Tenía a Darién encima de mi en el sillón... no que me queje, pero su actitud cambio completamente. Primero nos estábamos besando. Que por cierto, muy apasionadamente.
—Darién espera un momento, no crees que nos estamos apresurando— le decía entre besos.
—Serena, quisiera hacer todo lo que tú me dices, pero siento que no puedo. Desde que probé tus labios quiero que me pertenezcas completamente— sentía lujuria en su mirada como en su voz.
—Darién, pero es que— no pude terminar, ya que sus labios atacaron nuevamente los míos, su lengua acariciaba toda parte de mi boca.
—sabes ya se que tu boca sabe exquisita... pero quiero probar más de ti— no le pude responder, solo de mi boca salían gemidos, sentía como su boca se abría paso por mi cuerpo.
El me quitaba mi playera sin descuidar su lengua de mis pechos. —Serena estás tan suave, y hueles exquisita...— quería quitarlo pero no podía, se sentía tan bien.
—Darien por favor... para— el me seguía besando los pechos mientras poco a poco bajaba. Su lengua trazaba una Línea de mis pechos... a mi abdomen... el con sus manos me quitaba mis shorts mientras con sus manos suavemente acariciando me quitaba mi tanga.
—perdón princesa... pero no puedo parar... te necesito— realmente no quería que parara, por una parte si, digo apenas teníamos 6 meses de conocernos, pero por otra parte, se sentía también y me estaba quemando.
—Darien— de mi labios salía un fuerte gemido. Cuando sentía como su lengua saboreaba ese lugar de perdición de toda mujer.
—entiende que no puedo parar...— una corriente cruzaba por mi cuerpo cuando sentía su aliento.
—Serena sabes exquisito, no sé si te referías a esto cuando dijiste hacer el amor, pero de algo estoy %100 seguro... no quiero que nadie te tenga, quiero ser yo tu único dueño— trataba de buscar la palabra correcta y decirle que era suya, pero no podía... ya que su lengua no se apodaba de mi.
—Da..Da...Dari— sentía como mi cuerpo convulsionaba, cuando había alcanzado el orgasmo.
—sabes exquisita— me decía Darién lamiéndose los labios. —no sé cómo te sientes tú... pero yo tengo ganas de explotar— yo solo sonreía mientras me paraba ahora si me las cobraría.
Besaba sus labios sintiendo ese sabor que solo de pensar que el había estado entre mis piernas me causaba sonrojarme, pero no me echaría para atrás, lo aria sentir el placer que el me dio.
Aventaba su cuerpo al sillón con una sonrisa, mientras el me miraba asombrado. —Serena.— yo no lo dejaba hablar ya que poco a poco le quitaba su ropa besando su musculoso cuerpo. Pero no estaba tan musculoso, solo estaba bien formado, estaba perfecto.
—¿Serena, vas a hacer lo mismo que yo hice?— me preguntaba Darién pero yo no lo dejaba terminar, ya que con mi lengua pasaba por su parte. —Ahhh Serena— me decía Darien estirándose cayendo al sillón.
con mi boca suavemente besaba todo el solo se movía mientras de sus labios salían gemidos. —Serena— no de cuantas veces dijo mi nombre hasta que sentí un líquido que me cubría mi boca.
—¿esto es hacer el amor? Digo se siente bien... pero quiero más... no es suficiente— sentía como se recuperaba rápido, sus fuertes brazos me cargaban el lenta y suavemente me acostaba en el sillón.
—Quiero sentirte... quiero estar dentro de ti... que nos convirtamos en uno mismo— yo solo asentía el se acomodaba en mi entrada.
—no sabes cómo agradezco que te hayas cruzado en mi camino— yo le sonreía mientras sentía sus labios. —Serena estás tan apretada, y húmeda...no me lo tomes a mal. Tu boca hace maravillas... pero me encanta más esto— el se enterraba en mi mientras yo me agarraba a su espalda.
El dolor que sentía se fue tornando en pasión... era lo más rico que había sentido, como el dice me encanto cuando lo hizo con su boca, pero me gustaba más cuando el me penetraba.
—¿Serena, te gusta?— me preguntaba Darién agitado yo solo asentía mientras el seguía. —Serena, ya no aguanto más... TE AMO— sentía como todo daba vueltas mientras mis paredes se constreñían
—Darién eso fue maravilloso— le decía agitada mientras me acomodaba en su pecho.
el acariciaba mi espalda mientras una sonrisa se formaba en sus labios. —entonces a esto te referías con hacer el amor, bueno hay que hacerlo otra vez— no pude responderle ya que me jalaba nuevamente. ¡He creado un monstruo!
6 meses después
—entonces va a ser esta tarde, no sé si te gustaría venir— mina había venido a verme ya que me dijo que el avión que había explotado ya hace un año, iban a hacer una conmemoración por todos los que murieron ese día... Seiya, taiki y Yaten.
—se que para ti es difícil, tú sabes, por Seiya, pero pensé que tal vez te gustaría ir— Claro que es algo difícil, pero no puedo fallar. Quiero estar hay... aún me siento mal que no fui al funeral de Seiya, pero de esa vez no quería salir... fue gracias a Darién que pude dejar mi cuarto.
—claro que iré, nos veremos este sábado— ella asentía mientras me abrazaba.
—te cuidas amiga, espero verte el sábado.— mi vida había regresado a la normalidad... honestamente era gracias a todos mis amigos y familiares. Pero más mi príncipe, el me había ayudado en todo se había convertido en una gran ayuda para mi.
