¡Hola a todos! Espero que esten muy bien y que hayan tenido un lindo fin de semana, :D Por mi parte he estado un poco baja de inspiración (Pero no se preocupen porque tengo capítulos listos para subir) así que espero a que se pase luego jajaja no me gusta frenarme x.x Encima leí por ahi que aplazaron la secuela de la película hasta nuevo aviso :'v
ste Dreamwork :c
Bueno sin más les dejo el capítulo nuevo, espero que lo disfruten y si les gustó hagamelo saber pls! aunque sea siguiendolo (Excepto SEBA GG que siempre me sigue , gracias :B )
¡Adiós!
Capítulo 9: Secretos
Han pasados varios días y la relación de Gato y Kitty iba todo bien y "normal" claro, si las circunstancias se lo permitían por lo que se sabe que su situación era más peculiar. Esa mañana Kitty salió temprano y tenía algo en mente, era un tanto traviesa pero que más daba quería hacerlo aunque tuviese una tarea por hacer. Ella se dirigía a la zona alta escabulléndose con agilidad, lo usual con la diferencia que quería darle una sorpresa a él.
En eso pensaba… ¿Cuál era la probabilidad de fijarse en alguien que "socialmente" era incorrecto? ¿No era más sencillo fijarse en alguien de su círculo o de su barrio?
- Sería menos emocionante supongo - dijo una vocecilla en su cabeza.
Pero bueno ya estaba ahí, corriendo peligro, lo normal en su vida.
La gata subió a la zona superior de una casa para buscarlo, esperaba pillarlo haciendo ronda en la plaza aunque ahora con su trabajo de guardaespaldas era menos probable pero tenía la esperanza, quería verlo.
-Está bien, iré no hay problemas – dijo Gato cuando le pidieron que hiciera una ronda de su compañero ya que se encontraba enfermo y ese puesto estaba libre y necesitaban apoyo.
-Hace tiempo que no trabajábamos juntos ¿O no? – dijo su amigo.
-Exacto, prefiero esto antes que estar al lado de Dulcinea – se quejó.
-Creí que nunca escucharía desde tu boca – bromeó el gato dorado. El Guardia Real lo fulminó con la mirada - Lo siento, tenia que decirlo.
-Muy gracioso- dijo él – Te estoy hablando en serio.
-Mira sé que estabas encantado e ilusionado con ella y Dulcinea lo percibió, ella estaba sacando provecho de tus sentimientos y es entendible que tú no lo vieras – reflexionó él – Es bueno que te diste cuenta que ella sólo quería utilizarte para ascender en sus própositos.
-Claro pero ¿Por qué yo? No es que sea un buen candidato que digamos - dijo el gato naranja.
-Pero ascendiéndote de esa forma y subiendo rango te estaba sumando puntos y ser un buen candidato – concluyó.
-Que se las ahorre, no pienso ser juguete de nadie- espetó Gato, como bien se sabe la pasó muy mal y no planeaba pasar por eso de nuevo.
-Me alegro que te hayas dado cuenta – dijo su amigo – Te estábamos perdiendo, eras como un bulto con patas.
-¿Gracias? – dijo el irónicamente.
-Ya lo siento de nuevo- dijo riéndose -¿Vamos a trabajar?- preguntó. Gato asintió y se fueron junto a su escuadrón a hacer las dichosas rondas.
-¿Qué demonios hacia ella ahí?
Cuando Gato la vio tuvo que chequear una vez más para asegurarse que no estaba equivocado. Y sí... ¡Kitty estaba ahí!
Ella le sonrió desde la altura y le guiñó el ojo de forma juguetona. Negó con la cabeza de manera divertida. Esto de estar con alguien que le guste el peligro…Al final le devolvió la sonrisa, de todas formas se alegraba verla. Es tan linda que su día mejoraba.
Ella le hizo un gesto con la mano a que la siguiera mientras que la observó hacia donde ella se dirigía.
