"Saludos estimados lectores, aquí nos encontramos con otro capitulo de esta historia, el cual nos revelara varios sucesos acontecidos años atrás, así como revelar varias mentiras y secretos, nos leemos al final como siempre."

Capitulo 50 Pasado descubierto

Cuartel general de EDOPA

Los agentes de aquella organización estaban moviéndose de un lado a otro, yendo uno de ellos directo hacia el despacho del capitán Renard, entrando y dejando un informe antes de irse a toda prisa, cogiendo el capitán aquel informe, viendo una fotografía de la heroína con un halo de color esmeralda recubriendo su cuerpo .

- Así que Ladybug tiene uno de los cristales, interesante - se dijo a si mismo, viendo las noticias a través de su móvil, las cuales mostraban en esos momentos uno de los hospitales de la ciudad, escuchando a un hombre decir que Emilie Agreste había despertado de un coma profundo hacia una semana, pero que no le permitían a los miembros de la prensa acercarse pues su salud aun estaba algo delicada, ademas de tener que ponerse al día con la familia, viendo como uno era akumatizado, aquello supondría que Ladybug iría a enfrentarlo.

Hospital

Una media hora mas tarde el villano había sido vencido, lanzando la catarina el bozal que su Lucky Charm le entrego, saliendo cientos de mariquitas mágicas al aire, haciendo que las personas pudiesen al fin terminar de decir sus secretos mas profundos, chocando puños con Ryuko y Viperion, notando que el héroe serpiente estaba ligeramente alterado.

- Gracias a los dos por la ayuda - agradeció la heroína del traje moteado a sus compañeros, yéndose el héroe serpiente sin despedirse siquiera, algo impropio en el, notando como la dragona pareció deprimirse levemente, poniéndole la catarina una mano en el hombro - No te preocupes, seguro algún día se lo dirás - le dijo intentando motivarla, si las cosas no salían bien podía acabar siendo demonizada, y eso era algo que no deseaba en absoluto, Kagami siempre era una oponente difícil al ser blanco de los poderes del miraculous de la mariposa, pero si lo hacia siendo Ryuko podría convertirse en un peligro muy grande para toda la ciudad.

- No lo se Ladybug, solo comparanos - dijo la dragona señalando el busto de la catarina tocándose a si mismo el suyo propio - Solo mírate, eres el sueño de cualquier adolescente, yo, estoy plana - expreso negando Ladybug.

- Todas nos hemos sentido acomplejadas por el físico - le dijo mirándola a los ojos - Aunque es cierto que preferiría que no fuese tan ajustado el traje - expuso riendo un poco la japonesa, escuchando el pitido de sus aretes, la segunda alarma había sonado - Sera mejor irse - le indico a su compañera asintiendo la dragona, mientras Löwen lo veía todo desde la distancia, este Akuma era peligroso también para ellos, debía hablar con Lila sobre los villanos que crease, no podía arriesgar su identidad como daño colateral.

Viperion se encontraba corriendo por los techos de la ciudad de las luces, recordando uno de los usos de su Second Chance.

Flashback

Ryuko se encontraba distrayendo al Akuma, un hombre vestido con un conjunto de reportero propio de los años veinte, sombrero estilo fedora, chaleco, camisa, pantalón y zapatos, siendo todo su cuerpo en blanco y negro, sosteniendo un lápiz y cuaderno de notas, lanzando una aguja de energía sobre Ryuko.

- Dime, ¿cual es tu identidad? - formulo el Akuma escuchando como decía "Kagam" antes de volver atrás en el tiempo.

Fin del flashback

Aquello lo tenia pensativo, de todas las personas de París solo conocía a una persona cuyo nombre empezaba con esas letras, sintiéndose por un lado emocionado, pero por otro asustado, ¿y si se equivocaba?

Museo del Louvre

Alix se encontraba terminando unos ejercicios de matemáticas, estando Max a su lado ayudándola, habiendo terminado ya los ejercicios, estirándose la joven de cabellos rosáceos para deshacer el entumecimiento de permanecer tanto tiempo en una misma postura, mirándose ambos jóvenes, hablando el joven con lentes.

- Me dan miedo las ratas - le dijo sin mas arqueando una ceja la patinadora, preguntándose a que venia eso - Cuando era pequeño uno de esos animales se colo en mi habitación y destrozo mis juguetes, despertar la mañana de Navidad con una sobre la cama no es agradable - le explico no pudiendo la de ascendencia bereber evitar preguntar.

- ¿Por que me cuentas algo tan personal? - expuso ajustándose el joven las lentes antes de mirarla de nuevo a los ojos, sonrojándose esta.

- Somos pareja, y bueno, creo que debe haber confianza entre nosotros, ayudarnos a superar nuestros miedos - le explico entendiendo la joven hacia donde iba esa conversación, tenia curiosidad sobre el origen de su miedo a las ardillas, respirando profundamente antes de contestarle.

- Ocurrió cuando tenia siete años - le empezó a narrar - Estábamos de excursión por el campo, un compañero de clase me metió unos frutos secos en la ropa, me acerque a un árbol, uno de aquellos animales se acerco a mi, me resulto, mono - le dijo riendo un poco su novio - No te rías, era una niña, en resumen uno de esos roedores se metió en mi ropa, buscando los frutos secos, ¿entiendes lo que es sentir esas patas correteando por tu piel? - le expuso terminando de reír el joven con lentes, dándole Alix un puñetazo en el brazo, empezando ella misma a reír, estaba bien tener a alguien con quien sentirse cómoda, con quien poder divertirse, el amor no significaba renunciar a parte de ti mismo, sino poder ser tu mismo con esa persona especial.

