Capítulo 19
"La Caída del Rainbow Squad"
El Bosque Everfree se veía más aterrador de lo normal, muchos de los árboles estaban deformados con pústulas que emanaban un olor asqueroso, se veían macabros tótems hechos a base de huesos y piel de ponis, varios de los animales estaban horriblemente mutados sin contar que estaban en medio de territorio enemigo.
Luna estaba nerviosa, solo había liderado una defensa frente a los Skavens y eran claramente muy buenos en ello, pero esta ofensiva estaba siendo lanzada contra una madriguera y nadie sabía de que eran capaces estos seres con tal de defender una guarida, pero este no era momento para mostrar debilidad.
Antes de verse metidos en lo que parecía ser la escena de una pesadilla, Luna iba al mando de seis mil soldados, varias máquinas de guerra como catapultas e incluso Ember iba con ella, junto a doscientos dragones y mil ponis provenientes del Imperio Cristal como contribución de Cadence. Al principio de la marcha todo era normal pero al llegar a los límites del Bosque Everfree todo se volvió tenso. De hecho, el ejército entero se detuvo por unos minutos, pero bajo la atenta mirada de Luna, las tropas se prepararon para entrar en el bosque.
- ¡Dash! Ven aquí.
Rainbow se acercó a Luna, llevaba su armadura de capitana y cerca de ella estaba su escuadrón, en el ejército también se encontraba Applejack, Twilight, Rarity, Starlight, Trixie y Pinkie Pie, cada una liderando un pelotón.
- ¿Qué sucede princesa?
- Estamos por entrar en territorio peligroso y necesitaremos ojos en el aire.
- Entiendo princesa, ¡Rainbow Squad! ¡En formación diamante! ¡A volar!
El escuadrón despegó y se elevó por encima de las nubes, adelantándose a la fuerza de combate principal que sería advertida en caso de peligro. Luna sacó un mapa y lo puso en el suelo.
- Ember, lleva a tus dragones por este lado del bosque, vuelen alto, que no los vean venir, en cuanto vean el resplandor de mi magia, será su señal para atacar el castillo.
- De acuerdo Luna. - Ember calzó su casco y se elevó junto a sus dragones.
- Coronel Magnus.
El coronel Magnus estaba al mando de las fuerzas provenientes del Imperio de Cristal, era un poni muy robusto en comparación a aquellos que viven ahí y por ello, gozaba de una enorme fuerza, tenía un temperamento muy fuerte pero era sumamente respetado, lo que lo hacía un soldado tan respetado como temido en el Imperio, es que había servido al mismísimo Rey Sombra, aunque nunca le fue leal.
- Diga princesa.
- ¿Ve este camino? - Luna señalaba un estrecho sendero que pasaba por un pastizal, pero llegaba a la parte trasera del Castillo de las Dos Hermanas.
- Afirmativo princesa, lo veo.
- Necesitaré que lo tome y rodeé las posiciones enemigas. Una vez que llegue a la parte trasera del castillo, ataque con precaución.
- Recibido princesa. ¡Tropas! ¡En marcha!
Los soldados se formaron y empezaron a marchar a través del Bosque, perdiéndose entre la maleza. El resto del ejército se quedó en el camino principal a la espera de la señal de la princesa para entrar en el Bosque.
- ¡Adelante!
La Princesa Luna encabezaba a las tropas, a su lado estaban Twilight y sus amigas, actuando como algún tipo de escolta personal, aunque la verdadera escolta de Luna la componían al menos un centenar de ponis murciélago, que vestían armaduras de color negro con bordes dorados en ellas, la gran mayoría de ellos, estaban armados con ballestas pero también llevaban una espada para combatir en cuerpo a cuerpo.
Las tropas marcharon por más de tres horas en el bosque, pero cada vez que se internaban más en él, las señales de actividad Skaven en la zona se hacían mucho más evidentes y por ello, las tropas empezaron a tornarse nerviosas, de hecho, se la pasaban observando continuamente a los lados, las copas de los árboles y la retaguardia continuamente. No sabían que el verdadero peligro estaba debajo de ellos.