-Hey Joey ¿Cúbreme unos segundos? Creo que vi algo pero no está confirmado – dijo él.
-Anda, no hay problema – le respondió.
Una vez que se encontraron Gato le dijo - No es que no quiera verte pero ¿No crees que estás arriesgándote mucho viniendo para acá?
-Nah, recuerda que lo hago todo el tiempo incluso sin que los notes – dijo ella desinteresada.
-Y tampoco aguantaste a esperar a la noche…- dijo Gato.
-No- dijo con una amplia sonrisa – Además quería sorprenderte para que no sea tan rutinario.
El Guardia Real abrazó a su querida gata de forma apretujada. -Sí me sorprendiste – dijo él cariñosamente. Ella acomodó su rostro en su hombro. Se sentía tan cómoda con el que lo demás no le importaba...
-Cómo me gustaría estar juntos sin ningún problema – lamentó él.
-Quisiera lo mismo…Pero ya sabes, el peligro le da un toque- dijo positivamente ella.
-Es verdad – concordó él.
-A nosotros se nos ocurre pasar por esto – dijo ella en tono de broma.
-Sí también es cierto pero es tú culpa – acusó él.
-¿Mi culpa? – preguntó ella.
-Tus ojos me capturaron incluso podría decir que me hechizaste – dijo él – Aún recuerdo nuestra primera pelea en la caravana de la realeza aunque ahí aun no sabía que eras tú- dijo él.
-Ja seguro que es culpa mía – dijo falsamente dolida – Pero tú te dejaste engatusar primero y fue más sencillo atraparte con la mirada que con una pelea cuerpo a cuerpo – dijo ella.
-Ni tanto – dijo Gato no tomándole importancia a lo que dijo.
-¿Me estás desafiando? – preguntó ella.
-No…cómo se te ocurre – fingió el sonriendo de forma juguetona. Kitty entrecerró los ojos.
-¡Ni que fueras un santo! – acusó ella.
-¡Oye pero igual tengo mis méritos! – se defendió él.
-Mmm- dijo ella de manera pensativa y concluyó – Me dejaste ir unas tres veces…
Touché
Gato la miró sorprendido, no creyó que iba a salir con esa, sonrió ante el desafio -O sea ¿Preferías lo contrario?- preguntó él de forma insinuante.
-No…pero dijiste que tenías tu meritos pero no las veos- desafió traviesamente.
Así que con eso…ya era hora de sacar el arma secreta. En unos de sus encuentro Gato había pillado su punto débil…
Gato la acorraló de forma sorpresiva dejándola atrapada entre la pared y le susurró al oído - Repitelo – dijo el.
Kitty hizo como que no le afectaba e iba a hablar pero quedó muda cuando el gato naranja empezó a recorrer su cuello haciéndole cosquilla de manera tentadora.
-Ya…era broma – dijo a duras penas por las cosquilla e intentaba ignorarla y Kitty trató de sacárselo de encima. -Si…no fuera por ti – dijo ella de manera dificultosa – No estaría aquí…Tú me salvaste...
Eso quería escuchar el.
-Así me gusta – dijo Gato con una sonrisa triunfal.
Repentinamente el Guardia Real escuchó la voz de Joey buscándole - Vete – dijo despidiéndose de ella con un ligero beso. Kitty asintió y se fue a esconder subiendo por una casa a la parte superior. Ella decidió seguirlo sin que la viera.
Apenas vió a esa gata real de la vez pasada la fulminó con la mirada. Se le insinuaba de manera descarada y se notaba a lo lejos que algo buscaba, era una falsa. Qué tipa tan fácil y desagradable…
La gata negra nunca pensó sentir celos alguna vez y a medida que esa blancucha se le acercaba cada vez más, algo en su interior hervía. Era como si fuera una amenaza. Lo irónico es que la princesa le pedía explicaciones a su Guardia, ni siquiera ella lo hacía y esta viene con su "derecho real" a imponerse.
Maldita...
