Capitulo 19_ De Hyugas y Uchihas.
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Oírlo decir aquellas palabras además de quitarle un gran peso de encima, le devolvía algo en su interior que ni ella misma podía explicar. Simplemente soltó un leve suspiro y unió sus labios a los de él con cierta ansiedad a la cual él respondió sin hacerla esperar. Sasuke se levantó de su posición sin despegarse de sus labios ni siquiera por un segundo, se sentó en la cama y la incorporó de donde estaba para sentarla sobre sus piernas.— No quiero que dudes de nada... No tienes ni idea de lo que siento por ti — susurró separándola por un momento, agarrando fuertemente su rostro a la vez que limpiaba las lágrimas de sus ojos.
Ella la miraba boquiabierta, como si de un sueño se tratara.
—Pero no olvides que apenas es una sospecha tuya — Dijo él con una sonrisa asomándose a sus labios. Hinata lo miró sin comprender — Quiero decir que si aún no estas embarazada... quiero volver a Japón casi con la certeza de que así sea — Sasuke condujo su mano con suavidad hacia su cintura y volvió a juntar sus labios a los de ella. Hinata sonrió entre sus labios encantada y se abrazó a su cuello intensificando de apoco el beso. Sasuke deslizó su mano debajo de su falda sujetándose a sus muslos a la vez que la atraía a su cuerpo para sentirla más cerca.
—¿Esto no te trae recuerdos? — Bromeó separándose por un momento sin dejar de acariciar sus muslos. Hinata se sonrojó violentamente entendiendo a que se refería.
—N-no sé cómo me animé a ir a tu habitación aquella noche —Murmuró avergonzada mientras sonreía de manera tierna. Era imposible que los recuerdos de su primera vez no azotaran con fuerza su memoria en aquella situación. Sasuke no podía estar más encantado contemplándola.
—Me costó diferenciar la realidad aquella noche, por momentos pensaba que era uno de mis tantos 'sueños' —Admitió el moreno. Hinata por otro lado abrió los ojos sorprendida.
—¿Me soñabas? —Preguntó.
—Casi todas las noches. Aunque tengo que decir que no eran muy decentes —Respondió alzando una ceja de forma traviesa.
Hinata soltó una pequeña risa y lo abrazó un poco más.
—Me tenías medio loco en ese entonces... —susurró el Uchiha acercándose a sus labios.
—¿Ya no? —Preguntó ella inconscientemente. Luego se mordió los labios avergonzada de haber sonado muy desesperada.
—Obviamente eso ha cambiado — Respondió él parando por un momento sus caricias logrando que ella tragara saliva — Ahora me tienes completamente loco... —Sasuke finalmente hundió su rostro en el cuello de la muchacha para besar suavemente su piel y Hinata suspiró abochornada —No juegues así conmigo —Chilló sonriendo nerviosa.
—¿Acaso no te he lo he demostrado ya? Estoy loco por ti, haría lo que sea por ti —Dijo mirándola directamente a los ojos. Hinata se estremeció y sonrió antes de besarlo una vez más.
Sasuke se giró con ella sobre la cama colocándose con agilidad sobre la ojiperla sin dejar de besarla. Sus manos recorrieron con urgencia su cintura hasta llegar a sus pechos apretándolos con deseo mientras Hinata buscaba desabrochar su camisa dejándose llevar por sus propios deseos. Cada vez le era más fácil hacerlo, y le gustaba.
—Hinata ¿Estas bien? —El sonido del cerrojo de la puerta acompañado de la voz de Neji los alarmó obligándolos a detenerse. Sasuke agradeció al cielo haber puesto la llave, pues les estaba ahorrando un momento muy incómodo.
—Nissan —Chilló Hinata asustada.
Sasuke sonrió divertido. —¿Deberíamos hacerlo pasar? ¿Crees que le gustará la idea de ser tío? Mi mamá estará encantada... —Hinata lo miró horrorizada.
—Aún no es seguro —Chilló mientras volvía a abrocharle la camisa al moreno con manos temblorosas.
—De nada sirve que me abroches la camisa amor, estábamos encerrados, tienes los labios maltratados por mis besos y hemos desordenado un poco la cama, así que es imposible que no sospeche... Lo mejor es decírselo ya.
—¡Sasuke! —
—¡Hinata! —Insistió Neji al otro lado de la puerta.
—¿Le digo que espere hasta que estemos seguros de que estas esperando un hijo mío?
Hinata se mordió los labios asustada y Sasuke no la ayudaba para nada.
—Neji cariño, tu hermana estaba muy cansada... seguro esta dormida, déjala descansar. Ya hablarás con ella más tarde — la voz de Mikoto no podía ser más oportuna.
