"Saludos estimados lectores, ahora le toca tener protagonismo a otra pareja de este fic, así como empezar a darle mas importancia a los Filos de Jade y a al EDOPA, perdonad por el leve spoiler pero sera necesario en el futuro de esta historia, hasta ahora solo os había estado dando pinceladas del gran final, nos leemos al final del chapter como siempre, disfruten."
Capitulo 47: Juego de espías
Cuartel del EDOPA
En su despacho el capitán Renard se encontraba revisando los informes realizados por sus agentes, incluyendo la información sobre el actual objetivo de los Filos de Jade, Ryan Lockdown, norteamericano, de ascendencia navaja, abogado soltero de treinta años, pensando que podría tener que tanto interés causaba en esos criminales, llamando a los agentes que había asignado para vigilarlo.
- Aquí el agente Caballero, el objetivo se encuentra en estos momentos almorzando, los Filos de Jade no están a la vista - dijo el agente español, ese agente no era precisamente de su agrado, sus métodos le resultaban poco profesionales, recordando como obtuvo uno de esos cristales, había tenido que buscar un chivo expiatorio que cargase con su allanamiento de morada, eso o permitir que lo arrestasen y devolver el objeto en cuestión, lo cual bastaría para que los Filos de Jade aprovechasen para atacar y robarlo, esos dos tenían un cristal capaz de congelar la ciudad entera, decidiendo llamar a otro agente.
- ¿Ha empezado el interrogatorio agente Lockhart? - cuestiono a su agente encargado de conseguir información sobre Gabriel Agreste, especialmente para que quería los miraculous, recibiendo respuesta inmediata.
- Me hallo delante de la prisión donde lo tienen recluido, me dispongo a ello - respondió cortando la llamada, pensando el capitán si hacia lo correcto, el proyecto titan era hasta cierto punto moralmente cuestionable, quien sabe las consecuencias que podría tener para el mundo.
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Astrid se encontraba en una cafetería cerca del Trocadero, viendo a la gente pasar, iba a reunirse con alguien que realmente necesitaba ayuda en el tema del amor, posiblemente Marinette resultaría una mejor opción, pero esa tarde saldría con Adrien, mientras Félix actuaria de señuelo, alejando a posibles paparazzi que quisiesen exclusivas invadiendo la privacidad de los jóvenes, suspirando cuando escucho unos patines, hay estaba la chica que necesitaba ayuda, Alix Kubdel.
- Es extraño que me pidas ayuda en esto, ¿no seria mejor pedírselo a Alya? ella tiene ya un par de años de noviazgo con Nino, tiene experiencia - expreso la rubia sentándose la del cabello rosáceo.
- Lo se - expreso mirando a los ojos a la otra interlocutora en esta relación - Pero ambas tenemos algo en común, un carácter competitivo y difícil de tratar que puede llevarnos a destruir una relación, por eso quiero tu consejo - le pidió notándose sonrojada, recordando Astrid lo ocurrido ese mismo lunes, después de que todos hubiesen saludado a Adrien.
Flashback
Adrien se encontraba junto a su prima y Marinette en la entrada del Françoise Dupont, sosteniendo ambas las manos del joven.
- Descuida, nadie te recriminada lo hecho por tu padre - expreso Marinette dándole un beso en la mejilla para reconfortarlo notando eso Astrid, su primo necesitaba todo el apoyo del mundo, subiendo los escalones quedándose varios alumnos mirando al joven Agreste.
- ¿Tenemos algo en la cara? - exclamo Astrid desviando todos las miradas de los tres que acababan de entrar, cuando el sonido de alguien corriendo los alerto, viendo a Alix correr hasta acabar detrás de los tres, notando la rubia el sonrojo en las mejillas de la chica, si no fuese porque sabia de su fiero y duro carácter parecería un animalito asustado, llegando Max justo en esos momentos, notándose al chico alterado, como si hubiese estado corriendo.
- Solo te pido una respuesta, por favor - expreso el joven notándose como los nervios parecían querer comérselo.
- Dame hasta el viernes, ¿vale? - le pidió la joven suspirando el chico notando todos como subía al aula cabizbajo.
Fin del Flashback
Astrid no pudo evitar reír al recordar aquello y como Alix les explico a ambas que Max le pidió que fuesen novios.
- Yo no le veo la gracia - refunfuño la joven de cabellos rosáceos haciendo un puchero - Mañana se acaba el tiempo que le pedí - le expuso asintiendo la rubia.
- Lo se, pero es que, me resulta divertido como la fuerte y decidida Alix Kubdel le teme a estar enamorada - le expuso bajando la joven abochornada.
- Es que ese es el problema - expreso la joven - Tengo un carácter muy difícil, hasta yo se eso, ¿y si por culpa de ello hecho a perder nuestra relación? ademas somo amigos, es un cambio muy grande - expuso la joven soltando sus miedos mas profundos, unos miedos que Astrid comprendía a la perfección, pues ella misma se vio en esa situación.
- ¿Tu lo amas verdad amiga? - le cuestiono subiendo la cabeza Alix antes de asentir y dejar su rostro bajo, ocultando el rubor de sus mejillas - El profesor Garcia seguro te diría algo como "hay que ser valiente para aceptar los sentimientos que uno desarrolle por otro" - le dijo imitando el tono de voz de aquel hombre, consiguiendo que Alix riese un poco - Deja que las cosas ocurran, Hiccup no hemos sido siempre los dos tórtolos acaramelados que somos ahora cuando estamos juntos, al principio teníamos muchas discusiones - le dijo sintiéndose un poco mejor Alix.
