Carreras Contra El Tiempo
El abrazo de ambos niños duró bastante tiempo. La percepción del tiempo de los dos no funcionaba correctamente en ese momento, bien podrían haber sido poco más de 10 minutos y sin embargo el tiempo parecía ir demasiado despacio para ellos, como si la relatividad les afectara independientemente de que no estuvieran viajando a una velocidad cercana a la de la luz. Las lágrimas de Sonia se habían secado pero eso no parecía ser motivo para que Geo quisiera soltarla o dejar de acariciar su suave cabello.
Y ciertamente Sonia tampoco estaba interesada en dejar de sentirse segura en los brazos de Geo... aún así, cierta culpabilidad la mortificaba.
"L-Lo siento..."
Las niñas sí que eran complicadas, Geo no podía pensar en un motivo real por el cual ella debiera disculparse. "Si se debe a mi camisa no hay problema."
"N-No... es solo que... te pido egoístamente que te quedes solo para escuchar de mis problemas y para darte pena... e-eso no está bien..."
Honestamente, Geo ya no quería oír ese tono tan melaconcólico "... Lo que no está bien es que sufras... supongo que todos necesitan de alguien que les escuche en momentos difíciles... tú tranquila..."
Sonia alzó su rostro para verle directamente a los ojos... esta sería la parte en la que él rompería contacto visual para mirar al horizonte, Geo intentó hacerlo... pero aquellos ojos verde esmeralda, más brillantes que la luz de una estrella gigante, habían encadenado a los suyos con una fuerza más eficiente que la gravedad "N-no creo que pueda agradecerte todo esto... aún si me encantaría poder hacerlo."
Geo negó e hizo un sonido de negación. "No es necesario... papá una vez me dijo que uno no hace buenas acciones esperando algo a cambio, ni para que alguien las note, si no porque es lo correcto que uno debe hacer."
Los ojos de Sonia parecían brillar incluso más tras que él dijera eso... si tan solo no tuviera ese moretón... o esas lagrimas secas... su carita... su preciosa carita en conjunto podría rivalizar e incluso superar a una hipernova en brillantez.
Justo cuando Sonia quiso empezar a hablar, Geo la interrumpió. "Yo... yo.. urgh... no soy muy bueno del todo en esto... uuum... uuum..."
Estaba quedando en ridículo, Sonia inclinó su cabeza a un lado y una de sus cejas estaba parcialmente levantada. Claramente estaba confusa.
¿Qué diablos le pasaba? eso no era comparable en dificultad a pelear contra cientos de virus y también contra poderosos aliens... pero rápidamente recordó... era su mente que le ordenaba no abrirse tanto a otra persona, esa parte que aún resistía... ¡tenía que hacer caso a su cerebro! ¡tenía-
"Verás... no creo que pueda dormir tranquilamente si no estoy seguro de que te encuentras bien... por lo que... cuando ya no puedas quedarte aquí... yo... pensaré en algo."
¿En qué rayos pensaba? ¡no debía dejar que sus emociones tomaran el control y le hicieran prometer cosas que él quizá no podría cumplir! no es como que realmente tuviera más opciones... no es como que ella podría irse a vivir con él... o algo por el estilo... ¿verdad?
"S-s-sé que dijiste que haces esto no esperando un agradecimiento... pero... por lo menos... acepta esto... ¿sí?"
Sonia cerró sus ojitos... ella acercaba un poco más su rostro al suyo...
Geo cerró sus ojos ante la incomodidad y pena cuando sintió un suave beso en su mejilla... un suave y tierno beso... Geo relajó más su cara... eso... se sentía... bien.
Si él antes estaba tan rojo como la superficie de suelo Marciano... ahora la tonalidad de rojo en su rostro era tan profundo e intenso que el de una super gigante roja quedaría en ridículo.
"Deberías ir con el señor Boreal." dijo ella.
Rascandose la frente, Geo contestó. "¡Ah! cierto... lo había olvidado por completo... yo, trataré de no tardar..."
En lugar de correr como la otra ocasión, Geo caminó lentamente hasta que abrió la puerta y se fue.
Sonia ya no sentía tristeza. Ella volvió a apoyarse sobre el barandal y miró de nuevo al cielo, pero esta vez sonriendo de felicidad.
Sin que Sonia lo supiera, ciertas personas habían sido espectadores de todo. Uno vivía secretamente en el transador de Geo... otra, que había venido tras percibir las ondas tristes que ella había emanado más aparte ciertas ondas Z, tenía un debate interno sobre como convencerla de unirse a ella. Aunque admitió para sí misma que el humano que Omega-Xis utilizaba tenía un corazón puro. Y por último...
"Eres muy veloz, Carrerin."
Por supuesto, Omega-Xis no quería perder el tiempo de molestar. Después de todo, el alien había visto y oído todo en primera fila.
