-UNA CADENA PARA UN INSOPORTABLE-
Capítulo IV: "Las Pruebas de Saisons Parte 1: Prueba de Movimientos"
Todos los alumnos rápidamente se agruparon en la entrada desesperados por entrar y dirigirse al aula donde presentarían la primera prueba. Entre empujones, gritos y sacudidas, Zuko finalmente pudo ingresar al edificio de prácticas, pero justo cuando abrió la puerta del aula indicada en su pase una chica chocó con su espalda y lo tumbó en el suelo, todos los presentes inmediatamente comenzaron una burla dejándolo en ridículo, provocando que el maestro fuego quisiera matar inmediatamente a la chica que lo había provocado.
-¡¿Qué demonios pasa contigo?! – Exclamó Zuko levantándose para ver fijamente a la chica.
-Perdón, la persona que venía detrás de mí me empujó y por accidente choqué contigo. – Se disculpó la pelinegra mirándolo ligeramente ya que estaba levemente agachada, ambos cruzaron miradas e inmediatamente se reconocieron. – Ah…eres el chico de afuera… -
-Eres esa chica extraña que me miraba… - Murmuró Zuko viéndola con claridad, repentinamente recordó por qué estaba molesto en primer lugar y nuevamente regresó su enfado. – Fíjate por dónde caminas. –
-¿Qué hay con esa actitud? Ya me disculpé. – Dijo Azmari sintiéndose repentinamente ofendida.
-Mira niña, no sabes con quién estás hablando, así que mejor no me causes más problemas o verás. – Dijo Zuko manteniendo su tono firme.
-¿Quién te crees? Eres un simple mocoso de 14 años ¿no es cierto? – Dijo Azmari mirándolo detenidamente. – Deberías aprender a respetar a tus mayores. –
-¡Ja, que simpático! ¡El "príncipe" siendo vencido por una chica! – Gritó un chico dentro del aula iniciando nuevamente una burla, haciendo que la ira de Zuko creciera.
-¡Silencio! – Exclamó Bumi entrando al lugar, su voz sonaba seria y llena de autoridad, al contrario de la voz que habían escuchado durante la presentación en la explanada. – Ustedes dos vayan a sus lugares ahora. – Dijo apuntando hacia Zuko y Azmari. – Los demás deben estar en silencio y preparados. –
-Tsk, mira lo que provocas. – Murmuró Zuko mirando de reojo a Azmari, yéndose a tomar su lugar con molestia en su rostro.
-Hmph, chico tonto. – Bufó Azmari yéndose a acomodar en dirección opuesta a Zuko.
Pasaron algunos minutos para que el resto de los aspirantes ingresaran a la aula enorme y tomaran su lugar, cuando todos finalmente estuvieron ahí Bumi creó una silla de roca y se sentó mientras miraba las listas en sus manos.
-Muy bien, ya que están ordenados por naciones, comenzaremos con los maestros fuego. – Dijo Bumi sacando la lista que tenía los nombres de los maestros fuego, miró los nombres detenidamente y después hizo un sonido de emoción al leer ciertos nombres en ella. – Vaya, vaya, esto es interesante…sí, muy bien, ya lo decidí. – Dijo soltando una risita que confundió a todos. – Comenzaremos esta prueba con la demostración de los hijos del Señor del Fuego, así que…pasa al frente, Azula. – Dijo Bumi leyendo el nombre.
-¡Sí! – Respondió la chica pelinegra que acompañaba a Zuko, todos le abrieron paso para que pasara hasta el centro de la habitación, la chica mostraba seguridad y tranquilidad, aunque en su rostro seguía aquella sonrisa de superioridad dibujada. – Mi nombre es Azula, soy la hija menor del Señor del Fuego Ozai y la princesa de la Nación del Fuego. –
-Muy bien Azula, danos una demostración de tus movimientos. – Dijo Bumi bajando las listas, poniendo su atención total en la chica.
Azula asintió y se puso en posición de pelea, cuando Bumi le dio la señal comenzó con unos simples ejercicios de estiramiento, pero rápidamente dio un giro y comenzó a moverse con elegancia, rapidez y precisión como si estuviera peleando contra algún enemigo, el fuego que emitía de sus puños cerrados y sus pies cada que daba un golpe era de color azul vivo, los dos mechones que habían en su rostro parecían danzar mientras ella atacaba, nadie podía apartar la vista de sus movimientos, incluso Bumi estaba fascinado con lo que estaba mirando.
Al cabo de unos minutos Azula decidió que era el momento de parar, por lo que dio un giro en el aire de 360° creando una rueda de fuego que lanzó hacia Bumi, quien sonrió y creó sin problema un muro pequeño de roca para protegerse, Azula sonrió ante el reto del profesor e hizo un rápido movimiento con sus manos para lanzar un relámpago desde la yema de sus dedos de la mano derecha que destruyó el muro en cuestión de segundos, el sonido causado fue estruendoso y aturdió a los presentes por unos momentos, cuando la cortina de humo se disolvió todos miraron como Bumi se levantaba de su asiento con una sonrisa de emoción en su rostro.
