¡Hola a todos! Un saludo grandote a todos los lectores ya sean anonimos y quienes siempre me dejan su comentario como SEBAGG :D

Como pueden ver cada vez los capítulos son un poquito más largo, ojalás les gustes.

¡Disfruten!


Capítulo 4: No todo lo que brilla es oro.

Gato había recibido las órdenes del Rey en cuidar la integridad de la princesa Dulcinea en su gira por varios reinos, obviamente ella convenció a su padre en elegirlo.

El estaba feliz ya que prácticamente estaría todo el tiempo con ella, podría compartir tiempo juntos y eso le daba una pequeña esperanza de tener una oportunidad. Esto facilitaría las cosas y olvidar esa tontera que le había pasado con la ladrona, fue una confusión …un error. A lo que volviera se encargaría ella, solo él, era algo personal y no le contaría a nadie.

-¿En serio? ¿Y por cuánto tiempo te vas?- preguntó Joey entre interesado y extrañado. El gato naranjo asintió.

-No lo sé, no me dijeron nada sobre eso - contestó.

Ahora su amigo lo miró preocupado, tenía más que claro que Gato tenía sentimientos hacia la princesa, temía que se ilusionara mucho y terminara muy lastimado.

-¿Qué pasa?- preguntó Gato,

-Si te cuento ¿No te enojarás? – respondió de inmediato y serio.

-No diré nada- contestó poniendo los ojos blanco.

-Ten…cuidado, no creas que estando mucho tiempo con Dulcinea te dará alguna…chance – le aconsejó su amigo.

-Solo haré mi trabajo – se defendió Gato intentado desviar el tema. Su casi hermano; ya que lo consideraba así, no tenía un pelo de tonto cuando el trataba de ocultar información…sabía que nunca le ha caído bien la princesa Dulcinea – Bueno, me tengo que ir, en una hora más nos iremos – dijo el y se despidió de Joey.

-Adiós y cuídate – respondió.

Gato arregló las últimas cosas y se fue directo al palacio. Al llegar ahí descubrió que ya estaba arreglando la carroza, obviamente y para su decepción no iría con Dulcinea en el si no que iría en un caballo aparte, como un escolta.

Recibió todas las indicaciones y advertencias por parte de la mano derecha del Rey. A los minutos Dulcinea se acercó, preciosa como siempre pero le extrañó que le haya ignorado y tan solo subió a la carroza.

No le tomó importancia a pesar que le dolió esa actitud, se subió al caballo y siguió a la carroza.


Kitty acompañó a Claire a hacer las compras en esa mañana y a visitar al pequeño enfermo para ver cómo iba evolucionando, era una mejora lenta pero era bueno saber que cada día tenia mejor aspecto.

-Oye… ¿Y de cuando sales con... él? – Preguntó Kitty –Tengo derecho a saber…como me lo mantuviste en secreto mínino un par de detalles – le acusó entre broma.

-¡Ay lo sé!¡ Para con eso! – Dijo ella haciendo un puchero – Ya te cuento, no hace mucho, es decir, me veo con él hace un tiempo desde que pasó el altercado de la protesta pero como pareja hace unas semanas- contestó.

-¿Él te busco?- volvió a preguntar interesada.

-No, fui yo quien lo buscó…Me estuvo dando vuelta su actitud ese día y quería respuestas…

-¡Te arriesgaste un montón!- le regañó Kitty.

-¡Sí, sí! ¡Pero no pasó nada! – le trató de tranquilizar –Al final descubrí que el odia toda esta porquería del reino pero no puede renunciar ya que necesita vivir…

-Quiero…creerte pero me gustaría hablar con él – dijo Kitty quería dejarle las cosas clara y ver si podía detectar algún ápice de mentira.

Su amiga suspiró, no había caso convencerla…

-Si te deja más tranquila hazlo, hablaré con el, no habrá ningún problema – dijo finalmente Claire.

-Es por tu bien…¿Te imaginas si está espiando? Solo quiero asegurarme que no pasa nada – agregó la gata de ojos azules.

-Ya…- dijo resignada –Hoy vendrá Noah y Carlos así que Joey estará por estos lados.

-Qué bueno escuchar eso – Kitty dijo

De seguro vendrían a planificar la huida y si tenían a Joey "como supuesta ayuda" vendría bien.


Gato y Dulcinea habían llegado al primer reino en donde le recibieron muy bien o sea con una ceremonia que incluía cena y baile. La princesa recién en ese momento le dirigió la palabra después de tanto rato.