Mientras tanto, Rainbow y sus pegasos seguían sobrevolando al ejército, atentos a cualquier indicio de problemas, pero continuamente debían prestar atención a Lightning Dust que se mostraba lista para meterse en problemas innecesarios. Rainbow dejó que Sissy Flimore (quién era la nueva segunda al mando) siguiese al frente de la unidad, mientras ella se encargaba de vigilar a Lightnig.
- ¿Te pasa algo novata?
- ¿Qué dices?
- ¿Que si tienes algo?
- No, nada capitana.
- Déjame advertirte algo Dust.
- ¿Qué es Dash?
- Este escuadrón es más que un equipo de Wonderbolts, son mis amigos y todos nos cuidamos, como una familia Dust, espero que al ser parte de una de nosotros, entiendas esa filosofía.
- Sí, claro Dash.
- ¡Capitana! ¡Cuidado!
De repente, un proyectil proveniente de una Garrapulta escondida en el bosque pasó muy cerca de Rainbow, quién pudo oler la desagradable esencia de la plaga que impregnaba la roca y se estrelló contra un grupo de árboles, reduciéndolos a un montón de troncos que chorreaban pus.
- ¡Es una emboscada! ¡Avisen a la princesa Luna!
- ¡Yo me encargo capitana! - dijo Ritter, quién a pesar de su tamaño, comenzó a volar muy rápido para encontrar a las tropas y avisarles del peligro.
- ¡Los demás! ¡Elévense! ¡Cien metros!
Los pegasos obedecieron, se elevaron rápidamente y comenzaron a volar hacia las posiciones de artillería enemigas, unos pocos segundos de vuelo después, vieron un prado, ahí pudieron ver doce Garrapultas de plaga junto a una dotación de cien esclavos Skavens actuando como artilleros, vigilados por una decena de capataces.
- ¡Listo capitana! ¡Aún no estaban en el radio de alcance!
- Buen trabajo Ritter, será mejor hacer un rodeo completo.
- ¡No! ¡Debemos atacarlos!
- ¡No Lightnig! ¡No me gusta esto, es demasiado fácil!
- ¡Yo voy a hacerlo! - Sin esperar órdenes, Lightning rompió la formación y se lanzó en picada, contra las posiciones de artillería.
- ¡Maldita sea! ¡Vamos!
El escuadrón lo dudó por un momento, pero al ver a su capitana lanzarse de esa forma al ataque, los pegasos siguieron a su líder, aterrizando en medio de los Skavens, quiénes fueron barridos con facilidad. Pero de repente, docenas de trampas subterráneas se abrieron y de ellas salieron grupos enteros de Alimañas, bien armadas, blindadas y lanzando chillidos atemorizantes.
- ¡Formación en círculo cantabro ahora!
El escuadrón obedeció y puso espalda contra espalda, formando un círculo de defensa, estaban rodeados por varias ratas embutidas en gruesas armaduras que se reían burlonamente de los pegasos.
- ¡Bien hecho novata estúpida!
- ¡Harás que nos maten a todos!
- ¡Ahora no es momento para eso Thunder Gun! ¡Debemos concentrarnos para poder escapar!
- Po...po...podríamos volar hacia la Princesa Luna, todos a la vez - Sugirió Sissy, que estaba blanca de miedo.
- ¿Creen poder hacerlo chicos?
- Sí capitana, podemos hacerlo.
- Muy bien, ¡Prepárense! - El escuadrón se preparó para despegar - ¡Vámonos de aquí!
Rápidamente, los pegasos salieron disparados hacia el cielo, mientras las Alimañas seguían en sus posiciones. Rainbow se percató de que algo estaba por ocurrir.
Apenas habían pasado las copas de los árboles, cuándo se ellas aparecieron docenas de tiradores, armados con mosquetes Jezzail que abrieron fuego contra Rainbow y su escuadrón.
-¡Acción evasiva! - Los pegasos empezaron a esquivar los proyectiles enemigos, algunos como Rainbow, Lightning y Ritter no tenían problemas en esquivar las balas de los mosquetes, pero no todos eran tan ágiles. Mientras el escuadrón trataba de replegarse, Sissy recibió un impacto directo en su ala derecha.
