DISCLAIMER: todos los personajes son propiedad de Naoko Takeuchi, solo los tomo prestados.
La historia es enteramente mía, queda prohibido publicarla en cualquier plataforma sin mi consentimiento.
Realmente no entiendo, porque llegan algunos mensajes quejándose de cierto contenido de la historia, cuando claramente dice en letras rojas CONTENIDO PARA ADULTOS, no creo que no se den cuenta de las alertas, evítense enviarme sus bonitas quejas, esta no es una historia de "ambiente familiar" si no les agrada solo busquen otra lectura, sin más que decir que tengan excelente lectura.
Al momento de levantarse sintió las secuelas de la noche anterior, y si alguien le preguntaba no se arrepentía de nada a pesar de sentir ligero dolor en partes de su cuerpo en donde hasta hace poco no había percibido sensación alguna.
Se levantó de la cama dándose cuenta, de la ausencia de Darien en ella, así como de su falta de ropa, camino rumbo a su habitación con pies desnudos para encontrarse a un Darien cerrando sigilosamente lo que parecía una caja, una caja fuerte oculta tras un reloj, fue ahí en donde pudo entender parte del acertijo, no era un acertijo cualquiera, era aquel que según el moreno le daría solución a muchas de sus respuestas.
"Solo te puedo decir que la respuesta estará en el tiempo, algo que está siempre presente y que no puedes adelantar ni atrasar"
-¡Coneja! El desayuno está listo- grito con aquella voz ronca y sexy desde el cuarto en donde habían pasado la noche.
-¡No tengo hambre!- contesto ella aun confusa, abriendo el grifo del agua, entrando en ella rápidamente.
Estaba confundida al haber descubierto aquello, pero estaba segura que Darien le daría una explicación, y no se vería obligada a buscar en aquel lugar la información que día tras días le negaba.
Solo hasta que sintió un cuerpo masculino, caliente pegándose a su espalda tentadoramente fue consciente de lo inmersa que había estado en sus pensamientos, ante el contacto comenzó a mover sus caderas con fervor, mientras unos labios besaban su cuello con esmero, una mano se adueñó de uno de sus pechos, estimulándolo hasta ponerlo erecto, así como la otra mano se encargaba de acariciar su feminidad.
Cerro los ojos, dejándose llevar por aquellas sensaciones que cada vez disfrutaba aún más pero un suave gemido salió de sus labios al sentir la intrusión de los agiles dedos del moreno dentro de ella, con movimientos lentos pero seguros, adentrándose poco a poco dentro de su cuerpo, acelerando el ritmo conforme sus gemidos llenaban la estancia.
—Darien te necesito ahora— dijo ella entre gemidos.
—¿Qué necesitas coneja mía?-contesto roncamente, mientras sus dientes traviesos mordían el lóbulo de su oreja suavemente.
Serena aun dándole la espalda, se restregó sin inhibición contra la enorme erección que tenía tras su espalda. Mostrando sus más desesperados deseos de sentirlo, y como si aquello no fuera suficiente, al darse la media vuelta capturo entre sus manos el instrumento que tanto placer le brindaría.
—No me acaricies así, aún tengo que ir despacio contigo—dijo el con voz estrangulada, tomándola de las nalgas para recargarla contra el azulejo, juntaron sus labios reclamándose apasionadamente tomando fuertemente del cabello del azabache notando como un gruñido salía desde lo más profundo de su garganta, mientras se posicionaba en la entrada de su intimidad.
Serena se sentía a desfallecer y cuando Darien pasó sus labios desde su cuello hasta dejar pequeñas marcas en sus pechos, estaba a punto de casi suplicar por él, y como si él la entendiera sin siquiera escuchar palabra de sus labios, se sumergió lento pero firme de una sola estocada, y cuando finalmente alcanzo el fondo, sintió como las manos del moreno se situaban en sus nalgas, para comenzar a moverse, embistiéndola otra vez arrancando gemidos de pasión de su mujer compensándola con arremetidas cada vez más profundas.
Tras una gran ola de embestidas de su amante, serena estaba al borde de su liberación, arañando la espalda del moreno y mordiendo levemente su hombro.
