Capítulo 23

"Tras la derrota"

Canterlot estaba lleno de actividad, la aparición súbita de un portal mágico en medio de la ciudad alertó a la Guardia Real, que lo rodeó con un millar de guerreros armados y listos, pero cuándo empezaron a salir cientos de ponis, algunos muertos, otros heridos y varios más conmocionados, los guerreros fueron reemplazados por ponis médicos que empezaron a ayudar a las tropas, junto a cientos de voluntarios civiles, de repente, vieron como un gigantesco rayo de energía verde, salía disparado desde alguna parte del Bosque Everfree y que impactaba directamente a la luna, volviéndola del mismo color que el rayo y todos aquellos que lo vieron, solo podían pensar en lo peor. Durante varios minutos, los restos del ejército de Luna y lo que quedaba de Ember y su tropa de dragones, salieron en tropel a través del portal, junto a ellos, llegaron Twilight, sus amigas y lo que quedaba de sus regimientos de combate, poco a poco, los restos de las tropas empezaron a arribar hasta que finalmente, un rezagado soldado llegó por el portal gritando por que cerraran el portal, ya que los Skavens se acercaban rápidamente. Starlight no lo dudó por ningún momento y deshizo la magia. Pero justo entonces, Twilight se dio cuenta de que faltaban tres ponis muy importantes.

- ¡Un momento! ¿Dónde está Rainbow Dash, Luna y Celestia?

- ¡Sí es cierto! ¿Dónde están? - Preguntó un sargento.

Respondiendo a esa pregunta, se abrió un nuevo portal y de ahí salió volando la princesa Celestia que llevaba sobre su lomo a su hermana, la princesa Luna. Herida de muerte.

- ¡Oh no! ¡Iré a verlas! ¡Fluttershy, ven conmigo! ¡Rarity ve a buscar a Rainbow, probablemente esté con los heridos!

- Está bien.

Después, ambas ponis extendieron sus alas y empezaron a volar hacia el palacio, Rarity ordenó a sus arqueros irse mientras ella iba a las tiendas médicas a buscar a su amiga, mientras tanto, Starlight miraba satisfecha a su entorno. La derrota había dejado a las fuerzas equestres con una moral muy baja y eso era lo que ella había estado esperando, esperaba que los ponis estuvieran lo bastante desesperados como para recurrir a cualquier medio necesario para ganar esta guerra, por fin podría empezar a esparcir el Culto a los Dioses Oscuros y llevar la corrupción del Caos al mismísimo corazón de Equestria, pero antes, debía otorgarle a Khorne, el alma de su nueva campeona y apoderarse de un libro.

Twilight y Fluttershy continuaron volando hasta llegar a los aposentos de Celestia, ahí fueron testigos de una imagen muy desalentadora:

Celestia estaba empleando su magia en su hermana, que estaba recostada en su cama con una profunda herida en el pecho, de ella salían chorros de sangre que Celestia trataba inútilmente de contener con su magia y una sábana. El cuerno de Luna, lanzaba chispas verdosas y su aura también era verde.

- ¿Cómo está?

- No lo sé - Celestia estaba llorando a todo pulmón y su voz era casi incomprensible - No reacciona y no puedo contener la hemorragia, ya solicité a un sanador pero todos están ocupados. No sobrevivirá sin ayuda.

- Puedo intentar ayudarla princesa - Respondió Fluttershy. - Fui sanadora durante la batalla.

- Sàlvala Fluttershy, por favor.

La tímida pegaso se acercó a la Princesa y lo primero que hizo fue tomar su pulso (estaba débil), a continuación abrió su alforja que ya estaba un poco vacía debido a la gran masa de heridos que tuvo que atender durante la refriega, pero aún tenía suficientes hierbas y remedios para atender a la Princesa, aunque no sería suficiente para curar su herida por completo.

- Necesitaré más semillas de melarea rosa y pétalos de broma venenosa.

- ¿De que servirá eso?

- Sólo así, podré hacer un extracto capaz de sanar sus heridas.

