Capitulo 17 _ Cambió de planes.

Se miró al espejo por enésima vez. Se sentía extraña usando aquel vestido. ¿Sería demasiado para la cena con los proveedores? ¿Debía acudir con sus habituales vestimentas?...

No.

Recordó los consejos de Ino. Acudir con Sasuke Uchiha a un evento público, con personas tan importantes para la empresa... Debía animarse y salir por fin de todo lo que era antes. Miró su imagen, no podía evitar sentirse de alguna manera bien. Aquel vestido rojo, largo, con un escote que en su vida pensó lucir... La hacía sentirse extrañamente bien. Se sentía atractiva. Su cuerpo ya no le resultaba tan malo. Sus pechos ya no la acomplejaban tanto. Estaba bien.

Sonrió y se colocó en los labios un labial con el mismo tono de su vestido. Le costaba reconocerse a sí misma. Había cambiado tanto. Salió a esperar a Sasuke a la sala de estar, no sin antes buscar una buena chaqueta, pues a pesar de que aún estaban en otoño, por la noche las temperaturas bajaban considerablemente.

Se detuvo en el vestíbulo para esperarlo. ¿Qué opinaría? Apretó la chaqueta entre sus dedos de manera nerviosa y la puerta abriéndose detuvo su respiración.

Sasuke entro por la puerta y se quedó mudo en cuanto la vió. Alzó las cejas un tanto desconcertado.

— Meg nos espera fuera — Dijo con voz ronca acercándose lentamente a ella — ¡Estas hermosa! — alegó rodeándola suavemente con los brazos.

—¿No es muy vulgar? —Preguntó ella un tanto intimidada y con las mejillas sonrojadas.

—No hay manera en que te veas vulgar — Aseguró el moreno tomando con delicadeza su cintura y subiendo sus manos hasta su espalda.

—No sé...es que tengo las... —Su rostro se volvió rojo carmín de repente —Son muy grandes... Nunca antes había usado algo tan escotado —Admitió sonriendo divertida.

Sasuke sonrió encantado.

—Pues están hechas a la medida para mí —Garantizó mientras sus manos la sorprendían tomándola sobre la ropa, con sutileza —¿Ves? —Dijo ante la abochornada mirada de la ojiperla — ¿Estás de acuerdo? —Preguntó juntando su frente a la de ella sin dejar de sonreír.

Ella lo miró a los ojos y asintió.

—No puedes ni imaginarte lo hermosa que eres... Créeme —sentenció el juntando sus labios a los de ella con total serenidad. Las manos de él bajaron nuevamente hasta sus caderas para apretarla más a él —¿Me crees? —Susurró sobre sus labios.

—Si... —Gimoteó ella mientras volvía a sus labios con dulzura tomándolo con suavidad del rostro.

—¿Crees que Meg pueda esperar una hora allí afuera? —Bromeó separándose excitado.

Hinata soltó una pequeña risa y extendió la mano para limpiarle los labios de carmín.

—Debemos irnos ya — Dijo ella mientras seguía frotando con su pulgar —Te he manchado —Susurró concentrada.

—Tú también tienes — Respondió el Uchiha volviendo a sus labios y pasando su lengua por sobre ellas logrando que Hinata abriera los ojos con sorpresa —Así es más fácil — aseguró para luego pasar su pulgar sobre sus labios limpiando los restos de labial —¿Quieres intentarlo tú también? —Bromeó.

Hinata negó con la cabeza y sonrió —¿Vamos? —Preguntó y Sasuke asintió tomándola de la mano para salir por fin de la casa.

Xiao Meg los llevó hasta un restaurante muy conocido de Pekín. Sasuke reconoció el sitio ya que lo había visitado un par de veces, era un sitio exclusivo para personas famosas y magnates. Tanto el presidente de Tiao Company como los socios mayoritarios estaban esperándolos ya en una mesa apartada del resto. Sasuke le extendió a Hinata el brazo y ella lo tomó con el pulso acelerado. Era la primera vez que se involucraba en algo de la empresa siendo ella misma, no a nombre de Neji.

—Buenas noches señores —Saludó Sasuke al acercarse lo suficiente a la mesa. Los hombres perfectamente trajeados se levantaron de sus respectivos asientos para saludarlos de manera formal —Ella es Hinata Hyuga, hija del señor Hiashi Hyuga y una de las herederas de la corporación —La presentó el Uchiha. Hinata apretó un poco su agarre a causa de sus nervios. Sasuke sonrió.

