Capítulo 21
"El Resurgir de Morslieb"
La batalla seguía sonando con una terrible furia, las espadas chocaban, los guerreros caían, la sangre fluía en pequeños riachuelos debido a la gran cantidad de pérdidas sufridas por ambos bandos, pero eso no detenía la batalla pero tampoco menguaba la violencia con la que se libraba. Sin embargo, estaba a punto de ocurrir un evento que podía decidir el destino de la batalla, un duelo entre la Princesa Luna contra Queek, El Coleccionista de Cabezas.
Ambos rivales estaban en plena posición de batalla, Luna tenía una armadura negra que ella misma había forjado con hierro, acero y cota de malla, así mismo, la había reforzado con múltiples hechizos defensivos, como arma, Luna tenía un Zweihander, una espada de casi dos metros con una gran hoja de acero.
Queek por otro lado, llevaba su confiable maza "La Degolladora de Enanos", una espada serrada y estaba protegido por su Armadura de Disformidad, llena de runas repletas de magia maligna que él podía usar para atacar o protegerse, sin embargo, varias de estas runas estaban rotas o dañadas tras los combates por lo que ahora, él era extremadamente vulnerable.
- ¿Segura que quiere luchar ahora?
- ¡Cállate y ataca!
- Será una lástima dejar a mis enemigos sin una de sus líderes a penas iniciada la guerra. ¡Pero es a lo que me dedico!
Rápidamente, Queek soltó un gran chillido y usando sus patas de roedor, dio un gran salto, alzó sus armas sobre su casco y las estrelló contra la espada de Luna, al momento en que las armas de Queek chocaron con el zweihander de Luna hiceron un terrible rechinido y haciendo que ella se esforzará mucho para no romper su defensa. Pero Luna recuperó el control y movió la espada contra Queek, obligándolo a mantener una postura de defensa, pero el mortífero Skaven recurrió a sus habilidades de combate y una vez más volvió a la ofensiva.
El duelo no avanzaba ya que ambos eran guerreros excelentes, Queek usaba todo su conocimiento de combate que había adquirido a través de las innumerables batallas que había librado en su vida, Luna por el contrario, no tenía la experiencia de combate de Queek, sin embargo, en sus más de mil años de vida, había visto cientos de guerreros surgir y caer, aún tras estar encerrada en la Luna tras fallar en el intento de apoderarse de Equestria al convertirse en Nightmare Moon, había visto a Equestria pasar frente a muchas crisis y superarlas. Luna no estaba dispuesta a cederle su vida tan fácil a este enemigo, si iba a morir, lo haría peleando y se concentró en usar toda su fuerza y poder para derrotar a Queek.
Mientras Queek y Luna luchaban, el resto de ambos ejércitos continuó con su labor de aniquilarse mutuamente, los Skavens seguían saliendo en masa a través de los túneles subterráneos y abrumar a los ponis con su aplastante superioridad numérica mientras que sus oponentes, solo podían vender cara su vida, matando a tantos hombres rata como pudiesen antes de caer bajo alguna cuchilla que consiguiese golpear un punto vulnerable de sus armaduras o ante alguna de las bestias que impregnaban el campo de batalla.
Tras derrotar a Mogrik en su duelo de magia, Twilight se apresuró a sanar las heridas que Rarity y Starlight habían sufrido, tras haber desviado un hechizo del Vidente Gris, que pudo haber causado mucho daño a la princesa, al curarlas, se apresuró a unirse al combate para tratar de ayudar a Luna, pero un Ingeniero Brujo la emboscó y retó a un nuevo duelo mágico, Starlight tomó a su Regimiento y se lanzaron a luchar en el núcleo más violento de la batalla junto a Applejack, Pinkie y Rarity, para así poder darle un respiro a algunos soldados que ya estaban exhaustos.
Starlight comenzó el ataque, lanzando devastadores hechizos que convirtieron a más mil Skavens en piedra, mientras su Regimiento que lo componían unicornios, llamados "Las Espadas Mágicas" empezaron a reforzar a las tropas del Décimo Regimiento de Espaderos de Canterlot, quiénes ya habían perdido a tres cuartas partes de sus efectivos por culpa de la Picadora de Condenación, que seguía masacrando tanto a ponis como Skavens.
Rarity, seguía liderando al mismo grupo de arqueros que la acompañaron durante el Asedio al Castillo de la Amistad, que se habían auto nombrado "Flechas de Oro", el motivo por el que eran conocidos de esa forma, era por que las puntas de sus flechas estaban pintadas de color dorado, Rarity y su Regimiento, se mantuvieron a una distancia razonable de las líneas de combate principales, soltando una lluvia letal de proyectiles que mataron a muchos enemigos.