- Iré por ellas, Twilight, - La princesa se acercó a su mentora - Necesito que hagas presión en la herida de Luna, no demoraré.

Tras decir esto, se transportó hacia el jardín de su palacio que estaba repleto de diversas especies de flora y fauna, ahí es dónde debía encontrar las plantas que le pidió Fluttershy para salvar a su hermana moribunda.

Mientras Celestia reunía los pétalos de la broma venenosa, solo podía escuchar la voz de Mazdamundi en su cabeza, ese mensaje que trataba de decirle sobre las profecías. El Slann dijo que había presenciado varias más y de cumplirse todas ellas, Equestria caería y después el Viejo Mundo.

Pero no era momento de preocuparse por ella, tenía que salvar a su hermana, tras reunir las semillas y los pétalos, volvió a aparecerse en su habitación y le entregó los materiales a Fluttershy, quién comenzó a preparar una infusión. Diez minutos después, Fluttershy tenía listo el brebaje que había adquirido un color verde mohoso pero despedía un olor dulce y relajante, con ayuda de un cuenco, hizo que Luna se bebiera la poción.

- ¿Cuánto tardará?

- Es difícil saberlo princesa, perdió mucha sangre y el arma con la que la hirieron atravesó uno de sus pulmones y seccionó varias arterias. Es un milagro que no muriera al instante. Pero la infusión reparará todo el daño que recibió, será mejor que descanse y la dejemos a solas.

- Muy bien, entonces salgamos.

Las tres ponis salieron de la habitación y antes de salir, Celestia le dio una última mirada a su hermana y después cerró la puerta. Mientras bajaban. la mente de Celestia no dejaba de pensar en las profecías que Mazdamundi no pudo contestarle, por lo que tomó la decisión de contactarlo por su cuenta.

Celestia fue de inmediato a la Biblioteca privada de su castillo, ignorando a sus comandantes que querían hablar con ella respecto a los resultados de la batalla, incapaz de comprender el comportamiento de su maestra, Twilight accedió a reunirse con ellos y hablar sobre las estadísticas del combate. Según las cifras, había más de cuatro mil muertos, heridos y desaparecidos, las fuerzas que el Imperio de Cristal había enviado, fueron aniquiladas y Ember había perdido a varios de sus dragones. Al ver esas cifras, Twilight comprendió que el ejército había sufrido una derrota aplastante y a pesar de haber causado muchas más bajas al enemigo, los Skavens, ya estarían invadiendo Ponyville en este momento y celebrando su victoria contando el botín de guerra, mientras que las fuerzas equestres, no podrían lanzar un contraataque durante algún tiempo. Tratando de mantener la calma, Twilight decidió llevar esta discusión a un lugar más privado y pidió que la siguieran a la sala del trono.

Mientras tanto en la biblioteca, Celestia había entrado en la zona restringida de esta y estaba escudriñando en libros que contenían algunos de los hechizos y encantamientos más poderosos de los que se tenía conocimiento, antiguos pergaminos que albergaban magia antigua y escritos que pertenecieron a Star Swirl. Era el lugar correcto para encontrar la forma de comunicarse con alguien perteneciente a otro mundo.

Durante varias horas, Celestia revisó libro tras libro, leyó cada pergamino y analizó cada escrito de su antiguo maestro, pero no pudo encontrar nada que pudiese ayudarla a comunicarse de nuevo con Mazdamundi, pero Celestia no estaba dispuesta a rendirse y si no había un hechizo que la ayudara a reabrir la comunicación, ella iba a crearlo.

Tras leer detenidamente los hechizos de un enorme compendio de magia antigua, Celestia decidió mezclar el hechizo para abrir portales con un hechizo que según el libro, podía contactar a la dimensión del hogar de Discord. Si Celestia conseguía mezclar el hechizo y perfeccionarlo, podría ver con sus propios ojos al Slann y así poder obtener su ayuda.

