"Saludos estimados lectores, aquí les traigo la segunda parte de la batalla final, no les haré spoiler para que no se lleven ninguna sorpresa, pero les aseguro que parte de este chapter es pura improvisación, espero os guste y como siempre nos leemos al final"

Capitulo 56: Armagedon

Viperion había usado ya seis veces su poder especial, una trampa de púas del suelo que empalaba a Pegasse, una serie de péndulos afilados, ademas de un foso con estacas al fondo y una sala llena de zombis, tener que repetir todo eso cada vez que retrocedía había resultado muy desagradable, todo para descubrir que el pasillo era un callejón sin salida, el de la derecha no era, tocaba probar la izquierda, empezando a avanzar el grupo a través de ese pasillo oscuro y plagado de trampas, escuchando un mecanismo accionarse, indicándole a sus compañeros que retrocediesen al ver como varias lenguas de fuego surgían de las paredes, ocultos entre miles de huesos había una trampa incendiaria, fijándose en el suelo para buscar lo que pudo haberlo activado, viendo como el suelo estaba cubierto de baldosas de múltiples colores, posiblemente había un patrón para descubrirlas, lo mejor seria retroceder e investigar al volver a ese punto.

París

Psico-blade no tardo mucho en usar sus poderes para lanzar un coche contra Canis y Bunnix, rodando el perro mientras la coneja saltaba como una campeona olímpica, mientras tanto el señor Agreste y Le Paon se preparaban para enviarle un Sentimonstruo, pensando entre los dos las cualidades que tendría para optimizar sus posibilidades de victoria, viéndose como el perro le hacia señas a su compañera de misión, poniéndose Bunnix a la espalda de su enemigo, intentando rodear-lo, saltando este antes de lanzar una onda de choque hacia abajo, empujándolos, cuando sin previo aviso algo lo embistió, viendo a una especie de halcón volando cerca del perro, fijándose en su plumaje de color carmesí en llamas, volando de nuevo aquel Sentimonstruo contra el Akuma.

- Fenghuan ha demostrado ser una creación muy útil - escucho Bunnix decir a Le Paon, mientras el señor Agreste solo cerraba los ojos, en poco tiempo había comprendido la naturaleza de Psico-blade, tenia el poder de ver sus pensamientos, luego mientras existiese no podría usar su poder especial, pues cualquier posible futuro se vería truncado al estar su enemigo alertado de este.

Exodus salto a la derecha evitando ser aplastado por uno de los tentáculos de aquel monstruo de hielo, mientras Ladybug buscaba como usar aquel saco, viendo a su enemigo, el arco de Exodus y también unas farolas cercanas.

- Acumula energía en eso, yo lo distraigo - le explico rápidamente la heroína al hechicero albino, extendiendo su yoyo para amarrar uno de los tentáculos y cortarlo con este, notando la frialdad del hilo y de su herramienta al regresar, consiguiendo captar la atención de la criatura empezando a saltar y a correr hacia donde quería, viendo como aquel monstruo usaba sus extremidades para intentar rodearla, amarrando su yoyo en la farola esperando poder escapar de aquel gélido monstruo, mientras tanto Exodus se encontraba concentrando toda la energía posible en su arma, dispuesto a crear la munición mas potente posible, viendo como la joven saltaba entre los tentáculos, hasta que tres de estos se vieron amarrados a la farola que ella había estado usando, antes de arrojar con todas sus fuerzas el saco de sal sobre aquella criatura, aplicando con ello una sencilla reacción química, debilitándose el hielo de los tentáculos cortándolos todos con su arma - ¡Ahora! - le grito soltando la cuerda el hechicero, saliendo silbante una flecha de luz irisada que dio contra la cabeza de aquel monstruo, viéndose el hielo y el agua salir despedido en todas direcciones, saltando el hechicero cogiendo uno de los cristales antes de el otro se envuelto súbitamente en hielo, teniendo que escapar al ver como su enemigo se regeneraba y empezaba a cambiar, transformándose en una monstruosa araña de hielo que congelaba todo con el mas mínimo contacto.

- Sin la Lagrima de Lorelei su poder ha mermado, ahora no es tan flexible - explico Exodus saltando para esquivar ser empalado por la gélida extremidad afilada como una lanza - También es mas lento, eso lo pone mejor - sonrió antes de mirar a su enemigo, la batalla empezaba a cambiar a su favor y no pensaba perder la ocasión.

Roma, la guarida

Al fin habían acabado de atravesar aquel maldito pasillo lleno de bocas de fuego, en esos momentos estaban terminando de bajar unas escaleras, llegando a una especie de pasillo largo, dando unos pasos al frente viendo que este se bifurcaba, uno lado iba en pendiente hacia arriba mientras que el otro iba hacia abajo.

- ¿Que ha sido eso? - cuestiono la loba plateada viendo Ryuko que las orejas animales de esta parecían estar alertas, escuchando todos un sonido, como si algo muy pesado empezase a moverse, girando Viperion la cabeza viendo como una roca esférica empezaba a rodar hacia ellos.

- ¿Tiene que ser una broma? - expreso hastiado antes de tocar su miraculous - Second chance - dijo volviendo de nuevo a la bifurcación original, ahora estaba seguro que ese debía ser el camino bueno, era el momento de empezar a prepararse para volver a enfrentarse a todas las trampas, teniendo una idea - Sølv Ulv - dijo llamando a la loba nórdica - Cuando terminemos de atravesar el pasillo de trampas de fuego quiero que uses tu poder, necesito asegurarme de algo - le expuso empezando a explicar lo que paso a todos mientras estaban al paso.

París

Löwen estaba bloqueando en esos momentos una acometida por parte de Chat Noir, viendo por el rabillo del ojo a Rena Rouge atacarla, girando con velocidad para evitar el ataque de esta, luchando contra los dos empezando a tener dificultades, aunque es verdad que tenia mas experiencia que esos jóvenes en batalla estaba el problema de enfrentar a múltiples oponentes y también la duración del encuentro, y su poder no resultaba eficaz para atacar, tenia que vencerlos a los dos lo mas rápido posible.