- Necesito que te quedes cerca de mí – ordenó ella – Una vez que termine el evento podrás tener un rato libre pero no por mucho tiempo ya que te echaré mucho de menos – le tentó ella.

A veces se preguntaba si ella era bipolar o algo por el estilo porque no lograba entender por qué había rato en que le ignoraba y al otro instante ya le estaba hablando o coqueteando. Por ejemplo durante el viaje ni siquiera le saludó y ahora le salió con eso.

Lo único que se le ocurrió es que quizás se avergonzaba en dirigirle la palabra frente a su círculo en el castillo o con sus pares…

El tan solo asintió con una sonrisa, no tenía mucho que decir.

-¿Qué pasa? ¿Por qué no dices nada? – preguntó ella fingiendo estar dolida.

-Solo estoy cansado cabalgué por mucho tiempo – se excusó él.

-Mmm –dijo ella sin importarle mucho a la vez que él se perdía al observarla – Bueno con esto te animaras – dijo ella e hizo aire de entrar al castillo.

La verdad es que no fue así…Gato descubrió el por qué hizo esta gira.

Ella estaba buscando pretendientes para casarse , en su cara…Los príncipes se le acercaban para hablar con ella, le ofrecía bailes, regalos, paseos por el lugar. Y ella respondía a todos con sutiles coqueteos y risas.

¿Y a él se le había ocurrido que tendría una oportunidad? Pf

Sentía como si le estuvieran marcando su lugar. No era sencillo tener que observar todo desde cierta distancia en donde mantenía el equilibrio de vigilar y darle privacidad.

Eso claramente le dolía mucho, el no podía hacer nada si era un simple guardia. Tener que mirar esas escena era tan…dañino…era como si le estuvieran abofeteando en la cara. Le daba ganas de cerrar los ojos…

Su otra pregunta era ¿Por qué lo eligió para eso? Si ella le coqueteaba descaradamente cuando estaban solo y ahora ella hacia esto…

Si tan solo hubiera sabido que su viaje consistiría en esto…habría rechazado inmediatamente la oferta por cualquier otra excusa. Tenía claro que era sus peones y que debía obedecer pero tampoco era un masoquista.

Y esto recién estaba empezando…"Cuidándola" desde una distancia prudente, la tuvo que acompañar y ver el paseo de los grandes jardines de ese palacio. Dulcinea charlaba alegremente con su acompañante, intercambiaban una mirada que otra, una risa que otra…

Después de soportar toda una tarde, finalmente le dieron un momento libre. Aprovechó de pasear y conocer los alrededores, no tenía mucho ánimo así que al rato se fue a la habitación que le asignaron.


Joey se las arregló para escaparse ese día para poder ir al encuentro con Claire y el resto del grupo. Esperaba ansioso a que llegara ese día, ya no aguantaba vivir con tantas injusticias por parte del reino…

Se alegraba que Claire se haya cruzado en su vida si no…sinceramente no sabría que hacer. Le empezó a tomar cariño a medida que empezó a juntarse con ella hasta el punto que la confianza se agrandó y ella le contó su tormentoso pasado, que su familia la había abandonado creyendo que la dignidad de ellos se iría a la mierda por tener a alguien así, con esos "defectos". La vio tan desprotegida que sintió la necesidad de cuidarla aunque Claire no le tomaba mucho peso al asunto.

Había algo que le mosqueaba a Joey sobre cuando y como contarle a Gato sobre esto y los futuros planes tampoco le agradaba ocultarle asuntos a su mejor amigo…

Una vez que llegó seguro a la zona de junta y antes que pudiera saludar a su novia, Kitty se interpuso entre medio y se dirigió a él.

-¿Puedo hablar un par de cosas contigo? – preguntó neutralmente la gata. Joey miró a Claire extrañado y ella tan solo rodó los ojos.

-Lo siento, intenté convencerla pero es muy terca – dijo la gata de dos colores. El sonrió sospechó por donde iba la cosa.

-Si por supuesto- contestó finalmente.

Ambos se fueron a un costado para poder conversar en privado, la gata seguía con actitud desconfiada y le llamó la atención que Joey se estaba tomando esto con tranquilidad.

-¿Cómo sé que no eres un espía del reino? ¿Cuáles es tu interés con Claire? – preguntó Kitty yendo al grano.

