"Saludos estimados lectores, aquí os traigo el siguiente capitulo de esta historia, el cual servida de preparativo para la que sera la ultima batalla que Ladybug librara en este fic, muchas gracias a todos mis lectores por estar hay, ahora pasemos al chapter, que es lo que estáis deseando."

Capitulo 53 Descubrimientos de un oscuro pasado, parte 1

La noche había caído sobre la ciudad del amor, intentando los ciudadanos que la habitaban dormir, mas el anuncio dado ese mismo día tenia a muchos de sus habitantes asustados, temerosos de lo que ocurriría dentro de una semana, cuando el plazo dado por ese demonio terminase, pero en esos momentos los importante era Notre Dame, donde, en su campanario norte, los principales protectores de esa ciudad se habían reunido para trazar un plan de acción, mirando la heroína del traje moteado las gafas que llevaba en la mano, debía avisar a la orden sobre lo ocurrido con el maestro Fu, mientras el gato negro buscaba un modo de solucionar aquel predicamento, escuchando hablar a Exodus.

- Se de sobra que hemos pasado por una situación difícil, pero en estos momentos no podemos quedarnos de brazos cruzados - expreso el hechicero viendo a sus jóvenes compañeros, su fuerte nunca habían sido los jóvenes - Nadie es perfecto, Seik debe tener un punto débil, solo debemos encontrarlo - expreso este pensando en alguna opción para descubrir como destruir el cuerpo de su enemigo, contestando el gato negro.

- Usted fue capaz de derrotarlo hace siglos, ¿como lo hizo? - pregunto curioso asintiendo también Ladybug, haciendo memoria el hechicero - ¿Acaso lo ha olvidado? - se burlo el felino bufando el antiguo.

- Por supuesto que lo recuerdo, ocurrió hace unos mil años en este mundo, pero para nosotros apenas ha sido un suspiro - expreso recordando aquellos tiempos.

Flashback

Recuerdo que acabamos aquí por casualidad, el intentaba destruirme por haber frustrado sus planes de convertirse en dios, en medio de la lucha acabamos abriendo un portal, llegando a este mismo continente, luchamos durante varios días, escapando este aprovechando un momento de debilidad, lo perseguí durante varias lunas, hasta que llegue a una pequeña aldea costera, allí me alié con un portador de miraculous, pues Seik se encontraba causando estragos en la zona, alimentándose de toda la vida a su alrededor con el fin de acelerar la recuperación de sus heridas, por suerte nosotros intervinimos, durante la lucha utilice un poderoso conjuro que convirtió mi propia fuerza vital en luz sagrada, la única debilidad que le conocía, durante el combate aquel héroe me ayudo usando el poder de su miraculous, consiguiendo darme las fuerzas suficientes para poder completar el hechizo, Seik fue vencido, pero mi cuerpo empezó a desvanecerse, recuerdo dormir durante unos instantes, pero cuando desperté estabais en pleno siglo XIV.

Fin del flashback

- Desde entonces bagaba con un espíritu errante, buscando la manera de restaurar mi forma física al mismo tiempo, al poco tiempo descubrí como intervenir con los sueños de los mortales, susurrando la cura a incontables enfermedades, por desgracia mis consejos solían caer en saco roto, en un momento dado llegue al continente americano, siendo mi esencia atraída por una gran concentración de energía mística, donde residí restaurando mis poderes con esa magia, en un momento dado conocí a Chaman y el resto como se dice es historia - explico Exodus evitando revelar mucha información, conocimientos que destruirían las mentes de esos jóvenes, mirándose los dos - Las hojas que utilice están imbuidas con el poder de la luz, por desgracia parece que Seik ha encontrado un modo para superar su debilidad - indico mostrando el par de hojas ocultas que llevaba bajo la manga, dándose cuenta de una cosa Ladybug, decidiendo exponerla.

- Por eso tardo tanto en volver a ser visto tras mi primer encuentro con el, la magia de mi miraculous combinada a la de la Llama de Agni causaron que sufriese heridas graves y como solo tenia dos cristales primordiales, no tenia la fuerza para resistirlo como ha hecho con sus hojas - expreso asintiendo el hechicero ante la veracidad de esa hipótesis, hablando Chat Noir.

- Entonces, ¿bastaría con quitarle los cristales para que pudieses darle el coup de grace? - cuestiono el felino pensando Exodus en aquella posibilidad, meditando cuidadosamente sobre aquello, antes de negar con un ligero balanceo de cabeza a los lados.

- Algo me dice que no seria tan sencillo, a mi me llevo siglos recuperar el poder suficiente para poder manifestarme y ser visible, el ya lleva siglos parece con un cuerpo solido, debió encontrar alguna manera de conseguirlo - expreso el hechicero.

