine de la trampilla.

- ¿Que ocurre aquí? - pregunto la mujer a su hija buscando esta que decirle, ella al igual que su padre no sabían que estaba saliendo con Adrien, respirando profundamente antes de darle respuesta.

- Voy a salir esta noche con unos amigos – le contesto intentando ocultar la verdad, sonriendo Sabine.

- ¿Y por que tanto interés en como vayas bien vestida? - expuso acorralando a Marinette, decidiendo contestar.

- Vale, sera una cita doble, solo te pido que no le digas a papa, no quiero que se ponga en plan sobreprotector y sea akumatizado, otra vez – contesto la franco-china meditando una solución a aquel problema.

- Aquí a las diez de la noche, yo distraeré a tu padre – le contesto guiñando un ojo – Ahora vamos a organizar esto y a decidir que vas a ponerte – le expuso asintiendo la franco-china aun sospechando.

- Mama, ¿por que has subido? - le pregunto mientras recogía una chaqueta blanca con hilos azules.

- Porque estabas haciendo mucho ruido, tu padre me envío a a ver que ocurría – le contesto continuando con aquella tarea, tenia aun varias horas para arreglarse – Y si vas a ponerte algo mas te vale ir a arrasar – expreso Sabine viendo algunas prendas, quizás debía llamar a su sobrina, puede que fuese de noche en Shanghai pero cuando escuchase que Marinette tenia una cita seguro ayudaría.

Alya y Nino se encontraban paseando por la ciudad, yendo hacia un café Danés en el Barrio Latino, recomendado por un amigo del joven, sentándose en la terraza de este empezando ambos a disfrutar de aquella velada.

En Ponts des Arts Andre vendía sus famosos helados, da igual que fuese invierno o verano, la fama de su producto era legendaria, viéndose a Odd y a Aelita esperando en la cola, riendo animadamente ambos jóvenes.

Chloe se había encerrado en su cuarto, buscando donde colgar aquel cuadro que le había regalado el "cabeza de tomate", pensando que estaría mejor dejar aquel mote, en cierto modo el chico mostraba talento, además ese día se había vuelto especial, gracias a los rápidos consejos de su profesor de historia sus padres estaban reviviendo la chispa de la pasión, del amor que se procesaban, quizás solo necesitaban ir a terapia de pareja todo este tiempo, llegándole un mensaje de Sabrina, varios compañeros de curso solteros se reunirían en el Barrio Latino esa tarde noche, ese día era para los enamorados, pero también para la amistad, mandando toda idea de estar en casa al demonio, desmelenarse un día no le haría daño, recordando lo que el profesor de historia dijo sobre aquellas flores que adornaban esa diadema que uso Marinette, buscándolas a través del móvil, dilatándose sus pupilas ante el significado de la flor de melocotón, otra faceta desconocida de Adrien y su profesor de historia revelada, eran románticos empedernidos, aquello era demasiado dulce para ella, quizás fue bueno dejar a Adrien irse.

Pero no todo era alegría en tan hermoso día, pues algunos se encontraban cabizbajos ante la soledad, estando Jeremy mirando una vieja foto de el con Aelita, recordando como por su falta de tacto y excesiva fascinación por las maquinas perdió la oportunidad de seguir con ella.

Rose estaba andando por las calles de la ciudad, mostrando una gran sonrisa a todos, aunque por dentro la carcomían las dudas, ella era la emocional de todo el grupo, la que se dejaba guiar siempre por el corazón, sin embargo el miedo al rechazo y sobretodo la opinión de los demás la tenían paralizada, mirando hacia Notre Dame, escuchando sus campanas que sonaban con fuerzas renovadas, solo necesitaba un poco de valor, el justo para decidir mostrarse al mundo.

Aurore se encontraba hablando por teléfono, mirando una carta anónima en la cual le profesaban amor, riendo un poco, no sabia quien seria, pero su instinto le decía que era mejor evitar ir a lugares a solas, la situación con Kurnous se lo había demostrado.

Y en la soledad de aquel sótano secreto, con un ramo de rosas rojas y blancas, viendo la urna que mantenía a su esposa a salvo, aquel complejo sistema de soporte vital, recordando como hacia solo unas semanas hubo una ligera reacción en su cuerpo, un rayo de esperanza, podría recuperarla, solo necesitaba una oportunidad de conseguir los miraculous, y esa chica Marinette era la clave de todo, ella seria su Akuma mas poderoso, sin embargo la luz que esa joven mostraba le recordaba a su Emilie cuando la conoció, hace ya muchos años.