Decidió que era mejor irse de ahí antes que cometiera alguna locura, total ella confiaba en Gato.
Kitty se encontraba en su zona, cerca donde vivía el anciano que visitó la vez pasado. Tenía trabajo que hacer y era entrar a la casa y revisar el pasadizo hacia la libertad. En el momento en que estuvo frente a la gran casa, no era un gran problema estar preocupada de los guardias ya que no la vigilaban, de hecho apostaba que ni siquiera sabía que existía ese lugar. En teoría ni notaron que hay una llave desaparecida.
Le costó un poco abrirla por el tiempo suponía pero lo logró. Al entrar pudo notar que todo estaba lleno de polvo y de telarañas, estaba totalmente oscuro apenas podía ver.
Supuso que se encontraría con un escenario así por lo que trajo una antorcha la cual encendió. A medida que avanzaba descubría distintos salones y habitaciones, se notaba que era una gran planta y lucia como un laberinto, era de esperarse que el lugar fuera complicado en especial encontrar ese sótano, en definitiva era la salida del reino.
A medida que avanzaba ella iba marcando con su cuchillo las zona donde había pasado para no perderse y saber que ese sector ya lo había recorrido. Después de recorrer varios metros le llamó la atención una peculiar puerta que estaba cerrada con un candado, pensó que podría ser esa así que acomodó la antorcha para que le iluminara la cerradura y comenzó a tratar de forcejearla para abrirla con la ayuda de su cuchillo. Luego de varios minutos de lucha finalmente lo logró.
Para su sorpresa lo que encontró era un montón de papeles arriba de un escritorio, en esa habitación había armamentos y unos extraños trajes. ¿Qué era todo esto?
Con la antorcha iluminó el escritorio y echó un vistazo para ver que contenía estos papeles. Pudo ver que era papeles y una especie de bitácoras de los nobles, la elite de los Tuxedos, donde había trabajado su abuelo…Todo lo que ellos hicieron y usaron estaba ahí pero algo no le concordaba ¿Por qué el reino guardó todas estas cosas en vez de deshacerse de ellas?
Sin querer queriendo la respuesta llegó cuando encontró una carta escondida en unos de esos últimos libros la cual tenía una fecha más reciente. La gata abrió la carta encontrando una elegante escritura y la cual leyó.
"Cosas malas están por pasar y dejo este único respaldo en este lugar ya que serán unas de las pocas cosas que el reino no podrá eliminar.
Nuestro Rey tenía los días contados, se encontraba muy enfermo y se tenía que tomar la rápida decisión sobre el sucesor en los únicos dos herederos al trono.
Tenía la esperanza que la Princesa Amelia se quedara con la corona, ella se encontraba enamorada y emparejada con uno de nuestros compañeros quien tenía una buena familia, su unión podría asegurar la sucesión y el Rey lo estimaba mucho. La princesa es muy buena y justa, tomaba buenas decisiones y muy madura a su edad. Todo lo contrario a su hermano el Príncipe quien siempre abusaba de su poder como también lo buscaba ya que estuvo muy influenciado por su tío conllevando el pensamiento de la búsqueda de la pureza del reino, es decir, nada de mezclarse con los plebeyos y menos relacionarse con linajes mezclados y que tuvieras más capas de colores, era una estupidez y discriminación por donde se le mirara.
No sé cómo lo hizo ni que truculencia metió pero el evitó que la unión de ellos dos se concretara…Nuestro compañero desapareció y curiosamente esa noche nuestro Rey empeoró…todo pasó tan rápido que pensamos que él estuvo involucrado en la salud de su padre…llevándolo a la muerte…
A la mañana siguiente fue toda una locura, él se autoproclamó Rey tomando el poder, lo siguiente lo encontramos sin sentido pero el echó a su hermana del reino dejándola sin nada, con suerte un caballo para que se fuera. Ella estaba destrozaba tanto como la muerte de su padre, la desaparición de su amado y que su propio hermano la echara como si fuera una vagabunda. Algunos de nuestra elite tomamos la decisión que un grupo se escapara sin que lo vieran para cuidar de ella, más que mal es nuestra tarea y tampoco podíamos dejarla de esa manera.