Geo se frotó la frente mientras bajaba escalones. "En serio, todavía me cuesta entender como pasó tanto en tan poco tiempo..."
"¿Uh? ¿Qué pasa? ¿No vas a callarme, gritarme o lo que sea?"
Geo volteó a verle "Ya admití que Sonia me gusta... ¿cuál sería el punto de actuar como si no fuera el caso?"
Omega-Xis cruzó los brazos en disgusto. "Bah, no es divertido entonces."
Geo entrecerró un poco más sus ojos "Que bueno."
El alien puso su comportamiento burlón a un lado y tomo un tono más serio "Por cierto, al menos detuviste su tristeza a tiempo."
"¿Hay un FMian cerca?" Era la posibilidad más lógica.
"Podría apostarlo y no salgo perdiendo."
"Supongo que esa es otra razón para cuidar de ella... lo buscaría ahora mismo pero no puedo seguir retrasando lo inevitable."
Una vez de vuelta en el laboratorio, Aaron le preguntó respecto a como había conocido a Omega-Xis, el porqué de que el alien estuviera en la tierra y como había llegado hasta allí. Los incidentes previos, sobre si alguien más sabía de su identidad secreta y el como funcionaban sus poderes. Intentó resumirlo lo más rápido posible pues tenía que darle caza a ese FMian.
Por suerte, Aaron prometió mantener el secreto y asegurarse de que el empleado de seguridad lo hiciera también. Tras eso, Geo se transformó en Megaman y rastreó el lugar, sin embargo Omega-Xis comentó que muy probablemente el FMian se dio cuenta de su presencia y del cambio en las ondas de Sonia por lo que se había retirado.
Cuando entró una vez más al laboratorio de vuelta en forma civil, vio a Sonia usando una de las computadoras. Aaron se encontraba junto con otros científicos construyendo lo que hasta donde él sabía era un nuevo tipo de motor para cohetes más eficiente a la hora de generar el empuje por curvatura warp.
Sonia se desinteresó al instante de lo que estaba jugando al verle, mostrando de nuevo esa radiante carita. Aunque parte de sí mismo le pedía a gritos quedarse un poco más. Lo cierto es que tenía que volver a casa antes de que su madre se alterara. No le había informado sobre que volvería a Amaken y desde los incidentes recientes, ella se preocupaba más de lo usual por su seguridad. No era de extrañar, su padre había desparecido tiempo atrás y ella no quería perderle a él también. También estaba el hecho de que con todo lo sucedido se olvidó completamente de comer lo más mínimo... el hecho de pensar en hambre le hizo notar, para su alivio, que al menos ella tenía a su lado una galletas.
Rascándose la cabeza, Geo fue el primero en hablar "Es bueno verte más tranquila."
Sonia hizo un sonido de confirmación tierno y después preguntó. "Si no te molesta... ¿de qué hablaron tú y el señor Boreal?"
"Nada realmente importante... um... no es que quiera dejarte pero... debo volver a casa, mamá no sabe que estoy aquí y no quiero preocuparla."
Sonia ladeo su cabeza "¿No puedes enviarle un correo?"
La leve paranoia de Geo respecto a si lo que decía sonaba maleducado o como si intentara deshacerse de ella se hizo presente de nuevo, ahora se rascaba la frente con su índice "Bueno, sí, podría. Pero digamos que ella se esfuerza mucho en cocinar para mi que... bueno... además mi estomago está más vacío que el espacio exterior."
"¡Oh! cierto... tú tampoco has comido nada..."
"Pienso volver mañana." se apresuró a aclarar. "Quizá... pueda traerte algo de la cocina de mamá..."
"Eres tan dulce... ten." Ella le estaba ofreciendo sus galletas. Geo puso sus manos a la defensiva levemente. "N-n-no, son tuyas, tú las necesitas más que yo."
"Al menos toma unas pocas para el camino... ¿sí?"
De nuevo esa mirada de anhelo... si su mirada de suplica era suficiente como para que el no se resistiera... esto era...
Geo tomó tres galletas. "Está bien... bueno... te veo mañana." Geo se dio la vuelta y de nuevo se fue. Sonia siguió mirando cariñosamente en dirección donde Geo había desparecido antes de suspirar felizmente y volver a usar la computadora.
No le costó más de 10 minutos a Megaman estar de vuelta en Echo Ridge. Normalmente él bien podría haber tardado menos. Sin embargo el ir más lento para comer las galletas adecuadamente le retrasaron.
Se destransformó detrás de uno de los árboles al lado de su casa. Colocó su mano en el escaner. Luego abrió la puerta.
"He vuelto."
"Bienvenido."
No fue una sorpresa ver la comida ya preparada sobre mesa... lo raro era que su madre, Hope Stelar, estaba ya sentada y tenía su mirada clavada en él. Ella no parecía molesta sin embargo, pero tenía una de esas extrañas sonrisas que no le daban buena espina. Aún así Geo le dio un abrazo, el cual Hope le devolvió con mucho amor... un poco más de lo usual... aunque no podía decir que le molestaba.
