Suceso inesperado
-¡Vamos Linky! ¡Diles que me dejen jugar! – Lana le imploro a su hermano mayor, pues desde hace rato Linka y Liberty no la dejaban jugar su videojuego.
-¡Ya te dijimos que esperes! Hemos llegado muy lejos en este nivel como para perder todo el progreso – Liberty bufo molesta mientras su atención se posaba en la televisión.
-Lo siento Lana, pero esta vez estoy de acuerdo con Liberty. Solo espera un poquito para dejarnos pasar este nivel – Linka por otro lado fue más considerada. Esas respuestas no fueron satisfactorias para la pequeña.
-¡Llevan diciendo eso desde hace media hora! – Lana se quejo en un tierno berrinche. – ¡Diles algo Linky! – La pequeña mecánica volvió a implorarle a su hermano.
-Algo – Lincoln sonrió al ver como la expresión molesta de Lana se intensificaba con su respuesta. – ¡Jajajajaja! No te enojes Lanita. Déjalas jugar
-¡Pero…! – Antes de que reclamara nuevamente, Lincoln puso su dedo en sus labios silenciándola.
-Silencio, mejor ven a mi cuarto. Te voy a mostrar un secreto mío… - Bajo la voz para evitar que las demás los escucharan. Así fue pues cada una estaba metida en sus propios asuntos. – Es algo muy divertido, ven sígueme – Se levanto y le guiño un ojo a su hermanita.
Esta se emocionó, pues Lincoln le iba a mostrar algo exclusivo solo a ella. Ambos subieron las escaleras y entraron al ático que era la habitación del albino.
-¡¿Dónde está esa cosa que me dijiste, Linky?! – Lana chillo emocionada.
-Baja la voz – Lana se tapo la boca mirando a su hermano. – Bien, observa bien Lanita – El chico albino se movió hacía su mueble de ropa. Saco totalmente el último cajón y metió su mano en el fondo. Saco una caja envuelta en papel de regalo.
-Esto era una sorpresa para Linka y Liberty, pero viendo que no te dejan jugar. Mejor te la regalo a ti – Le dio el regalo con una sonrisa socarrona.
Lana reprimió un chillido de emoción y tomo la caja eufórica. Sin más comenzó a abrirla rompiendo la envoltura y al destaparla. Al ver lo que era Lana se quedo sin palabras. Era la más nueva y preciada consola portátil. La más nueva y cara del mercado.
-¿En serio me la vas a regalar a mí? – Lana miro a su hermano con estrellitas en sus ojos.
-Claro, a no ser que se lo quieras regalar a alguien más – Lincoln volvió a guardar su cajón de ropa en su lugar mientras le sonreía a su hermana.
Lana se quedo mirando la caja, maravillada por semejante regalo. - ¡Muchas gracias Linky! ¡Ahora podre jugar lo que quiera! – Se puso a pensar en todas las cosas que podría jugar.
Miro como en la caja incluía varios juegos que sus hermanas Linka y Liberty le contaron y que lucían divertidos. Luego de que las gemelas albinas cruzaran por su mente la pequeña rubia reflexiono.
Ellas le habían comenzado a involucrar en el mundo de los videojuegos. Habían jugado juntas varios juegos muy divertidos. Esta consola había sido la obsesión de ambas para poder conseguir, pues la consola incluía juegos que pertenecían a sus franquicias favoritas. Ellas siempre hablaban sobre todos los juegos que podrían jugar en esta consola.
Ellas habían comenzado ahorrar y a trabajar para conseguir el dinero suficiente para poder comprarse la consola. Nada las haría más felices a las dos que tener la consola.
Luego de unos momentos pensando las cosas bajo la mirada interesada de su hermano. Lana tomo una decisión. – ¿Sabes qué Linc?, ten, mejor guárdaselas a Linka y Liberty. Ellas han estado ahorrando mucho para comprarse la consola. A ellas las haría mucho más feliz esto que a mí – Lana le dio la consola ante la mirada complacida de su hermano.
-Que maduro y considerado de tu parte, Lanita – Incluso Lincoln se impresiono ante tal acto por parte de Lana. La niña solo se rio.
-Jejeje si bueno, es solo que me puse a pensar en todo el esfuerzo que han hecho para tratar de comprarse esto, yo solo hice un berrinche. Así que creo que ellas lo merecen más que yo – Lincoln le dio una gran sonrisa a la pequeña.
-Me sorprendes Lana, para tener siete años, estas actuando de forma muy madura – Le revolvió el cabello y la niña se rio.
-No es nada, es solo que pensé en lo que hubieras hecho tú y eso me hizo tomar esta decisión – Lana sonrió mostrando sus dientes de leche. – Creo que voy a bajo a esperar a que me dejen jugar, tal vez viéndolas aprenda como jugar – La niña se estuvo por ir, pero su hermano la detuvo.
-No tan rápido, pequeña. Ese fue un muy lindo gesto de tu parte y gracias a esto te invitare un helado luego – Le guiño el ojo a lo que Lana volvió a emocionarse.
-¡Gracias Linky! – La niña abrazo a su hermano quien correspondió su abrazo y le dio un beso en su frente. La niña se rio un tanto colorada de sus mejillas y se fue de la habitación de su hermano quien la miro irse con ojos amorosos.
Ya al quedar solo Lincoln se rio para sus interiores. – Cada día que pasa me sorprenden más lo perfectas que son – Miro la consola de videojuegos. – Ahora queda volver a guardarla… ya la envolveré luego – Volvió a sacar el cajón y metió de nuevo la caja.
Harriet por otro lado, también se encontraba complacida. Ese gesto de Lana le había recordado tanto a su Alby que la había emocionado.
Al rato, Lincoln bajo nuevamente y vio todo el escándalo tan cotidiano dentro de su familia. Ese escandalo que tanto caracterizaba a su familia. Ese escandalo que no cambiaría por nada en el mundo. Claro, que solo se refería al escándalo causado por sus preciosas hermanas, Rita y Lynn podían irse a fornicar en otro lado.
Con ese pensamiento, dio un bufido. Sin embargo, no dejo que ese pensamiento lo molestara. Entre todo ese bullicio miro como es que Leni tomaba su bolso y se acercó a ella.
-¿Vas a un lado, rol de canela? – Leni lo miro un tanto sorprendida, pero luego sonrió normalmente.
-Si, voy al Mall, hoy habrá rebajas del 30% en las tiendas de ropa (Aunque sigo sin saber cuánto es 30%). Iba a ir con Lori, pero ella dijo que se iba a quedar haciendo tarea – Leni explico animadamente sus planes a su hermano.
