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No se preocupen, esto sigue, solo que el semestre inició de nuevo y las primeras semanas me dejaron cinco trabajos, así que si aún no he escrito sus peticiones, sepan que hago lo que puedo con el poco tiempo U,U.
Este tema/petición es el conjunto de varios que me han pedido en varios fics, FB y PM además de acá en este fic. Ya que eran similares los he unido en uno solo. NwN
Por cierto, algunos saben que tengo una manía casi obsesiva de ligar fics, pues bien, lo hice otra vez. 7w7)r I don´t even sorry… xD
¡GRACIAS A MI HERMANA QUE AYER ME MIRABA CON SOSPECHA MIENTRAS LE HACIA MIL Y UNA PREGUNTAS SOBRE EL EMBARAZO! 7w7)r
Espero lo disfruten.
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Petición de:
Sonye.
Guest 1.
Guest 2.
Guest 3.
Ena.
Sali.
Otros.
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Disclaimer I: Fairy Tail ni sus personajes me pertenecen. Yo solo los uso para escribir WAFF & FLUFF.
Disclaimer II: Aunque uso las ideas que me dejan en los reviews. La historia en su creación y ejecución es netamente de mi autoría.
Referencias De Lectura:
Diálogo.
«Pensamientos»
Narración.
Apostilla:
Género: Romance / Humor / Familiar / Slice Of Life.
Rated: M.
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[°° Request 07 °°]
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° Esperando °
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No había terminado de entrar a la casa cuando dos brazos rodearon su cuello y el escarlata se adueñó de su visión.
El hombre de traje soltó de inmediato su portafolio sin importarle la portátil y los documentos confidenciales que estaban dentro cuando la mujer lo jaló para besarlo y dar un pequeño brinquito para enredar sus largas y cremosas piernas en su cintura, sus brazos la mantuvieron en su sitio y agradeció su pasión deportista y entrenamiento de su trabajo porque gracias a eso tuvo fuerza suficiente para que la sorpresa de su recibimiento no terminase con ambos tirados en el suelo.
Aunque eso ya había pasado antes.
Los labios de ella no se separaron de los de él ni siquiera mientras le desabotonaba la camisa y le zafaba el cinturón y el pantalón, la hermosa mujer de cabello escarlata tenía una gran habilidad para desvestirlos a ambos y cuando se separó un poco de ella para respirar y retomar el apasionado beso, sus pantalones colgaban de su cadera y su camisa estaba totalmente abierta mientras que el camisón de seda de ella estaba arrollado en su cintura exponiendo el resto de su fragante piel para él.
―Erza… ―murmuró contra su cuello, su lengua acarició húmeda el lugar y sus labios succionaron con avidez haciéndola gemir y apegarse más a él―, estoy en casa… ―susurró en su oído girando sobre sí mismo para colocarla contra la pared de entrada, meter una mano bajo la tela de su elegante camisón, y encontrar que convenientemente ella no tenía nada más puesto.
―Jellal… ―susurró ella a su vez antes de chocar de nuevo sus labios con los de él, adentrar su lengua en su boca y bajar la mano a su endurecido miembro y guiarlo hacia su centro quien lo recibió con humedad, haciéndolo gruñir en su oído su nombre mientras sus caderas empujaban con fuerza hacia ella y ella trataba de impulsarse de sus hombros para subir más y bajar con más fuerza para permitir placentera profundidad que hacia gemir en deleite a ambos. Piel desnuda resbalaba a causa del sudor de la acción, y el calor de la fricción los hacia querer sentir más del otro, más dureza de él que contrastaba con la suavidad en la que ella lo recibía una y otra vez en tanto subía y bajaba su torso entre respiraciones agitadas y gruñidos, entre besos y nombres en suplicas que acabaron en sonidos de placer culminado cuando ella estrechó su longitud en su calidez y él se derramó sin pudor en ella.
Y luego solo agitación y sonrisas satisfechas.
―Bienvenido, Capitán… ―susurró ella con un poco del aliento recuperado, desde que Jellal dejase la comisaria de Magnolia para ser el lider de un escuadrón especial de análisis criminalista, había dejado de ostentar ese título, pero a ambos les gustaba su uso; el hombre, quien intentaba mantenerlos a ambos firmes contra la pared no pudo evitar reír al escucharla llamarlo así.
