¡Hola a todooos!
Vengan a conocer esta triste historia, resulta que estuve trabajando a full con la historia porque dije "Quiero darle una sorpresa a mis queridos lectores como regalo de Navidad" (L). Todo muy bien hasta que...EL PORTAL DE FANFICTION ME TROLLEÓ! *explota. Estoy del dia 24 intentando subir el documento del capítulo y no dejaba! #putabida T_T creo que estaba con problema el servicio o que sé yo T_T Pero quería subirlo el día de Navidad :C
Pero bueno, aquí les traigo el capítulo de hoy, espero que lo disfruten, saludos a todos y los quiero mucho (L)
Capítulo 17: Retomando los planes
Kitty y Claire se encontraban en la reunión de grupo, habían llegado hace poco porque fueron a visitar a los pequeños del orfanato, alegrándose de que no les había sucedido nada, estaban sanos y salvo.
-Lamento informar que pospondremos el plan de escape por un tiempo hasta que podamos recuperar algunos recursos aquí – dijo el líder – Además, no sabemos los planes que tiene el reino, ni cuáles son los siguientes pasos de ellos.
-¿Qué haremos ahora? – preguntó otro - ¡No podemos quedarnos con los brazos cruzados!
Varios de ahí apoyaron con afirmaciones, el ambiente estaba un poco tenso, no era para menos con todo lo que había pasado.
-¡Cálmense, por favor! – gritó el líder – ¡Tenemos que ser inteligentes, saldremos adelante de esto ¡Pero necesito que me ayuden con ideas!
Kitty se puso de pie – Creo que debemos dividirnos en grupo, hacer un listado de las cosas afectadas e intentar repararlas antes que lleguen las lluvias – dijo ella – Además, de ver cuántos insumos necesitaremos para estos días y finalmente averiguar que pretenden hacer aquí.
-Me gusta – concordó -¿Alguna otra acotación?
-Tenemos que bajar la guardia en pasarnos al sector medio y los robos – dijo otro – Debemos tener cuidado, en especial la medicina porque desconozco si tenemos reserva.
-En ese caso, sólo cruzaremos si es emergencia – dijo el líder - ¿Algo más?
Nuevamente Kitty fue quien habló – Me ofrezco en averiguar los planes del reino, intentaré que sea lo antes posible.
-Gracias, nos será útil, ahora que alguien me ayude a dividir los grupos…-dijo el líder, tenían muchas cosas que hacer.
-¡Esto es un desastre! – le dijo Claire – Atrasaron nuestros planes.
-Ya saldremos de esta, no podemos quedarnos aquí por una simple piedra en el camino – dijo ella – Tenemos que juntarnos con Noah y Carlos para afinar los detalles y si existe otra solución a la falta de insumos. También se me ocurre pedir ayuda a Mike…
-Vaya qué decidida estás – le dijo la gata bicolor.
-Es que esto prueba que no tenemos mucho tiempo, si tenemos que dar este golpe, tendrá que ser uno fuerte – aseguró Kitty.
-¿Por eso quieres llamar a Mike? – preguntó ella.
-Sí ¿Recuerdas que se nos había ocurrido hacer una fuga en la prisión junto al escape? – preguntó Kitty y su amiga asintió – Mike podrá ayudarnos con la prisión, él se podrá encargar de eso.
-Tienes razón – dijo ella – Yo veré eso, ya es suficiente con el trabajo que tú ya tienes, además quiero ser útil.
-Siempre has sido útil Claire, no sé para qué dices eso – dijo la gata negra alzando una ceja.
-Es que…no soy de mucha acción que digamos – dijo con una leve risa.
-Pero nos apoyas en cosas que no sabemos, por ejemplo, ser nuestra curandera, a mi parecer si no tuviera esa ayuda ya se me habría caído un brazo – bromeó Kitty haciendo reír a su amiga. Siempre se desanimaba con eso, quizás porque en esta ocasión hubo mayores destrozos y se necesitaba más manos para apoyar.
-Gracias – dijo con una sonrisa – De nuevo, es que…hay muchas cosas que hacer y la mayoría de ellas no puedo colaborar.
