¡Holaaa! Esperando que hayan tenido un lindo fin de semana, les traigo el siguiente capítulo de este fic!

Encima me trollea Fanfiction y no se subió, que estafa xD Bue, no tramito más y disfruten! Gracias por seguir!


Capítulo 6: Una acción, una consecuencia.

-Repasemos el plan- dijo Kitty al grupo que le acompañaran en este golpe – El equipo Uno deben ser sigilosos, Joey les dejó los pasos a seguir para sacar los explosivos, ya saben que está cerca del palacio, en la artillería, así que atento a la señal – agregó la gata y el resto asintió – La seguridad estará centrada en la ceremonia y los invitados por lo mismo habrá un plan B con un segundo equipo en caso que se movilicen los guardias nosotros le distraeremos ¿Alguna pregunta?

-Todo claro – dijo uno de ellos.

-Ok, suerte y vayan con cuidado – dijo finalmente ella y todos comenzaron a movilizarse.

Kitty se encontraba oculta en unas construcciones en un segundo piso donde podía observar nítidamente la celebración en la plaza. La gente del reino estaba reunida mirando como poco a poco llegaban las diferentes familias reales, hasta cierto punto ya que el reino no les permitía estar demasiado cerca de ellos, estaban contenidos por guardias y cadenas.

Típico de ellos…

Aparte de eso y de que hubiera mucha seguridad; guardias de todos los reinos, todo iba tranquilamente.


Gato se encontraba vigilando en la zona donde estaba toda la realeza, era como asiento de primera fila junto a un par de compañeros viendo la presentación y recibimiento de las familias.

Al Guardia Real le estaba yendo bien con el plan de alejarse de Dulcinea, evitaba cualquier contacto pero hoy no pudo rechazar las órdenes del Rey y ahora prácticamente la tenía en frente, ella estaba sentada en una elegante silla y bien vestidas junto a su hermanas.

Ignoraba los pocos sentimientos que quedaba en su ser, aparte de esto la había pillado varias veces mirándolo con otros ojos. El hacía como si no hubiera visto nada.

Su fuerza de voluntad estaba en prueba, lucharía para no retroceder, decidió observar mirando alrededor de la ceremonia.

Después de varias horas que estuvo en ese lugar, terminó la presentación y a continuación venían los bailes y cosas por el estilo. Su trabajo pasó a realizar unas rondas.

Caminó hacia un sector con tranquilidad, todo iba bien hasta que le llamó la atención que otros guardias que no conocía se estaban movilizando, decidió seguirle para averiguar que era. Pasó entre la multitud teniendo cuidado para no perderlo de vista y cada vez se alejaban de la plaza.

No quiso preguntarles a que iban, usualmente existen algunas rivalidades entre los guardias de distintos reino, no sabía si esta era la ocasión y optó que era mejor seguirlos cautelosamente. Luego de varios metros pudo escuchar que en la cercanía se producía una pelea, golpes y que alguien se quejaba.

Buscó entre esas casas para encontrar el disturbio ya que había perdido de vista a los otros, se habían metidos a unos pasajes. Esto no fue impedimento y comenzó a buscar guiándose por el sonido para hallar la casa.

Hasta que dio, era una casa vieja, un poco descuidada y estaba oscura. Entró despacio y cada vez que indagaba en lugar podía escuchar que los golpes se intensificaban al igual que los quejidos. Se le ocurrió mirar por la ventana y vio unas siluetas, el gato naranja se acercó más para poder ver.

Lo que vio lo dejó sin palabras

¡Era ella! Entre dos gatos le estaban sujetando mientras un tercero la golpeaba cobardemente.

Desde su interior sintió una profunda rabia y un impulso que no pudo contener. Estaba furioso...

Entró sin pensarlo, le repartió un buen puñetazo en la cara al más cercano mientras que al siguiente le empujó fuertemente contra la pared y al tercero le dejó sin consciencia al igual que los otros dos. Todo esto en cosa de segundo no le dejó tiempo para que reaccionaran. Ahí se percató que habían más guardias inconscientes que de seguro ella se había encargado y supuso que esos guardias llamaron por refuerzos.

Gato se dio vuelta y vio que la ladrona en el suelo quien sostenía su estómago quejándose levemente, ella no alzó la vista.