- Es decir que estamos de nuevo en la casilla de salida - expreso Chat Noir negando Ladybug con un movimiento de cabeza, mientras miraba a los dos, llegando un recuerdo, una conversación acontecida mucho tiempo atrás.

Flashback

- Exodus tiene razón, durante mi estancia en Shanghai me enfrente a, bueno lo único que se me ocurre que podía ser es un demonio, buscaba los miraculous y los cristales primordiales, ese ser era el líder de los Filos de Jade, posiblemente si no hubiese ocurrido aquel error el habría destruido la orden – expreso Ladybug recordando a aquel monstruo, notando como Chat Noir parecía ponerse pálido por segundos.

- ¿Ese demonio por casualidad no seria de piel gris y cuernos negros por toda la cabeza? - le pregunto asintiendo la catarina – Ese ser ya intento liquidarme, fue el día que recuperamos el miraculous del lobo Chaman y yo, me parece increíble que haya resistido a pesar de que le lance un cataclism – explico recordando aquello, como aquel demonio era convertido parcialmente en ceniza por su Cataclism, antes de caerle un edificio encima, aquel día no lo olvidaría fácilmente, hablando su partenaire.

- Chat, yo lo apuñale, hice que un rayo lo partiese y lo queme con fuego mágico, y estoy segura ha sobrevivido a todo eso – expuso Ladybug mirando el maestro Fu a ambos jóvenes, recordando algo que le paso mientras era instruido.

- Recuerdo que uno de los guardianes decía que debajo del templo había un monstruo inmortal encerrado, no se muy bien a que podría referirse pero espero no fuese aquello a lo que os habéis enfrentado, existen cosas en este mundo que no podemos llegar siquiera comprender.

Fin del flashback

- En absoluto, de hecho el maestro Fu puede habernos dado una pista sobre como vencerlo - expreso Ladybug captando el interés de Exodus - Cuando nos hablo de la destrucción de la orden menciono que debajo del templo había algo maligno encerrado, ¿Y si por casualidad era Seik? - expuso hablando Chat Noir.

- ¿Sugieres ir a hablar con los guardianes para preguntarles? - cuestiono el gato negro asintiendo la del traje moteado, antes de contestarle.

- Si, ademas tendré que ir a decirles sobre lo que le paso al maestro Fu - explico mirándose los otros dos, antes de darle Exodus una respuesta.

- Creo que ese es el curso de acción que mas nos conviene en estos momentos, mientras tu visitas a la orden yo me dedicare a hacer memoria, a intentar recordar todos los conjuros que podrían haberle servido a Seik para recuperar su cuerpo y poderes - explico interviniendo Chat Noir.

- Quizás podríamos pedirle ayuda al señor Garcia, es un experto en ocultismo, quizás tenga algo que pueda sernos útil - añadió el felino asintiendo la líder del grupo de héroes que protegían aquella ciudad, decidiendo los tres dispersarse a completar aquellas labores, tenían solo siete días para descubrir como vencer a su enemigo, no podían perder ni un solo segundo.

Ladybug no tardo en llegar a su casa, viendo el lugar en el que guardaba el cofre de los miraculous, cogiendo rápidamente el del caballo invocando con ello a Kaalki, el cual hizo una cortes reverencia.

- ¿A que debo esto noble guardiana? - cuestiono el kwami recibiendo respuesta inmediata.

- Vamos a ver a los guardianes para informarles de todo lo ocurrido - expreso la catarina poniéndose aquellas lentes, a los pocos segundos una luz inundo el cuarto, viéndose que Ladybug había abandonado París para reunirse con sus superiores.

Mientras tanto Chat Noir se dirigía hacia Montmartre, donde si no se equivocaba Ricardo debía estar con su pareja, posiblemente cenando o en alguna actividad de pareja, sonrojándose el felino levemente ante aquel pensamiento decidiendo centrarse en lo importante, comprobar si aquel hombre sabia algo que pudiese resultar útil en aquella terrible situación, viendo como las siluetas de ambos adultos parecían moverse de un lugar a otro del comedor a través de la pequeña terraza que tenia la pareja, posiblemente discutiendo algún tema, pudiendo escuchar el gato parte de la conversación que se mantenía en el interior de aquel piso.

- Ricardo no vamos a irnos, los héroes de París te necesitan - expreso Roció no pudiendo distinguir el gato cual seria el gesto que había hecho el profesor de historia, pero intuía era negativo.

- Aunque sea así los poderes de Barkk no resultan los mas adecuados para la batalla que van a tener - explico asintiendo Chat Noir, aunque fuese muy inteligente sus poderes no resultarían útiles en esta situación, escuchando replicar a la mujer.

