Estando en esta sala siento que me estoy volviendo loco sin saber nada de mi Serena, como quisiera que ella nunca se hubiera enterado pero eso es mucho pedir... fue culpa mía... pensar que un ser como yo podría tener esa dicha de enamorarse, yo no merezco eso...

Que tonto fui al pensar que me podía apoderar de ella... de hacerla mia, Andrew tenía razón no debí enamorarme jamás... estaba aquí con mis manos en mi cabeza cuando sentí como alguien tocaba mi hombro. —Señor Chiba— escuchaba la voz de el doctor.

—que noticias tiene de Serena— le decía mientras el negaba con la cabeza.

—Señor, las heridas de su esposa son graves, nosotros tratamos de hacer todo lo posible, la logramos salvar pero ella está inconsciente, no está en coma... pero aun no se despierta— yo solo asentía.

—por favor ¿puedo estar con ella en el cuarto?— el solo asentía mientras lo seguía donde tenían a Serena.

Cuando llegábamos ahí estaba ella. No se movía, pareciera que estaba dormida, pero estaba inconsciente. —si necesita algo solo llame a la enfermera— me decía mientras salía de el cuarto y yo me sentaba en una silla agarrando su mano.

No se cuánto tiempo paso, solo se que pasaba el tiempo pero ella no despertaba. Andrew vino un par de veces y me trajo ropa para que me bañara. Me despertaba cuando sentía una pequeña mano mover la mia. —¡Serena! Gritaba sorprendido mientras ella parpadeaba mirando su alrededor.

—donde estoy— salía su voz un poco rasposa.

—ten mi amor, toma un poco de agua— le decía mientras le daba un vaso. Ella lo tomaba mientras yo ayudaba a tomarlo. —te sientes mejor— le decía mirándola mientras ella se quedaba seria.

—me levante un poco confundida, pero ya me acorde de todo... a que demonios te refieres cuando dijiste que eres un Ángel de la muerte— me decía mientras yo solo agachaba la cabeza.

—soy, un ángel negro, mi deber es llevarme las almas para que descansen... pero como te dije, esa vez que iba en el aeropuerto mi deber era de llevarme a todos ustedes... nunca me imaginaba que ese día te conocería y me enamoraría de ti... yo— ella solo gritaba haciendo que yo la mirara.

—ya basta de decirme esa basura, eres solo un lunático, realmente quieres que te crea que eres un ángel que vino por nuestras almas— me decía sin creerme ni una sola palabra... no que la culpe, tampoco creería si no supiera la verdad.

yo solo agarraba el florero mientras lo rompía y agarraba un pedazo. —que estás haciendo—, me decía viéndome con miedo.

—mostrándote que digo la verdad— ella solo me miraba espantada. —vez— le decía mientras con el pedazo de vidrio me lo pasaba por la mano pero no me pasaba nada.

—yo no tengo sangre... no envejezco, no puedo enfermarme y no puedo morir... también nunca te e mentido.— ella me miraba con miedo.

—no me mires de esa manera, a pesar que soy este ser... jamás te aria daño... eres lo que más amo en esta vida— sus lágrimas se derramaba mientras se trataba de sentar en la cama.

—si me amas tanto, entonces devuélveme a mis amigo.. a Seiya, Taiki, Yaten, Ami y Zoisite— yo solo agachaba la cabeza... yo no puedo hacer eso...

—Serena, el no puede hacer eso... y quien se llevó a Ami y Zoisite fui yo.— entraba Andrew mientras Serena lo miraba.

—¡Tu! ¿Pero por que hiciste eso...?— le decía mientras el solo negaba con su cabeza.

—tienes que entender ¿acaso crees que los humanos tienen que vivir para siempre? Es la ley de la vida... es nuestro deber llevarnos las almas de ustedes a un lugar de descanso. Además tenemos supervisores a los que les rendimos cuentas. ¡Si Darién no hace ese trabajo el puede desaparecer! Por esa es la razón que yo lo hice— Serena solo ponía su mano tapando su boca.

—¡Andrew ya basta!— no quería que ella se enterara de eso...

—¡No Darién! Tiene que saberlo, si tanto te ama como dices ella va a entender que es tu trabajo hacer esto— Serena solo agachaba cabeza mientras sus lágrimas se derramaban. —está fue la razón que te dije que no te enamorarás.., entiende los humanos jamás van a entender— Serena lo miraba mientras se limpiaba sus lágrimas.

—es mejor que te calles, yo si lo amo ¡no me importa que sea un ángel de la muerte o el mismo diablo! Yo a él lo amo— no puedo creerlo... yo solo me acercaba a ella mientras mis lágrimas caían y agarraba su mano.

—¡ja! Que no supuestamente lo estabas culpando por la muerte de tus amigos yo no estoy en contra de su relación... pero solamente piensa esto... a Darién, lo mandaron por tu alma... ¿crees que el va a poder hacerlo? Si ni quiso tocar a Ami o Zoisite, la única razón que lo veían es por que el quería evitar esas muertes, yo era quien me encargué de eso— Serena solo tomaba mi mano. Mientras sus lágrimas se derramaban.

—¿y no puede haber algo que yo pueda hacer?— Andrew sonreía pero yo sabía perfectamente lo que le iba a decir.

—¡Ni lo pienses, no quiero que ella!— Andrew rodaba los ojos.

—sabes que es la única manera, si ella acepta el destino de todos va a cambiar, salvarías a tus amigos y hasta las personas que murieron en el avión— Serena abría los ojos.

—dime que es lo que puedo hacer, soy capaz de hacerlo...yo— yo agarraba su mano.

—Serena por favor, ¡no! Solo olvídalo.— ella me miraba mientras suspiraba tratando de controlarse.

—Darién, déjame tomar mis propias decisiones por favor— tiene razón... no tengo derecho de meterme en sus decisiones... yo solo asentía mientras Andrew sonreía.

—es fácil... si tu quieres que le perdonemos la vida a tus amigos y todo vuelva a la normalidad... solo hay una cosa que puedes hacer... tienes que volverte una de nosotros—

Hola como están espero que les esté gustando la historia, está va a ser un poco corta y ya va a terminar. Espero que les guste se cuidan y les mando muchos besos