-Suena bien. ¿Quieres que te acompañe? – Lincoln ofreció. Ante esa propuesta el corazón de la rubia comenzó a latir más fuerte y sus mejillas se coloraron de rojo levemente.
-Gracias Linky, pero Fiona, Miguel, Madee y Jackie me están esperando y dijeron que esta tarde solo sería entre amigos – Leni se sentía muy mal por tener que rechazar la propuesta de su hermano, ya que disfrutaba mucho su compañía.
-De acuerdo hermanita, no hay problema, pero si quieres también puedo llevarte, tú sabes, es peligroso ir sola con todo lo que está pasando – Lincoln dijo eso en un tono de voz bajo, para no llamar la atención de las demás. Leni entendió a lo que se refería, ya había pasado un tiempo desde la desaparición de Chaz, aun así, Leni seguía sintiendo algo de culpa, pero gracias a su hermano ese sentimiento iba desapareciendo lentamente.
-Quisiera, pero Fiona dijo que nos iba a recoger a todos en la casa de Jackie. Así que no estaré sola, solo caminare unas cuantas calles, no te preocupes Linky – Leni le dio una linda sonrisa a su hermano. El albino solo dio un suspiro y devolvió la sonrisa, no sin antes tomar la mano de su hermana con sus dos manos y la acarició suavemente con su pulgar.
Ese gesto hizo que el corazón de Leni fuera más rápido y sus mejillas intensificaran su tono de rojo. – Esta bien, diviértete mucho Leni y vuelve antes de que anochezca. Si tienes cualquier problema no dudes en llamarme, ¿de acuerdo? – Leni se sintió conmovida por la preocupación de su hermano y ella también cubrió con su mano libre las manos de su hermano. Su toque fue tan delicado y amoroso que también hizo latir el corazón del albino.
-Claro, Linky, sé que siempre puedo contar contigo, nos vemos luego – Con eso dicho, Lincoln soltó las manos de Leni y la chica comenzó a marcharse, pero se detuvo en seco. Tras unos momentos de espera la chica regreso corriendo con Lincoln y le dio un rápido beso en su mejilla. Cuando el contacto de los labios y el cachete termino, Leni salió corriendo con su rostro en una tonalidad de rojo intenso. Avergonzada, pero muy feliz por ese beso que se animo a darle a su hermano.
Lincoln solo se quedo mirando sorprendido. Su corazón dio un brinco de felicidad y sus mejillas también se tiñeron de un color carmesí. Sintiendo aun en su mejilla la sensación de los labios de Leni e incluso podía sentir el lápiz labial de su hermana.
Definitivamente no quería lavarse la cara hoy.
Con una sonrisa de satisfacción regreso a su cuarto comprobando que sus hermanas estaban ocupadas y con la sensación de los labios de Leni muy presentes aún. Lincoln regreso a su habitación, cerro la entrada para que no hubiera interrupciones. Se acerco a su cama, se agacho y abrió un pequeño escondite por debajo de su cama. Saco una laptop de ese lugar.
La abrió y la encendió. Mientras que el aparato comenzó a funcionar miro a su abuela Harriet quien no había borrado esa delgada y corta sonrisa.
-¿No crees que hoy fue un día fantástico, abuela? – Le pregunto al espíritu de la mujer que asintió. Movió los labios, sin emitir un solo sonido.
-¡En efecto que lo es! *Suspiro* Esto en verdad que me hace feliz – Para Lincoln este día no podía mejorar y sí lo hacía, él estaría encantado de ello.
La laptop termino de encenderse y Lincoln la coloco entre su regazo. Abrió unos cuantos archivos y aplicaciones hasta tener abierta las cámaras de seguridad de todo el pueblo.
Hacía años que había tenido acceso a ellas y era en esta laptop que podía mirar a quien quisiera del pueblo. Sin embargo, al albino no le interesaban las personas del pueblo solo le interesaban sus hermanitas.
Así que, haciendo cálculos en su mente, recordó las cámaras de seguridad que se encontraban más cercanas al destino de Leni. Cambiando rápidamente de cámara, encontró velozmente a Leni. Tantos años estando dentro de la red de cámaras lo había vuelto muy experimentado con el control de estas. Por lo que no tuvo mucho problema al ubicar a Leni, ya sabiendo el camino por el cual iría.
-Ahí estas, cariño mío – Lincoln canturreo mientras miraba a Leni caminando por las calles. La chica iba caminando tranquilamente con esa pose que se asemejaba a la de un dinosaurio. – Que linda es… - Para el albino, Leni representaba la inocencia y pureza. La gentileza y la calidez. Leni era un amor.
Con un suspiro digno de un enamorado siguió mirando a la chica caminar tranquilamente un par de calles, cambiando constantemente de cámara para no perderla de vista. Harriet se acerco y miro a su bis-nieta andar, pero ella noto algo que de inmediato se lo hizo saber a su querido nieto.
[Death Note Ost = Mello´s Theme B]
-¿Qué? – Lincoln escucho a su abuela atentamente, luego miro una vez más a la pantalla. Prestando más atención al entorno de Leni. Y comprobó que lo que le dijo su abuela era cierto…
Un auto seguía a Leni.
Miro como es que ese automóvil rojo iba muy despacio con lo libre que estaba la calle. Al igual que la acera.
Era muy sospechosos.
A su hermana le quedaba como unos diez o quince minutos antes de llegar a la casa de su amiga. La rubia no se daba cuenta de que un auto la seguía, ella estaba absorta en su burbuja.
Lincoln miro más detenidamente al vehículo y se fijo en la matricula. Al tenerla anotada comenzó a buscarla en el sistema de la policía. Para su ansiedad el auto había sido reportado como robado hace días. Con un chasquido de su lengua. Fue cambiando de cámaras para poder tener un mejor ángulo de visión. Lo que Lincoln deseaba era el rostro de aquel conductor.
Cambió de cámara unas cuantas veces pues no lograban enfocar adecuadamente el rostro del acosador. Hasta que luego un rato logro verle el rostro. No era alguien que conociera él o sus hermanas. Lincoln conocía muy detalladamente las amistades y los conocidos de sus hermanas, incluso de su madre y del idiota de Lynn. Sin embargo, este hombre jamás lo había visto en su vida.
Leni seguía caminando sin darse cuenta de lo que la asechaba silenciosamente. El automóvil continuo. Cada que Leni daba la vuelta a la esquina, él también lo hacía, cada que cruzaba las calles, aquel hombre la seguía, incluso llegando a saltarse un semáforo rojo.
Ahora a Lincoln no le quedaban dudas de que ese hombre estaba siguiendo a su hermanita. En cuanto ese pensamiento termino de incrustarse en la cabeza de Lincoln, una gran ira lo invadió.
