Buenas noches guardianes.

Esta vez traigo a ustedes un conjunto de cortos que no tienen mucho que ver con el universo de EDNEE, en donde nuestro protagonista es Cayde. Estos cortos fueron creados despues de participar en algunos desafios de fickers en paginas de facebook, en donde el admin de la pagina nos ofrece una frase y nosotros debemos seguir con lo que queramos. En este caso, la primera frase de cada corto es la frase que pedia el admin a trabajar.

Creo que es un buen ejercicio para escribir, ya que en mi caso, escribia esto en el momento, sin preparacion alguna y directamente en la publicacion.

Ojala los disfruten tanto como yo lo hice escribiendolos. Y si siguen habiendo mas ejercicios seguire publicando esta seccion. Por algo le coloque "parte I" XDD


9.- Cortos muy cortos (parte I).

Corto 1.

Dándole un sorbo a su copa de vino, Andal Brask miro hacia la puerta del gran salón de la Vanguardia. Últimamente era el quien se quedaba hasta altas horas de la madrugada, tratando de entender donde se encontraba ese Caído. Le pidió a su espectro que abriera la puerta que habían golpeado, y para su sorpresa, su alumno fue quien la atravesó.

-No sabía que bebías- dijo Cayde apoyándose en la mesa -Si lo hubiera sabido antes te saco más a menudo.

-Encontraste algo?- pregunto el Líder de Vanguardia.

-Solo cosas abandonadas. Taniks se fue hace días de Venus- comento mientras revisaba uno de los tablets que había en la mesa.

-Te dije que fueras antes- Andal no estaba de buen humor.

-Y que me convirtieran en chatarra? Recuerda que Taniks está con el ejercito que le sobro a Skolas.

-Agh!- bebió otro sorbo de su copa -Ese maldito Caído se está escondiendo en algún lado y- el exo lo interrumpió.

-Mira Andal, aquí el que se obsesiona con las cosas soy yo. Mira la Ultima Ciudad. Osiris se fue y el Orador envió a San-14 a buscarlo. La única cabeza pensante que queda cuerda eres tú. Déjame a esos caídos, tu empieza a revivir esta ciudad, mira que Saladino ya está presionando para que entre su insomne prodigio, que tan mal me cae, por cierto.

El exo le dio una palmada en la espalda a su amigo y comenzó a caminar hacia la puerta, pero el humano lo detuvo.

-Cayde, te puedo preguntar algo?

-La primera pregunta es gratis, la segunda se cobra.

-Si yo encuentro a Taniks antes que tu...- pensó un momento lo que iba a decir -... Te quedarías en la Vanguardia?

El exo sonrió.

-Solo si es una apuesta.

El humano bebió el ultimo sorbo de su copa de vino mientras observaba como su alumno se retiraba del lugar.

-Entonces que así sea.


Corto 2.

Cayde nunca supo que lo había golpeado, y hasta el día de hoy solo recuerda un gran dolor de esa noche.

Había ido al bar más concurrido de la Ultima Ciudad a celebrar junto a Tevis y Corsa, y aunque sabía que Jonás iba a estar cerca, jamás pensó que el titan se acercaría borracho a desafiarlos.

Primero fueron bromas pesadas que los cazadores decidieron no tomar en cuenta, luego comenzaron las indirectas que todo el bar escuchaba.

-Esta borracho- dijo Corsa.

-Así es, el imbécil no sabe ya que hacer para llamar la atención- completo Tevis.

El exo solo había ido a disfrutar un momento, pero se encontró con esa situación. De un momento a otro Jonás apareció en la mesa de los cazadores balbuceando alguna estupidez, siendo esa la gota que rebalso el vaso. Cayde se levantó y se colocó frente al titan acercándose a su oído.

-Vete de aquí si quieres seguir siendo guardián.

Luego de decir eso, el exo cayó al suelo. Cayde despertó cuando Tevis lo estaba sentando en una silla, y mientras reordenaba sus sistemas puso observar a lo lejos que Corsa estaba golpeando a un borracho Jonás que ni siquiera colocaba resistencia.

Sonrió casi como si disfrutara lo que veía.

-No sé qué te dejo knock out- hablo Tevis -Pero no lo vuelvas a hacer, o tendrás que sacar a Corsa de prisión.

Cayde solo asintió lentamente, mientras observaba de forma lasciva como su cazadora sacaba a patadas a Jonás del bar.


Corto 3.