―Y vaya que bienvenida… ―respondió y besó su hombro antes de ayudarle a bajarse de él y acomodar ese hermoso cabello escarlata ahora despeinado y colocarse correctamente el delicado camisón verde strappless que apenas y cubría sus abundantes curvas―. ¿Este es nuevo? ―preguntó en tanto Erza le reacomodaba su bóxer y pantalón y besaba su pecho desnudo decorado por la corbata que su esposa no terminó de quitar.
―Síí~ Lo compré cuando salí de dar clases ―dijo con una sonrisita traviesa―. Pensé que ayudaría para seducirte.
―¿Ayudarte a seducirme? ―Jellal volvió a reír, tomó la mano con los anillos que indicaban que ella había aceptado pasar el resto de su vida con él a pesar de todos los problemas y malentendidos que habían tenido y los besó―. ¿Te das cuenta que hasta ahora le presto atención a lo que tenías puesto?
―¿Entonces no te gustó? ―preguntó preocupada.
―Erza, Erza… ―Jellal negó―. No fue eso lo que dije, el camisón es hermoso y más porque eres tú quién lo lleva puesto, pero francamente ―se inclinó con una sonrisa coqueta a susurrarle al oído― no necesitas más que ser tú para tenerme dispuesto… ―sintió el calor de las mejillas de ella y sus labios acariciaron esa piel más sonrojada que antes― y cuantas veces quieras, además…
Erza tragó grueso y cuando Jellal la besó no dudó ni un solo momento en devolverle el beso, lo cual aprovechó su marido para levantarla en brazos y sentarse en el sillón, colocándola a ella en su regazo.
―Y no es que me esté quejando… ―murmuró entre besos más suaves y gentiles― ¿pero por qué la emboscada?
―Oh, eso… ―Erza se alejó de su rostro y se mordió el labio antes de confesarse―. Porque descargué una aplicación al móvil el mes pasado y dice que hoy es mi día más fértil… ―bajó la mirada y Jellal se quedó pensativo un rato.
―¿Aplicación? ―Erza asintió y se acomodó en su pecho mientras el peinaba las hebras de su cabello escarlata―. ¿A qué te refieres con…? ¡Oh! ―se interrumpió a él mismo al entender, hacía más de seis meses que habían tomado la decisión de que deseaban y podían tener un hijo, no solo llevaban años casados ―y otros tantos más viviendo juntos―, sino que sus trabajos ya eran estables, habían terminado de pagar la casa y sus carreras estaban en un gran punto; además, y lo más importante, ambos querían tener un hijo.
Se sentían más que listos.
Más no había resultado tan fácil como creyeron.
Ambos pensaron que con solo dejar los anti conceptivos de lado se daría lo que esperaban, pero a pesar de su recurrente y placentero labor para lograr tal objetivo, no habían logrado quedar embarazados.
―Tal vez esta vez… ―Erza se detuvo y Jellal le besó la coronilla y acarició con gentileza su espalda cubierta con la sedosidad de su cabello.
―Solo hay que tener paciencia… ―la abrazó contra sí, Erza a veces se estresaba con el tema porque temía que al estar ya ambos en los treinta su oportunidad ya hubiese pasado, así que él debía encargarse de arreglar ese estado de ánimo―. ¿Y sabes que más debemos hacer? ―Erza le miró expectante―. Continuar intentándolo ―dijo, ella no necesitó verlo para saber que una sonrisa ladeada se formaba en sus labios, su voz aterciopelada se había enronquecido mientras continuaba hablando y dejando besos en su cabello y sus hombros―, e intentándolo, e intentándolo…
Erza gritó entre sorprendida y divertida cuando él la colocó de espaldas al sillón con un rápido movimiento.
Pero apenas su capitán se colocó sobre ella los sonidos que salieron de sus labios fueron muy diferentes.
…Debían seguir intentándolo…
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] J & E [
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Su mano tomaba con fuerza la de él y él intentó calmarla.
El consultorio del hospital tenía el color blanco relajante de siempre, con los mismos carteles sobre salud, higiene y enfermedades que la mayoría de consultorios a los que habían ido antes también tenían.
Tal vez este solo era un poquito más sobrio.
Habían pasado tres meses más y aún no lograban quedar embarazados, Erza cada vez estaba más desilusionada, aunque siempre intentaba mantener la compostura propia de su carácter fuerte, pero Jellal sabía que cada test negativo la afectaba mucho.
―Muy bien… ―la doctora se sentó frente a ellos y se acomodó las gafas y Jellal sintió como Erza aguantó la respiración―. Los exámenes no dicen nada distinto a los anteriores que les practicaron, ambos están saludables y no tienen ningún impedimento físico para concebir.
