Capitulo 7_Riendas Sueltas

Sasuke cruzó la habitación y se sirvió un poco de vino del minibar.

Se maldijo haberse acabado el Whisky el día anterior y no haber pedido más. En ese momento lo necesitaba.

—No creo que puedas llegar a ser mi amante —Dijo unos minutos después cortando el profundo silencio que había inundado la habitación.

Hinata reaccionó soltando un pequeño respingo, pues desde que había dicho aquello, estaba ensimismada jugando con sus dedos de manera nerviosa.

—Y-yo lo siento — Dijo avergonzada. ¿Qué esperaba? ¿Qué el aceptará así como así? Negó con la cabeza tratando de sacarse aquellos estupidos pensamientos. ¿A qué venían?

Trató de incorporarse pero Sasuke la detuvo con un gesto.

—No te muevas. Podrías tener una conmoción por la caída. Lo mejor será que no muevas la cabeza por unos minutos —Indicó mientras dejaba su copa de vino sobre la mesilla de luz y volvía a tomar su tobillo para registrar si la inflamación había disminuido. —¿Siempre actúas tan irracional? ¿O solo es por tu enfermiza obsesión hacia el Uzumaki?

La muchacha negó de manera lenta. No apartaba la mirada de sus propias manos. No era capaz de mirarlo a la cara.

—No quiero, que las personas a las que quiero sufran — Sasuke se sorprendió por su respuesta por unos instantes, pero luego empezó a disgustarse.

—Te vestiste como tu hermano para salvar la empresa por él, pero en todos estos días que ha estado fuera, no sabes nada de él. ¿Sabes lo que significa? Que no le importas. Y en cuanto al Uzumaki ¡Rayos Hyuga! Podrías haberte partido el cráneo tratando de impedir que su 'novia' se acostara conmigo y evitar romperle el corazón. Y no contenta con ello ¿Serías capaz de entregarte a alguien más por él? —El peliazabache sonrió de manera irónica —¿Eres idiota?

Hinata apretó su vestido con rabia. Aquel vestido que tantos incidentes le había ocasionado esa noche. Era consciente de lo mal que sonaba ofrecerse carnalmente a alguien sin amor de por medio. Pero no quería ver a Naruto destrozado por la mujer que amaba. Y si podía impedirlo estaba dispuesta a hacerlo. Sasuke Uchiha cada vez se veía más enojado y eso la hacía temblar de miedo.

—No soy idiota — respondió temerosa, aunque tratando de que sus palabras sonaran seguras y contundentes. —Cuando uno quiere, cuando uno ama… hace lo que sea. Eso tu no lo entiendes porque eres arrogante y solo piensas en ti mismo.

Sasuke abrió los labios. No esperaba una respuesta tan atrevida de alguien como ella. Pero le gustó.

—Oh, está bien chica valiente. Cuéntame una cosita. ¿Alguna vez tuviste un climax? —Preguntó Sasuke de manera imprevista. Hinata lo miró sin comprender. Y para Sasuke no podía existir una mejor respuesta que esa.

Se echó a reír con cierta exageración para hacer notar que era de burla. Hinata sintió una punzada en el estómago, sentía las mejillas arder.

—La niña quiere sacrificarse por amor… quiere entregarse pero, no sabe ni lo que es un clímax, un orgasmo…que tierno.

La Hyuga apretó los dientes y también uno de los tantos moños de su vestido arrancándoselo con enojo.

—No creo que eso sea motivo para burlarse de alguien— Hinata por fin se dignó a mirarlo. Aquel rostro tan frío y desagradable cada vez la hacía perder más los nervios.

—Por supuesto que no…¿ Sabes lo que si es motivo de burla? Pensar que puedes retarme a mí, que puedes contra mí. Créeme, he sido muy bueno contigo, pero ya no Hinata Hyuga.

El Uchiha se acercó sorpresivamente a la muchacha de ojos perla y fingió inspeccionar su rostro de cerca. Fingía, porque ya lo había hecho cientos de veces.