-Ese hijo de perra… - La rabia y la ira era muy claros en sus palabras. Lincoln podía darse una idea de lo que ese hombre quería de Leni. Y eso jamás lo iba a permitir…
¡JAMAS!
Miro nuevamente a las cámaras de seguridad, con su quijada apretada, los dientes rechinando y sus ojos llenos de odio.
El hombre por fin termino por adelantarse de Leni. Sin embargo, no salió jamás del camino que Leni debía de tomar. Solo se adelanto a ella. Fueron como quinientos metros lo que se adelantó, pero al estar a una distancia considerable, el hombre se estaciono y rápidamente bajo del auto. Se recargo en su auto por el lado de la acera. Donde inevitablemente Leni iba a tener que cruzar.
Estas acciones provocaron que Lincoln apretara sus puños tan fuerte que empezó a sangrar. – Ese maldito… ¡No le hará nada mientras yo viva! – Con ese gruñido lleno de ira, Lincoln cerro la laptop y la oculto debajo de su almohada.
Inmediatamente salió corriendo de su hogar, pese a los gritos confundidos de sus hermanas por esa repentina acción, cosa que no le importo a Lincoln que corrió lo más rápido que podía. No había tiempo para encender el auto o a esperar por un semáforo rojo. Mucho menos el llamar a la policía.
El albino se encargaría de todo por sus propias manos. – (¡Ese hijo de puta no lastimara a mi amor! ¡Voy a matar a ese malnacido aun sea a golpes!) – Con ese juramento dicho en su mente, aumento su velocidad pues debía de llegar para evitar una tragedia.
Nadie iba a manchar a sus hermanitas…
~0~0~0~
Leni se encontraba confundida y muy asustada. Ella se encontraba rumbo a la casa de su amiga Jackie donde el resto de sus amigos se reunirían para ir todos juntos al mall. Sin embargo, ya cuando solo restaban unas cuantas calles restantes para llegar a su destino. Un hombre la abrazo con uno de sus brazos mientras que con el otro cubría su boca.
La forzó a caminar hacía un oscuro callejón que no tenía salida. – No te resistas preciosa, si haces lo que te digo ambos estaremos bien – Su aliento le pareció nauseabundo a la muchacha. No ayudaba que el tipo llevaba puesto ropa que no había sido lavada en semanas.
La joven trato de zafarse, pero el hombre fue más fuerte que ella. El corazón de la bella adolescente latía cada vez más alterado. Leni quería gritar por ayuda, pero la gruesa mano del hombre la sofocaba.
El hombre tomo su bolso, quitándoselo. Lamentablemente, el bolso no era lo que ese hombre quería, así que lo arrojo por el callejón sin importarle su contenido.
Leni forcejeo más, pero el hombre cada vez ponía más fuerzas. – ¡Ya te dije que te estés tranquila! – El hombre le reclamo al oído. Otra vez su apestoso aliento hizo que la Loud sintiera su estómago revolverse.
Ella no entendía lo que sucedía. ¿Qué acaso ese hombre no quería su bolso? Sea lo que fuera Leni no quería darle nada, solo quería salir corriendo de ahí, ir de regreso a su casa o con sus amigos. Ir devuelta a los cálidos y fuertes brazos de su hermano…
La realidad, por otro lado, le mostraba unas manos toscas que la forzaban a caminar mientras que recorrían cual serpientes su cuerpo sin descaro.
Intento empujarlo, pero la posición en la que se encontraba no le dio el impulso necesario para derribar al hombre, eso solo lo hizo enfurecer más. - ¡Maldita zorra! – De su bolsillo saco una navaja que coloco en la garganta de la adolescente.
Leni quedo petrificada, las lagrimas saliendo de sus bellos ojos temerosos por su vida sintiendo el filo de la navaja cortar ligeramente su cuello.
-Sí… así me gusta – El tono del hombre cambió a uno más calmado, aun así, no perdió ese aire de ansiedad. Su mirada se poso en los pechos de la chica mirándolos con lujuria.
-Solo relájate, esto hasta puede que te guste – Con esas palabras llenas de lujuria que salían de la boca de una vil serpiente. Lamió la mejilla de la Loud disfrutando tanto su olor a canela como el sabor y la suavidad de su piel.
Leni sintió un profundo asco cuando ese hombre la lamió. La Loud sintió esa acción como si le hubiera embarrado lodo o hasta mierda donde cientos de gusanos se encontraban. El asco fue tal que hasta sintió esos "gusanos" recorrer su mejilla. Casi vomita y el hombre se dio cuenta de ello.
Furioso, golpeo la cabeza de Leni contra el muro aturdiéndola. Leni casi desfallece ahí mismo de no ser por el hombre que aun la sostenía. La cabeza le daba vueltas y un retumbante dolor se hacía presente en ella, tanto así que sus lentes habían caído rotos.
El hombre hizo un mayor esfuerzo para arrastrar hacía la única puerta de ese callejón. Tomo un mejor agarre del cuerpo de la rubia y con su mano libre abrió la puerta, arrastrando a la adolescente con notable esfuerzo.
Para la chica su mundo seguía de cabeza. Su cabeza aun continuaba mareada, su cuerpo también le fallaba presa de aquel golpe. Su visión se nublo, solo pudo diferenciar que ahora se encontraban en un corredor por el foco parpadeante.
El hombre continúo arrastrando a la muchacha hasta estar posarse en otra habitación cercana, donde repitió el proceso de sostener a Leni y abrir la puerta. Al entrar en esa habitación, la nariz de la rubia olfateo un repulsivo olor. El calor que había dentro de la habitación no ayudo al estado moribundo de Leni.
El hombre arrojo el cuerpo de la chica al suelo sin importarle lo brusco que fue. La mirada de aquel desagradable hombre recorrió de arriba a bajo el hermoso cuerpo de Leni. Miro sin descaro las largas, finas y afeitadas piernas, de ahí subió hasta sus muslos, su vientre, sus pechos hasta su rostro.
-Eres preciosa niña, muy preciosa… eso me gusta – El hombre se relamió sus labios. Se quito la apestosa sudadera que llevaba y la arrojo aun lado. Sintió su miembro duro de tan solo mirarla. Se acerco una vez más a la chica y la olfateo.
Olía a un dulce rollo de canela recién horneado. Sus manos se posaron en sus pechos y comenzaron a manosearla descaradamente. Leni sintió repulsión, pesé aun seguir aturdida por el golpe, seguía estando consciente de lo que ocurrió.
El miedo la invadió como nunca antes lo había hecho. Su cuerpo temblaba ante el toque tan desagradable y lujurioso del hombre. Las lagrimas aun bajaban de sus ojos amargamente. La impotencia, el temor, el asco y la repulsión se arremolinaron en una amalgama desagradable de sensaciones en su interior.