Flashback

Hace 23 años

Andar por los pasillos cuando iba a clase siempre era una molestia, sus padres solo lo tenían en en aquel internado porque claramente no lo soportaban, después de todo era el heredero elegido por su abuelo para quedarse la mansión cuando este falleciese, su familia fue parte de la alta aristocracia cuando su abuelo era joven, pero eso acabo con la guerra, sus fortunas saqueadas, su nombre manchado, sus padres vivían casi en la ignominia, deseosos de recuperar la gloria y fortuna que habían poseído sus antepasados, como hijo único todas las responsabilidades recaían sobre el, chocando con alguien en el camino, viendo como muchos papeles caían al suelo, dejando los libros que llevaba en las manos para ayudar a recoger todo, su despiste no debía costarle a un alumno llegar tarde, tocándose su mano con la de la otra persona, una mano pequeña y delicada, girando la cabeza encontrándose con una joven de piel blanca, cabellos rubios recogidos en una coleta y unos hermosos y brillantes ojos verdes, Botticelli estaría impresionado de ver a la mismísima Venus, escuchando reír un poco a la joven.

- ¿En serio te parezco Venus? - le pregunto la rubia sintiéndose nervioso por primera vez en su vida, había dicho aquello en voz baja, cogiendo uno de aquellos papeles, viendo varias firmas en este.

- Es que, estaba repasando para el examen de acceso a la universidad – le contesto ayudando a levantarla, escuchando pasos viendo a otras dos jóvenes, una de ellas era idéntica excepto por sus cabellos color platino y la otra tenia los ojos ámbar, el cabello rubio suelto y era claramente mas joven que las otras.

- Perdona que nuestra hermana lo haya molestado, pero la muy distraída no mira por donde andas – dijo la mas joven contestando la chica con la que choque.

- Hilda no te pongas así, este joven me ha ayudado a recoger las firmas para la petición, esta lluvia de estrellas no se repetirá hasta dentro de unos veinte años – le contesto a la menor hablando la de cabellos color platino.

- Vamos o llegaremos tarde a clases del profesor D'Artanan, además debemos acompañar a Hilda con el director, es demasiado rebelde – le expuso empezando las otras dos a irse.

- Enseguida voy Amelie – le dijo mirando al joven con lentes a los ojos – Muchas gracias por ayudarme a recoger todo, pero ni siquiera se tu nombre – le expuso la joven controlándose el de las lentes y ojos grises.

- Me llamo Gabriel Agreste – se presento sonriendo la joven.

- Emilie, espero volver a encontrarnos un día de estos – le dijo aquella joven saliendo de su linea de visión, nunca había conocido a alguien con tal bondad y luz interior, una luz que le hizo ver que había gente buena en el mundo.

Fin del flashblack

Gabriel miraba a su esposa, soltando una lágrima solitaria mientras sus kwamis veían a su señor a una distancia prudencial.

- Tu me enseñaste que la vida es maravillosa, empecé a vivir el mismo día que te conocí, y esta llego a su final cuando acabaste en este sueño profundo, pero te prometo que estaremos juntos, Algún día estaremos reunidos, mon ange – susurro aquel, dispuesto a luchar por recuperarla, dispuesto a los peores infiernos si con ello podría recuperar aquel primer rayo de sol en su cruel y triste vida.

En Montmartre Kim iba paseando con Ondine, pasando por el Sacro Coeur viendo aquel barrio digno de la bohemia, el no era el mas romántico de todos los hombres, pero pedir ayuda a su profesor no pareció mala idea, viendo la ilusión de Ondine en su rostro, llegando a su destino, un muro de color negro, leyendo lo que ponía en este, no volvería a dudar de aquel hombre, nunca olvidaría la ayuda en el día presente.

- El muro de los te quiero, Kim no pensé que me traerías aquí – expuso la joven sintiéndose nervioso el chico, antes de hablar con su sirena.

- Bueno la verdad es que me ayudo mi profesor de historia con un plan para hoy, salanghae[1] – expreso el joven sonrojándose la joven, antes de besar al chico, pillándolo por sorpresa.

