Los personajes de Candy Candy no me pertenecen, son propiedad de Mizuki e Igarashi

solo es para fines de entretenimiento

CAPÍTULO 2

Rose, necesitamos hablar. - dijo Jacob ya fuera del hospital.

Dime que es lo que quieres Jacob. - contesto Rose de mal humor

No estuvo bien la forma en la que actuaste ahí en la habitación de Sarah.

No sé a qué te refieres.

Bien que lo sabes, y también sabes que la pequeña Elisa no es tu hija solo será tu sobrina. Sé que sueno duro, pero es mejor que lo sepas. Te amo Rose y me duele mucho verte de esa forma. Sabes debemos hacer un viaje, juntos como si fuera otra luna de miel, y quizá ahí podamos concebir una nueva esperanza.

Nooo, jamás lo oyes, no quiero volver a embarazarme, solo lo perderé de nuevo.

Yo tengo que irme de viaje, por unos negocios que he estado posponiendo por ti, pero ya no puedo, necesito ir a verlos.

Yo no puedo ir, acaba de nacer la pequeña y Lana falta poco para que tenga a los bebes, quizá si… si será mejor que tú vayas nada más.

Es que no quiero hacerlo solo Rose Mary.

Además, tú te iras de negocios, no de placer.

Pero no todo el tiempo estaré trabajando, será el mismo horario que tengo aquí.

Pero yo estaré sola. Ahí no conozco a nadie.

Los que serán mis socios te pueden presentar a sus esposas.

No, yo quiero estar aquí cuando nazcan los gemelos.

De acuerdo Rose, dentro de 15 días partiré, espero y cambies de opinión, porque si no, no nos veremos durante un año, ya que es ese el tiempo que necesito estar ahí. La empresa de aquí mi padre se seguirá haciendo cargo.

¿Tanto tiempo? - pregunto Rose sorprendida.

Así es, por eso quiero que me acompañes, no quiero dejarte sola, todos aquí tienen a su familia amor, por favor piénsalo.

De acuerdo lo pensare, pero si decido quedarme aquí, no estaré sola iré con mamá y papá.

Como quieras. - dijo Jacob ya molesto. - Vamos a casa entonces.

No quieres ir a cenar algo. Tengo hambre- dijo Rose con una ligera sonrisa esperando que con eso Jacob se tranquilice, pero no fue así.

Bien entonces si tienes hambre, me daré prisa para llegar a la casa y te prepares algo.

Pero...- quiso reprochar Rose.

Dije que iremos a casa. - grito Jacob arrancando el coche. Y Rose dio un brinco porque no estaba acostumbrada a la relación enfadada de Jacob.

Llego el día en que Jacob tenía que viajar, Rose había quedado en un acuerdo con Jacob que viajaría con el después que nazcan los gemelos. El a pesar que no estaba muy contento no quería obligar a su esposa que fuera a la fuerza con él.

Adiós Rose te extrañare mucho. Tratare de hablarte todos los días.

De acuerdo amor, te prometo que apenas nazcan los gemelos iré contigo.

Espero, mira Rose, sé que cuando los veas te enamoraras de ellos, sería bueno que vengas conmigo para que no estés cerca de los bebés y no te acuerdes del nuestro, no te pido que lo olvides, pero sí que lo superes. Quizá ahí…

Ya te dije que no- contesto Rose exaltada.

Está bien. Entonces adoptemos, ya casi un año de lo que paso y…

Se te hará tarde Jacob, es mejor que te vayas.

Está bien. Te espero pronto Rose, te quiero. - dijo Jacob afligido porque tal parecía que Rose ya no sentía nada por él y solo estaba con él por el simple acuerdo que conllevaba el matrimonio, se dio la vuelta y se limpió una lagrima que había derramado.

Adiós Jacob. Igual yo. - Rose entro a su casa y subió a su habitación corriendo para encerrarse y llorar. Ella sabía que estaba haciendo mal y lo que menos quería era hacerle mal a Jacob porque lo amaba, pero no podía evitar sentirse como lo hacía. Y estar cerca de Elisa y pronto con los gemelos la hacía sentir feliz, aunque era momentánea ya que sabía que más temprano que tarde tendría que regresar a su casa para que sus amigos puedan descansar.

En la casa de Sarah y Arthur.

- Ya preparaste todo cariño? - pregunto Arthur

-Si amor. Ya está todo listo para una semana. - contesto Sarah

- Y bien?

- reserve los hoteles, el avión, transporte terrestre y todo lo demás con la agencia que te había platicado, incluye todo.

Bien, será como la segunda luna de miel, aunque también le echare un ojo si son países aptos para nuestra empresa.

