.
.
Se cumplieron los 15 reviews.
*0*/
Debido al angst en el manga no he tenido ganas de escribir. Xd De verdad no quiero ver sufrir más a mis bebés. QwQ Pero bueno, ayer en la noche decidí escribir porque no debo dejar que el angst me gane… y mis bebés merecen recibir y darse amor. 7w7)r
¡Que lo disfruten! ¡Y recen por el JERZA! OwO)9
.
.
Pedido de:
MinSul6011
.
.
Disclaimer I: Fairy Tail ni sus personajes me pertenecen. Yo solo los uso para escribir WAFF & FLUFF.
Disclaimer II: Aunque uso las ideas que me dejan en los reviews. La historia en su creación y ejecución es netamente de mi autoría.
Referencias De Lectura:
Diálogo.
«Pensamientos»
Narración.
Apostilla:
Género: Romance.
Rated: M.
.
.
[°° Request 02 °°]
.
° Composición °
.
.
Sus dedos se deslizaban por las teclas de manera fluida.
Jellal Fernandes no necesitaba concentrarse para que la melodía saliese de la manera en que quería, venía practicando esa parte de su nueva composición desde hacía días, de hecho, cinco días.
Los mismos días que ella llevaba escuchándolo en secreto.
―¿Tan interesante soy? ―preguntó en voz alta en la supuesta sala de prácticas vacía, no pudo verla por seguir observando las teclas del piano pero la cortina que daba hacia la terraza compartida con la sala de reuniones del conservatorio de música al que había sido invitado se movió de pronto―. Me siento halagado, pero preferiría ver a mi admirador secreto ―continuó como si realmente no supiese quien era ella.
Erza Belserion.
La dueña de la más hermosa cabellera escarlata que él hubiese visto.
La hija y manager de la más codiciada soprano conocida.
―Y-yo… ―sonrió al escucharla tartamudear, siempre que la observaba de lejos ella era la viva imagen de la formalidad y cortesía, y aunque las veces en que la había visto en los últimos años eran pocas, él sabía que había algo más que eso. Cuando a veces él y la madre de ella chocaban en presentaciones y teatros se divertía haciéndola sonrojar con sus palabras en sus cortas conversaciones que se suponía debían ser profesionales, y se deleitaba viendo pequeños detalles en ella que a muchos le pasaban desapercibidos, aunque él había visto gran parte de esos rasgos desde hacía casi veinte años.
Y tal vez por eso actuó como actuó.
―Lleva varios días escuchándome practicar ¿Cierto? ―detuvo sus dedos y se volteó hacia la terraza de puerta abierta en donde ella estaba y no pudo evitar el admirarla, el viento jugaba con los mechones sueltos de su escarlata cabello que se escapaba de su pulcro y profesional moño y su cara sonrojada por la pena de ser descubierta era aún más hermosa que su cara de fría manager― ¿No eres alguna espía, verdad? ―le miró acusador y ella abrió los ojos sorprendida por la acusación―. Aunque supongo que tendrías cierto derecho de hacerlo ―soltó misterioso y luego sonrió de lado―, pero te advierto que mis abogados y aún más mi manager son implacables…
―¡Yo no soy una espía! ―frunció el ceño y dejó pasar la parte sobre "cierto derecho" que no entendió―. Solo… ―se mordió el labio y de un momento a otro pasó de la mujer apenada a la implacable manager―. Me pareció una hermosa melodía, y no quería interrumpir su práctica, sé que muchos músicos odian cuando alguien interfiere con su proceso de creación ―se puso firme y bajó la cabeza―. Lamento las molestias.
Jellal sonrió.
Si ella supiese.
―No me molesta ―negó con la cabeza―, y sin duda usted no interfiere con el proceso de creación―dijo divertido al usar ese término―, o al menos no de forma negativa, pero ya que está aquí… ―Erza elevó una ceja extrañada― ¿Puedo hacerle una pregunta?
―Cl-claro ―asintió con rapidez.
―¿Lo que ha escuchado que le ha parecido? ―interrogó con seriedad, algo que a Erza le recordó a cientos de músicos con los que ella había tratado.
―¿Se refiere a esa melodía que toca todos los días? ―Jellal asintió―. Bueno, llevó apenas unos días escuchándola, hace menos de una semana que llegué para estas presentaciones, pero me parece hermosa ―sus ojos brillaron emocionados pero continuó con seriedad―. Es firme al inicio, casi marcial, pero luego las teclas se agudizan un poco y da una sensación de calidez, o al menos eso me parece en ese pequeño tramo que da hasta que repite todo de nuevo ―sonrió apenada―. De hecho, cuando escuché que se repetía una y otra vez sin ser un rondó o un canon fue que decidí venir a ver… es decir, escuchar―sus mejillas se colorearon de nuevo pero carraspeó y volvió a su conducta profesional― ¿Lleva mucho tiempo ideándola?