—Es un placer conocerla ¿Señorita? — Dijo el presidente acercándose a ella y tomando su mano para besarlo —Permítame decirle que es usted preciosa — Aseguró el hombre sonriendo de manera ladina.

—Gracias —Respondió la muchacha sonriendo avergonzada — El placer es mío —

El último en saludarla fue un hombre mayor a quien le presentaron como el socio mayoritario de la empresa. Aunque no hablaba japonés tenía un traductor quien le traducía todo lo que decía.

Durante la cena los proveedores explicaron a Hinata las razones por las cuales buscaban subir las ganancias. Algo que Sasuke venía escuchando 3 tediosos días.

—Pero tienen a un buen socio ahora —dedujo el presidente sonriendo derrotado —Su hermano no podría haberlo hecho mejor.

—Así es — Sonrió también Hinata tomando la mano de Sasuke debajo de la mesa.

—Si le parece bien luego de la cena y la firma podríamos ir a tomar algo en algún club privado. Para festejar.

—Lo sentimos, pero tenemos cosas que hacer —se apresuró a responder Sasuke. No le gustaba nada el tono de aquella invitación.

—Está bien deben estar cansados — Dedujo el presidente.

La velada se estaba volviendo larga y pesada para el azabache quien no veía la hora de que acabaran para firmar por fin el maldito contrato e ir por fin a casa—¿Estas bien? —Preguntó a la muchacha acercándose a su oído de forma discreta aprovechando que el presidente se había puesto a hablar con el socio mayoritario.

—Si, pero aún estoy nerviosa. No sé qué responder la mayoría del tiempo — Confesó la ojiperla sonriendo de manera pesada.

—Lo estás haciendo bien —Animó el azabache — Espero que firmemos pronto. Quiero irme a casa — Alegó el moreno descansando su mano sobre la pierna de la mujer quien se tensó en cuando lo sintió.

Sasuke quiso echarse a reír al darse cuenta, pero se contuvo.

—¿Te pongo nerviosa? —Preguntó de manera divertida a lo que Hinata se sonrojó.

—Mi cuerpo reacciona sin que lo pueda evitar —Dijo ella de manera sincera mientras trataba de cubrir su sonrojado rostro.

Sasuke movió su mano de manera suave sobre su pierna solo para divertirse con las expresiones que ella hacía.

—Sasuke por favor —Rogó ella — Aquí no.

—Ellos están muy ocupados hablando de sus aburridas vidas—respondió el moreno en voz baja sin dejar de sonreír—¿Quieres postre?

—Por favor...para.

Sasuke se detuvo — Esta bien, pero que quede claro que tú empezaste... y que quede claro que te quitaré ese jodido vestido con los dientes apenas lleguemos a casa.

Hinata negó con la cabeza divertida y bebió un poco de agua para recuperar el aire y Sasuke finalmente apartó su mano de ella.

Los socios seguían hablando entre ellos en su respectivo idioma por lo que ella buscó distraerse mirando aquel gigantesco restaurante. Debía ser muy caro. China era realmente imponente.

Sasuke por otro lado empezaba a disgustarse por la lentitud con la que transcurría la noche, aunque entendía Chino, escuchar hablar a unos adultos hablar sobre una cafetería nueva que acababa de abrir, no le parecía muy interesante.

—Hay que ir a probarla — Seguían hablando de lo mismo.

—Lo que quisiera probar son las tetas de la hija del señor Hyuga —Dijo el socio mayoritario mientras se echaba a reír seguido por los demás. Sasuke se giró a mirarlos sin poder creer lo que escuchaba.

—No quería hablar del tema, pero llevo perdido entre esos dos melones toda la noche —Inquirió el presidente ante las risas de los demás. Sasuke tragó saliva de forma pesada.

—Sería muy osado de mi parte preguntarle al señor Hyuga si planea casarla con alguien importante... ¿Habéis visto que cara más inocente? La cara de un ángel en un cuerpo de Diosa... esto no se ve todos los días. Daría la mitad de mi fortuna por follarle la puta boca —Dijo el más joven de ellos. Un hombre que debía rondar los 40. Sasuke no lo soportó más. Aprovechó que este último era el que estaba más cerca de él por lo que se levantó y estampó el puño cerrado sobré su mandíbula logrando que él cayera de bruces sobre el suelo. Tanto las risas como el cuchicheo de la mesa quedo sumido en un total silencio.