De manera análoga Skorpion se encontraba luchando contra el resto de héroes, arrojando su arpón contra Queen Bee, interponiéndose Carapace en el camino de aquel arma mortal, bloqueando el golpe con su escudo, cuando de repente alguien la ataco por detrás, teniendo que girar su cuerpo mas por inercia que por otra cosa para evitar ser golpeada por Roi Signe, sin embargo tal acción la dejo aturdida unos instantes, recibiendo un golpe del escudo del héroe tortuga, rodando por el suelo tras ese ataque, mirando a sus enemigos, viendo como Löwen tenia dificultades también para combatir a esos dos héroes, teniendo una idea la villana, corriendo hasta acabar a la espalda de este.

- Quizás sea buena idea cambiar de oponentes - le dijo la arácnida a su aliado, el cual veía como esos jóvenes los rodeaban a los dos, asintiendo el león lanzándose contra Carapace, bloqueando el ataque de aquel enemigo, saltando Rena contra Skorpion, ayudando Roi Signe a Carapace rápidamente, mientras Queen Bee volvía a lanzarse contra la villana, mirando Chat Noir a sus enemigos luchar contra sus amigos, pensando a cual enemigo atacar, Rena y Queen Bee tenían asuntos pendientes con la villana, mientras que el escudo de Carapace resultaba idóneo para bloquear a su enemigo mientras el mono atacaba al león oscuro.

- Vas a pagar por cada gota de sangre que has derramado, bruja - bramo Rena rouge bloqueando el arma de su enemigo, mientras Queen Bee giraba su arma esperando el momento oportuno para atacar, teniendo el gato negro una idea, acercándose a ella.

- Yo saltare al ataque, luego dile a Rena que prepare una de sus ilusiones, el resto te lo dejo a ti - expreso el gato negro mirando hacia donde la portadora del zorro se encontraba luchando, viéndola esquivar los ataques de aquella enemiga, recordando que debajo estaba Alya, por lo que sabia la hermana de esta era luchadora profesional, explicando sus habilidades para el combate, reaccionando al ver como el gato negro daba un salto al frente atrapando el arpón de su enemiga y empezando a tirar de este, en un intento de quitarle su arma, Rena iba a volver al ataque, pero la abeja reina la agarro del brazo, evitando que el plan del felino se hiciese añicos.

- ¿A que ha venido eso? - cuestiono molesta preparándose para volver al ataque, negando la abeja.

- El gato mugriento ese tiene un plan, el y tu la distraéis y yo hago el resto, ¿entiendes lo que digo con "distracción"? - le explico formándose una sonrisa siniestra en ambas, las dos tenían asuntos pendientes con esa villana, pero por mucho que quisiesen hacerla sufrir la prioridad era derrotarla.

- Dale a sufrir - pidió la portadora del zorro a Queen Bee, asintiendo esta mirando al frente, esperando a que su compañera hiciese su parte del trabajo, sintiéndose extraña al pensar en Alya Cessaire como una compañera, quien sabe, quizás algún día podrían llegar a ser amigas.

- Mirage - susurro Rena rouge mirando hacia la abeja reina, odiaba admitirlo pero esa engreída había mejorado como persona, viendo que su ilusión había sido todo un éxito, lanzándose a la ofensiva, viendo como Skorpion agitaba su arma cual látigo para mantener a ambos héroes alejados, pensando Chat Noir en utilizar su poder especial, desechando esa idea rápidamente, cuando ese demonio volviese necesitaría su cataclism a mano, cuando el corazón fuese destruido el usaría su poder para desintegrar a Seik o en su defecto, herirlo de gravedad, viendo a Rena Rouge atacar de frente contra la villana, saltando evitando ser golpeada por el aguijón letal de aquella criminal, agarrando el felino rapidamente el arma de su enemiga para evitar que pudiese usarla, haciendo fuerza para evitar que pudiese intentar usarla contra ambos, sin embargo Skorpion demostraba ser mas fuerte de lo que pensaba el gato negro, lanzando-lo por los aires.

- ¿En serio eso es lo mejor que tenéis? ni siquiera estoy usando mi poder especial - expreso Skorpion con confianza, viendo como su compañero se enfrentaba a Carapace, así como al mono y a la abeja, fijándose en la sonrisa de Rena - ¿Que te hace tanta gracia zorra? - le cuestiono dándole respuesta la joven pelirroja.

- Que tus sentidos te engañan - le contesto viendo como Löwen golpeaba a "Queen Bee", desvaneciéndose en humo naranja apareciendo la verdadera abeja reina justo en su espalda.

- ¡Venon! - grito la verdadera Queen Bee paralizando a su enemiga, sonriendo el gato negro mientras la abeja reina le quitaba el miraculous a la que era su guardaespaldas - Esto te enseñara, asquerosa - dijo antes de propinarle una patada, viendo el león aquello con preocupación, ahora mismo se enfrentaba a cinco héroes el solo, los cuales no tardaron en reagruparse nada mas vieron el miraculous del escorpión a buen recaudo, quitándose lo Chat Noir a la abeja de las manos y pasándoselo a Carapace.

- Llévalo con los demás, Rena, Queen y Roi encargaos del león, yo iré con Ladybug y Exodus - le indico a su amigo asintiendo este, mirando Löwen a sus rivales, por suerte uno de ellos huía con el rabo entre las piernas, con el miraculous de su compañera de fechorías, pero estaba escapando, solo debía arrebatarle a uno de esos niños su poder y volvería a tener ventaja.

Roma, la guarida

Una vez mas habían atravesado todas las trampas, el conocimiento de como funcionaban y la localización exacta de los mecanismos que activaban cada una había resultado mucho mas sencillo, en esos momentos habían llegado hacia donde el temía, el pasillo donde la vez anterior aquel inmenso rodillo de roca intento aplastarlos, aun tenia alrededor de treinta segundos antes de que pasase el plazo de cinco minutos, decidiendo deshacer su transformación para que Sass recargase energías.

- ¿Que dice tu poder Sølv Ulv? - cuestiono Luka a la loba plateada, la cual espero a que el héroe serpiente diese una indicación para usarlo, mientras Ryuko parecía especialmente nerviosa, ver con sus ojos deshacer su transformación a Viperion había resultado difícil para ella.