- Gracias Astrid por apoyarme a la hora de tomar una decisión - le contesto antes de volver Astrid a imitar a su profesor.
- "También tenga en cuenta cuanto dolor le causa con su indecisión señorita Kubdel, ahora imagínese el caso de Dupain-Cheng, Agreste y Couffaine, ah y no lo olvide, sea" - termino de imitar estallando ambas jóvenes en carcajadas, lo de esos era para hacer una comedia romántica, y todavía sobraba material para una secuela.
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Kagami se encontraba terminando la tarea que le habían dejado en el college, pensando en Viperion ahora que estaba libre, el héroe serpiente era un chico apuesto, noble, sabio y justo, todas sus cualidades la habían enamorado, mientras Longg permanecía flotando cerca de ella en perfecta posición de loto, mirando la japonesa por la ventana, deseaba con todo su corazón saber la identidad del joven, pero aquello iba contra las normas, aunque era cierto que las normas se hicieron para romperse ella no era de las que le gustase romperlas, debía ser paciente, una vez el miraculous de la mariposa estuviese en manos de los héroes podrían revelar sus identidades, pensando en ello detenidamente, los Filos de Jade tenían el miraculous, si los encontraba podría derrotarlos y así estar con el chico de sus sueños, viendo pasar algo por los techos de enfrente, aquella silueta la conocía bien, había enfrentado a Skorpion demasiadas veces como para no saber quien era, o su mente la engañaba o ese podría ser su día de suerte.
- Longg - llamo la japonesa al kwami abriendo este uno de sus parpados.
- Si lo que ha visto es real Tsurugi-chan, era Skorpion, si vais a enfrentarla quizás sea mejor seguirla y dejar que os lleve a su escondite, un ataque bien planeado es mejor que ir improvisando - expreso el kwami dragón mientras Kagami analizaba lo dicho por este, no podía negar la verdad de sus palabras.
- En ese caso sabes lo que hay que hacer, ¿verdad? - le dijo flotando el kwami hasta posarse en el hombro de la joven - Longg, trae la tormenta - dijo la japonesa siendo el kwami absorbido por aquella gargantilla, dando paso a su alter ego Ryuko, saliendo por la ventana, sabiendo por suerte que su madre no estaba en casa en esos momentos, saltando hacia un tejado y empezando a perseguir a su objetivo intentando mantener distancia con su objetivo, no sabia que estaría haciendo la villana a plena luz del día, pero iba a descubrirlo.
La Liberte
Mientras tanto en el barco que servia de residencia a la familia Couffaine Luka se encontraba afinando su guitarra, pensando en lo ocurrido los últimos días, desde apoyar a Adrien para que los compañeros de curso no fuesen por el hasta servirles al rubio y a Marinette como carabina, por alguna razón que desconocía el padre de Marinette tenia de repente a Adrien entre ceja y ceja, y aunque había intentado sonsacarle algo a la pareja los resultados eran nulos, quizás debía hablar con Félix, el chico tenia tanto talento para el teclado como Adrien e increíblemente una mayor ambición y deseo de ser una estrella por su cuenta, lejos de los logros de su primo, cuando algo capto su atención, Skorpion saltando por un tejado, pasando unos segundos después Ryuko, ¿que estarían haciendo esas dos? mirando hacia donde estaba Sass, el cual no tardo en volar con cuidado hasta esconderse bajo la chaqueta que llevaba este.
- ¡Mama voy a salir un rato, vendré para la cena! - grito para que su desaparición no causase algún revuelo, esperando respuesta mientras guardaba su instrumento de vuelta a su estuche.
- ¿Y a donde vas grumete? - cuestiono la matriarca de aquella familia, pensando el músico en una excusa creíble.
- ¿Recuerdas que te comente a ti y a Jule que me tienen de carabina? - le pregunto asintiendo la mujer - Voy a ver al primo de Adrien para ver si descubro porque me piden que acompañe a Adrien y Marinette en sus citas - le contesto en parte mentira en parte verdad, no le resultaba agradable tener que ser un mal tercio, los había acompañado a tres citas esa semana, algo insólito para cualquier adolescente, quizás esa era la respuesta, indicándole Anarka que podía irse, andando el joven para poder buscar algún rincón donde esconderse, el tiempo era oro.
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Mientras todo eso ocurría el misterioso señor Lockdown, blanco de los Filos de Jade y del EDOPA había terminado su almuerzo y se encontraba andando por las calles de la ciudad, pareciendo estar en alerta en todo momento, siguiéndolo el agente Caballero, preferiría no tener que recurrir a ir de incógnito, pero su objetivo sabia sobre el EDOPA y llevar el uniforme resultaría demasiado llamativo, llevando una gabardina gris cubriendo su cuerpo, sin saber que por los techos otro sujeto también seguía al norteamericano, Löwen se encontraba acechando, ya había enviado un mensaje a su aliada para que fuese con el y así arrinconarlo, pero su presencia podría alertar a las autoridades y peor aun a los héroes, decidiendo hacer una llamada, era hora de que el nuevo miembro de su organización interviniese.
