Capítulo 16 _ Te amo
Las yemas de sus dedos golpeteaban de manera sincronizada el frio escritorio de cristal mientras observaba con cierto rencor al hombre que tenía frente a él. Estaba perdiendo demasiado tiempo tratando de convencerlo de que ellos no serían quienes dieran el brazo a torcer.
—Señor Uchiha, debe comprender que debemos recuperar todo lo que hemos perdido con la empresa Hyuga estos meses, los números están ahí —Insistió el hombre mientras le servía una taza de humeante té, y volvía a sentarse frente al escritorio.
—Exacto, los números están ahí. Esos mismos números que lo han enriquecido estos últimos 20 años... ¿Recuerda? —Inquirió el moreno mientras chasqueaba la lengua y se estiraba en el cómodo sillón.
El hombre regordete y con ojos tan rasgados que apenas parecían abiertos, soltó una risa sarcástica que disgustó aún más al peliazabache.
—Los papeles cambiaron Uchiha...ahora los Hyuga son los que nos deben hasta seguir en la industria —Comentó arrastrando las palabras de manera pedante.
Sasuke se tomó el puente de la nariz perdiendo la paciencia.
—No cederemos señor, creo que hemos excedido el límite. Mañana mismo la hija del señor Hyuga firmará el fin del contrato — declaró el Uchiha. ¿Qué mierda acababa de decir? Eso no estaba en los planes... Pero aquel hombre realmente estaba haciéndole perder el tiempo y el quicio.
—Señor Uchiha, no debería apresurarse en tomar una decisión tan drástica —Trató de dialogarj el hombre cambiando completamente el semblante de su rostro.
—¿Decisión apresurada? Llevamos más de un mes con este tema… No estoy dispuesto a perder tantos días aquí tratando de convencerlo— Sentenció el Uchiha presionándolo más. Aunque no sabía que carajos iba a hacer después, no estaba dispuesto a seguir con aquel estúpido juego.
El hombre de ojos rasgados se quedó por cierto momento mirándolo fijamente sin hacer ningún movimiento ni ninguna articulación.
—Sabe que nuestro mercado es el más grande del mundo ¿No?... ¿Tiene idea de todo lo que está en juego? —Dijo arrastrando las palabras. Sasuke sonrió. Lo tenía en sus manos.
—Por supuesto... Hyundai tiene sus años y su prestigio. Estoy seguro que más de un proveedor de este país estaría dispuesto a recibirnos, de hecho, tenemos alguna que otra proposición —Mintió el Uchiha. Si con todo aquello aquel hombre no cedía... sería su ruina.
—Verá señor Uchiha. Yo tenía la esperanza de que pudiéramos llegar a un acuerdo. Después de tantos años, mi intención no es romper lazos con ustedes —Añadió bajando el tono de voz a una mucho más pausada.
—Lo entiendo perfectamente y estoy seguro que el señor Hyuga piensa como usted. Pero tiene que entender que ni la empresa ni yo, estamos dispuestos a cederles el 20%. Eso es un descaro.
—Está bien... Usted gana. Estoy dispuesto a olvidar todo este asunto... ¿Qué le parece el 5% de las ventas del mes que viene? Y nada más... le aseguro que no pediré nada más.
Sasuke sonrió. Aquello no podía ser mejor.
—Me parece razonable. Al señor Hyuga le alegrará escuchar esto —Aseguró mientras se levantaba de su sillón.
—Por cierto, me imagino que el señor Hyuga o su hijo vendrán a firmar el nuevo contrato ¿No? —Preguntó el presidente mientras imitaba al Uchiha levantándose de su silla.
—Su hija... Su hija será la que firme... Se lo he comentado hace un momento, pero al parecer no me ha escuchado —
El hombre mayor abrió sorpresivamente los ojos.
—No sabía que Hyuga tuviera una hija... Y mucho menos que estuviera involucrada con su empresa...
—Si, tendrá el placer de conocerla mañana cuando me acompañe a firmar —Atibó con arrogancia el azabache mientras terminaba de guardar unos documentos en su portafolio.