Hasta que el revuelo de sensaciones se volvió hacer presente en su cuerpo, y su feminidad se encargó de aprisionar dolorosamente el sexo del moreno, el orgasmo se esparció intensamente por sus cuerpos, al mismo tiempo en el que sus jadeos se hacían más sonoros. Los finos músculos de Serena le dieron a Darien el más prolongado y maravilloso orgasmo de su vida.
—Estoy cansada— dijo entre risillas la rubia abrazando a Darien entre sus piernas abrazándolo del cuello.
—Entonces será mejor que cambies de posición—comento él con una sonrisa ladeada.
—Lo siento, es solo que nunca espere que fueras un hombre tan…— dijo ella titubeante.
—¿Apasionado, resistente o demandante?-intento completar, mientras sonreía suavemente, dejándola sobre su cama.
—Siento que tengas que estar con una muy poco resistente muchacha— Respondió serena— soy consciente de ello y además…
Los ojos azules de Darien se estrecharon, mientras tomaba una toalla para secar su abundante melena rubia, sentándose a un lado de sere.
—Tu eres la que hace que este de esta forma Serena, ni siquiera en la pubertad llegue a tener las ansias tan aplastantes de estar con una mujer, apenas estas saliendo del cascaron coneja mía, y créeme que para ser primeriza lo has hecho de maravilla ¿Lo has comprendido?- cuestiono el moreno.
Ella asintió.
—Te amo demasiado.- afirmo, abrazándolo fuertemente.
—Y yo te amo aún más, coneja mía—tomo sus dedos en los suyos y los unió, al igual que lo hicieron sus bocas reclamándose lentamente.
Los días siguientes transcurrieron entre risas y pláticas con el que ahora era su prometido, y próximamente se convertiría en su esposo, era una persona tierna y aunque ella pudo haber pensado que se tomaría a risa sus infantiles platicas, él tomaba con humor cada mal chiste o refrán que decía, al igual de hablar con total autoridad sobre lo que sería su futuro, fue bastante enfático al recalcar que a pesar de casarse tendría que terminar con su carrera, y si lo deseaba trabajar, en algo relacionado, Darien demostró que su intención no era tenerla oprimida limpiando su hogar día y noche e incluso le había comentado que una mujer vendría pronto asear la casa por las tardes, después de que llegase de la universidad, pero su sorpresa fue enorme al escuchar el timbre de la puerta mientras revisaba sus apuntes, Darien había salido por un pendiente y le había dicho que no tardaría demasiado, se dirigió a la puerta para abrirla con cierta cautela, pero inmediatamente se tranquilizó al ver a una mujer de cabello recogido con uniforme.
—Buenas tardes señorita, vengo en calidad de servidumbre, el dueño de este inmueble llamo a la agencia en donde trabajo y ellos decidieron que era la indicada para el puesto, ¿Me permitiría para poder pasar hacer mi trabajo?
—Adelante —dijo después de un minuto de reflexión.
—¿Tiene mucho viviendo en este vecindario?- pregunto la mujer de extraño cabello casteño.
—Unos cuantos meses ¿señorita?
—Mi nombre es Ralda—se presentó extendiendo la mano hacia Serena, mientras la rubia contesto en un ligero apretón.
—Su anillo es exquisito Señora—agrego la mujer cortésmente, deteniendo su vista en su argolla.
—Gracias—contesto cortésmente, sin hablar más del tema.
—Disculpe mi intromisión es que al apretar su mano, sentí el anillo y soy demasiado curiosa.
—No tiene por qué disculparse después de todo, usted trabajara aquí y es lo más lógico después de todo solo vivimos dos personas en esta casa.
—Permítame felicitarla— replico Ralda, al tiempo en que limpiaba los muebles de la fina capa que empezaba aparecer en ellos.
—¿Usted es divorciada, viuda soltera?- pregunto la rubia observando la lentitud con la que limpiaba, para ser una mujer que se dedicaba aquello era bastante lenta e incluso un poco torpe al dejar aun rastros de polvo en el mullido sofá.
—Digamos que mi situación es algo complicada, estoy con alguien por el hecho de que tengo que estarlo, ya sabe intereses monetarios, ni él quiere perder así como yo tampoco quiero hacerlo— bromeó ella, entre risas.