- Soy yo, envía un Akuma, envíalo en la zona este de la ciudad - dijo por el comunicador de su arma recibiendo respuesta, frunciendo el ceño - No me importa lo poderoso que sea, necesitamos que sea una distracción, que aleje a la policía y a esos héroes de nuestro verdadero objetivo - le indico recibiendo algún insulto como respuesta - Tu solo hazlo o te quitaremos el broche - le amenazo a quien quiera que portase el miraculous de la mariposa cortando la llamada, viendo que había perdido a su presa, empezando a buscar de manera mas activa, no podían perderlo, si lo que creían era cierto ese sujeto tenia algo sumamente valioso, ya había intentado obtener lo que tenia de manera legal y no lo consiguió, y ese sujeto era lo bastante listo como para no dejarlo en su habitación de hotel, sino de llevarlo siempre encima, debían conseguir ese libro, entre el mítico tesoros de Jeanne de Clisson podría haber oculto algún cristal primordial o un miraculous incluso, debían hacerse con ese diario como diese lugar.
Comisaria
Mientras el agente español y el león maligno perseguían al nativo americano el agente Lockhart había sido conducido hacia la sala de interrogatorios, donde allí sentado y esposado se encontraba Gabriel Agreste, viendo el aspecto ligeramente cansado de aquel hombre, notando como su rostro contenía una mueca de dolor.
- ¿Le molesta algo señor Agreste? - cuestiono el agente del EDOPA notando que aquel hombre respiraba con dificultad.
- Es solo la herida que me hizo ese león, me arde de dolor - contesto el hombre de las lentes tomando nota de aquello el agente, quizás el diseñador era blanco de un veneno o maleficio, escribiendo eso en su cuaderno - ¿A que debo su presencia aquí agente? la policía ya sabe lo mas importante - aclaro el hombre riendo un poco aquel hombre.
- Estoy seguro que no le ha contado todo lo que sabe, se por el informe que quería los miraculous para curar a su esposa, mi pregunta es, ¿como podría hacer algo así? porque no viene nada en el informe policial - expuso el agente quedándose callado aquel hombre durante varios segundos, antes de contestar.
- Ese conocimiento es peligroso, sobretodo en las manos equivocadas - contesto anotando eso el agente, estaba claro que aquel hombre no diría nada útil salvo que lo presionase - ¿Acaso no registraron mi ordenador? - cuestiono pareciendo le extraña esa pregunta al agente del EDOPA, notando esa reacción Gabriel - Eso significa que esta demasiado dañado para poder extraer nada, ¿me equivoco? - cuestiono de nuevo asintiendo esta vez el agente, mientras preparaban la sala de interrogatorios había mirado todo lo que había sobre la investigación y el ordenador de su despacho había sido destruido.
- La información que se niega a darme estaba en el ordenador - expuso el agente asintiendo el señor Agreste, planteándose otra pregunta, ¿quien destruyo los archivos y el aparato electrónico? pensando en todas las posibles opciones, siendo la única viable Ladybug y Chat Noir.
- Veo que se ha dado cuenta - expreso el hombre con lentes ajustándose las un poco - Los héroes de París son sus únicos sospechosos de tal acto - expreso el hombre contestando el agente.
- ¿Por que es tan peligroso obtener ese conocimiento? - cuestiono recibiendo rápida respuesta.
- Estamos hablando de un poder que va mas haya de todo lo imaginable, el poder de hacer cualquier deseo realidad - expuso aquel hombre dilatándose los ojos del agente, no pudiendo evitar preguntar una cosa que le paso por la mente.
- ¿Cual es el truco? - cuestiono el agente riendo con sorna el que fuese villano y tormento de la ciudad, decidiendo darle una respuesta sincera.
- El poder absoluto exige un precio acorde a lo que se desea, las joyas funcionan en una armonía perfecta que se sintoniza con el resto de la creación, para transmutar el plomo en oro hace falta energía, para convertir algo inanimado en algo real hace falta que otra criatura pierda lo que la hace especial, para resucitar a alguien de entre los muertos hay que ofrecer la vida que tenga un mismo valor que la que deseas rescatar - explico replicando aquel hombre molesto por la forma de hablar de Gabriel Agreste.
- No se ponga conmigo en plan místico y dígame las cosas tal cual - dijo el agente Lockhart perdiendo la paciencia, riendo un poco Gabriel ante la situación.
- Estamos hablando de magia, no es algo exacto, ¿cree que podía entregar cualquier poder a cualquier persona? no, los poderes que podía conferir estaban limitados por los deseos y emociones de dichas personas, es lo primero que aprendí cuando empece a traducir el grimorio - le dijo consiguiendo llamar la atención del agente - Veo que no sabe nada sobre el grimorio, no me extraña en absoluto, los secretos de como funcionan los miraculous se hallaba codificado en un libro antiguo, el libro al igual que los miraculous de la mariposa y el pavo real fueron encontrados por mi esposa, hace cuatro años, tras mucho esfuerzo conseguí traducirlo y guardar una copia digital de la traducción en mi ordenador - decía mientras con la mano zurda se sobaba la herida causada por Löwen con aquel filo embrujado.
- Ladybug no desea que se conozcan sus secretos - expuso el agente asintiendo el diseñador, el cual se quedo callado unos segundos antes de hablar de nuevo.
