Capitulo 6_ Un baile y más problemas.

Había pasado una semana desde que Sasuke Uchiha había aceptado unirse al proyecto de la corporación. Hinata seguía sin comprender porque había decidido guardar silencio. Pero estaba agradecida con el por eso. Aunque por otro lado le hacía la vida imposible cada vez que visitaba la empresa para estar al día sobre el proyecto.

Era un hombre realmente arrogante y muy insensible. Prácticamente todos en la empresa lo detestaban por su completa falta de tacto.

—Hubiera decidido quedarme sin trabajo, a esta humillación—Dijo una Ino totalmente desanimada. La había ridiculizado frente a todo el personal por fallar en una simple orden. —Y tu Shikamaru, debiste haberme defendido. ¿Soy tu asistente recuerdas?

Shikamaru chasqueó la lengua fastidiado.

—Aunque me caiga mal ese imbécil. Creo que tenía razón— dijo para molestarla.

Ino lo miró sin darle crédito a lo que escuchaba. Tomó una carpeta que tenía cerca y se la tiró fallando completamente en la puntería.

Hinata empezó a reír. Aunque estaba estresada del trabajo… la compañía de esos dos alivianaba todo. Shikamaru e Ino la miraron sorprendidos. Era la primera vez que la oían reír desde que tomó el puesto de Neji.

—Debemos admitir que sabe lo que hace—comentó el castaño. Y era cierto. Había venido a la empresa dos o tres veces y ya había colaborado con importantes decisiones que resultaron asertivas.

Ino lo miró fulminante.

—Eso no le da derecho a comportarse como un patán. Y menos con una dama como yo— parloteaba la chica— Y pensar que me parecía guapo.

Hinata se mantuvo en silencio, solo pensando. Era verdad. Aunque la molestaba cada vez que tenía oportunidad, su trabajo la hacía estar tranquila.

—Hinata—llamó la rubia sacándola de sus pensamientos.

—¿Si? —preguntó fijando su mirada en ella.

—¿Tienes ya un vestido para esta noche? —Hinata casi lo olvidaba. Aquella noche tendrían una fiesta con todos los socios de la corporación, supuestamente para celebrar la unión del Uchiha.

—Si—Sonrío recordando el vestido que había comprado—Lo compre de la tienda de Sakura—Informó.

—Ash, aunque deteste a esa zorra arrogante, hay que admitir que hace unos vestidos preciosos—Dijo la rubia mientras se levantaba del sofá. Llevaban casi 1 hora en la oficina de Hinata/Neji. Shikamaru hizo lo mismo.

—Fue muy amable eligiendo el vestido por mi. La verdad es que me gusta mucho—

—¿Quieres que te maquille para esta noche? —Pregunto la rubia—Que envidia…como me gustaría ir a una de esas reuniones tan elegantes.

Hinata soltó una pequeña risa.

—Te cambio el sitio—bromeó—No hace falta Ino, muchas gracias. No me maquillaré mucho.

Ino solo se encogió de hombros y salió siguiendo a Shikamaru—¡Pásatelo bien Hina! — dijo antes de desaparecer detrás de la puerta.

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Sasuke fue uno de los últimos en llegar a la celebración. Vislumbró de lejos al señor Hyuga que hablaba con varios miembros de la empresa y se acercó a saludar.

El hombre mayor se veía mucho mejor. Aunque seguía usando el bastón ya casi no se apoyaba en el, Sasuke supuso que ya solo lo usaba por equilibrio y seguridad.

—Ya me han contado las buenas nuevas con las últimas ventas—comentaba animado el Hyuga. —No cabe duda de que mi hijo y tu, hacéis un buen equipo.

Sasuke sonrió divertido con aquel comentario, mientras que los otros miembros de la empresa palidecían por lo que pudiera responder el azabache.

—Eso creo—se limitó a responder.

Tocando el tema de Neji empezó a buscar a la ojiperla con la mirada.

—No me diga que su hija tampoco viene esta noche— dijo mientras tomaba el vaso de Whisky que le ofrecía un mesero.