El hombre se rio al ver como la chica temblaba. Se acerco a su rostro y al poder distinguir eso Leni cerro los ojos con fuerza tratando de apartar su rostro lo más posible del hombre. Este solo lamió las lagrimas de la chica saboreando su amargura.
No dijo nada, solo sonrió con una delgada, pero repulsiva sonrisa, tomo uno de los cabellos rubios de Leni y lo olio. El olor de la vainilla se hizo presente.
-Eres demasiado bella para tu edad, niña – El hombre siguió murmurando cosas a la rubia. Leni no quería escucharlo, estaba indefensa y totalmente vulnerable ante él.
El hombre ya no soportando más. Tomo la navaja con el que tomo el vestido de Leni con el afán de cortarlo. Leni supo sus intenciones en un intento para detenerlo tomo su brazo con ambas manos. Pero una vez más, el hombre estrello su cabeza contra el pavimento.
Leni aun no se recuperaba del golpe anterior y ese último le vino fatal haciendo que casi quede inconsciente. Casi.
El hombre cumplió con su cometido y hizo que el precioso vestido de Leni quedara arruinado. El hombre sintió su lujuria aumentar cuando miro el sostén y las bragas de la chica.
Con sus manos recorrió la piel de la chica iniciando desde su vientre donde fue subiendo lentamente hasta llegar a los pechos de la chica. El temblor del cuerpo de la rubia solo hacía más emocionantes las cosas para el hombre. El recorrido de sus manos continuo hasta que acarició los pechos de la chica. Sin embargo, él iría más lejos metiendo su mano por debajo del sostén.
Esa acción provoco que Leni soltara un sollozo. El hombre confundió el sollozo con un gemido. Así fue mucho más brusco y tosco. Leni aun se mantenía consciente y sentir las manos de ese intruso en su cuerpo la hizo mantener un agrió sentimiento en su interior.
Ella antes solo había fantaseado con alguien en concreto en su vida. Su hermano. Ella se avergonzaba un poco por eso, más aun, cuando tuvo el valor de contárselo a Lori, pero ella no se sentía disgustada con ello. De hecho, desde lo más profundo de su ser que deseaba poder hacer lo que algunas de sus amigas ya habían hecho.
Ella deseaba profundamente que el hombre que fuera el primero y el único en tocarla fuese su hermano. La realidad la golpeo cuando el aliento a cebolla del hombre entro en su nariz y la imagen tan hermosa de su hermano fue remplazada por la horripilante imagen de ese hombre.
El hombre agarro los bordes de sus bragas tratando de quitárselas. Leni no lo permitió, trato de hacerlo con las pocas fuerzas que le quedaban, trato lo más que pudo de mantener su ropa interior en su lugar.
El hombre consternado con la erección mostrándose ansiosa de penetrar a la pura Loud. Sostuvo la navaja dispuesto a cortar un poco a la chica para que fuese más sumisa. Sin embargo, un estruendo se escucho a sus espaldas.
[Death Note Ost = Death Note Theme]
El hombre brinco del susto. E inmediatamente se dio la vuelta, ahí en la entrada de aquel cuarto se encontraba Lincoln. El chico mirándolo furioso y al ver la situación en la que los había encontrado sus pupilas se contrajeron erráticas.
El hombre iba a amenazarlo, pero antes de que si quiera pensara lo que iba a decir. Tres de sus dientes volaron por los aires y su cara golpeo de lleno el frío y duro suelo.
Lincoln se había movido tan rápido que ni siquiera lo vio venir. El cuerpo del hombre por fin dejo libre a Leni que apenas pudo se coloco bien sus bragas. Entre su visión un tanto borrosa pudo distinguir el cabello blanco de su hermano.
-Li-Linky – Mirándolo más fijamente, sus ojos no eran los preciosos zafiros que ella veía a diario. No… estos habían sido remplazados por un rojo intenso lleno de ira y odio.
Ver a Lincoln de esa manera, asusto de sobremanera a Leni, quien casi se hiperventila ahí mismo. – Leni… cierra los ojos y no los abras hasta que yo te diga… – El tono de su voz lleno de odio e ira helo la sangre de Leni.
El hombre trato de levantarse, pero el dolor en su rostro era muy grande. Toda su boca se había llenado de sangre. Y en su desesperación trato de tomar la navaja que había soltado. Lincoln no lo dejo y le dio una poderosa patada que volvió a hacer que el hombre comiera piso. - ¡AHORA! – Lincoln le grito a Leni para que obedeciera. La chica cerro los ojos de inmediato y se sentó en el suelo abrazándose a sí misma llena de temor.
Al ver eso, Lincoln se abalanzo contra el hombre. El tipo no pudo pronunciar palabra alguna cuando el puño de Lincoln lo golpeo destrozándole la nariz.
La sangre voló ensuciando la ropa del albino. Lincoln no se contuvo, estaba lleno de ira y lo único que quería era hacerle daño a ese hijo de puta. Otro golpe fue dado contra la cara del hombre.
*Golpe* *Golpe* *Golpe* *Golpe* *Golpe* *Golpe*
La furia y el odio en Lincoln se habían intensificado en medidas que nunca antes había sentido.
*Golpe* *Golpe* *Golpe* *Golpe* *Golpe* *Golpe*
Cada golpe que daba, lo daba con todas sus fuerzas. Él no se contendría ante esa basura que había tratado de violar a su amada hermana.
*Golpe* *Golpe* *Golpe* *Golpe* *Golpe* *Golpe*
Todas las emociones de Lincoln habían salido disparadas. Sus ojos brillando en un rojo intenso, un rojo lleno de deseos de venganza, de ira, de odio. Su cabello también iba cambiando de blanco a rosa con cada golpe que soltaba.
*Golpe* *Golpe* *Golpe* *Golpe* *Golpe* *Golpe*
Sus nudillos estaban empapados de sangre.
*Golpe* *Golpe* *Golpe* *Golpe* *Golpe* *Golpe*
Su rostro estaba salpicado de sangre.
*Golpe* *Golpe* *Golpe* *Golpe* *Golpe* *Golpe*
Sus dientes crujían cada vez más fuerte hasta el punto de que las encías del chico sangraron lentamente.
*Golpe* *Golpe* *Golpe* *Golpe* *Golpe* *Golpe*
El sabor a cobre de su propia sangre y el dolor que se hacía presente en sus dientes y en sus puños no le importaban. Para ser precisos, ya no podía sentir otra cosa que no fuera ira.