- Ladybug sabe cosas que no vienen en el libro, alguien le debió transmitir dichos conocimientos de manera oral, el guardián, el protector de los miraculous - le dijo sabiendo el agente a quien se refería, al mismo anciano que meses atrás estaban buscando los Filos de Jade, estaban en lo cierto al creer que ese sujeto tenia grandes conocimientos.
- Gracias por su ayuda ciudadano, con esto ha ayudado mucho a su nación - dijo el agente cerrando la libreta que usaba antes de levantarse, debía informar a su superior sobre lo que había descubierto, era de vital importancia encontrar a ese hombre y ponerlo a salvo, la anciana no había colaborado hasta ahora, pero sin duda alguna seria de gran ayuda en el futuro próximo.
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Viperion se encontraba rastreando a Ryuko, la cual a su vez seguía a Skorpion, debía ser muy importante si esa villana se estaba arriesgando a ser vista a plena luz del día, a menos que eso fuese lo que buscase para guiar a sus enemigos a una trampa, después de todo, tenían el miraculous de la mariposa, podrían estar esperando con un Akuma, listo para emboscarlos, consiguiendo alcanzar a su compañera, cogiéndola de la mano derecha, reaccionando esta de manera agresiva, es decir sacando su espada, dejándola sobre el cuello del héroe serpiente, retirando el filo.
- ¿Se puede saber que haces aquí? - le cuestiono en voz baja, su plan era descubrir donde se ocultaba la villana para poder sorprenderla y con ello impresionar a Viperion, respondiendo este.
- Simplemente me encontraba afinando mi instrumento cuando te vi perseguir a esa arácnida gigante - le contesto bajando un poco la cabeza la dragona abochornada, sabiendo lo que pensaba el chico con solo una mirada, tantas batallas juntos habían formado una capacidad de entendimiento no verbal entre ellos, similar a la existente entre Ladybug y Chat Noir.
- En ese caso espero puedas seguirme el ritmo - le dijo volviendo a sostener el héroe serpiente a la dragona por la muñeca - ¿Y ahora que pasa? - le pregunto recibiendo respuesta rápida.
- Podría ser una trampa, recuerda que tienen el miraculous de la mariposa - le indico Viperion pensando un momento Ryuko en esa posibilidad, no pudiendo evitar darle la razón a su compañero, era demasiado sospechoso que Skorpion estuviese actuando a plena luz del día, realmente podría ser una trampa, decidiendo enviarle un mensaje a Ladybug por si acaso.
- Sera mejor movernos o la perderemos - le dijo la dragona asintiendo su compañero, sintiéndose ella nerviosa, estaba a solas con el chico en una misión, intentando centrarse en lo que tenia que estar, perseguir y descubrir que quería ese invertebrado gigante.
Ambos héroes siguieron persiguiendo a su presa hasta llegar al décimo séptimo distrito de la ciudad, celebre por sus numerosas embajadas, pasando justo por delante de la de Bélgica, aquello podría ponerse muy peligroso, no solo por la gran cantidad de personas que había por los alrededores, ademas de los problemas diplomáticos que supondrían que entrase en alguno de aquellos edificios.
Mientras tanto Löwen seguía vigilando a su objetivo, viendo como se adentraba en el Parque Monceau, aquello podría ponerse difícil, pues estaría seguramente lleno de gente, ademas de la falta de lugares donde poder ocultarse, sus opciones eran limitadas, podría deshacer su transformación y entrar de incógnito, pero en ese caso si tenia que volver a transformarse arriesgaría su identidad, por otro lado podría entrar tal cual y atacar a su objetivo, pero sin haber aparecido el Akuma en el otro extremo de la ciudad seria darle tiempo a los héroes a llegar, teniendo que entrar en una batalla de manera innecesaria, lo mejor que podía hacer era esperar a Skorpion, entre los dos un ataque tendría mas posibilidades de éxito, aun mas sin usar la Ventisca de Jottunhain.
- ¿Donde estas Skorpion? - la llamo manteniendo en toda la medida de lo posible al objetivo en su punto de mira, esperando varios interminables segundos.
- Cerca del hotel Concorde Lafayette - le contesto maldiciendo el villano para si mismo, eso estaba lejos, en ese tiempo podrían pasar mil cosas.
- Se ha adentrado en el Parque Monceau, le emboscaremos cuando salga - dijo el villano escuchando un "si" de su aliada, cortando la llamada, debía conseguir ese diario, en el seguro debía de haber algo valioso, su instinto nunca se había equivocado hasta ahora, incluso sabia de un lugar donde podría esconderlo, sonriendo de manera maliciosa, todo salia a pedir de boca.
Al mismo tiempo el agente Caballero había visto entrar al navajo en aquel parque, pensando que seguramente quería estar un rato en la naturaleza, sintiendo algo extraño al acercarse a la entrada del parque, como si algo le dijese que no entrase en ese lugar, como si estuviese prohibido, decidiendo no hacer caso a esa voz en su cabeza que le instaba a irse por donde había venido, solo necesitaba acercarse mas, entrando al parque viendo a su objetivo andando tranquilamente, siguiéndolo con cuidado, empezando a notar algo extraño, el parque se encontraba extrañamente vacío, teniendo la extraña sensación de que algo estaba yendo mal, cuando solo su móvil, viendo que se trataba de la alerta de Akuma, parece que al final los Filos de Jade habían decidido intervenir y mandar a un civil a hacer su trabajo sucio, viendo por streaming que esa cosa estaba causando estragos en el otro extremo de la ciudad, si los Filos de Jade lo habían enviado tan lejos seria para mantener a Ladybug y Chat Noir fuera de sus planes.
