Buenas tardes guardianes.

Esta vez vengo a ustedes con un corto bastante distinto a lo que suelo escribir, al menos asi lo encontre yo, ya que mi escritura es mas ligera, graciosa, y cae en la seriedad solo cuando las cosas realmente estan mal XDD

El corto se ubica un par de días después de que Román se despidiera de Corsa en el Arrecife, pero tomando como punto de inicio cuando Jonás se encontró con ellos en Venus.

Jonás es un titan humano que se obsesiono con Corsa y su ascenso como guardián. El creia que cumplia con todos los requisitos para obtener una segunda clase de guardian, la del cazador, pero cuando Cayde le realizo las pruebas le demostro que no tenia las habilidades que los cazadores tenian. Asi que desde ahi que le tomo odio al Lider Cazador. El problema es que ese odio lo canalizo en Corsa, ya que ella era alguien que a su juicio no debia seguir subiendo de nivel. Con el paso del tiempo comenzo a realizar cosas en su contra, como crear una emboscada contra ella y Jaden, hacer trampa en Crisol y sobre todo esto ultimo que sucede en este corto.

Ojala les guste lo escrito, y obviamente esperando que lean el fic principal que da inicio a todo esto.

Guest: Lamento haber hecho que tu corazon se rompiera, pero creo que esos cortos salieron de varias ideas que debian ejecutarse. Ojala que ademas de que yo provocara eso, te haya gustado estos pequeños cortos. Gracias por leer! :3

Saludos guardianes, y que el Viajero los proteja bajo su Luz.


10.- Tapando el sol con un dedo.

La odiaba.

Odiaba cada fibra de tejido que componía su cuerpo, cada tela y metal que formaba su armadura, cada palabra que salía de ella.

Pero lo que más odiaba es que no muriera. Como alguien que no fuera inmortal podía vivir tanto como ella?

Luego de los sucesos en Venus con Corsa, Román y un Caído que iba con ellos, fue a la Vanguardia a presentar las pruebas que tenia de la alta traición que habían realizado los insomnes, pero claro, espero hasta que los Lideres se enteraran del final de Skolas.

-Jonás, que haces aquí?- pregunto el Líder Cazador.

-Vine a hablar con mi Líder de Vanguardia, acaso no puedo?

-Estamos en reunión en este momento.

-Lo sé, Líder Ikora, y lamento la interrupción, pero como esta reunión es sobre las felicitaciones para Corsa y Román, yo también quería aportar algo para este momento.

El titan humano saco su espectro mientras todos lo miraban expectantes, y a través de él comenzó a emitir imágenes en donde se observaba a la cazadora y al titan trabajar con un Caído. Una vez que hubo terminado, miro triunfal a los insomnes, que le devolvieron una mirada de preocupación.

-Terminaste?- hablo Cayde que era el que estaba más cerca de Jonás.

-Esta vez no podrás salvarla- respondió el humano.

-Tienes razón- siguió el exo bastante despreocupado -No puedo hacer nada para hacer que reciba un castigo... si es que lo mereciera.

-Lo merece.

-Jonás- dijo Zavala llamando la atención del titan -Eso es lo que querías informar?

-Así es señor, con todo respeto, estos insomnes trajeron a un enemigo a la mismísima Torre, pudiendo desatar algún daño colateral con sus acciones.

-Lo sé.

-Y por lo mismo creo que... espere, ya lo sabe?

-Antes de que llegaras Jonás, Corsa y Román me comentaron lo sucedido. Si bien repudio su accionar, creo que fue bastante útil el trabajar con este Caído, ya que no solo pudieron derrotar a Skolas, si no que además revivieron una casa que estaba en contra de este Kell, haciendo que quizás se convierta en un aliado futuro.

-Qué?- el humano no lo podía creer. Miraba incrédulo a su Líder de Vanguardia. Acaso había apoyado lo que ellos habían hecho? -Pero señor, con todo respeto, pero eso es alta traición, ellos-

-Ellos recibirán el castigo adecuado- hablo Ikora -Pero debido a que sus acciones llevaron a la victoria, quizás podríamos dejar pasar esto.

-Además viejo...- se acercó Cayde y coloco una mano en el hombro del titan -Quien no ha trabajado con un Caído?

Esa fue la gota que rebalso el vaso. El titan se retiró del gran salón, había sido humillado nuevamente por esa insomne y no solo eso, su Líder de Vanguardia ya ni siquiera creía en él. Y no es que tampoco el fuera nuevamente el abanderado de la Torre, pero después de lo sucedido en el Crisol, Zavala era el único que creía en el... Pero le acababa de demostrar que ya no era así.