- Aun así puedes prestarles ayuda, recuerda que tu predijiste todo lo que ha pasado - escucho el felino decir a la mujer, decidiendo intervenir en aquella conversación, podía ser interesante lo que tenían que decir sobre ese tema, quizás podría descubrir algo importante.

Templo de la Orden de los Guardianes, Tibet

Si a Ladybug le hubiesen dicho esa mañana que vería el amanecer desde la cima del mundo jamas se lo habría creído, pero hay estaba, teniendo una de las visiones mas extraordinarias que la naturaleza podía darle a una joven, empezando a recitar el conjuro necesario para poder ingresar en el templo, esperando que algún guardián abriese, esperando varios minutos a que alguien hiciese tal labor, cuando escucho como alguien abría las puertas de aquella estancia sagrada, un monje complexión delgada llevando puesto vestimentas rojas, de piel oscura, calvo, viendo los ojos castaños de aquel hombre de estatura media, el cual parpadeo un par de veces de hablar con cierto acento que no pudo determinar de que lugar del mundo era.

- ¿Vos sois Ladybug? - cuestiono en un ingles bastante fluido, asintiendo la mestiza antes de hablar, su ingles no era perfecto, pero podía entender lo suficiente, indicándole con un gesto que entrase, haciendo eso la catarina, sabia por el maestro Fu que el templo contaba con un encantamiento único, el cual permitía a todos sus miembros poder entenderse, da igual cual fuese su lengua y país de origen.

- ¿Puedes entenderme? - le pregunto la heroína del traje moteado en francés, intuyendo que ese hombre no hablaría dicho idioma, sin embargo la joven sintió su voz alterada, posiblemente cosa del conjuro que pesaba sobre aquel lugar sagrado.

- Si - dijo el hombre mirando las vestimentas de la joven - Podéis llamarme Galeb - se presento el guardián mirando a los ojos de la joven - ¿Que os trae aquí Ladybug? - pregunto con el mayor de los respetos a la portadora de Tikki, respirando la joven un poco antes de darle respuesta.

- Me temo que soy portadora de malas noticias - expreso esta viendo aquel hombre el dolor y el miedo en sus ojos, algo terrible debía haber pasado para que Wang Fu permitiese venir a su protegida, hablando Galeb.

- Avisare al venerable Murasame así como a los maestros Li, Kolmayov, Sánchez y Wallace - expreso este sabiendo Marinette quienes eran ellos cinco, los cinco sabios de la orden, aquellos que guiaban a los guardianes, conocedores de todos los secretos de los miraculous, secretos que se solían transmitir de un maestro a otro de manera oral, conocimientos que podrían ser fatales si caían en las manos equivocadas, ella solo era una aprendiza, que su predecesor la nombrase guardiana no tenia ninguna aplicación practica en esos momentos, decidiendo esperar a que la llamasen, viendo a otros monjes pasar a su alrededor, personas de todas las etnias y lugares del mundo se encontraban allí reunidos, pues los miraculous habían sido usados por prácticamente todos los pueblos de la tierra, por ello solían estar mucho tiempo fuera del templo, donde podían acabar encontrando a algún alumno adecuado, para traerlo allí para que fuese iniciado en los secretos de la orden.

París, distrito de Montmartre

Chat Noir escucho lo dicho por la novia de su profesor de historia, parecía que hace años su profesor dio una profecía que irónicamente coincidía con todo lo que había ocurrido durante los últimos tiempos, pero por desgracia aquel hombre no parecía recordarla, sin embargo Rocío le indico que un agente del EDOPA la tenia grabada en su móvil, suspirando el gato negro.

- Es decir, que tenemos una posible pista pero no esta a mano - expreso el felino asintiendo Ricardo - Quizás podamos contactar con ese agente de algún modo, ¿sabe su nombre? - cuestiono esperando que aquella mujer pudiese recordarlo, por desgracia parecía que no era el caso, pues negó con un balanceo de cabeza.

- Me temo que no lo recuerdo Chat Noir, pero si recuerdo que hablaba con acento español - explico la mujer con heterocromia ocular, suspirando el felino ante aquellas palabras, aunque habían encontrado una pista se encontraba de bruces con otro obstáculo, interviniendo Ricardo.