¡Ay nooo! Iras de negocios.

Jajajaja, no cariño solo veré futuras expectativas para saber, además será cuando tu no estés a mi lado mientras estas en tus cosas de relajación, de acuerdo?

Mmm.- dijo Sarah tocándose la barbilla- se supone que lo harías conmigo.

Sí, pero no siempre, a mis esas cosas no se me dan, además estaré cuidando al pequeño demonio de tu hija- a pesar de que sea muy pequeña, tenía muy buenos pulmones.

Aahh solo mi hija.

De los dos, pero saco tu carácter. - dijo riéndose

¿Sabes? No se cómo lo tomara Rose, debimos haberle dicho esto antes de que Jacob se fuera, quizá así su decisión hubiera sido otra.

No debemos depender de ella, nosotros hemos formado una familia y es asunto de ellos, los quiero, pero Rose esta terca de no recibir ayuda y Elisa no se la dará de eso créeme.

Lo sé, pero me duele.

Se lo diremos esta noche o cuando venga. - en eso sonó el timbre. - ya ves, ya llego, Jacob se iba a ir a las 10 a.m.

Ni siquiera espero un momento.

Hola, buen día. - dijo Rose

Hola hermana. - contesto Sarah

Buen día Rose, yo ya me marcho a la oficina, quedas en tu casa. - le dijo mientras le daba un beso en la mejilla a Rose y otro a Sarah en los labios.

Ven Rose siéntate aquí, Elisa sigue durmiendo.

¿Qué pasa Sarah?, veo que tienes una cara de preocupación.

No pasa nada grave. Necesito hablar contigo

Dime. - dijo Rose

Platique con Arthur, ya lo teníamos hecho hace bastante tiempo, pero con el embarazo lo pospusimos, pero ahora que ya nació Eli, pues, decidimos irnos un tiempo de viaje.

¿Pero cómo? - lanzo Rose casi como un grito- la niña es muy pequeña aun, y no creo que le convenga.

Ya lo platicamos con el doctor. Y créeme ya averiguamos en cada ciudad donde estaremos los mejores hospitales y pediatras.

¿Cómo que cada ciudad? -

Si, veras. - suspiro Sarah- nos iremos aproximadamente seis meses. - lanzo rápido para que tenga el valor.

¿Qué? ¿No estarán cuando nazcan los gemelos?

No, cuando lleguemos ellos aun estarán pequeños y ahora que podemos queremos hacerlo.

¿Qué dirá Albert y Lana? - seguía Rose caminando de lado a lado junto a Sarah, buscando alguna excusa para que no vayan.

Ellos ya lo saben y están más que emocionados cuando vieron la ruta que llevaremos, de hecho, a ellos les agrado demasiado y cuando ya hayan nacido los bebés y estén listos para viajar lo harán, pero ellos a modo de crucero.

¿Pero… y yo? - dijo Rose casi como si le estén despojando de todo y dejándola en la calle.

Tú te iras con Jacob apenas nazcan los gemelos, Rose es lo mejor, nosotros tenemos planes igual que ustedes lo tenían antes de…- se quedó sin habla por lo que iba a decir.

Dilo, di lo que ibas a decir, antes que nazca mi bebé, pero no nació. Y ustedes tienen a sus bebés no saben todo lo que siento cuando veo a Lisi, y a Lana feliz a la espera de los gemelos, ya quisiera que fueran míos. Tomarlos en mis brazos, dormir con ellos, mimarlos, besarlos, pero no puedo, no son míos. No sabes cuánto sufro cuando llegas junto a mí y tengo a Lisi y tú me la pides y te la tengo que dar. - dijo Rose con los ojos llenos de lágrimas y casi hipando.

Pero Rose, puedes hacer todo eso con Lisi, tu eres como su segunda mamá, no te acuerdas todas las veces que hablábamos sobre como trataríamos a nuestros hijos y que los íbamos a amar con nuestra vida. Cariño ya no llores. - dijo Sarah abrazándola y limpiándole las lágrimas del rostro.

Pero no es lo mismo.

Claro que lo es, solo que yo fui madre antes que tú. Pero aun puedes serlo ve con Jacob cariño, los niños siempre estarán aquí mientras no crezcan.

No lo sé, Sarah tengo miedo.

Y quien no, yo estaría peor que tú, lo haz superado a tu modo cariño, pero es hora de seguir adelante. - le dio un beso a Rose. - mira que si no vas detrás de ese hombre guapísimo que dejaste ir solo serás una tonta y otra se puede aprovechar.

Jacob no sería capaz Sarah cómo crees?

