"Saludos lectores, como sabéis en el chapter anterior nuestros héroes descubrieron que existe una forma de destruir a su enemigo, aunque este parece tener sus propios planes para triunfar, ¿como acabara todo esto? lo descubriremos muy pronto"

Capitulo 54: Descubrimientos de un oscuro pasado, parte 2

Aquella noche Rose vio como Ladybug y Chat Noir iban por lo tejados, lejos de la alcaldía de la ciudad, pensando en el pasado y en el futuro, ya no podía negar esa parte de ella, pero para ello tenia que encontrar a la chica de sus sueños, al principio se sintió confusa, luego vacía, celosa, para terminar aceptando que ella era lesbiana y que amaba a Juleka, ahora solo debía encontrarla, tenían cinco días pues ese ya había terminado antes de que se diese el choque entre los héroes de París y ese demonio, viendo a la chica de aspecto gótico yendo hacia su casa, no podía perder esa oportunidad.

Al mismo tiempo Kagami se encontraba pensando en Viperion, como desearía decirle lo que sentía, pero Ladybug había dado la orden de permanecer escondidos, de esperar ordenes, viendo como Longg parecía mas tranquilo que tiempo atrás, pensando como su vida cambio desde que conoció a aquel dragón en miniatura, había aprendido la bondad, la compasión, también a ser mas atrevida y valiente, rompiendo con todos lo que la vida había fijado para ella, el destino fue quien puso a Longg en su camino, un amigo que jamas olvidaría, solo esperaba encontrar a aquella serpiente y decirle lo que sentía.

Ladybug llego donde se encontraba Alix mas rápido de lo que imagino, viendo como la chica del cabello rosa conversaba con Max, posiblemente discutiendo sobre como harían para superar lo que les venia encima, pero no podía perder tiempo, ella era su primera opción para descubrir todo lo posible sobre su enemigo, la otra opción era la prima de Adrien.

- Perdón por interrumpir pero necesito hablar con ella - pidió la heroína del traje moteado, yéndose Max de vuelta a su casa dejando a la heroína y a la del cabello rosáceo solas.

- ¿Habéis descubierto algo? - le cuestiono la joven saliendo Fluff de su escondite en uno de los bolsillos de ella.

- No habrá que retroceder hasta la era mesozoica, porque eso seria algo espeluznante - expreso el kwami negando la catarina con un movimiento de cabeza, debía ser la mas precisa posible.

- Seik consiguió un cuerpo físico gracias a un pacto, necesito saber quien realizo ese pacto, creo que podría ser un tal Konrad Von Zarivoch según mis fuentes - le indico a la joven, aunque claro, en ningún momento le había dicho que el tipo en cuestión era el vampiro que atemorizo la ciudad meses atrás, eso mejor guardárselo de momento, asintiendo Alix.

- Esta bien, buscare por Internet sobre que año vivió esa persona, o le preguntare a mi padre si ha oído hablar de el - expreso la joven de baja estatura yéndose al interior de su casa, un problema menos, ahora solo rezaba que Exodus pudiese darle información valiosa a Chat Noir sobre ese pacto o lo que fuese que hizo Seik para recuperar su cuerpo, el tiempo corría en su contra.

College Françoise Dupont, día siguiente

Si el día anterior la tensión podía cortarse con un cuchillo ese día se notaba en el aire, en cinco días y unas seis horas Ladybug tendría o bien que renunciar a sus poderes o enfrentarse al mismo diablo, varias personas decían que todo eso era una señal del fin de los tiempos, que el mundo se acababa, pero eso no le importaba a la joven de cabellos oscuros que en esos momentos se encontraba ingresando en aquella estancia, que Rose le hubiese correspondido a sus sentimientos era lo único que necesitaba para ser feliz, aunque solo fuese a vivir cinco días mas, viendo como Marinette conversaba con Alya, notando algo tensa a la reportera incluso desde esa distancia, decidiendo dejar a las amigas conversar, pensando en la joven que amaba.

Alya había arrinconado a Marinette nada mas tuvo ocasión, desde hacia tiempo necesitaba sacar esas palabras de su sistema, pero bien fuese su orgullo o que no se dio la ocasión no había podido decirlo en ningún momento.

- Marinette, yo, lo siento - dijo entrecortada la reportera antes de respirar profundamente - Se que debí creerte sobre Lila desde el principio, pero, la idea de conseguir una exclusiva de Ladybug me cegó, ojala pudiese cambiar el pasado - se disculpo la joven con lentes, sintiendo al fin su corazón mas liviano tras liberarse de esas palabras, viendo como su amiga le sonreía, no merecía a alguien así en su vida, acercándose la franco-china antes de darle respuesta.

- Tenia a todo el mundo comiendo de su mano, no te martirices Alya, lo importante es que has abierto los ojos - le contesto la del cabello azabache sintiéndose mejor también al ver que su amiga había recapacitado, quizás el que todos temiesen un fin del mundo los tenia mas sensibles, incluso Chloe se había pasado el día anterior pidiendo disculpas con todo el mundo, tragándose hasta el ultimo gramo de orgullo, solo esperaba encontrar un modo de detener a ese demonio de una vez por todas, viendo como Adrien entraba al edificio, pareciendo que la buscaba - Podriamos continuar luego es que Adrien me dijo que tenia que decirme algo en privado - le pidió a la reportera asintiendo Alya antes de irse corriendo hacia donde estaba Nino, plantando le un beso en los labios.

- El pensar que llega el fin los tiene a todos muy alterados - expreso Tikki asintiendo su portadora y extraoficialmente guardiana, llegando el rubio besandole la mano como todo un caballero.

- Cada día estas mas hermosa princesa - elogio el modelo sintiendo Marinette sus mejillas arder ante esas palabras, agitando la cabeza, la necesitaba fría y en la tierra, no en los mundos de fantasía.

- ¿Exodus tiene algo? - le cuestiono asintiendo el de cabellos dorados, sintiendo la joven acelerar su corazón al verlo acercarse a su oreja, mordiendo ligeramente el lóbulo, recibiendo un leve empujón Adrien - No ha tenido gracia - se quejo haciendo un puchero antes de cruzarse de brazos y lanzarle una mala mirada, decidiendo el rubio sacar su mejor arma, poner ojitos de cachorro para ablandarla.

