23.- Una mente organizada
Definitivamente hablaríamos, ahora que sabía que era correspondido, sentía una inmensa paz e igual cantidad de felicidad. Harry se colocó a mi lado en su sillón y tomó mi mano enlazando sus dedos con los míos. Estábamos en un cómodo silencio, solo oíamos el crepitar del fuego. Y permanecimos así lo que pareció un suspiro, pero por la cantidad de cenizas en la chimenea, había sido un buen rato. Harry fue quien haciendo uso de su valor de Gryffindor, empezó a hablar.
—¿Desde cuándo Sev? —.
—¿Desde cuándo te amo? —.
—Sí—.
—No lo sé Harry, solo un día, ya no te veía como mi amigo. Si te refieres a cuando sentí que no podía estar sin ti, fue ese día en el lago. Pero me negué a verlo—.
—Recuerdo ese día, pensaba en una forma de evitar que me regañaras por lo de la señora Weasley, y no me se ocurrió nada mejor para sacarte de balance y que pensarás en otra cosa—.
—¿Entonces eso fue una broma? —.
—No exactamente, es... difícil de explicarlo... sería mejor si lo vieras por ti mismo. Y no niegues que has intentado entrar en mi mente—.
—No lo niego, quería ver... Un momento, ¿Entonces recordabas lo que pasó en mi cumpleaños? Trate de entrar en tu mente y fue como si estuviera en blanco, había algo que no me dejaba encontrar nada—.
—Eso es porque no había nada Sev. Después de mi "muerte", busque formas de bloquear mi mente, Voldemort no será el último Legeremante malvado que tendría que enfrentar en el futuro, pero no encontré ninguna forma en el mundo mágico, pero si en el mundo muggle. Me llevo varios intentos, pero logre vaciar mi mente y "ocultarla", si nadie podía ver lo que pensaba, no podrían usar lo que pensaba, sentía o soñaba en mi contra. Aprendí también a sentir cuando alguien intentaba entrar en mi mente, y "esconder" todo—.
—¿Entonces...? —.
—Será mejor que lo veas por ti mismo Sev. Esta vez podrás ver lo que pasó—.
Nunca imagine que Harry, el peor estudiante de Oclumancia que hubiera visto, hallara una forma de bloquear mi Legeremancia y de forma muggle, eso era inaudito, pero mis dudas sobre eso tendrían que esperar. Harry, mi Harry, por fin me daría las respuestas que buscaba.
—No te haré daño Harry. Le dije mientras besaba su frente. Solo quiero respuestas. Sufrí mucho pensando que te perdería—No podía dejar de tocarlo, de abrazarlo, de besar su rostro con pequeños besos, tenía miedo aún de que todo fuera un sueño.
—Lo siento. No quería que eso pasará. Solo se me fue de las manos. No pensé... no... no fue correcto—.
—Tranquilo, veré solo lo que tú quieras mostrarme. ¿Estás listo? —.
—Sí—.
—Legeremens—Susurre mientras le apuntaba con mi varita.
Un espacio casi en blanco apareció en mi cabeza cuando me conecte a su mente, como libreros bien organizados, cada libro era una parte de las memorias, sueños, pensamientos y sentimientos de Harry, su mente estaba bien ordenada ¿Ordenada?, tendría que molestarlo con esto la próxima vez que tuviera una oportunidad. Recorrí los libreros hasta que vi un tomo que se salía del librero y flotaba hacía mí. Harry me estaba entregando sus recuerdos. Lo abrí y vi a Harry mientras me tomaba la mano en San Mungo, hablándome durante mi inconsciencia.
—Profesor, dígame que usted despertara, sé que me escucha, debe haber una forma de que se comunique conmigo. Yo... Lo siento tanto... Usted no merecía mi desprecio, debí confiar en Dumbledore cuando me dijo que usted era de su confianza, que era un hombre valiente. Soy un maldito idiota por haber dudado de usted—.
Y vi a mi niño romper a llorar desconsolado mientras seguía aferrado a mi mano, acariciándola con delicadeza, después se quedó dormido sentado a mi lado. La imagen cambió y ahora vi a Harry sentado en el Gran Comedor. Una figura venía caminando hacia él. ¿James? ¿James Potter? Esto debía ser un sueño de Harry.
—Harry, mi niño, estoy orgulloso de ti—.
—¿Papá? ¿Qué haces aquí? Tu estas... —.
—Muerto, sí, tres metros bajo tierra, bien frío, dile como gustes. Por cierto, Canuto y Lunático te envían saludos. Y antes de que sigas preguntando, no hay mucho tiempo, solo me dejaron verte para darte un mensaje. Quejicus va a despertar pronto y queremos que lo cuides mucho—.
—¡No le digas Quejicus! —.
—Viejos hábitos Harry, no lo puedo evitar. En fin. Promete que lo vas a cuidar mucho, va a necesitar tu ayuda, lo van a regresar y quieren que sea feliz. Dicen que se lo gano y aunque me duela admitirlo, se lo merece. Nunca pensé que tuviera tantas agallas, de hecho; después de lo que hizo, pensamos que el sombrero se equivocó y que él debía haber sido un Gryffindor, hubiera sido un excelente merodeador—.
