Capítulo 3
Todos los tripulantes miraron seriamente a las dos chicas, Trafalgar había realizado la pregunta que todos querían cuestionar. Las dos chicas se miraron entre ellas y luego a los demás, Perona se encontró con todo tipo de miradas, serias, curiosas, inseguras, pero hubo una que no se esperaba preocupación. La mirada de preocupación de Zoro hizo que apartara la vista incómoda.
- ¡¿Eh?! ¿Qué ha pasado con el pirata?- apareció Luffy gritando seguido de Sanji.
- Ya tengo la comida hecha ¡vamos pasad a la cocina!- Sanji al ver que nadie se movía excepto Luffy, que volvía a la cocina corriendo.- ¡Vamos se va a enfriar! Podéis seguir hablando en la mesa.
- No tenemos nada más que hablar, pero no voy a rechazar la comida de tan estupendo cocinero.- dijo Bonney comenzando a seguir a Sanji a la cocina.
- ¡No puedes irte sin contestar a la pregunta!- le habló enfadada Nami a la vez que la cogía de la muñeca y paraba sus pasos. Todos los demás tripulantes se pusieron en tensión, pues ninguno sabía cómo podía reaccionar La Glotona.
- Todas las preguntas tienen su tiempo para ser contestadas.- habló serenamente Perona.- Quizás no hemos contestado porque ni nosotras lo sabemos o no confiamos en vosotros, igual que vosotros no confiáis en nosotras. No podéis pedirnos algo que ni vosotros hacéis con los vuestros.
- ¿Qué quieres decir con eso?- preguntó Ussup.
- No lo sé, vosotros sois los que debéis saberlo. Solo digo que todos tenemos secretos.- continuo Perona.
- Ahora que sabéis que no os vamos a contestar a la pregunta si es posible vayamos a comer.- zanjó Bonney apartando de un manotazo la mano de Nami y dirigiéndose hacia la cocina.
- Espero que no piense que de verdad no vamos a seguir con las preguntas.- se quejó Nami, que andaba decidida detrás de Bonney para conseguir más respuestas. Antes incluso de poder tocarla fue detenida por la mano de Law.
- Señorita Nami creo que es mejor que le preguntes en otra ocasión.
- Sí, es mejor que lo dejes para mañana. Hoy ha sido un día agotador para todos.- le aconsejo Robin siguiendo a todos los demás tripulantes que iban de camino a la cocina.
- Yo solo quiero evitar tener más problemas.- murmuró Nami siendo escuchada por Law que seguía estando a su lado.
- A veces no puedes evitarlos, navegante, tienes que hacerles frente tarde o temprano. Lo digo por experiencia.- le dijo el Cirujano de la muerte mientras se iba alejando hacia la proa del barco.
Un poco más alejados se encontraban la Princesa Fantasma y el espadachín de los Sombrero de Paja mirándose retadoramente.
- No me vas a contar nada ¿no?
- ¿Creo que ya hemos tenido una situación como esta? Y te recuerdo que quedamos en que podía hacer lo que quisiera.
- Lo sé, pero no puedo evitar preocuparme y preguntarme ¿desde cuándo has estado viajando? ¿Has ido sola o has ido con Bonney desde el principio? Tu sabes que he estados con mi tripulación desde que me dejaste en Saboady, no puedes decirme ni eso.- le hablo seriamente Zoro, consiguiendo que Perona se mordiera el labio nerviosa.- Bien, veo que no vas a decir nada, mejor voy a comer algo y a por cerveza.
Perona observó como Zoro se adentraba a la cocina, no sabía qué hacer, la apoyaría Zoro si le contara toda la verdad, la ayudaría o lo único que conseguiría era alejarlo aún más.
- ¿Tantos secretos ocultas?- se escuchó una voz a sus espaldas preguntarle a la joven pelirosa, quien inmediatamente se dio la vuelta y se encontró con la afilada mirada de Trafalgar.
- ¿Tantos como tú?- le respondió mordaz.
- ¡Mphf!- resopló Law mirando atentamente a Perona.- No eres tan inocente como aparentas.
- Y tú eres más hablador de lo que dicen.- Law rio por el comentario de la joven y la observó seriamente intentando descubrir algo que le ayudará a comprender el comportamiento de las dos jóvenes.- ¿Te has enamorado de mí que no dejas de verme?
- ¿Siempre eres tan imaginativa?- le contesta Trafalgar una vez que termina de reír.- Sólo tengo una pregunta ¿hasta cuándo pensáis quedaros?
- Sí pudiera te lo diría…- le contesta Perona.- Pero ni nosotras sabemos el tiempo que nos tomará.- termina murmurando a la vez que se aleja del cirujano.
A la mañana siguiente todos los tripulantes del Sunny volvieron a sus tareas habituales, mientras que las dos jóvenes pelirosas se encontraban en la torre de vigía.
- ¿Mihawk te ha llamado? ¿Te ha podido decir algo más?
- No, no sé nada de él- contesta la princesa meditabunda.
- ¿Puedo saber qué te pasa? ¿Estás incómoda estando en este barco?
- No es nada. Solo que deseo que terminemos pronto todo esto y pueda volver a Kuraigana tranquilamente o con Moriah-sama.
- Sí, yo imagino que iré a Villa Foosha en la isla Dawn, creo que será el lugar más seguro- dice Bonney.- Ahora centrémonos, dame el mapa de las instalaciones de los Marines, tenemos que trazar un buen plan.
- ¡Sí! Aquí lo tienes.
Ambas jóvenes no fueron conscientes de que alguien más estaba escuchando toda su conversación, ahora había un tripulante que sabía casi toda la verdad.