*Golpe* *Golpe* *Golpe* *Golpe* *Golpe* *Golpe*
En un momento dado, dejo de golpear su rostro y se puso de pie. Levanto su pie que fue directo hacía la entrepierna del hombre que aun pese a estar casi desfigurado logro soltar un alarido de dolor que se vio súbitamente interrumpido cuando el hombre comió toda la suela de Lincoln que ahora se intercambiaba entre su rostro y su entrepierna.
*Golpe* *Golpe* *Golpe* *Golpe* *Golpe* *Golpe*
De ahí, comenzó a lloverle pisotones al hombre por todo su cuerpo.
*Golpe* *Golpe* *Golpe* *Golpe* *Golpe* *Golpe*
Su abdomen, su tórax, su garganta, sus manos, sus pies.
*Golpe* *Golpe* *Golpe* *Golpe* *Golpe* *Golpe*
Leni no soportaba seguir oyendo como Lincoln masacraba a golpes a aquel tipo y se cubrió con fuerza las orejas para no seguir escuchando nada de eso.
*Golpe* *Golpe* *Golpe* *Golpe* *Golpe* *Golpe*
*Golpe* *Golpe* *Golpe* *Golpe* *Golpe* *Golpe*
*Golpe* *Golpe* *Golpe* *Golpe* *Golpe* *Golpe*
*Golpe* *Golpe* *Golpe* *Golpe* *Golpe* *Golpe*
*Golpe* *Golpe* *Golpe* *Golpe* *Golpe* *Golpe*
*Golpe* *Golpe* *Golpe* *Golpe* *Golpe* *Golpe*
*Golpe* *Golpe* *Golpe* *Golpe* *Golpe* *Golpe*
*Golpe* *Golpe* *Golpe* *Golpe* *Golpe* *Golpe*
*Golpe* *Golpe* *Golpe* *Golpe* *Golpe* *Golpe*
*Golpe*
Lincoln finalmente soltó el último golpe. Respirando pesadamente mirando el cuerpo inerte de aquel hombre. Sus nudillos estaban totalmente bañados en sangre. Su zapato también lo estaba.
El calor de la habitación había incrementado a tal punto que se había vuelto un horno. Leni aun se mantenían en su sitio, temblando de miedo con los ojos cerrados fuertemente.
La ira de Lincoln lentamente fue bajando conforme más respiraba. Sin embargo, entre más miraba el magullado cuerpo de ese malnacido, su odio crecía más y más.
El hombre aun seguía vivo. Nada más de puro milagro. Cuando el albino se dio cuenta de ese hecho sintió un profundo sentimiento asesino, un errático impulso de hacerlo sufrir más porque para el albino, ese hombre se merecía sufrir más… mucho más.
Pero…
Lo único que detenía a Lincoln de continuar era Leni. El albino miro a la rubia que temblaba sin control con los ojos cerrados, tal cual había ordenado.
Verla así de vulnerable despertó un sentimiento nuevo en Lincoln. Uno que experimentaba por primera vez…
La impotencia.
Impotencia de no haber llegado mucho antes para evitar que ese desgraciado lastimara a su amada hermanita. Había llegado justo a tiempo para evitar que ese cabrón tomara la pureza de su amada Leni, pero, aun así, aún con ese hecho, el albino sentía ese sentimiento tan amargo arremolinándose en su pecho.
Ya estando más calmado dio un suspiro. Miro fríamente y con el ceño fruncido a la basura de ser humano que se encontraba sangrante a sus pies. – (Esto no ha terminado. Te prometo que voy a hacerte sufrir hasta el punto en el que solo querrás rogarme como la patética alimaña que eres que acabe con tu miserable vida, ¡maldita rata!) – Con ese juramento hecho se acerco a la sudadera del tipo y se limpió las manos y los zapatos con ella. Desistió de limpiarse la cara con esa cosa por como apestaba.
Ya estando un tanto más limpió se acerco a Leni. – Leni… - La llamo gentilmente, pero ella aun se mantuvo con los ojos cerrados. Él la toco suavemente y ese toque hizo que Leni temblara aún más.
-Ya… tranquila mi rollo de canela, tranquila… ya todo paso – Acarició suavemente las tensas manos de la chica. Al poder reconocer ese toque tan delicado y amable con ella. Leni abrió los ojos encontrándose con el rostro salpicado de sangre de Lincoln.
Ella seguía con los ojos hinchados por las lágrimas que había soltado y sus bellos ojos azules aun mostraban temor. – Ya no hay de que temer hermanita. Ya nadie te hará daño, ya estoy contigo – Las palabras suaves y delicadas de Lincoln calmaron un poco el corazón de la chica.
-¿Lin-Linky? – Ella lo llamo por ese apodo tan cariñoso que sus hermanas usaban con él.
-Sí, Leni, estoy aquí – El dio un suave beso en su frente para apaciguar su temor. La chica cerro una vez más los ojos disfrutando ese beso para luego abrirlos llenos de necesidad.
-¡Linky! ¡Tenía tanto miedo! – La chica rompió a llorar en el pecho de su hermano que la conforto dulcemente acariciando su espalda mientras la chica lloraba de la felicidad de que amado hermano viniera en su rescate.
-Esta bien, mi rollo de canela. Esta bien, ya nadie te volverá a hacer daño… te lo prometo – Mientras le daba todo su amor y cariño a su hermana en ese abrazo miro peligrosamente a ese hombre.
Sintiendo la ira y el odio regresar progresivamente. Beso la cabeza de amada hermanita para intentar calmarse. La mirada del albino dando un mensaje muy claro al inconsciente hombre; "¡Me las vas a pagar!"
~0~0~0~
-¡MALDITA SEA! – Lincoln había golpeado la mesa de metal con fuerza. Su expresión de frustración iba dirigida contra el cuerpo inconsciente y casi irreconocible que se encontraba desnudo contra el suelo de su "lugar especial".
Habían pasado ya varias horas desde lo que esa rata había intentado violar a su preciosa hermanita. Leni se había desahogado durante diez minutos donde Lincoln no paro de acariciarla y confortarla. Cuando pudo calmarse, Lincoln evito que mirara el resultado de su ataque desenfrenado de ira contra ese hombre a toda costa.
Leni tampoco tenía ganas de mirar eso. Así que para que no estuviera con tan pocas ropas. Lincoln se quito su sueter y se lo puso a su hermanita para la felicidad de la misma. No conforme y sin importarle estar sin camisa frente a Leni tomo el vestido roto de Leni y se la amarro en la cintura a su hermana como una improvisada falda.
Salieron de ese lugar, devuelta a ese callejón donde afortunadamente seguía el bolso de Leni en donde guardaba su celular. Lincoln hizo una llamada a Lori. Le contó brevemente lo que había sucedido y le pidió que por favor viniera a recogerlos con la mayor discreción posible para no alertar al resto de su familia. Así como también pedirle que trajera una camisa para él y el abrigo más grande para Leni.
