Bienvenidos nuevamente al "fictober que no pudo ser". Esta vez llegamos con el corto numero 6 que se basa en la palabra "Error" y en conjunto con la cancion "Iron" de Woodkid.

En este corto podemos leer como reacciono Braksis cuando vio llegar mal a Corsa despues de haber encontrado a Jonás Meisir. Si van al dia con el fic principal, esta es una de las piezas que les debe faltar sobre como fue ese dia, la siguiente pieza es... que hizo Cayde? Chan! AHi lo dejare XDD

Saludos guardianes!


6.- No volverá a hacerte daño.

Había perdido la comunicación con ella hace días.

No contestaba su espectro, no contestaba su brazalete. Algo malo había sucedido.

La vio entrar por la puerta principal. Sus ojos no creían lo que veía.

Desnuda. Cojeando. Cubierta de sangre. Cabello cortado. Mirada perdida.

Cuando presencio el acto, no reaccionó de inmediato. Pensó que era un mal sueño. Pero ella seguía avanzando, y el mal sueño se iba haciendo real.

Camino hacia ella, pero Doriak se había adelantado. La tomó de los hombros cubriéndola con su propia capa de la casa, a la vez que la encaminaba hacia el ala medica del lugar. Él aun no despertaba.

Doriak le aviso que la insomne estaba más estable, pero que no eran buenas noticias. Le pidió a Doriak que saliera de la habitación, quería hablar con ella. Estaba sentada en la cama mirando por la ventana. Estaba más limpia, pudiendo observar mejor la cantidad de heridas que tenía su cuerpo.

Él era más alto, así que no se sentó a su lado, si no que avanzo hacia donde ella estaba y se sentó en el suelo sobre sus rodillas. Saviks odiaba que el hiciera eso en público, denotaba debilidad frente a una raza que por años los persiguió. Pero para él no era debilidad, era respeto. La respetaba, y lo haría por todo lo que durara su vida.

Suavemente acerco su gran mano hacia su pequeño brazo violeta, pero ella ni siquiera se inmuto. Después de unos segundos lo miró, dejando ver el gran agujero que había donde se suponía estaba su ojo derecho. Su rostro era inexpresivo, sus ojos no eran ni azules o verdes, su cabello ya no era rojo, largo e intenso. Volvió su brazo hacia él, pensó que si la tocaba se rompería en mil pedazos.

-Quien fue- hablo al fin, pero con esfuerzo.

-Jonás Meisir- dijo ella al instante, como si hubiera retenido esas palabras por todo el camino solo para entregárselas a él.

-No volverá a hacerte daño. Es mi promesa. Ni él o nadie más.

-Jonás Meisir- repitió, esta vez mirando hacia la nada.

El gran Caído salió del lugar acompañado de un grupo de Capitanes y Vándalos. Le pidió a Saviks que estuviera a cargo, mientras que a Doriak le dijo que no se alejara de la insomne.

Fue fácil encontrarlo, y más fácil aun fue matarlo. Sabía que era guardián, asi que los Capitanes y Vándalos se encargaron de eliminar a los guardianes y espectros que lo acompañaban, mientras que él se encargaba del humano.

Nunca quiso decir a nadie lo que hizo con él, y sus Eliksni prometieron jamás mencionar una palabra, pero todo se resumió a tortura. Lo castigo con tanto gusto y alegría, que sus amigos insomnes no lo habrían reconocido. Era algo nuevo en él, algo que nadie más había visto, ni siquiera él mismo, pero algo que disfruto con demasía.

Era un error actuar así?

No, se respondió. Lo hacía por honor, suyo y de ella. Error habría sido dejar que esto pasara.

Nadie volvería a hacer daño a esa insomne, nadie volvería a poner un dedo sobre ella.

Se lo decía a sí mismo una y otra vez en su cabeza, a la vez que le sacaba una a una las costillas de la espalda del humano.


Habían perdido la comunicación con él hace días.

No contestaba su brazalete. Algo malo había sucedido.

Lo vio entrar por la puerta principal. Su ojo no creía lo que veía.

Avanzo directamente hacia ella, sin importar las miradas de sus camaradas Eliksni. Saco lo que tenía en la espalda, se arrodillo y lo ofreció.

Era la cabeza de Jonás Meisir, solo con la mitad de la piel. Aun así, podía reconocer esa cabellera rubia de donde sea.

-Esta es mi promesa, Corsa. Este es mi honor.