Erza soltó el aire retenido.
―Óvulos sanos, conteo alto de espermatozoides sanos, básicamente lo que les han dicho en los otros tres consultorios a los que fueron antes que éste ―la doctora soltó un bufido―. No deberían tener ningún problema a menos de que el problema sea una baja actividad sexual.
Jellal alzó una ceja.
―¡Pero si lo hacemos todo el tiempo! No tanto como cuando éramos jóvenes pero aún así… ―declaró Erza algo exasperada―. ¡Lo hacemos en días fértiles y no fértiles! ¡A veces antes y después de trabajar!
La doctora apuntó lo dicho y Jellal sintió su cara roja.
―¿Y puede decir que son relaciones sexuales satisfactorias?
―¡La duda ofende! ¡Pero por supuesto! ¡Más que satisfactorias! ―exclamó Erza indignada por la pregunta cruzándose de brazos.
―¿Y su marido culmina en cada ocasión?
―¡Pues más le vale!
―E-Erza… ―Jellal apretó su mano con cariño pero la peli-escarlata seguía con el entrecejo fruncido.
―Tal vez su problema sea la ansiedad de querer quedar embarazados. Intenten nuevas posiciones o lugares en que…
―¡Pero si ya lo intentamos en toda la casa y hasta compramos uno de esos libros de posiciones! Incluso hacemos juegos de rol con sus viejos uniformes de policia…―bufó Erza y comenzó a enumerar con los dedos de su mano libre―. ¡En la cocina, el baño, la sala, la cama…! ¡Incluso en su oficina!
―E-Erza… creo que no…
―¡Y siempre disfrutamos! ¡A veces hasta repetimos seguido!
―Erza, la doctora no necesita…
―Mi único consejo por ahora ―interrumpió la doctora asintiendo a la información― es que se relajen mientras practican sus satisfactorias relaciones sexuales ―la doctora de canoso cabello rosa se levantó de su asiento―. El cuerpo femenino suele ser caprichoso en cuanto a reproducción, no se agobien con el embarazo, ambos están sanos y tarde o temprano lograrán procrear. Les recomiendo leer libros o ver películas de corte erótico para que se relajen y aumenten el libido ―sin ninguna ceremonia más la doctora les señaló la puerta y ambos salieron luego de que Jellal ―totalmente avergonzado― le diese gracias por el consejo.
―¡Como si ocupáramos esas cosas! ―murmuraba la mujer que iba sujeta de su mano y con un puchero en los labios―. ¡La otra noche en la cochera ni siquiera nos quitamos la ropa del todo! ―un abochornado Jellal aguantó la risa mientras la escuchaba murmurar más de sus aventuras, para alivio de su parte, esos murmullos apenas y eran audibles.
Una Erza frustrada era una Erza desatada.
Para cuando llegaron al auto del oscuro parqueo subterráneo del hospital, su esposa se había sumergido en un profundo silencio y Jellal decidió que la llevaría a comer a su pastelería favorita para que se relajara, con ese pensamiento en mente se abrochó el cinturón, encendió el auto y saltó del susto cuando Erza gritó de pronto.
―¡OH NO!
―¿¡Que sucede!? ―preguntó alarmado mirándola de arriba abajo buscando alguna herida o síntoma de malestar, mas su esposa solo se había cubierto la cara con las manos― ¿¡Erza, te duele algo, cariño!?
―¡TODO LO QUE DIJE! ―la mujer bajó sus palmas y Jellal observó sus ojos mortificados y su cara roja como su cabello―. ¿¡Escuchaste todo lo que le dije a la doctora!? ―Jellal parpadeó confundido y luego rompió a reír al entender que hasta ahora entendía lo que había dicho al calor de la frustración―. ¡NO TE RÍAS! ―le regañó aún horrorizada―. ¿¡ACASO NO ESCUCHASTE TODO LO QUE LE CONTÉ!?
―Claro que lo escuché… ―intentó responderle sin reírse pero no le fue posible.
―¡Jellal! ―le reclamó de nuevo llena de mortificación― ¿¡Por qué no me detuviste!? La doctora Porlyusika es amiga del director Makarov… ¡MI JEFE! ¡Y LE DIJE TODAS ESAS COSAS QUE HACIAMOS! ¿¡QUÉ TAL SÍ LE CUENTA!? ¿¡Por qué no me detuviste!?