- Mi lady no me hagáis esto, sabéis que moriría sin vuestro amor - dramatizo el chico consiguiendo aliviar la tensión, saliendo Plagg de la chaqueta del rubio.

- Parece que ese corazón es el del sujeto que hiciese el pacto - expuso el kwami cortando con toda aquella sensiblería - Vuestras muestras de amor me arruinan el apetito, en resumen donde este su cuerpo estará lo que buscamos - explico sintiendo Marinette revolverse su estomago, lo que buscaban no era otra cosa sino un corazón humano, ya de por si le costaba ver programas de cocina ante la mas mínima gota de sangre, la idea de ir a buscar un cadáver para arrancarle el corazón le provocaba nauseas.

- Marinette no te preocupes, parece que como parte del ritual este se habrá cristalizado, como si se hubiese convertido en una piedra preciosa, ¿entiendes? - le dijo para tranquilizarla antes de arroparla entre sus brazos, notando la enorme diferencia entre ambos que solo se había acrecentado a lo largo de ese año, ahora debía ser al menos una cabeza mas alto que ella, ademas había ganado masa muscular, no a la altura de Kim o Iván pero era notable, mas bien era como Luka, mientras que ella había ganado también altura, quizás no tanta como el pero era mas alta, a parte de haber crecido en ..., otras partes que un adolescente no debería mirar sin parecer un pervertido, sintiendo su respiración haciéndole cosquillas en el cuello, recordando aquella vez.

Flashback

Adrien empezó a despertarse, sintiendo algo caliente y suave junto a el, teniendo su mano sobre algo, blandito, moviendo la mano intentando determinar de que se trataba, nunca había tocado algo igual, estaba cubierto de tela, tenia un tamaño no muy grande, era lo suficientemente grande para poderlo coger con la mano, pensando en un bollo francés, recordando que se encontraba durmiendo con Marinette, llegandole una idea a la cabeza, abriendo los ojos lentamente, viendo a la chica reposando su cabeza sobre sus pectorales, siguiendo con la mirada su brazo, sabiendo enseguida lo que su mano estaba sosteniendo, dándose rápidamente un dilema en su mente, por un lado su educación, ética y moral que le decía que soltase el pecho de Marinette inmediatamente, y por el otro lado un instinto primitivo y salvaje que instaba a que continuase con esa labor, escuchando un pequeño quejido de la joven, aunque al chico le pudo parecer un gemido.

Fin del flashback

Aquel recuerdo basto para que Adrien sintiese a su corazón intentar salirse del pecho desbocado, intentando alejar esos recuerdos, decidiendo ir con Marinette hacia el aula para ponerse a estudiar y con ello olvidarse durante un rato que ambos eran superheroes que debían proteger esa ciudad de un demonio.

Alix se encontraba un tanto cansada ese día, aun no había descubierto nada sobre su enemigo, sabia a quien tenia que buscar y por suerte Internet le había brindado un mínimo de información sobre este, había vivido sobre el siglo catorce, según sus cálculos en plena epidemia de peste bubónica, eso le daba una fecha para empezar a buscar con sus poderes, pero aun así tenia algo de miedo, ¿y si resultaba que todo su esfuerzo era inútil al final? pensando en todo lo que pesaba sobre sus hombros, si fracasaba sus amigos, su ciudad, el mundo, todos sufrirían por su incompetencia, viendo a Astrid realizando una conversación por teléfono antes de entrar en su aula, fijándose también que era el segundo día consecutivo que Lila faltaba, no es que a ella le importase mucho la italiana, ser Bunnix le había dado información muy desagradable sobre ella, lo suficiente como para no desear relacionarse con ella durante el resto de su vida, observando como Max entraba en clase, necesitaba mas que nunca a su novio para tranquilizarla, ojala pudiese decirle que era Bunnix, pero ese era un secreto, una carga que debía llevar ella sola.

Y así, paso otro día sin ninguna novedad importante, pues aunque Bunnix había descubierto que Konrad había practicado magia negra, aun no había llegado a conseguir algo que pudiese ayudarlos a derrotar a ese demonio, dándole el reporte a Ladybug sobre la situación, así mismo la catarina le informo que lo que buscaban era en esos momentos una especie de piedra semi-preciosa, así mismo le había informado que recurriría a Sølv Ulv para intentar encontrar la joya en el presente.


Al día siguiente la tensión se podía sentir en toda la ciudad, pero en esos momentos nos centramos en la jefatura de policía, donde el prisionero mas solicitado por la prensa se encontraba encerrado, así mismo a unas celdas de distancia otra reclusa también esperaba para juicio, pero con todo lo ocurrido esos días posiblemente se pudrirían en esas celdas.

En la entrada el capitán Renard del EDOPA se encontraba esperando al contacto que Ladybug le enviaría para negociar con esos prisioneros, que todo el país estuviese en peligro agilizaba mucho ciertas medidas, como esta reunión, viendo acercarse a alguien, una persona que sin duda alguna estaba en su lista de los mas buscados, mas no por los crímenes que pudiese haber cometido, sino por los arcanos conocimientos que tuviese, estando por primera vez ambos delante el uno del otro.

- No esperaba que usted fuese el contacto de Ladybug - expreso el capitán de aquel cuerpo de seguridad supranacional, riendo un poco el receptor de esas palabras.

- Lo importante es que consigamos algo útil de todo esto, cuanto antes terminemos aquí mejor para toda la ciudad y el mundo - expreso Exodus antes de dar unos pasos hacia la entrada de aquel edificio, viendo como muchos agentes se le quedaban mirando, su complexión atlética y otros purpuras no pasaban desapercibidos para ningún mortal.

- ¿Eres un dios? - le pregunto Renard negando este con un movimiento de cabeza, aquella idea le resultaba hilarante a muchos niveles.

- No, aunque te puedo decir que he conocido a alguno - contesto entrando en el edificio, meciendo ligeramente su melena platinada el hechicero, su apariencia bien podría ser la de un dios griego según muchos, pero no era eso en absoluto, sino algo mucho mas complicado, llegando hasta la primera celda que les interesaba, viendo a la mujer que había dentro.

