¡Hola! Vengo de paso, ya que estoy cansadisima x.x abrimos un nuevo negocio familiar y es lo más parecido a un hijo jaja salen muchos detalles y hay que estar pendiente, recién me estoy adaptando al nuevo ritmo :'v pero no crean que me olvidé de ustedes y mucho menos a este fic que le tengo tanto cariño.
¡Saludos!
Capítulo 22: Nuevos planes
Gato no podía evitar estar tenso, el sonido de la cascada, más el de los otros animales no podía percibir por dónde provenía el sonido de esos pasos. Al cabo de unos minutos pudo ver que una sombra se acercaba por el camino izquierdo.
- ¡Demonios Joey! ¡Pudiste haber avisado que vendrías aquí! – le recriminó - ¡Me diste un buen susto!
- Je je, lo siento, olvidé mencionarlo – se disculpó.
- ¡Serás idiota! – le acusó y lo miró con mala cara – Al menos me alegra que hayas dado con la entrada.
- Pues sí, la verdad que me costó mucho – dijo él.
- ¿Dónde se encontraba? – preguntó interesado tratando de cambiar el tema.
- Estaba en un sótano de una antigua casona – respondió y luego miró a su alrededor –Vaya este lugar es precioso.
- Sí, es precioso – aseguró Gato – Aquí estamos a las afuera del reino.
- ¡Genial! – dijo feliz - ¿Descubriste algo más?
El gato naranja - ¿Ves ese único camino en el fondo?
- Sí – respondió.
- Ese te lleva al sector bajo, hasta una casa muy antigua…no quise salir por ahí – contó – Mientras que este camino del medio te lleva a la taberna, ese que te había dicho y por último el camino que te lleva a la cárcel…es el que me falta descubrir, de hecho, estoy en eso.
- Ya entiendo – dijo su amigo - ¿Te parece que vaya al camino del sector bajo y ver esa casa?
- Sí, de paso irás a ver a Claire – le acusó y Joey lo miró con mala cara.
- ¿Quieres o no la ayuda? – preguntó elevando una ceja.
- Sí, por supuesto – dijo riéndose – Te encontrarás con unos peldaños altos, pero luego de eso el camino es ligero.
- Ok – dijo asintiendo – ¿Nos vemos más tarde?
- Claro, nos vemos más rato – se despidió Joey y Gato hizo lo mismo. El esperó a que su amigo se alejara lo suficiente para recién acercarse donde estaba escondida Kitty.
- Eso tuvo cerca – dijo la gata, bajándose del árbol.
- Ese Joey está idiota ¿Cómo se le ocurre no avisarme? – exhaló frustrado.
- ¿Quizás el amor lo tiene tonto? – propuso ella y Gato rió.
- Es una posibilidad – concordó.
- Pero si es cierto que fue un buen susto – concordó entre risa – Aunque hay que reconocer que nos ayudó mucho al encontrar la entrada desde la plaza.
- Es verdad – dijo Gato – Sólo nos falta el recorrido hasta la cárcel y podremos informar todo esto.
- Creo que la idea de venir aquí a pasar tiempo juntos no funcionará – dijo Kitty pensativa.
- Sí, es que esto mantuvo muy feliz a Joey y estaba muy ansioso a que averiguara más – contestó.
- No importa, tendemos todo el tiempo del mundo cuando salgamos de aquí – dijo la gata oscura - ¡Ya! ¡Manos a la obra! – dijo entusiasmada.
- Al parecer, se te contagió la emoción de mi amigo – dijo divertido.
- De hecho, el podría conseguir trabajo como líder motivador – dijo ella.
- Te encuentro razón – dijo Gato entretenido – Cuando estaba en mis inicios y postulando a la Guardia Real me motivó mucho – recordó él.
- Ya veo – dijo ella atenta escuchando su historia.
- Siempre me ayudó y me enseñó otras cosas, sería un buen motivador – dijo en tono de broma – Bueno, será mejor que nos vayamos – agregó su novio tomando la mano de ella para adentrarse al último pasadizo qué recorrer.
Este era similar a los otros caminos, pero subía y bajaba era un poco más largo e igual de oscuro, se encontraban de vez en cuando algunos palos y picotas.
La pareja pudo percibir que en los costados había unas antiguos soporte para antorchas en las paredes. Más que seguro que en su tiempo la utilizaban para trabajar ahí, luego le echarían un vistazo para ver si se encuentran en buenas condiciones.