- ¿Podrías esperar un poco? - le pidió al músico - Prefiero usarlo después de ti, así no necesitaras que lo use tantas veces - explico asintiendo Luka, viendo como Sass terminaba de comer, era el momento de pasar de nuevo a la acción, solo esperaba no haberse equivocado de pasillo todo este tiempo y que al final la sala de los zombis fuese la correcta.

- Cuando ussted diga, Luka - siseo el kwami serpiente escuchándose como el músico daba paso a su alter ego, era el momento de pasar a la acción una vez mas.

- Second chance - conjuro Viperion haciéndole señas a Sølv Ulv para que lo usase.

- Detecta, corazón del mal - conjuro la loba brillando la daga que llevaba con ella, señalando hacia la derecha, temiendo Viperion eso, pues solo significaba dos cosas, y la mejor opción para saberlo era activar la trampa, andando hacia el pasillo junto al resto escuchándose una vez mas el mecanismo que liberaba el rodillo de roca gigante, empezando todos a correr, viendo que aquella arma no paraba de señalar hacia atrás, o el corazón estaba dentro del rodillo o había una sala oculta.

- Second chance - conjuro Viperion volviendo a antes de indicarle a la loba que activase su poder especial, viendo como esta parecía dispuesta a volver a activarlo, negando el héroe serpiente - Espera a cuando yo te diga - le pidió andando hacia el pasillo, mirando hacia el corredor por el cual habían entrado, escuchando aquel mecanismo una vez mas - ¡Todos volved! - le grito al grupo corriendo hacia la entrada, viendo como aquella roca estaba a punto de aplastarlos - Second chance - conjuro volviendo atrás en el tiempo, pensando en aquella primera trampa que enfrentaron, mirando a Pegasse - ¿Puedes lanzar tu bumerán al interior del pasillo? - le pidió asintiendo este.

- Supongo que hay una trampa y quieres saber como funciona, esta bien - expreso Pegasse, el único que hasta la fecha no había usado su poder especial, viéndose que como en el emblema con los poderes de Ryuko se encontraba apagado el del agua, aun tenia el viento y el rayo, arrojando su arma el caballo esperando todos si ocurría algo, era una trampa de presión.

- Second chance - conjuro Viperion volviendo atrás otra vez, ahora sabia que era lo que fallaba, mirando a todos sus compañeros, pensando la mejor opción para pasar aquel maldito rodillo sin que nadie resultase aplastado, lo mejor seria activar la trampa y luego volver a gran velocidad, pero solo había un miembro tan rápido en el grupo, y solo usando su poder especial - Ryuko - llamo notando como la joven se tensaba al escuchar su nombre salir de los labios de este - En este pasillo hay una trampa peligrosa, por desgracia el camino que indica para encontrar ese corazón exige ir hacia la trampa, necesito que la actives y vuelvas aquí usando el wind dragon - le pidió sintiéndose mal por ponerla en peligro, la idea de que saliese herida o algo aun peor lo aterraba, aunque también era cierto que ere capaz de cuidarse ella sola, viéndola entrar en el pasillo sin la mas mínima duda, escuchándose activar aquella trampa una vez mas.

- ¡Wind dragon! - grito la dragona convirtiéndose en niebla saliendo volando hacia el corredor que daba a las escaleras que habían tenido que bajar, viendo todos pasar aquel inmenso rodillo de roca, agradeciendo que Viperion hubiese ordenado eso, sin pensar en cuantas veces había enfrentado a esa trampa, cuanto menos supiesen mejor, entrando en el pasillo todos.

- Sølv Ulv, has tu magia - pidió el héroe serpiente temiendo que hubiese que romper aquel inmenso rodillo para encontrar lo que buscaban.

- Detecto, corazón del mal - utilizo la loba plateada señalando su daga hacia la derecha, suspirando aliviado Viperion, tener que romper eso le resultaba cuanto menos un dolor de cabeza, empezando todos a ir hacia donde señalaba la daga, viendo una pequeña abertura a la derecha de aquel pasillo, siendo hacia donde señalaba la daga, entrando todos viendo lo que seria una especie de mausoleo, con los restos esqueléticos de numerosas personas, empezando la daga a girar sobre si misma - Esto no había pasado nunca - expreso, el corazón estaba muy cerca, pero no podían ubicarlo con los muertos, viendo los numerosos huesos y restos humanos que descansaban en aquel lugar.

- Esto es un callejón sin salido - expreso Pegasse sintiendo todos que aquello era una verdad incuestionable - Necesitamos pensar - dijo empezando todos a darle vueltas a la cabeza - Si pudiésemos saber en que pensaba Seik cuando lo oculto - indico recibiendo respuesta por parte de Sølv Ulv.

- Eso me ha dado una idea - expreso la loba plateada - Si queremos encontrarlo debemos pensar como la gente de aquella época - indico asintiendo Pegasse, hablando Viperion.

- ¿Y que sabemos sobre las personas del siglo quince? - cuestiono el héroe serpiente meditando todos, siendo Ryuko quien hablo.

- Las personas de aquellos tiempos eran gentes simple, supersticiosa y temerosa de dios - expreso la dragona asintiendo Pegasse.

- Es verdad, solo los huesos de la entrada habrían bastado para alejar a la mayoría - expreso pasando a hablar Sølv Ulv.

- En aquel entonces no tenían nuestros medios, para cuando hubiesen llegado aquí no tendrían ni el mas mínimo ápice de luz - explico haciendo algo "click" dentro de la cabeza de Viperion.

- Eso es, tenemos demasiada luz, debemos buscar en completa oscuridad - expreso el héroe serpiente pensando todos sus compañeros que había perdido la cabeza, viendo como apagaba la luz que irradiaba su lira, pensando todos si resultaba una buena idea o no.

París

Canis custode estaba cansado de luchar contra ese Akuma, Psico-blade resultaba complicado de enfrentar, si no intentaba empalarlos con su espada de energía usaba sus poderes telekineticos para lanzarles algo, un coche, un árbol, en resumen un dolor de cabeza, cuando algo salio volando contra el Akuma, un escudo redondo de color verde, agrietando ligeramente su casco, girándose todos para ver a Carapace corriendo hacia ellos.