Hotel Le Grand París

Adrien estaba con sus primos Félix y Astrid, hablando sobre la visita que le harían a la madre del modelo, aunque mas bien discutían sobre quien la vería primero, estando sobretodo Félix y Adrien discutiendo tal acción.

- Es mi tía, tengo derecho a verla, tu la viste hace cuatro años, yo llevo seis sin verla - expreso el ingles negando el modelo, endureciendo la mirada.

- ¿Sabes lo que darla por muerta primo? - le cuestiono levantándose y posando las manos sobre la mesa - Ademas tengo miles de cosas que contarle, ella es mi madre - le expuso levantándose Félix mirándose ambos con furia, dándoles Astrid un coscorrón a ambos para calmarlos.

- Ida Adrien primero - expuso la noruega mirando a sus primos, estando el modelo de acuerdo - Félix, cuando descubrimos que su padre era Hawk Moth decidimos que el seria quien pusiese al día a la tía Emilie - le recordó al ingles encogiéndose de hombros.

- Solo quería ver al primo Adrien enfadado - le contesto recibiendo una mala mirada de parte de su primo, sonriendo el ingles con malicia - Aunque hay una cosa que no tengo claro - expreso - ¿Como le dirás que tienes novia? porque cuando la viste por ultima vez ni siquiera te interesaban las chicas de esa manera todavía - le recordó pensando Adrien en una solución, llegando a una conclusión, le presentaría a Marinette, pero primero quería saber que paso, como acabo en ese estado.

Hospital

El coche de los Graham de Vanity se detuvo delante de aquel edificio, bajando el Gorila para abrir la puerta de atrás, saliendo Adrien del vehículo, claramente nervioso, mirando a su guardaespaldas.

- Gracias por el apoyo - le dijo mirando la entrada a aquel lugar, dándole Plagg un pellizco desde donde se encontraba oculto, aquello era algo de lo que no podía hablarle a su madre, respirando profundamente intentando calmar su corazón, entrando a aquel lugar con olor a cloro y desinfectante, yendo directo hacia la sala donde estaba su madre, llegando a la puerta que daba a dicha habitación, sintiéndose nervioso, sin saber si estaba preparado para lo que estaba por hacer, dándole unos toques Plagg.

- Puedes hacerlo chico - le dijo el kwami poco dado a decir palabras de aliento, sonriendo el modelo antes de girar el picaporte, viendo a su tía Amelie allí conversando con su madre, tal y como la recordaba, riendo su progenitora ante alguna anécdota que había dicho su tía, cayendo ambas mujeres en la presencia del chico, viendo Emilie a su hijo, mas grande de lo que lo recordaba.

- ¿Adrien? - pregunto la mujer sin llegar a creer del todo que fuese su hijo.

- Hola mama - fue lo único que se le ocurrió decir al joven, nervioso al verla, conteniendo Emilie unas lagrimas, decidiendo Amelie salir de la habitación, quedándose en el pasillo, madre e hijo necesitaban hablar el uno con el otro.

- Hay que ver cuanto has crecido - le dijo incrédula - Mírate, tan apuesto, seguro que las chicas no te dejan en paz - afirmo aquella mujer rascándose la nuca el rubio ruborizándose ante aquel halago.

- Gracias mama, supongo tendrás muchas cosas que preguntarme - le expuso asintiendo aquella mujer, empezando ambos una conversación sobre temas personales.

(-)

Mientras madre e hijo se ponían al día Marinette se encontraba en su propia tarea especial, su entrenamiento como guardiana de los miraculous, contestando preguntas que le formulaba el maestro Li, comprobando el guardián de pleno derecho los conocimientos de la alumna de Wang Fu mientras Exodus iba a buscar algo de comer, previamente disfrazado al haber sido declarado prófugo de la ley, estando Wayz viendo aquella demostración por parte de Marinette.

- Algunos miraculous poseen una naturaleza dual, un poder de apoyo, como la capacidad de hipnosis con la música de la lira del portador de la serpiente - contesto la franco-china al maestro invidente, el cual asintió al terminar de escucharla explicar los poderes uno por uno de todos los miraculous del cofre que le tocaría custodiar, antes de formularle otra pregunta.

- ¿Cual es la misión de un guardián? - le formulo el maestro Li pensando la franco-china su respuesta, mientras Tikki se posaba sobre la miraclebox, mirando a su portadora, sonriendo la joven antes de darle una respuesta.

- La misión de un guardián no es solo una - expreso la joven de cabellos azabaches mirando fijamente al guardián - Nuestra misión es proteger los miraculous, evitar que caigan en manos de personas que puedan usarlas para romper el equilibrio - explico viendo la reacción del maestro Li, decidiendo continuar - Debemos proteger el secreto de la existencia de los kwamis, para que puedan vivir tranquilamente - indico continuando con su respuesta - Debemos proteger a la humanidad de las personas que puedan causar un gran mal al mundo - dijo viendo una leve sonrisa en el guardián enviado por la orden - Así como proteger los miraculous, a las personas y los kwamis de cualquier ser sobrenatural que pudiese usar este poder para el mal - termino de explicar quedándose callada, esperando a que el maestro invidente diese su veredicto, sintiendo la franco-china como se sentaba su cuerpo, debía sin embargo aceptar cualquier decisión que tomase, aunque ella no estuviese de acuerdo, viendo como este se erguía levemente antes de contestarle.