- Quizás hay pueda hacer algo - expreso el profesor de historia mirando al héroe gatuno - El alcalde no ha decretado en ningún momento que haya cese en las actividades lectivas, podría hablar con la señorita Bourgeois para que nos facilite esa información - expuso el hombre recibiendo miradas de los otros dos ocupantes de aquella estancia en esos precisos momentos - Se que dije que no intervendría en la lucha contra ese demonio, pero he recordado tengo asuntos con uno de sus lacayos, ademas, alguien tendrá que proteger los miraculous que no estén usándose en la lucha - indico a este sonriendo el felino de manera astuta, el que se ofreciese a proteger los miraculous mientras el resto luchaba era algo muy útil, pues no querían arriesgarse de ningún modo en la batalla, saliendo el felino con un poco mas de información de la que esperaba, solo quedaba esperar que Ladybug hubiese tenido también éxito con los guardianes.

Templo de los Guardianes

Ladybug fue conducida por tres mujeres que formaban parte de la orden hacia una estancia con el fin de purificarse antes de ser recibida por los maestros que dirigían aquella orden, deshaciendo su transformación, estando en esos momentos sumergida en un baño de aguas termales, construido para tal fin, sintiendo la joven como sus músculos, tensos desde la tarde se relajaban, mientras el olor a sándalo e incienso refrescaba su mente, flotando Tikki cerca de ella.

- ¿Espero que sepas lo que haces? - le cuestiono la kwami de la creación, mientras la franco-china sentía irse todos sus temores, mirando hacia la pequeña criatura mágica.

- Se que venir sin avisar es una falta de respeto hacia los maestros, pero esto es una grave emergencia, deben saberlo - expreso la joven sintiendo como el agua se llevaba hasta el ultimo de sus males, decidiendo que era el momento de salir de hay para encarar a sus máximos superiores.

Tras secar su cuerpo y volver a vestirse la joven fue conducida por dos guardianes hacia la sala donde los cinco grandes sabios la esperaban, entrando en aquella estancia adornada con columnas de oro, viendo como cinco personas la esperaban al final, estando todas sentadas en perfecta posición de loto, el que se encontraba mas hacia la izquierda era el maestro Li, claramente reconocible para la joven, a su derecha estaba una mujer, esta tendría en torno a sesenta años basándose en su apariencia, al igual que el resto de los guardianes llevaba una túnica roja, su pelo cano era largo y seguramente llegaba hasta las caderas, a pesar de su edad era visible que en su juventud debió ser una mujer muy bella y atractiva, notando como sus ojos azules como el hielo escrutaban cada uno de sus movimientos, a su derecha había un hombre, el mas joven de la sala pues apenas debía rondar los cuarenta años, pelo corto castaño desarreglado, con un barba de candado y un bigote muy bien cuidado, resultando ver sus ojos, pequeños y negros como una noche sin luna su piel era ligeramente bronceada y sin duda debía ser el mas bajo de todos los de esa sala, por ultimo estaba una mujer, esta seria un poco mayor que el hombre a su izquierda, posiblemente tendría entorno a cuarenta y cinco años, sus cabellos largos y pelirrojos estaban atados en una larga trenza, mientras sus ojos verde azulados la observaban con interés, notando su piel blanca cenicienta, mas atrás en una posición mas elevada estaba el mas importante de los cinco maestros, el venerable Murasame, incluso sentado su presencia mostraba poder y sabiduría, un hombre anciano con un porte noble, una larga barba finamente arreglada recorría su rostro, mientras sus ojos castaños, pequeños pero profundos la miraban, sintiendo la franco-china que veían incluso a través de su alma, meciéndose el anciano la barba mientras parecía meditar lo que iba a hacer, recordando la joven lo que había aprendido de Wang Fu, haciendo una reverencia antes de sentarse en el suelo, escuchando hablar al maestro Li.

- El guardián Galeb nos dijo que eras portadora de desdichas, ¿Es eso cierto? - cuestiono el anciano maestro asintiendo la joven antes de respirar profundamente y dar una respuesta.

- Eso me temo maestro Li, mi predecesor ha tenido que verse obligado a renunciar a su tarea - explico escuchando murmullos por parte de la maestra que estaba mas a la izquierda, la maestra Wallace.

- Que Wang Fu haya renunciado resulta lógico, ese hombre nunca llego a estar preparado para tal responsabilidad, y la joven que haya elegido posiblemente tampoco este a la altura - dijo con franqueza aun sabiendo que Marinette estaba delante de ella, respirando hondo la joven en un claro intento de controlar sus emociones, estallando en risas el maestro Sánchez.

- Que hija de perra eres Cora, diciendo algo tan cruel cuando la zagala esta presente, siendo la mas ordenada de todos y aun así también quien menos tacto tiene, anda mi alma como te luces - le contesto el maestro notando la franco-china el acento de este, el mismo que el de su profesor de historia, no solo español, sino de la misma zona, interviniendo la otra mujer de aquel grupo.