- ¿Que necesitan? - cuestiono Nathalie Sancoeur, antiguamente Mayura mirando a ambos hombres, fijándose sobretodo en el albino, había algo en el que hacia que deseases verlo, y no se refería a su físico, era algo distinto, como si todo su ser irradiase poder y magnificencia.

- Necesitamos a Mayura para enfrentar a este enemigo, o en su defecto a alguien que use su poder - explico el capitán Renard mientras Exodus sentía algo en el aire, una esencia mágica leve, nociva, peligrosa, aun así sus sentidos seguían atentos a todo lo que había a su alrededor.

- Me temo que yo no sirvo en estos momentos para esa tarea - expreso la mujer antes de toser con fuerza - Mi salud se deterioro mucho en las ultimas semanas, seria mas un estorbo que una ayuda en esta situación, están esperando un diagnostico pero con ese demonio hay afuera no creo que viva para verlo - explico asintiendo el capitán Renard, hablando Exodus.

- Sobrevivida a la enfermedad que ha contraído, solo tiene que descansar - le explico recibiendo una mirada del dirigente del EDOPA antes de verlo irse hacia su otro objetivo.

- ¿Como que sobrevivida? - le cuestiono lleno de curiosidad, estaba delante de un ser místico en todos los sentidos de la palabra, decidiendo el hechicero darle respuesta.

- Mis poderes me permiten recibir pequeños retazos del futuro próximo, y puedo ver que si triunfamos en la lucha ella sobrevivida a la enfermedad que la aqueja, solo debe ser paciente, no es nada mortal - le explico llegando hacia la otra celda, sintiendo esa energía con mas intensidad, algo malo pasaba hay adentro, abriendo ambos la puerta encontrándose con el que fuese hasta hace poco el diseñador de moda, Gabriel Agreste, viendo como este permanecía desaliñado, con una barba de tres días, llevando el mono naranja propio de los reos, fijándose Exodus en como se levantaba y mostraba una ligera cojera en la pierna izquierda.

- ¿Ha que han venido? - cuestiono molesto por haber sido molestado en medio de sus lamentaciones, recordando que estaba allí encerrado, sin ninguna oportunidad de volver con la mujer que amaba, si tan solo hubiese decidido pedir ayuda a Ladybug y al guardián para curar a su esposa en lugar de continuar aquella guerra, escuchando reír al capitán Renard por lo bajo.

- Es increíble como los poderosos caen - expreso el capitán gruñendo el recluso, negando Exodus ante aquellas palabras lanzadas por su aliado en aquella empresa.

- Veo que les divierte la desdicha de un cojo - replico Gabriel volviendo Exodus a negar con la cabeza, antes de acercarse al señor Agreste y extender su mano izquierda, recitando algo en voz baja, sintiendo aquel hombre un fuerte escozor recorrer toda su pierna, como si estuviese quemándose desde dentro hacia fuera, un dolor similar al que sintió cuando esa maldita hoja se clavo en ella, acabando aquella agonía un minuto después - ¿Que me has hecho? - le cuestiono al sentir como podía apoyar esa pierna sin dificultad, como si nunca hubiese sido herida.

- He purgado la magia residual que quedaba en su herida, sus energías estaban afectando de manera negativa a la curación natural de esta, considérela un pago por adelantado - explico captando el interés de Gabriel, ¿pago por adelantado?

- ¿A que se refiere? - cuestiono el hombre de las lentes siendo el capitán Renard quien le dio respuesta.

- La situación a la que enfrenta la nación es critica, tan grave, que Ladybug ha sugerido su ayuda y la de mademoiselle Sancoeur - contesto Renard riendo un poco aquel hombre - Así pues el presidente de nuestra república esta dispuesto a concederle, la amnistía por sus crímenes a cambio, de sus servicios - explico antes de cuestionarle - ¿Desea ser bien visto en su hogar? - pregunto recibiendo rápida respuesta.

- ¿El hogar? - cuestiono a la nada antes de añadir - El hogar es donde uno tiene el corazón, y el mio esta donde este Emilie - expreso - La belleza de su alma es lo único capaz de acallar mis demonios - indico antes de hablar Exodus.

- ¿Que no esta dispuesto un hombre ha hacer cuando lo mira una mujer? - soltó el hechicero comprendiendo perfectamente a aquel hombre, por amor, uno esta dispuesto a todo.

- Por protegerle estoy dispuesto a entregar mi vida, ¿cuando empezamos? - expreso el recluso recibiendo una mirada bastante seria por parte del capitán Renard, aquello había sido demasiado fácil, aunque su objetivo fuesen los miraculous para curar a su esposa el agente del EDOPA desconfiaba de el, pero Exodus no parecía especialmente preocupado, indicándole al agente que saliesen, antes de hablarle.

- Sera dentro de unos cinco días si mis cálculos no se equivocan - expreso el hechicero saliendo los dos de aquella estancia, así como de la comisaria, allí, en la entrada de aquel edificio el capitán no dudo un instante en confrontar al albino.

- ¿No confiaras realmente en el? - cuestiono el agente recibiendo una mirada intimidatoria por parte de aquel ser mágico, el cual no tardo nada en darle respuesta.

- Lo que ese hombre desea ya lo tiene, el piensa que al ayudarnos tendrá mas posibilidades de redimirse a ojos de la mujer que ama, de volver a ser digno de ella - le expuso mirando hacia el infinito horizonte, contemplando la ciudad y a sus habitantes pasar, aun al mismo nivel era increíble la de cosas que podía uno perderse si no te fijabas.

- ¿Cree en serio que solo nos ayudada por una mujer? - cuestiono el capitán girándose Exodus para mirarlo fijamente a los ojos, antes de asentir.

- Veo perfectamente que usted jamas se ha enamorado señor mio - expreso antes de volver a mirar hacia el frente - Ademas su misión es sera simple y en caso de intentar traicionarnos que es lo que a usted le preocupa no se alarme, tengo un plan de respaldo si pensaba hacer algo así - agrego desapareciendo en el aire, como si de un fantasma se tratase, aquello inquieto aun mas a aquel hombre, planteándose si realmente había estado con el hechicero.