Las chispas doradas caían meciéndose a la luz de la Luna, mientras sus ópticos estaban clavados en el cielo. No habían detectado la nave gigante, menos el ejercito que la acompañaba, pero ahora estaba ahí, observando como la Torre caía, como esa extraña nave se unía al Viajero, como los guardianes caían sin su luz.

Sacudió la cabeza y se concentró en lo que había ido: buscar a Corsa.

Zavala había decidido enviar a la insomne sola contra ese rinoceronte cuando el mismo se había negado.

-Estaré bien, siempre estoy bien- dijo ella terminando con una sonrisa, pero él sabía que no lo iba a estar.

Hace un par de horas le habían dicho que habían lanzado a la cazadora desde la misma nave hacia el suelo, y que sin espectro no era mucho lo que podía hacer.

-Cayde- hablo Zavala -Necesito que te concentres en sacar a los sobrevivientes.

El exo sonrió sarcástico -O sea que la enviaste a esa misión y ahora dejas que se muera?

-Se que ella es importante para ti, pero debemos-

-Es importante para todos! Te ha salvado el culo más veces de las que debería!

Zavala simplemente lo dejo ir, no iba a pelear con el exo en un momento como ese, cuando todos necesitaban al Comandante.

Ahora se encontraba ahí, buscando a esa insomne entre los escombros bajo el cielo nocturno, con la pequeña esperanza de que estuviera viva... Porque si no la encontraba, si Ghaul se la había arrebatado...

No, ella era fuerte, así le había enseñado a ser.

Volvió a la búsqueda, mientras se convencía a si mismo que si el no salía con ella en sus brazos, ella se lo llevaría a él...

Si saben a lo que me refiero.


Corto 4.

"Éramos felices hasta que tu llegaste"

Esa era la frase que tenía Cayde rondando en su cabeza mientras observaba como Ikora y Zavala hablaban con Eris Morn. Si, esa misma cazadora insomne que había salido en la escuadra de Eriana-3 para vencer a Crota. La misma a la que le había rogado que no fuera.

Y aquí estaba ella, regresando desde los muertos para advertir un peligro sobre la venida del hijo de Oryx.

Ikora y Zavala la escuchaban con atención, y solo hablaban para hacer alguna pregunta que rápidamente respondía la antigua insomne, mientras el solo observaba de brazos cruzados.

Si, quizás en alguna parte de sus sistemas se alegró de saber que ella seguía con vida, pero la escuchaba hablar con tanta oscuridad en sus palabras que le asusto la presencia de Eris en la Torre.

Por eso su mente formulo esa frase, porque algo dentro de él le indicaba que la felicidad se había esfumado.


Corto 5.

Y cuando menos me di cuenta, se marchó. No me dijo porque, ni como podía solucionarlo. O quizás si me lo dijo, pero no coloque atención...

Como siempre.

-Eres un egoísta. me dijo, bastante enojada, por cierto -Prefieres que otros guardianes vayan a la muerte antes que yo. Porque no colocas ese mismo esfuerzo en ellos?

Porque lo haría, pensé. Porque le cuidaría la espalda a esos guardianes egoístas, que utilizan todas sus artimañas para ganar cosas a cualquier costo. Corsa no era así, ella era honorable. Cuidaba mi espalda cuando no se lo pedía, entonces porque no aceptaba lo mismo de mi parte?

-Te molesta que sea egoísta?- pregunte.

-Por supuesto! Eres un Líder de Vanguardia, tu deber es cuidar a todos por igual!

-Y si ya estoy cansado de eso? Y si solo quiero enfocar mis energías en una sola guardiana?

-Entonces estas mal.

-Estoy mal por querer protegerte!? Por no querer que sufras daño!? Me importa un rábano el resto, solo quiero que a ti no te pase nada!

Por un nanosegundo vi como su rostro se ilumino, entendiendo quizás que alguien se preocupaba por ella solo porque era ella. No por lumen o misiones, solo por su persona.

Luego, ese rostro se oscureció.

Se dio la media vuelta y me dejo ahí, mirando como ella se iba. Nunca supe cuál fue su verdadera razón de irse, quizás tenía miedo de que yo abandonara todo por ella. Quizás lo hubiera hecho, suelo ser así de impulsivo.

Solo quiero que sepa que donde quiera que este, aun la imagino entrando por la puerta de la Vanguardia, con su trenza roja, esa sonrisa alegre y esos ojos azules, sentándose sobre la mesa mientras desordenaba los tablets, preguntándome si quisiera ir con ella a la Cafetería...

O al infierno, donde ella quisiera.