- ¡Sissy! - Rainbow giró y descendió para evitar perder a su amiga, pero no llegó a tiempo.
Sissy se estrelló contra el suelo y apenas tuvo tiempo para recuperarse, cuándo una jauría de furiosas ratas gigantes salieron de entre la maleza y se abalanzaron sobre ella. Rainbow, solo pudo mirar como las ratas despedazaban a Sissy, mientras ella gritaba de dolor, un momento después, las ratas se la llevaron al bosque para devorarla.
En eso, un tirador escondido le disparó y dio en el ala mecánica, incapaz de usarla, Rainbow se vio obligada a descender y apenas tocó tierra, cuando otra rata gigante se lanzó sobre ella, tratando de morderle el cuello.
Rainbow empleaba todas sus fuerzas, mientras el furioso animal luchaba salvajemente, con tal de asesinarla pero rápidamente la rata recibió una poderosa patada que le quebró el cráneo y salió volando. Rainbow se levantó y vió a Thunder Gun luchando contra otras ratas gigantes.
- ¡Thunder Gun! ¡Vete y déjame aquí!
- ¡Eso jamás capitana!
- ¡Sí! - Gritó un grupo de voces y Rainbow vio al resto de su escuadrón descender y combatir contra las ratas.
Decidida, Rainbow se unió a sus compañeros en la lucha más brutal y sanguinaria de todas. Era una lucha en la que solo Rainbow quería sacar a sus amigos de ahí, ponerlos a salvo en líneas equestres y unirse al contraataque, para intentar recuperar el cuerpo de Sissy o lo que quedara de él. Casi al instante, sonó un aullido y las ratas gigantes se retiraron, dejando varias de ellas muertas.
Rainbow ordenó correr hacia el bosque, ya que Rainbow pudo ver a varias Alimañas corriendo hacia ellos. Pero una enorme llamarada de color verde, les bloqueó el paso. Estaban contra la espada y la pared. Por la parte delantera, estaban las Alimañas y a la espalda, los equipos de lanzallamas de Disformidad. Volar tampoco era una opción ya que había tiradores, esperando el momento oportuno para llenar de agujeros al primer pegaso que alzará el vuelo. Estaban atrapados.
- Muchachos, lo lamento, no pude sacarlos de aquí.
- No se disculpe capitana.
- Así es - Le dijo Cloud Storm - Fue todo un honor servir con usted.
- Desearía haber comido unos pocos muffins más antes de morir. Pero, parece que ya no será así. - Le dijo Ritter Shaw.
- Son el mejor escuadrón de toda Equestria chicos. Será un honor morir a su lado.
- Yo lamento todo esto y lo que está por pasar.
- Te disculparás en la otra vida novata.
- No, no lo haré.
Todos voltearon a ver a Lightning Dust muy extrañados.
- ¿Que quieres decir con esto Dust?
- ¡Que está con nosotros!
Rainbow miró hacia arriba y vio a Queek, el Coleccionista de Cabezas, sonriendo de manera desquiciada y loca ante Rainbow, el Señor de la Guerra descendió del árbol y aterrizó con agilidad en el suelo. Queek alzó la cabeza para ver la expresión en el rostro de Rainbow, quién lo miraba con un odio antinatural en sus ojos, ya que aún tenía el cráneo de Glitter clavado en su casco, aunque el resto de sus trofeos ya no estaban.
- ¡Maldito seas monstruo!
- ¡No capitana espere! - Ritter sujetó a Rainbow ya que había intentado lanzarse contra Queek, desbocada por la rabia.
- ¡¿Por qué haces esto novata?!
- Llevo solo unos días aquí y siempre supe que eras la más estúpida de todos, ¡lo hago para vengarme de ella! - gritó Lightning, señalando a Rainbow Dash.
Rainbow no se impresionó ante esa acusación, después de todo, ella era la responsable de la expulsión de Lightning de la academia e interrumpido su sueño de convertirse en Wonderbolt.
- ¿Haces esto por lo ocurrido hace años?, debí saber que nunca le serías leal al Escuadrón, pero jamás pude imaginar que nos entregarías al enemigo, que bajo has caído Dust.