Sin prestar atención a sus acciones, él se apoyó en el suelo para quedar a la altura de ella. En ese instante sus miradas se cruzaron... tan solo se observaban.

Gato pudo ver la nariz y boca de ella estaban ensangrentadas. Instintivamente sacó su pañuelo y comenzó a limpiarla sosteniéndole el mentón con una mano. Kitty estaba estática y en shock. Lo miraba perpleja, no sabía por qué el hacía eso…era su enemigo y le estaba ayudando.
Al parecer el tampoco caía en la cuenta.

Una vez más se perdieron en los ojos del otro, llevaba tiempo sin verse y en ese instante algo estaba reviviendo.

Hasta que lo evitable se hizo inevitable. Lentamente y dudativos sus labios se encontraron por primera vez, cerraron los ojos dejándose llevar, un beso lento pero duradero. Como si de una conexión se tratara ambos abrieron los ojos dándose cuenta de lo que estaba haciendo. Era un peligroso error.

Se separaron inmediatamente, ambos agitados por la falta de aire y de la situación.

Fue la gata que reaccionó primero, decidió que era mejor salir de ahí. Se levantó y abandonó el lugar. Gato se quedó ahí…cerró los ojos, se sintió…extraño…
¿Qué demonios había hecho? ¿Por qué la ayudó? ¿No era mejor atraparla? Y lo más importante ¡¿Por qué ellos se besaron?!

No…no tenía ninguna respuesta, no sabía por qué le urgió protegerla.


Kitty apenas podía corre, se encontraba adolorida. Se detuvo en un pilar para ocultarse y asegurar que nadie la estaba observando.

Todo esto empezó porque uno de eso guardias se estaba acercando peligrosamente a la zona del robo entonces decidió distraerlo por su cuenta , no contó que se le saldría de las manos incluyendo el último episodio…

Inconscientemente se llevó una mano a sus labios.

Fue una gran sorpresa para ella encontrárselo ahí, el guardia le salvó. Su enemigo, del cual había prometido deshacerse de cualquier sentimiento extraño , todo iba por el buen camino ya que no lo había visto en meses y resulta que inexplicadamente con este encuentro resultara en un beso.

No iba a reconocerlo abiertamente pero ella notaba la química que se formaba al igual que los antiguos encuentros, era cosa de mirarse en donde se conectaban y con este gesto hizo que su cerebro se apagara y esta química se encendiera más.

Lo preocupante es que le había agradado.

Kitty agitó su cabeza para no recordar esa escena, sería peor si se lo permitía. Necesitaba distraerse y quedarse en ese lugar como idiota no iba ayudar en anda.

Llegó al cuartel del grupo y felizmente se enteró que todo había salido bien, de hecho no se dieron cuenta de lo pendiente que estaban los guardias del festejo. Lo malo es que se agarró una bronca al notar las leves heridas que ella traía. Kitty tuvo que contar que había pasado.

Con esto se ganó otro reto por parte de Claire al llegar a casa.

-¡Esta bien! Lo siento, no conté que traerían refuerzos!- se defendió la gata a la vez que su amiga curaba sus heridas.

-¡Imagínate si te capturaban Kitty! Mira cómo te dejaron – reclamó su casi hermana.

-No pasó nada, eso está bien – dijo ella. Claire negó con la cabeza

-Recuéstate será mejor, deja revisar si te encuentro otra contusión – dijo ella – Mira tu nariz…¡Y tu labio! – agregó

Tenía que mencionarlo…labio…beso…gato naranja

Demonios

-¿Te sucede algo? – preguntó Claire al ver que su amiga se quedó mirando la nada.

-¿Ah?¡No!¡Nada! Solo me quedé pensando en una tontera – respondió - ¡Auch!¡Me dolió!- se quejó de inmediato cuando su amiga topó un sector del estómago.

-Lo siento –dijo ella y aplicó un poco de hielo en el sector – Trata de descansar.

-Lo haré, no te preocupes – aseguró ella.

-Sabes que no te creo – acusó Claire, Kitty la fulminó con la mirada y su amiga rió – Duérmete, Joey traerá noticias mañana.

Ambos se despidieron y la gata intentaba dormir pero sus pensamientos estaban en otra parte, precisamente en aquella casa con ese Guardia Real


Gato apenas intercambió palabras con Joey y menos prestó atención de lo que hablaban sus compañeros en el cuartel, algo sobre un robo pero no tomó importancia, se excusó que se sentía mal así que se fue a su habitación.