- Aquí el agente Caballero, tengo la sensación de que los Filos de Jade van por el objetivo, solicito refuerzos - pidió esperando la respuesta de su superior, pareciendo una eternidad aunque apenas pasaron unos valiosos segundos.
- Los refuerzos van en camino, siga vigilando y reportando su situación agente - le dijo una voz femenina al otro lado, no sabia de cuanto tiempo disponía pero tenia una cosa clara, debía conseguir lo que sea que buscasen los Filos de Jade antes que ellos, continuando con su labor de vigilar al objetivo, viendo como este parecía buscar algún lugar concreto, viendo como llegaba a un puente que había allí en medio de la floresta, un sitio predilecto para los enamorados por lo que había escuchado, viendo allí una silueta.
- Aquí el agente Caballero, el objetivo parece que esta reuniéndose con alguien - dijo por su comunicador a los suyos, empezando a dar una descripción de esa persona - Es un varón, alto, estimo que en torno al metro ochenta, pelo blanco, caucásico, lleva ropa de colores claros, aproximadamente en torno a treinta años - describió el agente mirando la interacción entre ambos hombres - Están teniendo una conversación - dijo recibiendo respuesta rápidamente.
- ¿Puede oír lo que dicen? - pregunto una agente al otro lado de la linea, acercándose el español miembro de aquella organización, escuchándolos hablar en un idioma que nunca había escuchado.
- Si, pero no entiendo lo que dicen - expreso sintiéndose ligeramente frustrado, su objetivo estaba hay mismo, conversando con alguien que resultaba completamente desconocido para su organización, aunque era cierto que no podía entender lo que decían, si que podía interpretar el lenguaje corporal de ambos - Sus movimientos me indican que existe confianza entre ambos, puede que sean compañeros de trabajo en Estados Unidos - expreso recibiendo una respuesta de la agente al otro lado de la linea.
- Envié una foto, puede que este en nuestra base de datos - le ordeno la agente asintiendo este aunque sabia que no podían verlo, cogiendo su móvil activando el zoom todo lo posible, teniendo en el objetivo el rostro de aquel individuo, notando sus ojos, de un extraño color purpura, había algo en ellos que le resultaba inquietante, sacando la foto y enviándola.
Al mismo tiempo Löwen se había decidido por adentrarse en aquel parque, notando rápidamente la falta absoluta de personas en este, viendo la extraña conversación entre el navajo y un hombre desconocido para el, sacando le una foto, podría serle útil mas adelante, cuando recibió una respuesta de su compañera de fechorías, se encontraba en el parque al igual que el, viéndola al otro extremo de aquel lugar, habían emboscado a su presa, ahora solo debían atacar, haciéndole una seña a la escorpión, saltando justo al mismo tiempo que ella, emboscando a Ryan Lockdown y al otro hombre al ponerse a ambos extremos del puente.
- Llevas muchos días dándonos esquinazo, pero hoy sera distinto - expreso Skorpion sacando su arpón y empezando a girarlo en su mano, mirando fijamente al americano.
- Puedes hacerlo por las buenas y darnos el diario de la Tigresa de Bretaña u optar por las malas y morir - expuso el león maligno mirando el albino alrededor, notando varias cosas que parecían aquellos agresores haber ignorado.
- Hay una tercera opción, que vosotros os rindáis y nos entreguéis vuestros miraculous - expreso el albino riendo Löwen, aquello resultaba hilarante - Creo que nos habéis dado cuenta pero os superamos en numero - expuso riendo aun mas el león.
- ¿Como? ¿con ratas y palomas? - cuestiono divertido negando el albino con un movimiento de su dedo indice.
- No, con ellos - dijo señalando hacia la nada, escuchando a alguien hablar.
- ¡Wind Dragon! - grito Ryuko usando el poder del viento, creando una ligera neblina antes de coger al americano y llevárselo por indicación de Viperion, yéndose de allí con aquel hombre, el cual no tardo en tirar el diario al suelo para aligerar carga, viéndolo el agente Caballero, esa era su oportunidad, acercándose Viperion.
- No voy a entregártelo mocoso - dijo el agente negando el héroe serpiente, había visto lo que pasaría por lo menos unas diez veces y lo mejor que podía hacer era...
- No tengo intención de hacerlo, puede llevárselo agente - contesto dejando al sujeto en cuestión ligeramente confuso, antes de mirar el héroe serpiente hacia donde estaban Skorpion y Löwen, yendo a ayudar a aquel sujeto.
- Tu ayuda me vendrá bien Viperion, aunque realmente resultaría en una ventaja excesiva para nosotros - expreso aquel sujeto riendo un poco Viperion, la anterior vez había dicho lo mismo y acabo necesitando su ayuda.
- Basta de reídos de nosotros - bramo el león lanzándose al ataque contra aquel sujeto de cabellos plateados, el cual simplemente movió la mano dibujando un extraño símbolo con su mano izquierda antes de decir algo en latín.
- Aspiro - dijo aquel individuo soplando con fuerza, consiguiendo empujar a su agresor hasta hacerlo chocar contra un árbol.
- ¡Cuidado! - grito Viperion empujando a aquel sujeto evitando que el arpón de Skorpion lo golpease, sonriendo aquel sujeto.