—¡Sasuke! —Gritó Hinata sorprendida levantándose enseguida y tomando al Uchiha del brazo —¿Qué haces? —No entendía nada, no sabía que pasaba. Pero Sasuke estaba temblando de rabia cosa que la asustó y la alarmó por completo.

—Creo que olvidé mencionarles que entiendo vuestro idioma. Y creo que es más que obvio que la señorita Hyuga no firmará nada esta noche — Arrastró las palabras el Uchiha con la garganta seca del coraje — Si no les parto la cara a cada uno de ustedes es gracias a ella. Si no créanme que dejarían de sonreír de manera tan asquerosa por unas cuantas semanas.

—Sasuke... —susurró una vez más Hinata sin entender nada ¿Qué pasaba? Los socios miraban pálidos la escena y el hombre que Sasuke había derribado escupía sangre ante una obvia fractura de mandíbula.

—Está cometiendo un error señor Uchiha... No tome una decisión con la sangre caliente... Sabe que si...

—Una palabra más y no podrá pronunciar ninguna más —Advirtió el moreno al presidente que trataba de excusarse —Hinata vámonos... —dijo tomándola de la mano para guiarla.

Meg los llevó a casa en un silencio sepulcral que Hinata no quiso romper. Ya hablarían cuando llegaran. Pero le preocupaba que durante todo el camino el no haya dicho nada, ni siquiera la había mirado. ¿Había hecho algo mal?

—Meg, ya no trabajamos con tu jefe por lo que no tienes que volver mañana —Dijo finalmente Sasuke cuando llegaron a la residencia —Gracias por todo —Alegó recordando la noche de la tormenta.

—Ha sido un placer conocerlos —Se limitó a responder el hombre de edad media haciéndoles una leve reverencia que ambos respondieron de la misma forma.

Y nuevamente el silencio volvió a reinar entre ambos.

—Sasuke... ¿qué pasa? — Habló Hinata después de que ambos entraran a la casa.

—No habrá trato... eso es lo que pasa — respondió frustrado sin siquiera mirarla. Se dejó caer en el sofá y se tomó la cabeza de manera nerviosa. Estaba tan malhumorado que sentía que la cabeza le iba a explotar de la rabia. Quería volver a ese sitio y romperse los nudillos en la cara de aquellos degenerados.

—Pero... ¿Por qué si solo faltaba...

—Porque no. ¡Porque no se me da la maldita gana! — Gritó exasperado logrando que Hinata apretara los labios sorprendida. De repente había olvidado como moverse. Su cuerpo estaba helado, tan rígido que dolía. No supo por qué sus ojos empezaron a arder. Giró sobre sus talones para que él no la viera soltar unas estúpidas lágrimas. Ni siquiera entendía porque lloraba. Su padre le hablaba así todo el tiempo... Su hermano tampoco le contaba nada sobre sus decisiones sobre la empresa... ¿Por qué le dolía que él también lo hiciera? ¿Por qué dolía cuando él la trataba como lo hacían todos? Debía estar acostumbrada.

—Está bien... Yo...yo me iré a dormir...Si no te...

Sus brazos la detuvieron, él la hizo girar y abrazó su cintura hundiendo su rostro en su vientre aun sentado en el sofá.

—Perdóname... no quise hablarte así... soy un maldito idiota —Alzó la mirada para verla tratando de ocultar sus lágrimas y se sintió aún más patético —Hinata... por favor no llores.

—Lo siento... es que soy tan débil que lloro con tanta facilidad—Admitió ella tratando de sonreír, pero a cambio más lágrimas escapaban de sus ojos sin que pudiera evitarlo.

—No te disculpes, no eres débil... Soy yo. El maldito problema soy yo. Estoy que me lleva el maldito infierno —Dijo apretando los nudillos aún sin soltarla.

—Entonces dime que pasó —Imploró ella mientras posaba sus pequeñas manos sobre la espalda de él. Sasuke volvió a hundir su rostro en el vientre de ella tratando de tranquilizarse.

—Ellos hablaban de ti... de una manera que no les puedo perdonar... Quiero volver y... ¡Maldición! estoy tan cabreado que ni siquiera abrazándote puedo calmarme.

Hinata lo tomó de las mejillas para obligarlo a que la mirara.

—¿Fue mi culpa? —Preguntó preocupada. Sabía que había hecho mal en elegir aquel vestido. Todo en ella se veía vulgar... se sintió una completa estúpida —No debí haberme vestido así lo siento mucho.