Después de meditar sobre esos sentimiento que estaba teniendo estaba mal, sentimientos incorrectos sobre una gata incorrecta. Pero…no podía negar la gran diferencia, es decir, cuando estuvo cerca de Dulcinea sintió emoción, de cual según y en ese entonces sus sentimiento hacia la princesa eran fuerte, cosa que se equivocó. Este gesto que compartió con aquella ladrona fue…realmente fuerte, cálido e intenso, su mente se nubló por esos segundos. No podía evitar recordarlo ya que le había hecho sentir feliz, olvidó todo lo malo que le había hecho pasar Dulcinea.

De hecho entraba en duda de que haría el en caso que se encontrara con esa hermosa mirada, ese cautivador rostro. No creía que pudiera atraparla…

¿Qué podía hacer él?

Hablar con ella le parecía imposible porque sus encuentros eran a base de alguna acción. Tampoco sabía que sentía ella, que pensaba sobre todo esto.

¿Y si hacia como si nada hubiera pasado?

Era extraño, ni siquiera se proponían juntarse si no que era cosa del destino, se encontraban casualmente, es más, Gato la anduvo buscando para capturarla pero no la vio, en esta ocasión lo hizo y ni en sus sueño se imaginó que obtendría este resultado.

Qué confusión…su deber decía una cosa, su corazón otra y su mente luchaba con estos dos.

Gato se acomodó en su cama e intentó dormir a pesar que tenía los recuerdos frescos y los pensamientos iban de un lugar a otro revoloteando en su cabeza.


El gato naranja se encontraba en el comedor del cuartel tomando una taza de leche caliente, no durmió bien por eso mismo pensó que era buena idea beber eso. En ese instante Joey llegó y se sentó al lado de él.

-¿Qué tal amigo? – preguntó él.

-Bien aquí ¿Y tú? – respondió el.

-Si bien – dijo - ¿Sucedió algo ayer? Te ves abatido – preguntó el gato dorado sospechando si algo tenía que ver la princesa de los mil demonios.

Gato no quería contarle sobre los sucesos anteriores, si las circunstancias hubieran sido distintas lo haría, preferiría tratar de solucionar ese rollo así que decidió mentirle.

-Nah, solo que estuve cerca de Dulcinea pero mi fuerza de voluntad me ayudó – dijo en tono de broma – Ella me mandaba varias señas, creo que está notando el distanciamiento – agregó.

-En teoría está bien que hayas cesado, da la impresión de que en algún momento querrá hablar contigo o algo parecido – aportó su amigo.

-No quiero dirigirle la palabra, siento que si lo hago caeré como idiota – dijo el gato naranja.

-Sigue evitándola. Las rondas de estos días estarán a la orden del día así que si sale alguna voy yo en tu lugar por último digo que estás ayudando en otro escuadrón – dijo Joey.

-Gracias – dijo el

-De nada, quiero un amigo no un estropajo – dijo graciosamente.

-Sí, vale por el halago – respondió alzando una ceja.

-No hay de qué – dijo el- Ya, me debo ir, estaré aquí en la tarde, ahora tengo que ir a investigar sobre el robo de los explosivos – agregó y se despidió.

Esto último era casi mentira ya que él iba a averiguar si había alguna sospecha del grupo de Kitty para luego ir a juntarse con su Claire. De esto Gato no podía saber nada aunque no le gustaba ocultarle cosas a él pero por desgracia no podía. Apenas el plan estuviera casi completo y le contaría.

Aparte de esto Joey se juntó y habló con ambas. Le contó sobre la llave la cual sería difícil de sustraer pero estos días no era buen momento para ir por ella ya que la seguridad estaba al máximo que era mejor esperar a que se tranquilizara la actividad.

Obviamente necesitaría ayuda porque el solo no podía ir. Acordaron que Kitty iría ya que era su especialidad robar sin que la notaran. Pero sólo faltaba cerciorarse en que habitación se encontraba esa llave. Esto sería de noche.

Otro punto que tocaron fueron los explosivos. Claire se había comunicado con Noah y Carlos a través de un mensajero para avisar las últimas noticias, de seguro que dentro de poco vendrían a buscar la mercancía.

El plan iba por un buen camino.