Poco a poco esto se está disolviendo y se vendrán tiempos oscuros. Nosotros no tenemos nada asegurado y no nos han dicho nada tampoco pero ya es seguro que dejaremos ser servidores del reino. Todo por la búsqueda de un buen linaje.
Esta noche algunos escaparemos con nuestra familia…esto se tomó la decisión como grupo y lamentablemente no nos podemos ir todos como quisiéramos. Le deseo la mejor de la suerte y valoraremos su valentía por quedarse aquí.
Semper fi"
¡Wow!
Estaba sorprendida con lo que había descubierto más bien encontró más detalles de lo que le había contado el anciano. Ella siguió revisando una que otra cosilla pero al parecer no había nada más. Pudo ver que había un lindo arco con sus respectivas flechas la cual tenía grabado en un sector "La elite Tuxedo", era precioso. Decidió llevárselo junto a la carta.
Salió del lugar y dejó la puerta cerrada. Hizo una marca distinta para recordarla luego de eso siguió caminando por varias horas, ya se estaba agobiando hasta que se le ocurrió que estaba buscando mal y volvió a recorrer los salones y en cada uno de ellos revisó el suelo pisando más fuerte en algunos sectores para detectar algo anormal, quizás una puertezuela. Hasta que lo encontró, resultaba que estaba debajo de una alfombra en donde descubrió la puerta la cual no tenía ningún candado ni nada. Bajó con cuidado y al llegar al suelo provocó un ruido sordo, confirmando que era el sótano con el pasadizo, recorrió el lugar hasta llegar al final de esta encontrándose con las rocas que obstaculizaban la salida.
Tan lejos y tan cerca a la vez pero lo importante que la fase Uno del plan estaba lista.
Días después el grupo se reunió para repasar como iban los planes.
-Bien, solo faltaría las carretas y determinar la lista de quienes se escaparan con nosotros - dijo uno.
-Nuestros compañeros de asaltos tienen que ir con nosotros así nos ayudan con el escape si las cosas se ponen feas – dijo Kitty.
-Sí, yo creo que la lista la tendría para la otra semana – dijo Claire – Es una decisión difícil ya que muchos quieren irse pero están consciente que hay algunos que lo necesitan más.
-Bueno si esto sale bien veremos si podemos hacer otra escapada…-dijo su novio, ojalas todos pudieran irse de ahí.
-¿Cuándo llegan Carlos y Noah?- preguntó Kitty.
-En un rato más creo – le respondió.
-¿Y qué hora es? – volvió a preguntar.
-Cerca de la medianoche – le respondieron -¿Por qué?
-Necesito hacer algo y no creo que pueda quedarme – respondió al ver que se le estaba haciendo tarde para juntarse con Gato. No lo ha visto hace dos días…
-¿Y qué es? – preguntó Claire.
-Qué te importa metiche – le acusó ella, siempre sabía cuándo sospechar de ella –Quedó algo pendiente es todo. Debo irme – dijo ella rápidamente antes que le hicieran más preguntas.
-Hace varias semanas que ha estado actuando extraña – dijo Claire una vez que se fue su amiga y entrecerró los ojos.
-Quizás tiene cosas pendiente no hay de qué preocuparse además que podemos arreglárnosla solos ya que no es tan complicado lo que hay que hacer – dijo Joey.
Ella tan solo suspiró.
Gato esperaba en la puerta de la taberna en un costado, estaba atento a que ella llegara. A pesar que llevaba poco tiempo la echaba de menos de todas maneras.
Desde que su relación inició y con lo poco que se veían cada día se volvían más cercanos, todo fluía muy bien y cada vez que se tenían que despedir hacían tiempo…era obvio, no querían hacerlo. No es que fueran una típica pareja que podía andar con libertad y juntarse cada vez que quisieran. Lamentablemente sus tiempos eran más acortados pero no importa, valía la pena.