Si ya no quedaba más por luchar, si todo estaba en su contra ahora... porque seguir con la farsa del "buen guardián"?

Sonrió.

Esa insomne pagaría.


-Y cómo te han tratado en el Arrecife?

-No me quejo. Aunque descubrí que en la Torre subí de peso, porque nada de lo que tenía guardado en ese lugar me queda bien.

Despedirse en el Arrecife no fue un Adiós para los insomnes. Un par de días después coordinaron una salida para conversar sobre lo que había sucedido en el Hangar y como los estaba tratando la vida en ese par de días. Si, solo era una excusa para volver a verse.

Decidieron juntarse en el bar más concurrido de la Ultima Ciudad, donde se habían conocido la primera vez. Para su sorpresa se encontraron con Cayde en la Zona VIP, que obviamente no dudo en invitarlos, pero como era un encuentro de ellos dos decidieron que para otra vez seria.

Conversaron como siempre, como si jamás se hubieran separado. Ambos tenían miedo de que ese beso hubiera destruido la amistad que tenían, pero al menos Corsa valoro bastante la acción. Ya sabía que Román la estimaba, pero no más que a los insomnes.

Pasada la medianoche, los insomnes decidieron que ya era hora de partir, así que el ex-titan la encamino para dejarla en la Torre, directamente en su habitación. Pero a mitad de camino la cazadora recordó algo.

-Pero tiene que ser ahora?- pregunto Román.

-Si, lo siento. Si no voy a buscarlo ahora después lo olvidare, y Jacky me lo pidió el otro día para que se lo llevara.

-Debo partir en una hora.

-Ve tranquilo, yo me manejo en esto. Solo iré a buscar esa herramienta que me pidió y vuelvo a la Torre. Relájate, no me pasara nada.

Corsa se acercó a él, le dio un tierno beso en la mejilla y lo abrazo, despidiéndose. Lo último que vio de ella fue cuando doblo en la esquina un par de metros más atrás. El insomne avanzo hacia la Torre ya que debía ir al Hangar por su nave, pero en camino vio como Jonás y cinco guardianes más avanzaban en dirección contraria, pero en la calle del frente. Las luces en esa calle no estaban del todo bien mantenidas, así que se refugió en la oscuridad para que no lo vieran y siguió los pasos del humano, ya que tuvo una leve sospecha.

Cuando descubrió que seguían a la cazadora, decidió avisarle a la única persona que podría ayudarle en estos momentos sin comenzar a realizar preguntas sobre el tema.


-Algo me dice que lo que le dijiste a Román fue una excusa.

-Espectro, vamos. Está bien que él me quisiera acompañar hasta la Torre, pero de verdad que Jacky me pidió esto hace días y se me había olvidado.

-Y porque no le dijiste que te acompañara hasta aquí?

-No escuchaste? Debía irse en una hora más, y ya no puedo pedirle favores como antes.

-Oh, vamos Corsa. Sabes que, si llamo a Doris, ese insomne vendría desde el otro lado de la galaxia para saber qué quieres.

La insomne sonrió, mientras sus mejillas se tornaban rosa. Era linda la sensación de saber que alguien la quería más que como amiga, y que ese alguien haría lo que fuera para complacerla. Pero a su vez se sentía mal por haberlo rechazado. Quizás esa había sido su oportunidad de comenzar algo más serio como una pareja, pero ella no se sentía lista y tampoco quería que el ex-titan no realizara su sueño de volver a la Guardia Real Insomne.

Una vez que hubo encontrado la herramienta que le había pedido Jacky, le pidió a su espectro que la guardara. Cerro la puerta de la ex-mecánica y comenzó a caminar. Si bien ya era bastante tarde para que alguien caminara sola, ella se sintió segura. Si había derrotado a Crota, cómo no iba a poder derrotar a un delincuente.

Sonrió.

Unas cuadras más adelante su espectro cayo repentinamente al suelo. Preocupada, Corsa se acercó a él para ver que le había pasado, pero alguien la golpeo por la espalda, botándola bruscamente al suelo. Eso le había dolido, pero aun así se intentó levantar.

-No te levantes insomne- alguien le tomo la barbilla y le obligo a mirarle. Era Jonás -Aun no terminamos contigo- y la soltó -Chicos, al callejón, rápido.

Dos tipos la tomaron de cada brazo y la introdujeron al callejón que ahí había, donde obviamente estaba oscuro. Había quedado aturdida con el golpe en la espalda, por eso no podía moverse bien. Los tipos amarraron sus manos a un cerco que ahí había y dejando sus pies libres.