- Psico-blade no te lo permitirá - expreso el Akuma usando sus poderes para intentar recuperar el miraculous del escorpión, golpeando Canis el casco de aquel enemigo mientras el héroe tortuga ponía a salvo la joya, dándosela a Le Paon, indicándole a Fenghuan que siguiese con su labor de entretener a aquel Akuma, debía buscar como enfrentar a aquel enemigo, pensando también Bunnix en alguna manera de neutralizar las habilidades psíquicas de este, teniendo una idea.

- Carapace, ¿recuerdas cuando nos encerramos con aquel ifrit? - le cuestiono la coneja blanca mirando hacia Psico-blade, viendo como el señor Agreste y Canis custode entretenían a aquel contrincante, asintiendo Carapace entendiendo cual era el plan de su compañera, limitar las acciones de su adversario.

- Tu protege-la, yo los ayudare - indico el héroe tortuga corriendo hacia su enemigo, poniéndose a una distancia prudencial, lo suficientemente cerca como para aprisionarlo, pero lo bastante lejos para que no lo atacase - ¡Shellter! - grito creando una nueva cúpula de energía alrededor de el, el señor Agreste, Canis y Psico-blade, quedando cualquier cosa que pudiese arrojar con sus poderes fuera de la cúpula.

- Esto me trae recuerdos - expreso Canis recordando cuando todos se encerraron con Hakir, mientras el señor Agreste veía como estaba encerrado, la ultima vez que estuvo con alguien en una situación similar fue cuando perdió el broche, teniendo un extraño presentimiento, si este Akuma estaba luchando, ¿donde estaba la Hawk Moth actual? el no era de dejarse llevar por el instinto, pero le decía a gritos que estaban en una trampa por alguna razón.

- Psico-blade os hará pedazos - amenazo el villano lanzándose al ataque, chocando la hoja de energía con la vara de Canis, empezando ambos un feroz duelo de esgrima, chocando las armas a gran velocidad, viendo Gabriel aquellos movimientos, pulidos tras incontables horas de entrenamiento intensivo, ese hombre era un oponente a la altura de cualquier espadachín profesional, decidiendo lanzarse también a la ofensiva contra aquel Akuma, debía derrotarlo, atacando por la espalda a aquel enemigo girando este sobre si mismo, evitando ser alcanzado por el portador del cuervo, habiendo bloqueado las garras del ave negra con su espada, sonriendo el señor Agreste al ver el error de su enemigo, cuando sin previo aviso Canis lo cogió por detrás y con un ágil movimiento estrello la cabeza del Akuma contra el pavimento, terminando de romper su casco, sin embargo ninguna mariposa salio de este, brillando los ojos de Psico-blade lanzando a ambos por los aires a base de puro poder telekinetico.

- Eso ha tenido que doler - expreso Carapace escuchando la primera alarma de su miraculous, siendo escuchando por aquel criminal, el cual empezó a correr hacia el héroe tortuga, viendo el joven del escudo las intensiones de su enemigo, debía decidir, o deshacer el campo de fuerza que los mantenía a los cuatros encerrados o ser decapitado, decidiendo tomar la tercera opción, agacharse cuando el enemigo intensase cortarlo en dos, evitando el tajo para rápidamente darle un puñetazo al Akuma en el estomago seguido de una patada para empujarlo atrás, levantándose el villano listo para volver a la ofensiva, esta ves creando una onda de choque que golpeo directamente al joven, sintiendo como aquel impacto daba directo en sus costillas, teniendo que apretar los dientes para evitar gritar de dolor, eso había dolido, pensando en como neutralizar a aquel oponente, mas eso no hizo falta, pues cuando este se preparaba para volver a atacar Canis y el señor Agreste lo golpearon por la espalda, forzando a su enemigo a tener que volver a prestarle atención a los dos adultos.

- Pensé que alguien con tus poderes habría previsto nuestra ofensiva, eres mas torpe que cuando eras Curvex - se burlo el perro mientras Gabriel analizaba la situación, es verdad que su enemigo parecía haberse debilitado, posiblemente por la falta del casco, lo que suponía una ventaja, sin embargo ver como ese joven resistía el dolor del impacto lo había hecho plantearse hasta donde habría llegado el si no se hubiese visto obligado a actuar en favor de los héroes en algunas ocasiones, seguramente su alma estaría igual de negra.

- Soy Corvex, no Curvex, ¡ahora Psico-blade te mostrara lo que es el dolor! - vocifero enfadado centrando todos sus poderes en Canis, elevándolo del suelo mientras el perro sentía como sus huesos crujían ante esa simple acción, pero no le daría a su enemigo la satisfacción de oírlo gritar ni tampoco de escucharlo suplicar, resistiendo todo lo posible aquel envite psíquico, decidiendo el señor Agreste aprovechar la distracción del villano para usar su poder especial, posiblemente eso lo haría reaccionar o en su defecto le diría el mejor curso de acción.

- Augurio - conjuro este viendo a través del monóculo el futuro mas posible, tensándose al ver lo que pasaría si no vencía ya mismo a aquel villano, debía romper su concentración, así que hizo lo único posible en ese caso, atacar, corriendo contra aquel enemigo y golpeándolo en la mandíbula antes de agarrarlo del brazo derecho y clavando aquella hoja en el suelo, cayendo Canis pesadamente al suelo, sintiendo como el oxigeno volvia a sus pulmones, mientras el señor Agreste miraba a su esposa, una mirada que le indico a aquella mujer el plan que este tenia para neutralizar a aquel oponente, posándose el Sentimonstruo en el brazo de ella, viéndose como la mujer era envuelta en llamar resplandecientes mientras Fenghuan se transformaba en una protección, una armadura alrededor de ella - ¡Deshaz el escudo! - grito intentando sostener a aquel adversario, haciendo Carapace caso a las palabras de este antes de ver como un proyectil de tamaño humano golpeaba a Psico-blade lanzando lo por los aires, viéndose como la hoja de su arma se había roto por la mitad, mirando Le Paon hacia el cielo, viendo a aquel insecto escapando.

- A no de eso nada - dijo lanzando una bola de fuego azul contra aquella pobre mariposa, desintegrando la al instante, poniéndose Canis de rodilla mientras respiraba con dificultad, así mismo Carapace se llevaba la mano al costado, acercándose Bunnix para darle una patada en el rostro a aquel hombre por si intentaba algo a pesar de estar desprovisto de sus poderes.

