Muy buenas a toda la comunidad de lectores. Luego de un corto prólogo, me imagino que ya ustedes tienen en cuenta que empezamos oficialmente la historia, así que prepárense, que esta aventura comienza ahora.
Viniéndose abajo
En el consejo estudiantil de la escuela Nanamori reinaba un ambiente de paz y armonía, y es que el trabajo del día estaba casi finalizado, además de cosas buenas que han pasado a las chicas presentes durante el transcurso del día: Himawari y Sakurako no se pelearon y más bien les bien juntas; Ayano pudo hablar un rato con Kyouko, además que pudo comer algo de budín junto con ella; Chitose tuvo sus segundos de fantasía del día; y la presidenta Rise Matsumoto pudo tener un maravilloso descanso al lado de la sensei Nana Nishigaki. En fin, cada una de las cinco chicas había tenido un buen día, y nada parecía que fuera a interrumpir esa racha positiva...
Pero una explosión lejana vino a quebrantar el ambiente presente, y las cinco levantan la cabeza con extrañeza.
─ ¿Qué fue eso? ─ dice Ayano.
─ Tal parece que viene del laboratorio de Nishigaki-sensei ─ señala Himawari.
─ ... ─ como siempre, nadie pudo oír lo que Rise tenía que decir.
Otra explosión causa que el lugar se estremecía todavía más, por lo que todas se preocupan mucho por lo que estaba aconteciendo, así que salen raudas del salón para ver qué estaba pasando.
Pasillos
Akari ya había terminado de ayudar a la profesora de educación física, y estaba bastante feliz al haber recibido como recompensa dos bolsas de papas con poca sal. No podía esperar a que las clases terminaran para probar su snack favorito, pero una ligera vibración en el suelo la hace detenerse por un momento.
─ ¿Are?
No pasa nada. Tal vez había sido algo imaginado por Akari, así que mejor sigue su camino al salón, y así podría hablar un rato con Chinatsu mientras esperan que comience la siguiente hora de clases. Fue algo bastante afortunado que se decidiera a caminar con paso animoso, pues pocos segundos después se cae un trozo de techo a apenas unos milímetros de ella. Incluso le pareció sentir que aquel enorme trozo de concreto había rozado un poco su uniforme, y al voltear a mirar, pega un grito de espanto que se hace oír por todo el lugar, haciendo que las chicas de los salones aledaños saliesen.
─ ¿Qué está pasando? ─ aparece la sensei Shihoko Azuma al frente de su clase, y al ver el trozo de techo se queda boquiabierta ─ ¡Nana-san! Sabía que sus explosiones nos traerían problemas algún día.
Akari estaba muerta de miedo. Apenas había faltado unos pocos milímetros haber sido directamente golpeada por el pedazo de techo caído. Había sido un golpe de suerte imposible de olvidar.
Laboratorio de Nana
La sensei estaba terminando de ajustarlo las tuercas a su último invento luego de que un par de aparatos previos explotaran, dejando hecho un desastre el lugar, y ahora contemplaba su nuevo invento y pensaba ponerlo a prueba en ese mismo momento. Rise no estaba en ese momento a su lado, lo cual era una verdadera lástima, pero ya tendría miles de oportunidades para disfrutar junto a ella de todos sus inventos locos, además que no se podía dar el lujo de posponer su experimento, especialmente porque todavía tenía varios por terminar ese mismo día.
─ Excelente. Ahora vamos a ver lo que este pequeñín puede hacer... ─ Nana enchufa el aparato, pero no pasa absolutamente nada ─ Mmm... ¿Será que no instalé bien el sistema de circulación de la corriente? No es normal que esto pase...
Inmediatamente desconecta el aparato para así revisarlo tranquilamente. Lo abre por un costado, pudiendo ver inmadiatamente la causa de que su invento no funcionase: El cable de alimentación interna no había sido conectado correctamente, así que Nana procede a entrar para alcanzar el cable, y de ese modo consigue conectarlo. Antes de salir, Nana revisa para ver si había algo más faltando, no viendo nada más. Eso era todo lo que necesitaba saber, y luego sale para así comenzar otra vez su experimento.