Continuaron su pequeño viaje, no hallaron nada novedoso sólo unos pequeños derrumbes que no entorpecían el camino y que iba ascendiendo lentamente.
Kitty miró de nuevo el mapa para ver por donde andaban, por fortuna faltaban unos cuantos metros. A medida que se iban a acercando al techo del camino, cada vez se acortaban hasta el punto de tener que caminar con su cuatro patas.
- No será muy alto, pero al menos es lo suficientemente ancho para que quepan varios – dijo Kitty.
- Sí, eso es bueno, la altura me estaba preocupando – dijo Gato - ¡Mira! – apuntó –Ahí está la compuerta.
- ¡Por fin! – apoyó su novia.
- Iré primero – dijo el Guardia Real.
- Ok, pero deja ayudarte con esa puerta por lo menos – dijo la gata al ver sus intenciones.
- Sí, por supuesto – contestó y ella asintió.
- Ah y según esto… - dijo Kitty revisando una vez más el papel – Esta salida se encuentra relativamente cerca de la cárcel, ten cuidado con las torres de vigilancia.
- Lo tendré – le aseguró – Gracias.
- De nada – le respondió y ambos se pusieron a trabajar para abrir la puerta utilizando su cuchilla, espada e inclusos las garras para llegar a zona más pequeña de las cerraduras que esto tenia. Una vez que lograron el Guardia Real salió con cautela.
Gato pudo ver que dentro de poco atardecería y le sorprendió que se encontraba entre unas dunas y cerros más pequeños, no habían casas cerca, sólo terreno, lo más cercano a ellos estaban a varios metros. Miró a su otro lado y vio la cárcel, nunca la había visto tan de cerca…
- Kitty, no hay peligro – dijo Gato, la cual la gata salió y observó el lugar - ¿Pasa algo?
- No nada, estoy tratando de ubicarme de la vez que vine con Mike – respondió ella mirando a su alrededor – Hay un punto ciego entre las torres de vigilancia.
- A ya entiendo – dijo él.
- Con razón dicen que es imposible salir de aquí – dijo la gata, se acababa de dar cuenta por donde andaban, resultaba que la cárcel era hexagonal y estaba muy apartado al sector medio, la única parte cercana era por el lado que habían venido a rescatar a los pequeños y como era de noche esa vez, no dimensionó lo grande que era dicha cárcel ni lo lejos que estaba, el resto de los lugares solo era rodeado por cerros y dunas más altas…También pudo notar que más al fondo de donde se encontraban vio que había una franja. Imaginó que se trataba de un gran muro para evitar escapes. La "única" vía de escape posible era la zona cercana a las casas.
Ellos se encontraban en la zona superior y menos mal que fue así, de lo contrario no hubieran podido ver tanto detalle.
- Esta bien jodido este lugar – dijo Gato – Es muy deprimente, parece tierra de nadie de los aislado que está.
Kitty asintió de acuerdo – Creí que habían visitado alguna vez este sitio.
- No, jamás he venido, no es nuestra jurisdicción – le contestó – Los que traen prisionero es otro escuadrón.
- Ya veo – dijo Kitty,
- Hay varios escuadrones, de hecho… – contó Gato – Dentro del palacio está la Elite, que básicamente son Guardaespalda de la familia.
- Creí que ustedes lo eran – dijo ella pensativa.
- Algo así, pero ellos hacen guardias dentro del palacio, nosotros somos su apoyo y hacemos todo ese tipo de trabajo, por ejemplo, la primera vez que peleamos en esa caravana y ustedes nos atacaron, ellos también estaban.
- ¡Pero no me topé con ninguno! – reclamó Kitty.
- Ellos se quedaron resguardando dentro de los carruajes con la familia Real y nosotros peleamos – explicó.
- Pff ustedes hacen el trabajo sucio – dijo Kitty – Eso fue la razón que solo vi guardias con sus vestimentas y otros diferente.
- Sí, exactamente – contestó su novio – Están a gusto ellos… incluso el primo del Rey, lo supe el día que ese escuadrón fue a hurguetear nuestro cuartel.
Gato se interrumpió, había olvidado que no le ha contado ese detalle. Ella lo miró con mala cara.