Hace unos 2 meses el se había quedado a vivir en mi apartamento, ya que dijo que no podía estar separado de mi, y era gran ayudar. Ya que nos compartíamos los gastos, aún que el primero me dijo que quería pagar todo. Pero yo lo convencí que nos compartiéramos los gastos y lo demás lo pusiéramos en una cuenta de ahorros.
El acepto y así estábamos viviendo. Claro nadie sabía ya que cuando mi mamá se enterara me iba a matar. Pero éramos felices, los días se pasaban como horas, en fin el me completaba.
*suena el teléfono*
—hola mi príncipe— le contestaba sonriendo cuando veía el identificador de llamadas.
—hola princesa, te llama para decirte que había un poco de tráfico, pero ya estoy en camino.— siempre me llamaba para todo aún cuando tenía un poco de trabajo.
—no te preocupes mi príncipe, por cierto.. Mina me hablo, dice que el sábado es el memorial de las personas que murieron en el vuelo 180. Y pues, me gustaría ir— me sentía rara hablando de ese tema. Pero realmente quería ir.
Había silencio por mucho tiempo sentía que era una eternidad... hasta que el hablo nuevamente. —claro, podemos ir. ¿A que hora va a ser?— suspire aliviada. Desde que pasó lo de Zoisite, Darien no quiere que yo hable nada de el tema. También se a comportado un poco diferente, pero aún así estos eran los momentos más felices de mi vida.
1 hora después...
—ya está la comida mi amor— le gritaba a Darién que estaba en el cuarto. El salía contento mientras se sentaba en la mesa.
—como siempre tus comidas son riquísimas— decía Darién contento comiendo la ensalada de camarones.
—me alegro que te guste mucho.— ya en el tiempo que teníamos viviendo juntos realmente era un deleite cada día.
Si que sentía que mi vida había cambiado, antes era feliz... o eso creía hasta que le conocí a el, ahí mi vida realmente cambio.
Ya era el día de el memorial, me vestí con un vestido negro. Darién me esperaba en la sala —¿segura que quieres ir?— me preguntaba por milésima vez.
—por favor— le decía mientras suavemente tomaba su mano. El asentía mientras juntos nos dirigíamos al lugar.
Cuando llegamos estaban todos esperándonos. —Serena— me recibía Rei con un abrazo. —¿como te sientes?— yo solo la apretaba —se lo mucho que Seiya y sus hermanos significaban para ti— si, ellos eran alguien muy especial en mi vida más Seiya, nunca lo voy a olvidar.
No podía contestar solo mis lágrimas se empezaban a derramar. —perdón, se que solo a pasado un año... pero viendo su foto me hace recordarlos mucho—
—vamos a sentarnos, ya va a comenzar.— sentía los fuertes brazos de Darién que me llevaban a sentarme.
—buenas tardes, estamos aquí para conmemorar a esos, amigos, familiares... que murieron ese día, muchos eran personas que apenas empezaban a vivir, pero así es la vida... todos estamos destinados a eso, pero al menos nos quedan esos lindos recuerdos. Esos momentos que vivimos con esas personas tan queridas, es lo único que nos queda, y para eso hemos venido hoy, a conmemorar a esos que ya no están con nosotros.
Empezó el servicio mientras todos poníamos mucha atención, yo sólo recordaba todos los momentos que pase con Seiya, hasta de las clases que nos habíamos escapado solo para ir al parque de diversiones. Todos esos lindos momentos que pasamos.
—Serena mi amor, ¿te encuentras bien?— sentía como el dedo de Darién, limpiaba mis lágrimas.
—si, fue más difícil de lo que pensé— le decía mientras me abrazaba a el sus brazos solo me sostenían mientras su mano trazaba círculos en mi espalda.
—tranquila, te prometo que no te va a pasar nada... yo siempre te voy a cuidar— sus palabras me hacían sentir mucho mejor.
Cuando terminó el servicio Kunsite nos invitó a un restaurante para comer. —Darién ¿aquí es donde trabaja tu amigo Andrew no?— el asentía mientras todos pasábamos.
—Darién que sorpresa, ya me tenías abandonado.— se escuchaba la voz de Andrew sonriendo.
—hola si perdona pero he estado un poco ocupado.— le decía Darién mientras nos sentábamos a una mesa.
Andrew miraba a todos sonriendo. —que raro, veo que no has echo tu trabajo... no sé en qué as estado ocupado.— que se refiere con eso...
Miraba a Darién confusa mientras el solo tragaba saliva. Si que no entendía que estaba pasando aquí. —solo ignóralo, tú sabes cómo es Andrew de bromista.— me decía Darién sonriendo.
—está bien ¿que les puedo servir?— decía Andrew sacando una libreta.
Por alguna razón siento que Darién se esta portando un poco raro... pero como dice el, Andrew es muy bromista. Solo quería disfrutar el día con mis amigos ya tenía mucho tiempo que no nos juntábamos como ahora.
Hola nenas, como prometí aquí está el Lemon... ugh cada vez se me hace más difícil escribirlo... creo que cambie a 6 tonos diferentes de rojos jajaja pero digo por qué no. Y eso de Darién ¿es muy raro no? Ni parece humano... *spoiler alert* jjajaja bueno se cuidan y que estén bien, les mando muchos besos ;)