―Menos de una semana ―contestó él sin dejar de verla y Erza sintió algo extraño recorriendo su espalda por el tono de voz que usó, como si le estuviese confesando un gran secreto―. Algo… me inspiró y… ―soltó un suspiro y volvió su vista al piano mientras sus dedos volvían a confabularse con las teclas para sacar de nuevo la melodía incompleta―, luego perdí eso… ―continuó tocando a la perfección la pieza que Erza había estado escuchando, cuando se aproximaba al cambio de nota que indicaba el final de lo que hasta ahora ella había escuchado y el reinicio de la melodía, Erza se sorprendió al escuchar una nueva combinación de llaves―, pero creo que ya volvió un poco…
Erza iba a decir algo, pero prefirió callar.
Él parecía ido en las teclas.
Y lo estaba.
…Ni siquiera notó cuando ella dejó la habitación…
.
[ J & E ]
.
La melodía de nuevo la llamó a esa habitación.
Era su séptimo día en el conservatorio, su madre estaba practicando un nuevo aria que interpretaría tanto en el Teatro Nacional de Fiore junto con la Sinfónica Real en unos meses, como en el festival nocturno del cerezo multicolor en unos días.
Un gran evento lleno de belleza.
Un evento que Erza ansiaba de ver otra vez luego de pasar tantos años en Álvarez debido a las exitosas giras de su madre en ese continente y a que sus estudios y especialización en historia de la música no podrían tener mejor guía que August Álvarez, amigo de su madre y rector de la universidad más antigua de música en el mundo. Desde pequeña se había interesado en la música, si bien no exactamente en su ejecución ―si bien siempre se le dio bien el cello y la flauta traversa― mas su pasión era la historia, especialmente la historia detrás de cada interprete y compositor, de cada uno de esos artistas que creaban la música.
Lo que para la mayoría en el mundo era una inspiración.
Y por eso estaba ahí de nuevo, escuchando al azulado pianista.
O al menos esa era una de sus razones.
―Pensé que no vendría hoy ―el azulado como siempre no se volteó a verla de inmediato, él siempre terminaba lo que estaba tocando antes de hacerlo, aunque sus conversaciones habían sido cortas durante los dos días anteriores ella ya sabía eso de él, esa semana no era la única vez que lo había observado idear una nueva melodía, hacia un par de años también lo había hecho, justo el día en que el joven músico había sido condecorado con el máximo galardón de la música clásica.
Justo el día antes en que ella partiese a Álvarez con su mamá.
Y antes de eso también había habido otras ocasiones.
La primera de todas cuando apenas tenía diez años, aunque Erza estaba segura que ese hombre no recordaría la torpeza y las lágrimas de una niña al soltarse de la mano de su madre en una rabieta y perderse en el conservatorio en donde Irene había sido invitada como jueza para una competencia infantil de piano avanzado, Jellal de seguro no sabía lo que significó para ella que ese día en que se sentía más sola que nunca al perder a su abuelo Rob debido a una enfermedad, el pequeño niño que la encontró llorando no le preguntase nada y en lugar de eso la tomase de la mano hasta una de las salas de prácticas y tocase para ella hasta que dejó de llorar sin importarle que por eso casi termina siendo descalificado por llegar tarde a su turno de interpretación en la competencia.
No había manera de que recordase eso.
O al menos no que la recordase a ella.
―Se me hizo un poco tarde ―explicó y luego mantuvo el silencio para poder poner atención al nuevo agregado de la melodía, cada día que la escuchaba nuevas notas la conformaban.
Cada vez era más compleja y hermosa.
―¿Y? ―se detuvo por fin y se volteó a verla―. ¿Qué le parece?
Ella no necesitó contexto para entender a qué se refería.
―Es más complicada de lo que pensé que sería ―sonrió al ver que él negaba―. Claro que lo es, tal vez la melodía puede parecer sencilla, pero la ejecución es sumamente intrincada ―él sonrió divertido―. No crea que puede engañarme tan fácil ―Erza se sorprendió del tono coqueto con que esas palabras salieron de su boca―, es decir, yo… ―intentó arreglar lo que dijo pero el soltó una carcajada.
―Jamás intentaría engañarla ―el azulado se volteó al piano y tomando un cuadernillo de apuntes que estaba junto a él en el banquillo escribió un par de cosas antes de voltearse de nuevo―. Estoy seguro que usted sabe de música, ningún artista de la envergadura de su madre aceptaría un manager sin conocimiento de este mundo.
―¿Conoce a mi madre? ―le preguntó extrañada y de inmediato se sintió tonta, aunque las pocas veces que habían hablado ella nunca mencionó a su madre, pero por supuesto que él conocía a Irene Belserion, no solo era famosa a nivel mundial sino que también habían interpretado juntos en varios teatros y conservatorios.
―Hace unos años dimos un concierto en conjunto, aunque, en ese entonces usted no era su manager ―Erza asintió, en ese tiempo ella apenas cursaba la carrera de administración que necesitaba para lograr trabajar para su madre―. Y además, ustedes son muy parecidas, si me permite decírselo.
Erza asintió divertida.
Esa era una verdad absoluta.
―Eso es imposible de negar, señor Fernandes.