Los días pasaban y cada vez estaban más cerca de su destino, habían tenido la suerte de no encontrarse con ningún enemigo y el viaje estaba siendo de lo más tranquilo. Sin contar con los escándalos diarios y naturales del Sunny, Luffy pidiendo comida, Brook cantando o tocando el violín, Nami pidiendo que dejen de hacer escándalo porque no pude concentrarse mientras hace sus mapas, Ussup y Franky creando nuevos artilugios… Durante la cena Nami comunicó a los demás que faltaba poco para llegar a la isla que les prepararía el Log Pose para poder dirigirse a Raijin.
- ¡Qué bien! Deseo ver esa isla ¡Shishishishishi! ¿Tendrá animales gigantes a los que pueda cazar para comer su deliciosa carne?- pregunta con una mirada soñadora y casi babeando de imaginárselo.
- Y seguro que Sanji sabrá cocinarla de la mejor manera y estará deliciosa- comenta Bonney apoyando la idea de Luffy.- Quiero cazar al más grande de todos
- ¿Entonces me ayudarás?
- Sí.
- ¿Por qué se juntan los cabeza de chorlitos?- murmura Nami a la vez que escucha la conversación de ambos capitanes y su plan para cazar a la presa más grande.
- Para hacer la vida más interesante- le contesta Perona mirándola de reojo.- Además deberías estar acostumbrada a esto, la tripulación en la que estás no se puede decir que sea una normal.
- Cierto- suspira Nami dándole la razón a la chica fantasma mientras observa a todos sus nakamas formando escándalo, menos Robin.- ¿Puedo saber cómo acabaste en Kuraigana y por qué decidiste ayudar a Zoro?- era una pregunta que se hacía desde que vio la complicidad entre ella y Zoro.
- Fácil por culpa de Kuma y en cuanto a Zoro más que ayudarlo porque quise fue una orden de Mihawk, si quería seguir viviendo allí debía aportar algo y me era más sencillo curarlo que limpiar el castillo o hacer las tareas domésticas.- le contesta lo más simplificadamente que podía, pues no confiaba tanto en la navegante como para contarle todo lo vivido durante esos dos años.
Flashback
- Perona ya he comprobado que sabes primeros auxilios, así que debes de curar todas las heridas que sufra Zoro de ahora en adelante.- le ordenó Mihawk.
- ¿¡Por qué debería hacer eso!? ¡Yo no soy la criada de nadie!- le contesta la joven enfadada por la orden que acaba de recibir.
- No, pero si quieres vivir en el castillo con todo lo que eso conlleva debes hacer algo para ganártelo. Te he pedido una cosa sencilla, además ya he comprobado que eres capaz de hacerlo y sin pedir nada a cambio. Sino dime ¿por qué lo curaste la primera vez?- Mihawk le preguntó y no pudo evitar sonreír cuando vio que la joven no sabía qué contestarle.
- Yo… bueno… ¡Necesitaba un criado!- contestó dudosa.- Pero te haré caso y lo curaré cada vez que lo hieras.
- Bien, ahora dime ¿qué es eso que querías preguntarme?
- ¿Es cierto la noticia de Moriah-sama?
- Por ahora sí, de todas formas voy a buscar información sobre su muerte, ya te dije que la última vez que le vi estaba vivo y la guerra había acabado.
- De acuerdo.- le contestó Perona dando por finalizada la conversación que estaban teniendo y se fue en busca del espadachín de los sombrero de paja.
No tardó mucho en encontrarlo, ya que seguía practicando con sus espadas en el jardín del castillo, se quedó un rato mirándolo. Viendo como ejecutaba sus técnicas de la manera más precisa y efectiva posible, como sus músculos se marcaban incluso a través de su camiseta, como el sudor le caía por su sien. Y Perona agitó su cabeza intentando no fijarse tanto en el espadachín, debía alejar esos pensamientos de su mente, esta sería la primera y última vez, o eso esperaba.
Fin del Flashback
- ¡Perona! ¡Perona!
- ¿Qué?- contesta una vez que sale del trance en el que se encontraba.
- Vamos a dormir ya.- le dice Bonney.
- Vale- Perona al mirar alrededor no ve a ningún sombrero de paja ni a Trafalgar, ambas pelirosas están solas en la cocina.- A veces me pregunto si estoy haciendo las cosas bien. Ten por seguro que te voy a ayudar a encontrarlo, pero no sé si debería continuar con mi búsqueda.
- ¿A qué le temes?- le pregunta Bonney dejando a la más joven confusa.- Hasta que no encuentres tus temores no podrás superarlos y te cuestionarás todo lo que hagas. Es difícil, pero debes estar segura de ellos para poder hacer las cosas que de verdad deseas.
- ¿Tú conoces los tuyos?
- Los míos se han vuelto realidad, mis miedos ahora son reales. Solo debo de afrontarlos, en realidad ya tengo el trabajo medio hecho.- le cuenta terminando por reír.- Ahora tengo otra pregunta para ti ¿qué deseas?
- Bonney no sé a dónde quieres llegar.
- Quiero que no te pase como a mí, tenía miedo de lo que realmente deseaba, miedo a lo que mis sentimientos me decían, miedo a luchar por lo que quería y, precisamente, por no hacer nada lo perdí. Por eso mismo no quiero que eso te pase a ti, cuando respondas a estas dos preguntas sinceramente tendrás las cosas claras. Sabrás que decisión tomar cuando te surja la ocasión.
¡Hola a todos! Lamento mucho la tardanza, espero que os haya gustado el capítulo. Muchas gracias por dedicar vuestro tiempo a leer mi historia e intentaré que los capítulos sean más largos en las próximas actualizaciones. Cualquier duda no dudéis en preguntar, nos vemos en el siguiente capítulo ^^