Le segundo primogénita obedeció sin chistar dejando de lado la tarea que estaba realizado. En lo mientras que esperaban se sentaron en la esquina del callejón que daba a la calle en donde Lincoln abrazo a Leni dándole más confort para que si sintiera segura.
Leni disfruto eso. Ninguno se dijo realmente nada, la rubia solo disfruto ese momento de calma con su hermano tratando de olvidar la imagen iracunda que había presenciado. Lincoln, por un lado, también disfrutaba ese momento con Leni como un momento para calmarse y aliviarse de que estuviera a salvo con él, así como pensar en lo próximo que iba a hacer con la rata que trato de violar a Leni.
Lo cual nos lleva justo en donde un frustrado Lincoln golpeaba con fuerza la mesa de metal donde normalmente colocaba sus instrumentos de tortura.
[Death Note Ost = Kinchou Kan]
-¡No es suficiente! – La razón por la cual Lincoln se sentía frustrado era el no encontrar una tortura adecuada para hacer sufrir a la maldita rata que se encontraba medio muerta en el suelo.
-¡No, no, no, no! ¡NO! – Lincoln se sostuvo los cabellos de pura ira. Sentía otra vez ese agudo dolor en su cabeza cuando su "transformación" se manifestaba sin querer.
El joven adulto se encontraba en un dilema. Sin importar que tan cruel, inhumana, sádica o dolorosa tortura que pensaba, ninguna le parecía lo suficientemente buena como para ejecutarla en ese desgraciado y eso lo frustraba.
Podría tirarle acido estomacal en el miembro reproductor estando encadenado mientras que le atravesaba con cientos de alfileres.
Insuficiente.
Podría arrancarle cada miembro del cuerpo con un machete y a obligarlo a comerse sus propios intestinos.
Insuficiente.
Podría destrozar cada hueso de su cuerpo con un martillo mientras ahoga su asquerosa cara contra toda una tina de clavos oxidados.
Insuficiente.
Podría arrancarle los ojos y que aun mantenga mientras observa como es que le arranco la piel y la sumerjo en una tina llena sal o acido.
¡INSUFICIENTE!
-¡MIERDA! – De la pura frustración dio otro golpe a la mesa dejándole una gran abolladura.
Harriet miraba sin decir absolutamente nada. Era ahora o nunca.
-Ahora no abuela… - Lincoln no sentía ni ánimos de querer escuchar a su abuela, cosa inusual sino es que imposible en él como todo el cariño que tanto abuela y nieto sienten el uno por el otro.
-Es momento Lincoln. Este es el momento perfecto para que sepas absolutamente todo – Oír la voz tan lúgubre y muerta de su abuela que resonó en todo el lugar provoco que Lincoln lo volteara a ver.
-¿Qué quieres decir? – El albino sintió como es que la temperatura de la habitación bajaba tanto que incluso aquella rata aun inconsciente se estremeció del frío de ultratumba que azoto la habitación.
En ese instante la habitación se oscureció, aún con la luz encendida. Y de entre esa oscuridad que iniciaba por su sombra emergieron ocho imponentes figuras oscuras.
Lincoln las reconoció casi al instante. Eran las mismas sombras que se habían manifestado la primera vez que conoció a la abuela Harriet.
Esas sombras tomaron forma más humana. La mitad de ellas fueron siluetas de mujer, mientras que la otra mitad fueron siluetas de hombres. Todos compartían una misma particularidad…
El cabello rosado y los ojos rojos.
Harriet también se volvió una sombra y su cabello rosado se intensifico mientras que el único ojo visible se volvió rojo mirando sin expresión a su querido nieto.
Las sombras se cernieron como fantasmas salidos del mismo infierno. Los ojos de todos se posaron sobre Lincoln quien también había sufrido su transformación al completo.
-Es momento de que sepas la historia detrás de nuestra maldición familiar…
~0~0~0~
/Unas horas antes/
Un taxi se estaciono enfrente de una linda casa de un solo piso. – Aquí es Avenida Kennedy, número 83. Serían 13 dólares señor – El conductor de dicho taxi miro a su cliente.
-Aquí tenga – El hombre saco su billetera y le dio un billete de 20 dólares. – Quédese con el cambio – Con eso dicho bajo del taxi con un gran equipaje.
El taxi se marcho y el hombre se quedo mirando la casa frente a él. Era un hombre que a simple viste llamaba la atención. Su apariencia lo hacía destacar pues su altura lo hacía destacable del resto midiendo 1.85.
De rostro robusto, un tanto cuadrado, unas cuantas pecas en su rostro, cabello negro con notables canas y lo más resaltante de todo era una cicatriz que iniciaba por su cuello y terminaba por su barbilla al costado del hombro derecho.
Vestía una gabardina marrón, una camisa formal de color negro con estampado de triángulos naranjas, un cuidado pantalón blanco, zapatos negros y un antiguo reloj dorado de manecilla.
Su expresión era bastante seria, sus ojos marrones seguían mirando a la casa en total silencio. Se mantuvo así durante cinco minutos antes de soltar un suspiro y acercarse.
Miro detenidamente el patio, vio como había unos pocos juguetes regados. Las plantas se veían un tanto descuidadas y un cartel de desaparecido de un niño al cual el conocía muy bien.
"Se busca: Skippie Mustang
Si lo encuentra por favor llame a este número…"
Ver ese cartel le hizo sentir un profundo sentimiento lúgubre acompañado de un sabor muy amargo en su estómago que se removía al ver ese cartel. Apretó con fuerza la manija de su maletín.
Toco a la puerta, no tuvo que esperar mucho cuando un hombre un tanto joven abrió la puerta. Se le veía hecho un desastre con marcadas ojeras y su olor de no haberse bañado en unos días daban crédito a ese hecho. Al momento en cual ese pelinegro miro al hombre sus ojos si iluminaron por un momento.
-Ya estoy aquí, Bruno – El hombre sonrió suavemente mirando al más joven. El joven adulto abrazo de inmediato al hombre.
-Gracias por venir tan rápido, Johnny – El ahora mencionado Johnny acarició suavemente la espalda de su hermano.
-No es nada, siempre que me necesiten yo estaré ahí para ustedes sin importar donde me encuentre, Bruno – El abrazo se mantuvo durante más tiempo del que Johnny estuviera acostumbrado. Sin embargo, eso no le molesto en lo más mínimo.