—Si vino, creo que se ha encerrado en el lavabo. — respondió el hombre mayor, restándole importancia. Sasuke lo miró sin comprender pero tampoco quiso insistir en preguntar por ella.

—Sasuke, déjame presentarte al hijo de uno de nuestros socios mayoritarios—Dijo Hiashi mientras llamaba a un hombre rubio de ojos azules, quien se acercaba del brazo de una hermosa mujer de cabello color rosa y ojos color esmeralda.

—Bienvenido a la empresa, Sasuke. He oído mucho de ti. Mi nombre es Naruto Uzumaki—dijo mientras sonreía de oreja a oreja.

—Gracias—se limitó a responder el Moreno mientras le extendía la mano— Debes ser hijo de Minato— Dijo recordando haber conocido a un hombre casi idéntico a él, pero mucho más serio.

—Así mismo. Ah, y ella es mi novia Sakura Haruno—dijo el rubio, presentándole a la mujer.

Sasuke fijó su mirada en ella. Era hermosa y sexy. Tenia puesto un ceñido vestido color rojo que constataba con su cabello. Ella lo miró con deseo, Sasuke lo sabía, sabia cuando una mujer lo deseaba.

—Un placer—dijo el Moreno mientras le extendía la mano, la cual ella tomó con delicadeza y rozando sus dedos con los de el.

Y a Sasuke ya no le quedo dudas de que ella definitivamente estaba coqueteando con el.

Incluso cuando ambos se alejaron ella seguía con su mirada fija en él.

Luego de largos y aburridos minutos y de que Hinata no hiciera acto de presencia decidió ir a buscarla sin importar las miradas curiosas de las mujeres que lo veían entrar al lavabo. Algunas se sonrojaban y le dedicaban tímidas sonrisas y otras se reían de manera traviesa tratando llamar la atención del Uchiha.

Todas las mujeres que estaban dentro salieron para dejarlo solo.

—Hinata— llamó a la única cabina que estaba cerrada — ¿Estaras toda la noche ahí dentro?

—¿Uchiha? —Una voz dulce y dudosa le respondió desde el otro lado.

—No puedes quedarte ahí dentro toda la noche. ¿Estas bien?

Hinata se sorprendió de que el viniera a buscarla. Pero no quería salir, y que el la viera así… aunque por otro lado sentía que tal vez el podría ayudarla a salir de allí sin más humillaciones.

La puerta del lavabo se abrió dando paso a Hinata que salía con los ojos rojos y las mejillas sonrojadas.

—Si vuelvo a salir se volverán a reír de mí—dijo dejándose ver al Uchiha que la miró de arriba a bajo bastante sorprendido.

—Vaya, te ves muy particular— dijo mientras trataba de contener la risa, pero no pudo y se echó a reír logrando que más lágrimas se escaparan de los perlados ojos de la muchacha. —Quiero irme a casa—dijo apretando los labios para evitar soltar sollozos. Ya había aguantado muchas humillaciones.

Sasuke se contuvo con aquella escena tan tierna. Ella realmente parecía tan angelical cuando lloraba y fruncía el ceño de aquella manera… de la misma forma que había llorado en aquel callejón.

Hinata no tuvo que contarle que se reían de ella por el vestido que llevaba puesto. Sencillamente era horrible. Era prácticamente un trozo de tela con cientos de moños de todos los colores, la cual la hacía parecer algún tipo de payasa de circo.

—¿Cómo se te ocurrió venir con esto puesto? —preguntó mientras tiraba de uno de sus moños arrancándoselo con una sonrisa burlona.

—Por favor, sácame de aquí— dijo mientras lo miraba suplicante.

—De eso nada, dijo mientras—la tomaba de la mano y la sacaba de aquel sitio sin que ella pudiera negarse.

—¡No! —dijo mientras trataba de zafarse para no tener que salir nuevamente.

—¿Quiénes son los que se rien?—Preguntó el Uchiha mientras hacía caso omiso a sus negaciones por salir.