-Te aseguro que no estoy del lado del reino, si fuera así hubiéramos atacado este lugar hace rato…Sé que es difícil de creerlo pero es cierto – explicó él – En cuanto a tu segunda pregunta, nada más que cuidarla y quererla.

-Más te vale que sea así – le advirtió la gata.

-No sería capaz de lastimarla – aseguró el – Lamento todo por lo que han pasado…y mis intenciones no son malas. También quiero escapar de aquí y si tengo que evitar algún futuro ataque lo haré.

-¿A qué te refieres con futuro ataque? – preguntó ella interesada.

-Son unos rumores que aparecieron – respondió – Creo que sería a raíz de la última protesta

-¡¿Qué?! ¡¿Por qué?! – volvió a preguntar alteraba.

-Realmente no sé, no nos dicen muchas cosas- contestó molesto por la situación, es decir ¿Qué culpa tiene esta gente? – Siempre he sido de la idea de que les dejen ir pero nosotros no tenemos peso.

A Kitty le preocupó esto último porque estaba la posibilidad que fuera un ataque sorpresivo tal como lo fue cuando perdió a sus padres. Esperaba a que solo se quedara en un rumor.

-De todas manera les avisaré con tiempo – dijo Joey – Y Kitty…solo quiero apoyarles. Amo mucho a Claire…

Exhaló…por ahora no demostraba nada que le hiciera sospechar aun así lo tendría entre ceja y ceja.

-Solo les pido que tengan cuidado, especial tú, qué no te sigan- dijo la gata.

-De eso no te preocupes, ya verás – dijo el gato bicolor.

Claire al ver que su pareja había terminado de charla con su amiga, ella se le abalanzó amorosamente a su cuello haciendo reír a Joey.

-¿Se te pasó la psicosis? – preguntó Claire.

-Jódete – le respondió Kitty, su amiga le sacó la lengua.

-Noah y Carlos llegarán a la medianoche- dijo seriamente la gata.

-Pidamos algo mientras esperamos ¿Les parece? – propuso Joey.

-Este…no tenemos dinero – dijo Claire apenada, a pesar de que es su novio, no quería que pareciera que se estaba aprovechando de él. Joey la miró con el ceño fruncido.

-Obviamente yo invito Claire…no te preocupes de eso – le dijo y le dio un tierno beso.


A Gato le despertaron abruptamente, era casi la medianoche. Se levantó de inmediato pensando que había pasado algo. Pero era Dulcinea.

Por primera vez no quería estar cerca de ella, no quería sufrir más…

La princesa se acercó con una sonrisa.

-Necesito de tus servicios- dijo ella de forma encantadora.

-¿De qué se trata? – dijo desinteresado.

-Quiero que me lleves al puente principal del palacio ahora – dijo ella.

De seguro se encontraría a escondidas con uno de su posibles "prometidos" ¿Y qué podía hacer él? Pues nada tan solo callar, observar y fingir como si no le afectara.

-Está bien- accedió él.

En silencio se encaminaron a los establos, burlaron a los cuidadores fácilmente permitiendo a que sacaran un caballo.

Dulcinea se sabía el camino y le fue indicando a Gato. Una vez que llegaron ahí, se confirmó lo que había sospechado el gato naranja. Había un príncipe quien la esperaba acompañado de una sirvienta. Le sorprendió mucho que él tratara bien a su gente ya que charlaban amenamente. Esa desconocida se volteó.

No pudo creer el parecido que tenía con aquella ladrona, tenían rasgos parecidos pero ella no tenía esa mancha blanca en su pecho y los ojos eran más opacos.

Esto no ayudaba a olvidar ese desliz, provocaba que sintiera cosas raras y se confundiera más. Se había distraído y no notó que la princesa le estaba llamando la atención. Le estaba pidiendo a que se alejara para más privacidad.

Ambos sirvientes tomaron distancia (Dulcinea también había corrido a la acompañante del príncipe). Gato prefirió quedarse atrás de unos árboles para no observar la dolorosa escena.

Para su sorpresa aquella gata se le acercó.

-Disculpa…¿Puedo acompañarte? – preguntó suavemente.

-Si adelante no hay problema – respondió él.

-Sé que será incomodo pero…No pude evitar notar que te quedaste mirándome…-dijo ella de forma tranquila.

Mierda…

El vaciló antes de responder.

-Solo que…me recordaste a alguien que conocí…pero que necesito olvidar- contestó sinceramente.

-¿Te lastimó? – preguntó ella

-No…es complicado – contestó Gato – Es un error.