─ Y ahora, si no hay ningún otro inconveniente, creo que puedo empezar finalmente ─ Nana se suena los dedos, bastante emocionada ─. Si esto va bien, finalmente sabré qué acabo de crear y para qué sirve. Y si no funciona, es posible que la ciudad entera desaparezca. Y ahora encendemos el aparatito...
─ ¡Nana-san! ─ aparece Shihoko bastante enfadada ─ ¿Qué crees que estás haciendo?
─ Sólo estoy llevando a cabo un experimento tranquilamente, sin molestar a nadie ─ responde Nana con simpleza ─ ¿Y qué cuentas tú? ¿Acaso vienes a pedirme algo para tus clases?
─ Como si no me importara la vida de mis alumnas ─ Shihoko se acerca a Nana, pisando fuerte con cada paso que daba ─. Las explosiones que estás ocasionando con tus inventos están debilitando la estructura de la escuela. Hace apenas un minuto se cayó un trozo de techo, y casi lo hace sobre la cabeza de una alumna.
─ ¿De verdad? ─ Nana decide dejar entonces su experimento para después ─ Eso debo verlo sí o sí. Vamos, Shihoko.
Nana sale corriendo del salón, Shihoko se le queda mirando de mala gana hasta que desaparece de su vista. Nana era un verdadero dolor de cabeza, y realmente se estaba preguntando cómo podía seguir viéndola como amiga, luego de todas las cosas que tiene que pasar en la escuela por ella.
Club de entretenimiento
─ ¿De verdad pasó eso? ─ Kyouko estaba sorprendida por el relato de Akari ─ O sea que casi eres aplastada por un trozo de techo que cayó detrás de ti, ¿y ahora es que me vengo a dar cuenta? ¿Qué está pasando con el viejo sistema de difusión de noticias y rumores? ¿Por qué nadie llegó hasta nuestro salón para contarnos?
─ Claro que llegaron las noticias, pero tú estabas bien dormida en tu asiento ─ señala Yui ─. Aquello fue una conmoción total, y ahora mismo hay varias chicas que tratan de argumentar que se sienten mal para irse a sus casas, pero como son tantas poniendo la misma excusa, obviamente le han denegado el permiso a casi todas.
Akari y Chinatsu eran las que, en ese momento, estaban más asustadas, obviamente porque eso ocurrió precisamente donde ellas estaban, y no descartaban la posibilidad de que aquello se pueda repetir. Akari especialmente deseaba no poner nuevamente un pie en la escuela en lo que restara de día, y por esa razón le había pedido antes a Chinatsu que regresara por sus cosas, aunque dicho favor todavía no había sido cumplido.
─ ¿Qué creen que pudo haber sido? ─ dice Chinatsu.
─ ¿Creen acaso que pudo haber sido una invasión de termitas? ─ propone Kyouko, llevándose la mirada de las demás ─ Podría ser. Creo que tiene lógica...
─ Yo no ─ responde Yui ─. Las autoridades de la escuela son muy cuidadosas con la seguridad de la escuela, y todos los años hacen una revisión minuciosa a las estructuras para prevenirse ante la invasión de cualquier tipo de plagas, además que las estructuras originales de madera fueron removidas hace años ¿No te acuerdas cuando nos contaron eso en primer año, Kyouko?
─ Pues no. No recuerdo nada de eso ─ Yui casi se da una palmada de decepción por la respuesta de Kyouko.
─ Pero si no es ninguna plaga, ¿qué podría ser? ─ dice Akari muy preocupada.
─ ¡Podría ser una superplaga!
─ ¿Otra vez lo de la plaga? ¿Se te olvidó lo que te acabo de decir? ─ regaña Yui con fastidio.
─ Dije que se trata de una superplaga. Insectos de otro mundo que han llegado a la secundaria Nanamori, con una voracidad tal que pueden devorar concreto y acero con la misma alegría con que una termita ordinaria comería madera vieja, pero con mandíbulas más grandes, lo que les permitiría comer trozos enormes de...
─ Deja la imaginación tranquila por un rato, Kyouko ─ Yui le da un suave golpe en la cabeza a su amiga ─. Lo mejor sería esperar a que alguien explique lo que está pasando, en vez de estar especulando tonterías de insectos raros como los que señalas.