Pinkie dirigía también un Regimiento de lanceros, llamados "Los Empaladores", estos ponis terrestres, llevaban sus armaduras de un color verde intenso e iban armados con inmensas picas de dos metros, cuyas puntas estaban impregnadas con las enfermedades que los Skavens usaban en sus Garrapultas. Se habían colocado en la vanguardia del Décimo Noveno Regimiento de Lanceros de Manehattan, que habían logrado contener una carga de Ratas Ogro a costa de sufrir varias pérdidas.
Pero nadie estaba más deseosa de sangre Skaven que Applejack, ansiosa por vengar el hogar de su familia y la afrenta de haber destruido el árbol que su madre Pear Butter y Bright Mac sembraron al momento de casarse, este hecho, llenó el corazón de la poni campirana con un odio terrible y ahora llevaba a su Regimiento llamados "Los Condenadores" al corazón de la batalla, la mayoría de los miembros de este regimiento, eran ponis terrestres, pero también había pegasos y unicornios. Applejack solo había dejado unirse a aquellos que hubieran sufrido una pérdida irreparable a consecuencia de los Skavens. Applejack, quiso formar este regimiento, con la idea de sembrar el terror en las filas enemigas durante los combates que esperaban librar, por ejemplo, sus armaduras eran de un color rojo muy intenso y sus armas eran hachas dentadas, pero el dato más perturbador era que el estandarte estaba hecho con la piel de algunos Skavens muertos durante el asedio y en la punta de sus cascos llevaban el cráneo de un guerrero Skaven, casi imitando a lo que hacía Queek, algo que la llevó a discutir fuertemente con Rainbow Dash.
Applejack y su regimiento se unieron a Starlight en la vanguardia, lanzando gritos y maldiciones contra los Skavens, los Condenadores chocaron contra una unidad de Alimañas, al entrar en la batalla, Applejack y los suyos empezaron a decapitar a los enemigos que se ponían en frente de ellos y su temible apariencia, hacia huir a los cobardes esclavos y Guerreros del Clan indisciplinados, ya que les recordaban a los temibles y sanguinarios Guerreros del Caos y una vez que Starlight vio que el corazón de Applejack estaba lleno de odio, dolor y venganza, supo que eso era lo que ella buscaba en la campeona de Khorne.
Mientras tanto, la situación empeoraba para Luna, por un momento, estuvo a punto de matar al Coleccionista de Cabezas, pero el cobarde Señor de la Guerra ordenó a su guardia personal intervenir para ayudarlo, lo que obligó a l Guardia Lunar a ayudar a su Princesa. Ambos Regimientos de Élite combatieron con su mejor esfuerzo, pero sin duda, la Guardia Carmesí demostró ser muy superior a la Guardia Lunar, al ver como sus guerreros caían uno tras otro, Luna se desvió del duelo y lanzó un hechizo de protección mágica a sus guardias.
Pero en esos escasos segundos de distracción, el tramposo de Queek saltó al lomo de Luna y clavó el pico de su maza en su ala derecha, rompiendo su hueso e incapacitándola para volar, enfurecida, Luna se irguió sobre sus patas traseras y se tiró de espaldas, aplastando a Queek contra el suelo. Al reincorporarse, Luna comprobó que su ala estaba muy mal ya que estaba saliendo demasiada sangre y podìa ver el hueso roto.
Queek por otra parte tenìa uno de sus hombros roto pero se lo acomodò al golpearlo contra un tronco y de nuevo se preparò para volver a pelear, Luna se habìa sobrevalorado a sì misma. Creìa que sus poderes màgicos, su experiencia y sus habilidades, le darìan lo necesario para derrotar al Caudillo pero era evidente que Queek era un rival muy poderoso y serìa casi imposible de derrotar en un combate casco a garra.
- ¿Ya se rinde?
- ¡No! Pelearè hasta que la vida abandone mi cuerpo
- Muy bien, despuès de matarla, me quedarè con sus huesos como trofo de guerra.
Queek soltò un chillido, diò un gran salto y en el aire blandiò la Degolladora con toda la intenciòn de clavàrsela a Luna en la cabeza pero antes de que el mortal Skaven aterrizarà sobre su vìctima, un poderoso rayo de luz dorada impactò en el pecho de Queek y lo lanzò varios metros atràs, atropellando a varios guerreros Skaven en el proceso.
Confundida, Luna volteò a su espalda y viò a Celestia con una brillante armadura de oro y tenìa una alabarda, que fue de las primeras armas que saliò de las forjas de Canterlot. Su simple apariciòn en el campo de batalla, desmoralizò a cientos de Skavens que empezarion a huir.
- ¡Hermana!
- ¡Cielos Luna! ¿Por que hiciste esto?
- No ìbamos a desperdiciar esta oportunidad, debìamos acabar con esto de una buena vez.
- Ya no màs Luna, ordenarè la retirada de inmediato.
- ¡No podemos hacerlo hermana! ¡Debemos seguir atacano!
- ¡Luna, mira a tu alrededor!
