Capítulo 17

"Volviendo al Pasado"

Mientras el resto de las chicas esperaba a Pinkie para tomar la poción de Zecora, Big Mac y su esposa Sugar Belle estaban abrazándose y tratando de calmar los nervios de esta última.

- Cielo cálmate, estoy bien. - Big Mac daba suaves golpes en la espalda de Sugar Belle quién lloraba a todo pulmón tras el término de la batalla.

- ¿Por qué pasó esto Big Mac? ¿Qué hicimos para merecer esto?

- Si lo supiera amor, te lo diría. Lo único que se, es que esta es la peor catástrofe que sacudió a nuestra amada tierra.

- ¿Qué será de nuestro bebé?

Big no supo que contestar esta vez, solo cerró los ojos y le dió un gran beso a Sugar Belle.

En las afueras del Castillo, Trixie estaba entre los voluntarios para limpiar las ruinas de los cadáveres Skaven, así como muchos de los dragones, búfalos y los ponis de Appleloosa. Mientras Trixie apilaba una docena de putrefactos cadáveres enemigos, pudo ver su carro alegórico, rápidamente dejó los cadáveres en una carreta y corrió a recuperarlo. Al abrirlo descubrió muy sorprendida a una potrilla, estaba muy lastimada, tenía marcas de látigo por todo su rostro y cuerpo, sus patas estaban quebradas y estaba débil, apenas y podía respirar.

- ¿Quién eres pequeña?

- Me... llamo... Twinkle Snow

- Tranquila, voy a llevarte con un doctor.

Trixie usó su magia para sacarla de ahí y pudo ver que esta pequeña e inocente niña fue una víctima más de la locura y la diabólica maquinación Skaven, la potrilla tenía una docena de enormes jeringuillas clavadas en la columna que estaban inyectándole una especie de líquido verdoso, el mismo que impulsaba a la Abominación del Pozo Infernal que atacó Ponyville.

Asustada y confundida, Trixie comenzó a correr hacia el castillo, llevando a la potrilla con ella. Al llegar a las calles de Ponyville, Trixie comenzó a pedir auxilio y rápidamente Octavia y Vinyl respondieron a su llamado.

- !La encontré en mi carro alegórico! ¡Llévenla a la enfermería!

- !Descuida! - La tranquilizó Octavia, mientras Vinyl tomaba a la pequeña y se la llevaba con ella - Te prometo que los doctores harán todo lo que esté a su alcance para que sobreviva. Pero no te mentiré Trixie, no creo que lo logre.

Tras decir esto se fue tras su amiga, hacia el castillo dejando a Trixie de nuevo en medio del terreno sembrado de muchos más cadáveres de hombres rata, estaba exhausta, tres días de guerra ya la estaban sacando de juicio, había visto todo tipo de horrores que ningún poni debería ver en su vida, había participado ya en una batalla en la que la crueldad y el odio eran inenarrables. Sin darse tiempo para pensar, Trixie salió corriendo de Ponyville, hacia Sweet Apple Acres, quería estar sola.

Al llegar, pudo apreciar lo que quedaba del granero de la familia Apple que estaba ardiendo en llamas de color verde (obra de un lanzallamas de Disformidad), los campos de cultivo estaban destruidos, los animales yacían devorados en el suelo y los árboles estaban marchitos, envenenados por la Piedra Bruja. La destrucción era terrible y Trixie no pudo contenerse más. Derramando intensas lágrimas de rabia, tristeza u horror, la unicornio rompió a llorar, estaba harta de tanta muerte, tanta violencia, tanta crueldad y tanto odio. Si tan solo tuviera el poder mágico para terminar con esta locura, poder traer la paz de nuevo a Equestria y volver a ser la ilusionista que siempre había sido.

- Quiero que esta guerra termine de una vez, ya no puedo seguir así ni un día más. Si tuviera el poder para acabar esta locura de una vez, la paz volvería.

- Yo puedo darte ese poder.

Trixie se dió la vuelta y pudo ver a Starlight salir de entre un grupo de árboles muertos, tenía la armadura con la que inició la batalla, pero de alguna forma estaba mutada, tenía un cráneo en su pechera, sus hombreras tenían pinchos y en su lomo se izaba un círculo metálico con ocho picos y en cada uno de ellos estaba el cráneo de un Skaven o un poni, estaba llena de sangre y parecía no importarle nada en lo absoluto, sus ojos extrañamente se había vuelto de color naranja y su pelaje parecía estar volviéndose más oscuro.