- Gracias Viperion - dijo mirando a su alrededor, Löwen se estaba levantando tras haber recibido uno de su conjuros de lleno, mientras que Skorpion se encontraba en guardia lista de nuevo para atacar, así mismo había un agente del EDOPA en los alrededores, posiblemente pronto tendría refuerzos, pero lo realmente importante ya estaba a salvo, sintiéndose ligeramente cansado, aun no había recuperado todas sus facultades - Sera mejor que huyáis - le advirtió a ambos villanos, los cuales no parecían tomar su amenaza en serio, suspirando, los humanos no cambiarían, da igual cuantos siglos pasasen seguían empeñados en cometer los mismo errores que sus antecesores.
- Seras tu quien te rindas, brujo - amenazo Löwen sintiéndose aquel hombre ofendido por tal afirmación, dando un paso al frente sin perder de vista la arácnida del aguijón.
- Veo que no sabéis con quien estáis hablando - dijo este viendo como una gota de sudor caía por la frente del león - Podéis llamarme Exodus y os garantizo una cosa, no es recomendable enfrentarse a mi con una magia tan débil - provoco el que fuese un ser incorpóreo, sonriendo al recordar el libro que hacia una semana le dio Chaman, lo que los Filos de Jade iban persiguiendo era simple replica, una copia barata, Chaman se había reunido con el porque había completado el ritual que indicaba este, lo que descubrió podría serle muy útil.
- Toxin - conjuro la portadora del Skorpion su poder especial, un veneno capaz de acabar incluso con un portador de miraculous, sonriendo como señal de burla Exodus mientras Viperion recordaba a aquel ser, mas la ultima vez carecía de cuerpo solido, empezando a dibujar algo el hechicero, evitando ser descubierto por sus enemigos.
- A mi señal cierra los ojos - le susurro a Viperion asintiendo este, manteniéndose en guardia en todo momento, no podía permitirse bajarla mientras estuviese entre enemigos, esperando a que esos oponentes hiciesen un movimiento en falso, algo que los dos pudiesen aprovechar para luchar o escapar.
- ¿Que estáis murmurando? - cuestiono Löwen claramente furioso con Exodus, casi sin esfuerzo lo había dejado para el arrastre, mientras que su aliada había utilizado su poder especial, asintiendo el ser sobrenatural.
- Solo como vamos a burlarnos de vosotros - expuso Viperion sintiéndose invencible al lado de ese ente, su poder era algo palpable, el nunca había notado diferencia cuando usaba un miraculous, pero estando en presencia de Exodus sentía que podría derrotar a esos dos villanos sin dificultad, terminando su conjuro.
- ¡Ahora! - grito cerrando los ojos el héroe serpiente - ¡Resplandor! - grito creando un inmenso haz de luz al cielo, cegando a ambos villanos, indicándole a Viperion que lo siguiese, emprendiendo ambos la huida de aquellos criminales, desapareciendo de la vista de todos los que estaban en el Parque Monceau, empezando el agente Caballero a correr con el libro en sus manos, abriéndolo viendo que estaba completamente hueco, era falso, había conseguido un libro falso, llegando los refuerzos que con tanto ahincó había pedido, un par de coches negros, cuando sin previo aviso cientos de mariquitas mágicas pasaron a su alrededor, restaurando los daños causados durante aquella escaramuza.
Mientras en el interior de aquel parque ambos villanos habían recuperado la vista, sintiéndose furiosos con la situación, eso no podía estar pasando, la ira de Seik seria terrible, tenían que darle alguna noticia buena o serian castigados por su magia oscura, debían conseguir ese libro o en su defecto alguna otra reliquia mágica, sin embargo si tenían algo, la identidad del nuevo aliado de los héroes, saber que había mas enemigos podría hacer que se calmase, o acrecentar su rabia, teniendo una idea el león, pero de momento debían escapar, pues el sonido de personas acercándose le indicaba que posiblemente estaban siendo rodeados, saltando al igual que Skorpion entre los arboles, usando la floresta para poder ocultarse y con suerte salir por algún lugar poco vigilado.
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A varios cientos de metros Ryuko se encontraba mirando a aquel extranjero, su vestimenta era interesante cuanto menos, recordando haberlo visto antes, mas no estaba segura, quizás por que no llevaba su mascara de Chaman, llegando Viperion y Exodus.
- Anda cuerpo nuevo, te sienta bien - comento Ryuko al ver al que hacia tiempo era un ser sin cuerpo, haciendo este una reverencia antes de contestarle.
- Gracias por haber puesto a salvo a mi pupilo - dijo este mirando ambos al extranjero, el cual registro sus bolsillos en búsqueda de algo, sacando una pequeña caja de madera.
- ¿No deberíamos recuperar ese libro? - cuestiono Viperion sintiendo que se perdía muchas cosas, negando Chaman, siendo Exodus en su lugar quien hablo.
- No sera necesario, ese libro era una replica del original, que por cierto esta en manos del guardián - expuso mirando detenidamente a ambos héroes - En la portada de aquel manuscrito antiguo venia un ritual que daba la ubicación de lo que tengo en esta caja - señalo aumentando la curiosidad de ambos - El ritual debía realizarse durante el equinoccio de primavera - expreso hablando Ryuko.
