Los personajes no me pertenecen, sólo los uso para divertirme un rato.

Vi muchas cosas sobre Luka. Y soy fanática del sufrimiento. Y soy multi-shipper.


Marinette se rio suavemente y se apoyó contra Luka. Había pensado que su corazón no tenía reparación, pero una tarde de octubre chocaron y él le demostró lo contrario. Su corazón comenzó a sanar diez segundos después de haberle conocido y se había pasado el resto de la semana sonriendo.

Luka era todo lo contrario a Adrien. No es que Marinette fuera comparándolos, pero Alya lo había señalado en más de una ocasión y al final había tenido que darle la razón. Su cosa favorita de Luka era la forma en la que sonreía, más cuando sus labios estaban a pocos centímetros, y el hecho de que parecía que se trataba de una sonrisa exclusivamente para ella. Solo para Marinette. Él era encantador, debajo de su aspecto gótico y ligeramente punk Luka era encantador y agradable. A Marinette le gustaba cuando Luka se quitaba su chaqueta de cuero y se la pasaba por los hombros, y luego la estrechaba entre sus brazos. Él era tan libre que a Marinette a veces le parecía que él iba a escaparse, pero él siempre se quedaba a su lado y la besaba, le quitaba los miedos y la quería. Luka la adoraba y a Marinette le daba miedo, a veces se sentía tan abrumada y tenía que tomar distancia, pero él siempre estaba allí al alcance de su mano y entrelazaba sus dedos cuando los miedos la abandonaban. Luka era todo lo contario a Adrien porque con él, Marinette no estaba constantemente preguntándose si era suficiente.

Y a Luka no le molestaban sus secretos. Al contrario, él entendía y la besaba y la esperaba. Pero a veces sus secretos estropeaban las cosas y Luka la miraba, y Marinette no podía evitar pensar que él iba a escapar. Y al final él siempre se quedaba, y todos los secretos se desvanecían antes de conectar sus labios con los suyos.

Los ojos de Luka son negros. Como la noche. Como los misterios y son su otra cosa favorita de Luka. La forma en la que la mira y sonríe, con el brillo en sus ojos y todos sus dientes. Los ojos de Luka son negros, como el abismo, pero a Marinette no le daba miedo caer en ellos. Y él tenía esa risa. El tipo de risa que Marinette estaba segura nunca había escuchado antes. Con un tinte sarcástico y un ligero ronquido, la risa de Luka en la oscuridad de su habitación siempre aceleraba el corazón de Marinette.

Había pensado que su corazón no tenía reparación, pero Luka le demostró lo contrario.

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Adrien la escuchó reír en la esquina de la habitación. No importaba que realmente no podía escucharla desde el lugar donde estaba, porque en su cabeza él la escuchó reír y la vio apoyarse contra el chico a su lado. Apretó los dientes. Y soltó un suspiro.

Luka era libre. Y Adrien lo envidiaba un poco por eso. Pero no había cosa que Adrien envidiara más que la forma en la que Marinette miraba al chico. Había una vez que ella lo miraba a él así, pero ya no más. Al final de todo, Adrien todavía esperaba que Marinette volviera a mirarlo de esa forma. Luka era libre y de Marinette. Y Adrien lo envidiaba por eso. Solamente podía imaginarse que algún día ella volvería a mirarlo así, con las estrellas en los ojos y el amor en sus balbuceos, pero no.

Al final no le quedaba más que aferrarse a sus esperanzas. Y esas se desvanecían cuando los veía, porque era imposible ignorar lo enamorados que estaban esos dos. Pero Adrien era fuerte. Y su corazón no estaba listo para decirle adiós, no como con Ladybug.