Capítulo 5
-Te gusta Emma. – no preguntó, afirmó. Ray miró incrédulo a Norman. – Podrás ocultarlo de los demás e incluso de Emma, pero no de mí. – sonrió.
Ray lo miró un tanto apenado. Norman sonrió aún más, sabiendo lo que él estaba pensando en esos momentos.
-No te preocupes, Emma para mí fue un bonito primer amor. Y veo que el tuyo también.
-Buenos, yo… No sólo es eso… Ella y yo, y-ya nos besamos.
-… ¿Y eso es bueno o malo?
-Ahg, la besé y ni siquiera le dije lo que siento. – se revolvió el cabello, frustrado. A Norman le daban ganas de darse una palmada en la cara, aunque igual se preguntó si cuando estaba enamorado era igual de idiota.
Ojalá y no.
- ¿Y qué piensas hacer? Rendirse no es una opción. – Ray lo miró ceñudo.
-Ya lo sé… Aunque, me ha estado dando besos estos últimos días. – miró a sus manos, serio. – Pero no sé si es un juego o si de verdad le gusto. Comienza a molestarme.
-Bueno, tienes 3 opciones, - se recargó en su escritorio, mirándolo con una sonrisa. – Puedes preguntarle, puedes no hacer nada o… puedes hacer lo mismo que ella. – Ray alzó la mirada, mirándolo. – También puedes darle uno que otro beso.
Norman sólo quería ver como se daban las cosas. Además de que, en cierta forma, le parecía divertido la situación de sus amigos.
-Sé que suena y es infantil, pero, ¿Por qué no intentarlo? Sabes que el que no arriesga…
-No gana.
Y eso fue todo lo que necesito Ray para animarse a hacerlo.