Luna empezò a mirar a su alrededor y comprendiò el porque debìan retirarse. El campo estaba repleto de cadàveres y sangre, en su mayorìa eran de Skavens, pero tambièn habìa cientos de cadàveres de los distintos Regimientos que se habìan unido a la ofensiva, habìa armas, estandartes, cascos y escudos esparcidos por el suelo y mientras el ejèrcito de Luna estaba disminuido, los Skavens seguìan llegndo en grandes cantidades. Celestia tenìa razòn, la batalla se habìa perdido.
- ¡Tù! - Gritò una furiosa voz a sus espaldas
Las dos hermanas voltearon y pudieron ver al coleccionista de cabezas salir de entre algunos cadàveres que lo habìan sepultado. Ya estaba muy herido, tenìa su armadura ya totalmente destrozada y la ùltima de sus runa ya no brillaba, estaba partida en dos, ahora era totalmente vulnerable Y Celestia no iba a desaprovechar la oportunidad de por lo menos, matar a uno de los principles lìderes enemigos.
- Luna, retira a las tropas, cubrirè la retirada.
- Con cuidado Celestia. Por favor.
Queek, que aùn se aferraba a se Degolladora se puso en guardia pero tambièn tomò un escudo que tenìa el emblema de la Guardia del Crepùsculo, Celestia alzò la alabrda y cargò contra Queek, ambos dieron lo mejor que tenìan, pero Queek ahora era el que estaba exhausto, herido y estaba atarerrorizado al saber que su armadura estaba devastada y debìa valerse de un simple escudo para salir vivo, si antes el cansancio o sus heridas lo doblegaban.
Mientras Celestia trataba de empalar a Queek con su arma, Luna habìa creado un escudo de protecciòn alrededor de sus tropas restantes que tambièn impedìa a los Skavens entrar en el àrea de efecto, Twilight y Starlight abrieron un portal hacia Canterlot y de inmedito las tropas empezaron a cruzarlo llevando heridos y todos los cadàveres posibles, mientras que tambièn se le ordenaba a la guarniciòn de Ponyville, abandonar el pueblo de inmediato.
Celestia y Queek continuaron con su duelo durante màs de quince minutos, en los que el Señor de la Guerra, usaba todo tipo de trucos sucios para obtener la ventaja , algo que sin duda Celestia esperaba de èl, ya que bloqueò todas y cada una de esas artimañas. Finalmente, Celestia logrò clavarle una parte de la alabarda en el estòmago, pero gracias a unos pocos pedazos de la armadura que aùn resistìa, impidieron que la punta hiciera una herida mortal, pero logrò hacer que Queek soltarà el escudo y cayera de rodillas al suelo.
- Bien, màtame ahora.
- No tendràs que pedrilo una segunda vez.
Celestia alzò la alabarda pero entonces una gran cantidad de rayos de color verde la golpearon en el pecho y la lanzaron hacia atràs.
Mientras Celestia se recuperaba del ataque, miles de gritos frenèticos inundaron el bosque y todos aclmaban una plabra: Ikit.
El demente Brujo Ingeniero se presentò en el campo de batalla escoltado por su Guardia Albina, sin decir un palabra, Ikit extendiò su garra mecànica y salieron rayos que empezaron a electrocutar a Celestia, mientras los Skavens, miraban y se reìan como locos ante el sufrimiento de la princesa.
Pero casi de inmediato como empezò el dolor, terminò ya que un resplandor azul iluminò la escena, Celestia abriò los ojos y vio a us hermana usando su magia para interceptar la maldiciòn de Ikit, a pesar de sus heridas, Luna estaba màs que dispuesta a defender a su hermana hasta la muerte por lo que concentrò todo su poder en su cuerno para derrotar a Ikit. Por desgracia, una profecìa no se puede evitar y este era el momento que Mazdamundi alertaba a Celestia. Sigilosamente y detràs de ella, Queek clavò una pica en el pecho de Luna y la alzò mientras ella gritaba de dolor, mientras que Ikit lanzò un nuevo hechizo que impactò el cuerno de la princesa e hizo algo inimaginable. El aura de la magia de Luna, se volviò de colro verde y un poderoos rayo saliò disparado hcia el cielo, que impactò a la luna y esta empezò a tornarse verde brillante, Morslieb, la luna del Caos, ahora orbitaba en Equestria. Una de las profecìas de Mazdamundi se habìa completado.
- ¡Luna! - Celestia extendiò sus alas y lanzò un torrente de fuego sobre el bosque, incendiàndolo todo a su paso, Ikit se protegiò usando su bàculo para hacer un escudo magico, Blistrox creo un muro de putrefacciòn y Queek solo pudo ocultarse tras una piedra, aquellos Skavens que no lograron ocultarse, se incineraròn.
LLena de dolor y làgrimas, Celestia usò su magia y se desapareciò con su hermana, hacia Canterlot, dejando tras de sì una bosque en llamas y bañado en sangre.