- Me agrada tu respuesta Marinette Dupain-Cheng, o debería decir guardiana - le dijo juntando las manos la joven emocionada, viendo como aquel hombre hacia una leve reverencia ante ella - Wang Fu te ha instruido bien Ladybug, la guía de tu kwami y las dudas pruebas que has pasado para llegar hasta este día te han hecho merecedora de ser una igual a mi y al resto de miembros de la orden - le expuso haciendo la joven una leve reverencia.

- Xièxiè Lǐ shīfù - agradeció la franco-china sintiéndose emocionada, volando Tikki hasta quedar frente a ella y pegarse a su mejilla, devolviendo aquel gesto de afecto Marinette.

- Sabia que lo lograrías Marinette - le dijo la kwami de la creación mirando ambas al Maestro Fu, el cual observo y escucho todo, sintiéndose orgulloso de su discípula, sabiendo que posiblemente hacia tiempo que ella lo había superado, recordando cuando le salvo la vida, cuando se encontraron por primera vez con Corvex, así como ella había sido capaz de reparar el miraculous de la mariquita, también su brillante plan para vencer a aquel ifrit, había hecho cosas que ningún otro miembro de la orden había tenido que hacer o enfrentar, el cofre estaba a salvo con ella, no le cabía la menor duda.

La Liberte

Luka estaba afinando su guitarra, viendo Sass a su portador, sintiéndose el kwami tranquilo sabiendo que su hermano Longg estaba a salvo con una joven como la que le había tocado, mientras su portador rememoraba lo que paso hacia unos días, cuando el profesor de historia lo cito después de la clase.

Flashback en primera persona

Había entregado aquel examen de historia, sentía que seguramente había suspendido, mis labores protegiendo París me estaban costando el curso, viendo como el profesor Garcia cerraba la puerta.

- Estoy seguro que se pregunta porque le he pedido que se quede, ¿me equivoco? - aquel hombre debía ser capaz de leer la mente, es la única explicación a muchas cosas, o puede que simplemente fuese bueno leyendo a las personas, asintiendo a su pregunta - Necesito que me haga un favor joven Couffaine - me dijo quedando intrigado.

- ¿Un favor? - le pregunte asintiendo aquel hombre, sentía algo en la nuca, como si fuese todo eso una mala idea, mirando fijamente a aquel hombre.

- En efecto, dentro de unos días es el cumpleaños de mi novia, llevo semanas preparando una velada romántica para ese día - aquello me pillo de imprevisto, aquel hombre era muy estricto en su trabajo, pero a la hora de tratar con sus seres queridos demostraba ser muy atento - El problema es que el restaurante en el que pedí reserva ha cerrado tras sufrir un accidente en la cocina, lo que me deja sin planes para ese día - me explico decidiendo hacer la pregunta.

- ¿Y para que me necesita? - le pregunte recibiendo respuesta rápidamente.

- Ese día trabaja así que la cena seria una sorpresa, pero al no poderla llevar fuera había pensado en cantarle una serenata, solo hay un problema, necesito que alguien me acompañe a la guitarra - me dijo entendiendo lo que necesitaba de mi, no tenia nada que perder - Por supuesto no le quiero pedir esto sin darle nada a cambio -me dijo no pudiendo evitar plantearme una cosa.

- ¿Piensa aprobarme por ayudarle en su velada romántica? - le pregunte negando este con un movimiento de cabeza, antes de hablar.

- Eso seria poco ético por mi parte, se de sobra sus problemas con la asignatura - me dijo girando los ojos - Lo que le ofrezco son clases particulares, usted me ayuda y yo le ayudo, usted quiere entrar en una buena universidad y yo quiero darle a mi novia un regalo que no olvide - me dijo planteándole una pregunta.

- ¿Va a pedirle matrimonio? - le pregunte viendo como este palideció unos segundos antes de negar enérgicamente.

- Por supuesto que no - me dijo pareciendo durante unos instantes rectificar - Quiero decir, por supuesto que quiero casarme con ella, pero, creo que es muy pronto para proponerse lo, eso es todo - me explico indicándome que saliese no sin antes estrecharnos las manos para sellar aquel trato.

Fin del flashback

Luka se sentía nervioso, la velada seria al jueves siguiente y en varios sentidos su futuro dependía de ello, escuchando la televisión, parecía que su madre había subido el volumen de aquel aparato, saliendo de mi habitación para ver que podía ser tan importante como para hacer algo así, viendo como salia por las noticias que alguien había robado una joya antigua del museo Cluny, viéndose una imagen de la joya en cuestión, incluyendo algunos agentes de policía por detrás la pregunta era, ¿quien había realizado el robo?

Hospital

Adrien había mantenido una larga conversación con su madre, le había hablado de las clases, sus amigos, los Akumas, aunque Emilie no parecía muy contenta con la idea de que algún villano hubiese podido herir a su hijo.

- Hijo creo que estas eludiendo algo importante, lo noto en como me dices las cosas - le expuso Emilie a su único hijo, sintiéndose atrapado por aquella mujer, sin duda alguna una madre lo sabe todo, o al menos eso dicen.

- Es que, bueno, hay dos temas que quiero decirte, pero, no se como abordarlos - le dijo notando los nervios a flor de piel, buscando como decirle sobre Marinette y como abordar el tema de su coma, hablando aquella mujer.

- ¿Tu padre te explicaría de donde vienen los niños no? - le pregunto molesta asintiendo el chico todavía mas nervioso, por supuesto que sabia esas cosas, sonrojándose el modelo mientras Plagg contenía una carcajada con toda su alma, luego en la intimidad se reiría de su portador por los siglos de los siglos, decidiendo decírselo de una vez.