―Jellal ―le corrigió él con una sonrisa algo apenada―, señor Fernandes es mi padre… preferiría que… ―se detuvo buscando una manera de explicar el que prefiriese que ella le llamase por su nombre sin sonar a intento de coqueteo―, bueno…
―Entiendo ―Erza sonrió―, Jellal…
…Él no pudo evitar devolverle la sonrisa y sumergirse de nuevo en la música…
.
[ J & E ]
.
Cuando ella llegó a la sala de prácticas él marcaba un compás nuevo.
―Parece que terminará pronto esa composición ―él asintió concentrado y ella esperó paciente a que acabase, de todas maneras se suponía que ella iba ahí para escucharlo tocar el piano y no para charlar por un par de minutos como en los últimos nueve días.
No que no disfrutase de esa parte.
―Ayer me pareció que me quería preguntar algo ―la sorprendió él al finalizar la música y tomar la libreta de apuntes―, ¿o estoy imaginando cosas? ―se volteó sonriendo y con aire cómplice continuó―. No me extrañaría, mi imaginación y creatividad ha estado por los cielos estos últimos días.
Erza se regañó a si misma por perderse en su sonrisa pícara.
―N-no ―fingió ver hacia un par de cuadros de compositores de la época victoriana antes de volver a verlo a él, tal vez si lo imaginaba con calzas y peluca blanca le dejaría de parecer tan atractivo.
Tal vez…
Pues no.
Lo único que ganó con eso fue imaginar su alto y atlético cuerpo en una ajustada prenda de tela.
Sus mejillas se calentaron.
―Entonces ―Jellal la miró sin entender que le pasaba―, ¿qué me quería preguntar?
―¡Oh! ―Erza respiró hondo y decidió ponerse su armadura de negociadora, la que usaba para conseguir los mejores contratos para su madre―. Yo, quería pedirle una entrevista―se cruzó de brazos bajo el pecho y Jellal enarcó una ceja sorprendido―. Estoy dispuesta a pagar el precio de una revista profesional, aunque debo advertirle que esto lo hago para una revista independiente y tal vez no tenga un gran alcance de audiencia.
―¿Una entrevista?
―Sí, yo… escribo artículos sobre músicos de la época de oro en mi tiempo libre, quería iniciar una nueva columna sobre músicos consagrados actuales, por eso…
―¿Iniciar una nueva columna? ¿Yo sería el primero?
―S-sí… ―las mejillas de ella se sonrojaron más y él tuvo que morderse su propia mejilla para no suspirar por eso―, he seguido su carrera por años, él que lo encontrase aquí fue un golpe de suerte para mí… ―esa mentira hubiese sido obvia para su madre, Erza sabía muy bien que él estaría ahí y por ello fue que insistió tanto a su madre sobre participar en el proyecto a pesar de estar en media gira― p-or eso fue que estuve escuchando sus prácticas, no encontraba el momento adecuado para pedírselo… ―Erza no sabía que le abochornada más, si su confesión o el hecho de que Jellal la hubiese ignorado para voltearse a escribir algo en su libreta.
«Bueno, lo intenté» Suspiró resignada y se dio media vuelta para salir por el corredor de la terraza.
―Señorita Belserion ―la voz que no esperaba la detuvo antes de cruzar el umbral de la moldura de cristal que enmarcaba la salida―, ¿esta noche está bien? ―Erza parpadeó confundida al voltearse y verlo caminando hacia ella.
―¿Es-esta noche?
―Sí, bueno, en el día no tengo tiempo libre. Mi manager es una esclavista cuando se trata de mis horas de práctica y demás compromisos ―él soltó un bufido y Erza no pudo evitar encontrarlo divertido, entendía la situación como manager y como persona―, así que mi tiempo libre es mayoritariamente nocturno. Por eso…
―¿A la hora de la cena? ―propuso ella al verlo dudar, de verdad no quería perder esa oportunidad, desde niña lo admiraba, ese niño prodigio había sido parte de la razón de que ella terminase sumergiéndose tanto en el mundo de la música. Y ahora tenía a ese niño ―ahora un hombre―, así de cerca.
Tan cerca que podía ver las pequeñas vetas verdes en sus ojos color miel.
―Me parece una gran hora ―Jellal intentó no perderse en esos ojos chocolates, pero no pudo evitarlo, o más bien, desistió de la batalla por evitarlo― Aquí tiene ―le extendió un papel sin dejar de mirarla a los ojos, aunque el hechizo se rompió cuando ella descendió su mirada para ver la hoja―. Así será más fácil estar comunicados por si ocurre algo. Nos vemos en la noche… ―depositándole el papel en la mano y un rápido e inesperado suave beso en la mejilla, Jellal se despidió con una sonrisa.
…Debía apurarse, la inspiración había vuelto a llegar…
.
[ J & E ]
.
Cuando lo llamó gracias al número que le escribió en el papel, nunca esperó esa petición.
Pero lo encontraba perfecto.
En lugar de escoger el comedor del conservatorio o uno de los restaurantes caros que abundaban en las cercanías, Jellal la había invitado a comer al parque, y por eso allí estaban, sentados en una banca detrás del pequeño local de crepas caseras en el que compraron su cena.
Y para Erza tener dulce en la mano y a alguien que admiraba al lado era más que perfecto.
