Buenas tardes estimados lectores, nuevamente aqui subiendo un nuevo corto de la seccion "el fictober que no pudo ser". Hoy le toca el turno a la palabra "Fogata" y a la cancion "Waiting for love" de Aviicii. Fogata para mi es un punto de encuentro o reunion amistosa, donde se reunen amigos a conversar o disfrutar el momento. Aqui vemos algo parecido, la reunion de Corsa, Román y Braksis, tres seres abandonados por la vida que decidieron juntarse para mejorar y ser mas fuertes. se convirtieron en una manada extraña.
Nos vemos la proxima semana!
4.- Manada extraña.
Había escuadras extrañas, eso era seguro.
No siempre se componían de un hechicero, un titan y un cazador. A veces eran de un solo tipo, o simplemente era un guardián solitario.
Pero esta escuadra era extraña. No la única, porque ya habían escuchado reportes de algo así, pero si extraña.
Román Amirmoez, Corsa y Braksis. Ellos eran la escuadra. Braksis no entendía muy bien la idea de escuadra, pero si la de manada, así que para él ellos representaban eso.
Habían decidido reunirse después de que Corsa dejo la Vanguardia. No tenía donde ir, así que viajo al Arrecife para contarle a su amigo su nueva situación. Se sorprendió al saber que Román tampoco estaba muy contento con su trabajo en el Arrecife, que ahora constaba de ser un guardia más en la Prisión de los Ancianos.
-Yo no me prepare tantos años para ser la niñera de estos prisioneros, menos después de lo que sucedió con Cayde- dijo un tanto molesto.
Corsa le pregunto si sabía algo de Braksis, a lo que el insomne respondió que hace unas semanas recibió un mensaje del Eliksni contándole que aun seguía patrullando la Zona Muerta Europea en busca de botines.
Después de los acontecimientos con Skolas, Braksis se había encontrado con más Caídos que querían ser leales a la casa del Honor. Por un tiempo lo intento, convirtiéndose en un Arconte e incluso teniendo su propio Servidor, pero la vida en el campo le llamaba más la atención. Sobre todo cuando descubrió que Mithrax se había hecho con una nueva casa que trabajaba con guardianes. Pero aunque ingreso al grupo con entusiasmo, se aburrió rápidamente cuando el Eliksni a cargo le pidió que se mantuviera en la Granja haciendo trabajo de codificación, así que nuevamente volvió a terreno.
En ese momento, a los dos insomnes se les ocurrió una idea.
Prácticamente ambos habían dejado de ser guardianes, así que trabajar con Caído no iba a ser algo ilegal. Llamaron y se lo propusieron.
Braksis no había visto en meses a Corsa, y se alegró bastante aun solo viendo su imagen en un holograma. Román le explico rápidamente en que pensaban, pero el Caído ya había aceptado incluso sin que le contaran de que trataba la idea. El Eliksni siempre había apreciado a esos dos insomnes casi como si fueran sus hermanos de sangre, y aunque él no fuera un experto guerrero, lo estimaban y le enseñaban sin dejarlo atrás.
La reciente escuadra se reunió en la Zona Muerta Europea y conversaron los términos, aunque tampoco había mucho que decidir. Simplemente dijeron que nadie iba a traicionar a nadie.
Han pasado dos años desde que se reunieron esa vez, y las cosas no han cambiado mucho. Al contrario, se unieron mucho más.
Braksis se convirtió en una especie de hermano mayor de ambos insomnes. Corsa y Román tienen una relación tan extraña como la escuadra misma, en que no formalizaron con una relación, pero se reconfortaban mutuamente.
Las misiones (o contratos) que realizaron abarcaron desde resolver asuntos con Benedicto-44, hasta traer de vuelta al héroe de guerra Saint-14. Si, eso último fue una sorpresa. Nunca imaginaron que Osiris iba a querer trabajar con ellos, pero les alegro saber que los estimaba lo suficiente como para considerarlos.
Aunque esa historia es para otra fogata...