—Entonces supongo que debería organizar una cena especial ¿No cree?... No puedo recibir a la heredera Hyuga de cualquier manera —Atibó el hombre mientras Sasuke levantaba una ceja con asombro.
— Eso depende de usted —Dijo sinceramente. La verdad era que le agradaba la idea de que reciban a su mujer como realmente lo merecía.
—Eso haremos. Me encargare de que Xiao los traiga al lugar de la ceremonia mañana a la noche.
Sasuke asintió mientras extendía su mano en señal de despedida.
—Me parece perfecto — Se limitó a responder antes de salir por fin de aquel maldito lugar. No podía creer lo estresante que le parecía últimamente estar más de 4 horas en una oficina cuando antes podía estar 10 horas sin rechistar. Todo por ella.
Esperaba que al salir Xiao lo estuviera esperando para llevarlo a casa junto a ella. No pudo evitar sonreír... ahora que el trato estaba cerrado podría disfrutar de ella sin ataduras durante los días restantes en China... No podía evitar entusiasmarse con aquello.
Cuando salió fuera de la oficina se alarmó al ver el temporal que azotaba en aquel momento la ciudad. Una lluvia torrencial caía estrepitosamente sobre el pavimento de la calle. Buscó desesperadamente algún Indicio del Mercedez que conducía Meg, pero no lo vio por ningún lado.
—¡Joder! —Maldijo en voz alta mientras empezaba a correr hacia el parking del edificio.
—Señor Uchiha —Lo llamó el hombre de mediana estatura a unos pasos detrás de él deteniendo su carrera.
—¡Meg! —Exclamó el Uchiha aliviado —Por favor llévame a casa lo más pronto posible.
El hombre lo miró extrañado.
—¿No será mejor que esperemos un poco a que pase el temporal? La lluvia es tan intensa que será difícil conducir...
—Si no puedes pediré un maldito taxi —Alegó disgustado mientras exasperado sacaba de su bolsillo el teléfono móvil.
—¡Señor Uchiha, no hace falta! Si es urgente yo lo llevo... —Comentó el hombre mayor deteniendo su propósito —Yo lo decía por su propio bienestar, pero veo que tiene prisa.
—Es mi mujer... tiene Astrafobia... Debe estar asustada —Carraspeó irritado. Tenía pánico de solo pensar en lo mal que podía estar Hinata en aquellos momentos. Si tan solo se hubiera dado cuenta antes de la tempestad que caía, hubiera salido antes...mucho antes.
—Lo entiendo señor. Por favor sígame. Tengo el coche aparcado atrás del edificio —asintió Meg empezando a caminar rápidamente hacia la parte trasera del establecimiento con el peli-azabache pisándole los talones.
El trayecto hacia la Villa le resultó malditamente larga. Tanto la poca visualización del camino a causa de la lluvia y su estrés le empezaban a jugar una muy mala pasada.
Cuando por fin llegó se despidió torpemente de Xiao Meg con apenas un gesto de manos y corrió hacia la casa donde empezó a buscarla como un condenado.
Lo primero que hizo entrando a la casa fue subir las escaleras para buscarla en la habitación.
Una parte de él esperaba encontrarla dormida, sin siquiera inmutarse, pero era imposible... sabía que lo era. La lluvia golpeaba con intensidad el techo de la casa y de cuando en cuando algún trueno lo acompañaba haciendo más que sonora aquella maldita tormenta.
En la habitación no encontró nada más que una cama perfectamente tendida. La buscó en la habitación continua y también en los lavabos, pero no había ni rastro de ella. Solo cuando un agradable olor a canela inundó sus sentidos decidió bajar a buscarla en la cocina... Y efectivamente se encontraba allí.
Ella tomaba tranquilamente una taza de lo que parecía ser una bebida caliente, pues un pequeño hilo de humo transparente así lo indicaba.
Estaba tranquila, serena. No había indicio alguno de que estuviera alterada, asustada o siquiera nerviosa.
Se acercó sigilosamente a ella y la abrazó por detrás sorprendiéndola por un instante.
—Sasuke —Susurró Hinata bajando su taza de té sobre la mesa de mármol que se encontraba en medio de la cocina.