―Entonces… ―Erza encendió su grabadora apenas terminó devorar su crepa de fresas y crema, a Jellal le había divertido verla tan emocionada por eso―, ¿desde qué edad iniciaste a tocar?
Jellal soltó un suspiró.
Desde que la vio llegar con su usual traje de trabajo, de pantalón y camisa de seda, supo que para ella eso era solo eso.
Una entrevista.
…Y decidió abstenerse a solo responder sus preguntas…
.
[ J & E ]
.
Su segunda noche de entrevistas había sido en el mismo lugar.
A Jellal le sorprendió que ella llegase a su práctica a pedirle de nuevo lo mismo, pensó que las preguntas del día anterior habían sido suficientes, pero se alegraba enormemente de que no fuese así.
Aunque ella de nuevo apareciese de traje.
―Así que luego de terminar Altair pasaste por una sequía creativa ―repitió lo dicho por él, Jellal asintió―. Sin embargo está seguro de que en estas dos semanas que lleva en el conservatorio esa inspiración ha vuelto, ¿Cierto?
―Así es.
―¿Y cuál sería la temática a seguir para las nuevas composiciones? Claro, si puede revelarlo.
―¿Perdón? ―preguntó moviendo la cabeza de lado a lado y se acomodó mejor en la banca, estaba a una distancia prudente de ella pero no podía evitar quedar embobado por su fragancia a fresa.
Erza le miró extrañada pero le volvió a formular la pregunta.
―Pregunté de que si puede revelarme la temática a seguir en sus nuevas composiciones, es decir ―agregó―, si tiene una línea a seguir.
―Oh, claro ―Asintió más despejado―. Quiero darle continuidad a mi primer disco.
―¿A Tower of Heaven? ―Le miró extrañada― ¿La melodía que ha estado componiendo la incluirá ahí?
―¿Por qué la extrañeza? ―sonrió de medio lado y Erza perdió la pregunta― ¿Señorita Belserion?
―Erza ―respondió en lugar de la pregunta y se apenó hasta balbucear―, y-ya qu-que usted me pidió que…
―Entiendo ―Jellal soltó una carcajada amable al responder de la misma manera en que ella lo había hecho una vez cuando se trató del nombre de él―, Erza…
Ella rió con él.
Y su móvil sonó.
...Sus deberes como manager terminaron abruptamente la entrevista…
.
[ J & E ]
.
La grabadora llevaba encendida veinte minutos, pero no habían hablado nada.
Acostados en una sábana y mirando las constelaciones que las escasas luces del parque permitían ver con más claridad que en la ciudad, ambos jóvenes se habían quedado contemplando el manto de estrellas.
La idea de la manta había sido de Jellal, él la había traído.
La idea de acostarse había sido de ella después de comer cinco crepas.
Necesitaba acostarse después del festín.
―Aún no entiendo… ―comenzó ella de pronto sin apartar la vista del cielo nocturno.
―¿Qué no entiende? ―A diferencia de ella, quien seguía acostada de espaldas atenta al cielo nocturno, Jellal cambió y se colocó de costado. Amaba ver las estrellas, era una de sus pasiones más grandes en la vida junto con la música, pero en ese momento el perfil de Erza cerca de él era más tentador de observar, especialmente ese día en que ella llevaba su cabello en una trenza y no en un moño.
―La pieza que está componiendo no calza con su primer disco, ese disco era más sombrío, esta melodía no lo es…
―¿Piensa que el disco que compuse desde niño hasta la adolescencia era sombrío? ―negó con falsa indignación.
―Lo era ―afirmó ella con algo de diversión en la voz ante su falsa indignación―, aunque había mucho esperanza entrelazada entre los graves que creaban esos sentimientos de angustia y de injusticia ―Jellal frunció el ceño al escucharla―, era casi como gritos aullando hacia al mar, desesperación, clamor, y un pequeño hilo de esperanza, una pequeña luz que se filtraba en medio de las llaves cambiantes de las estrofas… aunque esa esperanza llega a su cúspide en la última pieza, en…
―"…Scarlet Sky cambia el clamor por un júbilo que despierta tras la parte más oscura antes del amanecer lleno de luz e incandescencia…" ―interrumpió él citando de memoria y Erza le miró asombrada, ni siquiera se abochornó de tener su rostro tan cerca del de Jellal al haberse volteado de costado.
―¿Cómo sabía qu-?
―Es mi crítica favorita de ese disco, nunca lo habían descrito tan bien antes… ―Jellal observó el rostro de ella de manera atenta, estaba a medio brazo de la peli-escarlata y aprovechó la oportunidad de verla de tan cerca―, esa persona entendió a la perfección lo que quería escribir… al igual que en mis otras composiciones ―ella iba a hablar pero nada salió de sus labios―. Erza… ¿para qué revista escribe?
―Yo… ¿ha-has leído Heart Kreuz? ―apenada por las palabras de él le miró con timidez.
Jellal rió y volvió a ver al cielo.
―¿Cómo no me di cuenta antes…? ―negó con la cabeza―. Debió ser obvio que eras tú…
―¿Y-yo? ¿De qué hablas?