-Puede ser, no hay por dónde empezar a ayudar, pero ya verás que lo solucionaremos.
-¡Sí! ¡Hoy mismo intentaré contactarme con Mike! – dijo Claire – De seguro se asomará por lo sucedido.
Kitty asintió – En ese caso, no perdamos tiempo, no creo que nos necesiten aquí, anda a buscarlo yo me adelantaré con mi misión.
-Está bien – dijo ella.
-Si no nos encontramos aquí, será en casa ¿Ok? – dijo Kitty.
-Está bien, suerte y ten cuidado por favor – dijo Claire.
-Lo tendré, nos vemos – se despidió ella saliendo del lugar.
Ese día para el sector bajo ha sido bastante movido, Kitty junto a Claire habían pasado por los lugares dañados; antes de la reunión claro está. Había casas que ya estaban perdidas y la plaza estaba semi destruida. Ambas ayudaron a unas cuantas familias a trasladarse. Incluso algunos de ellos estaban separados y aun no se encontraban.
Por esa razón a Kitty se le ocurrió esas ideas y se las hizo saber al líder en el cuartel. Si bien la idea de averiguar los planes era su objetivo, en parte lo utilizó como pretexto para encontrarse con Gato y sabía que él tenía esa respuesta porque había escuchado la promesa que había hecho anoche.
El único problema sería en que momento podía encontrarse con su querido Guardia Real. Sólo se le ocurrió dirigirse hacia la taberna, pero no entró, quería esperar afuera por si lo veía.
-¡Tan pensativa se encuentra esta tarde mi señorina – dijo Gato a espalda de Kitty. Habían pasado varias horas desde que se puso esperar, estaba atardeciendo.
La gata se dio vuelta – ¡Ni siquiera te oí llegar!
-Sé que habíamos quedado de juntarnos en la noche aquí, pero decidí venir antes a probar suerte…-dijo ella.
-¿Por eso te tomé por sorpresa? – preguntó al separarse del abrazo para tenerla frente a ella.
-Sí – dijo sonriéndole – Y eso pasa muy poco la verdad.
El rió – Vaya merito que he hecho – bromeó y la gata negó con la cabeza divertida -¿Cómo va tu muñeca?
-Mejor, convencí a Claire que me redujera la venda – le respondió mostrándole que tenía sólo esa zona vendada – Debo andar con cuidado y no esforzarme demasiado.
-Me alegro, pero…más te vale que sigas esas indicaciones – le advirtió y ella levantó una ceja.
-¿O si no qué? – tentó ella sonriéndole picaronamente.
-Habrá consecuencias – le dijo.
-Contigo siempre hay consecuencias – dijo Kitty.
Touché…otra vez. Pero Gato no se iba a quedar como si nada y no le permitiría que ella ganara. La sostuvo de la cintura y la besó de forma apasionada y sorpresiva. Al separarse, pudo darse cuenta que aún tenía un poco de preocupación en esos ojos y sabía la razón de ello.
-¿Tan mal quedaron las cosas por allá? – preguntó.
-Ni te imaginas, con la luz del día se vio mucho más los daños – dijo ella haciendo una mueca – Parece zona de guerra – agregó y su gato acarició tiernamente su mejilla.
-Sé que te pondrás de mejor ánimo – dijo sonriéndole ampliamente – Te traigo información útil.
Kitty estudió sus ojos percibiendo en ello el entusiasmo de querer animarla y que, de hecho, la contagió.
-Te escucho y ansiosamente – le dijo ella regalándole una sonrisa.
-Así veo – dijo Gato riéndose – Pude averiguar dos cosas, la primera es que en el muro de separación construirán puestos de vigilancia para detener los robos y las fugas, también que harán una especie de plataforma panorámica para el sector bajo.
-Eso sí que es extraño – dijo la gata.
-Lo mismo pienso, después de eso el Rey estaba de muy buen humor…creo que venía de una reunión con el arquitecto o algo así – contó – Lo otro que te quería comentar es que "ampliaron" nuestra jurisdicción, tocará ir al sector bajo a vigilar.