-Eres una chica presumida y arrogante. – Dijo Bumi mirando a Azula. – Sin duda tus movimientos son elegantes y precisos, eres poderosa, fría, calculadora y no dudarías en matar a tu presa. – Comenzó a decir como si conociera a la chica profundamente solo con su demostración. – Pero debo admitir que me gusta la mirada que muestras cuando alguien te desafía, felicidades princesa del fuego, Azula. – Finalizó mientras apuntaba los resultados de la princesa en su lista.
-Gracias. – Dijo Azula manteniendo su sonrisa de siempre, haciendo una leve reverencia ante Bumi y después regresando a su lugar.
-Ahora continuaremos con la demostración del Príncipe heredero de la Nación del Fuego, Zuko. – Anunció Bumi volviendo a sentarse en su silla.
-¡Sí! – Respondió Zuko caminando nervioso hacia el centro del lugar.
-Trata de superar eso, Zuzu. – Susurró Azula al pasar al lado de Zuko con una risa burlona.
-Zuko solo la miró de reojo pero no dijo nada, sabía que ese no era el momento de iniciar una discusión con su hermana menor. Siguió su camino hasta llegar al centro del aula, aunque trataba de mantener una expresión seria y calmada, su corazón latía nervioso y en su interior se encontraba preocupado de no pasar su prueba.
Bumi dio la señal de inicio y Zuko tragó saliva, se posicionó para comenzar mientras pequeñas gotas de sudor escurrían de su frente, sus manos temblaban ligeramente al igual que sus rodillas, realmente esperaba que nadie lo notara. Cuando el maestro tierra repitió la señal de inicio Zuko dio un salto ligero en su lugar, suspiró para relajarse y comenzó.
Zuko inició con puñetazos mientras lanzaba llamas por todos lados, después siguió con algunas patadas básicas y después los mezcló, a diferencia de Azula, el chico no tenía coordinación alguna en sus ataques ni elegancia, todos sus movimientos eran al azar como si estuviera improvisando algo que nunca había hecho, el cabello del chico bailaba con el ritmo de sus ataques y su sudor danzaba en el aire. Parecía que todo iría bien hasta que en una mala pisada el chico resbaló, cayendo de espaldas al suelo.
Risas se escucharon por todo el lugar y Zuko pudo sentir la vergüenza que comenzó a invadirlo, juraría que podía ver la sonrisa de victoria en el rostro de Azula. Bumi negó con la cabeza y se levantó, el príncipe supo que lo había arruinado, golpeó el suelo con sus puños y después se levantó para encarar al maestro tierra preocupado por su calificación.
-Eres un chico orgulloso y terco, pero no eres especial. – Dijo Bumi mirando fijamente a Zuko. – Tus movimientos son toscos y no están coordinados para el próximo ataque, solo peleas por pelear, sin detenerte a planificar y eso es una gran desventaja para un maestro. – Explicó el maestro tierra sin quitar sus ojos del chico. – No tienes elegancia ni mucho menos porte al pelear, y eso es una decepción si consideramos que eres un príncipe que debe radiar estas dos cualidades en todo momento. – Bumi soltó un suspiro y bajo ligeramente la mirada. – Y tropezar por perder la concentración durante un ataque es la peor falla que puedas tener. – Finalizó sentándose nuevamente mientras escribía en su lista el resultado de Zuko. – El que sigue. –
-Bien hecho, Zuzu. – Dijo Azula con burla mirando a Zuko desde su lugar.
-¡Cierra la boca, Azula! – Exclamó Zuko furioso mirándola.
-¡Suficiente! Vuelve a tu lugar ahora. – Ordenó Bumi mirando a Zuko.
El príncipe del fuego gruñó irritado ante la situación, pero obedeció al maestro tierra y regresó a su lugar de mala gana, podía escuchar aún las burlas de todos los presentes, y eso solamente lo hacía enfurecer más. Su sangre hervía de la ira y la vergüenza, pero tuvo que aguantar todo lo que quería gritar, sabía que ese no era el momento adecuado para hacerlo.
El tiempo pasó demasiado lento para Zuko ahora que había pasado a su prueba, pero tenía que esperar a que el último aspirante terminara para poder pasar a la segunda prueba. Finalmente habían terminado con los aspirantes de la Nación de Fuego y de la Tribu del Agua, y a Zuko le parecía que había pasado una eternidad cuando finalmente sólo faltaban dos chicas más del Reino Tierra por presentar.
-Hmmm…esto es muy interesante. – Murmuró Bumi leyendo los perfiles de ambas chicas faltantes. – Toph Beifong, Azmari, pasen al frente. – Dijo el maestro tierra.
-¡Sí! – Respondió Azmari pasando al frente ligeramente nerviosa.
-Aquí estoy. – Dijo una chica de 10 años de cabello negro atado en una especie de "bola" y de ojos verde pálido sin pupila.