- Pero ese día fue la plaga roja, la batalla en la cual vencimos a Hawk Moth - indico la dragona asintiendo Viperion, seria difícil olvidar un día como ese, asintiendo el hechicero.
- Así es, cuando Ladybug aviso que algo le había pasado a su compañero temimos lo peor - expuso mirándose los portadores del dragón y la serpiente, aquello no lo sabían - A raíz de ello idee un plan para poder realizar dicho ritual y a su vez poder enfrentar alguna posible puntualidad - expreso hablando Viperion.
- Decidió que lo mejor era que Chaman se encargase del ritual - expuso el héroe serpiente asintiendo el americano, hablando este.
- Yes, fue, complicado - expreso notándose las dificultades aun con el idioma, recordando la propia Ryuko cuando llego a París, primero estuvo un mes entero perfeccionando el idioma antes de que su madre la dejase salir.
- Supongo que lo que hay en esa caja tiene que ser muy valioso - expreso Ryuko asintiendo Chaman.
- Yes, The Jade Blade, buscar, Leaf of Ygdrassil - dijo Chaman entendimiento en parte lo que decían ambos héroes, los Filos de Jade iban por lo que había dentro de esa caja, algo llamado Hoja de Ygdrassil, sintiendo Exodus la poderosa magia que brotaba del interior de la caja, viendo incluso como pequeñas ramas salían de esta, notando eso Viperion.
- Thank Chaman - dijo Exodus mirando al que era su pupilo, asintiendo este antes de desaparecer al grito de "shadow jump", desvaneciéndose de allí.
Cuartel del EDOPA
El capitán Renard se encontraba terminando de escuchar al agente Lockhart, resultaba que esos miraculous eran mucho mas interesantes de lo que el suponía, sin embargo no tenia demasiada información, de momento se encargaría de conseguir una copia de lo archivos que pudiesen recuperarse del ordenador del ex-diseñador de moda, tocando alguien la puerta.
- Pase - dijo el capitán mientras el agente Lockhart se ponía en pie, viendo a su compañero de origen español entrar con un libro en sus manos - Veo que lo ha conseguido - expreso el capitán negando el agente.
- Me temo que no he obtenido nada señor - dijo el agente Caballero lanzando el libro a la mesa, abriéndose revelando su oquedad - Era falso, por desgracia he descubierto que mañana se vuelve a su país - expuso viendo la mirada de desaprobación de su superior - Sin embargo he podido sacar una foto a su contacto - dijo sacando su móvil para mostrarle la foto de Exodus - Ese hombre fue capaz de lanzar por los aires a Löwen con un simple soplido señor - expuso mirando el capitán aquella foto, pensando en como intervenir, decidiendo hablar.
- ¿Tiene algún nombre? - cuestiono el capitán asintiendo su agente.
- Se hace llamar Exodus capitán, estoy seguro podría ayudarnos a completar el proyecto Titan - expreso el agente viendo su superior el especial interés en conseguir completar el desarrollo de este.
- Agente Lockhart llame al alcalde, tenemos que preparar una rueda de prensa - indico el capitán asintiendo su subordinado, intuyendo cual era el plan para capturarlo.
- Hay una cosa mas señor - dijo el español cuando su compañero ya se había ido - Ese hombre es aliado de los héroes de París, podría saber la ubicación del guardián - expuso sonriendo Sean Renard, si salia bien podrían encontrar al guardián y conseguir todos sus conocimientos.
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Al mismo tiempo Luka había terminado su transformación, estando cerca del hotel Le Grand París, esperando poder hablar con Félix sobre las razones de ser una carabina en las citas de Marinette y Adrien, pensando en como abordar el tema, quizás lo mas simple seria ir directo al grano y preguntarle la razón, viendo como este conversaba en el recibidor con Astrid y Chloe, yendo a ver al ingles, el cual no tardo en alegrarse de verlo, yendo directo hacia el.
- Me alegra verte Luka, ¿nos disculpáis chicas? - dijo el rubio notando el músico el claro deseo de estar en esos momentos en cualquier sitio excepto junto a esas dos, yendo ambos directos hacia afuera del hotel, para nada mas dejaron de estar a la vista suspirar el ingles - Gracias Luka, no se que te habrá traído pero ha sido en un buen momento - comento asintiendo este.
- La verdad es que venia para que me respondieses una duda - le pidió asintiendo este.
- Pregunta amigo - dijo el ingles perdiendo parte de su característica frialdad y forma de ser, al menos de manera temporal.
- ¿Que paso entre tu primo y Marinette para que me tengan de carabina todo el rato? - pregunto no estando muy seguro de la respuesta, incluso dudando si fue buena idea preguntar.
- Digamos que cuando los encontramos estaban en una situación extraña - expreso el ingles asegurándose que no hubiese nadie de la prensa cerca, esos buitres ya habían estado rondando algunas veces, por suerte el guardaespaldas de Adrien los espantaba con su mera presencia - Cualquiera que no los conociese dirían que estaban a punto de hacerlo, ¿entiendes a lo que me refiero? - le comento formándose un tic nervioso en la ceja izquierda de Luka, en esos momentos Marinette era como una segunda hermana para el, que Adrien osase sobrepasarse seria suficiente para partirle la cara.
- Deduzco que nadie sabe esto - dijo asintiendo el ingles antes de contestarle con palabras.