—¿Estas bien? —Preguntó él hundiendo su cabeza en el hueco de su cuello de manera desesperada — Casi me vuelvo loco... estaba preocupado. Lo siento...
El azabache rodeó completamente su cuerpo abrazando su cintura por detrás y hundiendo su rostro en el cuello de la muchacha quien sorprendida apenas podía responder.
—¿Por qué? — Preguntó ella.
—Afuera... la tormenta. No me di cuenta antes —respondió él. Hinata pudo sentir su respiración entrecortada sobre su piel y se estremeció.
—Estoy bien —Aseguró ella girándose para quedar frente a frente con él —No tenía miedo... yo, estaba pensando en ti.
Sasuke sonrió comprobando que estaba realmente tranquila.
—¿Me extrañaste? —Preguntó de manera juguetona acercando su rostro a la de ella.
—Si… creo que ya no le temo a las tormentas gracias a ti—Dijo ella de manera sincera a la vez que un leve sonrojo adornaba sus pálidas mejillas. Sasuke alzó una ceja.
—¿ A mi? —preguntó extrañado mientras su manos se posaban firmes sobre las caderas de la ojiperla, haciendo que el sonrojo de esta aumentara.
—Aquella noche que tú y yo.. que yo… esté.. yo—
Sasuke sonrió de manera perversa.
—¿Estabas pensando en eso?... ¿Por eso no tenías miedo? —Preguntó adivinando la respuesta.
Ella asintió y bajo la cabeza avergonzada.
—Siento haberte preocup…
Los brazos firmes de él la tomaron por sorpresa alzándola de imprevisto y obligándola a sentarse sobre la mesa de mármol que se encontraba en medio de la cocina.
—No lo sientas… no pidas disculpas por cosas como esa—respondió Sasuke. Hinata aunque seguía sorprendida por el acto anterior de él, simplemente asintió con la cabeza.
—Sasuke yo… Estoy realmente agradecida contigo por todo esto… yo…
El Uchiha la interrumpió uniendo sus labios a los de ella, rozándolas levemente, con suavidad.
—Gracias a ti por venir conmigo... debes aburrirte aquí ¿No? —Susurro al separarse mirándola fijamente a los ojos.
Ella negó con la cabeza y sonrió.
—He estado ocupada —Respondió mirando de reojo el horno de la cocina—De hecho debería sacar lo que está dentro del horno—murmuró con las mejillas ligeramente sonrosadas.
—No te traje conmigo para que cocines —Respondió el Uchiha mientras la ayudaba a bajarsegvhhdd de la mesa con cuidado.
—Me gusta hacerlo... —Respondió ella mientras se alejaba de él y sacaba del fogón algo que Sasuke identificó como Salmón.
—¿Debo temer en ser cambiado por esta cocina? —Bromeó el moreno siguiéndola de cerca —Por cierto... He cerrado el trato con Tiao Company, mañana a la noche tienes que firmar el contrato nuevo con ellos — Informó el moreno mientras empezaba a rebuscar en los cajones de los muebles.
Hinata se giró a mirarlo sorprendida.
—¿Sí? … ¿Cuál fue el acuerdo? —Preguntó temerosa de escuchar la respuesta.
Sasuke la ignoró momentáneamente mientras sacaba cubiertos y platos para colocarlos sobre la mesa.
—Cinco por ciento — Se limitó a responder mientras oía divertido como ella soltaba un leve suspiro.
—Eso es genial —Respondió la ojiperla sonriendo levemente. Aunque realmente estaban aliviada de escuchar que habían desistido a los 20 por ciento inicial, no podía evitar preocuparse. Esos 5 por ciento seguían siendo una perdida millonaria para ellos, y más con la situación que estaban atravesando.
—El Cinco por ciento de este mes... Luego seguirá todo como antes —Recalcó el moreno.
—¿De verdad? —Preguntó tan sorprendida que dejó lo que estaba haciendo para acercarse a él de manera lenta.
—¿Piensas que bromearía contigo con algo así?... Si las cosas siguen como espero, Hyundai pronto volverá a ser lo que era antes — Hablaba el moreno mientras seguía con lo suyo.