―¿Tu seudónimo de escritora es Scarlet, cierto?
Erza asintió y él volvió a reír.
…La vida a veces era increíblemente ridícula…
.
[ J & E ]
.
Las presentaciones habían terminado y solo quedaban las luces.
El festival del cerezo había sido un éxito.
La última entrevista había acabado con todas las preguntas y la cercanía del festival de cerezo había hecho que Erza estuviese más ocupada con su trabajo como manager y que Jellal estuviese siendo vigilado por Ultear para que no se escapase de las horas de práctica.
Llevaban varios días sin verse.
Erza aún no entendía porque Jellal se había reído al conocer su seudónimo, y de cierta manera eso le mortificada, y aunque la pregunta del ¿por qué? se mantuvo todo el rato en la punta de su lengua, nunca se atrevió a hacerlo.
―¿Erza? ―la voz que la llamó fue identificada por su oído con facilidad―. Tiempo sin verte… ―continuó de manera divertida y ella no pudo evitar voltearse a verlo con una sonrisa impregnada en su rostro.
No tenía que preguntarle para saber que estaba ahí parar mirar las estrellas.
―Estos días fueron una locura ―ella suspiró exageradamente y Jellal rió―. ¿Estás escapándote de Ultear?
―No, la noche es mi tiempo libre ―le cerró un ojo cómplice y sonrió al verla sonrojarse, esa noche estaba más hermosa de lo usual, con su vestido negro de mangas largas y su cabello semi-recogido acariciando uno de sus hombros desnudos―. En realidad… ―se desacomodó el cabello―, esperaba poder verte…
Sabía que su cara estaba roja, pero no le importó.
―Oh, entiendo… ―Erza asintió mientras buscaba algo en su bolso―, no te he dado la paga por la entrevista.
―¿La paga? ―Jellal negó divertido―. No la necesito, Erza.
―Pero se supone que te iba a pagar.
―No es necesario, de verdad.
―Pero…
―¿Qué tal si la donas a una causa benéfica? ―sugirió él para evitar seguir con el debate―. Estoy seguro que conoces alguna fundación que lo necesite ―Erza suspiró y asintió.
―Me aseguraré de hacerlo.
―Confió en ti ―asintió Jellal y Erza se sonrojó ante el tuteo.
―Pe-pero aún así… no es justo que no recibas algo a cambio, si hay algo en lo que quieras que te ayude o algo, puedes contar conmigo.
―¿De verdad? ―La sonrisa de Jellal fue tan traviesa como encantadora cuando ella afirmó de nuevo― Vaya, vaya… ¿Cómo rechazar algo como eso? ―Erza no supo que contestar y el músico continuó―. Entonces… cena conmigo…
―¿¡E-eh? ―sus pestañas abanicaron varias veces el calor de sus mejillas debido a la sorpresa de la petición.
―No me gusta comer solo, y… ―dejó de observarla antes de continuar―, me gusta hablar contigo… pero ―la volvió a ver apenado― no te sientas obligada, de verdad, si no quieres…
―¿Hoy? ―le interrumpió ella igual de nerviosa, con ojos tan brillantes y emocionados que Jellal tuvo el valor para contestar.
Pero primero inhaló hondo.
―Estaba pensando más en… todas las veces que puedas, Scarlet…
Erza se sorprendió al inició pero no tardó mucho en aceptar.
…Esa fue la primera cita de varias…
.
[ J & E ]
.
Ella hizo un puchero cuando lo vio reírse sin control.
―¡Hey! ―la mujer indignada estiró su mano y jaló uno de los mechones azulados del hombre―. ¡No te rías! ―al verlo continuar carcajeándose se sentó en la manta en que de nuevo estaban acostados viendo las estrellas en el parque después de cenar.
Solo que esta vez estaban mucho más juntos.
―L-lo sient-siento… ―Jellal intentó dejar de carcajearse pero no pudo.
―No parece que lo sientas mucho, Jellal… ―reclamó abrazándose las rodillas enfundadas en mezclilla e inflando las mejillas.
―Es que… ―respiró hondo en nuevo en un intento por calmarse―, no puedo creer que tú hayas terminado una noche en la cárcel por culpa de un pastel… ―rompió a reír al verla hacer un puchero ofendido.
―¡No fue por culpa del pastel! ―lo miró con el entrecejo marcado― ¡Fue por disturbios en propiedad privada!¡Y no fue mi culpa!
―Golpeaste a dos de tus amigos por botar tu pastel de cumpleaños y eso causó lo demás ―Jellal levantó una ceja aún acostado en la sabana―. Definitivamente fue culpa del pastel…
―Bueno… ―Erza soltó el aire que tenía retenido en sus mejillas―, tal vez un poco… ―le miró con ojos entrecerrados― ¿Acaso tu historia del tatuaje no es más boba?
―Sí, sí… ―Jellal puso los ojos en blanco y sintió su cara arder―, las apuestas son tontas… más cuando apuestas tatuarte la cara estando borracho…
Esta vez fue el turno de Erza para reír.
Jellal la observó con deleite.
Fue como escuchar una melodía nueva.