-Lamento eso, es solo que de verdad necesitaba el abrazo de alguien – Bruno se soltó limpiándose brevemente las pequeñas lagrimas que se le habían escapado. – Adelante, pasa, eres bienvenido – Bruno le hizo un ademán a su hermano mayor para que entrara, lo cual hizo cerrando la puerta detrás suya.
-¿Quieres café, té o agua? – El joven hombre pregunto a su hermano. Ambos entraron en la sala del hogar.
-Agua estaría bien – El hombre mayor dejo su equipaje aun lado y se sentó en el sofá mientras esperaba pacientemente a su hermano.
Al poco rato, Bruno regreso con un vaso de agua que le dio a su hermano. - ¿Cómo estás?, ese viaje te ha de haber dejado agotado – Bruno se sentó a su lado, iniciando la conversación.
-Estuvo bien, pero esa pregunta te la debo hacer yo a ti. Estas hecho todo un desastre – Johnny miro a su hermano que se rio sin una sola pisca de humor o ánimo.
-Jejeje… digamos que he estado mucho mejor – El hombre pelinegro dio un suspiro agotado.
-Todos lo hemos estado – El hombre guardo silenció un momento. - ¿Cómo esta Sara?, según lo poco que me contaste volvió a desfallecerse en su empleo
-Ella… no esta tan bien. Ya desde hace días que no come muy bien, apenas duerme en la noche y ya casi no habla con nadie, ni siquiera conmigo – Bruno lucía realmente derrotado. La vida le había dado el golpe más duro que había recibido en toda su vida. – Ahora mismo esta durmiendo en nuestra habitación, por fin conseguí que se fuera a dormir un rato…
-Pobre de ella… pero era de esperarse con la situación que están pasando. Tú tampoco te ves muy bien que digamos, hasta te veo más flaco – Le dio un sorbo a su bebida mirando detenidamente a su hermano.
Jonathan noto como es que los labios de su hermano estaban secos y comenzó a jugar con sus dedos. – Lo sé… es solo que… yo tampoco he sentido muchas ganas de hacer algo en general. Solo me preocupo por el bienestar de Sara y hago a un lado el mío, je… eso es lo que papá solía hacer cuando mamá se enfermaba – El pelinegro sonrió sin ánimo. Su hermano solo se le quedo mirando.
-Lo entiendo. A veces me sucedía lo mismo con mi exmujer – Hubo un incomodo silencio entre ambos. Bruno solo miraba sus manos jugando entre sí mientras que su hermano solo se limitaba a mirarlo.
[Death Note Ost = L´s Ideology/ L´s Theme B]
-Pero… ¡dejemos eso aun lado!, ¿Qué tal te está yendo a ti? – Bruno cambió súbitamente el tema y miro a su hermano con una sonrisa falsa.
-Bien… Thomas se ha graduado de la universidad de medicina por lo que trabajara en el hospital estatal de la ciudad. Y yo pues estaba de vacaciones cuando me llamaste – Hablo Jonathan tranquilamente.
-Me alegro por Tommy, es un buen chico y lamento molestarte en tus vacaciones, pero es solo que estaba muy desesperado ayer… - Bruno siguió forzado su sonrisa.
-No te preocupes, no te culpo por hacerlo en cuanto me entere de todo, aparte un avión de madrugada para venir aquí – Puso la mano en el hombro de su hermano buscando reconfortarlo.
-Gracias de nuevo por eso. Es solo que ahora mismo eres la única persona con la que puedo contar ahora – Tras decir eso su expresión oscureció. – Los policías de aquí son realmente unos inútiles y negligentes que han permitido que sigan desapareciendo personas como mi hijo desde hace años – Apretó los puños con frustración. Al ver eso, Jonathan miro enfrente suyo, mirando una linda foto familiar de la familia que vivía aquí.
Una bella mujer castaña, su hermano menor y su pequeño sobrino Skippie. Se levanto para tomar la fotografía. La miro detenidamente mirando al pequeño niño sonriente que se mostraba ahí.
-Ya no sé que hacer… cada día más siento mis ánimos por los suelos. Y no soy el único que esta sufriendo por ello, Sara es una muestra de ella. Ya no puedo creer cada que un compañero de trabajo me dice: "No te preocupes, seguro que encontraran a tu hijo". Aun cuando sé perfectamente que solo están siendo corteses, ya que ni ellos mismos se creen lo que están diciendo. Ya estoy harto y por eso te llame… - Miro a su hermano que le daba la espalda. Sus ojos se habían humedecido de nuevo, llenos de frustración e impotencia.
-¡Ya no puedo confiar en nadie de los que conozco! Todo mi mundo se derrumbo por completo, cada que miro a las personas en la calle. Ya sean hombres, mujeres, niños, ancianos… todos ellos me parecen sospechosos, pero a la vez inocentes. Siento que estoy me caigo a pedazos y yo de verdad no sé qué hacer – Bruno lucho por contener las lagrimas que querían salir de sus ojos, pero no podían. La nariz comenzó a irritarle y otro dolor de cabeza lo golpeaba.
-Tú eres el único que puede ayudarme… no… ¡ayudarnos a todos nosotros! ¡Eres el único que puede atrapar al malnacido o malnacida que hizo que mi hijo desapareciera! – El hombre casi rompe en llanto mientras que su hermano seguía mirando en silencio esa foto.
-Eres el mejor agente del FBI después de todo… - El hombre cerro los ojos luchando por no derramar más lagrimas frente a su hermano. Eso era algo que Bruno odiaba, el tener que mostrarse tan vulnerable con las personas que más admiraba.
Jonathan no dijo nada por un minuto, pero de improvisto rompió el silencio. – Respóndeme algo Bruno. ¿Tú de verdad crees que Skippie siga vivo? – Esa pregunta dejo helado al hombre. Le hizo sentir un fuerte escalofrío en su espalda.
-Yo… no lo sé – Sentenció acostándose en el sillón. – Mi corazón y mi alma rezan a cualquier divinidad que por favor este vivo, pero mi cerebro y todos los desaparecidos que ha habido en estos años me dicen otra cosa… - El hombre ya no lo soporto más y rompió a llorar en silenció pues no quería despertar a su amada esposa.
Jonathan se quedo en silenció pensativo. Dejo el cuadro en su lugar y regreso la mirada a su hermano. Este lucía derrotado, era un hombre que la vida le había dado el golpe más fuerte de toda su vida y muy difícilmente él y su esposa podrían salir adelante. – Entiendo… lamento haberte preguntado eso, hermanito… - El hombre se sentó a su lado acariciando su cabeza suavemente.
-¿V-Vas a ayudar? – Entre amargas y dolorosas lagrimas Bruno le pregunto a su hermano.