-¿Error por querer a alguien? No creo que sea así – dijo ella.

Sin querer el gato naranja había encontrado a alguien aunque fuera una desconocida por lo menos tenía con quien liberarse un poco para hablar del tema que le aproblemaba.

-Bueno…ella es ladrona…me la he encontrado un par de veces y siempre que pasa…es difícil de ignorar que algo se forma en el ambiente. Me ha pasado que la he tenido cerca para capturarla pero ese algo hace que no lo haga. .. No está bien…soy un Guardia Real del reino y está en contra de mis principios y está dentro de mis obligaciones capturarla más si pertenece a esa "clase" – dijo el odiando el término despectivo – Debo dejar de lado esta tontería.

-Uno no elige de quién enamorarse…- dijo ella. Gato negó con la cabeza, es imposible esto no es enamoramiento, para nada, solo una tontería pasajera. -¿A qué te refieres con eso de la clase? Se supone que los plebeyos somos libres de quien elegir – dijo ella,

-En nuestro reino existe una discriminación, los que tengan pelaje negro según el Rey son "marginado" consideran que manchan "su sangre" – dijo Gato – De hecho me sorprendí verte con el príncipe siendo una plebeya.

-Es porque aquí no existe esa estupidez, eso de las sangre limpia son pensamientos anticuados – dijo ella sorprendiéndose con lo que escuchó –Incluso soy la mejor amiga del príncipe. Acá no existe esa discriminación, tratan de mejorar las cosas para la gente necesitada.

-Con esos pensamientos prosperarán – dijo Gato feliz que por lo menos en esta parte del país intenten solucionar los problemas en vez de agrandarlos.

-Gracias- dijo ella con una sonrisa – En cuanto tuyo, es complicado pero si te hace sentir mejor trata de olvidarla – dijo ella no muy convencida ya que veía como le afectaba al guardia. Si es cierto, ella era ladrona pero no iba a juzgarla menos con lo que le acaban de contar de ese reino – Pero ¿Te digo una advertencia? Las cosas no son lo que parecen y con esto me refiero a tu atracción con la princesa – dijo ella.

El abrió los ojos como plato.

-Tienes un lío allá adentro – dijo ella – Te vi en la tarde, no lucías nada bien.

-Genial, soy un libro abierto – dijo cabreado. Esto la hizo reir.

-Entiendo que tienes tu deber pero piénsalo un poco…a veces el que menos tiene más te da – dijo la gata de forma filosófica.

-Muchas gracias por escucharme – dijo Gato.

-De nada – respondió con una sonrisa.

Después charlaron sobre otros temas mientras esperaba a que se terminara el encuentro. Cuando pasó ellos se despidieron.

Gato acompañó a Dulcinea hasta su habitación y antes de que ella entrara, la princesa le besó la mejilla muy cerca de su boca como la vez pasada y luego le acarició la mejilla provocativamente.

El Guardia Real quedó estático y no pudo evitar sentir emoción, sonrió levemente.

Ella le guiñó el ojo y antes de que cerrara la puerta ella le dijo,

-No coquetees con esa vulgar, eres mío.

Espera ¿Qué?

Sinceramente no la estaba entendiendo… Se fue pensativo a su habitación, le extrañaba la forma de actuar de ella y le estaba confundiendo, es decir, de un momento a otro le ignora como si nada y en otro instante le insinuaba descaradamente

¿No se supone que estaba buscando pretendiente a su altura?

¿Y si sentía algo por él y no se expresaba porque estaba permitido?

¿Sería buena idea esperar a que terminara esta gira y hablar directamente con ella?

Por lo menos podía mantener esa esperanza.

Pero a Gato esta esperanza se fue tan rápido como llegó, por desgracia para él los días posteriores no la pasó muy bien. Tuvo que seguir soportando escenas y muchas de ellas eran comprometedoras. Le hacía sentir pésimo, como si no valiera nada, cada día se sentía peor. Los celos apenas podía tolerarlos, se deprimía cada día que pasaba.

Estaba sufriendo…

Sólo quería llegar pronto a casa y poder seguir con su vida de forma normal, trabajar y cumplir con sus deberes, evitar a la princesa a toda costa y sobre todo atrapar a la ladrona.


Me estoy portando mejor jajaja trataré de subir los capítulos una vez por semana, los domingos en especial pero si puedo lo subiré un día antes (como hoy) para no perder el hilo de la historia. Espero que le esté agradando el fic :3

Adiós!