Capitulo 5 _ A merced.
Hinata lo miró con pánico. Su larga cabellera cayó pesadamente sobre sus hombros y tragó saliva con dificultad. Sasuke Uchiha la miraba con enojo, la había descubierto y ahora todo estaba mal. No supo que decir ni cómo reaccionar. Su cuerpo estaba prácticamente helado contra aquel muro del callejón.
—Espero una respuesta — dijo el moreno con un tono de voz que se oía tan filoso como una espada. O eso sentía ella.
Hinata salió del estado de shock en la que se encontraba y trató de responderle, pero de sus labios solo salían torpes e indescifrables tartamudeos.
El Uchiha soltó una risa sarcástica. —¿Toda tu familia se puso de acuerdo para burlarse de mí? Cuéntame — Dijo mientras comenzaba a pegar su rostro al de la muchacha que ahora lo miraba más desconcertada. Sasuke sabía que ni Hiashi ni Neji sabrían en lo que estaba metida aquella muchacha, lo que decía era solo para obligarla a hablar.
—¡No! — Sus labios empezaron a temblar y de la nada, y para sorpresa del Uchiha, finas lágrimas empezaron a brotar de sus ojos— Esto se me salió de las manos, todo es culpa mía. Pero nunca fue para burlarme de usted. Nunca haría algo así— Sus aguados y perlados ojos lo miraban sin siquiera parpadear. Sasuke sabía que estaba diciendo la verdad. Pero ahora lo desconcertaba sus lágrimas ¿Por qué lloraba?
— Entonces cuéntame los motivos... de verdad me gustaría saber la razón que tendría una señorita de su clase para vestirse como hombre y pretender engañarme — Sasuke estaba tan cerca de ella que prácticamente podía oír lo acelerado que tenía el pulso.
—Y-yo... es que —
Sasuke la agarró del brazo y empezó a caminar. Hinata lo siguió sin comprender.
—No podemos quedarnos mucho tiempo en este callejón. Llamaríamos mucho la atención ya que es raro que una mujer que no sea prostituta ronde por aquí a estas horas — Decía mientras seguía caminando hacia el auto.
Solo en ese entonces Hinata recordó todo lo que había visto en aquel sitio y una vez más tuvo ganas de vomitar.
Llegaron al auto en absoluto silencio.
—Iremos a algún lugar donde me puedas contar mejor como fue que llegamos hasta aquí — Dijo el Uchiha mientras le abría la puerta del copiloto. La ojiperla no emitió sonido alguno. Por lo menos las lágrimas habían cesado.
Sasuke condujo corto tiempo hasta un bar cercano. Entraron al sitio que estaba más o menos vacío a excepción de dos o tres borrachos de turno que prácticamente estaban más dormidos que consientes.
Hinata se sentía entrando a aquel sitio como si estuviera entrando a una corte donde un Juez la condenaría por sus absurdas mentiras... Donde pagaría el ser tan tonta y estúpida. Sasuke se había mantenido en silencio durante todo el camino de vuelta. Su rostro serio e inmutable la ponía nerviosa, pero en el fondo agradecía que ya no estuviera tan furioso como hacía algunos minutos.
Sentía las lágrimas secas en sus mejillas, aquello se debía a todo el maquillaje que le había puesto Ino para simular las facciones masculinas.
—Ino — Pensó, nuevamente quiso volver a llorar. Ella se había esforzado tanto para ayudarla y para nada había servido. Shikamaru tenía razón después de todo.
Sasuke fue a pedir algo de tomar a la barra y Hinata aprovechó para ir al lavabo a limpiarse el rostro. Una vez que se quitó todo rastro de pintura y se miró al espejo se sintió el ser más patético. Su rostro pálido, aquel estúpido traje color marrón, y su larga cabellera más despeinada de lo habitual a causa del sombrero que había estado cubriéndolo. Trató inútilmente de peinarlo antes de salir a recibir su condena.
Cuando salió vio inmediatamente a Sasuke. Se encontraba en un rincón bebiendo lo que parecía ser Whisky, cosa que no ayudaba en nada a su nerviosismo, ya que le recordaba a su padre.
Se sentó frente a él. Ni siquiera sabía cómo mirarle al rostro sin volver a romper en llanto y rogar que por favor no contara nada a su padre.