No lo sé Rose, Jacob te ama demasiado, pero en el último año te has portado como una autentica perra con él. - dijo Sarah seria- y mira que, si yo no estuviera casada con el guapo de mi marido, yo iría tras él, ehh! Jajajaja

Por Dios Sarah, que cosas dices. - lanzo Rose horrorizada.

La verdad, no que yo lo haga, pero si otra.

Lo pensare Sarah, gracias, pasare a darle un beso a Lisi e iré con mamá

Claro.

Así llego el nacimiento de los gemelos. Eran unos niños hermosos, con ojos azul cielo como el guapo de Albert, uno con cabello oscuro como el de su madre; a él decidieron llamarlo Alistear Andley y al menor por unos minutos Archivald Andley él tenía el cabello más claro al de su hermano porque a pesar de que eran gemelos no se parecían en casi nada; con la piel blanca, pero eso si los dos caballeritos hermosos como sus padres.

-Estos niños están hermosísimos. Dijeron todos.

Así es. - contesto Rose. - por cierto, Sarah y Arthur les mandan saludos y que les de muchos besos a los cuatro.

-Gracias hermanita. - dijo Albert. - que me cuentas de Jacob

-Pues el sigue en Londres en lo de sus negocios.

-Ya lo sé, pero cuando llega.

-Aún falta tiempo, yo iré con el dentro de un mes

- Porque un mes Rose, no es que no queramos verte, pero Jacob te necesita.

¿Por qué? ¿Saben algo?

¡No Rose no te preocupes, pero si fuera yo necesitaría a Lana junto a mí, ya sabes! - dijo Albert con una sonrisa de lado

Ay Bert que cosas dices. - dijo Rose toda apenada

Mamá me dijo que casi ya no habla por teléfono, ¿a qué se debe?

A de estar muy ocupado, Bert.

Mmm, nunca se está ocupado para el amor de tu vida, ya ves hermanita, él te necesita no sabes cómo le esté yendo ahí, ve cariño no esperes más.

Está bien Bert, preparare todo para irme y es más no le avisare para que sea una sorpresa. - dijo Rose llena de alegría que apenas se había dado cuenta de cuanto lo extrañaba. ¿Demasiado tarde o no?

Bert? – dijo Rose

¿Si?

¿Cuando lleguen Sarah, Arthur y Lisi le das muchos besos de mi parte?

Claro que sí, mi pequeña Rose, le daré muchísimos.

Y así Rose se fue una semana después a Londres queriéndole dar una sorpresa a Jacob, como llego temprano y el aún estaba en la oficina; después que acomodo sus cosas en la habitación, pregunto a qué hora llegaba el señor a una empleada doméstica de la casa.

¿A qué hora llega el señor de la oficina Naty?

Bu… bueno en realidad el señor no tiene hora de llegada, a veces llega temprano y otras muy tarde, me imagino depende como este de trabajo.

Mmm, pobrecito como está solo, no quiere llegar a casa y se queda en la oficina más tiempo.

Aahh si claro.

Bueno, pues le preparare su cena favorita y así le daré una sorpresa.

Porque mejor no le habla y así no tendrá que esperar.

Tengo una idea mejor. - dijo tomando su barbilla- iré a la oficina y tú le harás la cena que te diga.

Como usted diga señora.

Dime Rose, Naty.

Está bien señora Rose.

En la oficina Rose entraba, la recepcionista se puso un poco dudosa de dejarla pasar ya que le dijo que no la anunciaran.

Igual hizo con la secretaria, cuando ya había llegado hasta el piso donde quedaba la oficina.

Hola soy Rose Mary White, esposa de Jacob White, ¿está ocupado el señor?

Aamm, si el señor está en una reunión, pero si gusta le aviso inmediatamente.

No, no, no te preocupes esperare quiero darle una sorpresa.

De acuerdo. - contesto la secretaria

Pero en eso, Rose escuchaba unas fuertes carcajadas dentro de la oficina de Jacob y decidió pararse y entrar sin previo aviso.

Cuando abrió la puerta se sorprendió ver como Jacob estaba riéndose sentado detrás de su escritorio viendo algo en la computadora mientras una mujer estaba parada detrás de Jacob en posición inclinada dando la apariencia que lo estaba abrazando muy cerca sus rostros mientras ella manejaba el mouse de la computadora y veían algo juntos.

Al notar la presencia de Rose la mujer dijo que como se había atrevido a entrar sin tocar la puerta y Jacob muy nervioso se puso de pie para acercarse a ella y darle un beso.

Rose que sorpresa, no sabía que ibas a llegar, me hubieras avisado para ir por ti. ¿Hace cuando llegaste?