- Deduces bien, ¿te imaginas que la reportera esa se enterase? - indico Félix estremeciéndose Luka ante la idea de Alya enfadada, evitar eso formaba parte de su lista de cosas que no hacer en la vida, junto a romperle el corazón a una chica adrede pero eso era harina de otro costal, continuando con una conversación lo mas masculina posible ante los gustos de ambos, música, deportes, chicas, lo habitual entre dos adolescentes.
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Las horas del día pasaron mas rápido de lo que los habitantes de aquella bulliciosa ciudad podían imaginar, llegando la noche, una noche de luna creciente, viendo algunas parejas aquel astro y su belleza, por desgracia ni siquiera la luz de la luna podría iluminar el alma de quien se encontraba en esos momentos oculto en la oscuridad, allí, en una estación de metro abandonada Löwen se encontraba contemplando un espejo, sacando un cuchillo y pinchándose en el dedo, pasando la sangre por la superficie de este.
- Amo, por desgracia soy dador de malas noticias - dijo el león empezando a formarse una imagen, Seik, en su oscura gloria apareció en aquella superficie.
- ¿Que puede ser tan nefasto como para conjurar-me? - cuestiono el demonio notando el león maligno su poder, incluso a miles de kilómetros la magia oscura de su amo podía percibirse.
- Los héroes de París tienen un nuevo aliado, un hechicero - expreso Löwen sabiendo que eso provocaría la furia de su amo, el cual se quedo en silencio durante lo que le pareció una eternidad.
- ¿Como era el hechicero? - cuestiono decidiendo encender su móvil y buscando la foto en cuestión, pasando a mostrarle la imagen, notando como su amo parecía estar a punto de estallar de ira - ¿Es la primera vez que lo has visto? - le pregunto asintiendo el león maligno - En ese caso andaos con cuidado, Exodus es un enemigo formidable, su poder rivalizaría con el mio sino fuese por los cristales primordiales, tenéis que centrados en encontrar el resto a toda costa, yo me reuniré con vosotros para la próxima noche sin luna, encontrad esos cristales, ¡a toda costa! - bramo colérico el demonio en cuestión antes de cortar la comunicación, aquello resultaba curioso, si ese individuo había sido capaz de causar tal actuación por parte de su amo significaba que posiblemente ambos ya se conocían.
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Exodus se encontraba hablando tranquilamente con el maestro Fu ante la mirada de Wayzz, notando el kwami como el ser místico parecía agotado.
- Usar mis poderes de ese modo me ha servido para poder conocer mis limites en estos momentos - dijo Exodus mientras el guardián sorbía su té, aunque estaba intrigado por los poderes de Exodus lo que realmente le interesaba era otra cosa.
- Me gustaría saber cual es la máxima expresión de su poder - pidió el venerable mientras Wayzz miraba a ambos, resultaba difícil saber cual de los dos era mas anciano, antes de recibir respuesta.
- Si recuperase todos mis poderes podría fácilmente destruir este mundo - expreso sin tapujos temblando Wayzz al escuchar aquello - Por suerte mi labor es velar por el equilibrio del universo, y causar tal destrucción nunca seria beneficiosa para la existencia - expuso suspirando mas tranquilo el kwami de la protección, hablando.
- Es una suerte para nosotros sin duda, ya vi lo que puede hacer la destrucción en su máxima expresión y los dinosaurios lo sufrieron en carne propia - dijo Wayzz mirando el ser místico al kwami, concentrándose.
- ¿Cree que venceremos a los Filos de Jade? - cuestiono el maestro Fu, había escuchado por parte de Exodus la batalla que había librado junto a Viperion, pensando este mientras contemplaba la superficie de aquella taza de té que tenia en sus manos.
- No sabría decirle guardián - expuso Exodus - El veneno de Skorpion podría resultar fatal en estos momentos, ademas de eso esta Seik - comento mirando aquel liquido caliente y humeante antes de beberlo.
- Usted ya lo ha mencionado varias veces, pero no nos habla sobre el - indico Wayzz sonriendo Exodus antes de darle una respuesta.
- Con que sepan que Seik es un demonio es suficiente por ahora, y también que enfrentándome a el perdí mi forma física, ahora debemos centrarnos en otra cosa - expuso el hechicero viendo la caja de plástico que tenia cerca de el, viendo el brillo verde esmeralda que salia de su interior.
- ¿En que piensas? - cuestiono el maestro Fu suspirando el ente mágico, antes de mirar al kwami de la protección.
- ¿Tu también puedes sentirlo verdad? - le pregunto asintiendo el kwami - Esta joya alberga el poder de la vida, con los conocimientos adecuados podría usarse para curar cualquier mal o enfermedad - expreso Exodus mirando al kwami y al guardián, comprendiendo el segundo que quería decirle.
- Tienes razón, va siendo hora de hablar con ellos - expreso el guardián sacando la miraclebox, mirando detenidamente el del caballo, pero primero debía avisar a Ladybug, por si acaso ocurría alguna desgracia.
CONTINUARA
Este capitulo podría pensarse que es de relleno pero yo no lo veo así, pues todo lo dicho aquí tendrá relevancia en el futuro, de momento espero os guste, porque en el próximo las cosas se pondrán mal para cierta asiática, necesitando la ayuda de todos sus amigos, el maestro va a enfrentarse a su pasado, y una noticia que podría traer alegría a nuestro amigo rubio, todo esto y mas en el próximo chapter, hasta luego pecadores.