―Ven… ―dijo de pronto Jellal y extendió su mano, Erza la aceptó, dejándose llevar por el pequeño jalón que él le dio para que volviese a acostarse a su lado―. Me gusta que te gusten tanto los dulces, Scarlet… ―susurró cuando la cabeza de ella tocó de nuevo la sabana, volteándose de lado, logrando que sus rostros quedasen a centímetros uno del otro.
―A mí me gusta tu tatuaje… ―continuó ella sin ninguna intención de alejarse.
―¿Qué más te gusta? ―preguntó con una sonrisa ladeada que hizo que Erza perdiese un par de latidos en su corazón― A mí me gusta verte reír…
―M-me gusta… que me llames Scarlet ―se mordió un labio nerviosa y Jellal elevó su mano para, con su dedo pulgar, liberar al labio de su prisión.
―¿Por qué? ―Preguntó, sus ojos fijos en el labio que su pulgar acariciaba con lentitud desquiciante.
―Porque me llamaste así ese día… ―confesó sin poder evitarlo.
―Nombré esa obertura así por ti… ―murmuró contra sus labios, cuando de niño esa pequeña niña se había cruzado en su camino había descubierto una nueva manera de tocar música, no la manera aburrida y estructurada que su profesor Brain le había enseñado, no, no era solo imitar lo establecido a papel carbón.
Había sido muy distinto.
Había creado y tocado para calmar lágrimas.
Había interpretado para crear emociones.
Si ese día Erza no hubiese estado ahí llorando en el pasillo cuando él trataba de escaparse de su profesor, Jellal estaba seguro que él jamás hubiese ido a presentarse, y por tanto no hubiese conocido a Ur, su siguiente profesora de música ―tan diferente a Brain― y la posibilidad más grande era que él hubiese abandonado la música porque antes de encontrarse con ella y tocar para ella, él, a sus once años había empezado a odiar lo que hacía.
Casi pierde lo que ahora amaba.
Y Erza, con su tímida sonrisa y un dulce de fresas en la mano para agradecerle por ayudarla a calmarse, había cautivado a Jellal de niño y le había dado una nueva motivación para seguir en la música.
Por la vivacidad y luz que se desprendía de ella.
―¿Por mí? ―preguntó ella y los ojos miel de él brillaron al afirmar, la piel de Erza se erizó al sentir la mano de Jellal enredarse en su cabellera suelta a su espalda y apegarla más a él.
―Por ti… ―susurró él y entonces Jellal cerró la distancia entre sus labios.
…El beso supo a fresa, como aquel dulce…
.
[ J & E ]
.
Las cortinas estaban completamente abiertas pero la habitación estaba mayormente oscura.
Las manos de Erza descendieron por su espalda y Jellal ahogó un gruñido en sus labios mientras él descendía su mano por su cuerpo desnudo. Esa noche había sido la última de las presentaciones en Magnolia, lo que se suponía supondría un fin a sus cenas casi diarias luego de más de tres meses de haber empezado con ellas, ninguno dudó un segundo en seguir al otro en el plan jamás trazado.
Solo les quedaban tres días juntos.
Él la invitó a bailar a la terraza vacía luego de la cena de gala.
Ella le besó como si no hubiese un mañana.
Jellal entrelazó sus dedos con ella.
Erza se dejó guiar hasta su habitación.
Sus zapatos se perdieron al cruzar la puerta, su vestido de gala y la mayor parte del caro traje formal de Jellal quedaron cerca del piano de cola y el resto de su ropa quedó en el suelo alfombrado junto a la cama.
Nada de eso era necesario.
No cuando las manos de ambos solo deseaban tocar y acariciar más piel, no cuando los labios de Jellal se sentían tan calientes al descender hacia su cuello y a sus pechos atormentados con el placer de su ávida lengua, no cuando las manos de ella lo apegaban más a él aún utilizando sus uñas para hacerle notar lo mucho que lo deseaba.
Ambos lo deseaban.
Como si fuese una melodía que estuviese componiendo, los dedos de Jellal hicieron brotar sonidos dulces de los labios de Erza cuando comprobaron la humedad de su deseo, la calidez de su recepción húmeda lo hizo sonreír contra su mejilla para luego continuar con la composición, sus dígitos fueron tan hábiles como lo eran sobre las teclas, la respiración de ella perdió el ritmo pero sus gemidos componían ese desfase musical con su belleza acústica. Jellal besó sus labios de nuevo y Erza separó sus muslos para él cuando él se lo pidió con la habilidad de su tacto, allí en medio de sus piernas Jellal se sintió en el mismo paraíso, en especial cuando se adentró en ella y Erza se arqueó para él con un sonido aún más perfecto.
Más notas.
Más placer.
Los gruñidos de Jellal llenaron el oído de Erza cuando ella enredó sus piernas en su cintura para profundizar el punto de placer, y él no pudo más que acelerar el ritmo de su ejecución para estar a la par con su compañera de interpretación, su estrechez trajo tensión a su mandíbula y por ello aposentó su peso en sus bíceps antes de llevar una mano a una de esas largas piernas que lo envolvían para subirla más y entrar con más fervor en ella.