- El fracaso de Wang Fu se debe a su falta de preparación, sin olvidar que el fue el causante de nuestra desgracia, deberías hablar con mas dureza de el Aron - expreso la mujer con marcado acento ruso, hablando el ultimo maestro, el único con el que había tenido el honor de conversar la joven antes de tener que realizar esta reunión.

- Tatiana, Cora, Aron, dejemos que la joven se explique, aunque Wang Fu no estaba preparado en su momento los años lo han hecho mucho mas sabio de lo que pensáis compañeros, estoy seguro que el venerable Satoshi estará de acuerdo con mi opinión - indico este empezando los cuatro maestros a discutir, cuando el venerable alzo la mano, haciéndose un silencio solemne ante tan humilde gesto.

- Fei Li, tu argumento es cierto, esta joven nos viene con la noticia de la renuncia de Wang Fu, empezando a juzgar sin saber las razones que le han orillado a tal acción, aprendiza, por favor ilustrenos con la verdad - pidió el venerable mostrando su sabiduría y autoridad en unas simples palabras, haciendo una leve reverencia la joven aun sentada.

- Gracias venerable Murasame, me temo que mi predecesor renuncio para proteger mi identidad de un enemigo muy poderoso - expuso Marinette empezando a narrarles lo ocurrido durante ese mismo día, la lucha contra aquel demonio y sus siervos, la renuncia de Wang Fu, el ultimátum dado por Seik y también el recuerdo de la mención de un ser aparentemente inmortal que estaba encerrado debajo del templo - Necesito saber si el demonio que pone en peligro no solo al mundo, sino a la orden es el mismo ser que se encontraba encerrado bajo este lugar sagrado, así como imploro su ayuda en la tarea de destruirlo - expreso Marinette flotando Tikki junto a su portadora, agachando ambas la cabeza en espera de la respuesta de los cinco grandes sabios de la orden, escuchando un suspiro provenir de uno de ellos.

- Me temo pequeña que ese demonio no era nuestro prisionero - expreso el venerable sintiendo Marinette como se hundía su única esperanza, interviniendo el maestro Sánchez.

- La criatura que teníamos bajo nuestros pies se trataba de un brucolaco llamado Konrad - expreso este recordando Marinette esa expresión, se refería a un vampiro, así mismo el nombre no le era desconocido, pues era el mismo que hacia solo unos meses habían destruido, dándole respuesta.

- El monstruo del que habla maestro Sánchez ya es historia - intervino la franco-china consiguiendo la atención de todos los allí reunidos - Con ayuda de un poderoso aliado pudimos no solo poner a salvo los miraculous, sino también destruir a Konrad, se que mi labor es obedecer a mis superiores, así como jure proteger los miraculous del mal - le dijo a los presentes levantándose - Se lo que piensan, que debería escapar, ocultarme aquí con los cofres, pero eso no solucionaría nada - dijo continuando con aquel discurso - Cuando no los consiga allí destruida la ciudad y a sus habitantes, para luego sembrar un camino de miseria y desolación hacia aquí, nada detendrá a ese demonio salvo su destrucción, por eso pido solemnemente permiso para usar los recursos a mi alcance para luchar contra el - dijo arrodillándose delante de los sabios, esperando a que estos diesen su respuesta, escuchando como murmuraban entre ellos, hablando el venerable.

- No me cabe duda alguna que Wang Fu eligió muy bien a su sucesora - dijo el venerable - Levántate Marinette Dupain-Cheng - pidió este levantándose la joven un tanto nerviosa - Aceptamos tu petición de permitirte enfrentar en batalla a este enemigo - expreso alegrándose la joven - Sin embargo quiero que recuerdes que proteges los miraculous que custodian el equilibrio del mundo material, por ello si la situación peligra te ordenamos que deberás ponerlos a salvo, a cualquier costo - expreso el venerable continuando el maestro Li.

- Solo nos queda esperar que no sea necesario sacrificar vidas inocentes en esta labor - expreso haciendo una leve reverencia la franco-china, interviniendo la maestra Kolmayov.

- Puedes irte - fue lo único que dijo saliendo la joven de la estancia, ahora tenia no solo la aprobación de la orden, sino carta blanca para actuar, y ya tenia al menos un par de ideas en mente, pero cuando iba a salir fue detenida por la maestra Wallace.

- Si sobrevives a esta lucha, cuando las heridas sanen se te realizara el ascenso oficial a guardiana, jovencita, muy pocos pueden decir haberlo logrado a tan corta edad, puedes darte por agradecida ante tal, honor - expreso la mujer saliendo Marinette de allí, aunque ellos le indicasen eso ella ya era una guardiana, había protegido el cofre y a los kwamis con todo lo que tenia a su disposición hasta ese momento, ese era el verdadero mayor honor que le podían permitir.