Del mismo modo que ella se preocupaba más por él, Geo se apegaba más de lo usual a su madre. Mientras que su interacción con su padre era más similar a la de un profesor y un alumno, con su madre era como si él nunca hubiera dejado de tener cinco años. Por muy infantil que eso pudiera ser, le hacia sentir cómodo y feliz.
Lo que ella había preparado era bastante bueno. Incluso de no serlo Geo no hubiera dejado ni una sola pieza debido al hambre. Pero aún así él todavía sintió esa mirada...
"Sabes, cuando me dijiste que no te interesaba esa chica, Luna... no pensé que fuera porque salías a escondidas con otra chica."
...
Geo lentamente hizo contacto visual. "¿Qué?"
Hope tenía una mirada de orgullo maternal bastante apreciable. "Aunque entiendo el porqué lo hacías, es decir, nunca me imaginé que pudieras conseguir una cita con una chica como Sonia Strumm... aunque ahora que lo pienso, tienes todo el encanto que tiene tu padre así que tal vez te subestimé. O tal vez solo la conocías como amiga y muy apenas confesaste tus sentimientos por ella."
"...¿Qué?"
Hope soltó una risilla, prestó atención a su transador, presionó de vez en cuando botones y entonces Geo recibió como correo electrónico unas cuantas fotografías... unas fotografías tomadas desde un ángulo un tanto inclinado. Lo que se mostraba era la azotea del edificio de Amaken, lo cual indicaba que quien quiera que fuese el autor había usado zoom para capturar las escenas. Las dos personas que aparecían en dichas imágenes eran siempre las mismas...
La primera mostraba a Sonia descansando su cabeza en su hombro. El rostro de ella y el suyo no eran del todo visibles por la posición que tenían pero la ropa, el pelo y la guitarra apoyada en la barandilla eran bastante explicativos al respecto. Cualquiera que conociera a Geo reconocería ese pelo pinchudo y su camisa roja con hombreras blancas. Y cualquiera reconocería el peinado de Sonia y su guitarra... la siguiente imagen sí permitía ver un tanto mejor sus rostros... y en la última era el momento en que Sonia le había dado ese beso en la mejilla...
"D-D-D-D-Dime que esto no está en la red..."
"Me temo que sí lo está, a mi me lo mostraron hace 10 minutos..."
¡¿Cómo era posible que tuviera tan pero tan mala suerte?!
En estado de pánico creciente, Geo se paró y camino lentamente hacia la puerta "Tengo... que... irme..." después de eso corrió con más ganas de lo que había corrido cuando tuvo que salvar a varías personas de morir ahogados en el simulado vacío del espacio. Dejando a su madre confundida y aunque pudo escuchar como lo llamaba, eso no era importante.
Tan pronto como tuvo un pequeño sitio escondido. Él se transformó en Megaman y partió a toda velocidad de vuelta a Amaken.
Sin importar que. Él tenía que viajar más rápido que la luz misma y llegar primero a Amaken... antes de que ese miserable alcanzara a Sonia.
Vale, este es un poco más corto que los otros dos y es en parte porque la primera mitad iba a pertenecer al capítulo anterior, pero no quería romper la atmósfera triste por lo que terminé recortándolo.
Supuse que como Geo es muy fanático de casi cualquier cosa referente al espacio, sería lógico que hiciera analogías de la belleza de Sonia, además de una que otra cosa, con conceptos astronómicos.
Que esa es otra, si bien se nos dice que él ama el espacio, realmente esa parte no se explora muy a profundidad... o al menos esa fue la impresión que me dio. Bueno, más bien sería que eso solo tuvo peso en el primer juego y en el segundo y tercero como que es dejado de lado.
También, supongo que el internet o al menos algo que se pueda entender como Internet (con redes sociales y todo eso) existe en la época de Starfoce (que eso es algo que no entendí bien del juego crosover). Supongo que es lógico que las net-battles dejaron de ser tan populares con el tiempo y todo eso.
En fin, trataré de seguir actualizando pero no debo olvidar mis historias en inglés o se enojaran los seguidores.
Hora de contestar reviews.
KingJGamer:
Um... my friend, I think you translated wrongly. That was Italian... or that's what Google Translator is telling me.
Naruichi-SS:
¿En serio? A mi me daba la impresión de que la cantidad de palabras no era del todo suficiente para establecer de forma adecuada el tono triste de la escena. Algo que sucede es que al escribir suele haber un lapso de 3 segundos entre cada frase. Lo cual le da de cierta forma más peso emocional al autor. Mientras que al leerlo todo de corrido es posible que se pierda ese detalle.
La parte fuerte supongo vendrá en el siguiente cap.