Exodus volvió a aparecer a mucha distancia, sabia perfectamente a quien recurrir para usar el miraculous del pavo real, era un gran riesgo, pero si salia bien podría asegurarse la lealtad de Gabriel y también a alguien que ya hubiese usado ese poder.

Cementerio deMontparnasse

La noche había caído sobre la ciudad y una vez mas aquel cementerio era blanco de un ser maligno, viéndose a Seik caminar entre sus lapidas, sintiendo las almas de aquellos que no podían descansar en paz, llegando a un punto especifico, un lugar muy especial, el punto exacto en el que su discípulo fue destruido.

- Konrad, fuiste muy útil a lo largo de los siglos, acumulando poder y conocimientos sobre este mundo, ahora en tu muerte seras esencial para mi victoria - sentencio enterrando algo en la tierra, viéndose como todas las plantas del lugar se marchitaban ante tal acción, cuando sin previo aviso escucho a alguien acercarse a el - ¿Que te trae Löwen? - cuestiono viendo que su siervo no se encontraba transformado, viendo los ojos verdes de este, herencia de todos sus ancestros.

- Me temo mi señor que Hawk Moth no podrá intervenir en la lucha, mi tía ha decidido sacarla del país un día antes de esta - explico el villano revelándose sus facciones por completo, Anthony Rossi, primo de la mayor mentirosa de esa ciudad, meditando Seik sus opciones, sus enemigos no se rendirían bajo ningún concepto, así que necesitaba toda la ayuda posible, el solo podría derrotar a todos esos héroes, pero la inevitable intervención de Exodus podría echarlo todo a perder, teniendo una idea.

- Esta bien Anthony, pero antes de irse tengo algo que pedirle que haga, necesito que contamine dos akumas - le ordeno saliendo de allí el italiano, dejando a su amo solo.


Y otro día paso para nuestros héroes con muy pocos avances, que Gabriel Agreste estuviese dispuesto a cooperar no resultaba muy alentador para el dúo original, igualmente necesitaban saber con cuales compañeros podrían contar para esa batalla, así que ese día irían a ver a todos y a cada uno de los demás héroes de París, esta no era una lucha como las otras, el riesgo era mucho mayor al de las demás, decidiendo dividirse para cubrir mas terreno y no perder tanto tiempo, la primera de la lista de Chat Noir era obviamente la propia Chloe Bourgeois, la cual se encontraba en esos momentos en el mirador de su habitación del hotel, mirando detenidamente la ciudad, viendo como el felino se acercaba a ella.

- ¿Que quieres gato pulgoso? - le cuestiono con su usual tono de voz, recordándose el felino que no trataba con ella como Adrien Agreste su amigo, sino como Chat Noir, héroe y protector de París.

- Vengo por petición de Ladybug, como sabes en menos de cuatro días se acaba el plazo dado por ese demonio, necesitamos saber si podemos contar contigo para enfrentarlo a el y a sus secuaces - le indico el felino mirando a los ojos de su amiga de la infancia - Antes de aceptar deberás saber que el riesgo es muy alto, no hay garantías de sobrevivir, y créeme eso también nos tiene a nosotros muy alterados - expreso esperando la respuesta de la rubia, la cual no tardo nada en mecer su melena.

- ¿Que clase de pregunta es esa? por supuesto que luchare a vuestro lado, tengo asuntos pendientes con ese escorpión gigante y con mal gusto - le contesto cruzándose de brazos al mismo tiempo que se giraba, esperando a que el gato se fuese, escuchando como este le dejaba algo sobre el tocador, viendo una caja hexagonal muy conocida para ella.

Afuera Chat Noir se dejo caer un momento en un tejado, sintiendo todavía como sus músculos temblaban, tres de las mujeres de su vida estaban en esa lucha, Marinette, Astrid y Chloe, no podía permitir que le pasase nada a ninguna de ellas, contándolas a ellas, a el y a Alix iban cinco, pues no tenían ninguna garantía con Ryuko y Viperion, el ultimo en su lista era Ricardo, mas conocido como Canis custode, este seria difícil no convencerlo de combatir, su rencilla con Löwen no había sido solucionada aun.

Al mismo tiempo, Ladybug se movía hacia su destino, por suerte Kagami se quedaría a luchar junto a ella, Luka por desgracia no le había dado una respuesta definitiva, estaba claro que el chico quería ayudar, pero tenia también que ver por su familia, la catarina sabia que seria difícil convencer a su padre para que se quedase, en esos momentos iba hacia donde estaban Alya y Nino, viéndolos a ambos hablando en el Trocadero, esperando a que nadie se fijase en ellos para llamar su atención, contemplando la ciudad y los negros nubarrones que cubrían el cielo, sabia que aquello era obra de la magia oscura de Seik, pero por desgracia no podía hacer nada para despejar el cielo, esos nubarrones de tormenta eran el anuncio de la batalla que estaba por librarse, pensando en su padre, le había dicho que se refugiaría con Adrien, no le gustaba mentirle, pero a diferencia de su madre su padre tenia problemas para guardar secretos, llamando a Alya con su yo-yo, viendo como la joven subía la cabeza para ver donde se encontraba ella, indicándole donde reunirse, viendo como ambos jóvenes con lentes parecían expectantes.

- ¿Sabéis para que os he pedido un momento? - cuestiono Ladybug asintiendo Alya a la vez que Nino negaba con la cabeza, hablando la reportera.

- No vas a rendirte y necesitas ayuda para la batalla que esta por librarse - contesto Alya asintiendo la catarina, mirando detenidamente a ambos jóvenes antes de respirar hondo, le resultaba difícil esto, eran sus amigos, la idea de ponerlos en peligro le revolvía el estomago, pero no es que tuviese muchas opciones.

