-UNA CADENA PARA UN INSOPORTABLE-

Capítulo VII: "¿Sólo un Sueño? Parte 1"

=Hotel Grand Printemps en el Circuito 4, República Avatar=

Después de realizar sus actividades de ese día luego de terminar la última prueba del Colegio Saisons, los 210 aspirantes que estaban en espera de sus resultados se dirigieron al Hotel Grand Printemps. Aquél lugar había sido fundado junto al Colegio con el fin de brindarle hospedaje gratuito a todos los maestros que vinieran a realizar las pruebas de ingreso a Saisons durante la duración del examen, ya que la República Avatar (nombre que se le había asignado a la civilización creada gracias al Avatar para unir a las 4 naciones en el centro del mundo) era un lugar distanciado por días de largo viaje de todas las naciones.

-Finalmente mañana es el día… - Murmuró Zuko recostado en su cama, eran casi las 12 de la noche pero simplemente no lograba conciliar el sueño, había tantas cosas en su mente que no le permitían descansar, al menos no hasta que tuviera una respuesta. Llevaba horas dando vueltas en toda su enorme cama, pero seguía sin poder dormir, continuó removiéndose incómodo, desesperado e impaciente por un buen rato, hasta que finalmente sus ojos cayeron vencidos por el cansancio y se cerraron sin que él se diera cuenta.

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Zuko se encontraba caminando en una especie de bosque. Era un lugar desolado, y la mayoría de los árboles y plantas eran de color café, como si hubieran muerto. No había sonido alguno, ni de alguna ave, de algún animal, de alguna corriente de agua, ni siquiera podía escuchar el sonido del viento. El príncipe siguió caminando por el sendero buscando algo que le indicara por qué estaba ahí, pero no había ninguna señal de vida cerca.

Conforme más se adentraba en aquél extraño bosque, un sentimiento de necesidad se intensificaba en el interior de Zuko, como si algo estuviera llamándolo desesperadamente, obligándolo a seguir caminando sin cesar, era un sentimiento que jamás había sentido antes. Cuando parecía que el sendero no tendría final, el príncipe llegó a una cueva. Zuko frunció el ceño confundido, ¿desde cuándo estaba esa cueva ahí? Si tan solo unos segundos atrás parecía ver un camino infinito, ¿de dónde había salido esa cueva? Algo dentro de él de repente vibró, haciendo que el chico entrara en la cueva.

El lugar era oscuro y una especie de líquido pegajoso goteaba de la parte superior, el pelinegro se removió asqueado cuando una gota de ese líquido cayó en su hombro, haciendo que apresurara su caminata a la débil luz que relucía en el fondo. Cuando finalmente llegó a la salida, una luz cegadora lo obligó a cerrar sus ojos mientras daba los últimos pasos para salir de la cueva.

Zuko no podía ver nada, una intensa luz lo cegaba, cuando el resplandor finalmente cesó y pudo abrir sus ojos, miró al frente y su rostro se llenó de temor. Frente a él había una batalla, una terrible batalla. Los soldados de la Nación del Fuego luchaban a muerte con los maestros tierra del Reino Tierra, los maestros agua estaban en medio de la batalla atacando a ambos lados, como si intentaran frenar la batalla. Una mujer castaña lideraba a las Tribus Agua del Sur y Norte, al lado del Rey Tierra estaba una chica de cabello negro liderando al ejército de maestros tierra, y sobre el lomo de un rinoceronte de Komodo cabalgaba una figura masculina con un uniforme de la Nación del Fuego liderando a su ejército. Era el Señor del Fuego.

-¡¿Padre?! – Exclamó Zuko mirando la figura, era tan idéntica a su padre, el actual Señor del Fuego, Ozai. Aunque el casco le impedía ver su rostro, Zuko en su interior sentía que era su padre.

El chico por impulso dio un paso al frente, pisando algo con su pie. Dirigió su mirada al suelo, viendo que bajo él había un cuerpo inerte y ensangrentado de un nómada aire. Zuko retrocedió algunos pasos espantado, luego revisó el lugar con la mirada para notar que bajo los pies de aquellos que luchaban en aquella abrumadora batalla yacían los cuerpos ensangrentados y muertos de los nómadas aire.

Unas ganas inaguantables de vomitar lo invadieron, nublando débilmente su vista. Su cuerpo se volvió pesado y un olor a podrido aumentaba sus náuseas todavía más. El príncipe cayó de rodillas al suelo mientras intentaba retener lo que fuera que su estómago quería expulsar. Entonces la escuchó: la voz de una mujer llamándolo.