Kitty lo miró sorprendida, no esperaba escuchar eso.
-Eso quiere decir…- dijo de forma tentativa – Que podré ir al sector bajo cuando quiera sin que me digan nada, pero con precaución – contó tocando su nariz con un toque con un dedo y de forma juguetona, Kitty le sonrió muy feliz – Así no te arriesgas ir a la taberna y yo puedo visitarte donde nos juntamos ayer.
-¡Me parece genial! – dijo ella - ¿Pero qué pasará con la taberna? Lo digo por la restricción.
-Seguirá operativa, el problema será como pasarse al anillo medio con la seguridad nueva que habrá – le respondió – Aun tenemos tiempo para averiguar que otra forma ustedes puedan pasar al sector medio mientras construyan los dichosos puestos.
-Tienes razón… - dijo pensativa Kitty – Tendremos más precaución en ese caso.
-Sé que no son muy alentadoras las novedades que te traigo, pero al menos tienen la información para poder enfrentar esto – dijo Gato.
-¿Estás bromeando? ¡Es lo mejor que he escuchado! – le dijo Kitty – Primero me dices que podré verte más seguido y luego los planes del reino ¡Qué más puedo pedir!
-Y a mí me pone feliz verte sonriendo de esa manera – dijo el gato naranja acariciando su mejilla, ella lo miró enternecida.
-Puedo preguntar ¿Por qué tienen esta nueva jurisdicción? – preguntó curiosamente, le había llamado la atención.
-Claro que puedes hacerme la pregunta que quieras – dijo dándole un beso en la frente – Es porque no hay personal suficiente para cubrir todos los lugares – explicó – Aunque esto regirá cuando estén listas esas construcciones que tienen planeado.
-Ya veo – dijo ella –Por lo menos no tendrás que pasar mucho tiempo en el palacio – agregó ella bromeando.
-Exactamente – dijo Gato - Y te tengo una propuesta.
-¿Qué propuesta? – preguntó ella.
-Más bien una idea – contestó – Podríamos buscar otra opción para pasarse al anillo medio, con esto de las construcciones, quizás encontremos algún camino secreto de antaño ¿Qué crees? – propuso él.
- Una estupenda idea, mejor si tengo que pasar tiempo contigo – le dijo la gata negra - ¿Cómo dices que no son noticias alentadoras? Si me has dicho buenas novedades.
-¿Una especie de sorpresa? – respondió dudoso.
-Te apuesto que ni sabías que te saldría tan bien – le dijo en tono de broma.
-Sí, tienes razón – dijo riéndose y ella se unió a sus risas.
-Fue una gran sorpresa – dijo ella – Con todo lo que pasó ayer, esto ha sido la luz dentro de la oscuridad.
-Me alegro escuchar eso – dijo Gato sonriéndole. Disfrutando su momento a solas con ella.
Claire estaba enfocada en encontrar a su casi figura paterna, Mike, pero resultaba muy difícil porque no era cosa de invocarlo y que apareciera como arte de magia, era lo más parecido a una sombra, de seguro debe estar metido en los asuntos recientes. Esperaba encontrarlo pronto.
-Hola amor mío – dijo en un susurro apareciendo por detrás de Claire, su querido novio.
-¡Joey!¡Qué haces aquí! - dijo abrazándolo en seguida.
.Me escapé unos minutitos, no pude aguantar y quería ver cómo estabas, además saber si necesitan alguna ayuda – explicó. La gata bicolor sonrió enternecida.
-Gracias cariño – le dijo – Aprecio lo que haces por nosotros, sólo ten cuidado, no quiero que te suceda algo.
-Tranquila, no me pasará nada – le aseguró y se acercó para darle un tierno y delicado beso quien respondió gustosa. Aunque fueron interrumpidos por una conocida voz.
-¡Claire! ¿Me podrías explicar que estás haciendo con este pelagato? – preguntó su casi padre. La gata se sobresaltó al escucharlo.
-¡Mike! – dijo ella - ¡Vaya qué oportuno!
-Me dijeron que me estabas buscando – le dijo – Para eso, quiero mis explicaciones.