- Si no queréis o no podéis ayudarnos en la lucha lo entenderé, no os preocupéis, Chat Noir y yo usaríamos vuestros miraculous - explico la del traje moteado recordando el acuerdo al que había llegado con su partenaire, si no conseguían reclutar a todos entonces ellos usarían los miraculous restantes, ella al menos había entrenado para esa hipotética situación, cuando Kwami Buster después de todo tuvo que usar la mayoría de los miraculous ella sola, había resultado agotador, pero lo había logrado, esperando la respuesta de ambos.

- Ladybug, cuenta conmigo - expreso Alya dando un paso al frente, no esperaba menos de su amiga - No permitiré que te enfrentes a esto tu sola, ademas, esa maldita de Skorpion enveneno a mi amiga y sus compinches no fueron mucho mejores, necesito hacerla sufrir - dijo en un tono frio y cuanto menos aterrador, estremeciéndose la catarina antes de mirar a Nino, el cual parecía dudar, antes de darle respuesta.

- También me apunto, cuantos mas seamos mas posibilidades tendremos de triunfar - expuso Nino sonriendo la joven, añadiendo - Pero creo que seria buena idea evacuar los alrededores de donde se de la lucha, para evitar accidentes - explico recibiendo un beso de Alya.

- ¿Y se te ha ocurrido a ti sólito? - le cuestiono mirando a los ojos al chico, decidiendo Ladybug dejarles solos junto a los miraculous que iban a utilizar, solo quedaban dos en su lista, Max y Kim, los dos mas útiles sin duda alguna, el primero para poder encontrar el corazón del primer pacto y el segundo para neutralizar a sus enemigos, con un potencial Akuma ademas de Löwen, Skorpion, Hawk Moth y Seik, solo esperaba que no hubiese contratiempos.

La noche llego a la ciudad una vez mas, augurando un funesto destino si los héroes caían en su labor, estando Ladybug, Chat Noir y Exodus esperando sobre Notre Dame al resto de héroes de París, llegando Queen Bee junto a Sølv Ulv, Canis custode, Ryuko y por suerte Viperion.

- Es un gusto verte Exodus - expreso Viperion mirando al hechicero, antes de fijarse en el resto de los héroes allí reunidos - ¿Quienes faltan? cuestiono escuchando como alguien saltaba cerca, viendo como Rena Rouge llegaba acompañada de Carapace, así mismo por el otro flanco Pegasse y Roi Signe hacían acto de aparición, a la vez que un portal se abría delante de todos ellos, atravesándolo Bunnix.

- Informe Bunnix - pidió Exodus a la coneja blanca, la cual solo respiro profundamente antes de negar con un movimiento de cabeza.

- Aun no he encontrado ese maldito corazón, pero se que Konrad se reunió con Seik en el año mil novecientos tres, he pensado en rastrear el pasado de ese demonio, si recupero su cuerpo tras ese ritual solo debo retroceder en su historia y lo encontrare, también se que Konrad tuvo contacto y amistad con un hombre llamado Otelo Rossi - explico la coneja mirando a los presentes, los cuales habían escuchado lo dicho por ella, ¿tendría ese tal Otelo relación con Lila? viendo como era la vida, todo era posible.

- Rastrea a ese tal Otelo, sabes que la naturaleza de Seik hace difícil ver su vida - le expuso el hechicero albino a la coneja, asintiendo esta antes de soltar un bostezo, mirando a todos los reunidos antes de escucharse su miraculous dar un aviso, hablando Ladybug.

- Sera mejor que dejes descansar a Fluff un poco, de momento nosotros tenemos mucho que discutir, concretamente nuestra estrategia contra el enemigo - explico la del traje moteado mirando a sus compañeros, todos claramente nerviosos, esa no era como las otras reuniones que habían tenido los héroes en el pasado, en esa se iba a decidir el curso de acción que tomarían para derrotar a un ser aparentemente invencible, hablando su partenaire.

- Todos ya sabéis la grave crisis a la que nos enfrentamos - empezó a decir el gato negro mirando a todos y a cada uno de sus compañeros, pensando en todo lo vivido a lo largo de esos meses, aun así había algo que lo mantenía inquieto, esperando todos los allí reunidos a que diese una orden, siendo Exodus quien hablo.

- Aunque no me conozcáis sabed que estoy completamente de vuestro lado, héroes de París, pues el enemigo al que enfrentaremos es uno al que ya he enfrentado varias veces en el pasado - explico el albino recordando Viperion cuando vio a Exodus por primera vez, cuando ayudo a Chaman a escapar de los Filos de Jade, así mismo Ryuko recordó las hojas ocultas que este llevaba debajo de la manga, hablando Queen Bee.

- ¿Tenemos ya algún modo de devolver a ese demonio al agujero del que salio? - cuestiono la abeja reina asintiendo Rena y Carapace, siendo los mas veteranos eran los mejor preparados en teoría, sin embargo hasta ellos dudaban que pudiesen vencer a ese demonio sin un plan.

- Sabemos que la única manera de hacer que nuestros ataques resulten efectivos consiste primero en destruir un objeto conocido como el corazón del primer pacto, mientras este exista sera capaz de regenerarse - expreso Ladybug a sus compañeros allí reunidos, viendo la confusión en el rostro de algunos, siendo la loba plateada quien hablo.

- Lo único claro es que se encuentra al este, fuera de París por desgracia - explico Sølv Ulv mirando todos a Pegasse, el cual no tardo en hablar.

- Entiendo lo que quieres decir, mientras Bunnix busca ese objeto a través de las eras nosotros debemos limitar la zona de búsqueda, sin embargo yendo hacia el este podríamos acabar dando la vuelta al globo - explico negando Chat Noir con la cabeza antes de explicarle.

- El poder de Sølv Ulv indica la ruta mas corta hacia su objetivo, es decir si estuviese por ejemplo en Hawai diría que fuésemos hacia el oeste y no al este, luego esta en Europa o Asia - dijo el felino consiguiendo que todos se calmasen, al menos levemente, pues la zona en cuestión era increíblemente grande.