París, college Françoise Dupont, al día siguiente

Los lunes eran sin duda alguna uno de los días mas odiados por las personas, pero ese era distinto a los demás, la tensión y el miedo podía sentirse en el ambiente de aquel centro de enseñanza, viendo el profesor García ingresar a la mayoría de sus alumnos, pero la que mas necesitaba no parecía querer venir, y eso era algo muy malo, agradeciendo ver la limusina de los Bourgeois estacionar frente al centro y ver bajar a la hija del alcalde, andando la rubia con un porte regio, mas por dentro el miedo la carcomía, como la mayoría de parisinos había llegado a ver la batalla que libro Ladybug el día anterior, ella sabia mejor que nadie lo que pasaba, que la heroína no hubiese contactado con ella resultaba extraño, quizás quería ponerla a salvo, pensó ella mientras subía los escalones, siendo cogida del brazo por su profesor de historia.

- Chat Noir vino anoche - le dijo consiguiendo la atención de la rubia con solo esas palabras - Están buscando un método para destruir al diablo, pero necesitan algo de nosotros - expreso soltando a la hija del alcalde.

- ¿Necesitan que luchemos a su lado? - cuestiono la rubia recibiendo rápidamente respuesta.

- Posiblemente, pero ademas necesitan que localices a un agente del EDOPA de origen español, parece que posee una profecía que habla de la única debilidad de nuestro enemigo - indico pensando Chloe en aquellas palabras, podría hablar con su padre sobre ello, si existía alguna forma de encontrar una debilidad de ese demonio lo mas adecuado seria poner todo el empeño en ello.

Mientras tanto Marinette se encontraba hablando con Alix, la cual parecía interesada en lo que tuviese que decirle la franco-china, pues Tikki se encontraba revoloteando a su alrededor.

- Es decir que tienes licencia blanca para hacer lo que sea para detener a ese demonio, ¿no habrás pensado en cambiar la historia? - le cuestiono negando la joven de ojos azul cielo.

- No, había pensando en dejar que Bunnix buscase a través de la historia toda la información que hubiese sobre el, se que fue vencido una vez hace unos mil años, necesitamos saber como pudo conseguir un cuerpo solido - expreso la joven sacando de su mochila algo que la del pelo rosáceo reconoció enseguida, una caja de forma hexagonal con un extraño ideograma.

- Esta bien pero te diré que no puedo buscar en el futuro, por alguna razón es todo, oscuridad - contesto Alix un tanto cohibida cogiendo la caja y guardándola con sumo cuidado en su propia mochila, mirando fijamente a su compañera a lo ojos, parecía que Marinette analizaba la información que había recibido - A mi no me mires, quizás es que no podemos interferir en lo que vendrá de ningún modo - le expuso aunque ni ella misma estaba segura de si ese era el caso, que en el futuro no hubiese nada podía tener muy malas interpretaciones después de todo.

- Gracias por ser sincera Alix, eres una buena amiga - le contesto Marinette mirando la del pelo rosa, la cual solo asintió antes de separarse ambas jóvenes, la mañana fue bastante tranquila, posiblemente la idea de que un demonio quisiese exterminarlos los tenia a todos muertos de miedo, quizás que Lila hubiese faltado había influido en aquello, llegando el final del horario lectivo mas rápido de lo que algunos podrían imaginar, quizás una interpretación de que las cosas iban a ir mucho peor de algún modo, aquello era la calma antes de la mayor de las tormentas, lo que estaba claro es que el cielo, que el día anterior había sido despejado por Ladybug estaba empezando a volver a cubrirse de negros nubarrones.

Si había algo que caracterizaba a Emilie Agreste era su terquedad, no era tonta, ese demonio era el mismo que ella misma tuvo la desdicha de enfrentar varios años atrás en el Tibet, por ello había contactado con Andre Bourgeois, alcalde en esos momentos de la ciudad para que la pusiese en contacto con los héroes de París, con el EDOPA, tenia información sobre ese enemigo, puede que no fuese mucha, pero todo lo que pudiese ayudar seria bienvenido, viendo como la ultima empleada en incluirse al plantel del hotel de su viejo amigo la recibía diciendo que su hermana estaba en esos momentos hablando con el señor alcalde, aquello sin duda alguna la trastoco levemente, pero no la detuvo en su avance ni un ápice, llegando hacia el despacho que tenia aquel hombre en el hotel de lujo que poseía en propiedad, viendo como no solo su hermana estaba allí, sino también la propia Chloe.