- Esto es por ayudar a Kurnous con todas esa chicas so desgraciado - dijo la coneja blanca aunque sin duda alguna se refería en concreto a Marinette, sintiendo todos una ligera sacudirá del suelo mientras la segunda alarma de Carapace sonaba y Fenghuan se separaba de Le Paon.

- Creo que lo que hizo el mono esta a punto de terminar - dijo Carapace intentando ponerse en pie, negando el perro viendo la situación.

- Ambos hemos llegado a nuestro limite Carapace, este Akuma pego fuerte - expreso Canis sintiéndose también vencido, al menos le quedaba el consuelo de haber reducido el numero de enemigos, mientras claro esta Hawk Moth no enviase mas akumas, cosa que era posible, viendo como el Sentimonstruo se iba volando.

- Creo que su ayuda resultara util a Ladybug - expreso el señor Agreste escuchando también su miraculous, había usado unas seis veces su poder y esa era la primera alarma, eso significaba que había también llegado al limite de sus poderes.

- Creo que lo mejor ser intentar recuperar fuerzas, Seik aun no ha sido vencido - expreso Bunnix asintiendo los héroes, esas palabras bastaron para que Canis se pusiese de pie con dificultad y dolor en cada una de las partes de su cuerpo, aun tenian que hacer un ultimo esfuerzo para detener a ese demonio, volviendo a haber otra sacudida.

Momento antes

Mientras eso ocurría Löwen se encontraba usando su poder especial para neutralizar a Queen Bee o mejor dicho, ser inmune a su picadura, nunca pensó que un poder tan defensivo resultaría útil.

- Maldita piel de león impenetrable- se quejo Roi Signe viendo como el enemigo se había vuelto invulnerable, el poder especial del león, el estoicismo, eso le hizo recordar las lecciones de historia y como Hércules se enfrento al león de Nemea, quizás esa leyenda tenia una base después de todo.

- Tenemos que encontrar la manera de romper su defensa - se quejo Rena rouge mirando a aquel oponente, no solo era invulnerable, sino que encima sus ataques salían devueltos y era un luchador habilidoso, lo único bueno era que la abeja todavía tenia su aguijón listo para picar, pensando algún plan que no involucrase tener que usar su poder especial, posiblemente lo necesitarían, sintiéndose una leve sacudirá, preocupándose.

- Me temo que vuestro tiempo se agota, el amo pronto saldrá de hay abajo y algo me dice que estará muy enfadado niños - se burlo Löwen mientras mantenía la vista en sus tres enemigos, pues el gato en esos momentos debía estar luchando con el monstruo de hielo yagua creado por su maestro, viendo como su compañera recuperaba la movilidad, un punto a su favor, escuchando reírse a la hija del alcalde.

- ¿Con quien estará mas enfadado? ¿con nosotros? ¿o con sus sirvientes que están recibiendo una paliza como tu mismo has dicho de unos niños? eso es ridículo, altamente ridículo - se burlo la abeja reina mientras le hacia una seña al mono, solo esperaba que ese idiota fuese lo bastante listo para entender su indirecta, no tardando nada el león el volver a lanzarse a la ofensiva, cuando las largas orejas de la portadora del zorro captaron algo, la recarga de un arma de fuego, viendo a Berta, mas conocida como Skorpion, preparando una pistola, tendría que intervenir y encargarse de ella antes de que pudiese usarla, lanzando su flauta golpeándola en la mano haciendo que soltase la pistola que llevaba, antes de correr hacia ella para neutralizar-la en combate cuerpo a cuerpo, mientras tanto la abeja reina se limitaba a esquivar los ataques de su oponente, debía esperar al momento oportuno para intentar picarlo, viendo el mono ambas luchas, decidiendo la opción mas obvia, librarse del elemento mas débil antes de ayudar contra el mas peligroso, extendiendo su bastón al mismo tiempo que este aumentaba de tamaño, golpeando con fuerza a su enemiga dejándola incapacitada para combatir una vez mas, volviendo a sacudirse la tierra, viendo Rena la lucha contra el león.

- Tu poder Roi - pidió la portadora del zorro tardando un par de segundos el mono en entender lo que decía, usar su poder para hacer mas vulnerable a su adversario.

- Alboroto - conjuro apareciendo una muñeca de Queen Bee en sus manos, debía arrojarla justo en el momento adecuado, mientras tanto no tardo en dejar a Berta aplastada bajo su arma, viendo agacharse a la abeja reina para picar a su adversario.

- Estoicismo - dijo el león oscuro dejándose impactar sabiendo que eso no le haría nada, moviéndose la joven de cabellos dorados y en un rápido movimiento girando a su oponente para que dejase al descubierto para su compañero.

- ¡Ahora! - grito zafándose el león del agarre antes de ver como lo golpeaban con una muñeca, sintiéndose extraño al instante, viendo desaparecer su arma en pompas de jabón así como parte de su traje, dejando expuesta una chaqueta de color café, antes de ser picado por la abeja - Esto pasa cuando me subestiman - expreso la abeja quitando le el miraculous con sumo cuidado, desvaneciéndose su traje, mas cuando iban a ver su rostro la joven fue empujada por Rena rouge, viendo con horror como unas llamas negras consumían a aquel hombre, mirando las dos al responsable de ellos, Seik había vuelto a la superficie justo en ese momento.

- Tenias razón jovencita, estoy muy enfadado con mis siervos, no tolero el fracaso, tampoco la traición - expreso el demonio quedándose paralizada por el miedo, una cosa era enfrentarse a esos dos buenos para nada, y otra muy distinta era enfrentar al jefe con sus poderes estando en riesgo de expirar en cualquier momento, sintiendo el mono el deseo irrefrenable de huir, al igual que la abeja, poniéndose Rena en pie, no permitiría a ese monstruo que triunfase.

- Poned el miraculous a salvo, yo lo entretendré - expreso la joven intentando controlar el miedo que se había apoderado de ella, escuchando como algo batía sus alas, viendo una especie de proyectil de fuego golpeaba a Seik, esa fue la señal para huir por parte de la abeja y del mono, sis sus poderes ninguno tenia la mas mínima oportunidad contra tal oponente.