―Intenté detenerte, pero cuando estás en modo batalla nadie puede controlarte―Jellal rió de nuevo, se soltó del cinturón de seguridad y le tomó las manos que cubrían su rostro apenado―. Además dudo que la doctora Porlyusika vaya a discutir la vida privada de una empleada de Makarov con él, es una doctora después de todo.
―¿Tú crees? ―Le dijo algo esperanzada.
―Estoy seguro ―le acarició el rostro con cariño y ella soltó un suspiro aliviado aunque aún sentía mucha pena―. Además, no es como que hayas dicho algo que sea mentira o vergonzoso de saber ¿verdad? ―su sonrisa insinuante la hizo sonreír a ella también.
―No, no dije ninguna mentira…
―Entonces me siento muy halagado, defendiste mi labor con brío. A capa y espada. Soy un hombre dichoso y según lo que dijiste, vigoroso… ―le cerró un ojo coqueto y Erza rompió a reír.
―Muy… vigoroso―detalló ella haciéndolo reír de nuevo, y antes de que Jellal pudiese evitarlo, Erza lo jaló hacia ella y bajó por completo el asiento.
―Scarlet, ¿qu-qué estás haciendo?
―Relajándome, capitán… ―susurró contra sus labios, sus manos bajando al botón de su pantalón.
―¡Estamos en un parqueo! ―Jellal apretó la mandíbula para no gruñir cuando ella metió la mano adentro de su bóxer, ni siquiera el pensamiento del escándalo que sería que atraparan a un hombre de ley en esas circunstancias pudo evitar el gruñido que salió de sus labios cuando ella apretó con la fuerza necesaria su miembro.
―Estamos solos y está oscuro… ―fue la última respuesta de ella.
Los demás sonidos no fueron palabras entendibles.
…Y así relajados, lograron el tan deseado embarazo…
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] J & E [
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Él quería ceder, pero sabía que no podía.
La hermosa mujer de cabello escarlata le tomó la mano y puso los ojos más suplicantes que podía.
Pero la respuesta fue negativa.
―Jell… solo un poquito… ―con un puchero suplicó de nuevo―. ¡Solo un poquito! ¡Nada pasará si solo es un poquito!
―Erza… ―Jellal soltó un suspiró, elevó la mano sujeta con la de ella y la besó―. No puedes comer pastel, te dará nauseas de nuevo… ―le explicó con paciencia infinita lo que todos los días le tenía que decir.
―Pero solo un poquito… ―con su mano libre formó una seña diminuta entre sus dedos índice y pulgar―. Así de poquitito…
―Sabes que ese "poquitito" te hará vomitar ―ella frunció el ceño, cuando se trataba de dulces su esposa era como una niña pequeña y el embarazo había llegado a aumentar eso―. ¿Recuerdas lo que pasó ayer? Apenas abrí la caja del pastel corriste al baño. Y ya sé que vomitaste también en el colegio por intentarlo…
―Mirajane traidora… ―murmuró inflando las mejillas, Jellal había pedido a todos sus conocidos que le avisarán de sus intentos de comer dulces cuando salía con ellos y él no podía asistir.
Todos habían aceptado confabular en su contra.
Había llegado a pensar que sus antiguos "tres idiotas estudiantes" lo hacían como venganza.
―Pero… ―con las mejillas aún infladas se soltó de la mano de Jellal y se cruzó de brazos― ¡Fue porque no estaba preparada! Si me preparo apropiadamente…
―Vas a vomitar de nuevo…
―¡No lo haré!
―Si lo harás…
―¡No lo haré! ¡Quiero pastel! ―volvió a sujetar las manos de Jellal―. Por favor, Jellal… ya van casi dos meses sin pastel de fresas… ¡Y sin fresas!
―La doctora dijo que todo mejoraría cuando llegaras al cuarto mes, solo espera un poco más…
―¡Apenas empiezo el tercero!
―Ya te falta menos.
―¡Quierooooo paaaasteeeel!―sollozó y Jellal sintió su corazón estrujarse como siempre ocurría cuando la veía de esa manera, Erza nunca había sido una mujer de suplicas o berrinches, pero las hormonas habían hecho lo que sabían hacer y en las últimas semanas habían vuelto a su esposa en un torbellino cambiante de emociones―. Un poquitito… un poquitito…
―Erza… ―Jellal soltó otro suspiro, decirle que no era una de las cosas más difíciles que había tenido que hacer en su vida, normalmente cedería a la primera, pero esta vez tenía que ser firme por ella y por el bebé, su esposa no podía pasar todo su embarazo con la cabeza casi metida en el sanitario, no era saludable, ni cómodo, ni higiénico―. Te hace daño, no solo por las náuseas y vómitos, la doctora dijo que vigilaras tu ingesta de dulce.