- Si indica la ruta mas corta y es hacia el este podemos descartar España, Portugal, Alemania y los Países bajos - explico Canis viendo como el mapa se reducía ligeramente, aun había una gran zona que explorar, pero por suerte eso reducía la lista - Recomendaría que usases ese poder desde un punto intermedio entre ambos continentes, así podríamos delimitar aun mas la zona de búsqueda - explico asintiendo la catarina, pensando un buen lugar para ir, abriendo Ladybug su yo-yo para desplegar en una imagen un mapa del mundo, buscando un punto lo mas céntrico posible.

- Empezad por Israel, es el limite entre ambos continentes, si dice al este estará en Asia y si dice al oeste es algún lugar de Europa - expreso asintiendo ambos héroes, expreso antes de decir.

- Teletransporte - abrió Paegasse el portal viéndose al otro lado la celebre Mezquita de la Roca, Jerusalen les esperaba a ambos.

- Volveremos en unos minutos - se despidió Sølv Ulv atravesando el portal siguiendo Pegasse a la rubia, mientras Alix solo respiraba, no existía el riesgo de que Max le pusiese los cuernos con la loba, esta tenia novia ademas, después de todo era Astrid Hofferson, prima de Adrien Agreste.

- Muy bien esto es lo que haremos, si descubrimos donde esta el corazón con suficiente tiempo iremos a destruirlo antes de enfrentarnos a Seik y sus lacayos - explico Ladybug a los presentes - Si por mala suerte no es el caso nos dividiremos en tres grupos, unos se encargara de buscar y destruir el corazón, otro de proteger los miraculous inactivos y un tercero sera el que luche - expuso la catarina siendo interrumpida rápidamente por el mono.

- ¿No deberíamos haber esperado a que volviesen para explicarles esto a Pegase y Sølv Ulv?- cuestiono Roi Signe asintiendo Queen Bee, la falta de información podría ser fatal en esta misión.

- Eso es verdad portador del miraculous del mono, sin embargo no supone mucha dificultad, pues ambos formarían parte del grupo de búsqueda en caso de poder encontrarlo antes de tiempo, y si lo encontrásemos Sølv Ulv seria parte de los que se encargasen de proteger los miraculous mientras Pegasse lucharía - explico el hechicero decidiendo soltar la bomba - Por cierto contaremos con la ayuda de dos personas mas, ambas se encargaran de custodiar los miraculous, serán Gabriel Agreste - dijo recibiendo malas miradas de todos los allí reunidos, pues ese hombre era el Hawk Moth original - La otra persona lo sabréis el día en cuestión - expreso escuchando murmullos de queja hacia el hechicero por tan terrible idea, interviniendo Ladybug al ver como Chat Noir también parecía alterarse por momentos, cogiendo de la mano al felino.

- Esta decisión la tome yo no porque confié en Gabriel Agreste, sino porque conoce mejor que nadie lo que puede hacer el miraculous de la mariposa, ademas para eso estará Canis con el, no hay nadie en quien confié mas para vigilarlo, a parte de a nuestro otro aliado en esta misión - explico la catarina consiguiendo bajar los humos, llegando Pegasse y Sølv Ulv de nuevo a través de otro portal, viendo los rostros de ambos.

- El corazón esta en Europa - expreso Pegasse suspirando ligeramente aliviada Ladybug, eso reducía mucho la zona de búsqueda, recibiendo un codazo de la loba plateada - A si, según mis calculos es imposible que se encuentre en Malta - explico reduciendo aun mas la zona de búsqueda.

- ¿Seguimos buscando? - cuestiono Sølv Ulv negando la portadora de la buena suerte, viendo el cielo nublado brevemente antes de hablar.

- No, vuestros kwamis deben descansar, mañana nos reuniremos de nuevo para realizar un informe, aprovechad el tiempo para solucionar vuestros asuntos - le dijo a todos empezando a separarse, quedando solo el dúo original, los primeros en enfrentarse a Hawk Moth.

- No les has dicho al final quienes se enfrentaran a Seik, quienes detendrán a sus secuaces y tampoco quienes harán el resto de tareas - expreso el felino suspirando la catarina, notando el rubio como la joven estaba claramente cansada, apenas dormía presa de las dudas y miedos que la acometían, ¿serian lo bastante buenos para triunfar? decidiendo sacudirse esas ideas de la cabeza, sintiendo como era abrazada por el chico - No dejare que nada ni nadie te haga daño Ladybug, te amo - le susurro al oído con el fin de intentar tranquilizar a la joven, el también se sentía asustado, la idea de perder a algún amigo en la batalla o a la chica lo tenia asustado, pero tenia que ser el pilar en el que se apoyase ella en esos momentos.

- Yo también te amo chaton - le contesto Ladybug dándole un beso al gato negro, sintiéndose ambos afortunados de tenerse el uno al otro, viendo Exodus esa escena desde la distancia, el también quería que Seik fuese vencido, llevaba mucho tiempo existiendo así, luchando contra ese demonio, ¿a cuantos héroes había entrenado para tal fin a lo largo de los eones? si existía algún dios, ¿por que le encomendó esa tarea? quizás nunca supiese la respuesta esas preguntas pero si tenia una cosa clara, da igual cuantas veces la historia se repitiese, siempre valía la pena ver cosas así.


Y otros dos días pasaron en un suspiro, el tiempo se agotaba por momentos y lo peor es que el corazón no aparecía, sabían que estaba en Roma tras muchas investigaciones, pero la ciudad era bastante grande y estaba llena de lugares antiguos que podrían servir de escondite para tal objeto, podría estar en alguna de sus catacumbas, o en algún cementerio, o mezclado con los cimientos de cualquier edificio de la ciudad, el día se acercaba y no parecía haber nada, sintiendo Marinette que los nervios se la iban a comer en cualquier momento, cuando sintió un par de brazos en su espalda, moviéndose lentamente, Adrien se encontraba con ella en esos momentos, viendo un vídeo tutorial sobre dar masajes en el móvil, aplicando lo que veía a la joven de cabellos azabaches, sintiendo la joven un tirón ante las manos del rubio.

- Adrien, admitamos lo, lo tuyo no es el trabajo manual - replico la joven al sentir como el chico intentaba relajar la, agradecía el gesto, pero lo único que iba a conseguir era provocar le una contracción muscular, suspirando el chico antes de rodearla con sus brazos, aspirando el aroma que desprendía el cabello de la joven diseñadora, empezando a besar el cuello de la joven, soltando una risita la franco-china, intentando liberarse la chica de aquello, aun mas cuando el rubio empezó a hacerle cosquillas, consiguiendo que se riese brevemente.