Mientras todo eso ocurría Ladybug, Chat Noir y Exodus enfrentaban a la araña de hielo, durante unos momentos le parecía al hechicero ver algo rojo volando hacia ellos, pero lo que fuera que fuese se había desviado hacia donde estaban Queen Bee, Rena rouge y Roi Signe.

- Estoy segura que Rena y los otros derrotaran a Löwen, nosotros debemos centrarnos en este de aquí - expreso Ladybug evitando ser aplastada por una de las patas de aquella monstruosidad, la cual se encontraba bastante debilitada, combinar su poder con el de la Hoja de Ygdrassil había resultado ser una buena idea, esa cosa no podía regenerarse de esos ataques.

- Ya pero esas sacudidas significan que se nos acaba el tiempo - expuso el gato negro evitando otro golpetazo de aquel monstruo de hielo, antes de clavar su bastón en el suelo y usarlo para impulsarse hasta acabar en el otro lado de aquella bestia, viendo como esta exhalaba un gélido aliento por su boca, rodando Exodus debajo de aquella criatura nacida de la magia y disparando su arco a quemarropa, sacudiendo todo su cuerpo aquel monstruo.

- ¡Ladybug ahora! - grito el albino concentrando la catarina el poder del cristal del bosque en su yoyo, viéndose como empezaba a dejar una estela esmeralda antes de enredar la en el cuello de la criatura, intentando cercenar la, intentando la bestia soltarse del agarre de esta, aumentando la presión todo lo posible hasta que vio como esta salia volando, congelando todo lo que había alrededor de donde cayo aquel congelado miembro, sin embargo el monstruo seguía moviéndose, usando el felino su arma como una palanca para hacer caer de espaldas a aquella creación mágica.

- Del resto me encargo yo - expreso Exodus mirando a aquella bestia - Caput, draconis - dijo este empezando su cabeza a cambiar, volviéndose reptiliana, de ojos parecidos a la lava liquida y escamas carmesíes, exhalando una llamarada sobre aquel monstruo, evaporando rápidamente parte de este, viendo su premio, la Ventisca de Jottunhain, usando la Lagrima de Lorelei para controlar el vapor de agua y arrancar con ello el cristal de hielo, haciéndolo aterrizar sobre su otra mano, mientras su testa volvía a ser la de siempre.

- Eso ha sido una pasada - expreso Chat Noir impresionado, tosiendo un poco el hechicero, impresionante si, bueno para sus pulmones, no, antes de sentir los tres un temor primario, un instinto que les advertía que lo peor estaba por empezar, corriendo donde debían estar el resto.

Momentos antes

Rena se encontraba esquivando los rayos y llamaradas lanzados por aquel demonio, el cual parecía mas entretenido en alejarla que en si mismo herirla, una actitud extraña en su opinión, cuando de pronto el suelo se sintió mas blando, intentando liberarse para comprobar horrorizada que estaba en una arenas movedizas, ese maldito había alterado la tierra para hacerla mucho mas suelta, tanto que su cuerpo se estaba hundiendo en ella.

- Creo que es mejor que haya publico para lo que estoy apunto de hacer - expreso viéndola un tanto extrañada la portadora del zorro, mientras aquel demonio sacaba algo de entre sus prendas, viendo como extraía un pequeño frasco, fijándose mejor en lo que había en su interior, una pequeña mariposa blanca - ¿Veo que sabes que es esto? - le cuestiono asintiendo la joven, sintiendo algo malo en el aire, su instinto le advertía que algo malo iba a ocurrir.

- ¿De que te sirve un akuma que no esta contaminado? - le cuestiono Rena rouge intentando ganar tiempo para que llegase algún refuerzo, o en su defecto descubrir que planeaba y evitar que ejecutase su plan, escuchándolo seguir hablando.

- Tras contemplar las suficientes veces como Hawk Moth usaba sus poderes he encontrado mi propio método para contaminarlos - explico señalando el Ojo de Anubis, el cual descansaba plácidamente al igual que los otros cinco cristales en su poder en su muñeca izquierda, viendo aquella joya brillar antes de escuchar gritos, girando su cabeza para ver como Berta, la antigua portadora del escorpión envejecía siglos en cuestión de segundos, así mismo y sin que lo supiese, Dilan, mas conocido como Corvex o Psico-blade, también sufría su mismo destino, viendo con horror aquel macabro espectáculo, viendo como la vida de una persona se desvanecía ante sus ojos.

- ¡Eres un monstruo! - grito claramente asustada, si había sido capaz de hacer algo así con un subordinado, no quería imaginar que le haría a ella, viendo como formaba una pequeña esfera en su mano, introduciendo la en aquel frasco contaminando aquel insecto con su poder.

- ¿Sabes lo que pienso hacer ahora? - le cuestiono empezando la joven a temblar de miedo, no quería volver a ser akumatizada, mas no pudo recibir respuesta cuando sintió como algo la sacaba de la tierra, fijándose que se trataba de Ladybug, abrazándola completamente presa del pánico.

- Es el momento de terminar esto Seik, prepárate a ser destruido - exclamo Exodus convirtiendo su arco de nuevo en una espada, apuntando con esta a su mortal enemigo, antes de ser todos tirados al suelo, victimas de los poderes de Seik, fijándose el gato negro en el akuma.

- Esto no me gusta - expreso el felino recibiendo pronta respuesta.

- Es normal que no te guste gato, porque lo que planeo es mucho peor de lo que imaginas - expreso soltando a aquel insecto antes de extender su lengua como si fuese la de un sapo y tragarse al akuma de un bocado - Si, ¡Si! - exclamo mirándose a si mismo - Puedo sentirlo, puedo sentir como vuelve mi poder - sentencio antes de ser envuelto en un miasma de oscuridad que rápidamente se extendió hacia el suelo - Jua, jua, jua, ja ja ja, jajaja, ¡JAJAJAJAJA! - se le oyó reír como un verdadero maníaco, mientras aquel pilar de tinieblas seguía su curso hacia el cielo.

Bunnix vio llegar a Queen Bee y a Roi Signe, ahora tenían todos los miraculous excepto el de la mariposa, cuando vio como un pilar de oscuridad salia de Champs de Mars hacia el cielo, viendo las nubes de tormenta descender en espiral, algo espantoso debía estar ocurriendo.