Salieron y todas las miradas se fijaron en ellos. Las mujeres volvían a soltar pequeñas risas burlonas.

—Las mujeres— respondió ella mientras se daba por vencida y se dejaba guiar por el peliazabache.

Sasuke giró hacia ella sin previo aviso y ella chocó contra su cuerpo.

—Apuesto a que el vestido lo eligió una de esas mujeres— Sasuke miraba su rostro enrojecido por la vergüenza. Ella asintió.

—¿Sabes porque es eso?

Ella negó lentamente con la cabeza.

—Porque si llevaras un bonito vestido, te robarías todas las miradas ¿Sabes porque? Porque eres rica y tienes lo que muchas de estas mujeres solo sueñan… por eso te hacen esto, para sentirse por encima de alguien como tú. La mitad de estas mujeres solo esta con sus respectivas parejas por el dinero—aseguró el Moreno recordando a la mujer de pelo rosa que había conocido hace algunos minutos .

Hinata solo lo miraba sin creer todo lo que había dicho Sasuke. Ella sabía que Sakura no era capaz de hacerle algo así.

—Sakura no me haría algo así apropósito. Estoy segura que eligió este vestido para mi porque en verdad le parecía bueno.

—Sakura— Sasuke sonrió satisfecho al oír el nombre de aquella mujer.

Rodeó la cintura de la Hyuga sin previo aviso mientras que ella se sonrojaba más de lo que estaba y trataba de alejarse.

—Puedo hacer que estas mujeres pasen de la risa a la envidia con solo hacer esto—dijo el Moreno mientras la estrechaba más hacia su cuerpo. Hinata empezó a hiperventilar sintiendo los brazos de aquel hombre tomándola con tanta tranquilidad. Solo mantenía la mirada fija en el sin mover un músculo.

—Quédate cerca de mí, y nadie se atreverá a volver a reírse de ti—dijo mientras la soltaba y la tomaba de la mano. Todos habían visto aquella escena.

Sasuke llevó a Hinata a saludar a todos los invitados sin soltar ni por un segundo su mano. Y era verdad, las mujeres ahora la miraban furiosas. Ya no parecían tan divertidas por su vestimenta.

Hasta que llegaron hasta donde estaban Naruto y Sakura.

—Hinata, que bueno que te veo… yo tengo que irme y no quería hacerlo sin despedirme. —Dijo Naruto mientras sonreía amablemente. Hinata sintió su corazón sobresaltado por la sonrisa que le dedicaba el rubio. Aquello no pasó inadvertido por el Uchiha.

—Es una lástima que se vayan ya— dijo Sasuke mirando provocadoramente a la Haruno. Quien no apartaba la vista de las manos entrelazadas que tenían Sasuke y Hinata.

—De hecho, yo creo que me quedaré un poco más— Dijo Sakura mientras se relamía los labios ahora mirando fijamente al Uchiha. Sasuke se preguntaba cómo era que el rubio no se daba cuenta de que su novia estaba notablemente interesada en él.

Unos minutos después de que Naruto se había ido, Sakura le pidió a Sasuke sacarla a bailar. Este aceptó y ambos se encaminaron al centro de la pista donde bailaron muy apegados. Robándose la mirada de todos en la fiesta. Ambos lucían como un par de modelos, la belleza de ambos era perfectamente compatible.

Hinata sin embargo no miró aquello con buenos ojos… prácticamente se estaban acariciando frente a todo el mundo. Sakura era novia de Naruto, ella no podía hacerle eso.

Frunció el ceño y agradeció al cielo cuando su padre le dijo que quería ir a casa ya.

Sasuke se acercó para despedirse de ellos.

—Hinata, ¿No te quedarás un poco más? —preguntó Sasuke con una media sonrisa— ya a nadie le molesta tu vestido.

Hinata le dirigió una mirada retadora. Y aprovecho que su padre se había adelantado para reclamarle su comportamiento con la pelirosa.