Las horas fueron pasando hasta que llego el momento, sintiéndose Adrien muy nervioso, pronto estaría con Marinette, yendo a un local donde celebraría con ella el día de los enamorados, sonriendo como un bobo ante el espejo mientras terminaba de arreglarse, llevando una sudadera negra por los brazos, la espalda y la capucha, siendo la parte delantera blanca con una franja verde, naranja y gris, un pantalón vaquero azul oscuro y deportivas negras con la imagen de marca de su padre, haciendo Plagg un comentario.

- Chico entiendo que quieras ir arreglado a tu cita, ¿pero donde iré yo? - le recrimino el kwami volviendo el rubio a la realidad, notando la capucha.

- Aquí podrás estar oculto hasta que recojamos a Marinette y puedas ir con Tikki – expuso el rubio ocultándose el kwami negro donde le indico su portador, cómodo, abierto, no estaba mal, saliendo viendo a Astrid ligeramente arreglada, una blusa cían con una chaqueta sin mangas carmesí por encima, una falda con pliegues hasta las rodillas de color negro sujeta por un cinturón gris con algunas calaveras y la hebilla en color verde, teniendo debajo unas medias de color azul oscuro, acompañado de sus botines negros, viendo además que llevaba unas muñequeras ámbar con pinchos.

- ¿Nos vamos primo? - pregunto la joven escuchando como alguien hablaba fuera con su padre, viendo como el mayor de los Agreste hablaba con Hiccup, viendo que venia mejor arreglado que de costumbre, llevando un saco negro con una camisa verde debajo, pantalón color beige y unos zapatos negros a juego, viendo Gabriel como vestía su hijo, pensaba recriminar su elección de vestimenta cuando intervino el joven castaño.

- Gracias a la capucha podrá ocultar mejor su rostro, mientras no estemos en una multitud recomiendo que este con ella puesta – expuso el esgrimista encogiéndose de hombros Adrien, el no había pensado en eso, solo en algo que se viese bien y a su vez pudiese pasar desapercibido, dándole indicaciones Gabriel al Gorila para que los llevase hasta donde dijese y los trajese de vuelta a la hora acordada, gruñendo este algo molesto, saliendo en el coche los tres, estando Astrid delante dándole indicaciones al guardaespaldas de su primo, mientras los dos chicos iban detrás – Es verdad que iba a tenerme vigilado – expuso el castaño suspirando el rubio, empezando a sentir su corazón acelerarse conforme iba acercándose a la casa de Marinette, parándose delante de la panadería, bajando el rubio.

- Vuelvo enseguida – le dijo a su guardaespaldas antes de susurrarle – Que no se cambien de sitio – le ordeno asintiendo este, viendo como el hijo de su jefe iba hacia la casa, el tampoco era estúpido, también se había fijado en la miradas furtivas que Adrien le dedicaba a la joven, la chica le agradaba, además, solía regalarle dulces cuando tenia que esperar mucho, si algún día anunciasen que estaban saliendo el seria el primero en defenderlos, incluso si tenia que recurrir a la violencia para ello, lo normal es que bastase una mirada.

POV Adrien

Con cada paso sentía mi corazón latir mas deprisa, en menos de lo que espero estoy delante de la puerta de su casa, tengo que llamar al timbre pero mi cuerpo esta paralizado, temeroso de que su padre me vea, se enfade, sea akumatizado y me apalee para hacerme pedir clemencia, otra vez, pero tengo que ser valiente, el ojo del gato negro, toco al timbre esperando que sea ella directamente, esperando a que abriesen.

- Chico relájate, sino te va a dar algo – me expuso Plagg mirándome a los ojos, en eso tiene razón, ocultándose cuando escuchamos abrir la puerta, viendo como quien abría era la madre de Marinette.

- Adrien me alegro de verte, ahora mismo llamo a Marinette, esta terminando de arreglarse – me dijo esta con una sonrisa en el rostro, no me cabía duda que el buen corazón de Marinette, era algo de familia, escuchando como el padre de Marinette hablaba con esta, esperando en aquella puerta a mi amada, saliendo ahora el padre de esta, tan grande, bonachón y en ciertas situaciones, terrorífico.

