Mas excluido se sintió Adrien cuando los vio. Era domingo, soleado y un hermoso día, hasta que todo se oscureció -en sentido figurado- cuando los vio. Había terminado con una sesión de fotos en el parque y Nathalie le había permitido un pequeño- pero en fin- descanso, decidió tomarse un helado con André y cuando tuvo su helado que lo llevaría a la chica predestinada, vio como Luka y Marinette caminaban hacia allí, viendo felices.

Y el para su sorpresa, no se sintió feliz. Su corazón se sintió desbocado, pero cuando ellos se percataron de su presencia, sonrió aunque no estuviera alegre.

-Marinette, Luka-dijo-¡Que sorpresa encontrarlos por acá!

-Lo mismo digo-habló el guitarrista. Marinette no pudo ocultar la sorpresa de verlo ahí que no pronunció palabra alguna.

Luka se dirigió al puesto y la chica quedó enfrente de Adrien, completamente muda. Ahora fue el turno de Adrien de sorprenderse cuando oyó a Luka, pedir un helado especial pareja.

Giró su cuello para nada disimuladamente viendo como se lo preparaba, volvió a mirar a Marinette y rió suavemente mientras posaba una mano en su nuca.

-¿Están saliendo? -preguntó y por alguna razón su voz, sus ojos reflejaban como si lo hubiera herido. Ella asintió. Aun no podía hablar-Pensé que era un malentendido.

-Fue reciente -dijo Luka mientras llevaba consigo el helado. Era azul, de mora azul.

El se quedó mirando ese color, el verde chocando en el helado azulado. Alzó su mirada a los ojos de la misma tonalidad que poseía el chico.

-¡Estoy feliz por ti! ¡Por ustedes!

Al expresar eso, pudo sentir como algo duro golpeaba su pecho. Quería irse, no podía verlos mas. No quería ver esos dos ojos azules y sentirse un mal tercio.

-Ya me tengo que ir-se despidió rápidamente-¡Disfruten su cita!

Otro golpe.

Aun quedaba media hora, pero su corazón comenzaba a apretujarse. Se quedó quietó por minutos sin percatarse hasta que el helado comenzó a derretirse y el liquido escurrirse por sus dedos.

-¿Por que siento que mi corazón no esta de acuerdo en las cosas que digo y hago?

Se preguntó, su corazón dolía y el dolor no disminuía.

...

-¿Estas bien, Ma-Ma-Marinette? -preguntó Luka al verla distraída y todavía no probar bocado de su helado. El mismo que miraba, pero no saboreaba.

Ella lo miró y sonrió.

-Estoy bien- tomó la pequeña cuchara y probó el gusto color azul.

El gusto que, aquella vez, cuando pidió el helado que lo llevaría a su predestinado, no se encontraba. El mora azul, no estaba.

...

Por otro lado, Luka comía el helado, pensando en Adrien, creyó que Marinette lo había notado, que había escuchado las notas desafinadas del rubio. De lo confundido que estaba.

Al parecer no fue así, dejó escapar un débil suspiró aliviado porque si Adrien cruzaba la linea entre amistad y amor, si se llegaba a la conclusión de que le gustaba Marinette... temía que ella se fuera de su lado...

...que olvidara su canción.

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Continuara... (Ya comí, pero no quería dormir sin publicarlo, mucho menos cuando me faltaba tan poco para terminar el capitulo ¡Bye Bye!)