- ¿Starlight? ¿Eres tú? - Le pregunto Trixie, muy asustada

- Soy yo, tu primera y verdadera amiga Trixie, ¿por qué dices eso? - Le preguntó Starlight mientras le dedicaba una tétrica sonrisa que evidenciaba más extraños cambios en la apariencia de Starlight, al demostrar que en su boca ya no había dientes, en su lugar había afilados colmillos y su cuerno estaba torcido y afilado. Trixie comenzó a retroceder lentamente, esa "cosa" no era su amiga.

- Starlight, ¿qué te pasa?. Esta no eres tú.

- ¿Qué me pasa? ¡¿Qué me pasa?! - Starlight había empezado a gritar de forma frenética - ¡No me pasa nada solo he abierto los ojos!

- ¿De qué hablas? ¡No entiendo de que rayos hablas!

- Ellos me abrieron los ojos, me hicieron ver la realidad de lo que somos, solo una estúpida raza de miles que se encuentran desperdigadas por el espacio, una raza que bajo su dirección podría dominar a los más débiles. Los Dioses del Caos nos han dado la oportunidad de ser superiores Trixie, podemos ocupar el lugar que nos corresponde en su Sagrado Reino.

- ¿Quién eres Starlight? No eres la poni que conocí en el spa.

- Tienes razón, ya no soy esa unicornio que conociste. Yo soy la Elegida de los Dioses Oscuros.

Trixie comenzó a correr, pero de repente sus patas se detuvieron en seco, no podía moverse pero si sentir un torrente de magia que la tenía inmovilizada y que la lanzó contra uno de los árboles, partiéndolo en dos.

Golpeada y adolorida, la pobre unicornio trató de razonar con su corrompida amiga, quién usando más magia del Caos, hizo retorcer el tronco del árbol que envolvió a Trixie como una serpiente.

- ¿Por qué Starlight? ¿Por que nos estás traicionando?

- Trixie, no lo entiendes ¿verdad? No estoy traicionando a Equestria, la voy a salvar.

- Starlight ¡Agh! - Las ramas empezaron a apretar con más fuerza - Te están usando... te traicionarán.

- Lo dices por que no estás bendecida, pero como muestra de mi amistad Trixie, te daré un regalo.

Starlight extendió su casco e hizo aparecer un collar, idéntico al amuleto del Alicornio solo que este tenía las forma de un cuervo y era de color azul marino, con una enorme joya en el centro del mismo color, pero tenía un defecto, la zona que cubría el cuello estaba lleno de pinchos.

- ¡Starlight! ¿Que haces?

- Shhh - Starlight cubrió la boca de su amiga con una rama mientras se acercaba a ella con el collar levitando amenazadoramente cerca de su cuello - No debes temer Trixie, convertiré tu deseo en una realidad. Mi señor de la Transformación y la Magia, te convertirán en la unicornio más poderosa de Equestria, más poderosa que todas las Alicornios del Reino.

Sin poder defenderse, Trixie veía aterrorizada como Starlight ponía el collar en su cuello, al instante en que este tocó la piel se cerró como si se tratase de una pinza, clavándole los pinchos en la carne y en el hueso, causándole un dolor atroz e intenso, mientras la energía del Dios Tzeentch envenenaba la mente de su nueva Campeona.

A unos pocos kilómetros de ahí, Pinkie se unió al resto de sus amigas en la habitación de Twilight que aún estaba inconsciente pero afortunadamente sus heridas estaban casi curadas. Zecora las alineó y les dió a cada una de ellas un poco de poción para volver a ver, el inicio del ataque de los Skavens sobre Ponyville.

- ¿Seguras que quieren hacer esto? - Les preguntó Celestia a las amigas antes de que tomaran la poción.

- Claro que no, pero queremos saber como ocurrió todo. - Le explicó Fluttershy.

- ¿Y dónde está Starlight?, creí que quería estar aquí. - Preguntó Rainbow.

- No la he visto desde que llegaron los refuerzos, debe estar buscando a nuestros amigos. - Le explicó Rarity.

