Día 5: Torpe (Clumsy)
Marinette se caracterizaba por ser una persona propensa a la torpeza. Era uno de sus mayores defectos, pero eso no era mayor impedimento para su rutina diaria (excepto por algunos incidentes aislados, claro).
Ese día estaba destinado a pasar. Se levantó tarde como de costumbre y corrió hasta la escuela, evitando que le cerraran la puerta en la cara y luego casi cayendo en frente de sus compañeros de clase, aunque logrando llegar a tiempo.
Al final de la primera sesión de clase se apresuró para salir, sin prestar mucha atención a lo que estaba a su alrededor. Mientras que bajaba las escaleras, sin darse cuenta se tropezó con un papel que estaba en el suelo al lado del último escalón. Solo pudo pensar en la dolorosa caída que le esperaba, mientras que cerraba los ojos.
— ¡Cuidado!
Sintió que unos brazos la envolvían y trataban de mantenerla firme. Lo que no se espero era que la persona que la había salvado caería también, aunque sintió que hizo lo posible para que ella no cayera directamente al suelo.
Todo fue en cámara lenta, pero en esos instantes abrió los ojos y se dio cuenta de que su salvador era Adrien. Y no solo eso, sino que quedaron en una posición un poco sugerente. Ambos se sonrojaron por completo.
—Lo siento, Adrien perdón – dijo ella de manera apenada.
Ella con cuidado se retiró y se sentó en el suelo. Él se levantó y le dio la mano para ayudarla a levantarse.
— ¿Estas bien?—dijo el con preocupación.
—Si —dijo ella mientras que se sacudía la ropa
—Debes tener más cuidado, te puedes lastimar.
—Lo sé y te agradezco por ayudarme
Todos miraban incrédulos lo que había pasado. Ayla había logrado capturar una imagen del momento con su celular, que algún día en un futuro les mostraría y todos se reirían de esto (Eso si Marinette no se daba cuenta de la foto).
Eso sería solo una de las tantas situaciones en las que Marinette Dupain - Cheng perdería su dignidad frente a su crush. Con el paso del tiempo, Adrien empezó a tenerle cierto cariño a su torpeza. Las expresiones que tenía cada vez que le sucedía algo debido a ella, eran adorables y a veces divertidas, pero él siempre la trataba con respeto y se reía con ella cada vez que algo ridículo pasaba.
Aunque cuando ambos se casaron y empezaron su vida de casados, esto se convirtió en motivo de mucha preocupación. Adrien hacia lo posible para que Marinette no sufriera accidentes caseros. Aunque eso lo estaba convirtiendo en una persona paranoica. Como ese día que Marinette se hizo un pequeño corte en el pulgar con un cuchillo de cocina, el saco todas las cosas del botiquín, como si se hubiera perdido el dedo y a pesar de la insistencia de su esposa de que no era para tanto y de que era algo común que sucediera.
O cuando esperaban a la pequeña Emma, época en la que Adrien parecía más asustado y nervioso que la misma Marinette por la llegada de su primer hijo. Sus suegros le aseguraron que todo iría bien, y su esposa insistió mucho en ello.
A pesar de su torpeza, el la amaba con todo su corazón.