—Vaya, olvidaba el rostro tan angelical que se encontraba bajo aquel circo — Dijo Sasuke mirándola fijamente. Su voz tan áspera y frío hacía que Hinata sintiera escalofríos
—L-lo siento — Susurró lo suficiente para que la escuchara el pelinegro.
— De verdad estoy esperando escuchar tu excusa — Respondió el Uchiha malhumorado. No quería seguir más con el tema — Puedes beber si necesitas coraje — Indicó mostrándole el vaso con hielo y Whisky que se encontraba frente a ella.
—No bebo —Respondió ella. Seguía sin mirarlo. Le daba pánico mirarlo.
—Bien, te escucho entonces — Sasuke mantenía clavada su mirada en ella —¿Acaso no te han enseñado que es de mala educación no mirar cuando te hablan?
Hinata se dignó por fin a mirarlo. Pero el problema ahora estaba en que perdía el autocontrol. No era capaz de estar bajo su mirada tan penetrante y fría. Le recordaba tanto a su padre.
—Y-yo nunca quise engañarte ni burlar me y-yo de verdad no quería —Empezó a hablar en medio de tartamudeos.
—Esa parte ya lo dijiste en el callejón... Cuéntame los motivos, la razón por la que por un segundo creíste que podrías verme la cara de estúpido. La verdad es que no creo que tu padre haya colaborado contigo, pero ¿Y tu hermano? ¿Era parte de alguna broma de mal gusto acaso? —Sasuke abandonó su pose serena para acercar su cuerpo a la mesa que la dividía a ella de él.
—¡Por supuesto que no! Ni mi padre ni mi hermano saben nada de esto... Y-yo...simplemente no sabía que hacer — Dijo afligida. Sus ojos volvieron a cristalizarse, pero respiró profundo para apaciguar las lágrimas que amenazaban con salir.
—¿No sabías que hacer respecto a qué? ¿Querías llamar mi atención y no sabías cómo?
—¡No! —Dijo negando frenéticamente —Yo no tenía intención de eso.
Sasuke sonrió burlonamente.
—¿Entonces?
—Mi padre y Neji tuvieron una terrible discusión hace un mes. Y desde ese entonces, mi hermano se fue y no he vuelto a saber nada de él.
— ¿Y eso te convirtió en una mentirosa compulsiva? — Preguntó sarcásticamente el pelinegro interrumpiéndola repentinamente.
—No, mi papá tuvo un ataque que lo dejó muy delicado de salud... Neji desapareció y yo no he podido contactar con el — A Hinata se le quebró la voz cuando recordó a Neji... aún no entendía cómo podía haberse ido tanto tiempo sin siquiera llamar a preguntarle cómo estaba — Con lo mal que está mi padre, no he tenido el coraje de decirle que Neji se fue, es por eso que he estado tomando su puesto en la empresa hasta que llegó usted... y no sabía qué hacer. No quería que se fuera de Japón sin concretar lo que mi hermano había empezado.
—¿Y por eso se te ocurrió la estúpida idea de menear tus caderas frente a mis narices vestida de hombre? —Sasuke parecía realmente desconcertado ante aquella estúpida excusa... pero sabía que ella no mentía. ¿De verdad era tan ingenua como para pensar que no sospecharía?
—¿Lo supo desde el principio? —Preguntó con curiosidad Hinata
— Por supuesto... Tus muñecas, tus caderas, tus facciones... Tus pechos, todo te delataba.
Hinata se ruborizó y bajó la mirada al instante.
—¿Por qué no me lo dijo? —Preguntó susurrando.
—¿Y perderme toda la diversión de verte intentar aparentar ser un hombre? —Sasuke soltó una carcajada sarcástica — La verdad es que, al principio, tenía ganas de mandarte al infierno, pero me entretenía ver cómo te esforzabas. La idea de conocer luego a tu 'hermana' a tu padre, tu nerviosismo cada vez que te veías en apuros... me resultaba realmente entretenido. Pensaba que con el burdel terminarías confesándolo todo, pero, no. Eres más testaruda de lo que pensé. Cosa que me molestó. No soy del tipo de hombres que llevan a señoritas como tú a un burdel ¿Qué pensará tu padre cuando lo sepa?
—¡Por favor no se lo diga! — Suplicó ella aterrada.
—¿Me estas pidiendo que sea tu cómplice? —Preguntó fingiendo indignación.
*
Hinata se despertó al día siguiente como si un tren la hubiera arrollado. Se sentía fatal… el nudo de su garganta no había desaparecido y casi no había dormido nada…Miro el reloj que indicaba 8:15 de la mañana. Había dormido exactamente 2 horas.
