Capítulo 3
Se sentó frente a William en la pequeña mesa de un bar muy modesto, todos irían a festejar que el asalto salió bien y lo invitaron al lugar habitué para ellos, Chad miraba la mesa de póker con insistencia, habían unas muchachas muy hermosas caminando de mesa en mesa, probablemente buscando clientes, William las observaba con una sonrisa y Alan llamo a dos de ellas con un dedo.
-Hola hermosuras, que tienen para papi?.- pregunto Alan tomando a cada una por la cintura.
Las muchachas sonrieron y una de ellas le hablo en el oído haciéndolo sonreír.
Chad se puso de pie y camino hasta la mesa de póker, otra muchacha se acerco a William, Blaine solo miraba negando con la cabeza, se giro para ver hacia la barra y poder pedir una bebida cuando apareció Kurt muy bien vestido sentándose en una banqueta, el hombre de la barra de dijo algo y él solo asintió con la cabeza. Miraba hacia los lados hasta que sus miradas se encontraron, Blaine sintió ese cosquilleo en su cuerpo nuevamente, Kurt lo miraba serio y luego repaso con su mirada al resto de los miembros de la mesa, se dio vuelta y tomo una bebida que le dejo el barman.
Él lo observo unos instantes, Kurt se quedo junto a la barra bebiendo solo, un muchacho rubio y muy guapo se acerco a él y comenzó a hablarle, se sentó junto a Kurt y a éste parecía no molestarle.
-Deseas beber algo?.- pregunto una muchacha frente a Blaine.
-Cerveza.-
-Que te parece el lugar?.- pregunto William.
-No está nada mal.- dijo Blaine mirando hacia donde estaba Kurt. -él no se sienta con nosotros?.-
William y Alan miraron hacia donde estaba Kurt.
-No, él nunca se sienta con nadie.- dijo Alan.
-Kurt es así.- dijo William sonriéndole a la muchacha que tenia sentada en su regazo.
Blaine volvió a mirar hacia Kurt, parecía que hablaba con ese muchacho rubio quien apoyo su mano en la rodilla de Kurt y éste lo observo con una media sonrisa, estaban coqueteando al parecer, algo dentro de él se retorció, como si tuviera un calambre en el estomago.
-Es gay.- dijo Alan mirándolo. -le gustan los hombres, y a los hombres le gusta.-
Blaine volvió a mirar hacia la barra y Kurt seguía hablando con el muchacho.
-Es un marica loco.- comentó Alan.
-No lo llames así, sabes que es ofensivo.- dijo William a su hermano.
-Ofensivo es que ese loco este en la calle, todos sabemos eso.- replico Alan.
William negó con su cabeza.
-Porque le llaman así, a mi no me parece que este loco.- dijo Blaine.
-Mató a un hombre...- dijo Alan.
-Nadie lo vio.- contradijo William.
-Yo vi cuando le disparó a ese hombre, Chad le pidió que se haga cargo y le disparo sin importarle nada, alguien que hace eso es porque no valora la vida de nadie, un loco...por eso duermo con la puerta cerrada con llaves.-
Blaine y William lo observaban sin decir nada. Blaine no podía creerle, Kurt parecía un niño, literalmente tenia actitudes de un niño, tal vez no era el más despierto, eso si podía creerlo, pero no que fuese un asesino. Volvió a mirarlo, aún estaba con el rubio, los vio levantarse y caminar hacia la puerta de salida, se dio una idea de a dónde podían ir, pero algo bloqueaba ese pensamiento.
-Quieres compañía?.- preguntó una muchacha junto a él.
-Sí, claro.- dijo Blaine, necesitaba despejarse.
...
Le costó levantarse, la noche con la muchacha fue intensa y no había dormido mucho, camino hasta la cocina y no vio a Kurt sobre la repisa, se pregunto si había vuelto tarde también.
Aki ingreso bostezando.