―Scarlet… ―susurró el nombre de su musa y Erza sintió el temblor del clímax desde su vientre, un nudo de éxtasis que se desenvolvió enviando electricidad inusitada por su columna hasta el punto de dejar su mente en blanco mientras sentía como Jellal se liberaba en ella y susurraba la más magnifica composición de palabras en su oído.
Ni siquiera se dieron cuenta en que momento sus cuerpos exhaustos de placer se rindieron al sueño.
…Ni siquiera notaron como sus cuerpos permanecían unidos…
.
[ J & E ]
.
Las cortinas abiertas dejaban traspasar los rayos perezosos del sol.
Jellal observaba a la hermosa mujer parpadear y removerse para salir de su estado onírico, su piel, su hermoso rostro y su radiante cabello escarlata contrastaban tan perfectos ante el verde de sus sabanas de seda que era casi como observar la más bella composición del arte de la pintura que jamás hubiese visto.
Y deseaba seguir viéndola.
Su último día juntos era ese, él debía partir al continente de Stella por un contrato y ella a Álvarez a causa de la gira de su madre, ninguno de los dos habían hablado sobre el asunto porque ambos sabían que nada podían a hacer, así que por tanto decidieron pasar lo máximo de tiempo posible en compañía y cercanía del otro.
Durmiendo juntos y también despertando juntos.
Los ojos de Erza se abrieron y por fin lo enfocaron, sentado en el banquillo del piano con solo la bata de dormir mal cerrada y su cabello despeinado, ella sonrió ante la atractiva imagen y se sentó en la cama abrazando las suaves sabanas contra su cálido cuerpo desnudo, Jellal le devolvió la sonrisa y sus dedos se movieron sobre el piano.
Erza supo que era hora de solo escucharlo.
Las teclas obedecieron sus dedos y martillearon las cuerdas debidas en el orden indicado, los agudos se quejaron con voz dulce y los graves protestaron con algo de dureza, pero la música que se creaba con su interacción hizo a Erza sonreír y sonrojarse al ver como Jellal no apartaba la mirada de ella. También lloró cuando los agudos chillaron adoloridos por su destino, pero de nuevo la sonrisa llegó a su rostro cuando la tesitura casi acarició su oído llegando a los acordes finales en una mezcla sólida de ritmo y melodía que entró por su oído y encontró un pedestal en su corazón.
Un deseo.
Una plegaria.
Un sueño cumplido.
Eso parecía contar la nueva creación de Jellal.
La lucha de dos amantes que deseaban poder caminar por un mismo camino.
―Por fin la terminé―Erza parpadeó rápidamente y se asustó al sentir como él limpiaba sus lágrimas, no se había dado cuenta que la música había terminado, ni mucho menos que Jellal había vuelta a la cama y estaba tan cerca de ella― ¿Te gustó, Scarlet…? ―su voz gentil transmitía su nerviosismo por la pregunta y eso la hizo sonreír y asentir.
―Es… hermosa… ―sin poder evitarlo su mano se posó sobre la mano de él que acariciaba su mejilla.
―Es tuya… ―Jellal se inclinó hacia ella, besó su cabello y la envolvió en sus brazos.
―¿Mía? ―Erza se separó un poco de él, sus ojos color chocolate interrogantes.
―La compuse para ti… ―confesó ruborizado, juntando su frente con la de Erza―, cuando te vi, de nuevo… después de tantos años… yo… ―cerró los ojos frustrado por no poder decir lo que quería―. Erza, no quiero separarme de ti…
―Entiendo… ―Erza elevó su mano y acarició el tatuaje en su rostro―. Me pasa lo mismo…
Jellal suspiró y con un ágil movimiento la tomó de la cintura y la apegó a él cuando se acomodó de nuevo en la cama bajo las sabanas y contra el suave cuerpo de ella.
―Mis presentaciones durarán dos meses…
―La gira de mi madre apenas va por la mitad ―Erza metió una de sus manos entre las solapas mal cerradas de la blanca bata de dormir de Jellal y se abrazó más a su cuerpo―, le queda más de medio año.
―¿Crees que ella y Ultear nos dejen intercambiar de manager? ―susurró divertido contra su cabello y Erza rió.
―¿Quieres intentar preguntarles?
―Quiero seguir vivo ―respondió fingiendo temor.
―Yo también quiero que así sea… ―Erza se separó un poco para poder elevarse y besar su mandíbula― Ya encontraremos la forma…
Jellal la miró con ojos llenos de ternura y la besó con una lentitud desquiciante.
―La encontraremos… ―sus demás susurros acariciaron el oído de Erza y derritieron su corazón mientras el amanecer se volvía escarlata e iluminaba por completo la habitación en donde ellos volvían a amarse.
Encontrarían la manera.
…Así como los dos amantes en la nueva composición finalizada…
.
.
Gracias por la amabilidad de leer y dejar review
.
.
Información de la Petitoria:
Solicitante: MinSul6011
Solicitud: Un fic en donde Jellal sea un pianista y que Erza se sienta atraída a él al verlo tocar.