- ¿Pensabas en decírmelo en algún momento? – preguntó ella, aunque supo que no fue intencional.
- Sí…en mi defensa…sabía que te pondrías así – se excusó con una leve risa.
- Bueno, ya no importa porque no encontraron nada que debiesen encontrar – dijo Kitty rodando los ojos.
- Menos mal – dijo su novio aliviado.
- No soy como Claire, sólo me molesto cuando me ocultan cosas… eso de tener un espía contratado por una loca, por ejemplo – dijo la gata mirándolo fijamente.
Touché, otra vez…
- Ya entendí – dijo resignado el gato naranjo, ella sonrió triunfal.
- Sigamos – dijo Kitty, para apuntar hacia el lugar del punto ciego – Ahí se encuentra, a nuestra derecha al fondo, ese es el lugar donde fuimos con Mike, según él hay más por aquí… - Kitty se quedó en silencio de repentinamente. – ¡Oh no! ¡Lo convoqué! – reclamó ella al ver a Mike merodeando en el sector.
- ¡Ah! ¡Ese estúpido de Joey no me avisó que hoy sería esa reunión! – dijo Gato - ¡Escóndete! ¡Se está acercando!
- Oh demonios… - se quejó ella lanzándose al suelo y escabullirse a la entrada del camino.
Finalmente, Mike se dirigió donde se encontraba Gato, escondiéndose de vez en cuando para no llamar la atención a las torres de vigilancia de la cárcel.
El Guardia Real estaba un poco ansioso, prácticamente estaba conociendo a su suegro y por lo que contó Joey, era fregado… y encontrándoselo merodeando por ahí y que más encima no lo conocía…
¿Qué se supone que le iba a decir? El tampoco debería estar ahí…Aunque Mike pertenecía al sector bajo tampoco debería estar ahí ¿No debería retroceder o esconder?
A menos que…
- ¿Qué haces tú aquí? – preguntó Mike - ¿Vienes a fisgonear o qué?
- Este… - dijo el gato naranja.
- A ti no te hablo – le dijo toscamente y Gato quedó con cara de pregunta – Kitty, sale de ahí, ahora.
Oh
La gata sin más remedio salió de su escondite resignada, se sacudió el polvo mientras se ponía de pie.
- Explícame esto ahora – ordenó molesto Mike – ¿Qué haces con este mequetrefe?
- Wow, cuidado con tanta simpatía – ironizó Kitty – Podría preguntar lo mismo de todos modos – agregó la gata alzando una ceja.
- No es de tu incumbencia – respondió.
- Tampoco la tuya – contestó ella desafiante.
- Es distinto Kitty – dijo Mike – Estás igual que Claire ¿O qué? – exigió saber mirándolo a los dos.
- Te equivocas – se apresuró a decir – Estamos ayudando con el tema del camino y vía de escape para ese día… - contó – Sí te refieres a él, no lo conozco sólo me designaron para ayudar.
- Yo soy amigo de Joey, el me pidió ayuda con esto – agregó él neutralmente.
- Sí me lo mencionó – dijo cortante Mike, sospechaba de él de todas formas.
- Entonces no tienes por qué preocuparte – dijo ella lo más natural posible – Lo único que te voy a pedir es que no le digas a Claire, se volverá loca, no sabe que ando por aquí. Ella sabe que sólo ando investigando – le pidió la gata.
- Sabes que no me quedaré tranquilo con eso – dijo Mike.
- Y sabes que me importa un comino – dijo Kitty, usualmente siempre peleaban de esa manera – Sé cuidarme sola.
Su "padre" la miró con mala cara y ella tan solo alzó una ceja nuevamente.
- ¿Puedo continuar con mi trabajo? – preguntó ella.
- ¿Y por qué te escondiste? – preguntó insistente Mike.
- Me sorprende que me lo preguntes – dijo la gata como si fuera lo más obvio – Si me pillan aquí y estaría muerta, literalmente, además no te había visto – explicó – También es mejor que lo vean a él que a mi.
- Ajá…- dijo dudoso.
- ¿Quieres dejar tu paranoia? – preguntó la gata.
- Después hablaremos – le advirtió – Ahora vete por donde viniste que dentro de poco vendrá alguien con quien debo conversar y será mejor que no los vean a ustedes aquí.
- Me parece bien, nos vemos querida figura paterna con complejo de vieja histérica – se despidió con una sonrisa inocente, era tiempo de pagar ciertas deudas.
