11.- Siguiente lección, socializar


La semana transcurrió en una relativa paz, algunos percances menores con calderos chorreando en Pociones y una contusión menor con los de primero en DCAO. Tal como predije, más o menos, a los alumnos de 4to en adelante les dio un ataque al verme, algunos no paraban de boquear como un pez, pero recuperados de la impresión se limitaron a escuchar la clase con algo más de atención que en años anteriores.

En Estudios Muggles se sorprendían de que Minerva conociera tan bien el mundo muggle (aunque sospecho que Hermione había estado detrás de dichos conocimientos), ella tuvo que cubrir esa vacante ya que ningún profesor además de Ella y Hermione conocía suficiente del mundo muggle. Las clases de vuelo sin ningún percance al igual que Herbología y Cuidado de Criaturas Mágicas.

Las clases para EXTASIS de los chicos eran algo diferente, no había percances, pero si había cierta tensión, Ronald ignoraba deliberadamente a Draco, mientras el resto le hablaba de forma "formal", incluso Harry. Con la excepción de Luna que pasaba las clases entablando una conversación casi unilateral con él, donde ella hablaba y él contestaba con monosílabos. Esto pasaba en mis clases, pero por los comentarios que oía de los demás profesores, era en todas.

Draco solamente se limitaba a poner atención, hacer las actividades que se le pusieran y despedirse cortésmente de los presentes. Y se iba sin hacer ningún otro movimiento. Me preocupaba un poco, ya que si bien él no era la persona más "agradable"; sabía que necesitaría al menos un amigo. Yo ya había estado en esa situación, y después de mi "muerte", había decidido cambiar un poco mis esquemas y aunque no podía decirse que aquellos chicos y yo, fuéramos amigos del alma, si habíamos mejorado nuestra relación como colegas, al igual que con el resto del profesorado y la directora.

Llego el fin de semana y con eso, también las clases especiales de DCAO y Pociones para mi "aprendiz", sus amigos tendrían también las suyas con sus mentores, así que hasta la tarde podríamos continuar con nuestro proyecto particular de Quidditch. Mientras le explicaba los venenos más populares y cómo identificar el contraveneno según los síntomas, Harry insistía en que fuéramos a Hogsmeade.

—Vamos Severus, toda la semana hemos estado rodeados de niños y papeleo, vayamos a tomar un trago a las Tres Escobas—.

—Pensé que te estaba gustando ser profesor Harry—.

—No es eso, me gusta mucho ser profesor, pero también soy un adulto ahora, y quisiera gozar de uno de los privilegios que supone serlo. Ya tengo 17 y aún no pruebo el Whiskey de Fuego—.

—Pero podrías ir solo o con tus amigos. No tengo que ir yo—.

—Pero es que también quiero que tengas tu segunda lección para la empatía—.

—¿No eran solo las lecciones de vuelo y Quidditch? —Le dije al tiempo que lo miraba retadoramente. Sabía que habría más "clases", pero pensé que tardarían un poco más.

—Esa era la fase uno. Buscarte algo en común con los alumnos, ahora veremos cómo convivir con los adultos—.

—¿Y me dará lecciones sobre socializar un adulto de 17 años? —.

—Tú me pediste ayuda, tú te aguantas—.

Contesto un poco molesto, haciendo un leve puchero, sería un "maduro" adulto, pero aún tenía cierta mentalidad de niño. Suspire, esa parte era cierta. Yo le pedí ayuda. Así que tendría que tolerar y adaptarme un poco a su poco ortodoxo sistema.

—Hagamos una apuesta. Hoy te voy a dar lecciones de desarme no verbales en DCAO, si logras desarmarme vamos a Hogsmeade a tomar un trago—.

Lo pensó apenas un instante antes de contestarme.

—De acuerdo, pero si te desarmo no replicaras con mi siguiente lección—.

—Concuerdo—.

Terminamos la clase de Pociones y nos dirigimos al salón de duelo, que se había acondicionado para las clases de DCAO de 3ro en adelante.