-Buenos días.-
-Buen día.- respondió Blaine. -Conoces algún taller de autos, tengo uno que quiero arreglar.-
-Sí, hay uno bastante bueno a un par de cuadras, son muy decentes.- dijo Aki sirviéndose café.
-Iré a verlo entonces.- Blaine miraba la hora, era temprano incluso para él que siempre se levantaba temprano.
-Fuiste al bar no?.- pregunto Aki con una media sonrisa.
Blaine afirmo con la cabeza mientras se preparaba su desayuno.
-Siempre vamos allí, yo preferí descansar, estaba muerto.- dijo Aki.
-Y supongo que todos se levantan tarde al día siguiente.- comentó Blaine.
-Casi.-
Chad apareció colocándose el reloj en su muñeca.
-Buenos días.-
-Hola.- dijo Blaine.
Akibombo saludo con la mano.
Chad comenzó a preparar su desayuno mientras miraba a Blaine.
-Te divertiste anoche?.-
-Sí, la pase muy bien.- dijo Blaine con una media sonrisa.
-La morocha se comporto bien no?.- pregunto Chad sonriendo.
-Muy bien.- Blaine recordaría a esa muchacha mucho tiempo.
-Grecia tiene las mejores chicas, siempre fue así.- comento Chad comiendo unas masas de un plato.
-Y tú?, como fue tu noche?.- pregunto Aki.
-Perdí al póker, casi dejo un riñón allí.- dijo Chad. -supongo que Alan y William siguen durmiendo.-
-Sí, cuando pase frente a la habitación de Alan estaba tendido sobre la cama con su ropa puesta.- dijo riendo Aki.
-Seguramente lo dejaron seco.- Chad negó con la cabeza, sabía que a ese muchacho lo perdían las mujeres.
William apareció en la cocina con evidente resaca. Aki río por lo bajo y Chad junto a Blaine solo lo observaban curiosos.
-Hola.-
-Buen día.- dijo fuerte y claro Chad.
William hizo un gesto de molestia.
-Porque gritas?.-
-Te duele la cabeza?.- pregunto Chad sonriendo.
William no dijo nada, solo intentaba servirse café sin derramar nada.
-Espero puedas conducir porque hay que ir al otro lado de la ciudad.- dijo Chad mirándolo serio.
-Kurt no puede?.- pregunto William.
-No, no está.-
Blaine miro a Chad, Kurt no estaba, eso quería decir que se quedo con el rubio del bar, la molestia en su estomago apareció nuevamente.
-Bien.- dijo William.
-Si quieres puedo conducir yo.- dijo Blaine.
-Está bien.- asintió con la cabeza Chad.
-Gracias.- dijo William. -te debo una.-
Blaine sonrió, la verdad es que deseaba hablar con Chad a solas.
...
Condujo por varias zonas de la ciudad, Chad recaudaba dinero para Grecia, ella tenía varios proveedores de sus locales, Blaine no estaba seguro si ellos eran pareja o que, Chad solo decía que ella era una amiga.
-Quiero hacerte una pregunta...- dijo Blaine mientras conducía.
-Sí, dime?.- respondió Chad.
-No sé qué hacer con el dinero, digo, tengo que arreglar mi auto, pero aún así, con lo que me queda no se en que gastarlo.-
-No lo gastes, inviértelo...un departamento, otro auto, lo que sea que te dé algún beneficio, no compres idioteces, los jóvenes no saben en qué gastar el dinero... Kurt se gasta todo en libros.- dijo Chad.
Blaine lo observó y la duda de donde paso la noche Kurt lo volvió a asaltar.
-El tiene su auto también...no lo vi hoy.- dijo como si fuera un comentario al pasar.
-No, esta con Grecia, probablemente vuelva mañana.- dijo Chad mirando a través de la ventanilla.
-Anoche estaba en el bar, pero no es de sentarse con los demás verdad?.- pregunto Blaine.