—Creo que te he perdonado muchas cosas, pero ya no…Tengo que aceptar que tienes un rostro bonito — Hinata abrió los ojos sorprendida, no esperaba un alago así por parte de él. Y el hecho de que su rostro estuviera a tan escasos centímetros, la ponía nerviosa.

Sasuke juntó su nariz a la de ella mirándola fijamente a los ojos. Al principio, para asustarla, y ponerla más nerviosa de lo que ya estaba, pero al instante se vio embriagado por su aroma al punto que le costaba apartarse, por lo que optó por seguir rozando su rostro con la de ella. Bajó un poco más hasta su cuello y apretó los ojos con una repentina ansiedad que empezaba a hacerlo tragar saliva. La oía respirar con dificultad cerca de su oído. Se acercó un poco más hasta que sus labios tocaron la suave piel de su cuello. Una vez más tuvo que contenerse para no besar, succionar o morder su piel tan tersa y ridículamente blanca.

Volvió a su rostro y la miró directamente a los ojos. Se preguntó que había sido aquello. ¿Un momento de debilidad? ¿O de verdad le atraía aquella problemática muchacha? Era ridículo.

Hinata lo miraba a los ojos, expectante, esperando a que el dijera algo. Sasuke también la miraba, pero estaba sumido en sus propios pensamientos. Pensando si lo que iba a hacer dentro de unos segundos, sería tan descabellado o no.

Acortó la poca distancia que había entre ellos y la besó. Rozó sus labios con cierta delicadeza, impropia de él.

Ella seguía con los ojos abiertos de par en par y sin mover un musculo. Estaba tan sorprendida, que no era capaz de reaccionar. De repente aquel hombre estaba besándola, sus labios sabían a vino. Suave y atrevido como el vino. Su perfume la embriaga haciendo que cerrara los ojos para solo sentir. Era raro pero le gustaba. Sentía un pequeño hormigueo en todo el cuerpo.

Sasuke la tomó del cuello enredando sus dedos en la larga cabellera de la muchacha, la tomó e hizo que ella echara la cabeza hacia atrás logrando que abriera los labios inconscientemente. Una vez que entreabrió sus labios, Sasuke aprovechó para succionar su labio inferior y meter la lengua haciendo que ella soltara un pequeño gemido. No quiso alargarlo más.

Él la apartó rápidamente y se incorporó de la cama.

—Ya sé lo que haremos — Dijo mientras se desabrochaba los tres primeros botones de su camisa. Por un momento se había quedado sin aire.

—¿N-no dijiste que yo no podría ser tu amante? —Preguntó temerosa la muchacha una vez que el aire volviera a sus pulmones. Su corazón latía violentamente y las palmas de sus manos sudaban de los nervios. Nunca imaginó que su primer beso sería asi, y mucho menos con Sasuke Uchiha.

—Y no lo serás. No cuentas con las mínimas aptitudes para serlo —Dijo el azabache, tratando de convencerse a sí mismo de lo que estaba diciendo. —Pero eso no quita que mereces ser castigada por lo de esta noche.

Hinata trató de levantarse. Pero una vez más el Uchiha se lo impidió empujándola hacia atrás obligándola a apoyar su cabeza nuevamente en la almohada. Se inclinó sobre ella acorralándola.

— Solo te daré tu primer orgasmo — Susurró mientras volvía a besarla, pero esta vez ella se tensó por completo. Cosa que no le gustaba en lo absoluto.

—Relájate—Ordenó apartándose un momento para bajar a su cuello y obligarla a deslizarse en la cama hasta acostarse por completo. Deslizó sus largos brazos debajo de ella. La tomó de la cintura con la mano izquierda e incorporó levemente su cuerpo para bajar la cremallera de su vestido con la mano derecha.

El cuerpo de la muchacha se apretujó más cuando el empezó a deslizar su vestido por debajo de su cuerpo dejándola solamente con la ropa interior.