—¡Oh! Entiendo, lo que pasa es que me preocupó a la hora de la comida, por eso quería saber si se encontraba bien —Se excusó el castaño.
—Neji, ¿Podrías ayudarme con estos datos de Hyundai?... quiero asegurarme que sean los correctos... y no encuentro a Sasuke por ningún lado —Sasuke maldijo en silencio a su hermano mayor al escucharlo. De seguro lo estaba haciendo apropósito.
Tanto Sasuke como Hinata respiraron profundo cuando las voces empezaron a alejarse.
—De todas formas, tendrán que saberlo —Opinó Sasuke levantándose de la cama seguido por la ojiperla.
—Pero aún no por favor...
—Primero se lo contaremos a tu padre —Recalcó Sasuke ante la pálida expresión de Hinata —No me mires así... es lo correcto. Además, ya eres adulta ¿Qué tiene de malo?
—Sasuke por favor, aún no... aún no estoy preparada...
—Está bien... esperaremos que pase un mes desde nuestro primer encuentro... Osea dentro de una semana, haremos la prueba de embarazo y si lo estas... se lo contaremos ¿De acuerdo?
Hinata asintió respirando profundamente y Sasuke se acercó a ella.
—No tienes de que preocuparte... ya te dije que estaré contigo.
—Ahora lo sé —Respondió ella sonriendo — Deberías salir antes de que mi hermano vuelva —Sasuke alzó una ceja fingiendo indignación.
—¿Bajarás para la cena? —Preguntó el moreno tomándola de la cintura — Seguro prepararán algo especial por la nueva alianza de nuestras empresas. Espero que las cosas salgan como espero. La verdad no pensé que mi padre accediera tan fácil.
—Eres genial por haber encontrado una solución. No sé qué hubiéramos hecho sin ti — admitió la ojiperla ganándose otro efusivo beso por parte del Uchiha.
—Solo estoy tratando de enmendar un arrebato mío —recalcó el moreno.
—Arrebato que diste defendiéndome —Le recordó la ojiperla sonriéndole dulcemente.
Sasuke simplemente le devolvió la sonrisa pensando en cómo habían llegado a ese punto en el que él era capaz de hacer todo por seguir viendo aquella hermosa sonrisa en su rostro. Ahora con una gran posibilidad de crear una familia junto con ella, cuando hace menos de un mes lo único que causaba en él era curiosidad. Hinata Hyuga en definitiva era una caja de sorpresas que él estaba dispuesto a descubrir hasta el final.
—Descansa un poco, estaré esperándote a la hora de la cena —Dijo el menor de los Uchiha plantándole un beso en la frente —Mañana volveremos a Japón... Tengo que ponerme al día con tu padre.
Hinata simplemente asintió. La idea de volver a casa le gustaba esa vez. Ya sabía que Neji estaba bien, tenía una amiga y encima Sasuke Uchiha acababa de confirmarle que quería algo serio con ella. ¿Qué más podía pedir?
— Tu maleta ya está en tu habitación cariño —Dijo Mikoto Uchiha sentándose en el sofá más cercano donde descansaba su hijo menor. Siempre le era reconfortante tenerlo en casa, ya que casi nunca podía verlo por su trabajo.
Sasuke por otro lado alzó una ceja de manera pensativa —¿Y la de Hinata? —Preguntó con curiosidad.
—Cuando termine de descansar se lo subirán a su habitación, no queremos molestarla por si está durmiendo —Aclaró la mujer.
—Es verdad, estuve hace un momento golpeando su puerta y no respondió... estará cansada —Se unió Neji a la conversación. Sasuke sonrió de manera irónica.
—Lleven sus cosas a mi habitación —Contestó de manera serena, logrando que Itachi casi escupiera el café que segundos antes se había llevado a la boca. —Mi cama es mucho más cómoda, que la habitación de huéspedes, ella descansará mejor ahí, yo dormiré en cualquier sitio.
—No creo que sea necesario, estoy segura de que mi hermana no tendrá ningún inconveniente en dormir en el sitio que le den. Agradezco mucho su generosidad señor Uchiha, pero no quisiéramos abusar de la hospitalidad que su familia nos da.
—No tiene caso que repliques Neji, mi hermano es un caballero, jamás dejaría que su am.. Compañera de trabajo se sintiera incómoda —Replicó Itachi sonriendo de manera traviesa y ganándose una mirada fulminante del Uchiha menor —Además estoy de acuerdo con mi hermano, Hinata se desmayó esta mañana y durante el almuerzo no se encontraba bien, así que debería descansar lo mejor posible — Apoyó el mayor de los Uchihas adoptando una postura mucho más seria.
Mikoto sonrió orgullosa de sus hijos.
—Está decidido entonces, Hinata dormirá en la habitación de Sasuke.