Joey iba a hablar, pero su novia lo detuvo y le dijo en voz baja – No te preocupes, yo me encargo - Luego se dirigió a Mike un poco nerviosa.
-El…bueno… Joey es mi novio – le presentó – Joey, él es Mike de quien tanto te hablé.
-Un gusto – dijo el gato dorado y el miró con ojos sospechosos.
-Por favor, no te pongas como Kitty, el es de toda confianza – pidió Claire.
Mike resopló.
-Además, de ser un Guardia Real – acotó él.
-¿Puedo hablar? – preguntó Joey observando la situación. Este le miró con mala cara.
-Mike, en serio, no es necesario – dijo Claire.
-Sí, es necesario porque te estoy cuidando – le contestó.
-Así como lo estoy haciendo yo…- se metió Joey – Lo único que quiero es protegerla de estos malnacidos, por esa misma razón estoy colaborando para salir de este reino – agregó – Sí crees que estoy con ella para lastimarla ¡Está muy equivocado!
Mike lo estudió a su casi yerno, la determinación del Guardia Real es lo que más llamaba su atención, tampoco percibió dudas en él.
-Espero que sea cierto lo que dices o lo lamentarás – advirtió Mike – Claire y Kitty son como mis hijas, entenderás mi sobreprotección…
-Lo comprendo – dijo el gato dorado de forma segura.
-Sí le haces algún tipo de daño, ya sabes – volvió a recordarle.
-¡Mike! ¡Para ya con eso! – le dijo Claire.
-Tú no hables mucho – dijo él, elevando una ceja -¿A quién le pediste permiso para salir?
La gata bicolor rodó los ojos – No tengo por qué pedirte permiso – agregó la gata – Para que tú sepas, Joey me salvó la vida en la protesta, así que no tienes por qué amenazarlo.
-Pero… -dijo Mike.
-Pero nada, en serio agradezco tu preocupación y que nos quieras – dijo Claire – No te comportes como un suegro pesado, menos con él, no se lo merece. Me cuida en todo momento – explicó ella dando la mano a su novio.
Mike sonrió fraternalmente – Claire, sólo me comporto así porque te quiero y también quería tomarlo a prueba a él, no puedo dejársela tan fácil.
Nuevamente ella rodó los ojos mientras que Joey rió levemente.
-Haría lo que cualquier figura paterna haría, amor – dijo el gato dorado – Lo entiendo.
-No quiero sorpresa tampoco – le bromeó.
-¡Mike! – dijo avergonzada.
-Me la cuidas, si es así como lo prometes me quedo tranquilo – le dijo.
-Así será, se lo prometo. Mi prioridad es ella, la quiero sacar de este reino – dijo Joey sin inmutarse.
-Ahora que todo esto está zanjado – dijo Mike - ¿Para qué me buscabas?
-Necesitamos que organices la fuga en la prisión en el mismo día del escape – dijo Claire.
-Wow, eso sí es difícil pero no imposible – respondió.
-Es que para ese día, necesitamos distracción para el reino y no den abasto con tantos problemas, de esa forma podremos escapar la mayoría – explicó la gata -¿Puedes encargarte de eso?
-Por supuesto – aseguró Mike.
-Tengo un par de contacto que trabajan ahí, si quieres puedo hablar con ellos – dijo Joey – Son de total confianza.
-¿Seguro? – preguntó dudoso.
-Segurísimo, que sepan actuar es una cosa, pero han ayudado un montón. Están en desacuerdo con todas las decisiones del reino incluso van a la taberna – agregó Joey.
-Mira, quien iba a pensar que serías tan útil – bromeó divertido.
-¡Mike! – regañó Claire, pero su novio se lo tomó a la ligera y se rió.
-Supongo que hay que hacer méritos – dijo él con humor.
-¡Ya me estás cayendo mejor! – dijo Mike dándole un golpe amistoso en el hombro. La gata bicolor negó con la cabeza.
-El junto a su amigo son el único puente para saber novedades de allá. Más ahora que no tendremos acceso en el futuro.
-¿Qué quieres decir con eso? – preguntó extrañado.