Durante toda la noche, Celestia probó una y otra vez el hechizo, con la esperanza de que conectará con el Viejo Mundo, gracias a las imágenes que pudo apreciar durante su primer contacto, tenía una idea innata del lugar al que quería llegar, pero cada intento fracasaba, Celestia terminaba exhausta y los pocos portales que conseguía abrir, solo duraban unos cuántos segundos. Pero no se rindió.

Al décimo octavo intento, Celestia lo logró, consiguió abrir un portal en lo que ella vió, como un templo en medio de una densa y espesa jungla, sabiendo que no podía contarle de esto a nadie y que necesitaba desesperadamente ayuda militar, la princesa tomó su alabarda y entró al portal, que se cerró tras ella.

Pero mientras Celestia iba a buscar el consejo y la ayuda del Slann, Starlight se quedó con vía libre para actuar sin ser descubierta, Twilight estaba ocupada con los asuntos de la guerra, Rarity estaría buscando a Rainbow Dash entre los heridos, Fluttershy ayudaba con las labores médicas, Luna estaba debatiéndose entre la vida y la muerte y Cadence estaba en el Imperio de Cristal, aislada y a salvo. Sin nadie que pudiese interponerse entre ella y sus planes, Starlight decidió dirigirse a las mazmorras del palacio y extraer el libro del Caos.

Al llegar a la entrada del calabozo, se cercioró de que no hubiese guardias y quedó sorprendida de que no los hubiera, pero eso no era motivo para bajar la guardia, si Celestia no había dejado guardias en la entrada, era por que tenía un as bajo su casco. Stralight, tal vez estaba controlada por los Dioses Oscuros y la corrupción del Caos impregnaba cada parte de su alma, pero aún poseía los instintos que la hacían astuta y una unicornio muy poderosa, usando sus dotes mágicas, Starlight, descubrió que la princesa había protegido el lugar con magia defensiva muy poderosa, hechizos de protección y todo tipo de defensas mágicas que una alicornio podía crear. Ella no podía deshacer toda esa magia, pero ella ya no era unicornio normal, tenía la bendición de los cuatro grandes dioses y eso incluía la bendición de Tzeentch, el Dios de la Magia y la Transformación.

Usando su cuerno, Starlight recitó un hechizo en un lenguaje desconocido, pero al hacerlo, sus ojos se volvieron azules y la marca del Caos también emitió un brillo azulado y la magia que Celestia había invocado, se deshizo. Starlight agradeció al Señor de la Transformación y continuó su avance que estaba literalmente lleno de obstáculos, tales como trampas ocultas, acertijos y algunos monstruos, que Starlight abatió usando la fuerza y sed de sangre de Khorne.

Finalmente llegó a la zona de las jaulas y ahí estaba su premio. En la celda central, estaba el cofre de piedra en el qure Celestia lo había encerrado, estaba rodeado de cadenas y le habían puesto gran cantidad de hechizos defensivos, definitivamente no querían que ese cofre se abriera por nada del mundo, pero Starlight no iba a dejar que un simple pedazo de roca mágica la separara de su amado premio.

Reuniendo el poder de la plaga y la decadencia, Starlight convirtió el cofre, en una masa de color verdosa que emanaba un asqueroso olor a caño y el poder mágico de Tzeentch, una vez más desactivó la defensa mágica, usando su magia de levitación, Starlight sacó el libro de entre la asquerosa sustancia y al tenerlo frente a ella, sonrió de manera diabólica y se apresuró a salir del lugar y a tratar de dejarlo tal y como Celestia lo había protegido.

Al anochecer de ese día, Starlight se apresuró a buscar a Applejack, llevaba una alforja en dònde llevaba el libro que habìa hurtado, pero tuvo que detenerse al ver a Rarity llorando sobre el cadáver de un miembro de su Regimiento, Starlight aún necesitaba encontrar a alguien digno de Slaanesh y tal vez Rarity sería la candidata perfecta, ya que tenía varios elementos que la relacionaban con el Dios de los Abusos y el Placer. Activando su amuleto arcano, Starlight recuperó su forma natural y se acercó a ella.

- Lo lamento, Rarity - Starlight puso su casco sobre su hombro - ¿Lo conocías?