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Después de la cena los Uchiha una vez más volvieron a reunirse con Neji para ultimar los detalles para que pudieran empezar lo más rápido posible el proyecto, pues no tenían tiempo que perder. Y Mikoto decidió mostrarle la habitación a Hinata.
—Sasuke quiso que durmieras aquí, estarás más cómoda —Dijo apoyándola a pasar a la habitación. Hinata asintió sonrojada.
—Siento mucho las molestias —respondió ofreciéndole una reverencia.
—No es ninguna molestia —aclaró Mikoto sonriéndole de manera dulce —Se nota que a mi hijo le caes bien, eres la primera persona que va a dejar dormir en su habitación —Comentó sonriendo avergonzada — siempre ha sido tan cerrado con sus vínculos que nunca pensé verlo tan cercano a alguien —Dijo cambiando su semblante a uno más serio —Me alegra que hayas acompañado a mi hijo Hinata —Aseguró la mujer.
—Y yo me alegro de haberlos conocido, y saber que mi hermano está bien aquí con ustedes — Respondió la ojiperla con sinceridad.
—¿Mañana vuelven a Japón? —Preguntó la señora Uchiha con
—Así es, Sasuke quiere hablar de esto con mi padre lo más rápido posible —Respondió Hinata para luego sonrojarse violentamente — Quiero decir Uchiha-San, por favor disculpe mi falta de educación— Replicó abochornada bajando la cabeza avergonzada. Mikoto se echó a reír divertida.
— No te preocupes por esas cosas Hinata ¿Puedo tutearte? —Hinata se apresuró a asentir — Como habrás notado, nosotros prácticamente no utilizamos honoríficos, a excepción de uno que otro, así que no deberías avergonzarte por llamar a mi hijo por su nombre. Al contrario, me alegra ver que le tienes la suficiente confianza como para eso.
Hinata suspiró y asintió aliviada.
—Muchas gracias Uchiha-San —Agradeció con otra reverencia.
—No agradezcas niña, espero que no sea la última vez que nos visites, me encantaría volver a verte — Hinata asintió sonriendo —Te dejo descansar, mañana será un largo día para ti.
Una vez que Mikoto salió Hinata inspeccionó la habitación del moreno. Era tan él. Desde el color azul marino apagado de las paredes, hasta las tenues luces amarillas que la alumbraban. Había una estantería llena de libros y mangas, unos dibujos pegados a las paredes que supuso debían llevar ahí años desde su adolescencia.
—Mi madre conserva todo intacto desde hace doce años — Comentó el moreno sorprendiéndola por detrás y abrazando su cintura. Hinata se sobresaltó del susto dando un pequeño brinco.
—No escuché cuando entraste — Murmuró sonriendo.
—Esa era la idea — Respondió el azabache mientras la hacía girar para besar sus labios de manera fugaz — ¿Nos duchamos? Hoy te extrañé — dijo el moreno mientras apretaba el pequeño cuerpo de la Hyuga hacia él.
— ¿Aquí? —Preguntó la ojiperla sorprendida, pero tragando saliva con dificultad.
—Sí, ¿No te excita? Imagíname de adolescente —Bromeó el azabache sonriendo de manera pícara. Hinata se echó a reír y luego frunció el ceño —
—Ya te imaginé y había una horda de chicas atrás tuyo en mi imaginación —siguió la ojiperla, sacándole una pequeña risa al moreno.
—¿Ah sí? Pues en este momento la única que me interesa es la Hinata colegiala de mi imaginación —
Hinata se echó a reír también.
—Seguramente ni me mirarías, si nos hubiéramos conocido en aquella época — comentó la Hyuga rodeando al azabache con los brazos.
—O seguramente no hubieras llegado a virgen a los 22— replicó el moreno acortando la distancia entre ellos para besarla. Sus labios se apoderaron de los de ella con suavidad mientras seguía sosteniendo firmemente su cintura. Hinata aferró también los brazos a su cuello.
—Entonces... ¿Me dejarás dormir contigo esta noche? —Preguntó el azabache separándose un poco.
—Esta noche y todas las que quieras —Respondió la ojiperla sonriendo feliz.
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A la mañana siguiente ya tenían todo planeado y listo para regresar a Japón. Neji debía quedarse por un tiempo más con la excusa de ayudar a Itachi a llevar a cabo los planes cuando Izumi diera a luz.
—Podrías llamar a papá para hablar con él de esto también... ¿No crees que es hora de que arreglen todo? —Cuestiono la Hyuga a su hermano mayor cuando se estaban despidiendo.
—Te prometo que lo llamaré esta misma semana... Puede que viaje también para verlo, pero serán solo unos días debo...
—Ya sé... Me alegro de haberte encontrado —Respondió la ojiperla mientras abrazaba a su hermano como despedida.