- Así me lo han comunicado papi, uno de los agentes tiene información vital para vencer a ese demonio, es imprescindible que te comuniques con ellos inmediatamente, no podemos perder ni un segundo - expreso la rubia girándose dispuesta a irse, viendo a Emilie Agreste allí parada, la cual no tardo mucho en unirse a las reclamaciones de su hermana y de la hija del alcalde, aquello era demasiado para aquel hombre, decidiendo contactar con la organización investigadora de lo paranormal, aquello resultaba de suma importancia para la ciudad y para su propia integridad física.

Al cabo de unas horas los héroes de París se encontraban entrando en el despacho del alcalde, viendo como este parecía sudar de puro nervio, estando allí el máximo representante del EDOPA, el capitán Renard, así mismo el agente Caballero se encontraba de brazos cruzados en una esquina, claramente molesto por aquella situación tan insólita para el, viendo las joyas que usaban ambos jóvenes, sabia de lo que eran capaces ambas reliquias juntas, cuando escucho carraspear a su superior.

- Ladybug, Chat Noir, no se para que os puede servir los desvarios de un demente pero tal y como pidieron mi agente aquí presente tiene lo que pedían - expreso el capitán indicándole al agente Caballero que se adelantase y les mostrase el vídeo en cuestión.

El Señor de la Oscuridad se alzara para enfrentarlos por ultima vez, mas cuatro veces su cuerpo sera destruido antes, la primera vez sera arrojado desde la cima del mundo por una mujer de bellas plumas, mas una horrible desgracia sobre ella acaecerá, pues por aquel encuentro su cuerpo en un profundo letargo como la muerte se sumirá, la segunda vez el gato negro sus garras sobre el clavara, convirtiendo su cuerpo en cenizas, pero su corazón quedada dividido por el desasosiego, ¿a cual dama elegida a pesar de ser ambas la misma? Mas su pena hay no acabara, pues el sera quien luche contra el monarca, la tercera lucha sera contra la catarina, la cual con el fuego de la vida su cuerpo calcinada, pero por desgracia aquello solo a su enemigo fortalecerá, pues con el regalo de Prometeo escapara, la cuarta su cabeza sera separada por aquel contra quien mil veces enfrentada, por desgracia nada de esto con el acabara, pues como el oscuro fénix de sus cenizas renació, solo destruyendo el corazón del primer pacto sera posible su derrota, mas no sera una lucha pareja, pues el oscuro dios caído empuñada a la naturaleza como arma en la fatídica lucha.

Aunque la imagen era bastante borrosa el audio seguía siendo perfecto, ahora Ladybug entendía ligeramente como se había materializado aquel demonio después de su aparente destrucción, había conseguido que algún mortal le entregase su cuerpo, o al menos esa era su hipótesis.

- En mi opinión no son mas que las habladurías de un drogadicto, de alguien que ha perdido completamente el norte - expreso el agente negando la heroína del traje moteado.

- No, gracias a un buen informante le diré que todo lo mencionado de manera alegórica en esta visión ha ocurrido - expreso Ladybug recibiendo el interés de los reunidos - Madame Agreste uso el miraculous del pavo real estando en el Tibet, donde la joya acabo dañada, Chat Noir uso uno de sus Cataclism sobre el, yo mismo me alié con Zhu rong para enfrentar a ese demonio en Shanghai, donde le quemamos con fuego sagrado, y no creo que haga falta decir lo que paso ayer - explico la heroína a haciendo el gato le gesto de rajarle el cuello a alguien con su mano diestra.

- Ladybug, ¿insinúas que esta lucha era inevitable? - cuestiono el alcalde negando la catarina, mirando fijamente a todos los allí reunidos.

- En absoluto, el destino puede cambiarse, ahora sabemos que existe un método de destruirlo y que debe estar rondando por nuestro mundo desde hace al menos seis siglos según un aliado nuestro - expreso disponiéndose a irse de allí, cuando el gato negro la detuvo, recibiendo una mirada cuanto menos preocupante - ¿Ocurre algo? - cuestiono la catarina mirando a su compañero de toda la vida.

- Estoy preocupado - le contesto delante de los agentes - Aunque consigamos descubrir como vencerlo todavía esta el problema de Skorpion y Löwen, ademas de Hawk Moth - expreso el felino asintiendo la del traje moteado, los miraculous debían ser protegidos, pero, ¿a quien confiarle esa tarea? cuando una muy desagradable idea le cruzo la cabeza, era una mala idea, pero necesitaban a todos los héroes posibles en el frente.

- Necesitaremos refuerzos, a todo aquel que haya usado un miraculous - anuncio Ladybug sin llegar a comprender el felino a donde quería llegar la catarina - Eso incluye a Mayura y a ...