-Por supuesto. Este individuo o grupo criminal se metieron con mi familia y ahora convirtieron esto en un asunto personal… - Con una mirada feroz y decidida Jonathan se juro para sí mismo atrapar al responsable de todo el sufrimiento que su familia pasaba.
La justicia le caerá tarde o temprano.
~0~
Esperaba que esto no me resultara por ser tan largo pues vengo con las prisas de terminarlo a tiempo para poder concentrarme en el siguiente Shot que haré.
Pero bueno, salieron muchas más palabras de las que espere, pero tampoco me quejo del como salió, ya que me gusto como quedo el intento de violación de Leni, así como también disfrute la putiza que le metieron al cabrón :b
Otra cosa que tengo por comentarles acerca de esta historia es que a partir de ahora tendrá un aire más policiaco y de suspenso. Ya que realmente nunca fue destinado a ser una historia que causara miedo, pero si una donde habría mucha sangre derramada y mucha estrategia.
Con este OC llamado Jonathan Mustang lo más chidori ya viene UwU
Y sí, antes todos me decían que este Lincoln les recordaba totalmente a Light Yagami (Que incluso ya no podían leerlo sin que este tuviera del actor de voz del infame Kira de la versión latina xD) este nuevo OC pueden ir considerando el "L" con el cual Lincoln va a tener muchos problemas (Y hasta me lo imagino con la voz de Carlos Segundo Bravo, el actor de doblaje de Piccolo)
Hasta me da risa que lo llamaran "El hijo bastardo de Light Yagami con Yuno Gasai" ya que tienen toda la puta razón XD
En fin, pasemos a los review.
Reviews:
ImperialStar: Bueno, esa era la gracia de matar a Skippie, no es que realmente tengas un vínculo con él, pero es para demostrar el nivel al cual Lincoln ha llegado. Esa idea que mencionas no esta mal, pero meh, no se me ocurrió y creo que le podría ir mejor a otro personaje.
Bueno, no todos los niños son como los Loud. Que hay que admitirlo no tienen nada de normal, ya que, con solo mirar las habilidades y la inteligencia de las gemelas, de Lucy y Lily [No cuento Lisa, ya que es la más obvia de ser extraordinaria] se dan cuenta de que son realmente genios para todo eso. Y Skippie solo es un niño pequeño que gusta de jugar en el parque.
Jajajajaja me da gracia el como es que a todos les chupo un huevo y la mitad del otro Francisco [Pobre cosita fea .jpg] XD
Nah, Bobby sigue vivo. Solo que aun no hace su aparición en la obra. La que sí está re-muerta es Carol, ella sí esta F.
Adelante, dímelos por PM. Sabes que yo encantado de tener más cosas para tener en cuenta para hacer los próximos capítulos UwU. Un saludo
PSD: Espero que te hayas sentido [extrañamente] satisfecho con la aparición de R4TA ;3
Andres888: Jajajaja, no sé quién está peor, sí tú por reírte de la muerte de un infante [Y aun personaje que a todos les chupo un huevo] o yo por reírme contigo sin saber con exactitud lo que te causo gracia XDDD. Un saludo
Marcustine (Jugger BB): Pues creo que todos pensaron eso XD
Ella esta rebosante de felicidad por su nieto ya que sigue sus pasos, para desgracia de las personas que rodean a las amadas hermanas de Linc y F por el lobito que fue el segundo personaje que más le dolió a todos que muriera en el capítulo anterior :b
Créeme que no he llegado al tope de "pasador de verga" ya que cuando le toque a cierto personaje por sufrir que hará muy probablemente que Rega deje de leer la historia cuando suceda, ahí todos estaremos de acuerdo en que sí me pase un chingo de lanza x'D
Igual, tú solo ten F bb, que yo ya contrate a los Africanos por ti (.3.)/ Un saludo
Jensen: Muchas gracias. Respondiendo a tú pregunta Lincoln los mataría a todos en un ataque de locura y pensaría firmemente que sus perfectas hermanas han sido reemplazadas por inmundas zorras. Y nada más, al menos eso haría de primera instancia :b. Un saludo
J0nas Nagera: ¡JAJAJAJAJAJAJAJAJA! De verdad, es que ya no solo se los digo a los demás de broma, pero es que Francisco les chupo un huevo a todos [Hasta a mí, no lo negaré] y ese sketch que hiciste en verdad me hizo gracia por lo cierto que es XD
Bueno, el punto del capítulo anterior era dar a entender que la edad, el sexo, o cualquier cosa más no le importan a Lincoln que ya agarro cierto gusto por hacer sufrir a las personas que se involucran con las Loud, ya sea para bien o para mal. Aunque te por seguro que no va a ser lo más monstruoso que Lincoln va hacer.
El siempre aprovechara la oportunidad siempre que pueda pues su único deseo/objetivo es que ellas sean completamente de él y formar una familia con ellas. No le interesa la fama o el dinero, solo quiere estar con ellas y eso no sucederá a menos que haga algo más físico [No cuento las muertes por supuesto XD]. Eso sí, solo las mira hasta que amanezca, unos besitos por ahí y por acá, pero no ha subido el tono, no lo hará a menos que ellas así lo deseen. Un saludo
Regamers10: Cada día [Y cada que me dejas review en esta historia] estoy más convencido que cuando llegue la hora de cierto personaje vas a terminar por dejar de leer esta historia X'D. Un saludo
Selkova: Bueno, primero que nada, debo de agradecerte por ese análisis tan detallado. Si te soy completamente honesto, no había pensado las cosas con la profundidad con la que lo hiciste tú.
Y gracias a ello me has dado una amplia y mejor perspectiva de como manejar a Lincoln y a sus semejantes [En relación a Harriet me refiero] en verdad me sorprendiste con tú análisis tan perspicaz, aun fuese para que ya no se estuvieran quejando sobre la muerte de Skippie XD
En fin, te agradezco por ese review y por tus palabras. Espero también que te haya gustado este capítulo y que puedas mejorar en lo que es tú salud mental colega. Un saludo UwU
Maestro jedi: Lincoln no tendrá piedad ante la "competencia", sin importar como son, la edad, sus gustos, etc. Para él, no importa eso, si miras a sus amadas hermanas ya sea de buena o mala manera, ten por seguro que nada va a salir bien de eso. Un saludo
Eso sería todo por mi parte. ¡Ah! Otra cosa que debo de informarles es que si todo sale bien comenzare a escribir mi próximo One-Shot con el cual estaré participando en los Wattlouders que espero de corazón sea de lo mejorcito que he escrito, ya que presiento que me va a costar hacerlo (Sin contar que debe de estar publicado como máximo el día 30, así que tengo mucho que hacer) x'D
Como sea, se despide Dark-Mask-Uzumaki.
Bye~