- Mamatengonoviayquieroquelaconozcas - dijo a toda prisa resultando un tanto difícil entenderlo, o al menos los gestos de su madre, indicándole que fuese mas despacio al hablar, respirando el chico profundamente antes de mirar a su madre - Mama, quiero que sepas que hay una persona en mi vida, una persona especial - le dijo cogiendo el móvil y buscando alguna foto en la que se lo viese con Marinette - Lo que intento decirte es que, tengo novia - le dijo mostrando una foto del rubio junto a la franco-china, viendo aquella mujer la sonrisa en el rostro de su retoño, así como los nervios de la joven, viéndola detenidamente, complexión delgada pero bien proporcionada, debía ser de estatura media baja.

- ¿Desde cuando estáis saliendo? - le pregunto en tono juguetón, sonrojándose el chico haciendo cálculos.

- Desde hace unos tres meses, aunque, llevo teniendo sentimientos por ella desde mucho antes - le expuso sintiéndose un poco mas liviano tras decir eso, buscando Emilie algunas fotos mas en aquel aparato, viendo que la joven parecía ser diseñadora, igual que Gabriel - Se llama Marinette - le expuso empezando a hablarle de ella, escuchando aquella mujer todo sobre la chica que había conseguido conquistar el corazón de su hijo, viendo el rostro de este, feliz en todos los sentidos.

(-)

Mientras eso ocurría Lila Rossi tenia un invitado cuanto menos no deseado en su casa, Löwen, el cual miraba fijamente a la joven antes de hablar.

- Has puesto nuestra operación en peligro Lila - le dijo el león oscuro negando la italiana.

- En absoluto, recuerdo lo que me dijiste - le expuso antes de enunciar a su superior - "Debes dominar el poder de este miraculous, y mas te vale hacerlo rápido" - le recordó a Löwen gruñendo este por lo bajo, esa mocosa era mas perspicaz de lo que recordaba, los años las habían vuelto mas astuta y manipuladora de lo que ya era.

- Puede que tengas razón, pero ese Akuma suponía un riesgo, si por accidente nos alcanzaba a mi o Skoprion eso héroes de segunda podrían descubrir nuestras identidades - le regaño cruzándose de brazos la castaña, no le gustaba que le dijesen las verdades a la cara - Si hubieses descubierto algo sobre sus identidades no te estaría regañando - expuso hablando aquella joven.

- Es posible que descubriese algo, pero te recuerdo que Viperion estaba por allí, seguro retrocedió para evitar que obtuviésemos cualquier información - le contesto antes de recordar cierto detalle - Has dicho que pensabas atacar, entonces, ¿por que no seguiste a ninguno de esos bastardos? - le cuestiono gruñendo aquel león ante esa insinuación - Eres solo un gato cobardica - le contesto bramando este furioso.

- Tenia una misión mucho mas importante - le expuso antes de continuar - Una pregunta si me lo permites - le pidió dándole permiso la italiana - ¿Te enfadarías o pondrías triste si le pasase algo a tu padre? - le cuestiono pensando esta la respuesta.

- No mucho la verdad, a ese hombre le importa mas su carrera que cualquier miembro de su familia - le contesto mostrando una leve sonrisa maliciosa, estremeciéndose levemente el león, el había hecho cosas espantosas no lo negaba, pero ella tenia un alma manchada por la ambición y sed de poder, empezando ambos a reír, su plan podría salir hacia delante sin ningún problema.

Hospital

Adrien había terminado de hablar de Marinette, sintiéndose un poco estúpido tras eso, cuando podría haberla llamado o incluso habérsela presentado en persona, pensando en preguntarle aquello que carcomía su curiosidad, pero primero se aseguro de coger el móvil y ponerlo para grabar, debía conseguir toda la información posible para no tener que malgastar saliva con Ladybug.

- ¿Que te preocupa tesoro? - le pregunto Emilie a su hijo, sintiendo otra vez como los nervios podían con el, pensando como abordar ese tema, viendo el rostro de aquella mujer, posiblemente seria algo difícil de contar para ella, pero necesitaba saberlo, aunque fuese doloroso para ambos.

- Mama, ¿como paso? - le pregunto notando como la mujer parecía ponerse nerviosa, o así al menos lo reflejaban los aparatos que aun tenia conectado - Se que tiene que resultarte difícil hablar de esto mama pero necesito saberlo - le pidió posando su mano derecha en el hombro de su madre así como sonriendo, intentando transmitirle confianza, tal y como ella hacia cuando el era pequeño, viendo como las facciones de su rostro se suavizaban.

- No se si es buena idea contarte esto hijo, podrías ponerte en peligro - le expuso aquella mujer de cabellos de oro, negando el chico.

- Mama, he sido perseguido por fans locos, he tenido que huir de Akumas, por todo lo sagrado vivo en París, creo que eso me ha hecho estar preparado para cualquier peligro, estaré bien - le dijo el joven a su progenitora, mirando Emilie los ojos del chico, ya no era ese niño que necesitaba que viesen si había monstruos en el armario, ahora era un joven valiente, noble y apuesto, un caballero en muchos sentidos, tomando su decisión.

- Supongo que debo empezar por el principio, después de todo, te mereces saberlo - le explico haciendo memoria - Si, todo empezó hace unos cuatro años, tu padre estaba falto de inspiración, estaba sufriendo un bloqueo creativo, así que decidimos hacer un viaje al extranjero - le expuso recordando aquel momento el rubio, interrumpiéndola.

- ¿Fue cuando me enviasteis a casa de la tía Amelie? - le pregunto asintiendo la mujer de cabellos dorados, escuchando su hermana desde afuera, ella misma tenia curiosidad por saber como acabo así.