- ¿Caer bajo?, tu siempre has sido muy superficial y una crédula Dash, esos tontos sentimientos han sido la causa de tu perdición, junto a tu escuadrón.
- Me das lástima Dust, si no hubieras sido arrogante y presumida, habrías sido una Wonderbolt, pero tu sed de éxito te llevo a traicionar a tu nación. Eres una vergüenza para toda Equestria.
Humillada, Dust rugió de ira, sacó su espada y se lanzó contra Rainbow, pero un grupo de Alimañas armadas con alabardas le cerraron el paso.
- ¡Ese no es el acuerdo tonta! - Le gritó Queek, mostrando sus afilados colmillos de rata - ¡Yo mato a tu rival y tú nos dirás todo sobre Cloudsdale! ¡Ese es el acuerdo!
Rainbow abrió los ojos y su mirada mostró miedo. Después de todo, su familia estaba en Cloudsdale y solo los pegasos conocían las debilidades de todas las ciudades flotantes. Debía de hacer algo o las pocas zonas inaccesibles a los Skavens serían invadidas.
- Tu pago traidora - Queek le arrojó a Lightning una pequeña bolsa, con cincuenta monedas de oro.
- Eso es lo que valen nuestras vidas Lightning, ¿Cincuenta monedas?
- Ya no importa Dash, tu morirás ahora y yo viviré en el nuevo mundo que los Skavens van a construir.
- Mátenlos.
La Guardia Carmesí se lanzó a la carga y el Rainbow Squad los recibió con su acero. Pero ningún Skaven fue capaz de herir a alguno, estos pegasos eran rápidos y se cercioraban que cada estocada fuese letal contra ellos. Tras unos minutos, había al menos trece Alimañas muertas y una decena estaban heridos, Queek levantó su garra izquierda y sus tropas retrocedieron. Su guardia personal la componían más de quinientos guerreros de élite, podía permitirse muchas más pérdidas, pero aún faltaba pelear contra el grueso de las fuerzas equestres y necesitaba a todos los guerreros posibles.
- Veo que debo enseñarle más trucos a mis guerreros, yo me haré cargo ahora.
La Guardia Carmesí alzó las armas al aire mientras lanzaban gritos frenéticos al aire, estaban ansiosos de ver a su Señor luchar, volver a ver el talento de Queek para matar a sus enemigos sería una gran motivación para estas Alimañas, deseosas de convertirse algún día en Señores de la Guerra.
- Chicos, escúchenme - Rainbow se colocó frente a sus pegasos - Déjenme esto a mí.
- Pero capitana, el mató a Glitter, debemos vengarla.
- Esa será mi responsabilidad. No intervengan, es una orden.
Los pegasos asintieron, pero no enfundaron las espadas, solo se quedaron de pie para ver el duelo que estaba por ocurrir.
Rainbow alzó su escudo en alto y sin vacilar, se puso en posición de combate mientras Queek empuñaba su temible maza, la "Degolladora de Enanos" en su garra izquierda y una espada serrada en la garra derecha y se dispuso para combatir contra la pegaso. Ambos contendientes no dejaban de verse y en un parpadeo, Queek dió un gran salto y lanzó un mortal golpe con la maza, pero los rápidos reflejos de Rainbow hicieron que esquivara a tiempo el ataque de Queek, a su vez, Rainbow lanzó una potente patada en el pecho de Queek que pudo haberle destrozado los huesos, pero su Armadura de Disformidad que estaba llena de runas malignas lo protegió, el único daño fue una pequeña abolladura en la pechera.
- ¿Eso es todo?
Furiosa, Rainbow comenzó a lanzar estocadas a diestro y siniestro contra Queek, quién las bloqueaba fácilmente y el lanzaba golpes con su terrible maza, mordidas y varias artimañas sucias. Durante un par de minutos, ambos guerreros demostraron sus grandiosas habilidades de batalla pero por desgracia, la superioridad de Queek se hizo evidente.