Hoy por la mañana, quería darte una sorpresa hoy en la noche, pero Naty me dijo que no tenías hora de llegada y mejor decidí venir por ti y sorprendente.

Claro que me sorprendiste. - dijo Jacob algo incómodo. - mira te presento a una de mis socias Scarlet Flynn, estábamos viendo unas cosas para la nueva campaña del hotel que se inaugurara el próximo mes, si nos va bien en este, podemos lanzar uno nuevo en otra ciudad, Scarlet ella es mi esposa.

Hola Scarlet un placer conocerte soy Rose Mary White y si ya vi que se sorprendieron mucho al verme. - dijo mientras extendía su mano para saludarla, Scarlet era una mujer bastante guapa, pelo castaño claro, lacio y muy largo, de hermosos ojos azules, alta de una anatomía delgada, pero todo lo tenía en su lugar. Y la forma de vestir parecía que un diseñador de modas la vestía, peinaba y maquillaba, sin duda parecía una modelo. Rose no era para nada fea al contrario era hermosa, pero en ese momento se sintió mal porque iba vestida muy casual con jeans y camisa polo.

Bueno nunca se espera que entren así de repente en la oficina cuando alguien está trabajando, igual es un placer conocerte Rose, Jacob no deja de hablar de ti. Dijo que, si no venía pronto iría por ti, y de ser necesario te traería dentro de una caja sedada.

Vaya, no sabía que se lleven tan bien.

Cuando somos dos personas solitarias, la amistad se acepta de donde venga, no crees Rose.

Mmm, no lo sé. Nunca he estado sola no te puedo decir.

Me alegro por ti. - dijo Scarlet y se giró hacia Jacob- continuamos con la campaña o...

No scarlet te agradecería si pudieras verlo tu sola, por hoy iré con mi esposa a casa.

Avanzare un poco más.

Por mí no se preocupen, Jacob puedes continuar yo te espero. - dijo Rose.

No cariño. - dijo Jacob acercándose a ella y abrazándola para darle un beso. - ya viniste hasta aquí y no es justo que esperes, además debes estar cansada.

Está bien, un gusto conocerte Scarlet, pero me llevare a mi amado esposo. - dijo Rose con una sonrisa, diciendo este hombre es mío.

Igualmente Rose, no lo canses mucho, Jajajaja. - dijo Scarlet de modo que se veía un poco molesta. - por cierto, Jacob no se te olvide mañana temprano tendremos la junta con los demás socios.

Claro Scarlet aquí estaré temprano, ¿nos vamos cariño? - dijo Jacob viendo a Scarlet algo incómodo.

Adiós.

Ya en el coche,

Los vi muy juntos y alegres cuando entré en la oficina. - dijo Rose

A qué viene esto Rose, estábamos trabajando, nos estábamos riendo de una foto que nos mandaron de la campaña, y eso de juntos no lo estábamos, solo me pidió el mouse para mostrarme la foto.

Pensé en sorprenderte y la sorprendida fui yo.

Vamos Rose, no es para tanto, debes tratarla te caerá muy bien ya veras, la pobre es huérfana no tiene familia, su vida es realmente triste, hace poco quedo viuda.

Lo siento.

Así iba pasando el tiempo con la vida de todos, la familia Legan, la familia Andley, la familia White, todo iba en orden, para ellos todo estaba perfecto, poco a poco las cosas se estaban acomodando de nuevo para que pudieran llevar una vida feliz y estable, además ya había pasado más del año que Jacob dijo que iba a permanecer en Londres. los hoteles que abrieron en el país iban bastante bien, además los socios de ahí eran bastante confiables por lo cual Jacob podía dejarlo en buenas manos.

Lo único que entristeció el existo de la apertura hotelera para los socios, fue el deceso de Scarlet, no se explicaban que una mujer llena de vida haya fallecido así de repente, ya que ella y Rose habían entablado una amistad muy sólida, ambas se habían dado cuenta que las apariencias de la primera vista nunca debían definir a una persona.

Es una pena que Scarlet nos haya dejado ya hace un mes. Dijo Rose

Así es cariño, pero le cumpliremos su deseo.

Sip, ya está todo listo para que nos vayamos a chicago.

Está bien amor, ¿no se te olvida nada?

No, ya empaqué todo para que nos vayamos.

Está bien, ¿y los papeles de ella para que pueda salir del país?

Aquí está su pasaporte.

De acuerdo, vámonos.

Así salieron de la casa de Londres después de año y medio que Jacob vivió ahí, sentía nostalgia y Rose en al año que la habito solo pudo recordar los acontecimientos tristes y alegres que vivió en ella.