—Ella tiene novio— le recordó

—Me invitó a su casa, y pienso ir— dijo el azabache con el semblante serio. Trato de no reír cuando la vio abrir desmesuradamente los ojos escandalizada.

—No pueden hacer eso… no es correcto—Dijo completamente horrorizada.

—¿Hacer que?... no me digas que estás teniendo pensamientos sucios—provocó el azabache logrando que ella se ruborizara por enésima vez.

—No soy tan tonta… si enfrente de todo el mundo hacen lo que hacen no me quiero imaginar lo que harían a solas—Hinata hablaba por si misma. En ese momento estaba molesta.

—No sabía que me imaginabas de esa forma— seguía provocando el Uchiha sin tomarse enserio las palabras de la Hyuga.

—Por favor… Naruto no se merece eso—imploró ella.

Sasuke tomó una bocanada de aire y acercó su rostro a la de ella.

—Después de esta noche. Sakura Haruno estará tan loca por mi que dejará a Naruto. Y tú tendrás el camino libre— Sasuke dio media vuelta y se fue dejándola más sorprendida que antes. ¿Cómo sabia que estaba enamorada de Naruto?

Se detuvo a pensar en lo que le había dicho Sasuke. Era verdad que ellos terminarían, pero Naruto sufriría muchisimo, y eso tampoco le garantizaba que el rubio acabaría fijándose en ella. No podía permitirlo. No podía permitir que le rompieran el corazón. Le parecía increíble el comportamiento tan descarado de Sakura, tal vez no era tan buena como pensaba.

Más tatde…

Sasuke sonrió y Sakura le ofreció algo de tomar.

—No gracias. Lo que si me gustaría es arrancarte ese vestido y besarte los pechos.

Sakura tragó saliva— ¿Si? — preguntó excitada, mientras se sentaba sobre las piernas del Uchiha y lo besaba hambrienta de deseo. Desde el primer instante que lo vio supo que lo quería, algo en ella se había encendido haciéndola enloquecer de deseo.

—Cuando te vi con aquella mujer, estaba furiosa de que tus dedos la tocaran a ella…a esa mujer tan insignificante—dijo excitada mientras Sasuke besaba su cuello y le bajaba el vestido hasta la cintura dejando descubiertos sus senos.

—Esa mujer tan insignificante—pensó— de repente se preguntaba cómo serían los senos de Hinata.

Le arrancó por completo el vestido y la incorporó del suelo para dirigirse con ella a la habitación. Ella tenía sus piernas enredadas en sus caderas y se frotaba con desespero hacia su miembro logrando que el empezara a excitarse. Llegaron al segundo piso y entraron a la habitación de la mujer. Lucia como una habitación de revista, perfectamente decorada y con colores que se compenetraban perfectamente… la habitación de Hinata debía de ser como una celda, con rejas y candados. Gruñó cuando se dio cuenta de que no dejaba de pensar en ella. Tiró sobre la cama y la observo excitado, sus pechos aunque no eran muy grandes, eran bonitas… sus largas piernas y su vientre perfectamente plano, lo invitó a besarla. Beso su vientre mientras sus manos jugueteaban con sus pechos. Sakura gemía con fuerza.

Algo en la ventana captó la atención del Uchiha que miraba de reojo mientras seguia besando a su acompañante. La sombra se agitaba. Era un rostro. Una nariz apretada contra el vidrio de la ventana.

Era Hinata.

Al principio Sasuke no podía comprender lo que estaba viendo. Una vez que lo hizo se puso furioso, y a la vez se sintió invadido por un irrefrenable deseo de reír. ¿Cómo había llegado allí?

Hinata se sobresaltó tanto al ser descubierta que perdió el equilibrio y cayó desde el segundo piso aterrizando sobre unos arbustos que sin saberlo acababa de salvarle la vida.

Se sentía asqueada, y no podía creer que acababa de caer de una cornisa, tratando de impedir que le rompieran el corazón a su eterno amor. Se sentía patética.