Akari y Chinatsu se muestran bastante de acuerdo con Yui, especialmente porque no querían seguir escuchando esas cosas tan aterradoras que estaba describiendo Kyouko. Justo en ese momento la puerta del club es abierta de golpe, y la chica que recién llegaba daba su saludo triunfal.
─ ¡Toshino Kyouko... senpai!
En efecto, era Sakurako, y tras ella estaba Himawari. Sakurako se notaba bastante animada por alguna razon, mientras que Himawari estaba bastante preocupada, dando a entender que lo que iban a comunicar era algo bastante importante, a la vez que grave.
─ Sentimos haber venido de esta manera tan brusca, pero es que tenemos que comunicar algo muy serio. Tiene que ver con las cosas extrañas que están pasando en la escuela...
─ ¡Oh, no! ─ Kyouko se levanta de una manera bastante dramática, como si estuviera interpretando un papel teatral en una historia trágica ─ ¡La superplaga sí nos está invadiendo!
─ Basta ya, Kyouko ─ Yui se levanta también y da un paso al frente para permitir que las visitantes dieran la noticia ─ ¿Lograron determinar qué ha sido? ¿Se trata de algo grave?
─ Ese es precisamente el detalle ─ Himawari suspira con algo de tristeza ─. Resulta que el edificio entero está resentido por las explosiones incesantes de los inventos de Nishigaki-sensei, por lo que la directora ha decretado que no se puede continuar con las actividades académicas por un tiempo.
─ ¿De verdad? ¡Nishigaki-chan es una heroína! En eta ciudad hace falta una calle con su nombre ─ todas se quedan mirando a Kyouko ─ ¿Qué pasa? ¿Acaso a nadie le alegra que estaremos libres de clases temporalmente?
─ Alegría es lo último que debería causar ─ replica Yui con enfado ─. Y de todas maneras, no creo que nos vayan a dejar a la deriva mientras la escuela esté indispuesta.
─ Ese es el otro detalle, senpai ─ ahora Sakurako toma la palabra ─. Nos acaban de decir que trasladarán a todas las estudiantes a otras escuelas, aunque la directora dijo que empezará a llamar para saber qué escuelas aceptarán a todas las alumnas.
El cuarteto del club de entretenimiento intercambia miradas. Eso significaba que iban a tener que ir a otra escuela para seguir los estudios. Durante un buen tiempo estarían imposibilitadas de regresar al club. El resultado inmediato es un dejo de tristeza, pues todas habían desarrollado, sin darse cuenta, un apego por ese lugar, además que estaba la posibilidad de que las separasen para tener que ir a escuelas distintas.
─ ¿No hay alguna manera de saber si podremos seguir todas juntas? ─ las palabras de Akari fueron como un golpe de esperanza para sus amigas.
─ No lo sabemos, pero supongo que nos lo harán saber más tarde ─ responde Himawari, también algo triste por pensar en una situación parecida ─. Pero espero que tengamos la opción de que al menos vayamos a escuelas que estén cerca, a ver si así no perdemos el contacto.
Todas asienten de acuerdo. La noticia en sí misma era algo terrible, sin lugar a dudas, pero querían aferrarse a la esperanza de que había alguna alternativa a tener que separarse.
─ Es verdad ─ interviene Sakurako ─. Y sé que especialmente tú quieres que sigamos juntas, Himawari ─ la nombrada se sonroja, creyendo que Sakurako había interpretado sus palabras de una determinada manera ─. Es que no hay manera de que te vaya bien en la escuela si no estoy yo a tu lado para hacerlo todo. Se nota que no puedes nada sin mí.
─ Tú puedes perfectamente irte al extranjero ─ ataca Himawari con enojo.
Consejo estudiantil
Ayano, Chitose y Rise estaban a la espera de nuevas noticias con respecto al estado del edificio. Todas habían quedado impactadas cuando supieron lo que casi le había pasado a Akari, y en ese momento se sentían algo desconfiadas, en estado de alerta por si allí también se cae el techo.
La que estaba más apesadumbrada entre las presentes era Ayano, aunque la verdadera razón de ello era que no tuvo ninguna oportunidad para salir a ver a Kyouko, obviamente bajo la fachada de simplemente dar la advertencia. Chitose también estaba inquieta, y mucho le costaba disimularlo. Solamente Rise conseguía fingir perfectamente tranquilidad, y buena parte de su secreto radicaba en que las demás no conseguían oír nada de lo que decía.