Poco a poco, la fuerza de Rainbow empezó a abandonarla por el peso de su armadura y los enfrentamientos anteriores, mientras que Queek estaba fresco, las runas no sólo lo protegían, sino que le brindaban resistencia, fuerza y agilidad sobrenaturales, por ello no importaba cuánto tiempo luchara Queek, el no se desgastaría tan fácil, además el era un gran veterano de múltiples batallas contra enanos y pieles verdes en el Viejo Mundo. Cuándo Rainbow Rápidamente y apenas con tiempo para reaccionar, Queek asestó un certero golpe con su maza en el escudo de Rainbow. El golpe fue tan poderoso que la maza destrozó el escudo de metal y lo rompió en múltiples pedazos, como si si tratase de vidrio. Un dolor atroz se extendió por la pata izquierda de Rainbow y pudo ver que la tenía quebrada.
- ¡Ríndete y prometo matarte sin dolor!
- ¡Jamás voy a hacerlo!
- ¡Debí sospecharlo! - Rápidamente Queek le lanzó tierra a los ojos.
- ¡Ahh! ¡Maldito sinvergüenza!
Mientras Rainbow estaba cegada, Queek atacó de nuevo, con toda la intención de matarla y añadir de una buena vez su cabeza a sus trofeos, pero antes de decapitarla con la Degolladora, Thunder Gun, Cloud Storm y Ritter Shaw atacaron al tramposo Skaven.
- ¡No! - Gritó Rainbow.
Queek era un hábil y poderoso guerrero y si Rainbow apenas pudo darle pelea, los otros pegasos no serían oponentes capaces de derrotarlo. Queek esquivó fácilmente los ataques, Cloud intentó atravesarlo con su espada, Ritter trató de embestirlo y Cloud se lanzó de frente contra él, pero todos fallaron. Ritter atacó con ferocidad y fuerza bruta tras fallar en su embestida, pero Queek le dió un golpe certero con su cola en los ojos, tras aturdirlo, Queek subió a su lomo y empezó a apuñalarlo sin piedad hasta matarlo, después centró su atención en Cloud Storm y usando su maza, le propinó un golpe tan fuerte que le arrancó la cabeza (La Degolladora de Enanos, era un arma mágica, capaz de atravesar la más dura de las armaduras, por un lado era un hacha y por el otro era un pico muy afilado, así que romper huesos no era difícil), pero antes de reírse de su nueva baja, Thunder Gun lo embistió con tanta fuerza, enfurecido por las brutales muertes de sus camaradas, que Queek salió disparado contra un árbol, destrozando el tronco con el impacto.
Al incorporarse, estaba furioso y centró su total atención en Thunder Gun, Queek atacó, pero Rainbow Dash estaba lista para continuar la pelea y vengar a sus valerosos amigos. Ambos pegasos empezaron a darle una dura pelea al Coleccionista de Cabezas, que empezó mostrarse nervioso cuándo uno de los ataques de Rainbow, logró destrozarle una de sus runas de protección con su espada. Parecía que Rainbow vengaría a sus amigos después de todo, pero entonces Lightning Dust golpeó a Rainbow en la cabeza con su casco y la aturdió. Queek no desaprovechó esa oportunidad y atacó cruelmente a Thunder Gun, con una ferocidad casi suicida, Thunder trató de bloquear lo mejor que pudo los veloces ataques de Queek, pero de igual forma, ya estaba muy cansado y solo era cuestión de tiempo antes de caer exhausto. Conociendo esa ventaja, el Coleccionista de Cabezas, comenzó a lanzar una serie de golpes con sus armas formando círculos en el aire, Thunder siguió a la defensiva, bloqueando los ataques de Queek con su espada, hasta que esta se quebró tras un demoledor golpe de la maza del Skaven, al fin lo tenía a su merced.
- Eres un gran oponente, muy pocos guerreros han tenido la habilidad marcial para darme tanta pelea como tú.
- ¿Quieres que me sienta honrado por eso?
- Claro que no. - Apenas terminó de decirle eso y lo apuñaló en el estómago con su espada, Thunder cayó al suelo. - Debería honrarte saber que estarás entre mis trofeos.
- Dé...déjalo en paz.
- No Capitana, no se meta en esto.