-En serio Jonás?- hablo la cazadora tratando de soltarse del amarre -Parece que te quedo gustando la prisión.

-Ay insomne, a veces debes hacer sacrificios cuando quieres algo.

De pronto sintió un golpe en sus costillas, había sido una patada de uno de los tipos que la había sujetado, pero cuando quería recuperar el aire, recibió otro golpe en la cara, volviendo su vista borrosa. Tenía que salir de ahí, podía ganarle a uno o dos, pero no a seis.

Cuando sintió que Jonás se acercaba, se preparó para recibir el golpe, pero en vez de eso, el humano bajo a su altura y acaricio su rostro con el dorso de la mano. De pronto el miedo comenzó a invadirla.

-Tu piel es suave- dijo acercándose a ella mientras observaba los detalles de su rostro -Como la de una niña. Es eso? Es por eso que ese exo te protege tanto?

-Qui- Quítate- hablo la cazadora bastante nerviosa. Trataba de que su voz sonara firme, pero el presentir lo que venía no ayudaba mucho.

-Que pasaría si corrompo a su niña- siguió hablando el humano como si no la hubiera escuchado. Soltó el rostro de la insomne y bajo su mano hasta el muslo de ella, rozándolo con suavidad.

Al asustarse, Corsa lanzo una patada justo al rostro del titan, haciendo que cayera alejado de ella. Jonás se limpió la comisura de la boca en donde había sangre, ya que no le había dado en el rostro completo, si no que en la orilla de la boca y parte de su mejilla derecha.

-Les dije que la tomaran de los pies!- exclamo el humano. Los guardianes que estaban con el volvieron a tomar sus pies a pesar de que peleo para que no lo hicieran, lanzando patadas al aire -Así que te gusta jugar rudo, eh?- volvió a acercarse a ella, tomando su mentón con brusquedad -Y yo que estaba intentando ser un caballero.

El titan ingreso su mano con brusquedad bajo la camisa y bajo los pantalones que traía ella con bastante facilidad, mientras que con su otra mano le tapaba la boca para que no gritara. Con su mano apretó el muslo desnudo de la insomne, haciendo que ella emitiera un pequeño quejido, el sonrió y volvió a apretar con más fuerza, sintiendo en su mano izquierda como esta se humedecía: eran lágrimas de la cazadora.

Corsa sintió como Jonás tocaba su muslo con fuerza a la vez que iba subiendo hasta su parte intima, y con cada avance más se petrificaba. Quería moverse y golpearlo, pero sentía ese roce sin cariño en su parte baja, mientras que con la otra mano le presionaba la cara para que no gritara. De pronto la mano que estaba en el muslo subió sin que ella lo notara hacia su pecho, y sobre la camisa comenzó a tocarlos de forma descarada.

Eso fue lo que hizo que su cuerpo no respondiera más, solo liberaba lágrimas. Sentía sus manos amarradas al cerco, a los dos tipos tomando y estirando sus pies para que no los moviera, y a Jonás sobre ella con una mano en el rostro y la otra ya por sus caderas.

Sin previo aviso, uno de los tres tipos que estaban cuidando la entrada del callejón fue a dar al cerco, alguien lo había golpeado. Los ojos de la insomne se abrieron de par en par, y desde atrás del humano logro divisar dos pares de ojos azules que miraban fijamente la situación.

-Ustedes dos!- le hablo a los que sostenían sus piernas -Ayuden a los otros! Yo terminare esto.

Solo escuchaba los golpes a lo lejos, como si la batalla estuviera a cuadras de ahí, mientras sentía como el titan le rasgaba la ropa y le mordía el cuello con violencia. Quería pelear, defenderse, pero se petrifico, entendiendo que lo más seguro es que Jonás no consumiera el acto sexual, pero si le haría bastante daño psicológico.

Varios minutos más tarde sintió que el peso del humano ya no estaba sobre ella, y su mirada vacía se cruzaba con dos ópticos azules.

-Estas bien?- escucho ella, pero se sentía tan lejano.

-Sácala de aquí!- era la voz de Román, pero también se escuchaba lejana.

Lo último que vio dentro de su forma consiente fue que alguien la tomaba en brazos.


Ambos se congelaron cuando vieron la situación.

Cuando Román vio como Jonás y un grupo de guardianes de su clan se dirigían por donde había ido Corsa, quiso enfrentarlo. Pero si iba solo, no les ganaría, serian seis contra uno y no saldría de pie en esa pelea. Así que decidió llamar a Cayde.

Volvió al bar y le conto lo que había visto. Obviamente él no se negó y lo siguió.

Pero cuando vieron cual había sido el plan de Jonás y que lo estaba ejecutando en ese callejón, ambos se congelaron.