- Se llamaba Golden Night, tenía una esposa y tres hijos que están refugiándose en Yeguadelfia. Pero no lloro por él Starlight.

- ¿Entonces que sucede?

- Es Rainbow Dash, no pude encontrarla. Esperaba que estuviera entre los heridos, pero no. Revisé la lista de pérdidas y su nombre figura entre los desaparecidos. ¡¿Qué será de ella Starlight?!

- Shhh, Shhhh - Starlight le dio un confortable abrazo y la tranquilizó - Ella es muy fuerte, seguro que está a salvo.

- ¿Lo crees?

- La conocemos, sin duda, debe de estar a salvo.

- Tendremos que decírselo a las demás.

- Iré con Applejack, actualmente es muy inestable y no sé como podría tomárselo. Tu ve con las demás.

- Está bien Starlight. Te veré después.

Mientras Rarity se dirigía a las tiendas médicas, Starlight se encaminó a las barracas, decepcionada de saber que Rarity no podía ser la Elegida de Slaanesh, su generosidad era superior a su lujuria o sus deseos de ser la poni más hermosa y un campeón de Slaanesh, debía ser frío, cruel y dispuesto a hacer todo lo posible por obtener el placer eterno. Rarity se había convertido en otro obstáculo que al igual que Rainbow Dash, debía ser quitado de en medio.

Starlight llegó a las barracas y se puso a buscar a Applejack inmediatamente, no tardó en encontrarla en su tienda, que a decir verdad, su regimiento no acampaba con el resto de tropas, "Los Desangradores" tenían su propio campamento en una pequeña plaza de Canterlot, en dónde Applejack y sus tropas estaban reunidas, al parecer, lamentándose de la derrota sufrida. A diferencia de las otras barracas que estaban ordenadas y limpias, Applejack y sus tropas tenìa su campamento hecho un autèntico desastre, sus armas y armaduras, aùn manchadas de sangre estaban amontonadas en un rincòn, los integrantes del Regimiento estaban alrededor de una fogata y todos bebìan grandes cantidades de cidra de manzana mientras contaban su propia experiencia dentro de la batalla.

Starlight entrò al campamento y cada uno de los integrantes, la miraba con una ira totalmente desbocada, pero no le importò y siguiò avanzando, hasta que un soldado la detuvo, era enorme y tenìa tres cabezas de Skaven atadas a su cuello, como si de un collar se tratase.

- ¿Que quieres?

- Busco a tu comandante. ¡Dònde està?

- En su tienda, pero mejor no la moleste.

- No me importa, debo hablar con ella.

El soldado le señalò la tienda que estaba en uno de los extremos del campamento y Starlight se dirigiò hacia allà. Al entrar, viò a Applejack sacàndole filo a su hacha, aùn llevaba la armadura puesta.

- Buenas noches, Applejack.

- ¿Què haces aquì?

- Sòlo vengo a decirte algo terrible. Pero necesitaremos privacidad.

Starlhjt lanzò un hechizo de aislamiento total sobre la tienda, nada podìa entrar ni salir, ni siquiera el sonido.

- ¿Què? - Applejack dejò su hacha en el suelo y se acercò a Starlight - ¿De què hablas?

- Es Rainbow Dash.

- ¿Que pasa con ella? - Applejack empezaba a mostrarse preocupada.

- No regresò de la batalla, creemos que fue capturada.

- Starlight, no es divertido. Si es una especie de broma, ¡te aseguro que no es divertida!

- Vendrìa a decirte una broma de ese estilo considerando la situaciòn actual.

Appleajck se dejò caer en una silla, parecìa estar en shck, pero se lavnto ràpidamente, tomò su hacha y empezò a lanzar violentos golpes contra el suelo hasta quebrarlo, estaba furiosa.

- ¡Apàrtate!

- ¿Puedo preguntar a dònde vas?

- ¿A dònde crees? ¡A cazar kavens!

- ¿Y tù crees, que podràs salir de la ciudad sin que te detenga la Gurdia Real?

- ¡No me importa còmo! ¡Pero voy a salir!