Trató de levantarse pero el aturdimiento se lo impedía. Sasuke no tardó en aparecer con cara de pocos amigos. Si había logrado que el la perdonara por haberlo engañado con lo de Neji. Sabia que de eso no se salvaría. Sasuke debía estar deseando estrangularla.

—¿Qué tenemos aquí? ¿Una vagabunda? Una tonta por lo menos… ¿Te caíste de tu ilícito mirador? Se burló mientras la miraba aún tendida sobre todas las plantas del jardín de Sakura.

Hinata apartó la mirada sumamente avergonzada. Sus ojos se llenaron de lágrimas de vergüenza.

—Lo siento—dijo sin dignarse a mirarlo.

—¿Puedes levantarte? —Preguntó ignorando sus disculpas.

Ella se incorporó como pudo ante la atenta mirada de Sasuke. Pero al dar un paso flaqueó y volvió a caer de bruces contra el suelo. El tobillo le ardía.

—Muy bien, a ese ritmo llegarás a casa mañana por la mañana—volvió a burlarse el Uchiha.

Se agachó y la incorporó del suelo tomándola con los brazos. —Me encantaría dejarte tirada aquí pero mañana tengo una reunión con tu padre, y no me gustaría que se interrumpiera porque lo llamen para ir a buscar a su hija al jardín de Sakura Haruno.

Hinata una vez más se sintió incómoda. Era la segunda vez que Sasuke le rodeaba la cintura con los brazos esa noche.

—¿Me llevarás a casa?

—Me encantaría hacerlo. Llevarte a tu casa, entregarte al señor Hyuga y contarle que te trepaste a una cornisa para verme tener sexo con una mujer…pero creo que la información le sentaría un tanto mal—dijo Sarcásticamente mientras empezaba a caminar hacia su coche con la muchacha en brazos.

Sasuke llevó a Hinata a su hotel. Ella no rechisto ni se quejó en ningún momento. Cualquier cosa era mejor que ir a su casa en esas condiciones. Su vestido estaba llena de hojas y barro. Y al parecer tenía el tobillo derecho dislocado.

Cuando llegaron, Sasuke la volvió a llevar en brazos a pesar de que Hinata insistía en tratar de caminar. Se sintió apenada cuando el la recostó en su cama con el vestido tan sucio.

—Voy a llenar las sábanas de barro—dijo ella en voz baja. Sasuke le recriminó con la mirada.

—¿Quieres desnudarte entonces?

Hinata bajo la mirada. Nunca se había sentido tan avergonzada en toda su vida.

—¿A quien se le ocurriría hacer tremenda estupidez?

Dijo mientras llenaba un pequeño cubo con agua tibia y tomaba un paño.

Se acercó a la cama y se sentó a sus pies. Le quitó los zapatos e inspeccionó su pie.

Estaba morado e hinchado.

Le práctico algunos baños y masajes que había aprendido algún tiempo atrás y que resultaban muy eficaces.

—Déjame adivinar. ¿Piensas que con esto impedirás que me acueste con la novia de tu amigo? —Eso no sucederá. Una vez que te encuentres bien, volveré a su casa a su cama.

Hinata lo miró furiosa.

—¡¿Porqué?! —dijo indignada. Mientras apartaba su pierna de el.

—Porque si, porque tengo necesidades y ella es perfecta para saciarlas. —respondió mientras volvía a tomar su pierna con rudeza haciendo que ella se quejara de dolor.

—¿Y si lo haces conmigo? — Estaba loca. Definitivamente estaba loca. Hinata no podía creer lo que acababa de decir. Y Sasuke menos. Un silencio sepulcral se apoderó de la habitación.

¿Qué había sido aquello?

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Fin del capítulo.

Entran en escena Sakura y Naruto…¿Qué les pareció el capítulo?

Muchas gracias por los comentarios en el capítulo anterior.

El siguiente capítulo ya lo tengo escrito, solo esperaré a que lleguemos a los 45 comentarios para subirlo… Se viene el lemmon!!!

Muchas gracias hasta el próximo cap.