New York

En la ciudad que nunca duerme estaba empezando a amanecer, pero un hombre se encontraba de pie mirando hacia el mar, o mejor dicho al este, podía sentirlo, un mal inconmensurable estaba despertando lejos, al otro lado del Atlántico, solo quedaba rezar que los héroes de París pudiesen evitar que ese señor del fin de los tiempos pudiese acabar con su mundo.

Shanghai

La ciudad mas abierta a los extranjeros de toda china también se encontraba en calma, o mejor dicho, en la calma habitual para una ciudad de veinte millones de habitantes, sintiendo algo tres de sus habitantes, Mei Cheng, Huan Cheng y el shifu Jiao-long, descendiente de un guardián, los tres lo habían sentido, una maldad inmensa había despertado al oeste, sin embargo los tres sabían lo que significaba eso, mirando el venerable hacia allá mientras sus alumnos seguían con sus practicas.

- Prima, ten cuidado - dijo Mei mirando hacia el cielo, la noticia de un demonio en París se había extendido por todo el mundo, así como quienes debían enfrentarlo, mientras Huan solo esperaba que ese gato protegiese a su prima.

Tibet, Templo de los Guardianes

Los cinco grandes se encontraban meditando, cuando de pronto algo turbo su descanso, algo sumamente poderoso, oscuro y ancestral, una maldad que jamas habían sentido, ahora veían que posiblemente Ladybug habría necesitado todo el poder posible contra ese enemigo.

- Solo nos queda esperar que esa joven sea capaz de vencer, no podemos hacer nada mas excepto esperar lo mejor - expreso el maestro Li sabiendo que esa lucha resultaría extremadamente complicada para la alumna de Wang Fu, el antiguo guardián en esos momentos estaba con ellos allí, había sido traído por una mujer claramente occidental, solo quedaba rezar.

Roma, la guarida

Todos lo sintieron, una maldad inmensa manifestándose en algún lugar al oeste, incluso sin el entrenamiento de un guardián eran capaces de percibirlo, siendo incentivo suficiente para que decidiesen cooperar con Viperion, el cual calculaba le quedaba un minuto de retroceso, apagándose todas las luces de la estancia, esperando para comprobar si ocurría algún suceso poco común, cuando una luz verdosa empezó a aparecer entre los huesos, viendo como varios de ellos brillaban formando una especie de estrella de ocho puntas con un cráneo en el centro, acercándose la loba plateada y con sumo cuidado examinando toda la pared, aquello era un mecanismo macabro cuanto menos, pero debía hacer acopio de todo su valor para que triunfasen en su empresa, así que empezó a girar la carabela, escuchándose como varios engranajes se movían, abriéndose una puerta justo a su derecha, mirando todos al interior de aquel pasillo, encendiendo de nuevo cualquier fuente de luz a su disposición, pudiendo ver en aquel oscuro pasadizo, contemplando como al final descansaba un cuerpo humano tumbado sobre una especie de altar.

- Hay debe estar el corazón - dijo Pegasse cuando se empezaron a activar las tramas que protegían aquel objeto, viendo varias lenguas de fuego extenderse desde las paredes, así como cuchillas giratorias en las paredes, varios péndulos capaces de partirlos por la mitad, y un muro de lanzas que rápidamente les corto el paso para volver, dando un pequeño paso Ryuko cuando el suelo se deshizo bajo sus pies, viendo aquel foso con varias estacas al final.

- Esto sera un infierno - expreso Viperion, la ultima de sus tareas estaba enfrente de ellos.

París

Aquella oscuridad empezó a dispersarse mientras las ultimas nubes de tormenta eran tragadas por aquel ser infernal, pudiendo observar los héroes de París allí reunidos y Exodus la nueva apariencia de su enemigo, este debía medir entorno a los dos metros de alto, su piel ahora era negra como el carbón y sus ojos ámbar y serpentinos, teniendo un par de cuernos sobre esta así como una especie de perla de color negro sobre la frente, varios cabellos caían hacia atrás formando una especie de cresta, estando su cuerpo cubierto en una especie de manto, el cual no tardo en extenderse revelando ser dos enormes alas carnosas con forma de mariposa, siendo estas de un color morado con detalles en espiral de color negro, sobre su torso había una coraza de hierro con el símbolo del taoísmo en medio, siendo el yin de color ámbar y el yang de color celeste, fijándose en sobre su cintura había un par de espadas de extraño aspecto, negras como la obsidiana, fijándose en sus piernas, monstruosas como las de algún tipo de depredador.

- ¿Asustados? - cuestiono con burla Seik mirando a sus enemigos detenidamente, antes de moverse a una velocidad asombrosa y plantarse delante de Ladybug con su mano izquierda empuñando una de sus espadas, esta tenia una especie de gancho próximo a la punta, siendo la heroína cubierta por la espada de Exodus, el bastón de Chat Noir y la flauta de Rena rouge, teniendo entre los tres dificultades para contener a tan duro adversario, cuando sin previo aviso la otra espada los empujo a todos, empezando a girar aquellos filos el demonio antes de lanzarse de nuevo a la ofensiva, luchando con unas habilidades que posiblemente superaban a las de cualquier artista marcial, lanzando a los héroes por los aires, Ladybug de un golpe cruzado de su espada, Chat Noir de una patada y Rena con un golpe de sus alas, acertando Exodus un tajo en el brazo diestro de aquel monstruo, el cual se regenero en décimas, mientras tanto los héroes tuvieron que valerse de sus habilidades, pues aquel demonio había creado con sus poderes varios muros llenos de púas, Ladybug lo corto con su yoyo, Chat Noir lo salto con su bastón y Rena rouge clavo su flauta en el suelo, usándola para ralentizar su avance.

- Eso ha estado cerca - expreso la portadora del zorro viendo aquellas púas afiladas como lanzas, viendo luchar a Exodus con aquel enemigo, fijándose que la batalla resultaba bastante pareja, algo que también había visto Ladybug, pudiendo observar mejor a aquel enemigo, sus espadas resultaban ser las armas mas aterradoras que había visto en su vida, teniendo filo incluso en la guardia, viendo como la empuñadura de cada una de aquellas espadas tenia la forma de la cabeza de un dragón, antes de verlo liberar una llamarada con la espada izquierda y una descarga eléctrica con la derecha, forzando a Exodus a retroceder ante aquel ataque, agitando sus alas aquel demonio creando una corriente de aire que obligo a tener que usar sus armas los defensores de la ciudad para evitar salir volando.