- Entonces voy a darte un regalo.

- ¿Regalo?

Starlight se acercò a su amiga que ya sospechaba de que algo estaba a punto de suceder, pero no tenìa ni idea del peigro que la estaba acechando. Al estar lo bastante cerca, Starlight cerrò sus ojos y al abrirlos revlò sus iris rojas, Applejck no supo que hacer y entonces la unicornio, le clavò su cuerno en su pata derecha delantera.

- ¡AHHH! ¡¿Què haces?!

Strlight no respondiò, ya que desde su cuerno, una temible maldiciòn estaba impregnndo eel cuerpo de la poni campirana, era la maldiciòn del Dios de la Sangre, que estaba reclamando un alma para impregnar Equestria de sangre y cràneos.

Cuàndo Starlight le sacò el cuerno, Applejack se derrumbò en el suelo y empezò a retorcerse de forma terrible, sus venas se dilataban y se habìa vuelto de color rojo, funalmente se desmayò. Starlight sin embargo, solo sonreìa y deshizo el hechizo de aislamiento, despuès la levitò hasta su cama y la dejò ahì.

- Descansa Applejack, por que mañana, todo serà distinto para ti. - Starlight usò su magia y se teletransportò a las afueras de Canterlot, con el libro en su alforja, al llegar a un claro sacò el libro y trazò la Estrella del Caos en el suelo con ayuda de una rama.

- Sòlo necesito màs poder, ¡Trixie!

A su señal, la unicornio que alguna vez fue su mejor amiga, apareciò, pero ya era irreconocible. Su cuerno era curvo y ademàs tenìa otros dos cuerno de cabra salièndole de la cabeza, sus dientes ya se habìan tornado afilados y su piel se habìa vuelto cetrina y reseca.

- ¿Me llamabas?

- Sì, necesito de tu poder, ya es hora de preparar la llegada de nuestro ejèrcito.

- ¿Tienes a los Elegidos?

- Sòlo falta el Elegido del Prìncipe Slaanesh, pronto lo encontrarè.

- Bien, hagamos esto.

Las dos unicornios, unieron sus cuerno y de inmediato un destello azul iluminò el àrea, la estrella en el suelo se incendiò, Starlight se parò en el medio mientras Trixie se alejaba.

- ¡Amos y Señores de la Disformidad! ¡Escùchenme y dènme su apoyo pra llevar a cabo su plan! ¡Padre de la Plaga! ¡Señor de la Transformaciòn! ¡Dios de la Sangre! ¡Prìncipe del Placer! ¡Dènme sus poderes! ¿Dènme a sus hijos para llevar la ruina a Equestria! ¡Còmo su Elegida, se los pido!

Ràpidamente, el fuego que rodeaba la marca se elevò en el aire y èste revelò un portal que se abriò y en su interior se pudo apreciar un enorme ejèrcito de bestias que gritaban al unìsono una sola palabra "¡Chaos!", en ese momento una figura empezò a salir del portal.

Era una criatura bìpeda, con las patas de una cabra, el torso de un ser humano al igual que su brazo derecho, pero el izquierdo era un realidad una pinza de cangrejo, su cabeza estaba cubierta de harapos pero revelaba facciones de un toro, llevaba una especie de bastòn qie tenìa una roca en la parte superior y su piel estaba impregnada de pelo e inclusive escamas y espinas. Al salir, el suelo bajo sus patas se secò y se convirtiò en roca, la criatura se arrodillò ante Starlight, pronunciando unas palabras un poco tangibles en español.

- ¡Yo Morghur! !Yo servir a ti!

Starlight sonreìa muy satisfecha de sì misma, ya que desde el portal, màs y màs criaturas bìpedas emepezaron a salir de ahì, todas armadas y preparadas para iniciar una guerra. Los Hombres Bestia, habìan llegado.

Nota: Como lo prometì, todas las razas que pidieron ya estàn aquì y solo me queda agradecerles por seguir adelante con la historia, en el pròximo capìtulo volveremos al Viejo Mundo, les mando un saludo.