Gato tuvo que morderse la lengua para no reír, mientras que Mike alzó una ceja y la miró con mala cara.
- Te desheredaré, ya te lo dije- le advirtió – Ya vete – le dijo mientras la gata oscura negaba cabeza de forma divertida.
La pareja entró nuevamente al túnel, cerrando la puerta con cuidado. Gato por fin pudo reírse de buena gana mientras que Kitty lo miraba extrañada.
- ¿Su relación siempre es así? ¿O sólo por esta ocasión? – preguntó el Guardia Real.
- Siempre ha sido así…de hecho me sorprende que no me haya hecho tanto bullying – contestó ella – Creo que fue gracias a ti, te traté como un desconocido y eso ayudó.
- Sí, creo que así fue - dijo Gato – Ahora entiendo a lo que te referías, pobre Joey.
- ¡Pobre de mí! – dijo entre risa – A Claire la trata mejor y Joey sacó la peor parte cuando él supo de su relación – dijo la gata - ¡Imagínate cuando se entere de lo nuestro!
- Uff… entonces es la punta del iceberg – dijo Gato.
- Exactamente – concordó ella – Pero de eso nos preocuparemos después – agregó la gata y su novio asintió de acuerdo.
Al llegar al sector del oasis, lamentablemente tuvieron que despedirse, ya era tarde y Gato tenía que rendir cuentas y notificar todo a Joey. Kitty, por su parte tenía la reunión con su grupo para afinar detalles del plan.
Kitty se apresuró en llegar al cuartel, se había olvidado de ese detalle donde tenía tantas cosas en mente: Su relación en primero lugar, porque aún le preocupaba el tema del hostigamiento del Dulcinea, a pesar que Gato le restaba importancia, pero con alguien tan obsesionado como ella era para entrar a preocuparse. Además de tomar en cuenta el plan y sus detalles, eran muchas cosas.
Se sentó por ahí, ya había llegado la mayoría del grupo al cuartel y no pasaron muchos minutos para que llegara el líder.
- Buenas noches a todos – saludó – Quería darle la agradable noticia; las familias que perdieron sus casas ya han sido reubicadas, faltan unos detalles, pero nada que nos pueda impedir en continuar con los planes y retomar las tareas pendientes.
Todos quienes se encontraban ahí aplaudieron de la emoción y otros golpeaban las mesas celebrando. Luego se quedaron en silencio para seguir escuchando.
- Mañana tendré más detalles sobre un acceso escondido de este reino para poder continuar – Debido a que las construcciones que planea el reino ya han comenzado.
- ¿Y qué harán? – preguntó uno.
- Torre de vigilancia, ya está confirmado al igual que la plataforma panorámica. No tendremos el acceso al anillo medio como antes, les recomiendo por favor que ya no pasen por ahí hasta que tengamos todo bien previsto para poder hacerlo – respondió - ¿Alguna consulta?
Todos negaron.
- Eso sería todo, estén atento porque habrá más reuniones como estas, sé que son aburridas, pero son necesarias.
Después de eso, conversaron de otros temas, pero Kitty se fue, estaba muy agotada y no tenía ganas de compartir. Al llegar a casa, se dio cuenta que Claire no estaba y supuso que se encontraba con Joey, mejor así, de esa forma no le haría preguntas y descansaría tranquilamente.
Los días y semanas posteriores se basaron en organizar y dar toda la información posible que hayan adquirido, por ejemplo, Gato comentó hasta el último detalle de las cavernas y oasis con los respectivos caminos. Esto lo hizo en una reunión con Joey, Noah y Carlos, además del líder de Kitty. También organizaron un grupo por parte de ellos para recorrerlo; la cual, la gata de ojos azules participó, en donde trabajaron en despejar los caminos, cerrar el pasadizo a la zona media el que dirige a la plaza por prevención, sólo quienes estén autorizados podrán pasar, mientras que la zona de la cárcel era con advertencia. El único paso habilitado era el sendero que te lleva a la taberna, también determinaron horarios y consejos, pero aún no lo habilitaban totalmente porque faltaba una sola cosa…
Kitty lanzaba miradas furtivas a Gato en esa reunión, se reía levemente de vez en cuando. Primera vez que él visitaba el cuartel de grupo de su novia, además también se encontraba Joey, Claire, Noah y Carlos, se le hacía un poquito difícil controlarse.