Applejack seguía mirando su vaso lleno de líquido blanco, estaba nerviosa pero quería empezar de empezar de inmediato, por lo que pidió a sus amigas dejarse de improperios y tomar la poción de una buena vez.

- Para salir de la visión, solo pidánlo para volver a nuestra dimensión. - Les recordó Zecora.

Las chicas se miraron y asintieron con sus miradas, elevaron los vasos y brindaron.

- ¡Por nuestra Amistad! - Y bebieron la poción.

Al principio no pasó nada, pero unos segundos después los ojos de todas se tornaron de blanco y volvieron atrás, al día en que Ponyville fue atacado por el enemigo.

Parecía ser un día perfecto, las nevadas se habían tornado en suaves ventiscas que dejaban caer ligeros copos de nieve, los potrillos jugaban en la nieve mientras que el resto de los ponis se reunían en la plaza para repartir las pocas provisiones que quedaban en los almacenes y pasar lista ante la Alcaldesa para llevar el conteo de la población. Las chicas solo podían pensar en como este bello día se convertiría en el sangriento campo de batalla que ellas pisaron al volver de Trottingham. Pero eso era lo que menos importaba ahora, solo querían saber como los Skavens atacaron su hogar.

Las horas pasaron y entonces comenzaron a aparecer las señales de un ataque inminente, como vapores de color verde emanando esta vez desde el bosque Everfree, docenas de ratas apareciendo del mismo bosque y sonidos extraños proveniendo de ahí. Los ponis empezaban a mostrarse nerviosos, sabían que estaban en peligro pero no podían percibir la amenaza que estaba a apunto de atacar y de la nada, una lluvia de proyectiles llenos de enfermedad y plaga comenzaron a caer sobre el indefenso pueblo. Los ponis corrían asustados en dirección a la alcaldía o al castillo, Rainbow y el resto, se dispersaron para poder apreciar mejor los acontecimientos.

Fluttershy se dirigió hacia su cabaña, horrorizada vio como un grupo de Skavens armados con lanzas y espadas destrozaban su hogar y mataban a sus amigos animales, pero su oso estaba peleando, tenía a un esclavo ensartado en su mandíbula y a su vez propinaba un zarpazo contra unos Guerreros del Clan destrozándolos con todo y armaduras, pero el animal estaba a punto de conocer a los miembros más terribles del Clan Moulder: Un Señor de las Bestias.

En el Viejo Mundo, estos Skavens eran los encargados de capturar a las criaturas más peligrosas del mundo antes de someterlas a terribles experimentos, también eran los responsables de entrenar a las bestias que salían del Pozo Infernal para que sirvieran en la guerra al Consejo de los Trece, si estos violentos Skavens eran capaces de cazar a un Troll o incluso un Dragón, derribar a un oso no era ningún problema.

El infame domador se acercó al animal blandiendo un enorme látigo lleno de puás que tenían pedazos de Piedra Bruja en sus puntas y le soltó un golpe, una línea de sangre apareció en la piel del oso, después una más, una nueva y así sucesivamente, después de cuatro minutos de latigazos, el oso cayó, lleno de cortadas impregnadas con energía corrupta de la Piedra Bruja. Una docena de andrajosos esclavos trepó sobre el y se dispusieron a acuchillarlo, cuándo se escuchó un nuevo latigazo y los esclavos cayeron muertos con la garganta rajada.

- ¡Imbéciles! ¿Qué creen que hacen?

- Matarlo s-señor.

- ¡No! Lo quiero vivo. Llévenlo al Pozo Infernal, me encargaré de él personalmente.

Sin atreverse a contradecirlo, los esclavos obedecieron y pusieron al animal en una jaula oxidada y se lo llevaron a la espesura del bosque, mientras Fluttershy veía desconsalada todas estas trágicas escenas, incapaz de hacer algo por que solo eran recuerdos del pasado.

- ¡Deseo volver! - Gritó la pobre pegaso y desapareció.

En otra parte de Ponyville, Pinkie Pie estaba buscando a los señores Cake que estaban sellando su pastelería con tablas mientras sus hijos ya unos adolescentes ayudaban a sus padres, pero fue inútil, mientras los Cake trataban de proteger su hogar un proyectil de energía verde impactó en la pastelería destruyéndola y matando a los que estaban dentro.