- Correcto, como no tenias el pasaporte no podíamos llevarte con nosotros, nos llevamos a Nathalie por seguridad, pues su dominio de los idiomas y dominio del combate sin armas podría protegernos, tras un par de semanas de viaje llegamos a una aldea de Nepal, en el Himalaya - le narro recordando aquel día, el día en el que todo lo que sabia sobre el mundo cambio.

Flashback en primera persona

Estuvimos andando por aquella pequeña aldea, viendo los edificios de aspecto tradicional, cuando escuche a Nathalie hablando con un par de sherpas, parecía que estaba negociando con ellos un ascenso por aquella cordillera, al día siguiente empezamos el ascenso, Gabriel se había rehusado a dejarme llevar mi equipaje, un caballero como siempre, pero a medio camino empezó a tener dificultades, quitando le mi parte de la carga, cuando vimos como los guías parecían estar discutiendo.

- ¿Que ocurre? - pregunte a Nathalie la cual se encontraba negociando con ambos sherpas, los cuales parecían reacios a seguir.

- Dicen que es peligroso seguir, que esa tierra esta maldita - me tradujo endureciendo la mirada Gabriel, lo entendía muy bien, ¿como alguien podía creer en maldiciones en pleno siglo veintiuno? al final tuvimos que continuar el camino nosotros solos, viendo como el tiempo empezaba a cambiar, formándose de repente una terrible ventisca, quizás esos hombres tuviesen razón, viendo como Nathalie señalaba una formación rocosa, una protección natural contra el incipiente viento frio que amenazaba con helar nuestros cuerpos, pensando en Adrien, no podía morir, no podía dejar a mi hijo huérfano, empezando a mirar entre aquellas rocas, recordando mis lecciones de geología cuando iba a secundaria, aquello era roca volcánica, pero si no me equivocaba no había habido ninguna erupción en siglos en esa zona, ¿quizás una grieta que había liberado parte de su material a la superficie? cuando escuche a Gabriel.

- Tenéis que ver esto - nos dijo acercándome a ver que tenia, viendo que sostenía una especie de prendedor o relicario, parecía un pequeño broche morado de forma oval, quizás perteneció a alguien que había perecido tiempo atrás, pero de ser así, ¿donde estaba el cuerpo? decidimos descansar y volver a la aldea, cuando Gabi se quedo dormido decidí explorar esa pequeña abertura en la que había encontrado aquel broche, cavando con mis manos hasta encontrar algo, un libro, parecía muy antiguo, una parte de mi me dijo que despertase lo despertase igual que a Nathalie para enseñárselo, pero algo me decía que no era el momento, no sabría explicar muy bien el que, como un instinto primario, un sentido que me decía que debía ocultarlo, así que lo guarde entre mi equipaje.

Fin del POV

- Ese libro, ¿no tendría ilustraciones de héroes verdad? - le pregunto Adrien a su madre asintiendo esta, su madre fue quien encontró el grimorio, ahora entendía un poco lo que dijo su padre, que ese libro fue un regalo que le hizo antes de "desaparecer".

- ¿Que le ha pasado? - le pregunto Emilie a su único hijo, decidiendo el chico contarle la verdad, a medias pues eso supondría exponer su secreto mas peligroso.

- Unos días antes de que, bueno, encerrasen a pere me escape de casa - le contesto el chico rascándose la nuca sin ningún disimulo - Cuando unos días después Ladybug entro en el lugar que usaba para ocultarme no tardo en ver el libro, dijo que era importante y que debía llevárselo, que los conocimientos que tenia en su interior eran demasiado valiosos como para arriesgarse a que cayesen en malas manos, por eso se lo di - explico el rubio negando Plagg con la cabeza, aunque debía admitir que sonaba bastante creíble el lenguaje corporal de su portador daba a entender que eso no es lo que ocurrió, el chico tenia habilidades para la interpretación, pero aun debía refinarlas.

- Esta bien supongo - expreso Emilie no muy convencida - Continuemos, estábamos esperando a que terminase la ventisca, cuando paso algo - expuso volviendo a narrar lo que paso.

Flashback en POV

Mientras esperábamos a que terminase la ventisca pude vislumbrar algo en medio de esta, una silueta, pero era imposible que alguien pudiese salir con ese frio, decidí ignorar eso y seguir esperando, al día siguiente cuando termino aquella ventisca decidimos volver a la aldea, andamos por aquellos paramos helados llegando a la aldea casi sin problemas, durante tres días estuvimos en la aldea, recuperándonos de la leve hipotermia que habíamos cogido, olvidándome completamente de aquel libro, cuando registrando el equipaje lo volví a ver, cogiéndolo entre mis manos, parecía antiguo, mucho, notando que parecía haber algo entre las paginas, abriéndolo viendo su interior, viendo que tenia varios dibujos de lo que parecían héroes antiguos, quizás Gabi podría usarlos como inspiración para sus diseños, cuando encontré lo que estaba entre aquellas paginas, un broche con la forma de la cola de un pavo real, viendo que tenia algo de polvo, empezando a limpiarlo con sumo cuidado, viendo como brillaba formándose una esfera luminosa de color azul oscuro, girando aquella luz a mi alrededor, materializándose una criatura, no debía ser mas grande que un ratón, tenia una cabeza grande, con apariencia de pavo real, su color era sobretodo azul oscuro, viendo los ojos de aquella criatura, en cierto modo era, adorable.