―¡Mi azúcar en sangre es normal! ―se defendió, porque sí, para sorpresa de todos los que conocían su obsesión con los dulces, los exámenes de rutina de Erza habían resultado perfectos―. Y te estoy diciendo que si me preparo no vomitaré… En serio, Jellal… Jell… ―se acercó al azulado poco a poco― cariño… ―susurró contra sus labios y Jellal tragó grueso ante la mujer de hermosos ojos chocolate que ahora se subía en su regazo de manera insinuante―, amormío… miCapitán…
―N-no… ―pudo negarse y se asombró de su fuerza de voluntad―. M-me nombraste tu "Guardián de las Nauseas" ¿Recuerdas?
Erza frunció el ceño y se bajó de él para cruzarse otra vez de brazos.
―¡Mi nimbristi il guirdian di lis niisiis!―balbuceó frustrada y su naricilla arrugada por no lograr su objetivo y Jellal rió.
―Vamos, Scarlet, es por el bien de ambos… Sabes que no te negaría algo solo por negártelo… ―Erza soltó un suspiro y lo volteó a ver con lágrimas en los ojos.
―Lo sé… ―sollozó y se lanzó a sus brazos―. Sé que lo haces por mi bien y por el del bebé.
―"LA" bebé ―corrigió él de manera automática y Erza puso los ojos en blanco, nadie le sacaba de la cabeza a su esposo de que sería una niña.
―Y además odio vomitar… ―continuó y Jellal acarició su cabello para calmarla―. ¡Pero extraño tanto mi pastel de fresas! ¿¡Por qué de todas las comidas tenían que ser las dulces las que me dieran nauseas!? Es más… ―subió los brazos al cielo de manera dramática― ¡Pudieron haber sido todos los demás dulces! ¡Todos, menos mi pastel de fresas!
―Lo siento, Erza… de verdad, cambiaría de lugar contigo si pudiera…
―¿Lo harías? ―se separó de él para verlo, sus ojos y nariz roja no le restaban belleza a su rostro lleno de luz enmarcado por su brillante cabello.
―Por supuesto que lo haría Erza, si fuese por mi te libraría de todas tus penas y tristezas… ―Erza hizo un puchero pero luego asintió segura y agradecida de las palabras sinceras del hombre que amaba, le dio un salado beso lleno de lágrimas antes de abrir los ojos con una idea repentina.
―¡Entonces hazlo! ―declaró ella y Jellal elevó una ceja.
―Erza, qué…
―¡Hazlo por mí! ―la peli-escarlata se levantó del sofá en donde ese domingo había estado tomando su siesta y agarró el móvil de su marido―. Si lo haces por mí entonces tal vez sirva…
―Scarlet ―Jellal le miró preocupado de que las hormonas estuviesen jugando con su raciocinio―. No podemos simplemente cambiar ―Jellal se señaló su abdomen y luego el levísimamente abultado de ella― esto…
―Jellal ―Erza rió―. No soy tonta… ―la mujer dejó el móvil en su lugar y se volvió a acostar en el sofá con su cabeza en el regazo de su esposo confundido―. Lo traerán en diez minutos…
―¿Qué traerán?
―¡El pastel de fresas!
―Erza… ―Jellal volvió a suspirar para explicarle pacientemente ―de nuevo― las razones por las que no podía comer pastel de fresas―, no puedes comer past-
―Yo no lo comeré, capitán tontito ―rió de nuevo―, ¡tú lo comerás!
―¿¡Yo lo comeré!?
―¡Síííí~! ―se levantó llena de energía en un nuevo cambio de humor―. Si tú comes el pastel, será casi como si yo lo hiciera ―Jellal intentó buscarle la lógica pero no encontró ninguna, mas sin embargo no se atrevió a contrariarle porque su esposa asentía cruzada de brazos para sí misma encantadísima de su idea―. ¿Lo comerás, verdad? ―sus ojos llenos de alegría suplicante eran demasiado poderosos contra él y el hombre asintió de inmediato.
―¡ERES EL MEJOR! ―Erza se subió a horcajadas a su regazo y lo besó con bastante entusiasmo hasta que llegaron a dejar el pastel.