Se levantó y lo primero que hizo fue mirarse al espejo solo para comprobar lo horrible que se veía. Los ojos hinchados por haber llorado hasta dormir, las ojeras, la preocupación, el estrés. Todo la tenía hecha un mar de despojo.
Entro a ducharse con el agua más fría que pudo aguantar, las temperaturas en aquella época del año ya bajaban considerablemente debido a que faltaba poco o nada para que estuvieran en invierno, pero igual necesitaba el agua helada. Sus tensos músculos se lo agradecían.
Su larga cabellera estaba llena de nudos por no haberla cepillado la noche anterior. Realmente estaba hecha un desastre.
Cuando por fin terminó de limpiar y desenredar su cabello salió y se vistió. No se tardo mucho eligiendo su atuendo. Una falda color gris tan larga que le llegaba prácticamente hasta las pantorrillas, y una blusa holgada color rosa pastel.
Salió a desayunar con el ánimo por los suelos, sabía que Sasuke Uchiha no tardaría mucho en presentarse para contarle todo a su padre. Por mucho que intento persuadirlo no logró nada. Solo su risa incrédula y burlona. Por una parte estaba tan enojada con el pero por otro lado ella sabía más que nadie que tenía buenas razones para no querer ayudarla. Ella lo había engañado.
Se estremeció solo pensando en lo furioso que estaría su padre. No solo había engañado a un posible socio importante de la empresa si no que también había echado a perder lo que podría haber sido la salvación de todos los problemas financieros que tenían. Se dejó caer pesadamente sobre la mesa. Quería morir.
—¿Esta bien señorita? —preguntó Ko, quien llegaba frente a ella con su desayuno listo. Hinata quiso dedicarle una sonrisa que solo llegó a mueca.
—Sasuke Uchiha sabe que me he hecho pasar por Nisaan—susurró abatida.
Ko palideció. Eso no era nada bueno. Solo atraería más tristeza para ella. Quiso consolar a la muchacha pero no supo que decirle.
Simplemente fue a prepararle un café como le gustaba, dulce y con leche.
Hinata no probó ni los huevos revueltos ni el pan tostado que le había preparado Ko, nunca desperdiciada nada de lo que él le hacía pero aquella vez de verdad estaba desanimada. Cuando Ko, posó una taza humeante de café con leche frente a ella, las lágrimas empaparon sus mejillas y se lanzó a abrazar al hombre que tenía frente suyo.
—¿Qué haría sin ti? Odio tanto a Neji-Nissan. Lo necesito tanto ahora mismo y el no está…Lo odio— Sollozó mientras hundía el rostro en el cuello de su viejo mayordomo. Ko le dio unas palmaditas en la espalda. Hacia tanto tiempo que no se comportaba como una niña chiquita con el. Una vez que creció se había vuelto tan distante por órdenes de su padre. 'No puedes tener tantas confianzas con el personal' le repetía constantemente. Hasta que ella un día por fin, dejó de ser tan apegada a el. Pero lo quería, lo quería tanto como quería a su hermano. Bueno, en ese preciso momento quería un poco más a Ko.
—Uhumm—El sonido de alguien aclarándose la garganta los alertó a separarse rápidamente. Para sorpresa y desgracia de Hinata era la persona que menos quería ver en ese momento—¡Buenos días! Lamento tanto interrumpir tan rara escena—dijo sarcásticamente mientras tomaba asiento donde anteriormente había estado sentada Hinata.
La ojiperla palideció. Ko se retiró.
—¿Viene a ver mi padre? —pregunto temerosa mientras tomaba asiento al lado, sin apartar la vista de él .
—¿A quién más? — Respondió este sin siquiera mirarla. SASUKE tomo la taza de café que había hecho Ko para ella y bebió un sorbo. Para luego asquearse inmediatamente.
—¿Qué carajo es esta mierda? —dijo mientras hacía muecas. Hinata pensó en lo grosero que era.
—Es café y era mío— dijo arrancándoselo de las manos cosa que sorprendió al Moreno.
—¿A eso le llamas café? Eso es leche con azúcar… el café debe ser amargo y caliente… no esa porquería.
Hinata chasqueo la lengua indignada.