—Por favor, llámame cuando llegues a casa, y Sasuke... Gracias por haberla traído contigo.
Sasuke respondió con una simple mueca, restándole importancia.
—Sé que estoy siendo un poco exigente, pero ¿no podrías venir para Navidad? —Preguntó Mikoto mientras abrazaba a su hijo.
—No te prometo nada —se limitó a responder mientras sonreía y le plantaba un beso en la frente a su madre de forma tierna.
—Tu sobrina nacerá a finales de este mes ¿No piensas venir a conocerla? —Murmuró Izumi acercandose tambien a su cuñado a quien quería como un hermano — Hinata, me gustaría que la conocieras también... Si quieres puedes ser la madrina junto con Sasuke —Dijo sonriendo de manera pícara.
Hinata se sonrojó violentamente mientras asentía de manera tímida — Me encantaría —Susurró avergonzada.
Para Hinata el vuelo de vuelta a Japón se le hizo excesivamente corto. Aunque tenía la mente y las ideas claras, no pudo evitar pensar en todo lo que estaba pasando, y todo lo que se aproximaba. Miró a Sasuke a un lado de ella trabajando muy concentrado. Sintió que el estómago se le estrujara de los nervios por cómo reaccionaría su padre si ella en verdad estaba embarazada.
Cuando llegaron a la casa Ko se apresuró a recibirlos con un semblante blanco casi asustado y a unos pasos de la entrada estaba parado su padre esperando también para recibirlos. Quiso preguntar, y se adelantó a Sasuke para dar una reverencia a su padre.
—Ya estamos de vuelta Pa...—Una bofetada la interrumpió obligándola a caer de cuclillas al suelo a la vez que sentía el rostro arder de dolor, a la vez que podía sentir el sabor metálico de la sangre en su boca ante un aparente labio roto.
—¡Hinata! — Oyó gritar a Sasuke a sus espaldas a la vez que se apresuraba a levantarla del suelo —¡Señor Hyuga q...
—Es increíble hasta qué punto has llegado a deshonrar a esta casa y esta familia. Reniego de ti como padre...
Las lágrimas no se hicieron esperar para la ojiperla cuyos pensamientos en esos momentos estaban siendo atosigados con todo tipo de preguntas.
—Padre...yo
—Señor Uchiha lamento que haya tenido que presenciar esta escena. Le agradecería que nos dejara solos.
Sasuke lo fulminó con la mirada, mordiéndose la lengua para no decir alguna barbaridad y cerrando los puños para no devolverle la bofetada. ¿Por qué? ¿Acaso sabía de su 'romance'? En ese caso la bofetada se lo merecía él y no precisamente Hinata. Iba a replicar, iba a insistir en quedarse pero Hinata apartó sus manos de su cuerpo.
—Sasuke por favor... —Otra bofetada, esta vez en la otra mejilla la obligó a callarse una vez más.
—Señor Hyuga no me obligue a... —Sasuke apretó los dientes con rabia. Quería destrozarle la cara a puñetazos viendo como trataba a Hinata. A SU Hinata. Pero tanto Ko como la propia ojiperla lo detuvieron.
—¿Como te atreves a ser tan desvergonzada y deshonrar de esta manera nuestro apellido y nuestra reputación? —Empezó a hablar el patriarca de los Hyuga arrastrando la voz de manera desagradable —¿Acaso piensas que esto es un maldito juego? ¿Que mi empresa es algo con lo que puedes jugar y en donde puedes hacer lo que se te dé la gana? Ahora que lo pienso, he sido demasiado bueno contigo, debí casarte hace tiempo, apenas cumplieras la mayoría de edad. Lamento no haber puesto mano dura sobre ti...
Sasuke se preguntaba de que carajos estaba hablando.
—Señor Uchiha, lamento que mi hija lo haya metido en todo esto. Me enteré de lo que hizo haciéndose pasar por mi hijo. Lamento que haya ensuciado de esa forma nuestra empresa y nuestra política. De hoy en adelante me encargaré personalmente de mi empresa.
¿Todo eso era por aquel maldito juego? Iba a reclamar... Iba a hacerlo hasta que algo le heló completamente la sangre.
—En cuanto a ti Hinata, desde la próxima semana abandonarás el apellido y el clan Hyuga para ser una Uzumaki. El primogénito de Minato te aceptó como esposa.
*Notas de la Autora*
Siento muchísimo tardarme tanto para actualizar. Han pasado muchas cosas, llegué hasta pensar en abandonar por completo la historia. Lo siento mucho, chicos. Espero que el capítulo haya sido de vuestro agrado. Lo Siento una vez más
Espero poder actualizar pronto...
Muchisimas gracias por todo!!