El ex-titan dio el primer golpe, dando directo en el rostro de uno de los guardianes que vigilaba el callejón. Cuando los otros dos decidieron intervenir, el exo saco su mejor golpe de puño y le dio a otro en la boca del estómago, apenas se separó de él, el insomne golpeo con su carga de hombro al recién golpeado, enviándolo a donde estaba Corsa.

No había tiempo para las palabras, solo había que sacar a la cazadora de ahí, pero ver que el humano ni se inmutaba con la pelea y seguía tocándola groseramente les hacía hervir la sangre al ex-titan y los fluidos internos al Líder Cazador.

Eran cinco contra dos, así que actuaron rápido. Román comenzó a dar certeros golpes de puños a los que se enfrentaron con él, esquivando los que recibía y desviando otros. Cayde por su parte saco su cuchilla, y al ser más ágil que los titanes a los que se estaban enfrentando se movió entre ellos y comenzó a realizar cortes en los brazos y torso, sin dejar de darles golpes de puños para desestabilizarlos.

Apenas el insomne se vio desocupado de sus atacantes, fue tras Jonás, y de un solo movimiento lo saco sobre Corsa, cayendo casi a la entrada del callejón. Lo que vio cuando se giró le rompió el corazón.

La mirada vacía e ida observando algún punto fijo a lo lejos, la cara comenzando a hincharse por los golpes y mojada por las lágrimas, la ropa desgarrada y varias marcas en sus muslos, pecho y cuello.

Cayde se acercó a ella y le hablo, pero fue inútil. Así que la soltó y tomo en sus brazos, mientras el ex-titan le decía que se la llevara.

-Estas seguro?- pregunto el exo.

-Llévatela, yo me encargare de Jonás de una buena vez. Solo preocúpate de tener mañana una buena excusa para mí. Y Cayde... recupérala.

El Líder Cazador asintió y la saco del lugar, mientas el humano reía a carcajadas.

-Ahh... Cuando te quitas las ganas de encima con algo que querías hacer hace tiempo, se siente bien, sabes?

Pero Román no emitió palabra alguna. Su rostro mostraba furia, algo que le parecía gracioso a Jonás, así que simplemente fue a su encuentro y comenzaron a luchar.

Cada uno daba golpeas más fuertes que el otro cada vez, y siempre dirigidos a zonas vitales como el rostro y el torso, pero al parecer el humano no estaba peleando con ánimo de ganar. El insomne dio rápidamente un golpe en el mentón del otro haciéndolo caer, se subió sobre él y con ambos puños comenzó a darle golpes en el rostro de forma repetida. Y con cada golpe, Jonás reía.

-Sabes que es lo gracioso?- dijo en un momento en que Román se detuvo. Su rostro estaba ensangrentado, con un pómulo y la nariz rota, pero aun así sonreía -Que logre hacerle daño por fin a esa insomne! Ja ja ja! Y aunque me seque en prisión ahora, ella me llevara en su cabeza por siempre! Ja ja ja!

El insomne levanto su puño contra el humano, pero asesto el golpe en el suelo. Era verdad lo que decía, habían llegado tarde. Aun así, volvió a levantar su puño, y sonrió.

-Tienes razón- dijo Román -Y aunque me seque en la cárcel, me abre dado el gusto de acabar contigo!

Esta vez, su puño fue a dar a la garganta del titan, casi partiendo su cuello en dos. Pero lo que era seguro es que ya no respiraba.


Había sentido dolor antes. Dolor corporal. Antes de ser Líder de Vanguardia fue guardián, y pasaba en peleas de bar en donde no siempre ganaba.

Pero este dolor era distinto.

Sabia solucionar problemas bajo presión, por algo era cazador. Pero esta vez su cabeza le indico que lo mejor era llevarla a la habitación, ya que pensando fríamente ese imbécil no le había hecho daño internamente.

La recostó en la cama mientas su espectro dejaba en la mesa de noche el espectro de la cazadora. Fue en ese momento que sintió ese dolor distinto, cuando tuvo que quitar sus ropas rasgadas.

Ya la había visto mal. En el Jardín Negro, en la Boca del Infierno, pero esto era distinto. Un guardián le había hecho mal, un amigo en batalla. Como podía ser que un Caído cuidara más de ella que un aliado?

Fue a buscar una toalla húmeda y comenzó a limpiar la suciedad y sangre de su cuerpo. Por suerte solo eran rasguños y moretones, pero cuando paso por el cuello de ella noto las mordeduras... sí, eran varias.