- ¿Eso es todo? - cuestiono con burla Seik antes de lanzar una descarga con su arma, rodando por el suelo para evitar ser electrocutados, fijándose Ladybug en los daños causados en el suelo por aquel ataque, el firme estaba candente, como si fuese lava.

- Por supuesto que no Seik - contesto Exodus sosteniendo la Ventisca de Jottunhein en la mano diestra con fuerza, antes de extender hacia el frente y crear una galerna de aire frio, exhalando una llamarada el demonio hacia el frente para neutralizar el ataque, corriendo los héroes para cubrir los flancos de su enemigo antes de extender la catarina su yoyo y amarrar su muñeca derecha, viendo como una descarga eléctrica salia de esta recorriendo el yoyo, recogiendo su arma para evitar ser electrocutada, mientras Chat Noir saltaba con el fin de golpear a aquel demonio, extendiendo sus alas y volando para evitar aquel ataque, disparando llamas y relámpagos sobre el felino, girando su bastón todo lo rápido que pudo antes de ver como el ataque de Exodus neutralizaba las llamas.

- Es rápido - expreso Ladybug viendo como aquel demonio volaba a sobre ellos, poniéndose los héroes espalda con espalda, mientras Exodus transformaba su espada de nuevo en arco, empezando a disparar sobre aquel enemigo.

- Patético - comento antes de batir sus alas con fuerza, creando una onda de choque empujando a Exodus haciéndolo rodar por el suelo antes de disparar varios rayos contra los héroes, obligando los a dispersarse, solo quedaba esperar que llegasen refuerzos.

Mientras todo eso pasaba Le Pon observaba a los jóvenes allí reunidos, así como recordaba como hacia unos momentos el amok que había usado para crear a Fenghuan se había soltado del arma de su marido, todos habían vuelto a transformarse, siendo Canis quien hablo.

- No creo que haga falta decir que Ladybug y Chat Noir necesitaran toda la ayuda posible - expreso el perro mirando a los jóvenes allí reunidos, siendo Bunnix quien contesto.

- Aunque vayamos todos eso no supondrá ninguna diferencia - expreso, aunque no le gustase la idea de dejarlos solos, sabia que serian mas un estorbo que una ayuda.

- Si tienes miedo puedes quedarte aquí protegiendo los miraculous - contesto Queen Bee endureciendo la mirada la coneja blanca mirándose ambas de forma retadora, interviniendo Le Paon.

- Lo que ella quiere decir es que cuantos mas seamos mas dificultad tendrá Ladybug para coordinarnos - expreso la mujer de cabellos rubios añadiendo el señor Agreste.

- Yo no lo veo así cariño - expreso Gabriel mirando a todos los héroes - Después de Chat Noir soy quien mejor conoce como piensa Ladybug - expreso cruzándose la coneja de brazos imitándola la reina abeja, mientras los demás esperaban escuchar que tenia que añadir - Analiza la situación, estudia a su enemigo, para vencerlo luego con un único ataque decisivo, para que pueda descubrir algún punto débil en ese demonio necesitara todo el tiempo y toda la información que podamos brindarle - explico mirándose todos, lanzarse contra aquel enemigo era una mala idea, pero si querían ganar no tenían muchas opciones, hablando el perro.

- Odio admitirlo, pero tiene razón - expreso Canis mirando a los jóvenes así como a los otros dos adultos - Nuestro enemigo es sumamente poderoso, la única oportunidad es que Viperion y los otros tengan éxito y destruyan el corazón, nosotros solo podemos ganar tiempo - explico antes de intentar moverse, sintiendo un gran dolor recorrer su cuerpo, había llegado a su limite - Carapace, nosotros nos quedaremos junto a Le Paon protegiendo los miraculous, en nuestro estado seriamos mas un estorbo que una ayuda - expuso yendo Roi signe había la batalla sin pensarlo, siguiéndolo Queen Bee y Bunnix, quedando solo los adultos y Carapace, viendo como el cuervo se disponía a ir a la lucha, deteniendo la portadora del pavo real su avance.

- Cuando esto acabe tenemos una conversación pendiente sobre la educación de Adrien, así que mas te vale vivir - le comento a su marido viéndolo irse, solo quedaba esperar que sus poderes de predicción pudiesen ser útiles en tan difícil batalla, manteniéndose Canis en todo momento alerta, quien sabe lo que podría pasar, viendo como varios meteoros caían por toda la ciudad.

Momentos antes

Rena rouge se encontraba aterrada, nunca en su vida había enfrentado algo así, podría haber luchado contra Akuma, pero todos ellos seguían siendo humanos, a excepción de Squirrelnoid por supuesto, pero esto, un demonio estaba en otro nivel, viéndolo volar hacia el cielo, mientras usaba sus poderes para arrancar trozos de roca y tierra, prendiéndolos en fuego para lanzarlos en todas direcciones, viendo los héroes horrorizados aquellos, mientras Ladybug intentaba calmarse, analizar a este enemigo, sabia que podía manipular el fuego, el rayo, la tierra y el aire, así como drenar la energía vital de cualquier ser vivo cercano, para usar sus poderes necesitaba usar su propia energía, recordando los nubarrones de tormenta que habían estado cubriendo la ciudad, toda esa energía ahora estaba dentro de aquel enemigo, podría mantenerse usando su poder horas, también se había fijado que liberaba su poder de fuego por su espada izquierda y los rayos por la derecha, posiblemente los cristales debían estar en las espadas, así mismo los de la tierra y el aire debían estar en alguna parte de su armadura, quizás el símbolo taoista de esta.

- Héroes de París hasta ahora habéis demostrado tener suerte, pero se acabo el jugar, ha llegado la hora de vuestra extinción - sentencio cruzando sus espadas lanzando un haz de pura energía, lanzando-los sobre nuestros héroes, alcanzándolos de llenos creándose una gran cantidad de humo.

CONTINUARA

Y mi maldad no conoce limites, después de todo hay que dejar a los lectores con ganas de mas, espero os este gustando esta historia, porque estamos cerca de su final, muchas gracias a todos y hasta luego pecadores.