—No... No fue tu culpa... ¡Esos cerdos no tenían ningún derecho de hablar así de ti! Ni de mirarte de la forma en que lo hacían...

Hinata se arrodilló para quedar frente a frente con él—Ya no pienses en ello... Tranquilo —Dijo juntando su rostro al de él y acariciando su mejilla de manera suave.

—No puedo Hinata. No puedo soportar que nadie te falte el respeto frente a mi... No puedo quedarme tranquilo.

Cada vez que trataba de convencerse a sí misma de no ilusionarse con aquel hombre, él salía con algo así haciendo que fuera imposible no amarlo. Era imposible para ella no querer amarrarlo para siempre a ella. Rogarle que nunca la dejara, que nunca se alejara. ¿Qué podía hacer? Estaba enamorada hasta los huesos de aquel hombre. Sin pensárselo dos veces juntó sus labios a los de él con urgencia. Necesitaba hacerle saber cuánto lo amaba, cuanto lo necesitaba. Hundió sus dedos en su cabellera azabache apretándolo con suavidad hacia su boca e introduciendo su lengua dentro de él sorprendiéndolo gratamente.

—Estás muy estresado... Voy a hacerte un masaje —Dijo separándose de repente. Él la miro desconcertado, pues acababa de interrumpir un beso glorioso, iba a replicar... Pero cuando ella lo tomó del cinturón y desabrochó su pantalón, tragó saliva de manera dolorosa.

—¿Exactamente qué tipo de masaje? — Preguntó adivinando la respuesta. Ella bajó la cremallera de su pantalón y su pequeña mano liberó su ya dolorosa erección —¿Debo preocuparme de donde aprendes estas cosas?

—¿No te gusta? —Preguntó arrugando los labios de manera tierna fingiendo tristeza mientras sus manos tomaban su miembro con suavidad y empezaba a masajearlo de arriba abajo obligando al moreno a tomar una gran bocanada de aire.

—Hinata —Gimió su nombre mientras echaba la cabeza hacia atrás completamente excitado. Pero su tortura apenas empezaba. Su cuerpo se endureció en cuanto sintió los suaves labios de la muchacha sobre su miembro viril quien se contrajo violentamente ante aquella acción.

Hinata al contrario se sentía extrañamente orgullosa cada vez que él reaccionaba así. Jamás pensó ser capaz de hacer algo parecido, pero le gustaba. La intimidad entre ellos dos era algo que le encantaba. Succionó la punta de su miembro provocando que él soltara ronquidos de placer, trataba de meterlo lo más que podía a su boca, pero apenas llegaba hasta la mitad, con ayuda de sus manos masajeaba el tallo restante. Sasuke arqueaba la espalda reposando su cabeza sobre el respaldo del sofá. Le costaba mirarla haciendo aquello sin el deseo irrefrenable de venirse en su boca, de mover sus caderas contra ella... Iba a acabar y aún no quería hacerlo. La tomó de los brazos obligándola a detenerse y levantarse del suelo para sentarla sobre sus piernas.

— Aún no, preciosa —gruño mientras apartaba un mechón se su cabello para hundirse en su cuello, lamiendo, besando succionando cada parte de su piel mientras con las manos deslizaba con agilidad su vestido para bajar a sus pechos con urgencia. La colocó a un lado del sofá para posicionarse sobre ella a la vez que le quitaba por completo el vestido. Desnudándola con urgencia, aprisionándola con deseo, pero a la vez tomándose su tiempo para disfrutar cada paso.

No importaba lo que hicieran siempre acababan igual. Dos cuerpos empapados de sudor, después de un buen orgasmo. Abrazados y con la respiración entrecortada.

—Mañana nos iremos de aquí — Habló Sasuke por fín, después de largos minutos sumidos en el silencio.

Hinata buscó su mirada. No podía ocultar su desilusión ante aquello. Le hubiera gustado quedarse más tiempo a solas con él.

—Lo siento preciosa... sé que te dije que disfrutaríamos los días restantes aquí pero ahora necesitamos encontrar algún proveedor con urgencia...

—Entiendo... pero por favor no vuelvas a ofuscarte con eso. Haces lo que puedes y sé que mi padre entenderá si esta vez no puedes solucionarlo —Dijo ella hundiendo su rostro en el pecho de él.