- Deseo volver - dijo Pinkie mientras veía como su hogar en Ponyville era consumido por el fuego junto a sus amigos y su amada mascota.

En las afueras de Ponyville, Applejack corría tan rápido como pudo hasta llegar a su hogar, ahí fue testigo de la valentía y fuerza de su hermano mayor, quién armado con solo sus cascos, estaba combatiendo a docenas de esclavos Skaven, pateando y golpeando tan rápido y fuerte que los hombres rata muertos eran varias decenas. Incluso la mascota de Applejack "Winona" estaba tratando de proteger la granja frente a la horda Skaven, a pesar de ser un perro un poco viejo, su voluntad seguía siendo joven y fuerte, "Winona" se la pasaba mordiendo los tobillos y las colas de los Hombres Rata pero mientras la valiente mascota defendía a su amo de una Alimaña, una rata del tamaño de un lobo entró en la refriega y se abalanzó sobre "Winona". Ambos animales se lanzaban feroces mordidas que dejaban terribles heridas, pero la suerte de "Winona" se había acabado cuándo la rata le mordió el cuello y lo quebró.

En ese momento, Big se dió cuenta de que no podría salvar la granja y rápidamente entró en la casa, tomó a Sugar Belle y comenzó a correr hacia Ponyville con el ejército Skaven pisándole los talones.

Destrozada por ver como los Skavens quemaban su granja y destazaban el cadáver de "Winona" junto al resto de los animales de su granja, Applejack se internó entre los manzanos, quería cerciorarse de que el único legado de sus padres pasara inadvertido, pero al llegar al lugar, quedó muy en claro que no era así. Un equipo de Lanzallamas de Disformidad estaba arrasando con todos los árboles y el árbol que marcaba la unión entre Pear Butter y Bright Mac, era ahora una gigantesca antorcha de color verde.

Applejack sintió una furia desbocada recorriendo su cuerpo, solo quería vengarse, sintió una extraña sensación de matar y de derramar sangre Skaven, los haría pagar cada uno de sus insultos contra la familia Apple.

- Deseo volver - dijo la poni campirana, envuelta en lágrimas de rabia y venganza.

En otra parte, Rainbow solo podía ver como los civiles huían, presas del pánico de un enemigo desconocido y desde la línea de árboles que separan al pueblo del Bosque, una lluvia de balas de mosquetes Jezzail fue lanzada contra los civiles y muchos cayeron muertos o heridos. Rainbow extendió sus alas y se elevó sobre la Alcaldía y pudo ver una masa de miles de Skavens que llevaban los uniformes del Clan Moulder, avanzaban tocando tambores de guerra y lanzando chillidos horribles, al salir de la línea de árboles, cargaron contra los indefensos ciudadanos de Ponyville y comenzaron a asesinar cruelmente a cualquiera que quedara a su merced, pero en ese momento, las puertas del Castillo se abrieron y los soldados de la Guardia del Crepúsculo salieron en tropel con escudos y armas en alto. Sin vacilar, ni mostrar miedo ni debilidad los ponis cargaron contra los Skavens y comenzó una feroz batalla. Al frente de las tropas estaba el capitán Golden Bow, así como Spike y Trixie, ambos se unieron a la lucha para asegurar una zona mientras las defensas del castillo se preparaban para resisitir y también para que tantos civiles como pudiesen, entraran en él.

Rainbow contemplaba la batalla desde el aire, podía ver como las tropas se enfrentaban a estas desorganizadas pero letales unidades de Guerreros salvajes que peleaban sucio y sin honor, se alzaban y caían héroes y el antaño hermoso pueblo se convirtió en un matadero.

Rarity estaba en medio del caos de la batalla buscando a Spike, quién estaba luchando contra varios Guerreros del Clan, a pesar de no ser un soldado, Spike estaba protegido por una poderosa armadura hecha de cristal reforzada con magia, por ello era casi impenetrable y docenas de estocadas que pudieron haberlo matado, simplemente no conseguían atravesar su blindaje pero fue ahí cuándo Rarity comprendió las palabras de Twilight sobre la muerte de Spike. Desde el Bosque, una docena de brutales animales surgió, eran ratas pero mucho más grandes, medían por lo menos tres o cuatro metros de alto, algunas tenían mutaciones asquerosas, otras Piedra Bruja clavada en sus cuerpos y unas pocas llevaban armas atadas a los muñones, tales como mazas, garras y martillos enormes, estas eran Ratas Ogro, una de las mejores creaciones del Clan Moulder.