Y así, sentada al otro lado de la sala para no tener que oler su amado postre, la futura madre observó cómo cucharada tras cucharada, el pastel desaparecía a través de la boca de su marido que intentaba no vomitar a medio camino de tanto dulce al que no estaba acostumbrado.
Pero la sonrisa de su esposa valía cualquier sacrificio en el mundo.
Más tarde, cuando por fin terminó el pastel y su esposa llegó a premiarlo con más dulces besos ―el único dulce que jamás empacharía a Jellal Fernandes―, Erza descubrió que si probaba el pastel de los labios de su amado y sacrificado Capitán, las náuseas no se hacían presentes.
…Y así, el fetiche de ver comer pasteles a su esposo, nació…
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Gracias por la amabilidad de leer y dejar review
Siguiente OS al llegar a 90 reviews
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Información de la Petitoria:
Solicitantes: Sonye. Guest 1. Guest 2. Guest 3. Ena. Sali. Otros.
Solicitud: Embarazo: sus mil etapas y vicisitudes. (?)
Rincón De La Escritora En Proceso:
xD Si Erza les parece OOC, culpen a las hormonas. Son terribles. Son malignas. xDDD He recibido muchas peticiones del Jerza embarazado, desde la concepción ―léase lemon 7x7― hasta los antojos, nauseas, vómitos ―especialmente que se los dieran los dulces xD―, dolores, parto, con bebé ya en casa y vida en familia, como ven en este fic lo dejé a los tres meses, así que para cumplir las demás peticiones este fic continuará después. xD
Espero no les moleste.
¿Descubrieron de que Jellal y Erza habló en este fic? xD Pues del Jerza en "Baby & Me". El capitán y la profesora están de vuelta y cumplieron con su sueño de comprar la casa cerca del parque. *w*)/
Gracias por el apoyo y gracias por leer.
Agradecimientos:
Adorables reviewistas con cuenta os respondo con PM:
Artemisa Neko Chan
MinSul6011
Banana Sama
Lady Werempire
Gaby Medinanajera
Indigoooo
Adorables reviewistas sin cuenta os respondo por acá:
Guest 1: xD Me alegra que hayas encontrados ambos caps de una. xDDD Espero los hayas disfrutado. Un besazo y gracias mil por leer. N3N/
Morita Chan: ¡Awww! xDD Ahora el significado del nick lo hace más adorable. Sin duda luego de ese beso fue reconquistada, aunque como es tan difícil de roer lo hizo aguantarse un poco más para ceder a darle un nombre a su relación. xDD Me alegra que te gustase. Gracias mil por leer y por comentar. NwN/
Hoshi: Me alegra que te satisficiese ese final. :D Me gustó mucho escribir ese Mystwalker. Quería darle un buen motivo a Mysto para irse, así como en el canon. QwQ Y Knightwalker lo entendió. U,U Gracias mil por leer y disfrutar estas historias. Me emociona mucho saber esas cosas. Un besazo. O3O/
Mia: ASFGHJK Me alegra que mi fluff no arruinase la interacción del Edo-Jerza y que además te gustase *w* Me siento orgullosa del trabajo. 7w7)r xDDD Espero poder escribir algo más de ello en el futuro. :D Mil gracias por leer, un besazo. O3O/
Zoe: ¡Awwwwwwwwww! Es que bueno, como el Mystwalker es Jerza mis dedos embarrados de miel terminaron embarrándolos de miel a ellos. QwQ Soy incorregible… pero me alegra muchísimo que lo disfrutases… :D Me haces feliz sabiendo que te gustó… Mil gracias y un gran beso. O3O/
Guest 2: xDDD Me dicen la reina del Jerza pero en realidad soy solo una humilde testigo del Jerza y voy de ojitos en ojitos repartiendo la palabra (?) xD Supongo que no estará mal seguir dando un poquito de la palabra del Mystwalker también. 7w7)r Gracias mil por leer y un besazo. N3N
PD: Siempre me sorprende que las actus de DD les parezcan cortas. Los caps no bajan de 6mil palabras. *w* Me hace feliz que no se les haga cap tedioso.
Guest 3: Se acabó Fairy Tail… QwQ Pero a mí el fluff y la miel para ellos no se acaba…*w*)/ Mi misión no se acaba… y aún espero alguna sorpresa de parte de Mashima. Gracias mil por beso.O3O/
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Gracias por leer.
Adieu.
NwN/
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