-Con mi compañero supimos que pronto construirán puestos de vigilancia para esta zona y una plataforma panorámica. Será difícil de acceder.
-¿Para qué demonios quieren hacer esto? – preguntó enojado.
-En resumen, reprimir y mantener controlado este sector – dijo Joey – Según creo, lo de la plataforma panorámica es para lucirse con los demás reinos ¿Para qué otra cosa sería?
-Mmmm, si tienes razón – dijo pensativo – Será mejor que me mueva desde ya. Entonces, Joey cuento con la ayuda que me dijiste.
-No dudes de eso – le respondió.
-Nos vemos – dijo despidiéndose de ellos.
Claire suspiró – Esto está cada vez peor – dijo.
-Tranquila, todo saldrá bien – la calmó Joey - ¿Cómo están las cosas aquí?
-Más o menos, muchas cosas que hacer y el plan estará frenado – respondió ella.
-No estará frenado amor, sólo se aplazará unos días y se seguirá trabajando en él – dijo el gato de tonos dorados.
-¡Pero hay muchos detalles! – acotó ella.
-Ustedes preocúpense de aquí. Yo seguiré con las reuniones con Noah y Calor – dijo Joey.
Ella sonrió levemente -¿Qué haríamos sin ti? – preguntó mirándolo a los ojos.
-No tomes en cuenta eso, sólo hago por ti y los que viven aquí cariño – le contestó.
-Gracias – dijo ella besándolo tiernamente.
-De nada – le contestó acariciando su mejilla.
Haría todo lo posible para que su querida Claire tuviera una mejor oportunidad y calidad de vida, poder partir de cero en otro lugar que no fuera ese se quedó acompañando a su novia aprovechando los últimos minutos antes de tener que entrar al turno.
Gato estaba esperando a su amigo a las afuera del cuartel, ya que en eso habían quedado de acuerdo, además él sabía que había ido a ver a Claire.
-Hola Gato- dijo Joey después de un rato de estar esperando - ¡Disculpa la tardanza!
-Eso no me lo tienes que decir a mí, dile eso al jefe – bromeó el gato naranja.
-Uy sí, qué gracioso – le contestó de mala gana.
-Vaya qué amargado – dijo divertido – Pero hablando en serio ¿Qué haremos? ¿Cuáles será los siguientes pasos que daremos? – preguntó Gato.
Joey se quedó en silencio un momento para pensar, luego de un rato habló.
-Tenemos que ver esos planos y ese dichoso arquitecto además de tener que tantear el terreno, seguirle los pasos y averiguar la planificación.
-Sí, estoy de acuerdo – dijo el gato naranja – será un poco difícil seguirlo sin que parezcamos sospechosos, lo mismo con los planos.
-Eso también es cierto – dijo su amigo pensativo.
-La buena noticia es que ese arquitecto estará un tiempo aquí, de esa forma podremos aprender su rutina y vemos en que momento le echamos un ojo a esos planos.
-¡Mira! ¡Creí que no pensabas! – bromeó Joey. Gato lo fulminó con la mirada - ¡Estamos a mano!
-Ja ja – rió irónicamente.
-En realidad, tuve esperanza cuando vi que te diste cuenta sobre las intenciones de la innombrable.
-Ah ¿Y vas a seguir? – preguntó el gato naranja alzando una ceja.
-Era ahora o nunca – dijo en tono de broma. Gato rodó los ojos.
-¿Manos a la obra?...¿Supongo? – dijo él y su amigo de tonos dorados asintió, ambos se dirigieron a realizar el turno que les tocaba ese día.
Dentro de la ronda, notaron que había ajetreo en el palacio, había gente que no había visto nunca y estaban en grupo, lucían importantes. Parecían que pertenecía a alguna comisión o algo parecido. Además, que hicieron un pequeño evento porque estaba el personal del palacio atendiéndolos. Aun así, no pudieron ver al arquitecto ni tampoco al Rey Antonio, más que seguro se encontraban en una reunión.
Definitivamente tendrían que esperar a una mejor oportunidad para averiguar lo que se habían propuesto.