- ¿Hola? - me dijo aquella criatura palideciendo al escucharla, no podía estar pasando en serio, debía de sufrir de mal de altura, una alucinación, aquello debía ser un engaño de mis sentidos, no tarde mucho en empezar a arrojarle cosas, todo lo que tenia a mano, esquivando esta todo, pero tuve que admitir que no podía ser una alucinación al darle con el libro, empezando a llorar aquella pobre criatura, no tarde nada en reaccionar y cogerla entre mis manos.

- Ya esta lo siento, no fue mi intención herirte - dije llevándola a mi pecho, sintiendo como iba calmándose, viendo como paraba y volvía a flotar delante de mi - ¿Que eres? - le pregunte no recibiendo respuesta - ¿Eres un genio? - volví a preguntar negando esta vez aquella criatura.

- No soy un genio, soy un kwami y mi nombre es Duusuu - me contesto empezando a volar a mi alrededor, viendo mis ropas, tocando el pesado abrigo que cargaba conmigo - ¿Donde están los guardianes? - me pregunto no sabiendo en absoluto a que se refería, notando mi confusión viendo como parecía estar a punto de ponerse a llorar.

- No te preocupes, encontraremos a esos guardianes de los que hablas, te lo prometo - el dije pensando un momento en decirle a Gabi de su existencia, pero desistí, mi instinto una vez mas me advertía que algo malo iba a pasar.

Fin del POV

- Así que los miraculous tienen criaturas encerradas en su interior - expreso Adrien fingiendo no saber nada sobre estos, hacerlo seria exponer su identidad, ahora sabia como su madre encontró el miraculous, pero aun no habían llegado al punto que le importaba.

- Decidí no contarle nada a nadie porque, bueno, ¿quien iba creerme? - expuso sabiendo el rubio lo que quería decir - Ademas si lo hacia posiblemente Duusuu habría acabado en un laboratorio, así que tienes que prometerme no decir nada a nadie - le pidió asintiendo el rubio, Plagg veía que Duusuu había tenido suerte de acabar en manos de una persona de buen corazón, viendo de donde venia la caridad y buena voluntad del suyo.

- No te preocupes mama no diré nada, te lo prometo - le expreso cogiendo el móvil y terminando de borrar aquella conversación, ya hablaría con Ladybug sobre lo que descubriese - Pero aun no llegas a como acabaste en coma - le expuso asintiendo aquella mujer, mirando los ojos llenos de curiosidad de su hijo, había cosas que no cambiarían da igual cuanto tiempo pasase lejos de el.

- Paciencia, todo llegara a su momento cachorrito - le dijo conteniendo Plagg una carcajada, esa mujer era sin duda alguna de su gusto, sobretodo si decidía hacer algo así delante de Marinette - Creo que me quede en cuando conocí a Duusuu, esa noche tendríamos que enfrentar una situación extremadamente peligrosa - le contó Emilie a su hijo consiguiendo toda su atención.

Flashback en POV

Duusuu me explico sobre los kwamis, los guardianes y los poderes que podía conceder a quien los llevase, pero Duusuu me hizo una extraña advertencia.

- Si te ves en la obligación de usar mi miraculous ten cuidado, siento que sus energías no están en armonía - tardaría meses en saber las consecuencias de esas palabras, cuando llego la noche sentía una gran curiosidad, una parte de mi deseaba saber como seria usar esos poderes, pero otra me recordaba la advertencia, cuando en duermevela escuche algo, pasos cerca de donde estábamos durmiendo, escuchando a dos personas hablar en un ingles perfecto.

- ¿Seguro que lo tienen ellos? - dijo una de esas voces, era masculina por como sonaba, aunque tenia un acento familiar, posiblemente porque era el mismo que tenia el conductor que nos trajo desde China, deduje que aquel hombre debía ser de allí.

- Hemos registrado junto al maestro estas montañas durante meses, son los únicos viajeros que se han adentrado por allí, una estatua con forma de sapo no nos sirve, necesitamos encontrar los miraculous - dijo una mujer, su acento no era chino, tampoco francés, tenia una voz áspera, sin embargo lo que me hizo reaccionar es que buscaban los miraculous, pensé que podrían tratarse de guardianes, como los que menciono Duusuu, así que no dude un instante en coger el broche y ponérmelo, liberando al kwami que contenía en su interior.

- ¿Que ocurre? - me pregunto contestándole lo mas rápido y bajo posible, por suerte Gabriel era de sueño pesado, pero Nathalie estaba en la habitación de al lado.

- Necesito que compruebes quien esta afuera, están buscando los miraculous - le pedí asintiendo Duusuu atravesando la pared como si nada, aquello me tomo por sorpresa, pues no esperaba que esa fuese una de sus habilidades, esperando pensando en las posibles situaciones, si eran guardianes tendría que entregar el miraculous y el libro, pero si no lo mas posible es que tuviese que enfrentarme a ellos, eso me tenia asustada, nunca en mi vida había recurrido a la violencia, pero tenia una opción, podía crear un protector que luchase por mi, viendo como atravesaba Duusuu la pared para hablar conmigo - ¿Que has descubierto? - le pregunte viendo como se acercaba al broche, mirándome a los ojos.

- Esos portadores trabajan para alguien peligroso, debes transformarte y echarlos, es la única manera de protegernos - me dijo mirando a Gabriel, todavía durmiendo en su cama, pensé cuidadosamente en todas las opciones, si quería enfrentarlos necesitaba un plan, ellos debían ser tres, pero no sabia que poderes tendrían lo que dificultaba saber que hacer, si creaba un Sentimonstruo necesitaba que fuese capaz no solo de enfrentarse a esos sujetos, sino también capaz de borrar cualquier rastro de la batalla, recordando las numerosas leyendas de ese país, tenia la forma y los poderes en mi mente.