Unos cortos brazos rodeándolo por detrás lo hicieron detenerse—¡Gracias! Muchas gracias yo... eres increíble —
Sasuke se giró para quedar frente a frente con ella.
—¿Gracias por qué?... Era mi trabajo — respondió con sinceridad el moreno mientras buscaba su mirada —Aunque he de confesar que intenté acelerar las cosas para pasar más tiempo con cierta señorita...
—Sea la razón que sea... gracias por lo que estás haciendo por nosotros.
—Por ti... —Corrigió el—¿Qué no haría por ti?
Ella sonrió y bajó la mirada avergonzada. Pero él volvió a obligarla a mirarlo dirigiéndola con los dedos.
—¿Qué estás haciendo conmigo Hinata Hyuga? —Aquella pregunta era más para sí mismo que para ella. Unió sus labios una vez más a los de ella, buscando y consiguiendo lo que quería. Ella lo correspondió tan ardiente como esperaba y eso levantó todos sus sentidos.
—Sasuke... espera... Primero comamos por favor, si no la comida se enfriará —Dijo ella mientras se separaba rápidamente de él y volvía a lo suyo. Sasuke gruñó, pero finalmente se dio por vencido.
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— ¿Cómo es eso de que Hinata se ha ido a China con Sasuke? — Ino Yamanaka aunque estaba perfectamente enterada de aquello, se atragantó con un trozo de pan al escuchar la pregunta de su compañero de trabajo.
—Hinata ahora se encarga de lo que Neji no puede. ¿Es normal no? —Se limitó a responder la rubia mientras seguía comiendo con aparente tranquilidad. Shikamaru Nara arrugó la nariz con desconfianza.
—Ese hombre... ¿Acaso no tienes miedo de que intente vengarse por lo que hicimos? Mas bien de lo que hicieron ustedes dos... —
Ino Yamanaka dejó de comer por un segundo simplemente para fulminar con la mirada a su jefe.
—Hinata está bien con él créeme, aunque ella lo engañó disfrazándose de Neji... estoy segura de que a Sasuke ahora mismo no le importa —Aseguró la rubia mientras sonreía de manera un tanto desconcertante para el Nara.
—Es por eso mismo que estoy preocupado... ¿No te parece raro que haya pedido incluso irse con Hinata ¿Cuál sería su excusa? Es obvio que quiere vengarse de ella.
—Te estoy diciendo que no, grandísimo idiota — Replicó la rubia —Hinata y Sasuke se llevan bien... ¿Acaso no has notado que han hecho un buen trabajo estos días...
—Hinata se vistió como Neji para engañarlo... para cerrar un estúpido trato con él ¿De verdad eres tan ingenua de pensar que el Uchiha no tratará de vengarse?
Un estruendoso ruido de copas y vasos rompiéndose captó enseguida la atención de ambos jóvenes interrumpiendo su reciente discusión.
—¡Eres una imbécil! ¡Mira lo que me has hecho! —Chilló una mujer de pelo color rosa mientras trataba de secarse la blusa empapada por lo que parecía ser vino.
La escena a unos pasos de ellos era protagonizada por Sakura Haruno, muy bien conocida tanto por Ino como Shikamaru. Los tres habían ido al mismo colegio de niños. Alguna vez fueron amigos.
—Lo siento mucho, señorita —Se disculpó la camarera con la que había tropezado. La muchacha trataba inútilmente de acercarse a la pelirosa con una servilleta para ayudarla a limpiarse —Pero usted giró tan inesperadamente que no la v...
—¿Estas insinuando que fue mi culpa? ¡Esto es increíble! ¿Dónde está tu jefe? ¡Quiero hablar con él ahora mismo!
—Señorita yo... lo siento mucho por favor... Tan solo déjeme pagar su ropa —La pálida piel de la camarera lucía aún más blanca con aquello, incluso parecía tomar tonos morados por el bochorno.
La mujer de ojos jade soltó una risa sarcástica— ¿Sabes cuantas horas de tu salario cuesta esta blusa? No me toques, ¡Mierda! —Apartó la mano de la mesera de un sonoro golpe.