—P-pero... —Estaba atónita, trató de taparse con los brazos, pero él los apartó casi de inmediato.

—No te tomaré, no estaré dentro de ti. Solo quiero ser el que te enseñe como se siente — dijo sujetando sus brazos. Se tomó el tiempo para mirar su cuerpo. Se lo había imaginado más de lo que quería admitir. Pero su imaginación no era tan buena como lo que sus ojos observaban.

—Por favor solo relájate — Dijo casi rogando. Ella aflojó los brazos, pero su cuerpo seguía rígido.

Hinata cerró los ojos. No soportaba su mirada sobre ella. Se sentía rara, su rostro ardía de la vergüenza. No sabía lo que él estaría pensando de ella justo en ese momento. ¿Qué era una promiscua? ¿Una tonta?

Sintió como él una vez más volvía a rodearla con los brazos y desabrochaba esta vez el brasier que cubría sus pechos. Rápidamente quiso volver a taparse, pero él lo impidió pegando su torso a sus pechos.

—No — Dijo mientras hundía su nariz en el cuello de ella aspirando una vez más su aroma. Relamió su cuello y subió a sus labios para besarlos por tercera vez — No te tapes, quiero verte. — Susurro separándose de ella lentamente.

Se incorporó lo suficiente para dejar sus pechos descubiertos. Ella apretaba las manos sobre las sabanas con los ojos fuertemente cerrados.

La escena que veía el Uchiha empezaba a tener consecuencias en su entrepierna. Sentía como su miembro iba endureciéndose dolorosamente. Volvió a besar su cuello y fue bajando lentamente, abriéndose paso a su objetivo. Sus manos tocaron casi con nerviosismo su cadera mientras subían acariciando su cintura hasta llegar a sus senos. Cabían perfectamente en sus manos, fue lo primero que pensó.

—Eres preciosa —dijo inconscientemente. Hinata abrió los ojos al escuchar aquello. ¿Estaba burlándose de ella? Iba a quejarse pero el tacto de la mano de él sobre sus pechos la dejó absorta. Lo miró besarla, y una vez más cerró los ojos. No soportaba la vergüenza.

Al cerrar los ojos sentía como los labios de él seguían bajando por su cuello hasta encontrarse en medio de sus pechos. Hinata apretó su vientre ante una extraña sensación cuando el movía sus manos sobre sus senos, en un suave masaje que cambió cuando al quitar una mano, puso los labios.

—¡No! — Gritó cuando el moreno succiono uno de sus pechos sorpresivamente.

—¡Shh! —Susurró el Uchiha absorto, sonrió de manera divertida al ver como sus pechos empezaban a endurecerse. —Esto apenas comienza —

Volvió a besar sus pechos y una mano se deslizó hacia la intimidad de la muchacha, tocándola sobre la ropa interior.

—¡Ah! — Se quejó ella bajo el acto, tratando de cerrar las piernas e impedirle seguirla tocando.

Sasuke volvió a mirarla a los ojos, incitándola a dejarle paso. Ella abrió los ojos y lo miró temerosa, por lo que él se sintió en la obligación de besarla una vez más. Sus labios le eran tan suaves que no era capaz de besarla por mucho tiempo. Lo excitaba, tanta delicadeza.

Sus dedos una vez más buscaron su intimidad encontrándola esta vez más húmeda. Sasuke se sintió satisfecho. Deslizó su mano por debajo de su ropa interior y empezó a tocarla. Tragó saliva cuando sus dedos la sintieron tan húmeda y ardiente, sin apartar su mirada de los perlados ojos de ella empezó a moverlos contra la intimidad de la muchacha, causando al instante que ella empezara retorcerse, al principio en forma de espasmos que fueron creciendo a medida que él aumentaba la velocidad de sus masajes. Su mirada dilatada, su respiración entrecortada, le daba una clara indicación de que era hora de penetrarla, pero él le había prometido que no llegarían a eso.