Estas monstruosidades de carne deforme y alterada a través de los más sádicos experimentos y el uso de la magia más nefasta, fueron lanzadas a la batalla por tres Señores de las Bestias que llevaban enormes látigos. Como si se tratasen de gorilas enfurecidos, las Ratas Ogro entraron en tropel y barrieron a las tropas de la Guardia del Crepúsculo que trataban de detenerlas, usando sus enormes brazos o las armas de sus muñones, estas bestias aplastaban tanto a ponis como Skavens en un frenesí sin control por la sangre y la carne fresca.

Una de estas gigantescas moles centró su atención en Spike debido al brillo de su armadura, lanzando un potente rugido, la bestia comenzò a correr en direcciòn a èl, destroando tanto a ponis como Skavens que trataban de detenerlo. Spike se volteò y pudo ver como la Rata Ogro corrìa hacia èl, el pequeño dragòn tratò de enfrentarla, pero la criatura le propinò un golpe tan fuerte que lo levantò del suelo y Spike terminò por estrellarse contra un piedra. La criatura se le acercò y lo levantò a la altura de su deformado rostro.

El animal le rugiò y comezò a observarlo de manera curiosa a la vez que la Rata Ogro empezababa a apretarlo con màs fuerza, Spike podìa sentir como sus huesos crujìan bajo la armadura, de repnete el animal comenzò a azotarlo en el suelo, una y otra vez hasta convertirlo en una masa de carne sangrante y sin forma, al final, la criatura comenzò a devorarlo bajo la mirada destrozada de Rarity, quièn habìa visto toda la sangrienta escena, incapaz de hacer algo por ayudar a su amigo.

- ¡Noooo! - Un grito desgarrador se oyò por todo Ponyville, todos los combatientes dejaron de luchar y centraron sus miradas en el Castillo de la Amistad.

Un destello de luz morada empezò a verse desde el balcòn, seguida de una figura que no era nada màs y nada menos que Twilight Sarkle quièn volò tan alto como pudo y cerrando los ojos, creò un poderoso escudo de energìa màgica, que empezò a expulsar a los Skavens, asì como sacar los cadàveres de ambos bandos, unos pocos segundos despuès, todos los Skavens que habìan tocado el escudo de Twilight estaban afuera del pueblo junto a miles de cadàveres.

- Deseo volver - Dijeron Rarity y Rainbow al unìsono, unos segundos despuès estaban de vuelta en la habitaciòn.

Al abrir los ojos, las chicas vieron a Twilight, despierta y completamente curada, era sin dudas una gran noticia quièn les diò un gran abrazo. Las amigas le respondieron el abrazo y empezaron a llorar juntas, ahora debìan recorrer un camino muy peligroso, uno del que no sabìan si todas lo terminarìan.

Celestia veìa con ojos llorosos a su màs amada estudiante quièn ahora podìa estar a su lado para librar esta terrible guerra que apenas se estaba desarrollando, serìa un camino muy duro, muchas màs vidas se perderìan, pero ella habìa prometido a sus sùbditos en que la victoria Eqestre serìa certera y total. Nada podrìa derrotar a su naciòn, ni siquiera las màs crueles y temibles maquinaciones de sus enemigos.

- Princesa -Celestia escuchò una voz en su cabeza, pero no pudo identificarla.

- Debo de estar cansada, debe ser mi imaginaciòn.

- No Celestia, no es su imaginaciòn - Le volviò a hablar la extraña voz - Le explicarè todo, se lo prometo.

Y la voz se desvaneciò, pero no pasò desapercibido, en Sweet Apple Acres, Starlight se enfureciò tanto que lanzò un torbellino de fuego contra una roca, tan potente que logrò deshacerla.

- ¿Sucede algo Starlight? - Le preguntò Trixie, quièn tenìa el amuleto de Tzeentch en su pecho.

- Si pasa algo, mi plan corre peligro.

- ¿Quièn te descubriò?

- Ese asqueroso sapo, Mazdamundi.