- Gracias a la información que nos trajeron, mañana comenzarán a usar las torres… - dijo el líder – Dentro de poco inauguraran la plataforma…Pero nos preocupa una cosa…necesitaremos un aceite especial para las antorchas que se encuentran en las cavernas…
- El aceite convencional tiene poca duración y tendríamos problema con ese suministro para alimentar e iluminar los pasadizos encontrados – contó Carlos uniéndose a la discusión – Pero hay uno especial de larga duración que nos solucionaría ese problema, contando que tampoco tenemos la fecha exacta para el día del escape por la falta de algunos insumos y medicinas, además de los sucesos recientes para mantener la guardia baja – explicó –Este aceite lo utilizan en los palacios y sociedad altas.
- Gato y Joey nos ayudará en averiguar donde lo almacenan y planearemos cuando tomarlos prestado…- dijo el líder.
- Mientras esperamos esto, los demás seguirán trabajando en reparar e instalar antorchas en la cueva – agregó Carlos.
Continuaron hablando de los detalles y cómo procederían a utilizar las cavernas, entre otras cosas.
- Hey Kitty – la llamó en un susurro su amiga.
- Dime – le contestó.
- ¿Qué te parece si invitamos a Joey y Gato a casa un rato? Quizás se nos ocurra algo para conseguir ese aceite especial… - propuso Claire – Sin desmerecer esto obviamente, pero cuando éramos menos era más sencillo organizar y se nos ocurrieran más ideas.
La gata lo meditó en un momento, su hermana- amiga tenía razón, además pondrías las cosas muy interesantes.
- Me parece buena idea – respondió ella – Apenas termine esto, nos vamos a casa.
- Ok, le avisaré a Joey – dijo Claire levantándose de la silla de forma cautelosa.
Kitty en ese instante miró de manera cómplice a su novio, sonriéndole levemente. Gato le guiñó el ojo fugazmente captando su mensaje. La gata oscura rápidamente cortó el contacto antes que alguien se diera cuenta.
Justamente cierto personaje se cruzó frente a ella, Kitty se levantó y lo agarró de su cinturón para detenerlo.
- Renacuajo… - lo llamó – Así que te gusta andar fisgoneando donde no te corresponde ¿Eh? – preguntó la gata, mientras que él se puso muy nervioso.
- No, es un malentendido – respondió levemente asustado.
- ¿Así? Me metiste en el tremendo embrollo, explícame eso tú – dijo Kitty tranquilamente.
- No…es que…sólo me extrañé que anduvieras con alguien y bueno pensé que… - dijo el quedándose en silencio.
- Que Claire podría saber algo ¿O no? – continuó ella - ¿Por qué siempre tan oportuno Renacuajo?
- ¡Deja de llamarme así! – pidió avergonzado.
- Eres el menor del cuartel y todo pasamos por eso, acostúmbrate – dijo ella – Y lo otro, no es primera vez que sucede algo como esto.
- ¡Ya perdón! – dijo él
- Y para la próxima – dijo dándole un palmazo en la nuca – No seré tan amable – advirtió Kitty.
- ¡Auch! – dijo el sobándose el lugar golpeado – Ya entendí – agregó adolorido yendose de ahi.
Gato observaba la extraña escena de su novia junto a su compañero, se sorprendió al ver el coscacho que le había propinado a él. Algo debe haber sucedido según creía él, luego de ver eso, rió.
Ya finalizaba la reunión, el grupo se dirigió a casa de Claire y Kitty, pasaron a comprar unas cuantas cosas para comer, obviamente los Guardias Reales compraron, no permitieron que ellas gastaran en algo, de esa forma ellas podían tener dinero como ahorro y que pudiera servir para después que salieran del reino ante cualquier emergencia. Claro que ellas se rehusaron en un principio, pero después le encontraron razón y no reclamaron más.
Compraron unos panes recién horneado y leche de la mejor vaca que podían adquirir dentro de la zona baja, a pesar que no tenían acceso a buenos alimentos, se las arreglaban para que los vendedores pasasen por ahí y venderle más barato, esto sucedía una o dos veces por semanas y por supuesto a escondidas.
- Es increíble que, de alguna manera, hallan como solucionar los problemas – dijo Joey – En especial con estos tema y que el reino no los tomen en cuenta.