Rincón De La Escritora En Proceso:
¿Han visto cuántos niños genios musicales salen en noticias y luego no se sabe nada de ellos? O: Eso se debe a que los hacen máquinas de ejecución perfecta y matan su creatividad, al final no resaltan al ser incapaces de crear por sí mismos. Eso es muy triste. :c
En otras instancias. ASDFGHSDFG. Amo la música y amo los fics de música así que esta petición me inspiró para sacarme el bajoneo que tengo. xD Espero les haya gustada. NwN Gracias MinSul por la petición.
Agradecimientos:
Adorables reviewistas con cuenta os respondo con PM:
MinSul6011
Bluewater14
Banana Parafilia Sama
Lady-Werempire
Ponyminiu
Sonye San
Kzygbae
Adorables reviewistas sin cuenta os respondo por acá:
Lia: Muchas gracias por las felicitaciones. *w* Me alegra que te guste el fic y que estés de acuerdo con las reglas. :D Me gusta ser clara y directa en cuanto a estas cosas. En cuanto al fic que me pediste… ¿Era el de la falsa prometida? xD Si es ese claro que acepto la petición, aunque deberé adaptarla al AU y si es otra te ruego me lo recuerdes porque seguro me he confundido. QwQ Gracias inmensas por leer. Saludos. NwN
Restia-Chan: ¡Hola! Gracias por leer. NwN Propuesta aceptada y espero te llegue a gustar cuando lo publique. Saludos.
Zero: Los mejores amigos a amantes es uno de los clichés más adorables. xDD Me alegra que te gustase. Gracias mil por animarte a dejar review, la verdad animan mucho porque así una no siente que escribe para el viento. xD Lo aprecio mucho de verdad. Muchísimas gracias. Saludos. NwN/
Zoe: ¡Sííí! El cliché de mejores amigos queda perfecto en ellos porque el canon lo permite *w* ¡Jajajja! Me alegra que te rieses con la parte de las maletas, es que sin duda Erza es una exagerada en ese aspecto. xD ASDFGHASDFG El amor siempre desata el kyaaa interior. Me siento orgullosa de eso. Tu pedido ha sido aceptado, aunque ocurrirán pequeñas modificaciones sobre ella. Espero te guste cuando se publique. Un saludo y miles de gracias. NwN/
Melany: Espero que tus estudios vayan excelentes. NwN Es que ellos dos están hechos el uno para el otro, vos, tú, yo ellos y todos sabemos eso. 7w7)r Abrazar al dormir es genial, aunque sea la almohada. xD Me alegra que te gustase el fic. Tu petición ha sido aceptada, aunque el lemon no te lo aseguro porque eso depende mucho de lo que termine escribiendo. xD Trataré de cumplirlo si es posible. Muchas gracias por leer. Saludos. NwN/
Guest: ¡Hola! Me alegra que te guste la idea de fics a pedidos. NwN Sobre tu petición, no crea que pueda hacerla en el mundo de "Stone Age" pero si podría adecuarla a un AU. Irene suegra sobreprotectora es altamente una genial idea para escribir porque sin duda la veo así. xD Así que si no te importa puedo aceptarla. SI te parece te pido que me lo digas para apuntarla en la lista definitiva. Un beso y gracias por leer. NwN/
Neylare: ¡Hola, preciosa! :D Y no, no era culpa de PC D: Lamento no poder habértelo dicho antes, es culpa de Fanfiction, a veces no cuenta reviews o no los muestra, eso sucedió esa vez, por eso no se podían ver por nadie, ni por mí. xD Ojalá todas pudiesen encontrar un Jellal hermoso en sus vidas. *w* Sería genial. xDDD ¡Sííí! Yo también abrazo al dormir. xD ASDFGHJASDFG Gracias por las lindas palabras, me emociona que les gusten y puedan imaginarlas al leerlas. QwQ Un besazo y muchas gracias.
Jerza100: ¡Hola, preciosa! Gracias por leer. NwN En cuanto a tu petición de "Irene sobreviviendo a la pelea en el manga" me es imposible ya que no trabajaré pedidos en universo original. :c Lamento tener que declinarla. En cuanto a leer tu historia no puedo asegurártelo pues tengo una lista de lectura increíblemente larga. Dx En todo caso espero que muchas personas si puedan leerla y disfruten de tus escritos, intentaré pasarme por ella pero no será pronto. U,U Gracias por leer. Saludos. NwN/
Guest: Sí, a todos nos deberían llevar de compras a Fairy & Gabanna. xD Me alegra que se notase que la amistad de ellos era muy muy cercana. :D Sobre tu petición, sí, totalmente aceptada, xD. Será divertida de escribir. Gracias mil por leer. Saludos. NwN/
Nayeli Espinal: Claro, ya se a cuál art te refieres. Espero te guste cuando lo publique. Un besazo y gracias por leer. Besos. NwN/
Gpe77: ASDFGHASDFGH Me alegra que lo amases. *w* Y espero que te guste este nuevo. Un besazo y gracias por el apoyo. NwN
.
.
¡Siguiente petición luego de 15 reviews!
.
.
Gracias por leer.
Adieu.
NwN/
.
.