—Lo sé. Su talento en pociones más tu habilidad de meterte en problemas, hubiera sido demasiado para McGonagall—.
—Ja, ja, ja, ja, pobre, no lo puedo ni imaginar... Harry, cuídalo mucho ¿Quieres? —.
—Lo haré papá. pero solo tengo una duda, ¿Porque estamos en el Gran Comedor? —.
—Porque ambos conocimos al amor de nuestras vidas aquí Harry, la primera vez que vimos a nuestra alma gemela, fue aquí. Me tengo que ir Harry, pero antes de que me vaya, tu mamá me mandó a decirte algo más—.
—¿Qué? —.
—Que sigas tus estrellas—.
La imagen se desvaneció. ¿James Potter? No fue solo Lily quien estaba en esto, también su esposo. Mi antiguo némesis, ¡Lily tenía razón! James de verdad sentía todo lo que me hizo pasar en la adolescencia. Si era un sueño de Harry, pero fue la forma en que escogió su padre comunicarse con él. No tuve mucho tiempo de digerir esta información, las páginas del libro se sucedían rápidamente. Vi cuando desperté, Harry se sentía feliz, y preocupado por mi reacción. Vi el mensaje que le escribí y como su corazón se aliviaba por mi absurda broma.
Página por página, vi como en su mente, repetía la instrucción de su padre "cuídalo", empezaba a pensar que solo estuvo conmigo porque era una orden de James, pero no fue así, pronto en su mente ya no se escuchaba la voz de James, sino su voz, su necesidad de cuidarme, de estar conmigo. Le empezaba a agradar y quería seguir junto a mí.
Las hojas del libro pararon en el día en que Harry pidió mudarse conmigo. Sentí cuando su corazón casi se detiene mientras me veía a mí mismo meditar su propuesta. Y la alegría que sintió cuando le dije que sí.
Harry se sentía feliz en nuestra pequeña rutina. Y vi su temor cuando vio a Minerva llegar a "nuestra" casa, solo había una razón para que ella fuera, quería que regresara a Hogwarts. Él esperaba "tenerme" para él solo un rato más. Vi su confusión cuando ese pensamiento atravesó su mente. Y pude ver cuando espiaba por la ventana para oír lo que platicábamos. Harry quería ser Auror, pero si para estar conmigo debía ser profesor, lo haría. Y se decidió por Pociones, para estar junto a mí, DCAO era necesario para poder ser Auror en un futuro. Ya tenía preparada su respuesta para cuando Minerva fuera a preguntarle.
Las hojas siguieron pasando y vi nuestros "momentos", cuando empezamos las clases de vuelo, lo feliz que le hacía que tuviéramos algo en común y vi sus pensamientos hacía mí, ejem, nueva figura, producto del ejercicio que estaba haciendo ahora. Vi los pensamientos que tuvo cuando su amiga me hizo ese cambio de imagen.
"¡Por Merlín! Quiero arrancarle esa ropa ¡Bendito Quidditch!, ¡Un momento! ¡Es mi amigo! ¿Qué estoy pensando? Estoy pensando en que quiero tirarlo en mi cama, arrancarle la ropa y besar cada parte de su cuerpo hasta que gima, sí; eso estoy pensando,. Si lee mi mente en este momento, estoy muerto". Sentí cuando bloqueo sus pensamientos por si acaso me sentía tentado a leerle la mente.
Todo ese tomo, terminó ahí, y vino otro en su lugar, las páginas fueron más lentas esta vez, comprendí que Harry había empezado a atesorar cada momento nuestro a partir de ese día. Vi nuestras clases, nuestras bromas, su necesidad de "molestarme" solo para verme sonreír, y sentí sus celos cuando Rossie acepto salir conmigo.
Pude ver cómo nos espiaba durante nuestro paseo y su furia cuando vio a Rossie besarme, y la tristeza que lo invadió después, sentí su corazón romperse. Ahí fue cuando pude oír la respuesta que buscaba entre sus pensamientos.
"¡Estúpido murciélago!, ¡Estúpido yo! ¿Por qué tuve que fijarme en él? ¿Porque con ella? YO TE AMO, ¡TE AMO SEVERUS SNAPE! ¿Qué tengo que hacer para que lo veas? Soy un idiota, yo mismo se lo entregue en bandeja a... esa... a..." Vi como Harry caminaba por el pueblo, alejándose todo lo que podía de donde estábamos mientras lloraba. "Ya no importa, lo único que importa es que él sea feliz".
Luego vi lo que pasó en verdad en el lago, dijo la verdad... a medias. Quería calmarme porque sabía que estaría enojado por lo de Molly, pero también vio una oportunidad de "robarme" un poco de cariño de la imaginada relación que él pensó que tenía con Rossie. Me besó la mejilla fingiendo ser una broma, porque en realidad deseaba besarme, arrastrarme hacia el árbol bajo el que él estaba minutos antes y que estuviéramos ahí el resto de esa tarde sin hablar, solo nosotros dos, explorándonos. Pero se conformó con besarme rápido y dejarme confundido. Así yo pensaría que todo era un juego y no me alejaría de él.