—Tsk... —Chasqueó la lengua Shikamaru indignado con la escena —A veces me pregunto que le habrá visto Naruto a esta chica... —Susurró para sí mismo.
—¡Ya basta Frente de Marquesina! ¿No te da vergüenza montar esta escena por una estúpida blusa? ¿De verdad crees que tus diseños valen tanto? ¡Das asco! Sigues siendo igual de ordinaria que en el instituto... Me recuerdas tanto a aquella frase... aunque la mona se vista de seda mona se queda.
—Tú no te metas... Esto no es contigo —Fulminó con la mirada la ojijade frunciendo el ceño disgustada.
—Si lo es, porque seré yo la que te pague lo que vale tu estúpida ropa — Dijo Ino levantándose de su silla sin apartar su vista de la pelirrosa —Solo así pagaría por algo que has hecho tú —Dijo la rubia sonriendo con arrogancia.
—¿Que parte de 'No te metas' ¿Es la que no entendiste?... Largo de aquí cerda —Bufó esta sin inmutarse si quiera — Y tú —Dijo virando el rostro hacia la camarera — Llama a tu jefe, al dueño... o al encargado me da igual —
—Señorita por favor — Rogó la camarera al borde de las lágrimas.
—Te he dicho que pares Frentesota... ¿Qué mierda te crees? Dime el precio y lárgate... te prometo que te pagaré el doble de lo que digas —Dijo Ino interponiéndose entre la joven mesera y la chica Haruno.
—¿Tanto te paga Hyuga por ser su cómplice?... Que bajo has caído —Ino abrió los ojos un tanto sorprendida. ¿Qué tanto sabía Sakura de ellas? ¿A qué se refería?
—Si, si ¿Puedes largarte ahora? —Cambio de tema la rubia.
Sakura dio dos pasos al frente y cogió la joven trabajadora del brazo de manera brusca.
—Llévame con tu jefe... ¡Vamos! — Ordenó la mujer de ojos verdes ignorando a la rubia.
—Suéltala Sakura, no lo volveré a repetir —
—¿A ti que más te da? ¿Desde cuándo proteges tanto a las mojigatas como esta? — Dijo la mujer de delgada silueta soltando bruscamente a la camarera quien perdió el equilibrio y cayó de bruces al suelo —... ¿Tan conmovida te tiene la maldita Hyuga que hasta la ayudaste con Sasuke? ¡Eres una perra!
Ino soltó una sonora carcajada.
—Con que eso es lo que te tiene así ¿Eh? Eres patética Sakura... Y te equivocas, yo no ayudé en nada a Hinata... Si Sasuke quiso irse con ella es porque es mucho más mujer que tú... ¡No lo culpo créeme!
—Ya basta Sakura ¿No te das cuenta del circo que estas armando? —Intervino finalmente Shikamaru quien había estado presenciando la escena de cerca.
—¡Lo que me faltaba! No pararé hasta que despidan a esta maldita... —Sakura observó como el castaño ayudaba a la mesera a levantarse. Apretó los puños con rabia. Quería parar, ella no era así. Pero luego de oír la conversación entre Shikamaru e Ino accidentalmente no podía evitar arder de celos. Sasuke se había ido con aquella mujer tan insignificante... ¿La había rechazado por ella? ¡Era imposible! Cuando chocó con aquella pobre muchacha no pudo evitar ver a Hinata en ella... La misma timidez ¡Odiaba tanto a la gente como ella! —Mientras esta
chica siga aquí no pararé. Te hundiré. — Dijo mientras sus ojos se empañaban de lágrimas.
—Por fin tengo la oportunidad de conocerte Sakura — Una voz que conocía muy bien la hizo voltear al instante.
—Naruto — Susurró en voz baja.
—Señor por favor discúlpeme... Yo renunciaré se lo prometo... No quiero causarle problemas —Se apresuró a decir la joven castaña mientras hacía exageradas reverencias al rubio de ojos azules que acababa de acercarse.