- La quiero aquí a las diez, ni un solo minuto mas tarde – me expreso aquel hombre temblando brevemente mi cuerpo, un escalofrío que era un recordatorio de la ultima vez que fue akumatizado, esperando ambos a que la chica saliese, viendo como esta aparecía detrás de aquel hombre.

- Perdona por haberte hecho esperar – me dijo con esa cálida y amable sonrisa, mas mi mente estaba en shock ante tal belleza, su gusto era incuestionable, llevaba el pelo suelo, dejado caer aquella melena cada día mas larga en su hombro derecho, una bufanda azul oscuro, puede que un azul marino, una chaqueta violeta abierta dejando ver su blusa color gris azulado, aunque mis ojos se centraban en sus …, desviando la mirada para seguir viendo aquel conjunto único, un cinturón, negro con una hebilla dorada adornaba su cintura, estando por encima de la blusa y del pantalón de mezclilla azul marino, todo acompañado de unas zapatillas negras, ¿estaría probándose un conjunto que quedaría bien en mi prima? - ¿Estas bien? - me pregunto aquel hermoso ángel, sintiendo mis piernas flaquear, antes de asentir un tanto cohibido.

- Si, si, quiero decir, eres preciosa – tenia que controlarme, ella iba claramente a arrasar, ese conjunto había sido diseñado para paralizar mi corazón, respirando profundamente antes de seguir hablando – ¿Nos vamos Lianhua? - le pregunte teniéndole mi brazo, viendo como su madre le pasaba su característico bolso, no podía faltar algo rosa en ella, eso seria imperdonable, cogiéndome del brazo un tanto nerviosa, viendo sus mejillas ligeramente sonrojadas, cogiéndola y llevándomela con cuidado.

Final del Pov

Los dos jóvenes bajaron nerviosos, pensando la franco-china a donde irían, notándola temblar como una hoja, sabia que era cosa del frío, sino de sus nervios, pareciendo un cervatillo asustado.

- Relájate, no voy a hacerte nada – le expuso sonriendo Adrien, sintiéndose Marinette acorralada por un depredador, llegando al coche subiendo a este, viendo a Astrid y a Hiccup dentro, quizás con ellos allí podría relajarse un poco.

Los jóvenes fueron en aquel vehículo hasta la dirección donde se divertirían, solo esperando que Lila no estuviese allí, aquello si que seria un problema serio, saliendo ambos varones y con presteza ayudaron a las féminas, quedándose el guardaespaldas en el coche, esperando para intervenir en caso de que hubiese algún problema, poniéndose Adrien la capucha para ocultar su identidad al mundo, se estaban arriesgando mucho con aquello, esperando en la cola que había para entrar, sin saber que un poco mas hacia delante estaban Alya y Nino, sacándole Astrid una foto a Marinette mientras tanto, haciendo lo mismo la joven, viéndose los varones, había cosas que no tenían remedio, como la conducta de las chicas de sus sueños.

- Mas te vale no hacer llorar nunca a mi prima, o te las veras conmigo – le advirtió Adrien a Hiccup, escuchando ambas chicas aquello, enfurruñándose Astrid dándole un zape al rubio.

- Puedo cuidarme yo sola, no te preocupes – le indico sintiéndose extraña Marinette, por un lado era divertido ver a Adrien regañando a alguien, pero por otro no le gusto que Astrid lo golpease, seguramente Plagg diría algo como "no le estropees las neuronas que aun le funcionan" o algo por el estilo, llegando al principio de la cola, mirando el gorila que tenían en la puerta a ambas parejas, grande, imponente y musculoso, pero no tan intimidan-te como el guardaespaldas de Adrien, sacando Adrien un billete de 50 y pasándoselo a aquel hombre, dejándoles pasar.

- Adrien, ¿lo has sobornado? - expuso Marinette molesta con el rubio por aquella conducta, desde luego que tenia malas influencias - ¿O eres acaso Félix? - pregunto dispuesta a molestar un rato al rubio, enfurruñándose este abriendo aquella capucha dejando su rostro al descubierto.

- En absoluto, lo que pasa es que no habría dejado pasar a alguien encapuchado así sin mas, y mostrarle mi rostro no era una opción – expuso el rubio riendo Hiccup.

- ¿De donde has aprendido toda esa malicia? - expuso el castaño mientras Astrid miraba al interior, lleno de jóvenes bailando al son de una musica fuerte y estridente, siendo difícil discernir incluso la letra de la canción.