- Eso es lo bueno de sobrevivir…te adaptas a lo que sea – dijo Kitty.
- Cierto – apoyó su amiga – Lo único que realmente es un problema, es la medicina. Hasta ahora aun no contamos con suficientes provisiones para el escape.
- Junto a Gato, haremos todo lo posible por hallar una forma de conseguirla – dijo Joey – El viaje será largo y lo necesitaremos…
- ¿Cuál es el pueblo o reino más cercano? – preguntó Gato.
- Llegaremos a un pueblo…no recuerdo el nombre – respondió el gato de tonos dorados.
- Está a unos dos días de aquí, si es que nos acompaña el clima – agregó Claire.
- Mmmm – dijo pensativo el gato naranja – En ese caso es urgente…pero también debemos tener cautela, ya que se viene la inauguración y de seguro vendrán invitados – dijo él y Joey asintió de acuerdo.
- Tenemos que averiguarlo pronto…creo que será buena idear tomar prestada esas cosas después del evento, bajaran la guardia porque se sentirán seguro con su nueva implementación de seguridad y sus medidas – dijo Joey y los demás asintieron de acuerdo, hasta en ese momento no se habían percatado que habían llegado a casa.
Al entrar, Claire no permitió que ni Joey ni Gato ayudaran a preparar el té, sólo Kitty, decía que era una forma de agradecer por haber comprado las cosas. Al estar listo todo, Kitty se sentó frente a Gato, nuevamente lo miró furtivamente mientras su amiga se sentó junto a Joey en el sillón más grande.
- Ahora que "en teoría" las cosas están mejor… - dijo el gato de tonos dorados – Sí conseguimos esos insumos y ese aceite, después de la inauguración…además de tener todo listo, sería buena fecha para irnos de aquí después del festival de la Luna.
- ¿Qué festival es ese? – preguntó Kitty, Claire tenía la misma consulta.
- Oh, lo siento – se disculpó él – Olvidé por completo que no les permiten participar.
- El Festival de la Luna se celebra por la llegada de la primavera, como es un cambio de estación y los últimos días de invierno, la luna estará en su máximo esplendor, la creencia es que si le das la bienvenida a la luna será una buena cosecha para los campesinos y un reino prospero, pero esa costumbre se ha ido perdiendo y solo se celebra porque sí – explicó Gato.
- Ah ya veo – dijo Claire – No sería mala idea, el clima no sería tan malo…un poco inestable eso sí.
- Estoy de acuerdo – dijo la gata oscura – Se lo podemos mencionar a Carlos y Noah.
- Sí, porque hoy era una locura – dijo Joey - ¡Oh! ¡Esto está delicioso! – dijo probando el pan y la leche al igual que Gato, este le encontró razón a su amigo.
- Esto está mejor que las cosas que nos da en el cuartel – aportó él – Yo me encargaré de averiguar la fecha – se ofreció él, retomando el tema.
- Y yo me encargo sobre el aceite – dijo el gato dorado – Trataremos de hacer esto lo antes posible.
- Tengan cuidado, por favor – pidió Claire – Estamos eternamente agradecidas, pero tampoco queremos que se arriesgan más de la cuenta.
- Tranquila amor, lo tendremos – dijo su novio.
- ¿Nosotras que hacemos por mientras? – preguntó Kitty tomando un sorbo de su taza.
- Descansar, han tenido mucho trabajo con la reconstrucción de esas casas y todo eso – le dijo – Además de lidiar con la gente del reino.
La gata exhaló frustrada...y Gato supo de inmediato que no quería estar quieta por mucho tiempo.
- Trabajólica – le espetó Claire.
Kitty la miró con mala cara, no le quiso decir nada…se la pagaría después.
Entre charla y charla, no se dieron cuenta que se les había pasado la hora, incluso se fueron bastante tarde de ahí, antes que se fueran se despidieron.
A la gata de oscura le hubiera encantado despedirse de otra forma de su novio… decirle que lo quería mucho y que tuviera precaución. Debido a que se daba la idea de cómo cumpliría su nueva tarea…de seguro sería en ese palacio estúpido.
Esperaba a que no acudiera otra vez a esa princesa de los mil demonios…Alguien tan obsesionada como ella es para tener cuidado, es lo más parecido a una perra, quiere decir, a un perro que no suelta su juguete...