La que estaba complicando el asunto era Dulcinea, cada vez buscaba más pretexto para que Gato se quedara con ella. Esperaba que no sospechara nada sobre su relación, no quería que Kitty saliera perjudicada por los caprichos de Dulcinea…
Su ladrona que robó su corazón…Estaba tan feliz que se le haya cruzado por su camino…sin ella no hubiera podido sacarse a la princesa de su cabeza y del corazón todo lo que sentía por ella...
Pero hay una cosa que lo trae pensativo, ojalas no pasara pero estaba la posibilidad de todas maneras… ¿Qué pasaría si descubren su relación con Kitty? ¿Qué le pasaría a ella? ¿Qué pasaría con él? Ojalas no empiecen a notar su ausencia…
De forma repentina sintió que se le tiraron encima por la espalda en donde le taparon los ojos. Reconoció ese suave toque, sonrió y se volteó para encontrársela. La miró intensamente.
-¿Qué te pasa?- preguntó de inmediato Kitty al notar algo extraño en su mirada.
-Nada ¿Por qué lo dices? – respondió.
-No me mientas, te sucede algo- dijo ella seriamente.
-Nada del otro mundo, problemas con el trabajo…cada vez se vuelve más demandante – le contestó. Ella supo que con "demandante" se refería a cierta quisquillosa…
Kitty se acercó y lo abrazó amorosamente haciéndole saber lo mucho que lo quería y apoyaba.
-Valoro mucho el sacrificio que estás haciendo y lo riesgos que corres para poder vernos- dijo sinceramente ella.
-Es porque tiene la mejor recompensa – dijo el tomándole su mentón – Vale la pena – agregó y la besó tiernamente.
-Ven, vamos a la azotea- dijo ella tomándole de la mano ya que quería más privacidad y poder aprovechar bien el tiempo juntos.
-¿Te acuerdas que te mencioné sobre la elite de nobles de aquí?- preguntó ella.
-Sí, de hecho si no hubiera pasado eso no estaríamos viviendo en una época tan mala – dijo él.
-Claro pero descubrí otra cosa, como empezó...
Cabe destacar que Kitty aún no le contaba sobre el plan de huida, pensaba en contarle más adelante.
-Te escucho- dijo el interesado.
-¿Sabías que este Rey tiene una hermana? – preguntó.
-Ni la menor idea- dijo sorprendido - ¿Cómo se llama?
-La Princesa Amelia, en teoría sigue siendo una…- contestó.
-Vaya, qué bonito nombre- dijo Gato debido que nunca lo había escuchado. Su novia asintió de acuerdo y continuó.
-El Rey actual la echó porque se iba a casar con uno de estos nobles pero el hermano del año le arrebató todo lo decidido…Para poder quedarse con el trono y plantar sus ideales – le comentó - ¿Tu sabes cómo funciona esto de las familias reales? No creo que echando a alguien de su sangre sea una de sus costumbres.
-Solo un poco por lo que nos han contado…el que se queda sin el trono se le asigna un nuevo sector o se une en matrimonio con otro reino o familia influyente. Si algo le llegase a pasar al actual Rey y aun no se puede determinar un hijo heredero, el hermano o hermana lo toma – contó.
-Y… ¿No existirá otro método para destronar? Es decir, lo que hizo él es racismo, discriminación y esas cosas - agregó ella.
Tenía una idea en mente pero era arriesgada, por otra parte necesitaba hacer justicia y quizás liberar a la gente de su zona.
-¿Qué tienes en mente señorina revolucionaria?
-Sólo pensando posibles soluciones – dijo con una leve sonrisa. Gato acarició su mejilla.
-Creo que existe una especie de tribunal…pero no sé cómo funciona – dijo el – Pero oye – agregó llamándole la atención – No hagas una locura…No quiero que te pase nada…- dijo el mientras que Kitty se perdía en la mirada del gato naranja.