—Esta vez es responsabilidad mía... No voy a perdonarme si Hyundai se hunde por mi culpa.

—Ya estaba hundido desde hace tiempo... Si hubiéramos accedido a los 20% nos hubiéramos hundido más o incluso llegar a endeudarnos para pagar esa comisión.

Sasuke sonrió y besó sus labios una vez más.

—Eres muy perspicaz... me gusta —Dijo dándole un pequeño golpe en la frente de manera cariñosa.

Hinata sonrió—Tengo frío... ¿Vamos a la cama? — Preguntó de manera inocente levantándose del sofá y buscando la camisa del moreno, la cual encontró no muy lejos tirada en un rincón. Sasuke asintió y simplemente la siguió.

A la mañana siguiente empacaron y salieron temprano. Un taxi los llevó al aeropuerto y de ahí una vez más cogieron el avión privado de la empresa que los llevó a Hong Kong.

—Pensaba que volveríamos a Japón —Confesó Hinata una vez que aterrizaron.

—Te dije que necesitábamos nuevos proveedores. Sé de alguien que nos podría ayudar en esta ciudad —Respondió el azabache mientras buscaba algo en su teléfono móvil.

—Sasuke, es increíble que estés de vuelta tan pronto —Habló un extraño hombre de pelo plateado acercándose a ellos. Tenía la mitad de su rostro cubierto por una mascarilla. A simple vista parecía ser japonés.

—Lo sé, puedes pedir un deseo —Bromeó el azabache sonriendo de medio lado — Hubo un cambio de planes por lo que me veo obligado a volver —Respondió mientras tomaba su maleta y se acercaba a él seguido muy de cerca por la ojiperla quien se acercó de manera tímida.

—Y veo que en muy buena compañía —Alzó una ceja con curiosidad.

Sasuke sonrió—Es Hinata Hyuga... Hija de mi nuevo socio —Respondió el Uchiha presentándosela.

El peliplata abrió el único ojo que tenía descubierto con desmesura. Pero cambió su semblante enseguida ante una mueca que a simple vista parecía una sonrisa.

—Hinata, él es Kakashi Hatake, un viejo amigo —Dijo mientras la tomaba de la cintura y la acercaba más a ellos. Gesto que por supuesto no pasó desapercibido para el Hatake quien los miró de forma pícara.

—Con que Hyuga ¿Eh?... Es un placer señorita —Dijo mientras le extendía la mano con educación, pero cierto ápice de confianza—Bueno, supongo que están cansados ¿Los llevo a casa? —Preguntó obviando el tema y caminando hacia el aparcamiento del aeropuerto.

—De hecho, no, venimos de Pekín... estuvimos allí unos días. Me gustaría más que nada ir directo a la empresa tengo que hablar con el honorable presidente —Dijo de forma sarcástica logrando que Kakashi soltara una carcajada.

—Le hará bien verte, últimamente está como una jodida cabra —Le informó mientras seguían su trayecto —Estás frente al posible sucesor de la presidencia —Bromeó.

—Le hará bien descansar —Apoyó el Uchiha —Y creo que serías el más indicado.

—El más indicado eres tú y lo sabes...

—No — Se limitó a responder el Uchiha antes de entrar por fin al coche del Hatake seguido muy de cerca por la ojiperla quien no entendía absolutamente nada.

Kakashi Hatake condujo por unos minutos hasta que llegaron a un edificio imponente y lujoso. Entraron en completo silencio.

—Ahora mismo está en una reunión así que no tardará en recibirte... Pueden esperarlo en su oficina si quieren —Dijo el peliplata — Yo ahora tengo trabajo pendiente por lo que no puedo quedarme.

—Entiendo, gracias por recogernos —Respondió el azabache.

—Ah y por cierto... 'él' se encuentra ahora en la empresa lo digo por si... ya sabes — dijo en voz baja mientras miraba de reojo a Hinata. Esta se dio cuenta, pero no pensó que fuera importante. Una vez que el hombre de cabellos plateados se alejó se sintió más aliviada.

—Sasuke tengo que ir a los servicios—Admitió sonrojándose hasta las orejas. Llevaba varios minutos aguantándose debido a la presencia del Hatake. Sasuke sonrió divertido.

—Hay uno aquí mismo —Dijo mostrándole la puerta. Ella asintió aliviada —Te esperaré dentro de esta oficina —Informó el moreno apuntándole la puerta que estaba al otro lado del pasillo.