—...Si recuerdas los hechizos no verbales que, en teoría, ya deberías haber dominado hace algunos años, no hay un límite, la fuerza de tu hechizo depende de la intensidad de tu pensamiento, concentración y en algunos casos, emociones. Empezaremos con los hechizos defensivos y de desarme. Esto acaba hasta que uno de los dos, desarme al otro, no se puede desarmar sin magia, pero si se pueden evitar los hechizos de forma no mágica. Es hora de que veamos que tanto has mejorado tus reflejos—.

—¿Preparado para perder? Arrogante Harry Potter, como dije, los viejos hábitos—.

—En tus sueños, niño—.

Nuestro "entrenamiento" duró cerca de 1 hora, al final, el niñato me gano. Me distraje por un momento al intentar entrar en su mente y leer su siguiente movimiento. Nunca dije que no haría algo de trampa. Pero al intentar entrar en su mente, solo logré ver un espacio en blanco. Había logrado bloquearme. Nunca fue bueno en Oclumancia. Había mejorado o yo había perdido práctica, alguna de esas dos debía ser. No me quedó más que aceptar mi parte de la apuesta y acordar una hora para el día de mañana.

—...Muy bien Potter, mañana a las 5 de la tarde. Pero tu invitas—.

—¿Potter otra vez? —.

—No molestes, creo que tengo derecho a llamarte Potter cuando estoy molesto y perder no es mi actividad favorita ¿Sabes? —.

—Muy bien, espero se te pase pronto la molestia. Al final, esto era una apuesta, ¿Recuerdas? Nos vemos en la tarde para el vuelo, voy a bañarme y creo que dormiré un rato—.

Seguía intrigado por cómo había bloqueado mi intento de intrusión, pero lo deje por el momento. También debía bañarme, fue una hora de intenso combate. Mientras me bañaba, pensaba en la "práctica" de DCAO. Definitivamente había mejorado sus reflejos, me costó trabajo enviarle los hechizos y muchos los esquivo sin usar la varita. Pronto debería enseñarle a usar magia sin varita, esa sería mucho más difícil, pero confiaba en que la mejora sustancial que había tenido fuera un buen indicador.

También debía tener estas clases de duelo con el resto sus amigos y el señor Malfoy, y debía recordar tener un par de sesiones aparte con él para el entrenamiento muggle que ya había tenido con los otros chicos. Aunque muy seguramente este no sería tan cooperativo como ellos. Decidí imitar a Harry y tomar una siesta. ¡Demonios! de verdad estaba cansado después de DCAO.

La práctica de vuelo esta vez tenía público, de alguna manera, se había corrido el rumor entre los alumnos de que los Profesores de Pociones y los otros nuevos profesores, jugaban Quidditch y tenían partidos a escondidas, que Minerva era el árbitro, y apostábamos galeones y las cosas que confiscábamos a los alumnos. La única parte cierta de esto es que eran los profesores nuevos y yo quienes jugábamos. Debí, debimos sospechar que estas clases no se podrían mantener en secreto mucho tiempo, cuando bajamos al suelo, varios alumnos se acercaron a preguntarnos por qué hacíamos estos entrenamientos.

—Porque el profesor Snape es jugador de Quidditch profesional y se lo están disputando los Murciélagos de Ballycastle y las Arpías de Holyhead.

—¡Profesor Weasley no les mienta descaradamente a los alumnos! —Dijo Hermione en un tono muy similar al de su mentora.

—En realidad niños, solo queríamos jugar un poco antes de cenar, a los profesores nos gusta mucho el Quidditch porque es muy bueno para mejorar los reflejos en DCAO, ¿Verdad profesor Snape? —Dijo guiñandome un ojo.

Astuto Harry, tenía algo de Slytherin. Me estaba ofreciendo una salida que no dudaría en tomar.

—Así es. Es muy bueno para mejorar en DCAO. Y si nos disculpan jóvenes, tenemos que ir al castillo a cenar, y ustedes no deberían estar afuera después de ello—Dije, dirigiéndoles una de mis patentadas miradas intimidantes.

—S-sí, profesor Snape y profesor Potter—Contestó uno de ellos—Nos vamos. Solo teníamos curiosidad por ver si eran ciertos los rumores—.