- Duusuu, cuando creo un Sentimonstruo, ¿puedo darle los poderes que yo desee? - le pregunte asintiendo, respirando profundamente antes de acercarme a Gabriel - Te prometo que volveré - dije plantando un beso en su mejilla, antes de mirar a Duusuu.

- Solo tienes que decir Duusuu, muestra tus plumas - me dijo mirando fijamente hacia la nada, recordaba que necesitaba un objeto para usar mis poderes, viendo aquel libro antiguo, el grimorio, eso me serviría a la perfección, al menos mientras no lo encontrasen esos criminales.

- Duusuu, muestra tus plumas - dije viendo como Duusuu era absorbido por el broche, empezando a sentir como si una corriente recorriese mi cuerpo, viendo como mis manos eran cubiertas por unos largos guantes de color cían, así como la pluma de un pavo real cubría parte de mi rostro, la curiosidad me embargo, necesitaba verme, cogiendo mi móvil y sacándome una foto, botas largas con un ligero tacón de color azul oscuro, un vestido ceñido a mi cuerpo de color azul marino, así como una mascara cubriendo mi rostro, mi cabello seguía siendo rubio, aunque tenia mechas azules, no podía evitar pensar que me gustaba ese atuendo, si asistía a una fiesta de disfraces sabia que quería ponerme, viendo el abanico lleno de plumas blancas en su extremo, debía coger una y luego concentrar mi energía en ella, antes de sentirme ligeramente mareada, quizás era ese desequilibrio del que me hablo Duusuu, mas cuando iba a coger el libro para sacarlo pensé en una cosa, hacer eso seria arriesgarme a que cayese en manos de esos criminales, debía buscar otro objeto, viendo las gafas de Gabriel, aquello seria perfecto, introduciendo la pluma en aquellas lentes, concentrándome en lo que quería hacer, materializándose en mis manos un pequeño dragón chino de colores irisados, indicándole a mi creación que se ocultase debajo de mi pelo, saliendo con sigilo por la ventana, empezando a buscar a los que venían a por los miraculous, y allí en medio de la plaza los vi, la primera era una mujer, esta usaba un traje que me recordaba a un escorpión de color azul cobalto, con protecciones en los hombros, brazos y piernas, mientras una especie de cuerda con una cuchilla en un extremo se encontraba amarrada sobre su torso y cintura, el otro era un hombre, este llevaba un traje en dos partes de color gris con detalles azules en la chaqueta, zapatos gris oscuro casi negro, una larga capa con cientos de plumas de colores desde el gris al marrón claro, su cabello era negro también, por ultimo había un tercer individuo cubierto por una especie de túnica roja con un ojo bordado en el centro, su rostro permanecía oculto tras una capucha, acercándome a ellos reparando los tres en mi presencia.

- Parece que alguien ya encontró una de las joyas - dijo la mujer sintiendo como se erizaban mis cabellos, tenia miedo por mi, podría perder mucho, indicándole a mi Sentimonstruo que empezase a alejarse, listo para actuar cuando hiciese falta, hablando el encapuchado.

- Disculpe la brusquedad de mi empleada señorita - dijo aquel ser sintiendo como todo me daba vueltas - Pero no esperábamos que alguien encontrase lo que tanto tiempo he estado intentando recuperar - me dijo sintiendo como mis sentidos se entumecían, como si estuviese en trance.

- ¿Sois un guardián? - le pregunte intentando determinar su reacción, viendo como el hombre pájaro parecía tensarse, ahora tenia seguro que no podían ser guardianes.

- Por supuesto - me mintió aun así algo me decía que siguiese escuchando - Veréis cuando la orden se destruyo, yo escape de su atroz destino - me dijo sintiendo la cabeza extraña, me sentía mareada al escucharlo hablar - Solo le pido que nos confié ese miraculous así como cualquier otro que estuviese con el - me pidió sintiendo el impulso de obedecerlo durante unos momentos, reaccionando al ver que esa mujer estaba demasiado cerca para mi gusto, a punto de cogerlo por la fuerza, sintiendo como todo mi cuerpo reaccionaba.

- Ahora Ashardalon - conjure creciendo mi pequeño protector, adoptando su verdadera forma, un inmenso dragón chino de escamas rojas y mirada ámbar, con enormes alas llenas de plumas de todos los colores, rugiendo antes de lanzar una llamarada hacia el frente, esquivándolo el pájaro volando mientras la mujer escorpión se alejaba de mi, el único que no se movió fue su líder.

Fin del POV

- Mama - interrumpió Adrien mientras Plagg permanecía expectante a la historia que contaba aquella mujer, el instinto de su portador venia de alguna parte, y ahora veía con sus ojos de donde, así mismo le parecía curioso lo hábil que había resultado ser Emilie usando por primera vez aquel miraculous, sin duda alguna habría sido una gran guardiana.

- ¿Que ocurre Adrien? - pregunto Emilie Agreste un tanto preocupada por el gesto de su hijo, el cual parecía concentrado en buscar algo en su móvil, viéndolo sacar la lengua ligeramente mientras lo hacia, un gesto que solo hacia su retoño cuando estaba concentrado en algo importante.

- ¿Se parecían a estos sujetos? - le pregunto Adrien mostrando le una foto de Skorpion y Hei ying, dilatándose las pupilas de su madre, que asintió algo pálida - La mujer se llama Skorpion y se encuentra en París - le advirtió añadiendo al ver el gesto de su madre - Pero su identidad esta descubierta así que no puede ir ha donde quiera, es solo cuestión de tiempo que encuentren su escondite y la detengan - le dijo esperando con ello tranquilizarla un poco.