—Está bien... No tardaré —Respondió ella apresurándose y perdiéndose tras la puerta.

Pero tardó más de lo que en realidad quiso. Tuvo que arreglarse el cabello, venía hecha un desastre del vuelo, incluso se sentía mareada. Se lavó el rostro para despejarse, y cuando se sintió mejor salió por fin. Vió a Sasuke de perfil, hojeando unos papeles no muy lejos de ella. Se acercó y tomó su mano con naturalidad... Pero algo estaba mal, ese no era su tacto... No era su mano. El hombre se giró a mirarla sorprendido, cosa que la asustó por completo.

—Lo siento mucho — Se apresuró tratando de apartar su mano, pero aquel hombre se lo impidió tomándola al instante.

—No se preocupe señorita Hyuga... — Respondió sonriéndole de manera extraña. Traviesa. ¿Cómo sabía quién era? Y por sobre todo... ¿Por qué era tan parecido a Sasuke? —Ven —Dijo sonriendo y prácticamente arrastrándola hacia la oficina que le había indicado Sasuke. Iba a enloquecer.

—Sasuke... Mira la muñequita que me encontré en el pasillo —Dijo de manera burlona entrando a la oficina mientras la hacía girar sobre sus talones — A que es bonita — Siguió burlándose.

Vió como la cara de Sasuke enrojecía mientras los miraba del otro lado de la oficina

—Itachi no seas grosero — Gruñó el hombre de cabellos plateados a unos metros de ellos también. ¿No se había ido? —No te lo conté para que te burlaras...

—Sasuke —Susurró ella atónita.

—Que suertudo eres tonto hermano menor — Dijo soltándola por fin. ¿Hermano menor? Pensó girándose a mirarlo sorprendida. ¿Aquel hombre era el hermano de Sasuke? Eso explicaba muchas cosas —Pensó.

Y como si las cosas no pudieran tornarse más raras... Finas lágrimas empezaron a caer de sus mejillas al ver a su hermano Neji entrando también a la oficina. Era una pesadilla... o un sueño... aquello no podía ser realidad. ¿Se habría desmayado en el avión?

—¿Hinata? —dijo este confirmándole que efectivamente se trataba de él. Lo último que recordó, fue los brazos del hermano de Sasuke sosteniéndola antes de perder la conciencia.

Fin del Capitulo

¡Hola chicos aquí les traigo un nuevo capítulo! Espero que estén bien y teniendo buena salud ante los crudos momentos que estamos pasando. Yo estoy aislada ya que, como trabajo en un restaurante, uno de nuestros clientes dio positivo al CoronaVirus y estoy en cuarentena.

Por eso he tenido tiempo de escribir. Yo estoy bien, de momento no presento ningún síntoma... Espero que ustedes también lo estén.

Cuídense mucho...

Muchísimas gracias por los comentarios y apoyo a la historia la verdad es que no tengo palabras... Estaré esperando vuestros comentarios *w*

Lady: Gracias por apoyar y comentar siempre de verdad lo aprecio muchisimo.

Alexa Roman: Muchas gracias a ti por seguir leyendo, espero poder terminarla pronto. *w*

Cherrymarce: Me alegra mucho que te haya gustado el capítulo. Comentarios como los tuyo me hacen muy feliz y motivan mucho... Muchísimas gracias!!

Vchristell: Muchas gracias a ti por leer y comentar siempre de verdad lo aprecio mucho. Graciaas!!

Natty jk Uchiha: Me alegra tanto leer que te ha gustado *w* Espero que el capítulo haya sido de tu agrado y muchas gracias por dejar tu hermoso comentario... Me llena de motivación, muchas gracias.

Francisvict: Muchas gracias, me encanta escribir sobre su quimica... espero que hayas disfrutado el capítulo, muchas gracias por comentar 3

Layill: Gracias por tus palabras, espero que el capitulo te haya gustado, muchísimas gracias por dejar tu comentario.

Carol: Me alegro que te haya gustado espero que este capitulo lo haya hecho igual... jaja me encantan tus coemntarios muchas gracias por seguir apoyando.

Vikami Valencia: Tu lo has dicho... ahora va a empezar el drama muajajja okno jaja Muchas gracias por dejar tu coemntario... ¡Saludos!!

En fin, chicos, hasta la próxima... espero actualizar pronto... Cuidense muchisimo, espero que todo les vaya bien en estos tiempos tan jodidos... En fin, un beso enorme y gracias por todo.