—Ya veo—contesto Serena, asombrada de la frialdad que contenían aquellas palabras.
—Si me disculpa, tengo que ir al coche olvide unas pastillas que tengo que tomar puntualmente, regreso en un minuto.
—Por supuesto—dijo yendo hacia la puerta, mostrándole el camino cortésmente.
—Gracias, señora Chiba…— agrego de pronto la mujer, caminando presurosamente hasta donde se encontraba su coche.
Serena miro sobre la ventana y el reflejo del sol le impedía ver hacia fuera, buena empleada había contratado Darien, pensó para sí misma al ver el reloj y darse cuenta que era más que obvio que la mujer desapareció. Estaba limpiando un jarrón sobre la mesilla de la sala de estar, cuando sintió unas manos cernirse alrededor de su cintura.
—Siempre tan silencioso—Dijo Serena para después darle un beso de bienvenida al moreno.
—Veo que ya te estas acostumbrando, no te sobresaltaste como de costumbre—él moreno sonrió de medio lado, tocándole un rizo, acariciándolo entre sus dedos.
—Llego una mujer hace un rato dijo que venía de parte de una agencia, no puedo creer que opines que soy tan irresponsable que ni siquiera limpiare nuestro hogar—ella levanto una ceja, mirándolo.
—¿Cuál era su nombre?-pregunto de pronto el azabache, cambiando por completo de semblante.
—Se presentó como Ralda, una mujer un tanto entrometida pero al final termino yéndose, asegurando que tenía que ir por unas pastillas a su auto, después llegaste tú.
—Creo que tendré que llamar a otra agencia entonces, una mucho mas formal creo yo—aseguro él, sonriendo al tiempo en que acariciaba su cabello.
—Bueno creo que es hora de parar un poco con la charla, tengo que terminar lo que esa mujer comenzó y desempolvar lo que resta de la casa.
— Aprovechando que hablas de ello Ahora que Serás la ama y señora de esta casa y de las demás propiedades, quiero mostrarte una de las salidas alternas.-dijo de pronto, conduciéndola a un enorme armario de madera tallada.
— Genial, mi futuro esposo vio demasiado Narnia y ahora piensa que el armario lo conducirá a otra dimensión —decía la rubia entre risas, al verlo entrar al enorme ropero, pero su sonrisa se extinguió al ver que Darien desaparecía por completo.
—¿Qué esperas una invitación? Ven acá Serena Tsukino—apremio él, conduciéndola por lo que fácilmente seria tomado como un pasadizo de la época antigua.
—¡Por qué demonios existe esto en nuestra casa! —grito, una muy asombrada sere.
—No solo en esta casa, en cualquier propiedad nuestra encontraras una salida alterna, siempre en algún mueble de madera—aclaro él tomándola de la mano fuertemente.
—¡Perfecto! Como cualquier familia tiene un cuarto de lavado nosotros tendremos un pasadizo extraño en nuestro hogar me suena bastante lógico—ironizo al tiempo en que casi tropezaba.
—Agradecerás recordar esta conversación en algún punto de nuestra vida—aseguro.-
—¿A dónde se supone que saldremos? —pregunto pesadamente, resignándose a las extrañas medidas de seguridad de su prometido.
—diez calles arriba de esta a un terreno desértico.
—Puff, incluso podría utilizarlo como atajo para ir al supermercado—bromeo de nuevo, soltando una sonora carcajada que hizo eco en todo el túnel.
—Sería más practico decir que te podría dar una ventaja de vida o muerte—puntualizo seriamente, abriendo el candado de la pequeña puerta que había aparecido sobre sus narices. — ah por si no te diste cuenta la llave de esta puerta estaba colgada a un lado de "la entrada a Narnia".
Lo primero que vio al salir de aquel lugar fue el terreno que Darien menciono en el camino.
—Dime que comprendiste todo lo que te dije en el camino—pregunto pesadamente el moreno quitándole el polvo que se asentó en su ropa.
—Si Dar pero ¡Cuidado detrás de ti!-grito Serena, sin medir las consecuencias que tendrían sus palabras.
El moreno instintivamente, la puso detrás suyo, y en menos de un segundo apuntaba con un arma de fuego al aire.