- ¿Y el otro? - le pregunto Emilie haciendo Adrien el gesto de rajarle a alguien el cuello, endureciendo la mirada aquella mujer.

- Murió en una cárcel en Shanghai - le respondió sintiéndose extraño por mencionar con tanta facilidad a la muerte - Estabas contándome que ibais a empezar la pelea - le recordó el rubio suavizándose levemente los gestos de aquella mujer.

- Esta bien, continuemos esta historia - le contesto volviendo a contar por donde lo dejo.

Flashback en POV

Las llamas se dirigían al líder de aquello sujetos, formando este una especie de corriente de aire a su alrededor, desviando las llamas, pero esa misma corriente le bajo la capucha, permitiendo ver su rostro, aquello no era humano, esos ojos rojos como la sangre no podría olvidarlos jamas, indicándole a Ashardalon que enfrentase a los secuaces, yo me encargaría de su jefe, avanzando con el abanico en mano lista para darle un golpe con este, moviéndose este a un lado evitando el golpe, antes de lanzar una ráfaga de aire sobre mi lanzándome por los aires, debía tener cuidado sino quería acabar muy mal, sin embargo el golpe resulto mucho menos doloroso de lo que había imaginado, un ataque frontal no resultaría útil en absoluto, dándole mi dragón un golpe con la cola, volviendo a lanzarme al ataque, alejándonos del pueblo mientras evitaba las ráfagas de aire que este me lanzaba, estuvimos luchando durante lo que me pareció una eternidad, aunque posiblemente solo fuese un minuto o dos, llegando al borde de un precipicio, estando acorralada.

- Has demostrado ser mas difícil de erradicar de lo que imagine mortal - dijo sintiendo como mis pelos se erizaban, alzando este la mano antes de extenderla hacia mi, creando otra ráfaga de viento en un empeño de empujarme al vacío, saltando hacia delante para evitar el empuje, golpeándole en la cabeza consiguiendo aturdirlo, para rápidamente darle una patada a aquel demonio y conseguir empujarlo hacia el abismo, escuchándolo caer al vacío, mirando para asegurarme que había caído hasta el fondo, notando el primer rayo de luz en el horizonte.

Fin del flashback

- El resto es historia, los seguidores de aquel ser se escaparon cuando me vieron volver, restaure el pueblo con Ashardalon y nadie jamas supo que eso ocurrió, hasta hoy - le termino de contar Emilie quedándole al rubio todavía una pregunta.

- ¿Y como acabaste hay abajo? - le pregunto recibiendo respuesta por parte de aquella mujer de cabellos dorados.

- Durante los meses siguientes mi salud se deterioro debido al miraculous del pavo real, hasta el punto que tuve que contarle todo a tu padre - le expuso antes de añadir - Me prometió que encontraría la manera de curarme pero, nunca imagine que esto pudiese ocurrir - le indico meditando Adrien sobre lo que había descubierto, ese demonio debía tratarse de Seik, es el único con ese poder que conocía, los Filos de Jade estaban aun activos porque ese demonio seguía en pie, si querían proteger París debían encontrar una manera de derrotarlo permanentemente, así como de encontrar a los Filos de Jade.

Cuartel general de EDOPA

El capitán Renard se dirigió hacia los laboratorios de aquellas instalaciones, viendo los complejos dispositivos que servían para los experimentos que estaban realizando con aquellos cristales místicos, planteándose si aquello estaba bien, el solo era un subordinado, cuando le llego una notificación de las noticias, alguien había robado una joya del museo Cluny, un objeto conocido como el ojo de Amon, una joya que aparentemente perteneció a Nicolas Flamel, viendo como habían reportado que la ladrona no era otra que Skorpion, si esa mujer estaba interesada en la joya el también debía estarlo, quizás podrían descubrir donde se escondía la villana y con suerte, también su compañero de fechorías.

(-)

De manera simultanea aquella criminal sostenía aquel colgante en sus manos, viendo la gema que la adornaba, con el tiempo y entrenamiento había aprendido a sentir si un objeto estaba imbuido de poder, y aquello solo era un trozo de diamante normal y corriente, escuchando pasos preparando su arpón, bajando su arma al ver que se trataba de Löwen.

- He hecho lo que me dijiste, ¿seguro que este plan nos permitirá obtener los cristales que tiene el EDOPA? - le cuestiono riendo un poco el león, puede que sus planes no hubiesen funcionado hasta la fecha, pero este era el ardid perfecto.

- Por supuesto, de hecho, todo va como queremos, el EDOPA seguro estará investigando el robo, ahora, solo debemos dejar esto con nuestra carnada, que nos servida para entrar en sus instalaciones y con ello el amo sera, invencible - le expuso cogiendo aquella simple joya, sonriendo con malicia reflejándose su rostro, un hombre joven de cabello castaño de cabellos castaños y ojos verde oliva, con ciertas similitudes con otra persona que ha tenido protagonismo en esta historia - Fino a quando mai zio - dijo en perfecto italiano antes de poner aquel colgante en la mesa.

El demonio esta por despertar todo su poder.

CONTINUARA

Capitulo terminado, debo decir que me ha costado un poco mas de lo que esperaba, pero la falta de inspiración y el estrés me han tenido un tanto, desanimado, así mismo recomiendo volver a mirarse los chapter 14 y 24, pues guardan relación con este y lo que vendrá, hasta luego estimados lectores, nos leeremos en el próximo como siempre, cualquier duda, critica u opinión hacedme la saber.