- Tenia que conseguir que te relajases - le expuso el rubio girando esta la cabeza para encontrarse con esos irises verde esperanza, dándole un pequeño beso al modelo, respondiendo el chico con otro beso, pasando a uno un poco mas intenso a continuación, terminando de girarse la joven para poder besarlo mejor, empezando las lenguas de ambos a jugar entre ellas, mordisqueando el chico el cuello de la joven cuando un sonido los alerto de detenerse.

Cuando Tom Dupain abrió la trampilla de la habitación de su hija la encontró a esta sentada al lado de su novio, puede que el chico estuviese educado en teoría, pero como lo encontró todavía no podía quitárselo de la cabeza, era su niña, aunque estuviese convirtiéndose en una mujer hecha y derecha seguía siendo su pequeña, había crecido tan deprisa.

- Adrien tu madre ya ha llegado junto a tu guardaespaldas, creo que es hora de que vayas a casa - le dijo el hombre al rubio, no tenia nada contra el, pero desde hacia un tiempo intuía que ambos jóvenes se comportaban como no debían a sus espaldas.

- Papa, vamos a pasar la noche y todo el día de mañana en casa de Kagami, es para un proyecto del college, ¿no te acuerdas? - respondió Marinette, no le gustaba mentirle a su padre, pero tenían que estar ausentes para que nadie notase que no estaban cuando fuesen a luchar contra Seik, y ese día era mañana, por eso habían entre todos ideado esa tapadera, aunque eso significase revelar parte de las identidades, o mejor dicho, las personas que no sabían quienes eran Ladybug y Chat Noir dormirían en un lugar y el resto en otro para poder mantener sus identidades en el máximo anonimato posible, suspirando aquel hombre.

- Tened cuidado - dijo este sintiendo algo extraño, como si esa pudiese ser la ultima vez que viese a su pequeña, dándole un abrazo a esta, sintiendo Marinette también aquel abrazo de forma especial, pues existía la posibilidad de que fuese el ultimo que le diese a su padre.

Ambos jóvenes abandonaron el edificio llevando su equipaje con un único destino en mente, la mansión Agreste, uno de los lugares mas seguros de París y también de los pocos a los que tenían libre acceso gracias a su posición de héroes.

Detrás de las rejas de la mansión se encontraban los héroes de París vieron como un coche se acercaba, aquel que traía a uno de los últimos integrantes de aquel grupo, viendo a un par de agentes del EDOPA escoltando al señor Agreste, sintiendo el gato negro un doble impulso, por un lado el deseo de darle una soberana paliza por todo lo que había hecho, por otro lado lastima al verlo tan demacrado, pareciendo que había envejecido una década en cuestión de pocas semanas.

- Os lo dejamos a vuestro cuidado - dijo uno de los agentes antes de subirse junto a su compañero en el auto, antes de irse a toda pastilla, ese lugar estaba por convertirse en un campo de batalla, igual que el Campo de Marte, recibiendo el ex-diseñador las miradas de todos, intentando mantenerse firme.

- Si vais a destruirme podéis hacerlo, nadie lo sabría - provoco el hombre adulto mirando detenidamente a Chat Noir, la idea de ver a su hijo en peligro lo había carcomido durante semanas, sus acciones había estado a punto de costarle la vida varias veces, antes de ver al único adulto en aquel grupo, Canis custode, haciendo un gesto Ladybug para que todos entrasen, aun quedaba un miembro mas de aquel grupo que presentar a todos.

Dentro de la mansión Exodus había puesto en situación a la ultima persona que conformaba aquel grupo, viéndose como aquella mujer se movía de un lado para otro, intentando asimilar lo que le habían dicho, mientras Duusuu flotaba a su alrededor, cuando la puerta se abrió, revelando a los dos hombres de su vida, cruzándose sus ojos y los de Gabriel durante solo un segundo antes de este agachar la cabeza, pero en ese segundo vio mas que en muchos años, vergüenza, dolor, soledad, pena y muchas otras emociones negativas, ella misma estaba enfadada con su marido, pero, posiblemente ella habría hecho lo mismo si hubiese tenido un modo de curar lo incurable, mas no existía los quizás o "lo que hubiese podido pasar" en el mundo real, bajando el hechicero albino por la escalera acercándose a Gabriel Agreste.

- Ella sera quien te vigile todo el tiempo - se le escucho decir a Exodus antes de mirar a los héroes de París - Chicos a un lado, chicas al otro, y los que saben la identidad de Ladybug y Chat Noir conmigo - ordeno el hechicero viendo el cielo, la noche caería pronto y el día siguiente era el definitivo, así que era mejor que descansasen antes de la mas dura de las batallas.

Esa noche Adrien no era capaz de dormir y no tenia que ver con volver a estar en esa mansión, tampoco con que estuviese solo en esa habitación, viendo como Plagg dormía plácidamente a su lado, decidiendo levantarse, necesitaba despejar su mente en esos momentos.

El rubio ando con sumo cuidado de no ser visto por sus compañeros, pues con muy pocas excepciones nadie sabia que el era Chat Noir, llegando al recibidor de aquel edificio sin darse cuenta, viendo otra silueta sentada en los escalones, una que conocía muy bien.

- ¿Que haces aquí? - cuestiono el rubio molesto con haberse encontrado con su padre, el cual parecía haber estado tan encerrado en sus pensamientos que ni siquiera se había percatado de su presencia, viendo el rubio las ojeras de aquel hombre, suspirando.

- ¿Tampoco puedes dormir? - le cuestiono mas el silencio fue mas revelador que cualquier palabra - Se que nada de lo que haga podrá cambiar el pasado, tampoco busco tu perdón hijo, aunque eso calmase mi conciencia - expreso aquel hombre levantándose para encarar mejor al adolescente, el cual sentía que le faltaba el aire.