- ¡No! - le interrumpió Chat Noir en un tono ligeramente amenazador, estremeciéndose la del traje a lunares al escuchar replicar a su partenaire - No podemos confiar en el - expreso el gato claramente molesto por que se le hubiese ocurrido algo así a la chica que amaba.

- Lo único que lo motivaba a hacer el mal era curar a su esposa - expreso Ladybug acercándose a Chat Noir, mirándolo fijamente a los ojos, esos ojos que mostraban miedo a ser separado de ella - El tiene experiencia y a diferencia de nosotros podría usar el poder especial varias veces, solo seria el del cuervo - le expuso intentando convencerlo, interviniendo el capitán Renard.

- Si hemos llegado a la situación de insinuar liberar a Gabriel Agreste para que os ayude sin duda alguna estamos en un momento critico - expuso el líder del EDOPA asintiendo Ladybug - No creo que os suponga peligro alguno - expreso de manera un tanto enigmática, mientras el alcalde iba buscando los papeles oportunos para algo así.

- ¿Que quiere decir? - cuestiono el gato negro claramente molesto con la idea de ver libre a su padre, no permitiría que se acercase a Marinette bajo ningún concepto.

- El señor Agreste sufre de una herida, extraña- expreso el capitán captando la atención de ambos héroes - La herida en cuestión se mantiene fría al tacto, como si se estuviese congelando de algún modo - explico recordando Chat Noir que su padre lo había protegido tiempo atrás, quizás aquel ataque tenia algo mas.

- Enviaremos a alguien a hablar con el y con Nathalie Sancoeur, ahora si nos disculpan - expreso la heroína sabiendo que su novio estaba molesto por la propuesta que había hecho, pero por mucho que le doliese ella tenia razón, necesitaban toda la ayuda posible, viendo aquel cielo nublado por la magia negra de aquel demonio, se acercaba una batalla, solo rezaba no tener que perder a nadie en el proceso para conseguir la victoria.

(-)

Mientras todo eso ocurría Dilan, ex-portador del miraculous del cuervo se dirigía a hablar con su amo, sabia que aquello era una mala idea, pero tenia que sacar eso de su sistema.

- ¿Que ocurre? - le cuestiono su maestro, viendo como el cuerpo de este parecía haber cambiado ligeramente, pareciendo un poco mas alto y musculoso que hace solo un día, posiblemente estaba usando aquellos cristales para completar su regeneración.

- Amo, se que es es una impertinencia lo que voy a decir pero, ¿esta seguro que podrá vencer a los héroes de París usted solo? - le cuestiono con puro terror en recorriendo su cuerpo, pero no podía quedarse sin decirlo - Aunque usted sea todopoderoso sus enemigos no son precisamente unos blandengues, ademas tienen a Exodus de su lado, ¿y si descubren algún modo de destruir su forma física? estaría en grave peligro oh amo - expreso meditando aquel demonio las palabras del mas débil de sus siervos, en eso tenia razón, recordando sus numerosas batallas contra Exodus y muchos otros seres de luz a lo largo de milenios, nunca había sido vencido en combate singular, sin embargo siempre era vencido, todas esas veces se había confiado, era increíblemente poderoso, pero siempre caía, mientras alguno de sus enemigos se sacrificaba ganando tiempo, el resto orquestaba un ataque o ayudaba a completar un conjuro que le vencía y volvía a repetir aquella historia, decidiendo hablar con su lacayo.

- Puede que tengas razón - indico - En mis numerosas batallas siempre he sido traicionado por mi exceso de confianza y por luchar en solitario, dejando que alguno de mis siervos deba devolverme a este mundo tras mi fracaso, quizás sea hora de cambiar de estrategia, mientras destruyo a sus lideres tu y los otros tendréis una labor especial - expuso empezando a sentir aquel hombre la maldad de su amo, miles de derrotas lo habían hecho mas astuto, incluso aunque perdiese tenia un plan maestro, una forma de garantizar su victoria final, en esa era o en alguna otra.

CONTINUARA

Estoy muerto, casi no he tenido ni un respiro para poder escribir, pero aquí tenéis estimados lectores el chapter, casi un mes después del ultimo, como meta personal me impuse terminar este fic antes del estreno de la cuarta temporada, ahora mismo no se si sera posible, muchas gracias a todos por leer esta historia.

ArturodeJesus123 No hay nada que motive mas que recibir un review, por muy corto que sea, muchas gracias y espero te guste lo que estas leyendo, nos leemos pronto.

Muchas gracias a todos vosotros por seguir esta historia, espero no tardad otro mes para subir el próximo, hasta luego pecadores.