Y se fueron corriendo directo al castillo. Los chicos notaron mi exasperación, pero tuvieron la decencia de no decirme nada mientras regresábamos a cenar. De vuelta a nuestras habitaciones, Harry no dudó en recordarme que me haría pagar mi apuesta. Esta vez sí le tire la taza de té que había traído para tomar antes de dormir, la cual, por desgracia, logró interceptar con la varita. Gruñí un—Maldito niño suertudo—Y me metí a mi habitación, oyendo solo sus risitas antes de terminar de cerrar mi puerta.

Al día siguiente decidí que no saldría de mi habitación hasta la hora de ir a Hogsmeade, quería un poco de tiempo para mí. Pedí a un elfo domestico que me trajera el desayuno y la comida a mi habitación y tome una larga siesta después de desayunar. Comí y leí uno de mis libros, era de magia sin varita, quería repasar algunas cosas. Media hora antes de las 5 empecé a arreglarme, me bañé y me dispuse a vestirme, no estaba de humor para escoger nada especial, así que solo me puse un pantalón y suéter de cuello de tortuga ambos en negro. Aún había mucho sol antes de que cayera la noche, así que me puse unos lentes oscuros, una maravilla muggle que encontré en un viaje a Londres antes de regresar al castillo en agosto.

Harry ya estaba listo apenas puse un pie fuera de mi habitación, al parecer, estaba muy decidido a que fuéramos por ese trago. Tomamos un carruaje y al llegar al pueblo fuimos directo a las Tres Escobas.

—Dos Whiskeys de Fuego por favor—Pedí.

—Claro cariño—Dijo Rosmerta

Harry estaba muy atento a todo en el local, y se empezó a sonreír después del "cariño" que me dirigió Rosmerta.

—¿Y bien Harry? Estoy seguro de que no es solo que estuvieras "fastidiado" de estar rodeado de niños y papeleo, ¿Cuál es tu plan? —.

—Siempre tan Slytherin Severus ¿Por qué piensas que estoy tramando algo? —.

—Como acabas de decir, soy un Slytherin, así que suéltalo—.

—Está bien. Pero esperaba torturarte con la duda un poco más. Estamos aquí para conseguirte una cita—.

Justo en ese momento, Rosmerta dejaba los vasos enfrente nuestro, el mío me lo tome de un trago.

—¿QUÉ? —.

—Cálmate. Dije cita, una cita. No una maldición cruciatus—.

—Estás loco Harry Potter—.

—No, hablo en serio, que tomaras clases de vuelo y jugaras un poco de Quidditch solo era para darte un empujón y un punto de inicio para encontrar algo en común con tus alumnos. Seguro puedes entender a los alumnos que les gustan los libros y las pociones, o a los que les gusta un poco demasiado las artes oscuras. Pero con el Quidditch tienes algo de qué hablar con la mayoría de ellos, por si llegaras a necesitar ganarte la confianza de alguno. Por aquello que habíamos hablado sobre orientarlos en algún caso especial ¿Recuerdas? —.

—Eso lo entiendo, y para mi desgracia, no me parece tan malo este deporte, tiene ciertas ventajas que no había considerado antes. Pensé inmediatamente en mi nueva figura, pero no dije eso. Es bueno para afinar reflejos y mejorar las estrategias—Conteste en su lugar.

—Pero no puedes aislarte otra vez, necesitas adultos más cercanos a tu... edad. Vamos, sé que mis amigos y yo somos irresistibles pero seguro te somos algo aburridos. Y a los otros profesores ya los conoces de sobra. Necesitas conocer gente nueva. Tener más amigos—.

—Y por tu cara de idiota satisfacción supongo que tienes alguien en mente—.

—No lo tenía hasta ahorita. Esperaba primero ver si había alguna mujer que me pareciera interesante para ti, pero la encontré de inmediato—.

—¿Y en quién pensaste? —.

—Rosmerta, ¿nos pondrías otros dos Whiskeys de Fuego por favor? ¡Ah! y el profesor Snape quiere preguntarte algo—Dijo sin voltear a ver hacia Rosmerta y sonriendo burlonamente hacia mí.

—Enseguida vuelvo tesoro—.

Y Rosmerta se retiró guiñandome un ojo. Harry Potter, estas muerto, bien muerto.