─ ¿Para cuándo nos van a notificar que se confirma la suspensión de clases, y el traslado de todas las alumnas? ─ dice Ayano, más para sí misma que para las otras.
─ Tranquila, Ayano-chan. Estoy segura que vendrá alguna sensei a avisarnos ─ dice Chitose.
En ese momento aparece Nana Nishigaki, precisamente la sensei que estaba siendo señalada como la causante de todos los problemas que acontecían en ese momento, aunque Nana parecía no darse cuenta de ello.
─ Hola. Vengo con la lista de las transferencias. La directora ha conseguido hacer el acuerdo a muy buena velocidad ─ Nana agita varios papeles con alegría ─. Con esto hecho, los traslados empezarán formalmente para pasado mañana, así que les recomiendo que se preparen.
Ayano y Chitose reciben los papeles de la mano de Nana, y rápidamente encuentran sus nombres en una lista de chicas que serían trasladadas a una escuela que se encontraba a las afueras de un pueblo montañoso en Hokkaido. Aquello era una sorpresa, especialmente por el hecho que tendrían que ir al extremo norte de Japón para poder continuar sus estudios. En la lista de seleccionadas para ir a esa escuela también figuraban Sakurako, Himawari, Rise, Akari, Chinatsu, Chizuru, Yui y Kyouko. Que todas aquellas fueran precisamente a la misma escuela como alumnas de transferencia temporal se veía bastante improbable para ser una simple casualidad, y Nana parecía darse cuenta de lo que estaban pensando.
─ Creo que tienen que permanecer juntas mientras estén por allá, así que le pedí a la directora que las metiese en la misma lista en cuanto ya tuvo las escuelas para transferirlas. Al menos eso las ayudará a sobrellevar el cambio mientras dure.
Aquello había resultado inesperado de parte de Nana. Era una muestra clara de que se preocupaba por ellas, ahora que se iban de la escuela por quién sabe cuánto tiempo. Ciertamente Nana era la responsable por el desastre que ahora cundía en la escuela, pero era innegable que tenía un buen corazón. Ayano y Chitose estaban por tratar de decir algo para darle apoyo, cuando un trozo grande de techo cae sobre el escritorio de Rise, haciendo que se llevaran un terrible susto al saber que Rise no pudo escapar de ello.
─ ¡Presidenta!
Nana por su parte permanece impasible, señalando con la mirada que el trozo de techo de pronto es apartado, y Rise surge de entre los escombros sin ningún daño grave. Únicamente estaba sucia por el polvo que le cayó encima, y por lo demás se notaba perfectamente, cosa que dejó a Ayano y Chitose perplejas.
─ ¡Esa es mi Matsumoto! Sabía que aguantar tantas explosiones y experimentos te habían dado una gran resistencia a cualquier cosa. Definitivamente estoy orgullosa de ti ─ Nana acaricia la cabeza de RIse, y esta reacciona con una leve sonrisa.
Ayano y Chitose en cambio tenían una gota en la cabeza. Ellas no veían ninguna razón para que Nana se mostrara tan alegre y altiva por la "resistencia" de Rise, ni veían tampoco razón para que la presidenta no estuviera molesta en lo absoluto.
─ Oh, se me estaba olvidando ─ dice Chitose ─ ¿Y qué va a hacer usted, sensei? ¿También vendrá con nosotras a Hokkaido?
─ No. Tengo que quedarme aquí, trabajando para arreglar la situación de la escuela, así que no se preocupen, que haré todo lo posible para que Nanamori esté operativa lo antes posible.
Una cosa era lo que asegurara Nana, pero la verdad era que Ayano y Chitose no estaban muy seguras de que la ayuda de Nana fuera a solucionar nada, y hasta pensaban que tal vez la escuela esté siendo llevada al final de sus días de la mano de la sensei.
CONTINUARÁ...
La aventura comienza aquí, ahora sí. Ya los problemas tienen lugar desde el principio, y cambios importantes están por llegar. Nos vemos en el próximo capítulo, y espero que se porten bien mientras tanto.
Hasta otra