-Bien, en visto de lo especial que son ustedes dos, quiero que hagan sus demostraciones juntas. – Dijo Bumi sorprendiendo a Azmari.
-¡¿Eh?! ¡¿P-Por qué?! – Exclamó Azmari.
-¿Tienes miedo, niñita? – Preguntó Toph con diversión.
-Toph es una maestra tierra ciega. – Explicó Bumi haciendo que Azmari se girara a ver a Toph. – Y por lo que vi en tu perfil, a pesar de vivir en el Reino Tierra eres una maestra agua. –
-S-Sí, es correcto. – Respondió Azmari.
-¿Hm…? – Murmuró Toph sin que nadie la escuchara.
-¿Está bien que luche contra ella? – Preguntó Azmari mirando a Toph dudosa.
-Aunque sea ciega, soy quizá la mejor maestra tierra que puedas encontrar. – Dijo Toph con una sonrisa.
-Entonces, si ambas están listas… - Dijo Bumi sentándose a disfrutar "del show".
-Bien… - Murmuró Azmari abriendo su cantimplora que colgaba en su cintura.
-Empiecen. – Dijo Bumi dando la señal de inicio.
Azmari rápidamente hizo fluir el agua de su cantimplora en el aire como una especie de látigo con un movimiento de sus manos, Toph se mantuvo inerte en su lugar hasta que Azmari decidió que lo mejor era dar el primer ataque, la mayor trató de golpear a Toph con el látigo, pero la maestra tierra solamente sonrió y creó una pared de roca con su mano para cubrirse, inmediatamente golpeó levemente el suelo con su talón desnudo para golpear con un pilar de tierra a Azmari, sofocándola.
La pelinegra mayor cayó al suelo de rodillas mientras apretaba con fuerza su estómago en busca de aire, el golpe la había hecho perder su concentración total y dejó caer su reserva de agua al suelo.
-"Maldición… ¿Por qué? Me venció de una manera increíblemente estúpida…" – Pensó tratando de recuperar el aliento.
-Vamos, ¿acaso eso es todo lo que tienes? – Preguntó Toph con su mirada sobre Azmari. – Qué decepción. –
-"Me está viendo…aun cuando sé que es ciega…puedo sentir cómo me está observando…" – Pensó confundida Azmari viendo de reojo a Toph.
-¿Puedes continuar? – Preguntó Bumi mirando a Azmari.
-Sí…pero solamente con movimientos físicos. – Respondió la mayor mientras se levantaba con dificultad. – Perdí la única reserva de agua que tenía cuando me golpeó. –
-Entonces aquí termina su demostración. – Dijo Bumi tomando sus listas.
-¿Qué? Le dije que aun puedo pelear. – Respondió Azmari indignada.
-Con todo respeto jovencita, pero esta es una demostración de tu potencial como maestro de elemento, no de fuerza física. – Explicó Bumi mirándola fijamente. – Y sin tu agua control, no puedes continuar. -
-¡Pero…! – Exclamó Azmari.
-Sin peros. – Interrumpió Bumi levantándose. – Aquí termina la primera prueba, deben saber que los resultados de este examen es para seleccionar solamente a los mejores 300 maestros de elemento. – Explicó Bumi sorprendiendo a todos. – Solamente 100 maestros de cada nación pasarán a la siguiente prueba, los demás…bueno, pueden ir recogiendo sus cosas para volver a casa. – Prosiguió el anciano soltando una carcajada. – Sus resultados serán publicados dentro de 30 minutos en la explanada, pueden tomar un descanso por lo pronto. – Dijo abriendo una puerta con tierra control en la pared que estaba detrás de su asiento. – Buena suerte. – Fueron sus últimas palabras antes de desaparecer en la pared que cerró tras de sí.
-Bueno, será mejor que coma algo antes de mi siguiente prueba. – Dijo divertida Toph caminando hacia la salida. – Adiós, niñita. – Dijo despidiendo a Azmari con una carcajada.
-"Perdí…" – Pensó Azmari apretando sus puños.
En ese momento todos comenzaron a salir del aula ansiosos de saber sus resultados. Todos…excepto dos jóvenes que mantenían la mirada baja mientras caminaban. Zuko y Azmari no sabían que esa prueba tendría una gran relevancia en su futuro.
¡YAHALLO! xHimemikoYukix aquí~
Aquí está el capítulo 4 de este fic x3 las pruebas al fin comenzaron, y ni Zuko ni Azmari tuvieron suerte en esta primer prueba :v ¿lograrán pasar? ¿Qué les esperará en la segunda prueba a todos los aspirantes? Esperen el siguiente capítulo x3
Saludos y agradecimientos a:
*Karli Yanniel Shain: Gracias por tus reviews! x3 realmente soy mega feliz leyendolos :3 espero que te haya gustado este capítulo uwu
Dudas, comentarios, quejas, sugerencias, traumas, opiniones, críticas y demás son bienvenidas en los reviews y los responderé lo antes posible UwU
¡NOS LEEMOS!