- ¿Por que? - cuestiono el rubio dejando un poco confuso a su padre - Quiero decir, ¿pensabas que conseguirías mi perdón si recuperabas a mama? - le cuestiono furioso Adrien, endureciendo la mirada - ¿Habrías podido dormir tranquilo sabiendo lo que tendrías que dar a cambio para recuperarla? - le cuestiono recibiendo respuesta.

- No - dos letras, una silaba, aquello no era lo que esperaba el rubio - Tu madre jamas me habría perdonado recuperarse teniendo que sacrificar a alguien a cambio, y yo tampoco me habría podido perdonar por eso - explico escuchando a alguien hablar.

- Si no fuese por los Filos de Jade eso no seria así - escucharon viendo a Exodus justo salir de entre las sombras - Se que estoy inmiscuyendo me en asuntos que no me conciernen pero, aunque no lo crea señor Agreste la aparición de esos sujetos ha sido buena para su alma - explico antes de ambos empezar a tener visiones, sucesos que nunca habían visto, sucesos que no habían pasado o mejor dicho, no habían llegado a ocurrir.

- ¿Co, como? - cuestiono Gabriel incrédulo así como Adrien, esperando respuesta.

- Mi ojo izquierdo me permite ver los posibles futuros, el futuro o mejor dicho, presente que habéis visto seria el que habría ocurrido si nunca hubiesen existido los Filos de Jade - expreso antes de mirar a Adrien - No dejes que la ira nuble tu juicio mi joven amigo, siempre hay lugar para perdón, sobretodo cuando existe arrepentimiento - dijo antes de mirar al señor Agreste - Señor, siéntase orgulloso de su hijo, muy pocos han demostrado ser dignos de ese poder, un poder como ese corrompe, eso demuestra la integridad de Adrien - explico a aquel hombre - Ahora, deberían dormir, mañana es un día importante y lo mejor seria estar todos descansados, porque sera un día muy largo - explico sintiéndose los dos muy cansados, no le gustaba tener que usar sus hechizos para hacer cosas así, pero esos dos realmente necesitaban hablar, y aunque casi no hubiesen dicho nada, habían dado un primer paso, en unos años podrían reparar esa relación.

Las horas de la noche pasaron con rapidez, dando paso al día temido, levantándose temprano los héroes de París, tomándose un desayuno ligero antes de repasar el plan.

Ya todos se habían reunido en el recibidor, viéndose a todos los héroes allí reunidos, Ladybug, Chat Noir, Queen Bee, Rena Rouge, Carapace, Ryuko, Viperion, Roi Signe, Pegasse, Bunnix, Canis custode y Sølv Ulv, mientras Exodus veía a Gabriel y Emilie Agreste, flotando Duusuu al lado de su portadora.

- Muy bien vamos a hacer un repaso del plan - indico Chat Noir poniéndose a la derecha de la catarina, empezando esta a hablar.

- Son las 10:27 del día D - expreso la heroína mirando a todos los allí reunidos - Como sabéis a las tres de la tarde acaba el plazo que Seik nos puso - dijo mirando a todo el mundo - Tenemos cuatro horas y treinta y tres minutos para encontrar el corazón y destruirlo - indico hablando Pegasse.

- Lo único que sabemos es que esta en Roma, pero no su ubicación exacta, sin ser experto en magia diría que algo interfiere con los poderes de Sølv Ulv - explico el caballo hablando Gabriel Agreste.

- Si ella puede encontrar cualquier cosa, ¿por que no usasteis su poder para encontrar a nuestros enemigos o a mi? - cuestiono recibiendo rápidamente respuesta por parte de Chat Noir.

- Por desgracia no puede rastrear miraculous, es lo único que no puede encontrar - contesto viendo como ese hombre iba a volver a hablar - Y no, no sirve decir el nombre de un portador, solo sirve el nombre verdadero de la persona u objeto que se busca, posiblemente por eso no lo ubicamos con exactitud - explico el felino con ojos de pistola sobre aquel hombre, carraspeando Exodus para dejar que Ladybug siguiese dando instrucciones.

- Por eso el grupo encargado de buscar partida de inmediato - indico mirando a los allí reunidos - Pegasse, tu labor sera llevarlos allí y traerlos de vuelta - indico asintiendo el caballo - Sølv Ulv debe rastrear y encontrar el corazón - dijo sabiendo eso de sobra la noruega, mirando hacia su primo preocupada por este, a el le tocaba la parte mas peligrosa - Viperion tu idas con ellos, posiblemente este custodiado ese objeto por numerosas trampas, tu poder sera útil para sortearlas - explico dando un paso al frente el héroe serpiente, mirando hacia los demás varones, ni en su peor sueño imagino que todos serian compañeros de su hermana - Ryuko - llamo Ladybug a la dragona - Tu destruidas el corazón, si no te es posible traedlo y Chat Noir hará el resto - indico a esta reuniéndose los cuatro.

- ¿Que haremos el resto? - cuestiono Roi Signe recibiendo respuesta por parte de Exodus.

- Esperaremos, si antes de la hora limite han destruido el corazón dejaremos un pequeño grupo aquí mientras el resto va a luchar contra ese demonio contando con la ventaja de ya no ser indestructible - explico el albino mirando a todos, hablando Ladybug.

- Si no es así los señores Agreste, Canis y Bunnix se quedaran aquí mientras el resto vamos contra nuestros enemigos, sera una misión peligrosa, así que os pido a todos máximo cuidado - indico la heroína mirando Canis al señor Agreste, la ultima batalla estaba por librarse, y su resultado resultaba imposible de predecir.

CONTINUARA

Y aquí acabamos el chapter, justo antes de la ultima batalla de este fic, espero os guste y no me critiquéis por dejarlo en este momento, así se genera expectación, ahora contestare a ese review del ultimo chapter.

ArturodeJesus123 Pues como acabas de ver tu review me dio la idea para cambiar un tanto las cosas, pues al final no sera Mayura quien aparezca, ademas, bien pensado Gabriel se mostrara mas obediente con su esposa cerca, muchas gracias y espero leerte pronto.

Muchas gracias a todos por seguir esta historia, espero poder continuarla lo antes posible, hasta luego pecadores.