Sasuke abandonó la posición al lado de ella para colocarse por encima. Se inclinó para besar su vientre. Mientras sus manos se deshacían por fin de su última prenda. La tenía completamente desnuda y la erección cada vez le era más insoportable.

Hinata por otro lado trataba de contener las ganas de gritar ante la oleada de sensaciones que su cuerpo estaba experimentando con más fuerza que la última vez. Estaba mareada y casi perdiendo la razón ante los sentimientos que acarreaban violentamente en ella. Ni siquiera sintió pudor cuando él la desnudó por completo.

—¡No! —Gritó cuando sintió la boca del Uchiha en su intimidad.

—Shhh — Respondió una vez más el Uchiha posicionándose cómodamente entre los muslos de la Hyuga. Sabía que aquello podría ser algo alarmante para ella, pero él estaba dispuesto a hacer que disfrutara.

Hinata sintió el aliento del azabache en su zona más íntima, obligándola a encorvarse. Lo que había hecho en un principio con los dedos ahora lo estaba haciendo con la lengua y ella no sabía qué hacer. Experimentaba un placer latente que la estaba apresando de una manera incontrolable, al punto de que ella no pudiese negarse. Él la acariciaba, besaba, succionaba en una zona que nunca pensó que se podía hacer. Su cuerpo empezaba a retorcerse violentamente, sus piernas temblaban incontrolablemente. Elevo las caderas, y Sasuke aprovechó para deslizar sus manos bajo sus caderas para controlar su cuerpo. Entrelazó sus brazos a sus muslos y apretó su boca contra su intimidad. Sabia tan bien, y ella estaba tan húmeda que lo estaba volviendo loco. Ella en su oleada de placer elevó las caderas entregándose por completa a él … la tenía para él.

Era ardiente. Ella era ardiente de una manera que él jamás pensó. Estaba excitado, y ella también. Quería penetrarla, estar dentro de ella y que sus piernas se enredaran en sus caderas

. Era lo que quería. Pero no podía, y tenía que parar antes de que fuera más allá que eso.

Suplantó una vez más los labios por los dedos. Para su propia tortura introdujo uno de sus dedos dentro de su cavidad no muy profundo, solo tenía curiosidad de como era… era tan estrecha que solo imaginarse estar dentro de ella casi lo hacía explotar. Sus gemidos su sexo, su ardor. Quería verla acabar. Se incorporó sobre su propio cuerpo, quedando a unos centímetros de su rostro. Ella cerraba sus ojos con fuerza, sus labios apretados para no gemir, ni gritar. Sus manos aferradas a las sabanas.

—Eso es preciosa, puedes acabar—le susurró… solo bastaron aquellas palabras para que ella gritara experimentando por primera vez el máximo placer. Su cuerpo colapsó sobre la cama, sus manos temblorosas sobre las sábanas trataban de estabilizar su cuerpo. Estaba mareada, se sentía rara…bien, pero rara. Tenia los labios y la garganta seca. Y Sasuke UChiha seguía sin apartar sus dedos de su intimidad. Se sentía estúpidamente rara. Abrió los ojos para encontrarse con los de él, que la miraba como si la estuviera estudiando. Sonrió desconcertándola más de lo que estaba.

—Eso es todo amor, ese ha sido tu primer orgasmo —dijo de forma perversa mientras se llevaba a la boca los dedos que utilizó para acariciarla.

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Fin del Capítulo

Hola chicas, aquí está un nuevo capítulo, espero que les haya gustado… yo la verdad no estoy segura, ahora estoy indecisa con la historia.

Sobrepasamos los comentarios en el capítulo anterior, cosa que me pone feliz, aunque es un sentimiento agridulce ya hubo algunos que no les gustó el capítulo.

Pero bueno espero que este sí sea del agrado, he intentado hacer este semi-lemmon lo mejor que he podido.

En fin chicos… ¡Muchisimas gracias por el apoyo y por seguir la historia, estaré esperando vuestros comentarios!