Levantó la vista buscando el origen de aquella voz, pero parecía que viniese de todas partes y de ningún lugar al mismo tiempo. Era una voz cálida y dulce, sutil, llena de sentimientos agradables que calmaban a su revuelto estómago y a su acelerado corazón.

Repentinamente una luz apareció frente a él, estaba llena de calidez al igual que aquella voz. Zuko por instinto la tomó en sus manos y repentinamente esta brilló con intensidad, cegándolo. Sintió cómo unas manos agradables tocaban sutilmente su rostro, recorriéndolo desde su barbilla hasta su frente, deteniéndose en la cicatriz de su ojo y después bajando a sus mejillas.

-"Mamá…" – Pensó Zuko, aquél sentimiento de paz y amabilidad era similar al que su madre solía provocar en él cuando era pequeño.

El chico dejó que aquella figura femenina siguiera, aunque la luz era tan fuerte que no podía distinguir quién era, supuso que era su madre. Su pensamiento cambió cuando aquella figura se sentó sobre sus piernas y lo tomó de las mejillas para besar sus labios. Zuko se quedó paralizado al sentir cómo presionaba cada vez más sus labios contra los de él.

-"No es mamá…" – Pensó Zuko. Aunque no sabía quién o qué lo estaba besando, el sentimiento que esto le provocaba no era desagradable, al contrario, era cálido y agradable, reconfortante, dulce…

El príncipe cerró sus ojos y correspondió el beso. Impulsivamente abrazó de la cintura a aquella desconocida figura e intensificó el beso, se abrió paso en la boca de la otra persona para introducir su lengua y profundizarlo aún más. Su acompañante correspondió la acción, tomándolo de los hombros.

Pasaron algunos minutos para que ambos se separaran al sentir que el aire les faltaba. La luz se volvió más débil, pero aun así aquella figura era irreconocible para el príncipe.

-¿Quién eres? – Preguntó Zuko con la necesidad de saber quién era aquella persona que lo había besado con tanta intensidad.

Aquella figura no respondió. Antes de que Zuko pudiera preguntar una vez más, aquella desconocida se levantó de sus piernas, se giró y comenzó a alejarse a toda prisa de él. El príncipe tardó un poco en reaccionar, cuando pudo hacerlo se levantó e intentó seguirá, pero cuando el resplandor que ella emitía se debilitó una vez más, pudo ver la enorme llamarada que se dirigía hacia él.

-El Avatar no ha muerto. El Avatar vive. El Avatar acabará con la guerra. Y después…te asesinarán. –

Zuko se quedó congelado ante aquellas palabras, quiso correr lejos, pero no pudo esquivar el ataque que se dirigía hacia él.

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-¡WAAAHHHH! – Gritó Zuko levantándose de golpe, un sudor frío caía de su frente, estaba jadeando y sus puños apretaban con fuerza la sábana con la que se cubría. El fuego de la vela que estaba en la mesita junto a su cama estaba regresando a la normalidad después de que el chico inconscientemente la hubiera intensificado con su terror. Tardó unos segundos en calmar su agitación mientras vagas imágenes de lo que había visto pasaban por su mente. - ¿Fue…un sueño? – Murmuró para sí mismo, había sido tan real que ni él mismo creía que fuese un sueño. ¿Una premonición? Quizás, sabía que su padre podría ser capaz de iniciar una guerra como aquella vista en su sueño.

"Y después…te asesinarán."

Aquellas palabras resonaron en su mente, confundiéndolo aún más. – No, eso es imposible…el Avatar murió hace más de cien años… -

"El Avatar no ha muerto. El Avatar vive. El Avatar acabará con la guerra. Y después…te asesinarán."

-El Avatar vive… ¿Qué significa todo esto? – Se preguntó a sí mismo en voz alta, esperando que alguna entidad pudiera responderle, en el fondo realmente deseaba que alguien respondiera sus dudas. - ¿Quién era…? – Murmuró rozando sus labios con la yema de sus dedos, recordando aquél beso. – Fue tan real… ¿Era un sueño? – Repitió nuevamente alejando su mano de sus labios, levantando su vista hacia el horizonte, perdiéndose en sus pensamientos…mientras miraba al infinito.


¡YAHALLO! xHimemikoYukix aquí~

¡Actualización navideña! ¡Feliz navidad a todos! :3 les dejo este capítulo como regalo de navidad. ¿Qué habrá sido aquél extraño sueño de Zuko? ¿Qué significará? Pronto se sabrá~

Dudas, comentarios, quejas, sugerencias y demás siempre serán bienvenidas en los reviews :3

¡NOS LEEMOS!