- De Nino, Chloe y creo que un poco del profesor de historia – expuso el rubio ocultando por supuesto su personalidad como Chat Noir, pero eso solo lo sabían las chicas allí reunidas, lo que le recordaba que aun no había informado a Marinette, cogiendo a la franco-china y empezando a bailar con ella.

De manera simultanea, en otra parte de la ciudad, varios jóvenes solteros y sin compromiso se divertían también, musica estridente, hablando de sus cosas, intentando no pensar en lo horrible de estar solo en esa fecha, viéndose a Wayhem conversando con Marc, riendo el de pelo negro ante un chiste del otro, al mismo tiempo, vemos como Juleka estaba conversando con Chloe y Sabrina, olvidando por completo todas las perrerías que estas el habían hecho en el pasado.

- Te hice cosas espantosas, eso lo tengo claro, si hay algo que pueda hacer por ayudarte solo dilo, eso si nada de citas, no es que seas fea pero, no eres mi tipo – expuso Chloe riendo la de pelo negro teñido en las puntas.

- Las rubias me resultan interesantes – expuso Juleka estremeciéndose Chloe antes de soltar una risa de burla – Pero tu en concreto no eres mi tipo, prefiero que sean mas sumisas – explico mirando Sabrina a la hija del alcalde, viendo a lo lejos a Adrien hablando con Vivica, la guitarrista de Jaged Stone, mientras Luka hablaba con Vivica, su compañera de clase, jalando de la manga a Chloe para que mirase hacia el rubio, viendo Chloe las ropas de color preferentemente negro que usaba y esa sonrisa de superioridad.

- Ese no es Adrien Sabrina, y lo se por esto – expuso la rubia cogiendo su móvil y mostrando una foto en la cual se veía a Adrien con Astrid e Hiccup, observando la de las lentes para ver si veía a la noruega o al novio de esta – Por eso debe ser Félix – le comento escuchando todo Juleka, decidiendo avisar a su hermano, pues este tenia un par de asuntos con el joven Graham de Vanely.

En otra parte de aquella fiesta, Alix se encontraba sentada, maldiciendo para sus adentros, pensando en la soledad que suponía no tener pareja, cuando escucho a alguien acercarse, subiendo la mirada viendo a Max allí de pie.

- Los estudios demuestran que las penas se pasan mejor si se las cuentas a alguien – le dijo el de las lentes suspirando la joven indicando al moreno que se sentase a su lado.

- Es que este día es un peñazo total, todo rosa y romántico, no me va eso – le comento la del pelo rosáceo al de las lentes, ajustándose las gafas antes de hablar.

- La mayoría de chicos prefieren a las mujeres sumisas y serviles, un pensamiento retrogrado en mi opinión, una mujer puede superar a los hombres sin dificultad – expuso Max asintiendo Alix antes de enfadarse.

- ¿Estas diciendo que soy poco femenina? - le pregunto molesta negando el moreno, buscando salvaguardar su integridad física.

- No es eso, lo que pasa es que no ven tus virtudes, tu fuerza y determinación, que eres alguien de confianza, valiente y sincera – expuso intentando salvar su pellejo, consiguiendo calmar a la joven.

- ¿Enserio piensas eso de mi? - pregunto asintiendo el moreno, respirando profundamente Alix intentando calmarse, antes de decir – Gracias Max – le contesto con una sonrisa, sin percatarse de que podía causar aquello.

- Para eso estamos los amigos – expuso el de las lentes sintiéndose extraño al decir esas palabras, antes de levantarse Alix y arrastrar a Max a bailar, mientras Kagami veía a Luka reprender sobre Félix.

- Entiendo, no te agrado que tu hermana fuese demonizada hace dos años, lo entiendo, perdona y no lo volveré a hacer, así como dejare de hacerme pasar por mi primo – prometió Félix viendo la mirada del musico, calmada por fuera pero iracunda por dentro, riendo un poco la japonesa al ver aquello, mientras Chloe parecía enviar algún mensaje por teléfono a alguien, posiblemente avisaba a Adrien de lo ocurrido.

Volviendo con las otras dos parejas en otro local de la ciudad, Adrien e Hiccup habían dejado a las chicas un momento a solas, yendo por algo de beber para ambas, estando estas animadamente hablando cuando se acercaron un par de chicos mayores que ellas.