-Tranquilo, solo investigo – respondió dándole un pequeño beso. El sonrió.
-¿Cómo supiste esto? – preguntó curioso.
-Encontré unas cosas viejas, trajes, armamento y mucho papeleo – respondió.
-Qué extraño que hayan guardado esas cosas de hecho ni siquiera sabíamos que existía una división como esa ¿Recuerdas que especie de papeles eran?- volvió a preguntar.
-Eran bitácoras- recordó ella.
-¡Con razón! – dijo él – Nosotros hacemos bitácora para llevar un control y respaldo de las cosas que hemos hecho, no se pueden eliminar y lo revisan una vez al año – respondió el – Aunque dudo que revisaran ese material en años.
-Debe haber una razón…-dijo pensativa.
-Quizás para que no cayera en mano de la Princesa Amelia…porque la más involucrada es ella – propuso.
-Puede ser, tiene lógica además que se encargaron de que nadie supiera de los nobles – dijo ella.
-Es una pena que haya pasado eso – dijo él.
-Sí…-concordó – Nosotros no hubiéramos tenido ningún problema en estar juntos…mi abuelo perteneció a ellos…
-¿En serio? No me habías contado eso…-le acusó poniéndole mala cara.
-Era una especie de sorpresa- dijo ella riendo levemente.
-Es un honor estar frente a un linaje de nobles- dijo el haciendo una reverencia causándole gracia a Kitty. Ella le dio un leve y juguetón empujón – Eres pesado – continuó riéndose.
Gato se maravillaba verla reír, se veía tan hermosa y darle esos momentos de gratitud dentro de todo lo malo que ella vivía lo volvía feliz.
-Es una pena que eso de los nobles ya no valga nada- dijo ella con un dejo de tristeza.
-Pero tú me vales mucho más que eso señorina – dijo él, la gata le sonrió enternecida y se abalanzó para abrazarlo intensamente haciendo que perdieran el equilibrio.
-Gracias – le dijo Kitty- Sin ti vivir aquí seria mucho peor.
El beso su frente tiernamente – No tienes por qué agradecer.
Se quedaron recostados, Gato la tenía abrazado mientras que Kitty se acomodó en su pecho y con su otra mano tomó la mano de su novio, acariciándolo tiernamente.
Continuaron hablando de otras cosas por ejemplo el gato naranja contó sobre lo que hacía su trabajo cuando no era un guardaespaldas, que tenía un compañero además le contó cómo llegó a trabajar de Guardia Real que le había costado entrar ya que no tenía respaldo familiar porque es huérfano y le criaron en un orfanato pero siempre de pequeño quiso ayudar al reino haciendo justicia pero lamentablemente se desilusionó al descubrir las distintas realidades del reino. La renuncia no era una opción porque era su único sustento.
Después de hablar de otros tema Gato se dio cuenta que Kitty se había quedado dormida, no quiso perturbarla ya que ella dormía tan plácidamente que lucía más hermosa aun, no podía parar de mirarla.
Gato no se había dado cuenta hasta en ese instante lo infeliz que era antes de conocerla, es decir, el dinero le daba estabilidad y sería…no tenía una motivación…ni siquiera Dulcinea porque solo era una ilusión en donde ella sacó provecho a su conveniencia. Y tanto que se lo repitió Joey…
Una vez más Gato la besó en su frente con mucho cariño.
Era difícil de asimilar como se dieran las cosas, nunca estuvo en sus planes enamorarse de Kitty y tampoco que estaría con el enemigo del reino. Para él desde que lo asumió nunca lo fue, o sea comprendía esos actos ya que lo hacía por necesidad, era sencillo acusarlos porque vivían de forma tranquila mientras que los de la zona baja tan sólo sobrevivían día a día, tal como le había dicho Kitty en varios de sus encuentros…
Cambió completamente la visión del asunto, ella cambió su mundo…