—¿Cómo puedes ser tan grosero? Sobre gustos no hay nada escrito y a mi me gusta así—dijo mientras bebía un sorbo. Estaba dulce, suave y espumoso. Exactamente como le gustaba. Ko la conocía tan bien. Se relamió los labios notando que había quedado un poco de espuma sobre ellos.
Cosa que para Sasuke no pasó desapercibido. Se maldijo internamente por los sucios pensamientos. Y una vez más pensó que necesitaba urgentemente tomar a alguna mujer. Miro a Hinata de arriba abajo. Si, definitivamente. Por que si aquella mujer lograba excitarlo estaba realmente enfermo.
Ko entró una vez más a la sala solo para avisar al peliazabache de que Hiashi ya estaba listo para recibirlo.
Hinata con el tema del café había olvidado por completo el motivo de la visita del ojinegro. Se levantó tan rápido que las piernas le fallaron y casi pierde el equilibrio de no ser por el Uchiha que la sujetó al instante.
—Serás torpe—recriminó mientras la soltaba tan rápido como pudo. Al chocar con él pudo sentir como sus pechos chocaban con su torso, y por eso la había soltado con tanta urgencia.. no podía permitirse fantasear con aquella ridícula mujer.
Hinata sin embargo volvió a agarrarlo. —Por favor al menos hágalo con cuidado—Suplicó ella mientras lo miraba de forma suplicante.
—¿Hacer… que? — Se sintió como un verdadero imbécil… obviamente ella estaba hablando de la plática con su padre… pero su excitación lo llevaba a pensar otras cosas.
Se zafó del agarre de la muchacha antes de que ella pudiera decir nada más y Salió en dirección al despacho de Hiashi dirigido por Ko. Verdaderamente se sentía un estúpido.
*
Hinata sentía el rostro arder cuando pasaban las horas y ni Sasuke, ni su padre salían del despacho. Pensó que si su padre no estaba dando gritos aterradores contra ella era porque aún no sabía nada.
Paseaba de un lado para el otro frente a la puerta. Mientras se mordía las uñas y todo tipo de pensamientos cruzaba su mente.
¿De qué hablarían tanto?
Como si hubieran escuchado sus pensamientos la puerta del despacho se abrió, un sonriente Sasuke Uchiha salía del sitio.
—Señorita— dijo en tono burlón. —Justo iba a buscarla a usted.
¿Desde cuándo era tan educado con ella? —pensó —¿Y desde cuando sonreía así?
Hinata palideció.
Se acercó a él —¿Cómo se lo ha tomado? —Preguntó aterrada.
Sasuke sonrió de manera perversa.
—Muy bien, por supuesto— El tono burlón que usaba, no le gustaba nada a la ojiperla. Frunció los labios angustiada. Sabía que él estaba jugando con ella. De hecho quiere hablar contigo. Pasa— dijo indicándole la puerta.
Hinata quería morir. Quería que la tierra se abriera y la tragara completa antes de cruzar la puerta de aquel despacho. Pero tenía que hacerlo sus piernas temblaban y sus pasos se volvieron ridículamente cortas y lentas. Sasuke le dio un empujoncito.
—Vamos— dijo por detrás de ella. Tan cerca de su oído que le dio un escalofrío incómodo.
Para su gran desconcierto su padre también sonreía. Ya olvidaba la última vez que lo había visto sonriendo. ¿Qué estaba pasando?
—Hinata trae el mejor Champagne, esto hay que celebrarlo… Sasuke Uchiha, es desde hoy, parte de la corporación Hyuga— La ojiperla abrió los ojos con sorpresa. Se imaginó todo menos aquello.
Se giró a mirar al azabache quien seguía mirándola con aquel tono tan arrogante, se burlaba de ella con la mirada, sus labios sonreían de una forma… extraña.
Estaba feliz… pero sabía que algo había detrás. ¿Por qué había aceptado callar y ayudarla? ¿Acaso sería una trampa? No le gustó pensar que ahora compartía un secreto con aquel desagradable sujeto.
…….Fin del Capítulo…
Chicos siento tanto la demora… Lo siento de verdad espero que no se hayan olvidado de la historia.
En fin tengo buenas noticias… Estoy de vacaciones dos semanas por lo que estaré actualizando muy seguido estos días… tengo tantas ideas y estoy entusiasmada por escribirlas ya.. de hecho puede que suba otro capítulo mañana ya que tengo mucho escrito avanzado.
Espero que el capítulo les haya gustado… se que puede haber sido un tanto aburrido pero les prometo que se viene lo bueno