Rápidamente le coloco el pijama que usaba (que era una polera holgada y unos pantalones cortos igual de sueltos), la cubrió bajo las tapas y se fue a la sala de estar que tenía la habitación. Aun seguía sintiendo ese dolor.

Mientras su espectro le informaba que la Policía Titan ya había detenido a un moribundo Jonás y sus acompañantes, también le indico que Román era parte de los detenidos. Y aunque estaba agradecido de que el insomne sacrificara su estadía en la Torre, no estaba pensando en eso. Su mente se situó en como haría pagar a ese titan, y no formalmente a través de la Vanguardia, si no que personalmente.

Una hora más tarde su acompañante de vida le indico que la cazadora estaba despierta, así que con mucha suavidad ingreso a la habitación, pero se quedó en la puerta, ya que tenía miedo de que ella se intimidara.

-Corsa?- llamo suavemente. La insomne solo se cubrió un poco más -Estaré afuera si necesitas algo.

-Me duele- dijo ella casi inaudible, pero aun así el escucho, acercándose un poco más, notando que sollozaba en silencio.

El exo se sentó a un lado de la cama, apoyo los codos en las rodillas y su cabeza sobre las manos -Siento no haber llegado antes.

-N-No me hizo n-nada- volvió a decir en voz baja.

-No digas eso- seguía con la cabeza entre las manos.

-Estoy bien.

-No lo estas Corsa!- levanto el rostro y la miro -Ese imbécil casi te violo y yo no- en ese momento detuvo su frase cuando noto que la cazadora se giró hacia el lado contrario, comenzando a llorar nuevamente en silencio -Agh, yo... estaré afuera si me necesitas.

Pero cuando Cayde se iba a levantar un brazo lo detuvo. Siguió su mirada hasta encontrarse con la de ella, notando que esos ojos azules le pedían algo a gritos.

-No me dejes- hablo con voz quebrada -No quiero estar sola.

Nunca le había tocado ver a alguien tan mal psicológicamente, menos a alguien tan cercano a él como lo era esa insomne. Sin pensarlo dos veces abrió las tapas de la cama e ingreso a ella, y como si fuera un acto nemotécnico Corsa se giró hacia él y se acurruco en su pecho. El exo le correspondió con un abrazo.

-Gracias- hablo la cazadora suavemente.

Pero Cayde no respondió. El no había sido el único involucrado en salvarla a ella, pero no estaba incomodo, al contrario, sentía un gran alivio de que Corsa se refugiara en él.


-Estas segura que quieres hacer esto?

-Debo seguir con mi vida, o no?

-Yo en tu lugar estaría encerrado en la ducha con el agua sobre mi llorando desconsoladamente.

-Me es difícil imaginarte en mi situación.

-Tienes razón, lo más seguro es que ya me habría lanzado de la Torre. Hey! No me mires así, soy melodramático.

Ella sonrió. La vida volvía a su curso normal.

Cerca del medio día Corsa decidió que ya estaba más tranquila, y que debía actuar, ya que quedarse llorando en la cama no solucionaría nada. Mientras ella se vestía el exo la miraba desde la cama, mientras conversaban lo que harían. Aun le dolía ver esos golpes en el cuerpo de ella, pero era fuerte, y cuando cayera el la sostendría.

En primera instancia Román fue acusado de matar a un guardián y dejar a otros cinco gravemente heridos, pero una vez que Corsa y Cayde fueron a hablar con Zavala sobre lo que había sucedido, dejaron en libertad al insomne.

Aplicaron la máxima condena que podía tener un guardián para Jonás Meisir: prisión criogenizada. Se considero que, debido a sus cargos anteriores, más la escalada de actos negativos que había cometido recientemente lo catalogaban como un peligro para la sociedad.

La decisión de los Líderes de la Vanguardia y el Orador fue unánime.

Corsa le agradeció a Román por el ultimo sacrificio que había hecho por ella, pero que lamentaba que no pudiera agradecerle de la forma que merecía, que era correspondiéndole.

-Se que, si yo no estoy aquí, Cayde hará mi trabajo.

-Ya no se odian?

-Nos une lo mismo- y le dio un beso en la frente.

La nave del ex-titan salió del Hangar con dirección hacia el Arrecife, mientras una insomne la observaba partir, sin saber cuándo volvería a verlo, pero segura de que no tendría la necesidad de extrañarlo.

-Escuche que Ex está regalando sándwich- hablo Cayde a su espalda mientras estaba apoyado en la pared de brazos cruzados -Solo tienes que ser una insomne cazadora con días de vacaciones.

No se podía tapar el sol con un dedo, pero estaba segura de que alguien lo cubriría por ella.