-Kurt no es como los demás, y no me gusta que vaya al bar, pero Grecia lo lleva cuando va allí, como es la que lo maneja, ella a veces pasa a supervisar y lleva a Kurt...- Chad hizo un sonido con su boca y una mueca. -nunca me hace caso.-
-Es su madre?.- pregunto curioso Blaine.
-No, no tiene madre ni padre Kurt, está conmigo desde que tiene trece años...y con Grecia.- dijo Chad y suspiro pesado.
Blaine notó que le molestaba hablar del tema.
-Yo tampoco tengo padres, me crié sólo, la calle fue mi escuela.-
-Fue la escuela de todos nosotros.- Chad arrugo la nariz cuando frenaron en el alto. -Cigarrillo...cuanto lo extraño, me costó tanto dejarlo y en cada lugar que voy hay alguien fumando.-
Blaine sonrió, estaban llegando a la pensión y decidió ir al taller de autos que le dijo Aki.
-Iré a ver un taller, te dejo en la pensión?.- pregunto Blaine estacionando el auto.
-Sí, descansaremos unos días, estoy cerrando otro asalto pero será para más adelante...y recuerda...invierte el dinero.- dijo Chad mientras bajaba del vehículo.
-Gracias.-
Blaine siguió camino, le caía bien Chad, parecía una buena persona.
Paso todo el día fuera de la mansión, encontró el taller, fue con el dueño y una grúa a buscar su auto para llevarlo al taller, tenían para varios días. Camino por la ciudad unas horas, pensando en que invertir el dinero, Chad le comento que tendría un nuevo trabajo pronto y seguramente sacarían una buena tajada.
Volvió de noche a la pensión, se acostó a dormir cansado, cuando despertó era temprano, se dirigió a la cocina y enseguida noto a Kurt sentado sobre la repisa bebiendo de su taza.
-Buen día.- dijo ni bien ingreso.
Kurt lo observo a los ojos pero no dijo nada, él comenzó a hacer su desayuno con cierto nerviosismo, Kurt lo miraba por momentos y él se desconcentraba, miro el televisor para distraerse y una idea inundo su mente.
-No escuchaste nada sobre el robo?.- le pregunto a Kurt.
Este lo miro curioso, pero no respondió.
-Ayer no escuche nada, no te parece extraño?.- pregunto nuevamente mirándolo.
Kurt lo observó desconcertado, parecía nervioso, miro las noticias y luego a Blaine.
-Digo...no nos robamos dos anillos, era una fortuna, ni tampoco era un negocio pequeño, es una joyería importante y nadie dice nada, la policía debe estar investigando, sino el dueño no puede cobrar el seguro de las joyas, no te parece extraño que no apareciera en las noticias, ni que nadie hable del tema?.- mas allá que Blaine parecía hablarle al aire, estaba realmente preocupado por el robo. Algo no estaba bien.
Kurt lo observaba, de un momento a otro, cuando Blaine creyó que no obtendría respuesta, Kurt se encogió de hombros, indicando que no sabía porque no salió la noticia. Algo dentro de Blaine se encendió, eso había sido una comunicación, Kurt lo escuchaba y a su manera le había respondido, había entablado un contacto con él, era un gran avance, una pequeña sonrisa se asomo en sus labios bajo la mirada de Kurt quien solo lo miraba.
Blaine giro su vista hacia el televisor.
-Es algo grande para ocultarlo.- dijo pensativo Blaine.
-Hablando solo Anderson.- dijo Alan entrando a la cocina.
-Estaba hablando con Kurt.- dijo molesto Blaine.
Alan lo miro y luego a Kurt quien tenía una expresión extraña en su rostro, los miraba asustado a ambos como si fueran a atacarlo, Alan dirigió su vista hacia Blaine y negó con la cabeza, camino hacia la mesa buscando algo para comer, a Blaine no le gustaba como le hablaba a Kurt ni como lo trataba, lo quedo mirando con el seño fruncido, luego vio a Kurt y sus miradas se encontraron, a él le parecía muy tierno y amable, no le veía nada de loco, ni peligroso. Le caía muy bien.