—¿Tu eres el jefe Naruto? —Preguntó Ino sorprendida — Si es así debes saber que quien empezó esto fue tu mujercita... esta pobre muchacha no tiene la culp...
—Lo he visto todo Ino... Gracias —Lo interrumpió el rubio. Pocas veces habían visto al rubio con aquel semblante tan serio. Parecía una persona completamente diferente.
—Naruto yo... —
—Si no quieres que te denuncie por maltratar verbal y físicamente a uno de mis empleados, lárgate —Dijo casi sin pestañear. Ino abrió los ojos como platos y Shikamaru sonrió de medio lado.
—¿Qué? ¡Esto es increíble! Naruto, fue ella quien me manchó y ni siquiera me pidió disculpas. ¿Acaso olvidas que fui tu novia por 5 malditos años?
—5 Años y ni siquiera recordabas que este restaurante es de la cadena de mis padres — Naruto sonrió dolido — Hablo enserio Sakura. ¡Lárgate!
—Eres un inmaduro — Escupió finalmente la pelirrosa mientras se daba por vencida y salía indignada del restaurante.
—Es genial volver a verte Naruto — Dijo Shikamaru en voz alta llamando su atención. El Rubio volteó a verlo y sonrió.
—Si, ya olvidaba como se sentía — Confesó mientras soltaba un profundo suspiro.
Ino por otro lado simplemente se quedó observando la puerta por donde había desaparecido la pelirrosa. Sentía lástima por ella, en lo que se había convertido por su absurda ambición y egoísmo. Y de repente un sentimiento de preocupación inundó su pecho. Ahora le daba terror pensar en lo que podía hacerle a Hinata.
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Despertar con los sentidos inundados de ella era un placer. El sol acurrucándose en la cama luego de atravesar las cortinas, adornando con matices la blanca piel de la diosa que dormía a su lado. Era un éxtasis.
La veía descansar plácidamente sobre la almohada, con las mejillas sonrojadas y los labios ligeramente abiertos. La espalda desnuda, cubierta apenas con las sábanas. Su cabello parecía adornar apropósito su espalda, colocada sutilmente sobre su piel. Observarla era un verdadero deleite.
Podía hacerlo. Podía despertar así el resto de su vida. Junto a ella. Esa era la vida que quería, la vida que acababa de descubrir y la vida que le encantaba. Ahora no podía imaginarse despertar sin ello.
Se incorporó lentamente de la cama para no despertarla. No sin antes depositar un suave beso sobre su hombro desnudo.
La ojiperla no tardó en despertarse también y se sorprendió al no encontrarlo en la cama, se levantó y se vistió con una camisa de él que encontró en el suelo y bajó a buscarlo. El agradable olor a café no tardó en inundar sus sentidos haciéndola sonreír.
—Buenos días — Dijo casi en un susurro llamando la atención del moreno quien se giró a mirarla.
—Buenos días preciosa —Respondió sonriéndole y acercándose a ella para tomarla de la cintura y depositar un pequeño beso en sus labios. Verlo tan distante de su habitual traje y su porte elegante le gustaba. Muy al contrario, en ese momento solo tenía puesto unos pantalones de pijama a cuadros y nada más, incluso estaba descalzo, como ella.
Hinata se sonrojó y sonrió encantada. Oírlo llamarla preciosa era realmente surrealista para ella. La llamaba así constantemente cuando hacían el amor, y lo adoraba... pero era completamente diferente en aquel momento cuando la recibía con un beso y con aquellas palabras.
—Prueba esto... He estado divagando si hay suficiente azúcar y espuma para ti...—Dijo el Uchiha extendiéndole una taza de café que ella tomó con sorpresa. Café con leche y espuma, preparado por él, para ella.
Arrugó los labios conmovida y se llevó a los labios el tibio líquido que tocó sus papilas gustativas con placer.
—Esta delicioso — Dijo ella instintivamente.
—¿Tanto como el de Ko? — Preguntó el Uchiha con una creciente curiosidad.
Hinata sonrió y negó con la cabeza.
—Lo siento, el de Ko no tiene comparación — Bromeó la ojiperla mientras le sacaba la lengua juguetonamente.