—¡Por dios Darien te iba hacer una obra sobre el león! —Dijo ella, alarmada por su reacción.
—Maldición coneja no hagas estúpidas bromas sobre algo como eso.- dijo de pronto fastidiado, tensando los labios en una ligera mueca.
—Ni siquiera dije que era lo que estaba detrás de ti pudo haber sido una maldita araña—vocifero acalorada e indignada.
—El problema es que no entiendes ni una mierda a pesar de tener parte del problema frente a tus ojos—Grito cortándole el aliento por completo.
—Tal vez entendería, si de dignaras en contarme toda la verdad y no mostrarme solo fragmentos de una de las tantas problemáticas, ¿Cuándo piensas hacerlo?
El silencio fue su helada respuesta
Y cuando Darien intento tomar su mano entre la suya guiándola de nuevo hasta el túnel, Serena se limitó a dar media vuelta para seguir su camino por la calle. Pensando en esa frase entro en su casa, dejando su chaqueta en el perchero, no quería tener puesta aquella ropa llena de polvo, telarañas y quien sabe que otras cosas, subio los escalones presurosamente, para encerrarse en su recamara, pero el moreno ya estaba dentro de ella.
—Salte de aquí antes de que te lance a patadas Darien, tuve suficiente por hoy—puntualizo, enojada.
Por un instante Darien pensó que le lanzaría cualquier cosa que tuviera a la mano, la suave piel de sus mejillas se habían tensado y una chispa de verdadera furia, oscureció sus azulados ojos.
—Acepto que reaccione bastante mal, pero debes de tener en cuenta tus palabras, tengo acciones Serena, y muchas en un sector financiero demasiado importante, tengo que estar alerta de todos y todo a mi alrededor siempre, cuando dijiste eso, lo primero que pensé fue en perderte y eso es algo para lo que no estoy ni estaré preparado, discúlpame—dijo de pronto, bajando la mirada en un gesto de arrepentimiento.
—Esa no era mi intención, estabas tan serio al decirme todo eso que pensé en hacer una "pequeña broma" la que se debería de disculpar por ser tan cabezota soy yo—contesto ella acortando la distancia que se interponía entre ellos, parándose de puntillas dándole un suave beso en los labios. —Llévame a nuestra habitación, ya no soporto dormir sola.-agrego con una risa picara al tiempo en que Dar la tomaba entre sus brazos.
—Como ordene futura señora Chiba- contesto, sonriendo llevando consigo a la que era su mayor tesoro.
¡Aparecí después de un mes! pero creo que es un gran avance después de estar un año sin dar señales de vida (en fanfiction) y unos cinco meses por aquí, con la noticia de que… ¡la historia ya no está estancada en mi mente! se preguntaran por que tan corto el capitulo entonces, pues verán se vienen capítulos un tanto largos,Así que mínimo me tendrán por aquí una vez en su bello mes uwu trato de ya terminarla porque tengo pensado que sean 16 capítulos un máximo serian 18 y no creo que sucede, ¡creo que ya les adelante bastante! sin más que decir nos leemos :)
Pd: contestare sus comentarios :´)
yssareyes48: awww nena sigues aquí, por ese tipo de cosas me siento mal de haber desaparecido, solo puedo decir que ya no lo hare y me tendrás aquí regularmente ya estamos a la mitad de la historia, te mando un abrazo de oso!
Miko Fleur:jajaja entonces tienes suerte que no te toco mi horrible bloqueo, actualizo cada mes o quince días normalmente, lo digo por aquello de que apenas llegas a mi muy inestable horario de aparición jeje, muchas gracias por comentar en verdad, saludos!
Aurora:me halaga que te haya atrapado al punto de que lo leyeras de una, espero no defraudarte en los seis u ocho capítulos a lo mucho que quedan, ya somos dos jeje llevo leyendo desde hace 5 años aproximadamente e igual que tú me motivo el cariño que le tengo a sailor moon, uff diste directo en el clavo ten por seguro que no te puedo decir mucho más porque lo arruinaría, pero si te aseguro que te llevaras unas grandes sorpresas, espero leerte por aquí, mil gracias por el apoyo.