Vi el beso de navidad, pude sentir el cosquilleo que sintió cuando puse mis labios sobre los suyos, su sorpresa, sentí crecer sus esperanzas y su desconcierto. Y pude sentir también su desilusión al ver que había sido una broma de mi parte. Y vi su conversación con la pelirroja.
—Harry ¿estás bien? —.
—S-sí Ginny. Es solo qué... no pensé que el profesor fuera a hacerme una broma tan pesada—.
—Fue idea de George, seguro, pero eso no explica por qué te ves desilusionado—.
—¿D-de q-que hablas? —.
—Te gusta ¿verdad? —.
—E-estas imaginando c-cosas—.
—Harry, fui tu novia, te conozco más de lo que crees, y veo tus ojos cada que lo ves. Estás enamorado de él—.
—Aunque eso fuera cierto, él tiene novia—.
—¿Y? Quizás terminen, igual no es su novia, ¿Le has preguntado si es su novia? —.
—No, pero la besó. Debe ser su novia—.
—Harry, de verdad eres terco. Allá tú, pero te lo digo, te estas lastimando al fingir que no sientes más que una amistad por él. Y por cierto ¡Se ve que tu murciélago sabe besar! Estas tan colorado como mi cabello—Y la pelirroja entró a su casa, dejando a Harry sumido en sus pensamientos.
La imagen desapareció y las hojas del tomo llegaron hasta mi cumpleaños. La mente de Harry tenía un recuerdo muy claro a pesar de todo el alcohol que bebió. Me besó, lo besé, pude sentir su excitación al contacto de mis manos en su piel, como su mente perdía el control de su cuerpo. Pude sentir su deseo de poseerme, de hacerme el amor, en toda la extensión de la palabra, pude ver como no aguanto más y me decía que me amaba. Pero luego pensó en Rossie, y su mente se desconectó y fue cuando cayó en la inconsciencia. Al día siguiente, vio mi cara de desconcierto, y la malinterpreto, pensó que yo estaba angustiado por lo que había pasado y ocultó sus pensamientos de mí y me mintió pensando que yo esperaba que no recordará nada.
Las páginas llegaron al día antes de San Valentín, tenía un plan para decirme sus sentimientos, pero tenía que dejar a Rossie fuera. Por eso se sintió feliz cuando acepte su propuesta de pasar el día juntos como "amigos". Vi su indecisión de tomar mi mano mientras paseábamos por París, como refrenaba su deseo de besarme cuando la Torre Eiffel se iluminó, me vio sonreír y sus fuerzas flaquearon. Pero al final, le faltó valor y solo pudo agradecerme el haber pasado el día con él, decidió que, si no estábamos juntos como pareja, al menos tendría ese día en su memoria. Justo lo mismo que yo había pensado.
Las siguientes páginas, fueron sucedidas por su "resignación" a dejar que siguiera mi "relación" con Rossie. Así que fue por eso por lo que aceptó el trabajo como Auror que le había ofrecido Kingsley, haría los EXTASIS más por orgullo, que por que fueran en realidad un requisito. Harry había decidido "dejarme ser feliz" al lado de la mujer que él creía que yo amaba.
Vi cuando le pidió a Hermione que le ayudará a buscar un lugar para él. Mi Harry tenía el corazón más que roto, por creer que yo ya tenía a alguien en el corazón. Pensó que todas las veces que le dije que Rossie no era mi novia, eran para proteger nuestra privacidad. El pequeño león de verdad que era terco. La pelirroja tenía razón.
El tomo se cerró y salí de su mente. Harry tenía los ojos cerrados, aguantando las ganas de llorar. Acaricie su rostro suavemente, él se resistía a mirarme y mantuvo sus ojos cerrados mientras continuaba con mis caricias. Me paré del sillón y lo tomé en mis brazos. Sabía lo que quería, lo quería a él, lo amaba a él y quería dejárselo bien en claro, que no tuviera ni una sombra de duda. Pero tenía primero que quitarle su miedo a enfrentarme, a dejar sus fantasmas atrás.
Nota al margen: Lo que hace Harry para "bloquear" su mente es simple meditación.
Definición: La meditación es una práctica en la cual el individuo entrena la mente o induce un modo de conciencia, ya sea para conseguir algún beneficio o para reconocer mentalmente un contenido sin sentirse identificado/a con ese contenido, o como un fin en sí misma.
Ósea, "control your mind, control your emotions", lo mismo que le dijo Sev cuando tuvieron las clases de Oclumancia, pero Harry primero necesitaba disciplinar su mente antes de poder bloquear las intrusiones.
Y Harry controlaba su mente cuando sentía que Sev intentaba ver sus pensamientos, porque aún no estaba listo para mostrárselos, y sus emociones no lo ayudaban, pero logró "apartarse" de sí mismo, aprendiendo a disociarse de su propia mente. Por eso Sev, solo "veía" un espacio en blanco.