Sasuke sonrió y la aprisionó nuevamente entre sus brazos apretando su cintura a su cuerpo.
—¿Estas intentando ponerme celoso? —Dijo pegando su frente a la de ella.
—Lo siento mi amor pero es la verdad, no puedes superar a Ko en un día, él lleva haciéndolo años y tu...
—¿Qué dijiste? —La interrumpió el moreno cambiando su semblante a uno más serio. Hinata cayó en cuenta de lo que dijo y se sonrojó violentamente.
—Lo siento — dijo apretando sus dedos a sus labios — No quise decirlo, no estoy tratando de presionarte ni insinuar nada yo.. yo
—Repítelo —Ordenó el Uchiha mientras con una mano apartaba sus dedos de sus labios —Vuelve a llamarme así.
—Lo siento Sasuke...yo
—Hinata por favor... Hazlo.
—¿Mi amor? —Susurró para luego ser sorprendida por los labios del Uchiha quien se apoderó de los suyos con un tanto de brusquedad. Succionó su labio inferior y su lengua buscó entrar a su boca con urgencia. Ella no tardó en darle paso soltando un gemido. Sin apartarse Sasuke le quitó de las manos la taza de café y la dejó a un lado de la mesa isla para luego alzarla a ella y sentarla sobre ella.
Sus manos empezaron a masajear sus muslos con impaciencia.
—Me vuelve loco que lleves puesta mi camisa —Dijo cuando se separó. Sus manos subieron hasta sus caderas — ¿Y no llevas nada debajo? ¡Joder Hinata! Te estas volviendo muy traviesa —Dijo sonriendo de forma perversa mientras apartaba con su cuerpo sus piernas y con facilidad subía su camisa hasta las caderas y sus dedos buscaban su zona más íntima encontrándola ligeramente húmeda —¿Debo castigarte? — Susurró. Humedeció sus dedos con su propia saliva y volvió a tocarla, pero esta vez recreándose en ella. Empezó a masajearla con fuerza y velocidad mientras la miraba directamente a los ojos.
—Sasuke — Gimió ella mientras se echaba la cabeza hacia atrás excitada. Él se detuvo.
—No, Sasuke no — Dijo él mientras volvía a masajearla lentamente.
—Mi amor —Respondió ella comprendiendo. El moreno sonrió y enterró dos dedos dentro de ella provocando que ella cerrara los ojos y apretara los dientes. Su tortuoso trayecto de sacar y meter los dedos dentro de ella la estaban volviendo loca... Hinata lo abrazó con los brazos temblorosos buscando más contacto.
—Sasuke por favor... —
—¿Qué? —Volvió a interrumpir el moreno sonriendo divertido.
—Mi amor por favor... Tú... hazlo tú —Rogó la ojiperla mientras trataba de acercarse más a él.
El moreno sonrió. Con un movimiento sacó su endurecido miembro y entró en ella sin vacilar. Hinata lo abrazó con desesperación y él buscó sus labios para volver a besarla mientras profundizaba cada estocada en su interior.
Un climax, un orgasmo, era diferente aquella vez.
Sasuke Uchiha estaba convencido.
—Te amo —Dijo Inconscientemente.
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Aquí un nuevo capitulo chicos. Siento mucho la demora de verdad lo siento : ( espero que no se hayan olvidado de mi : ( Pasaron muchas cosas y me fue imposible seguir escribiendo de hecho pensé en abandonarlo pero aquí estoy.
Ya tengo un final en mi cabeza y no pararé hasta acabar esta historia. Lo prometo.
Muchisimas Gracias por sus comentarios. Espero que el capítulo les haya gustado. Espero poder actualizar Pronto. Una vez más mil disculpas.
¡Ah! Un saludo muy especial para Nazha-Chan181 quien me corrigió con el tema de Lamborghini. Muchas gracias, aprecio mucho cuando la gente me corrige de manera tan linda y además me hace sentir que la gente si para cuenta de lo que escribo :') Muchas Gracias!!
En fin, espero de ahora en adelante seguir actualizando cada semana. ¡Que todo vuelva a la normalidad!