Queek volteó y vió a Rainbow que estaba tratando de incorporarse nuevamente, pero un par de Alimañas la sujetaron con látigos. Decidido a hacerla sufrir, el Coleccionista tomó a Thunder por la melena, lo puso en el suelo, levantó la maza en el aire y descargó el pico de la "Degolladora de Enanos" sobre la cabeza de Thunder, con tanta fuerza que atravesó por completo su cráneo.
- ¡Noooooo! ¡Maldito asesino!
- ¡Aún no termino capitana!
Queek sacó el pico de la cabeza de Thunder, cuyo cadáver aún estaba temblando y usando el otro extremo de su maza, decapitó el cadáver de Thunder Gun, Queek comenzó a observar su nuevo y repugnante trofeo, frente a una Rainbow Dash devastada por la pérdida de todo su escuadrón.
- ¡Voy a matarte!
- Pero no pudiste, tuviste la oportunidad de acabar conmigo tonta y ¿que hiciste?, yo te lo diré, nada. Ahora, voy a matarte.
Queek amarró la cabeza de su víctima a su cinturón, tomó su espada, que estaba en el suelo tras apuñalar a Thunder y se acercó a Rainbow lentamente, mientras sus Alimañas la sujetaban fuertemente. El Coleccionista formó una tijera alrededor de su cuello y se dispuso a rematarla de una buena vez, frente a la satisfactoria mirada de Lightning Dust.
- ¡No te atrevas! - Rugió una voz detrás de ella.
- ¡Maldición Ikit!
Rainbow asomó la vista detrás de su hombro y pudo ver a otro Skaven, tenía una armadura más voluminosa que la de Queek, llevaba una enorme máscara de metal sobre su rostro, su brazo derecho era metálico y llevaba un báculo que emanaba rayos de energía de color verde, era sin lugar a dudas, amenazante.
- No la mates, la necesito.
- ¡No me interesa Ikit! ¡Después estudiarás su cadáver! - Queek se preparó para cerrar la tijera en torno al cuello de Rainbow cuándo recibió un rayo, que lo electrocutó y tiró al suelo.
- ¡Maldito degenerado!
- Te dije que la necesito con vida, esta pegaso irradia una enorme cantidad de porder mágico. Quiero saber de dónde proviene y cómo extraerlo de ella. - Le dijo Ikit, sujetando la mano derecha de Queek con su garra mecánica mientras se la estrujaba.
- ¡Ya...entendí...suéltame!
- ¿Ves como todo se soluciona mejor con las palabras? ¡Prepárate para la verdadera batalla!
Queek se acomodó los huesos de su mano y tomó su espada, estaba furioso, pero saciaría su ira con sangre equestre.
- ¡Vámonos!
La Guardia Carmesí se formó y siguió a su líder a través de la vegetación.
- Ustedes vendrán conmigo. - Le dijo Ikit a una malherida Rainbow Dash y a Lightning Dust, quién estaba a punto de despegar.
- Yo no lo haré. El trato era matar a Rainbow Dash, no hacerla prisionera, así que el acuerdo se rompe, rata.
- Muy bien - Ikit se acercó lentamente a Lightning, quién se encogió un poco debido al miedo - Entonces, eres nuestra enemiga.
Ikit levantó su brazo y desde el bosque salió otro Regimiento de Alimañas, pero estas tenían el pelaje blanco y sus ojos eran de color rojo, estas Alimañas rodearon a Lightning y después se lanzaron contra ella. Lightning apenas iba a responder cuando Ikit le lanzó un poderoso hechizo que la inmovilizó, mientras las Alimañas la sujetaban con cadenas.
- Nosotros traicionamos, nadie nos traiciona y vive para contarlo, estúpida. Llévensela y díganle al carcelero que le saque la información que nos prometió.
- ¡No! ¡Suéltenme, suéltenme! - Gritaba Lightning mientras los Skavens se la llevaban.
- En cuánto a ti, desearás haber muerto ante Queek, en vez de haberme conocido, Rainbow Dash.
Rainbow estaba furiosa y trató de liberarse de sus ataduras, pero Ikit le dió un cabezazo muy fuerte que la noqueó y le causó una cortada en su frente. Ikit la tomó por la melena y se la llevó arrastrando hacia su madriguera, dejando tras de sí, los cadáveres destazados de los integrantes del Rainbow Squad.