- Hola guapas, ¿están ocupados estos sitios? - pregunto uno de ellos sentándose al igual que su amigo, acercándose a Marinette mas de lo que le gustaría.

- Pues si así es – contesto Astrid preparando los puños mientras el otro intentaba arrinconar a Marinette, decidiendo esta sacar un poco de Ladybug a flote.

- Quiero que se vayan, ahora – dijo endureciendo la mirada aprovechando Plagg y saliendo para avisar a Adrien, esos tipos no les gustaban, y aunque el mismo podría darles una lección no podía exponer a su portador, cogiendo aquel chico y en vez de alejarse tocándole el muslo a la joven, recibiendo una bofetada como respuesta.

- Mira nena no vuelvas a levantarme la mano, porque seria una pena tener que retenerte por las malas – expuso aquel sujeto dispuesto a besar a la fuerza a la chica, cuando alguien lo jalo por detrás, viendo a Adrien junto a Nino e Hiccup, mientras Alya ayudaba a librarse del otro sujeto, temblando el primero al ver los ojos del rubio, pues de ese verde brillante ahora parecían haberse oscurecido, saliendo corriendo de allí ambos idiotas, volviendo aquellos ojos a recuperar su brillo cuando desvío su mirada hacia Marinette, abrazándola con fuerza.

- Descuida, estoy bien chaton – le dijo empezando a acariciarlo en la espalda para calmarlo, dándole un beso en los labios teniendo Nino que contener a Alya de sacarles una foto, los habían encontrado por casualidad en la barra.

Tras aquel desagradable incidente y aprovechando que aun era temprano los jóvenes decidieron salir de allí, volviendo hacia el coche para dejar a Marinette en casa, teniendo Adrien la cabeza gacha en todo el trayecto, podría haberle pasado algo a su princesa, si no fuese por Plagg quien sabe que habría pasado, despidiéndose de ella volviendo a la mansión antes de lo previsto, entrando en su habitación antes de revolverse el pelo, mirando Plagg a su portador.

- Anda chico hazlo, tengo claro que lo quieres – le expuso Plagg, mas antes de hablar Adrien le dijo – Pero quiero ración y media por esto – le indico, lo normal seria el doble, pero el también estaba levemente preocupado.

- Gracias Plagg – le dijo transformándose y saliendo de la mansión sin ser visto, deseoso de ver si la chica de sus sueños estaba bien, llegando en menos tiempo del esperado, viendo como esta seguía vestida en aquel balcón, acercándose con cuidado – Un día difícil purincess – expuso Chat Noir asintiendo la franco-china.

- Pues si chaton la verdad es que si, un idiota intento manosear-me en mi primera cita – expuso Marinette sintiéndose herido el rubio, la había puesto en un apuro – Por suerte mi novio llego rápidamente y pudo evitar aquello – le indico la franco-china sonriendo el gato negro.

- No debió dejarte sola con Astrid, esos tipos podrían haberos hecho daño – le dijo riendo un poco la chica, siguiendo con aquel juego.

- Casi parece que me estés espiando minou – le dijo riendo el felino.

- Bueno es que debo recordar que sois mi presa favorita ma belle, nunca podría perdonarme si os pasase algo – le dijo viendo la chica con ojos enamorados al gato negro, antes de darle un beso al héroe – Ladybug podría ponerse celosa Lianhua – expuso el rubio antes de hablar ella.

- Estoy seguro no le importa compartirte conmigo, mi príncipe – le dijo volviendo a besarlo, con la luna llena de fondo, iluminando a los amantes, así como alumbrando a los enamorados de toda la ciudad.

CONTINUARA

Y con esto llegamos al final de este chapter, debo decir que me ha llevado un poco mas de tiempo del que desearía, pero he vuelto, espero os haya gustado este empalagoso capitulo, pero no os preocupéis, pues en el próximo volveremos a tener mas acción, ahora la única traducción que haré en el chapter.

Salanghae: en coreano se puede traducir como te quiero, la idea vino tras leer en un fic sobre tan famoso muro, luego lo investigue por mi cuenta.

Espero os haya gustado el capitulo a todos, intentare tener el próximo lo antes posible, muchas gracias y hasta luego pecadores.